Espiritu de justicia

En el capítulo 3, el profeta Yoel promete que, después de la caída de la plaga de langostas, habrá para nosotros una elevación, una elevación moral. "Y acontecerá después de esto, que derramaré Mi espíritu sobre toda carne; y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, vuestros jóvenes verán visiones."

Quien lee el versículo en su sentido literal entiende que "derramaré Mi espíritu sobre toda carne" es el encabezado, y luego viene el detalle: los hijos y las hijas serán profetas, los ancianos soñarán sueños y los jóvenes verán visiones. Sin embargo, en realidad no es exactamente así.

Nuestro gran maestro el Rambam, quien es el más grande de los que hablaron sobre los temas de la profecía, se contradijo a sí mismo en al menos dos lugares. En una ocasión, en la Guía de los Perplejos, el Rambam afirma que este versículo no está diciendo que todos nos volvamos profetas. No todos; "Mi espíritu sobre toda carne" significa que solo algunos de nosotros serán profetas. Pero en la Igueret Teiman, la carta que el Rambam envió a Yemen para levantar el ánimo de esa comunidad, se desprende de sus palabras que todos nos volveremos profetas.

Me encontré entonces perplejo ante las palabras del Rambam, y por eso quiero apoyarme en lo que él dice en otro lugar para explicar, según mi humilde entender, qué está escrito en el versículo. El Rambam, en la Guía de los Perplejos, parte II, en el capítulo correspondiente, nos explica once niveles de profecía. El primer nivel no es propiamente un nivel del profeta, sino una preparación para la profecía.

Quien quiere ser profeta, dice el Rambam, necesita prepararse. ¿En qué debe prepararse? Necesita tener una asistencia divina que lo despierte, que lo impulse desde adentro a hacer el bien de manera valiosa. Que la persona por sí misma encuentre ambición, encuentre despertar y motivación para actuar con justicia.

Y a esta acción el Rambam la llama "el espíritu de Dios". Cuando esto le ocurre al profeta, o a la persona sobre quien el espíritu de Dios la despierta y hace justicia, se dice, por ejemplo: "lo invadió el espíritu del Señor", "lo vistió el espíritu del Señor", "reposó sobre él el espíritu del Señor". ¿Se dan cuenta de lo que dice el Rambam? Ese es el espíritu de Dios. Si bien los comentaristas de nuestro capítulo dicen que ese espíritu es el espíritu del conocimiento, de la inteligencia y otras cosas más, el Rambam nos revela aquí en la Guía de los Perplejos que el espíritu de Dios es lo que despierta al ser humano a establecer la justicia en el mundo.

¡Qué maravilloso es esto! "Y acontecerá después de esto, que derramaré Mi espíritu sobre toda carne": toda carne despertará para establecer la justicia.

Algunos de nosotros continuarán hacia los demás niveles, hacia los demás grados que enumera el Rambam, hasta llegar a ser profetas — "profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, vuestros jóvenes verán visiones" — pero no todos seremos profetas. Todos, en cambio, seremos activos en favor de la justicia. Todos seremos activistas sociales. Esa es la intención del derramamiento del espíritu de Dios sobre toda carne.

Tengo incluso un pequeño respaldo para decir esto. El último versículo de nuestro capítulo dice: "Y sucederá que todo aquel que invocare el nombre del Señor será salvo; porque en el monte de Tsión y en Yerushaláim habrá salvación, conforme ha dicho el Señor, y entre los restos serán aquellos que los habrá llamado el Señor." ¿Qué significa "todo aquel que invocare el nombre del Señor será salvo"? ¿De qué se trata?

Lo pregunta el Midrash en el Sifri: ¿es acaso posible que un ser humano sea llamado con el nombre del Santo, Bendito Sea? El Midrash lee el versículo de una manera particular: no "todo aquel que invoque el nombre del Señor", sino "todo aquel que sea llamado por el nombre del Señor". Y responde: así como el Omnipresente es llamado Misericordioso, también tú actúa con misericordia de manera gratuita. Así como el Omnipresente es llamado Justo, también tú sé justo. Así como el Omnipresente es llamado Piadoso, también tú sé piadoso. Por eso está dicho: "todo aquel que invocare el nombre del Señor será salvo."

