Castigo a los pueblos y consuelo para Israel

¿Cuál es el propósito de las profecías sobre las naciones? ¿Están destinadas a las naciones mismas o acaso el destinatario de estas profecías es en realidad el pueblo de Israel, que se consuela al escucharlas?

En los tres “grandes” profetas - Yeshaiahu (capítulos 13-23), Irmiahu (capítulos 46-51) y Yejezkel capítulos 25-32) - encontramos una colección significativa de profecías sobre las naciones que trata principalmente de su futura destrucción. En el libro de Yejezkel, esta colección separa entre las profecías de castigo al pueblo de Israel antes de la destrucción (en los capítulos 12-24) y las profecías de consuelo después de la destrucción y la descripción del templo futuro (capítulos 33-48). Dentro de esta colección no hay un orden cronológico y existen profecías que fueron pronunciadas antes de la destrucción y profecías que fueron pronunciadas después (una incluso fue pronunciada 16 años después).

Una de las preguntas fundamentales que surgen respecto a estas colecciones de profecías es si las profecías están destinadas a las naciones. ¿Los profetas fueron o transmitieron su profecía a esas naciones, o acaso el destinatario de estas profecías es el pueblo de Israel, que se consuela sabiendo que Dios castigará a sus enemigos?

En el contexto de Yejezkel, la pregunta es si la colección sobre las naciones es un apéndice de las profecías de castigo sobre el pueblo de Israel o si constituye una apertura a las profecías de consuelo que aparecen después.

Y he aquí que en medio de las profecías sobre las naciones, al final de las profecías de castigo sobre Tzor, Tiro (y antes de las profecías sobre Egipto), el profeta concluye sus palabras señalando que la destrucción de Tzor será beneficiosa y salvará a Israel (capítulo 28, versículo 24), y profetiza de manera general sobre la reunión de los exiliados de entre las naciones (versículos 25-26). Este fenómeno de una breve profecía de consuelo para Israel en medio de las profecías de castigo sobre las naciones aparece también en Yeshaiahu (capítulo 14, versículos 1-2) y en Irmiahu (capítulo 46, versículos 27-28). Esto sirve para demostrar que todas las profecías están dirigidas hacia Israel y forman parte de las profecías de consuelo.

Editado por el sitio del Tanaj

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La polémica de los cocodrilos

¿Quién eres tú, cocodrilo? ¿Y por qué el profeta te usa para describir la caída de Egipto?

El rey de Egipto es comparado con un dragón, al que Dios captura y seca su río: "mas realmente eres como un cocodrilo en las aguas, y te lanzaste (al combate) en tus ríos, enturbiando las aguas con tus patas, y ensuciando sus ríos" (versículo 2). Esta descripción encierra una polémica oculta con la antigua creencia egipcia - según la cual, el cocodrilo es uno de los dioses importantes en el panteón de sus ídolos.

Fuentes extrabíblicas nos enseñan sobre el culto al cocodrilo en Egipto, su consagración en vida, su embalsamamiento y entierro sagrado en cementerios especiales después de su muerte. Además de esto, surge de ellas la imagen del rey de Egipto como el cocodrilo que gobierna los ríos de Egipto, como un dios que hizo los ríos - e incluso a sí mismo. De esta manera, Yejezkel combina el paisaje egipcio y los cocodrilos que se encuentran en el río, con el cocodrilo como bestia mitológica.

La profecía termina con una descripción pictórica: "Destruiré también todas sus bestias de junto a las muchas aguas; no las enturbiará más pie dé hombre, ni pezuña de bestia las enturbiará más. Entonces haré que se asienten sus aguas, y haré correr sus ríos como aceite, dice el Señor Dios" - precisamente a través de la calma y la claridad después del asentamiento de las aguas del Nilo, el profeta transmite que los cocodrilos han sido exterminados del mundo.

Editado por el equipo del Tanaj

Gentileza sitio VBM de la Academia Rabínica “Har Etzion”.

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El juego de las potencias

El éxodo de los hijos de Israel y las guerras de los egipcios contra los pueblos del mar marcaron el fin del dominio egipcio más allá de sus fronteras, y abrieron una puerta a la independencia de Israel en su tierra.

