Una comisión investigadora para los delitos del reino

Imaginen que el príncipe recibe una heredad para sí mismo, debe financiar los sacrificios públicos en el Templo e incluso dar regalos a sus siervos: una comisión de investigación y 4 conclusiones trascendentales.

La visión profética ha llegado aquí al punto culminante de la revolución constitucional-política: la ciudad del Templo ya no será parte de las heredades de las tribus, sino "ofrenda alzada consagrada al Señor" (capítulo 45, versículo 1) – un largo de 25,000 codos por cada lado (en las medidas del codo grande, 14-15 km), en el cual el "príncipe" (=el reino) no tiene ninguna parte ni heredad; no es una 'Ierushalaim internacional', sino "el recinto más sagrado" (capítulo 45, versículo 3).

500 codos por cada lado – para el Templo mismo (capítulo 45, versículo 2), y 3000 por cada lado para el Monte del Templo (capítulo 42, versículos 16-20). 25,000 por 10,000 codos (aproximadamente 15 por 6 km; más que el área de Ierushalaim actual), solo "para los sacerdotes, los ministros del santuario", y un área similar "para los levitas, los servidores del Templo" (capítulo 45, versículos 4-5). Solo el 20 por ciento de la franja territorial está dedicado a la posesión de la ciudad (=para el público, y para la agricultura y las necesidades de la ciudad): "También habrá para el príncipe una porción de esta y de aquella parte de la ofrenda alzada de la porción santa y de la posesión de la ciudad" (capítulo 45, versículo 7).

Imaginen – las tierras del reino/estado están concentradas desde Yafo hasta Ashdod y hasta Neve Ilan, en el oeste; y en el este, en el desierto de Iehudá y en el área de Ierijó (en una franja de ancho de 14-15 km). En el centro - la ciudad del Templo: desde Neve-Ilan hasta Maale Adumim, y desde el aeropuerto Atarot hasta la tumba de Rajel. El Monte del Templo ocupa la mayor parte de la Ciudad Vieja.

Del texto surgen las conclusiones de la 'comisión de investigación' profética sobre los crímenes de los reyes que causaron la destrucción, y son asombrosas: 1. Alejar completamente al reino del Templo, y dejar en él solo sacerdotes fieles; 2. Dar a los Cohanim y a los leviim la mayoría de las áreas de la ciudad del Templo, como heredad permanente; 3. Dar al "príncipe" (=al reino) áreas extensas a los lados de la ciudad del Templo. Esto para que pueda heredar propiedades a sus hijos y dar regalos a sus siervos, sin saquear heredades del pueblo, o desposeer a ninguna persona. Así mantendrá "justicia y rectitud", como el destino de la casa de Abraham, como los mandamientos de la Torá y como la moral de los profetas; 4. El "príncipe" recibirá las ofrendas obligatorias del pueblo, y financiará los sacrificios públicos en el Templo; pero nunca entrará al interior del Templo.

Estas conclusiones asombrosas permanecieron ocultas en el Tanaj, y sin un "príncipe" y Cohanim fieles, tampoco es posible implementarlas.

Gentileza sitio 929

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Los Cohanim impiden la próxima destrucción

 ¿Tienen los Cohanim, los sacerdotes un nuevo rol en la visión de Yejezkel?

Yejezkel encomienda a los Cohanim un amplio conjunto de funciones: la ofrenda de sacrificios, la enseñanza del pueblo, la impartición de justicia y la custodia de la Torá. ¿Por qué necesita Yejezkel transferir a los Cohanim todas las funciones de liderazgo? Y más aún, ¿por qué no coloca en el centro de su labor el servicio en el Templo, sino la educación del pueblo?

Parece que en un momento de crisis nacional, la misión de los Cohanim, además del servicio en el Templo, es enseñar los caminos de la Torá. Ciertamente hubo Cohanim que faltaron a su deber y no supieron guiar al pueblo en los tiempos difíciles (22:26), y estos no recibirán función alguna en el Templo futuro. Pero los Cohanim del linaje de Tzadok, que demostraron gran fidelidad a la casa de David y anduvieron en los caminos del Señor incluso en tiempos de crisis, sí merecerán servir en el Templo (44:15).