¿Entienden lo que dice el Midrash? Si quieres salvarte en el tiempo venidero, necesitas ser llamado por el nombre de Dios. No desde el lado teológico — desde ese lado yo no soy Dios, soy un ser humano — sino desde el lado de compartir Sus atributos: Dios es clemente, Dios es misericordioso, Dios actúa con justicia; actúa tú también con justicia. ¿Quieres ser llamado por el nombre de Dios? Actúa con justicia.

Ahora bien, el derramamiento del espíritu sobre toda carne despierta en todos nosotros y debe despertar a todos nosotros. Rashí dijo que "toda carne" se refiere a quien ha ablandado su corazón como la carne, a quien tiene el corazón blando y lo deja abierto para escuchar la palabra de Dios — la palabra que lo llama a todos a la justicia, a hablar en nombre de la justicia y a actuar para alcanzar la justicia y la paz.

Gentileza del sitio 929.

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La langosta como una parabola

El estilo de Yoel es sencillo, simple, muy directo, y abundan en él las descripciones de la naturaleza. "Palabra del Señor que fue a Yoel, hijo de Pethuel."

"Escuchad esto, oh ancianos, y prestad oídos, todos los habitantes de la tierra: ¿Ha habido semejante cosa en vuestros días, o en los días de vuestros padres?"

Ya desde el principio nos introduce en el relato. Pregunta: ¿Han visto alguna vez una calamidad semejante a la que les voy a relatar? "Referidla a vuestros hijos, y vuestros hijos a los hijos suyos, y sus hijos a la generación siguiente." ¿Y cuál es esa calamidad? "Lo que dejó la langosta gazam, lo ha devorado el arbé, y lo que dejó el arbé, lo ha devorado el yélek, y lo que dejó el yélek, lo ha devorado el jasil." Describe una plaga de langostas que arrasó con todo el sustento en la tierra de Israel. 

El Rabino Itzjak Abarbanel, quien se apoya en una tradición que se remonta a la época de los Gueonim (sabios judios en Babel entrel los siglos 7 y 11) nos dice que ellos describen y explican todo este relato como una parábola. Y plantean una pregunta difícil: en el libro de Shemot, capítulo diez, leímos sobre la plaga de langostas que hubo en Egipto, y allí se dice que una plaga así "no fue, ni volverá a ser". Es decir, nunca habrá una plaga de langostas igual a la de Egipto. Y sin embargo, Yoel viene y proclama que jamás ha habido una plaga de langostas como la que él describe. ¿Cómo es posible, si la Torá en Shemot afirma que no volverá a repetirse algo tan grave?

Muchos comentaristas intentan conciliar las palabras de Yoel con las de Shemot. Abarbanel, a partir de esta dificultad y de muchas otras, llega a la conclusión de que debemos leer nuestro capítulo de una manera diferente. Pues Yoel es un profeta, y el profeta se vale de la poesía y de la parábola. El profeta se refiere aquí, en sentido figurado, a los ejércitos que vendrán a devastar Jerusalem, el reino de Israel y todo lo que quedaba de los reinos anteriores en la tierra de Israel. Todo es una parábola; no se está hablando aquí de langostas en sentido literal.

Dice Abarbanel: si hubiera habido una plaga de langostas que destruyera todos los alimentos, ¿por qué no se menciona este hecho ni siquiera de forma indirecta en el libro de Irmiahu, ni en el de Ieshaiahu, ni en el libro de Melajim (conteporaneos a Yoel) ? En ningún lugar se menciona. ¿Solo Yoel sabía de esta plaga de langostas, y el resto de los profetas no? Por eso afirma, a partir de esta y otras dificultades, que se trata aquí de una parábola.

El profeta describe cuatro tipos de langostas: gazam, arbé, yélek y jasil, que corresponden a cuatro reinos comparados con una plaga de langostas. ¿Cuáles son esos cuatro reinos? Babel, Persia, Grecia y Roma.

El profeta ya está prediciendo los procesos que van a ocurrir. Babel, el rey Nevujadnetzar, destruyó el Primer Templo y llevó a Israel al exilio. Persia, que corresponde al segundo exilio, también obstaculizó en parte la construcción del Segundo Templo. Grecia causó enormes sufrimientos a Israel, irrumpió en el Templo, como relatamos cada Janucá, y no hace falta extenderse. Y Roma destruyó el Segundo Templo. Esos son los cuatro tipos de langostas.

