Después de muchas adversidades, el pueblo de Israel finalmente está asentado en su tierra. ¿Cómo el pueblo habrá de preservar sus valores en el marco de la rutina desgastante?

El objetivo fue alcanzado-la tierra fue conquistada y distribuida entre las tribus.

No obstante, de cara a la rutina del pueblo asentado en su tierra, surgen cuestiones significativas en lo concerniente al futuro, las cuales son importantes para garantizar la estabilidad del logro.

Primero y principal: la unión del pueblo.

Después de muchas adversidades, el pueblo de Israel finalmente está asentado en su tierra. ¿Cómo el pueblo habrá de preservar sus valores en el marco de la rutina desgastante?

El objetivo fue alcanzado-la tierra fue conquistada y distribuida entre las tribus.

No obstante, de cara a la rutina del pueblo asentado en su tierra, surgen cuestiones significativas en lo concerniente al futuro, las cuales son importantes para garantizar la estabilidad del logro.

Primero y principal: la unión del pueblo.

Mientras que el capítulo 4 describió las facetas terrenales de la guerra y el heroísmo de los combatientes, en el cántico de Débora aparecen unidos este heroísmo con el heroísmo divino. Las expresiones poéticas del cántico relacionadas con Dios pueden ser comprendidas como una acción en el marco de la naturaleza, pero también pueden ser entendidas por lo que son-como un involucramiento celestial.

El episodio de la construcción del altar por las dos tribus y media volvió a demostrar la importancia del compromiso de todo el pueblo de Israel para el cumplimiento de la alianza con Dios.

A raíz de la construcción del altar en el Iardén (Jordán), por los hijos de Gad y los hijos de Reubén, los hijos de Israel se ven conmocionados y envían a Pinjas hijo de Eleazar el Cohen junto a diez dignatarios, a fin de esclarecer la razón de la construcción del altar.

Todo estaba supuestamente preparado para el establecimiento de una monarquía, y quién es más digno y adecuado para esto que el humilde creyente Guidón, quien devolvió al pueblo al camino de Moshé.

La parábola de Yotam se cumplió al pie de la letra, no sólo en su época, sino también a lo largo de la historia.

El argumento de los hijos de Iosef provino del singular esfuerzo que se les demandó para resolver algunas dificultades en la concreción del asentamiento en sus tierras: los bosques y los carros de hierro. La reacción de Yehoshua fue decisiva: no hay atajos y se puede afrontar las dificultades.

 

Guidón se manifiesta en contra del reinado humano, y al mismo tiempo constituye una casa real en Ofrá y revela de una manera terrible cuán peligroso es el reinado humano.

Tras un capítulo y medio en el cual Guidón fue descripto en su debilidad, como un carente de fe que exige más y más señales milagrosas, como un escéptico que moviliza un gran ejército, y se demora una y otra vez en salir a la guerra, de repente el relato vira en medio del capítulo 7 y Guidón se revela como un general osado que elabora y ejecuta un plan de guerra brillante y peligroso, y logra salir airoso.

 

En el final del libro, Yehoshua es presentado como “servidor de Dios”, y como aquel que logró cerrar círculos históricos significativos: la concertación del pacto con Dios en Shejem, el traslado de los restos de Iosef a la tierra, y el traslado del pueblo de Israel a la tierra de Israel.

 

 

El evento del pacto sobre el final del libro Yehoshua puede servir como marco general y envolvente del evento de apertura del libro.

"וַיֹּאמֶר לְהַשְׁמִידָם לוּלֵי מֹשֶׁה בְחִירוֹ עָמַד בַּפֶּרֶץ לְפָנָיו לְהָשִׁיב חֲמָתוֹ מֵהַשְׁחִית" (תהילים ק"ו, כג)

 

תלמוד בבלי מסכת פסחים דף קיט עמוד א 

אמר רב כהנא משום רבי ישמעאל ברבי יוסי:

מאי דכתיב [=מהו שכתוב] "למנצח... מזמור לדוד" (תהילים ד', א ועוד)? 

זמרו למי שנוצחין אותו - ושמח.

בא וראה שלא כמדת הקדוש ברוך הוא מדת בשר ודם: 

בשר ודם מנצחין אותו - ועצב.

Pages

x