En la medida en que el servicio del Templo sea llevado a cabo por un grupo más reducido de Cohanim, cabe esperar una mayor pericia y rigurosidad en el cumplimiento de las leyes de pureza. De este modo, el Templo futuro queda protegido de la impureza que causó la destrucción del Templo anterior en los días de Yejezkel. Por ello, Yejezkel subraya en sus palabras que la misión más importante de los Cohanim en el futuro, como en el pasado y en el presente, es guiar al pueblo en los caminos del Señor, y que esta misión precede en importancia a la ofrenda de sacrificios. La causa de la destrucción del Templo no fue la falta de sacrificios, sino la ausencia de una comprensión básica por parte del pueblo en todo lo relacionado con el servicio a Dios y con su compromiso exclusivo hacia Su Torá. Este papel de los Cohanim es realzado y enfatizado por Yejezkel por encima de las funciones rituales que incluyen su servicio en el Templo.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj.

Cortesía sitio VBM de la Yeshivá Har Etzion.

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Los fieles hijos de Tzadok

Cuando Yejezkel el profeta describe la renovación del servicio en la Casa del Templo, menciona específicamente a 'los sacerdotes levitas hijos de Tzadok' como aquellos que fueron elegidos para servir en el servicio sagrado. Esa familia sacerdotal se menciona varias veces en el libro de Yejezkel y en cada una de las ocasiones recibe una descripción favorable. ¿Quién es esa familia sacerdotal y cuál fue su mérito?

Cuando Yejezkel el profeta describe la renovación del servicio en la Casa del Templo, distingue entre dos tipos de sacerdotes: el primer tipo son los sacerdotes "que se alejaron de mí cuando Israel se descarrió" (capítulo 44, versículo 10). Estos sacerdotes serán guardias de la casa pero no realizarán el servicio sagrado. En contraste, se menciona otra familia sacerdotal: los sacerdotes levitas hijos de Tzadok. Estos "que vigilaban en la custodia de Mi santuario cuando los hijos de Israel se descaminaron (descarriaron)" (allí, versículo 15). Estos sacerdotes "Ellos entrarán en Mi santuario, y ellos se acercarán a Mi mesa para servirme; y desempeñarán Mi servicio" (allí, versículo 16).

¿Quiénes son los sacerdotes hijos de Tzadok fieles al Señor? En el libro de Yejezkel se mencionan varias veces, y cada vez reciben una descripción favorable (capítulo 40, versículo 46; capítulo 43, versículo 19). También en el capítulo 48 los hijos de Tzadok son mencionados con elogio, cuando se dice de ellos que "no se descarriaron cuando se descarriaron los hijos de Israel, como se descarriaron los levitas" (capítulo 48, versículo 11).

De lo dicho en el libro de Yejezkel podemos establecer estos hechos: la familia de los hijos de Tzadok es una familia sacerdotal antigua. Mantuvo el marco familiar y realizó el servicio del Templo, siendo su actividad principal en los servicios sagrados interiores.

En Divrei Haiamim, Crónicas se presenta una genealogía que comienza 800 años antes de la época de Yejezkel. El padre de la familia es Aarón el sacerdote. La genealogía familiar incluye a Eleazar, a quien conocemos del libro de Vaikrá; Pinjás su hijo, que aparece en el libro de Yehoshua como jefe de la delegación al otro lado del Iardén cuando las dos tribus y media construyeron un altar y el pueblo temió que estuvieran a punto de separarse del pueblo. Según esta lista, Tzadok fue del décimo generación después de Aarón el Cohen, el sacerdote (Divrei Haiamim I capítulo 6, versículo 38).

Y ciertamente, en la descripción de la casa de David encontramos a Tzadok hijo de Ajituv y a Ajimáatz hijo de Tzadok muy activos en la casa real. Al comienzo de su camino había dos Cohanim, sacerdotes en posición igual: Tzadok y Eviatar. Cuando el rey David huía debido a la rebelión de Avshalom, ellos permanecieron como sus representantes en Ierushalaim. Durante todo el período en que las rebeliones en la casa de David no cesan, y Adoniahu hijo de Jaguít intenta tomar el reino, el fiel de la casa de David es Tzadok el Cohen.

