Siete veces se inclinó Iaacov ante Esav. ¿Por qué justamente optó por ese número? Una revisión de fuentes antiguas muestra que se trata de una modalidad vigente en esa época como expresión de lealtad.
El acto de prosternarse en siete ocasiones aparece en otras fuentes. En este estudio intentaremos rastrear su simbolismo.