Los capítulos sobre Egipto (29-32) son una sola unidad. En la mayoría de los períodos Egipto yacía dentro del Nilo, protegido por los desiertos - "el gran cocodrilo que yace en medio de sus ríos" (capítulo 29, versículo 3) - en los modos de vida, en la religión y en la cultura, Egipto mantuvo su independencia durante miles de años. Dos veces salió Egipto en expediciones militares a los territorios de Quenahan y hacia el norte, después de sufrir una conquista extranjera:

En el segundo milenio a.e.c. (en los días de los patriarcas, Iaacov y Iosef) gobernaron en Egipto los faraones 'hicsos', de origen semita. La expulsión de los extranjeros de Egipto abrió un período de imperio egipcio, y los reyes de Quenahan se postraron (en su mayoría) ante los faraones de Egipto. Este fue también el tiempo de la esclavitud de los hijos de Israel, como dijo sobre ellos Paró, el Faraón - "Vamos, actuemos con astucia respecto a él, no sea que se acreciente. Y sería que cuando sucediere guerra se sumaría, también él, a nuestros adversarios y combatiría contra nosotros y ascendería desde la tierra" (Shemot, capítulo 1, versículo 10). El éxodo de los hijos de Israel y las guerras de los egipcios contra los pueblos del mar (los filisteos y otros) marcaron el fin del dominio egipcio más allá de sus fronteras, y abrieron una puerta a la independencia de Israel en su tierra, en lugar de las ciudades cananeas leales a Paró, al Faraón.

Por segunda vez, los asirios (nuevamente gobernantes semitas) conquistaron Egipto en el siglo VII a.e.c. (período de Menashé), y cuando se debilitaron y fueron expulsados, los faraones de Egipto (Psamético, Necao, Jofra) salieron nuevamente en expediciones militares para construir un imperio que alejara de las fronteras de Egipto a los ejércitos del norte.

Tanto Irmiahu (46-47) como Yejezkel (29-32) clamaron contra la pretensión egipcia, que traería desastre a Egipto - porque Bavel, Babilonia del norte golpeará también a Egipto misma. Pero ¿por qué? - después de todo, los egipcios no comprenderán ni escucharán estas profecías.

En el camino, la pretensión egipcia arrastrará destrucción a Iehudá y a Ierushalaim, y los profetas intentaron detener a los judíos de apoyarse en Egipto.

Solo después de sacar a Egipto del juego de las potencias, nuevamente "En aquel día, haré crecer un cuerno (de auxilio) para la casa de Israel” (capítulo 29, versículo 21), pero esto ocurrirá efectivamente solo en el período persa, con la construcción del Segundo Gran Templo.

Gentileza sitio 929

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La caída de Egipto por la fuerza

Yejezkel profetiza duramente sobre Egipto. ¿Qué hay de especial en el momento de esta profecía?

El momento de esta profecía (20-26) es aproximadamente cuatro meses antes de la destrucción: "Y aconteció que en el año undécimo, en el mes primero, a los siete del mes" (versículo 20).

Y efectivamente, el contenido de la profecía corresponde a la fecha en que fue dada. Yejezkel profetiza en el futuro una gran derrota para Egipto: "Heme aquí contra Paró, rey de Egipto; y quebraré ambos brazos suyos...Y fortaleceré los brazos del rey de Bavel... mas quebraré los brazos de Paró... Y fortaleceré, pues,  los brazos del rey de Bavel, mas los brazos de Paró caerán" (versículos 22-25).

Es posible que la dura derrota descrita aquí tenga su base en la derrota de los egipcios por parte de los babilonios. En Irmiahu capítulo 37 se describe que los egipcios suben a ayudar a Israel, y como consecuencia el sitio se levanta por un tiempo breve. Pero como prometió Irmiahu, los babilonios regresaron a Ierushalaim y aparentemente derrotaron a los egipcios: "Y a Tzidkiahu rey de Iehudá... los entregaré... y en mano del ejército del rey de Bavel que se ha retirado de vosotros" (Irmiahu, capítulo 34, versículo 21).