Eviatar el Cohen pierde en la rebelión de Adoniahu su lealtad: se une a Adoniahu hijo de Jaguít. Y cuando el rey David envía a Tzadok el Cohen para ungir a Shlomó como rey, Eviatar el Cohen queda reprendido y golpeado. Eviatar es removido del sacerdocio y un solo Cohen permanece en su cargo: Tzadok hijo de Ajituv.

Hemos seguido las vicisitudes de una familia sacerdotal. A lo largo de ochocientos años, en la familia de Tzadok destaca una característica: lealtad. Lealtad a la casa de David; lealtad al servicio del Templo. Y cuando Yejezkel describe la renovación del servicio en el Templo, es comprensible que "invite" a los hijos de Tzadok fieles a volver y tomar...

Editado por el equipo del sitio del Tanaj

Cortesía sitio Daat

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La casa de Dios y la casa del rey

¿Es preferible que la casa del rey esté contigua a la casa de Dios, o es preferible que haya distancia entre ellas?

"Y Aquel me dijo: "Hijo del hombre, éste es el lugar de Mi trono y el lugar de las plantas de Mis pies, donde habitaré en medio de los hijos de Israel para siempre; y la casa de Israel no profanará más Mi santo Nombre, ni ellos ni sus reyes, con sus idolatrías, ni con los cadáveres de sus reyes, ni con sus altos, poniendo su umbral junto a Mi umbral, y sus jambas junto a Mi jambaje, de modo que no había más que la pared entre Mí y ellos; y contaminaron Mi santo Nombre con sus abominaciones que cometieron, por lo cual los consumí en Mi ira” (Capítulo 43, versículos 7-8)

El estudio de la estructura del Templo de Shlomó, el Primer Beit HaMikdash, el Primer Gran Templo (Melajim I, 6-7) nos revela que ambas casas, la casa de Dios y la casa del rey, fueron construidas de hecho como un solo campus. Solo después de que Shlomó terminó la construcción de su casa comenzó la construcción de los utensilios para el Templo, y cuando terminó, inauguró el Templo, y aparentemente también su casa junto con el Templo. Las casas están contiguas una a la otra, y no pocos reyes hicieron sus abominaciones en su casa, precisamente cerca del Templo, en el Monte de la Casa de Dios. Otros reyes se permitieron en tiempos de crisis políticas, cuando necesitaban dinero y oro para sobornos a jefes de potencias, entrar fácilmente al 'vecino', al Templo, y tomar sus tesoros y enviarlos al rey extranjero.

Hay una gran ventaja en la contigüidad de la casa del rey a la casa de Dios. La casa de Dios se alzaba arriba, en la cima del Monte Moriá, y la casa del rey se alzaba en la pendiente, hacia el sur, hacia la Ciudad de David. Desde la ciudad veían la casa del rey, y sobre ella se elevaba la casa de Dios. La vista daba una perspectiva apropiada sobre la relación entre el rey y Dios que está sobre él.

Pero las desventajas inclinaron la balanza. Yejezkel en su profecía ve la futura casa del rey construida en otro lugar, y sin conexión con la estructura de la casa de Dios. Y más aún: el rey de la casa de David es reemplazado por un 'Nasí' (príncipe-dirigente).

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Prohibida la entrada a los extranjeros

Yejezkel advierte contra la entrada de extranjeros al templo. Hallazgos arqueológicos e históricos demuestran que en los días del Segundo Beit HaMikdash, el Segundo Gran Templo, efectivamente existía una prohibición de que extranjeros entraran al atrio.