Y sobre esto dice Yoel: "ha convertido Mi vid en desolación, y Mi higuera en rama quebrada." Israel fue comparado con la vid, y también con la higuera, como leímos en Hoshea capítulo nueve y en otros lugares. Esto representa la destrucción de la tierra de Israel, la destrucción de la nación.

Las langostas que vienen a devorar la higuera y a devorar la vid son los cuatro reinos que marchan sobre Jerusalem, despliegan sus ejércitos y destruyen el Templo. Sobre esto, dice Yoel, nunca hubo una calamidad semejante. Porque mientras vivíamos tranquilos en nuestra tierra, cada uno bajo su vid y bajo su higuera, vino la langosta, daño la vid, daño la higuera y se alimento de ellas.

"Porque una gente ha subido contra Mi tierra, fuerte e innumerable; sus dientes son como dientes de león, y tiene muelas de leona; ha convertido Mi vid en desolación, y Mi higuera en rama quebrada; las ha descortezado completamente y las ha desechado." Toda aquella tranquilidad en que vivíamos se convirtió en un instante en desolación y ruina.

Gentileza del sitio 929

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Dios, la Tora y el Pueblo de Israel. Parashat Truma

Preguntas para el debate:

¿Cómo se sintió "la hija del rey" en la parábola? ¿Qué sentimientos pudo haber tenido?

¿Cuál es la dificultad del rey? ¿Y cuál es la dificultad del novio?

¿Cuál es la solución que encuentra el rey?

Si alguien muy importante viviera en tu casa, ¿cómo influiría eso en tu comportamiento?

El video dice: "Ella es tanto hija de rey como esposa de rey". ¿Cuándo les pasó que fueron "ambas cosas a la vez"? (tanto amigo como alumno del profesor, tanto hijo como hermano mayor, etc.)

¿Siempre esto es fácil? ¿Qué ayuda a enfrentarlo?

 

Metodología para el aula: pensar solos, compartir en parejas y luego compartir con todos

Pensar: Cada alumno escribe: algo de lo que me cuesta renunciar porque es parte de quien soy es...

Compartir en parejas: lo que cada uno escribio.

Compartir con todos: Debate en clase: ¿Cómo conservar quien eres y al mismo tiempo permitir espacio para otros roles?

 

Preguntas (nivel elevado)

Debate de valores La clase se divide en dos grupos:

Grupo A: Vivir con la Torá y los valores que nos exige, puede llegar a ser difícil (como dice la expresión cargar el yugo del cumplimiento de las mitzvot עול מצוות).

Grupo B: Vivir con la Torá y sus valores nos da sentido, dirección y profundidad.

 

Y una posible actividad final:

Cada alumno completa en voz alta (o escribe en un papel): "Si HaShem habita en mi interior, eso me exige…."

 

Fuentes:

Parashá Terumá

Éxodo capítulo 25, versículos 2, 8

Shemot Rabá (edición Vilna) Parashá Terumá, Parashá 33, Siman 1

Rab Itzjak Hutner "Pajad Itzjak" — "En mi corazón construiré un Tabernáculo"

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Que es preferible hacer primero: escuchar o hacer

Nivel basico

Preguntas para debate y aprendizaje activo:

  1. Dilema cotidiano - ¿qué viene primero: el conocimiento o la acción?

    • Piensen en algo que aprendieron a hacer (un deporte, tocar musica, cocinar, jugar en la compu):
      • ¿En general ustedes leyeron primero todas las instrucciones y entendieron todo, o comenzaron a practicar y aprendieron así?
      • ¿Qué funcionó mejor? ¿Por qué?
    • Actividad en parejas: uno intenta enseñarle algo al otro - ¿comienzas con una explicación larga o con "vamos a empezar y entenderás en el proceso"?
    • Conexión con el video: ¿Por qué creen que el pueblo de Israel dijo "haremos" antes de "escucharemos"?
  2. La pregunta inicial del video - ¿qué es mejor?

    • El video pregunta al principio: ¿Qué es mejor - alguien que piensa mucho sobre buenas acciones pero no hace mucho o alguien que hace mucho pero no entiende en profundidad por qué? (por ejemplo, honrar a los padres)
    • ¿Es posible hacer ambas cosas? ¿Cómo?