Así, esta profecía constituye un complemento a lo dicho en Irmiahu. Paró, el Faraón sale a ayudar a Ierushalaim pero es derrotado por los babilonios. En el contexto de esta derrota y como resultado de ella, Egipto no tiene la capacidad de salvar a Ierushalaim de manos de los babilonios, y Yejezkel profetiza duramente sobre Egipto.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj.

Gentileza sitio VBM de la Academia Rabínica “Har Etzion”.

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Viaje al mundo de los muertos

¿Por qué Yejezkel relata una historia sobre el descenso al Sheol precisamente sobre el rey de Egipto?

La creencia egipcia sobre la muerte es famosa y conocida - no es el final, existe un mundo de los muertos en el que se continúa viviendo y moviéndose y continuando lo que hiciste en este mundo. De aquí la importancia del embalsamamiento, la construcción de las pirámides como palacios de la muerte para los reyes y el entierro de objetos valiosos y ofrendas que acompañarán al difunto en el mundo de los muertos.

No es sorprendente entonces, que Yejezkel elija ilustrar a los egipcios la mortalidad del hombre y la mortalidad de los reinos, a través de un 'recorrido' por el mundo de los muertos.

Paró, el Faraón, está seguro de que las preparaciones y los cultos que realizan los miembros de su pueblo le otorgarán a él y a su gente vida eterna en el mundo de los muertos, mientras que el resto de las naciones simplemente se perderán para siempre. En la historia que describe Yejezkel, Paró desciende al Sheol y ve allí uno por uno a todas las naciones que fueron derrotadas por el rey de Bavel, Babilonia - Ashur, Elam, Meshej y Tubal, Edom y Tzidón. Todos juntos, caen perdidos como "muertos a espada". Superpotencias y pueblos simples yacen uno al lado del otro y 'llevan su vergüenza' al comprender su pequeñez y la falta de significado de su poder sobre la tierra.

También Paró, que se enorgulleció y confió en su fuerza frente a Bavel, y se jactó de su singularidad sobre las naciones, experimenta una especie de decepción y vergüenza, es acostado entre naciones 'incircuncisas' (término despectivo en comparación con los egipcios que según muchos testimonios estaban circuncidados) y se pierde junto con ellos.

Yejezkel describe a Paró como ‘Nijam al kol hamoné”. Esto puede interpretarse de dos maneras: una - que Paró se consuela a sí mismo al ver que todas las naciones fueron acostadas juntas con los que descienden a la fosa, se consuela a sí mismo que al menos no hay nadie mejor que él y se consuela en la desgracia común. Pero la segunda manera de entenderlo completará mejor el cuadro - Paró 'Nijam' en el sentido de 'se arrepiente'. Se arrepiente de la persecución del honor, las conquistas y el dominio. Se arrepiente de su orgullo y su rebelión contra Bavel, y de la guerra innecesaria que libró. Pues al final, como se revela ante sus ojos - "como morir éste, así ha de morir éste; y un sólo hálito (espíritu) hay para todo ". Y el fin de todos es la perdición.

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Cuando el gran cedro colapsó

Otra parábola estremecedora de la obra de Yejezkel, sazonada con sarcasmo y profunda tristeza sobre la terrible destrucción. ¿A qué se asemeja el cedro y cuál será su fin?

A los oídos de los judíos que todavía esperaban una victoria egipcia sobre Bavel, Babilonia (que podría, según ellos, devolverlos a Iehudá), Yejezkel continuó describiendo "todos los árboles del Edén que estaban en el jardín de Dios" (capítulo 31, versículo 9), con ese mismo tono sarcástico de sus jugosas parábolas, cargadas de conocimiento hasta el punto de la depresión.

Los intelectuales modernos habrían ofrecido al 'profesor' Ben-Buzi una multitud de cargos importantes en conocimiento y ricos en cultura y lenguaje, pero Yejezkel el profeta estaba sumido en una profunda tristeza y en la tormenta de la terrible destrucción. No tuvo un momento de descanso de las pesadillas de los enigmas y las parábolas estremecedoras.