" Y dirás a la rebelde casa de Israel: Así dice el Señor Dios: ¡Basta ya de todas vuestras abominaciones, oh casa de Israel; introduciendo vosotros a los hijos de tierra extraña, incircuncisos de corazón e incircuncisos de carne, para que estén en Mi santuario, profanando Mi casa, cuando ofrecen Mi pan, a saber, el sebo y la sangre, y han roto Mi pacto con todas vuestras abominaciones!... Así dice el Señor Dios: Ningún extranjero, incircunciso de corazón e incircunciso de carne, ha de entrar en Mi santuario, de entre todos los extranjeros que haya en medio de los hijos de Israel " (Yejezkel, capítulo 44, versículos 6-9)

En varios lugares de la literatura rabínica vemos que los constructores del Segundo Beit HaMikdash se basaron en la profecía de Yejezkel, aunque no exactamente en cuanto a medidas y diseño.

En 1871 se descubrió un hallazgo arqueológico muy importante que arrojó luz sobre la compleja situación sociopolítica que prevalecía en el Segundo Beit HaMikdash durante el período de los Jashmonaim: durante excavaciones en Ierushalaim se encontró un relieve de piedra de la época del Segundo Beit HaMikdash con la inscripción en griego:

"Ningún no judío puede entrar más allá de la barrera que rodea el templo y el atrio cercado. Quien sea atrapado será responsable con su vida y su sentencia será la muerte".

El relieve, que hoy se exhibe en el museo de Estambul, nos ilustra la prohibición de entrada de extranjeros - que no son judíos - desde el área del recinto del Monte del Templo hacia el atrio.

En el tratado Midot (2:3) y también en las palabras de Josefo Flavio (Guerras de los judíos 5:5:2) se describe un muro de piedra bajo llamado 'soreg' que rodeaba el área del santuario y los atrios y estaba destinado a regular la entrada y salida de los visitantes. Señales del tipo de la inscripción encontrada, redactadas en varios idiomas, estaban colgadas alrededor para advertir a los visitantes sobre la gravedad de la entrada.

La Mishná en Midot describe cómo esta política en el templo provocó la ira de los gobernantes griegos y abrieron trece brechas en el soreg como señal de protesta.

Según la investigación, parece haber una correlación entre esta historia y lo descrito en el libro de los Macabeos I (9:54):

"Y en el año ciento cincuenta y tres, en el segundo mes, ordenó Alcimo derribar el muro del atrio interior, y destruirá la obra de los profetas."

Si partimos del supuesto de que el caso mencionado aquí es efectivamente el incidente de la brecha del soreg descrito en la Mishná, quizás se pueda sugerir que 'la obra de los profetas' que aparece en Flavio es una alusión a lo dicho en nuestro capítulo de Yejezkel respecto al mandamiento sobre la entrada de extranjeros al templo.

Los referentes que escriben en esta sección son miembros de la organización Najat-Jóvenes amantes del Tanaj-un Centro de Estudios de Tanaj para la Juventud.

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¿Cómo se educa a un príncipe (líder)?

Un príncipe puede hacer todo, pero hay algunas cosas - algunas puertas - que deben permanecer cerradas para él.

En su mayoría, los 'reyes' mencionados en Yejezkel son reyes de las naciones, mientras que un rey de carne y hueso en Israel se llama '¡príncipe (nasí)'! El papel del 'rey' en Israel es mencionado por el profeta en un contexto negativo - "ni con los cadáveres de sus reyes" (capítulo 43, versículo 7). También "Mi siervo David", después de que Israel tenga solo "un rey" (capítulo 37, versículos 22-24), finalmente dirá de él - " y Mi siervo David será príncipe (nasí)  de ellos para siempre sobre ellos para siempre" (capítulo 37, versículo 25).

¿Cuál es la diferencia entre un 'príncipe (nasí)' y un 'rey'? La diferencia está en la dinastía - un 'príncipe' es elevado del pueblo, líder y gobernante, pero no hereda el poder a sus hijos. Moshé, nuestro maestro no heredó el poder a sus hijos, ni Yehoshua, ni ninguno de los jueces de Israel, ni los príncipes de las tribus*.

Así como un 'Cohen, sacerdote' hereda el sacerdocio, así un 'rey' hereda el reino - "para que prolongue días en su reino, él y sus hijos en medio de Israel” (Devarim, capítulo 17, versículo 20). Este es el gran temor del 'rey' en la Torá, porque en la dinastía hay pretensión de 'reino eterno'. Sobre esto dijo Guidón a los hombres de Israel, que pidieron un gobierno permanente que se transmitiera por herencia - "No gobernaré  sobre vosotros, ni mi hijo los gobernará - el Eterno gobernará sobre vosotros" (Shoftim, capítulo 8, versículos 22-23).

