La culminación de la lista de las heredades con la lista de la heredad de la tribu de Dan enfatiza el deterioro: la tribu de Iehudá comenzó el asentamiento con la férrea voluntad de conquistar y asentarse. La tribu de Dan culmina el episodio del asentamiento con la pérdida de su heredad.

La tribu de Dan conquistó Leshem (Laish) en el período de los Jueces. Pues entonces, si es así, ¿cómo esa conquista es descripta en el libro Yehoshua? ¿Y cómo este sitio ya es llamado “Dan” en el libro Bereshit?

A pesar de que el libro Yehoshua pertenece a los profetas, posee una significativa importancia. Esto se ve reflejado particularmente en el capítulo 20, en el cual aparece una cuestión halájica innovadora, similar a las secciones de la Torá.

El capítulo 20 se inicia con las palabras: “Y habló El Eterno a Yehoshua, diciendo” (Versículo 1). Una apertura de estas características ha sido citada numerosas veces en la Torá, a Moshé Rabenu, pero nunca le fue expresada a los profetas, con la excepción de nuestro capítulo.

¿Cuál es el significado de esta singular apertura?

La acción del asentamiento de Zebulún, Naftalí, Asher e Isajar no les fue fácil.


En nuestro capítulo hay una lista de las heredades de las seis tribus restantes (Acerca de la tribu de Biniamín hemos leído en el capítulo anterior)

La segunda suerte: la heredad de la tribu de Shimón (Versículos 1-9)

De hecho, esta no es concretamente una heredad, sino que son ciudades de la tierra de Iehudá. Entre ellas también la capital del Néguev-Beer Sheva, y otras ciudades menos conocidas, pero con nombres más interesantes (Versículos 2-8)

Nuestro capítulo detalla la heredad de Menashé y sus ciudades, y a la par de ello relata dos episodios. Es decir, tenemos tres partes:

Las hijas de Tzelofjad (Versículos 3-6)

No en vano Biniamín es denominado “querido por Adonai”-la ubicación de su heredad es apropiada para ello.

La tercera fase del asentamiento de las tribus de Israel ya se llevó a cabo desde el Mishkán (Tabernáculo) erigido en Shiló.

La preferencia de la tribu Biniamín no está relacionada con sus actos y su manejo, y por consiguiente no hay en su nómina episodios como los registrados en las listas de Iehudá y Iosef. La preferencia de la tribu de Biniamín, a pesar de su pertenencia a las siete tribus que se relajan, surge de la elección de su heredad como heredad de divinidad.

Al final del episodio del asentamiento figura el capítulo destinado a otorgarle un aspecto de santidad a todo el episodio de la división de la tierra.

 

Después de que en el capítulo anterior  Yehoshua le solicita a las tribus que escriban sus heredades, él realiza un sorteo. ¿Por qué el sorteo salió justamente en ese orden?

En el capítulo 13, Dios le ordenó a Yehoshua dividir la tierra según el sorteo. El sorteo determinó la localización de la heredad mientras que la dimensión de la misma fue establecida por Yehoshua acorde a la cantidad de miembros de la tribu.

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