El Jardín del Edén y los árboles que crecieron en él para gloria, 'pasó' de Tzor,Tiro, la capital de la riqueza y el comercio (casi sin ejército), a Ashur, Asiria la superpotencia militar, que se apoderó (también) de las montañas del Líbano, y cortó de allí cedros para los palacios de Ninvé, Nínive – "Con la multitud de mis carros he subido a las alturas de las montañas, a los declivios del Levanón; he cortado, pues, sus altos cedros, y los más escogidos de sus cipreses; he llegado hasta sus más elevadas cumbres, hasta sus más feraces campos del bosque" (Yeshaiahu, capítulo 37, versículo 24).

Este es el trasfondo de la descripción de Yejezkel de esta transición desde la capital del comercio a la superpotencia del poder militar, en el poderoso cedro del Líbano que dominó todos los árboles del jardín, cuando las aguas de los ríos (= el Tigris y sus afluentes) lo riegan, y todos los animales y aves (= los reyes del mundo) habitan bajo su sombra.

Después de aproximadamente 240 años, el orgullo asirio colapsó y se estrelló. "Sobre su tronco caído se posarán todas las aves del cielo y sobre sus ramos estarán todas las bestias del campo” (capítulo 31, versículo 13).

En el 612 a.e.c. fue conquistada Ninvé y abandonada; en 586 a.e.c. fue destruida Ierushalaim, que esperaba (en vano) ayuda egipcia contra el sitio babilónico (Irmiahu, capítulo 37, versículos 5-9); el trauma del colapso de Ashur todavía se recuerda muy bien en el tiempo de estas profecías*. Yejezkel se burló de la pretensión egipcia de heredar a Ashur, y quizás también insinuó el fin esperado de todos los imperios en los pecados de la arrogancia, "a fin de que ninguno de los árboles plantados junto a las aguas, se engría (enaltezca) más a causa de su elevación" (capítulo 31, versículo 14).

Quien tenía 20 años en la caída de Ninvé  presenció la destrucción de Ierushalaim a los 46 años.

Gentileza sitio 929.

 

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Porque el hombre es como el árbol del campo

 

La tierra de Egipto es como el Jardín del Edén, y Paró, el Faraón, se asemeja al árbol del conocimiento. ¿Y quién es el pecador?

"Lo hice hermoso en la muchedumbre de sus ramas, de modo que le tenían envidia todos los árboles del Eden, que estaban en el jardín de Dios. Por tanto, así dice el Señor Dios: Por lo mismo que te hiciste encumbrado en tu elevación, y puso su cima hasta entre las nubes, y se engrió su corazón a causa de su altura; por tanto Yo le entregaré en mano del más poderoso de las naciones, el cual le tratará con rigor; por su maldad Yo le eché fuera." (Yejezkel capítulo 31, versículos 9-11)

La ciencia que investiga el 'alma' de las plantas aún no está suficientemente desarrollada. ¿Tiene la planta algún tipo de voluntad, una especie de experiencia 'anímica'? ¿Reacciona a fenómenos que no son biológicos – botánicos – físicos o químicos en su entorno? En el pasado se publicaron investigaciones sobre la reacción de las plantas a la música y al ambiente de conflicto en su entorno, pero según el conocimiento del autor de estas líneas, no hay conclusiones desarrolladas en estos campos.

Los Sabios hablaron en el relato de la creación sobre 'el pecado de la tierra' relacionado con el árbol, cuyo sabor y fruto no son iguales. El etrog fue elegido para regocijarse con él ante Dios porque existe una relación entre el sabor de su madera y el sabor de su fruto. El pecado de la tierra y del árbol puede estar relacionado con el árbol del conocimiento en el Jardín del Edén, del cual el hombre fue advertido y de sus frutos, y fue expulsado del jardín después de pecar con ellos. ¿Podemos definir al árbol del conocimiento que contiene en sí el pecado como alguien que pecó por sí mismo?

Cuando el hombre fue expulsado del jardín, la tierra fue maldecida por su causa. El Jardín del Edén y sus árboles desaparecieron, y no sabemos adónde.

En nuestro capítulo, el árbol más selecto del Jardín del Edén, el jardín de Dios, pecó con el pecado del orgullo. Su belleza, su altura, su sombra, el hecho de que los animales y los seres humanos necesitaban su sombra y sus ramas, lo llevaron a este orgullo.

Un árbol similar con gran semejanza al árbol descrito aquí también aparece a Nevujadnetzar, rey de Bavel, Babilonia, en su sueño (Daniel 4). El corte y la destrucción del árbol en el sueño se cumplieron en la realidad en lo que le sucedió al propio Nevujadnetzar en su vida personal.