En nuestro capítulo se inicia un proceso 'educativo' sobre el príncipe (manteniendo su honor) - entrará por el lado, "por el camino del vestíbulo de la puerta entrará y por su camino saldrá", y se sentará "para comer pan delante del Señor"; pero la gran puerta al templo (desde el este) permanecerá cerrada "y ningún hombre entrará por ella" (versículos 2-3). El príncipe debe aprender que la entrada principal al templo está reservada solo para el Señor, y solo Él es 'rey eterno' - no como Shlomó, Yoash y Uziahu que entraron al santuario e incluso gobernaron en él.

Hay una sorpresa desconocida en la determinación de Yejezkel de que los levitas fueron cómplices en la profanación del Primer Templo, mientras que "los sacerdotes levitas hijos de Tzadok" (capítulo 44, versículo 15) permanecieron fieles incluso en los períodos de profanación, y guardaron "la guardia de mi santuario", y con esto preservaron su sacerdocio para siempre.

*Compárese Bamidbar 1:4-16 con Bamidbar 34:18-29.

Gentileza sitio 929

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Síntesis del capítulo, Yejezkel 45

La ofrenda a Dios, lo consagrado de la tierra (Versículos 1-8)

Como se relatará más adelante en el libro, Yejezkel propone una nueva división de las heredades en la tierra. En este pasaje, el profeta trata de una heredad que no está destinada a una de las tribus, sino una heredad adicional, la heredad del santuario, llamada "Terumá" (ofrenda). La "terumá" está dividida en tres partes: el lugar del Templo y los Cohanim, sacerdotes, la heredad de los levitas y la ciudad. La heredad del príncipe rodea las franjas del Templo, los leviim, levitas y la ciudad por ambos lados.

El príncipe como símbolo de juicio y justicia (Versículos 9-17)

El profeta llama a los príncipes de Israel a apartar la violencia y la rapiña, y adherirse al derecho y la justicia: "Dejen la violencia y la rapiña, hagan juicio y justicia" (versículo 9). El profeta revisa medidas de volumen y peso de materiales para reforzar la enseñanza: "Balanzas justas, y efá just y bath justo han de tener" (versículo 10).

En los versículos 13-17, el profeta describe la ofrenda que elevará Israel al príncipe para la dedicación del Templo futuro (según Radak. Según los Sabios, las medidas de la ofrenda se establecieron según estos versículos). Las ofrendas se dan del grano, del aceite y del ganado. El pueblo debe ser responsable de traer la ofrenda: "Todo el pueblo de la tierra tendrá que dar esta ofrenda alzada al príncipe en Israel" (versículo 16), y el príncipe debe ser responsable de presentar los sacrificios en el Templo: " Y de la obligación del príncipe será proveer los holocaustos y la ofrenda vegetal y las libaciones en las fiestas, y en ]os novilunios, y en los shabatot, en todas las fiestas solemnes de la casa de Israel. Él ofrecerá la ofrenda por el pecado, y la ofrenda vegetal, y el holocausto, y los sacrificios pacíficos, para hacer expiación por la casa de Israel" (versículo 17).

Leyes adicionales a las ofrendas (Versículos 18-25)

Este párrafo incluye los sacrificios que deben ofrecerse en Pesaj y en Sucot, y son totalmente diferentes de los sacrificios mencionados en la Torá. Es posible que los sacrificios mencionados aquí no sean un sustituto de los sacrificios mencionados en la Torá, sino que se añaden a ellos, y su propósito es una santidad adicional. Así, Yejezkel describe que se debe tomar el primero de Nisán un novillo: "Y purificarás el santuario", y así hacerlo durante siete días. Luego Yejezkel describe los sacrificios de Pesaj: "Y los siete días de la fiesta ofrecerá como holocausto al Señor siete novillos y siete carneros, sin tacha, por cada día de los siete días; y como ofrenda por el pecado un macho cabrío cada día" (versículo 23). Yejezkel establece un paralelismo entre los sacrificios de la fiesta de Pesaj y los sacrificios de la fiesta de Sucot.