Nivel avanzado

Preguntas para debate profundo:

  1. Debate filosófico - intención vs. acción: El video presenta un enfoque de "la acción precede a la sabiduría", basado en el Rambam y Rabi Janina ben Dosa.

    • Debate: "¿Qué es más importante - por qué haces algo (la intención) o qué haces (la acción)?"
      • Lado A: La intención es lo principal - si no hay comprensión, la acción carece de significado
      • Lado B: La acción es lo principal - incluso sin comprensión completa, una buena acción tiene impacto
      • Lado C: Se necesitan ambas, pero en un orden específico
  2. Aplicación personal - hábitos vs. comprensión en sus vidas: El Rambam dice: primero practica buenos hábitos, después aprende la sabiduría que hay detrás de ellos.

    • Pregunta personal: ¿Hay cosas que hacen por hábito/educación sin entender exactamente por qué?
      • Ejemplos: bendiciones, oración, reglas de cortesía, comportamiento hacia los padres...
      • ¿Les molesta esto? ¿Sienten que es menos "auténtico"?
    • Debate: ¿La comprensión siempre debe venir después de la acción, o a veces conviene empezar con las preguntas?
    • ¿Qué sucede cuando aprenden el "por qué" después de haber estado haciendo algo durante mucho tiempo - cambia la experiencia?

Fuentes:

Shemot capítulo 24, versículo 7
Tratado de Avot, capítulo 3, mishná 9
Y el comentario del Rambam, el Rab Steinzaltz y el Prof. Avigdor Shinán allí
Avot deRabí Natán, versión A, capítulo 22

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שומר הברית לאלף דור

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בין פנחס ליהושע

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מי ראוי לנחלה בארץ?

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מינוי השופטים

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Preguntas Zejariá 6


Preguntas
1. ¿Por qué dice Alcé de nuevo mis ojos y miré?
2. ¿Por qué ve cuatro carrozas? ¿Qué representan?
3. ¿A qué se refiere cuando dice: los montes eran montes de bronce?
4. ¿Qué relación tiene esta visión con las de antes?
5. ¿Por qué recalca los colores de los caballos? ¿Qué importancia tiene ese detalle?
6. ¿Por qué en el versículo 4 el profeta pregunta qué significa esa visión? ¿Acaso no lo tenía claro?
7. ¿A qué se refiere en el versículo 6 cuando dice: Estos son los cuatro vientos del cielo?
8. ¿Por qué cuando detalla hacia dónde se dirige cada carro, no menciona el de los caballos rojos?
9. ¿Por qué en el versículo 7 repite 3 veces la expresión: recorrer la tierra? 
10. En el versículo 8 dice: Mira, los que salen hacia la tierra del norte aplacan Mi espíritu ¿A quién se refiere? 
11. ¿Qué significa la expresión: aplacan Mi espíritu?
12. En el versículo 10 dice: Toma de los exiliados ¿A quién se refiere?
13. ¿Qué es lo que debía tomar?
14. Dice: y vendrás en aquel día ¿A qué día se refiere?
15. ¿Por qué vuelve a repetirla palabra vendrás: y vendrás en aquel día, y vendrás a la casa de Ioshiá?
16. ¿Quiénes eran aquellos individuos que menciona en el versículo 10?
17. ¿Para qué eran las coronas que menciona en el versículo 11?
18. En el versículo 11 dice: Toma plata y oro, haz coronas ¿Acaso Zejariá debía hacer él mismo las coronas?
19. ¿A quién debía hablarle en el versículo 12?
20. En el versículo 13 dice: Y él reedificará el templo del Señor ¿Por qué lo repite, si esto ya lo había dicho al final del versículo anterior? 
21. ¿A quién se refiere? ¿Quién será el que reedifique el Templo?
22.   Dice: habrá consejo de paz entre ellos dos ¿Entre quiénes habrá un pacto de paz? ¿Por qué hace falta que especifique que estarán en paz?
23. En el versículo 14 dice: Las coronas será para Jelem, y para Tobiá y de Iedaiá y para Jen, hijo de Tzefaniá, como recuerdo en el Templo del Señor ¿Quién es Jelem? 
24. ¿A qué coronas se refiere? ¿Acaso se refiere a las coronas de oro y plata que mencionó en el versiculo11?
25. ¿Por qué ellos tendrían coronas?
26. ¿Para qué había que ponerlas como recuerdo en el Templo del Señor?
27. En el versículo 15 dice: Entonces sabréis que el Señor de los ejércitos me ha enviado a vosotros ¿Acaso no le creían?
28. Al final del versículo dice: Cuando escuchéis obedientemente la voz del Señor vuestro Dios ¿Por qué agrega esto? 

