La sexta visión: la visión del rollo que vuela (Versículos 1-4)

Preguntas para debatir y realizar una actividad adaptada al tema:

Actividad de la excusa y la respuesta: Divídanse en parejas. Piensen en una situación en la que hay que hacer algo: estudio de Torá, tefila, honrar a los padres, visitar a un enfermo u otro ejemplo. Uno de los integrantes de la pareja representa a "la pereza" y presenta una excusa razonable (lluvia, cansancio, falta de tiempo), y el otro representa a "la diligencia" e intenta encontrar una buena respuesta a cada excusa.

¿Cuál debe ser la relación entre el líder político y el líder espiritual? ¿Y cuál es el objetivo de estos dos líderes en la época del Segundo Beit HaMikdash, el Segundo Gran Templo?

Yehoshua es el Cohen Gadol, el Sumo Sacerdote, mientras que Zerubabel es el líder político ("Gobernador de Iehudá"). Zejariá transmite a Zerubabel un mensaje según el cual el liderazgo político debe estar subordinado al liderazgo espiritual, y que no la bravura ni la fuerza, sino el Espíritu es lo esencial. Este es un mensaje fundamental en el judaísmo y la esencia de la profecía.

"Entonces me mostró al Sumo Sacerdote Yehoshua, que estaba delante del ángel del Señor, y el Satán estaba a su derecha para acusarlo" (Zejariá, capítulo 3, versículo 1)

¿Acaso el Satán es una figura humana, a semejanza de los enemigos que oprimen a Israel? ¿O acaso es un ser supremo, fiscal en el tribunal celestial? Si observamos a los comentaristas, veremos que existen distintas opiniones.

Radak (Rabí David Kimhi): El Satán es una alegoría de Sanbalat y sus compañeros, que los hostigaban y les interrumpían su labor.

¿Por qué le resultó difícil a Zejariá comprender la visión de la Menorá, el candelabro, cuyo propósito aparente es enseñar sobre la reinauguración del Templo? De un análisis cuidadoso del texto se puede ver que Zejariá se asombró principalmente por la manera en que la Menorá de la visión alumbra — sin intervención de mano humana. El ángel le enseña que la energía nacional se toma de una fuente superior.

Exactamente dos meses después de la fundación del Santuario del Señor, Zejariá profetizó una larga profecía cuyo núcleo es el retorno del carro de la Shejiná (la divinidad) a Ierushalaim.

Cuando Jagai pronunció sus profecías ("En el año segundo de Darío... en el sexto mes..."), aparentemente Zejariá ya estaba a su lado y era partícipe de su profecía; dos meses después, Zejariá pronunció una profecía que continúa la de Jagai — "En el octavo mes del año segundo de Darío..." (capítulo 1, versículo 1) — exactamente como maestro y discípulo en profecía.

La figura de Yehoshua, el Cohen Gadol, el Sumo Sacerdote puede servir de modelo, señal y ejemplo para todos los sobrevivientes. En lugar de atrincherarse y hundirse en los abismos del dolor, la desesperación y la pérdida por el mundo que fue, Yehoshua, el Cohen Gadol, elige mirar hacia adelante, hacia el futuro, sin desesperar.

Zejariá le enseña al pueblo algo que en el futuro será la clave para la existencia del pueblo judío tanto en el exilio como en su retorno a la tierra: no se debe despreciar el día de las pequeñeces, porque de muchos días pequeños como esos termina brotando algo grande.

"Pues aquellos que han menospreciado el día de las pequeñeces, se alegrarán cuando vean la piedra de la plomada en la mano de Zerubabel" (versículo 10).

El libro de Zejariá constituye una etapa intermedia entre la profecía antigua y la profecía de los libros externos (textos antiguos de temáticas bíblicas que no fueron incluidos en el canon). Si bien Zejariá contempla visiones de la corte celestial, el foco central es la redención de Israel en la tierra.

El profeta Zejariá es uno de los profetas del Segundo Beit HaMikdash, el segundo Gran Templo, y su profecía difiere de la de los profetas del Primer Beit HaMikdash, el primer Gran Templo. Intentaremos presentar su profecía y su lugar en la historia de la profecía.

El Talmud relata la historia que sirve como trasfondo a la visión que contempla Zejariá: Yehoshua, el Cohen Gadol, el Sumo Sacerdote fue arrojado al horno de fuego y por poco perece en él.

La visión de Yehoshua, el Cohen Gadol suscita varias preguntas: ¿Por qué el Señor reprende al Satán? ¿Qué relación tiene Yehoshua, el Cohen Gadol con la reprensión divina al Satán? ¿Y por qué el Cohen Gadol está vestido con ropas sucias?

El Talmud (Sanhedrín 93a) vincula la visión que contempla Zejariá en el capítulo 3 con los versículos de Irmiahu (capítulo 29, versículos 21–23):

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