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Síntesis del capítulo, Yejezkel 42

Las cámaras del norte y del sur (Versículos 1-14)

En este pasaje el profeta describe cómo el hombre que lo acompañaba lo saca al atrio y le presenta las cámaras. Como se expone al final del pasaje, el destino de las cámaras: "Cuando hubieren entrado los sacerdotes, no saldrán del lugar santo al atrio exterior, sino que allí mismo depositarán sus vestimentas con que hayan ejercido su ministerio, porque son santas. Vestirán, pues, otros vestidos, y así se acercarán al sitio que es del pueblo" (versículo 14), y allí también comían los sacerdotes las cosas santísimas: "Las cámaras del norte y las cámaras del sur, que están enfrente del santuario, son cámaras santas, donde los sacerdotes que se acercan al Señor comerán las cosas santísimas; allí depositarán las cosas santísimas, y las ofrendas vegetales, y las ofrendas por el pecado, y las ofrendas por la culpa, porque el lugar es santo" (versículo 13). Las cámaras estaban del lado norte y sur, pero de la descripción que tenemos ante nosotros es difícil precisar la ubicación de las cámaras.

El perímetro del Monte del Templo y la muralla (Versículos 15-20)

En este pasaje el profeta describe el perímetro de todo el Templo incluyendo el atrio. Cada lado es "quinientas cañas", que son 3000 codos (1500 metros). Cada uno de los lados del muro tenía 500 codos.

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Síntesis del capítulo, Yejezkel 41

Nuestro capítulo continúa ocupándose del Templo y sus medidas, y aquí Yejezkel describe la estructura del Templo mismo.

El Heijal/Santuario (Versículos1-2)

Yejezkel describe que el hombre que lo acompaña lo lleva al Heijal (santuario), y mide los pilares que se encuentran en la entrada del Heijal y el ancho de la entrada entre los dos pilares.

El Kodesh HaKodashim-Sancta Sanctorum (Versículos 3-4)

El profeta describe que el hombre que lo acompaña entra adentro, al Kodesh HaKodashim. Nuevamente el hombre mide el pilar en la entrada y el ancho de la entrada, y le dice a Yejezkel "Este es el Kodesh HaKodashim " (4).

Las cámaras laterales (Versículos 5-8)

Este pasaje trata de las cámaras laterales cuya naturaleza es difícil de determinar, principalmente porque el profeta usa términos únicos cuyo significado no es claro. Según la interpretación aceptada, se trata de cámaras construidas en tres pisos alrededor del Heijal y del Kodesh HaKodashim en tres direcciones (norte, sur y oeste).

El Munaj (versículos 9-11)

Es difícil entender qué es el "munaj" que menciona el profeta en este pasaje. Es posible que se refiera al espacio vacío entre las cámaras laterales o quizás un área alrededor de las cámaras laterales. Otros interpretan que se trata de una superficie pavimentada que era continuación de la altura. El munaj no estaba del lado oeste sino solo del lado norte y sur.

La Guizrá y la construcción (Versículos 12-15)

En este pasaje se mencionan la Guizrá y el edificio. Algunos interpretaron que la Guizrá es un área vacía al oeste del Templo. Otros, por el contrario, entendieron que la Guizrá es el Templo mismo. En cualquier caso, el profeta no explica de manera clara de qué se trata. En este pasaje también es citado un resumen de las medidas de la Casa: cien codos por cien codos.

Utensilios recubiertos con paneles de madera (Versículos 15-21)

En este pasaje el profeta menciona partes que estaban recubiertas con paneles de madera. Inicialmente el profeta menciona "las jambas, y las ventanas cerradasy las galerías alrededor" (versículo 16). Sobre el revestimiento de madera había adornos de "querubines y palmas; y una palma estaba entre querubín y querubín; y cada querubín tenía dos caras" (versículo 18). Luego el profeta describe el altar interior, pero no menciona que estuviera recubierto de oro. El hombre indica a Yejezkel que esta es "la mesa que está delante del Señor" (versículo 22). Finalmente se describen las puertas del Heijal y del Santo: "y cada una de las dos puertas tenía dos hojas que se doblaban una sobre otra; dos hojas a una puerta, y dos a la otra" (versículo 24), y también están adornadas con querubines y palmeras.