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Síntesis del capítulo, Eijá (lamentaciones) 1

Eijá (Lamentaciones) Capítulo 3 - Análisis

Esta kinah (lamentación) difiere de las otras lamentaciones del rollo de Eijá porque no trata de forma directa sobre la destrucción de Jerusalem, y en su mayoría incluye una lamentación/plegaria de un individuo. Asimismo, la kinah no se abre con la palabra "eijá" como las otras lamentaciones alfabéticas (capítulos 1, 2 y 4).

La Aflicción del Lamentador (versículos 1-19)

El lamentador no describe su aflicción al inicio de sus palabras, sino precisamente a quien trajo sobre él la aflicción. En los versículos 2-6 habla de cómo es conducido en oscuridad, cómo su carne y piel se han consumido, sus huesos quebrados, y cómo ha sido hecho habitar en tinieblas como los muertos de antaño. De sus palabras se desprende que el lamentador sufre de una enfermedad, pero luego describe su aflicción como un enemigo: en los versículos 10-12 se compara con alguien acechado por un oso y un león, desviado de su camino, puesto como blanco para las flechas. Solo al final del pasaje, en el versículo 18, el lamentador menciona a Dios de forma explícita diciendo que ha perdido su esperanza en el Señor, y así queda claro que el lamentador quiso decir que Dios trajo sobre él sus aflicciones.

Las Esperanzas del Lamentador (versículos 21-39)

Junto con el reconocimiento de que Dios es quien es responsable de las aflicciones del lamentador, este no se desespera, y se anima. En los versículos 22-24 declara que recordará esto en su corazón y por eso esperará; que las bondades del Señor no se han acabado ni sus misericordias terminado; que nuevas son cada mañana y grande es su fidelidad; que el Señor es su porción y por eso tendra esperanza en Él. El lamentador continúa insistiendo con dichos de sabiduría llenos de esperanza sobre que Dios aún puede salvarlo, afirmando en el versículo 31 que el Señor no desecha para siempre.

La Aflicción de la Multitud: La Lamentación sobre la Destrucción (versículos 40-51)

Este pasaje es excepcional en la kinah debido a su contenido y estilo. Este pasaje trata sobre la destrucción de Jerusalem en contraste con el resto de la kinah que es una lamentación individual. Además, el pasaje aquí es presentado en lenguaje plural (aunque al final vuelve al lenguaje singular). La comunidad llama a retornar a Dios mientras confiesa sus pecados: en los versículos 40-42 examinan sus caminos y retornan al Señor, elevan sus corazones y manos a Dios en los cielos, confiesan que pecaron y se rebelaron, y que Él no ha perdonado. Después de esto lamentan su aflicción en los versículos 45-47: han sido puestos como escoria y abominación entre los pueblos, todos sus enemigos han abierto contra ellos su boca, han experimentado terror y destrucción. Después de las palabras de la multitud vuelve nuevamente el lenguaje de singular, y el lamentador reacciona sobre la destrucción de la ciudad en el versículo 48 diciendo que ríos de agua descienden de sus ojos por la destrucción de la hija de su pueblo.

La Súplica del Lamentador por Salvación Personal (versículos 52-66)

La kinah concluye con la súplica del lamentador por salvación de su aflicción personal. Pide a Dios que escuche su plegaria: en los versículos 55-56 invoca el nombre del Señor desde la fosa profunda y le ruega que no cierre su oído a su clamor. También pide que tome venganza de sus enemigos en los versículos 64-66: que les devuelva conforme a la obra de sus manos, que les dé dureza de corazón y su maldición sobre ellos, que los persiga con ira y los destruya de debajo de los cielos del Señor.

Autor: Netanel Shpigel

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