El cántico de Débora es paralelo al cántico del mar, y en él son mencionadas guerras adicionales, porque no es solo un cántico por la victoria sobre Sisrá, sino un cántico que señala el final del proceso de conquista de la tierra.
“Cuando saliste de Seir, Eterno, cuando marchaste por el campo de Edom, La tierra tembló, y los cielos destilaron, Y las nubes gotearon aguas. Los montes temblaron delante del Eterno, así también el Sinaí, delante del Eterno, Dios de Israel.” (Versículos 4-5)