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Síntesis del capítulo, Yejezkel 44

El portón cerrado (Versículos 1-4)

El hombre que acompañaba a Yejezkel lo condujo de regreso "por el camino de la puerta exterior del santuario, que mira hacia el oriente, la cual estaba cerrada" Entonces el Señor se dirige al profeta y le explica que la puerta permanecerá cerrada: " Esta puerta estará cerrada, no se abrirá, ni entrará nadie por ella, por cuanto el Señor, Dios de Israel, ha entrado por ella; por tanto estará cerrada”(versículo 2).

Sin embargo, hay una excepción notable: el nasí —el príncipe o rey— tiene permitido sentarse allí a comer pan ante el Señor.

Los servidores en el Templo (Versículos 5-6)

En este párrafo, Dios aclara al profeta quiénes están autorizados a servir en el Templo. En la primera parte, prohíbe que "los hijos de extranjeros, incircuncisos de corazón e incircuncisos de carne" visiten y sirvan en el Templo. Según el Talmud, no se refiere a extranjeros propiamente dichos, sino a Cohanim, sacerdotes o israelitas que se desviaron del camino de Dios. En la segunda parte, Dios aclara quiénes están autorizados a servir en el Templo: "Pero los sacerdotes levitas, descendientes de Tzadok, que vigilaban en la custodia de Mi santuario cuando los hijos de Israel se descaminaron, apartándose de Mí, ellos se acercarán a Mí para servirme, y estarán en pie delante de Mi para presentarme el sebo y la sangre, dice el Señor Dios" (versículo 15).

La vestimenta de los Cohanim (Versículos 17-19)

Después de que Dios presentó quién puede servir en el Templo y quién no, pasa a describir cómo se comportarán los Cohanim dentro del Templo con respecto a sus vestimentas. Cuando los Cohanim entren a la puerta del atrio interior, deberán vestir ropas de lino, sin ropas de lana. Cuando los Cohanim salgan al atrio exterior hacia el pueblo, deberán quitarse sus vestimentas y ponerse otras ropas, "para que no santifiquen al pueblo con sus vestimentas" (versículo 19).

Leyes adicionales concernientes a los Cohanim (Versículos 20-30)

Este párrafo incluye diversas leyes relacionadas con los Cohanim, sacerdotes y su servicio en el Templo.

A los Cohanim les está prohibido raparse la cabeza, beber vino o casarse con viuda o divorciada. El texto describe las funciones de los Cohanim como árbitros en asuntos de impureza y pureza, y como jueces en el tribunal. A continuación, el texto trata las leyes de impureza de los Coanim: "Además no se llegarán a ningún muerto para contaminarse; mas por padre, o por madre, o por hijo, o por hija, o por hermano, o por hermana que no haya tenido marido, sí, podrán contaminarse", y se describe el ritual de purificación del Cohen en caso de que se haya contaminado. Luego de esto, se aborda la discusión sobre los dones sacerdotales. El texto menciona que los Cohanim no tienen heredad: "Y (el sacerdocio) será su herencia; Yo soy su herencia: y no les daréis posesión en Israel; Yo soy su posesión" (versículo 28), y que los israelitas deben separar para los sacerdotes los dones sacerdotales: "Ellos comerán la ofrenda vegetal, y la ofrenda por el pecado, y la ofrenda por la culpa; también toda cosa consagrada irrevocablemente para el Señor, de ellos será. También las primicias de todos los primeros frutos, y toda la ofrenda alzada de cualquier clase, de todas vuestras ofrendas alzadas, de los sacerdotes serán; también daréis al sacerdote lo primero de vuestras pastas, para hacer descansar una bendición sobre tu casa" (versículos 29-30).

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