Nuestra profecía se inspira en lo dicho en Bereshit (13), que el jardín de Dios es la tierra de Egipto debido a sus abundantes aguas y al sol que brilla en ella con fuerza. Paró, el Faraón (Jofra), rey de Egipto, es el árbol del conocimiento en el Edén, en el jardín de Dios, y caerá devastado debido a su orgullo y por la traición al reino de Iehudá. Esta profecía fue pronunciada en Rosh Jodesh Siván, aproximadamente un mes antes de que fuera abierta brecha en la muralla de Ierushalaim y unos dos meses antes de la destrucción.

 

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El día de Hashem

El primer "Día de Hashem" en el texto bíblico es probablemente el día del éxodo de Egipto y la plaga de los primogénitos que lo precedió. El Día de Hashem aparece muchas veces en los profetas, y siempre es un eco del Día de Hashem sobre Egipto.

"Porque cercano está el día, cercano está el día del Señor, día de nubes, tiempo (de castigo) de las naciones será! Y vendrá la espada sobre Egipto, y habrá angustia en Etiopía, cuando los heridos de muerte caigan en Egipto, y se lleven la multitud de ella, y sus cimientos sean destruidos " (Capítulo 30, versículos 3-4)

El profeta ve en Egipto bajo el reinado del faraón Jofra (de la dinastía XXVI de Egipto, y según el libro Irmiahu, contemporáneo de Tzidkiahu, el rey de Iehudá) al principal responsable entre todas las naciones de empujar a Tzidkiahu y Ierushalaim con él al abismo de la rebelión contra Bavel, Babilonia y la destrucción que le siguió. La profecía de su destrucción como consecuencia de esto es detallada y total.

La profecía incluye una lista de tierras y una gran lista de ciudades, todas las cuales serán destruidas. Tzoán, On, Pi-beset y Tajpanjes, todas en el delta norte del Nilo; Nof, que está sobre el Nilo un poco al sur del delta; No-amón (Luxor) en el Alto Egipto, el sur, en la parte superior del Nilo; y Svené (Asuán) que está al sur de ella. Junto con Egipto serán destruidas las tierras anexadas a ella: Put, en la costa del Mediterráneo al oeste de Egipto; Lud, generalmente identificada con Libia; Patros, que es el Alto Egipto del sur; y Cush, que está al sur de ella y continúa hacia Sudán y Etiopía. También Sin (quizás la que está en el desierto de Sin al oeste del Sinaí) y los hijos de la tierra del pacto (tal vez la ciudad judía en Egipto, cercana a Svené-Asuán). Todo esto vendrá en el Día de Hashem sobre Egipto.

El Día de Hashem fundamental en el texto bíblico es probablemente el día del éxodo de Egipto y la plaga de los primogénitos que lo precedió. Es posible que se refiera a un "día" más largo, que incluye todas las plagas de Egipto. El Señor, Hashem, apareció en su gloria en Egipto, y no a través de un mensajero, e imprimió con la medida de la justicia su existencia en la conciencia egipcia que se negaba a la palabra del Señor de dejar ir a Israel. Ahora el Día de Hashem aparece nuevamente sobre Egipto por su participación en lo que sucedió a Ierushalaim, y se venga de ella por ello.

El Día de Hashem aparece muchas veces en los profetas, y siempre es un eco del Día de Hashem sobre Egipto. Así en Yoel (2) en forma de la plaga de langostas que oscurece la tierra: "...Porque viene el día del Señor, porque está cercano:día de tinieblas y de oscuridad, día de nubes y de densas nieblas. Como la aurora extendida sobre las montañas, (viene) un pueblo numeroso y fuerte; nunca ha habido (otro) como éste, ni después de él lo volverá a haber, hasta los años de todas las generaciones" (Yoel, capítulo 2, versículo 2).

Y nuevamente en Yoel (3) con sangre, oscuridad, prodigios y el derramamiento del espíritu de Dios sobre los siervos y las siervas, como en el éxodo de Egipto: "Y también sobre los siervos y las siervas, en aquellos días, derramaré Mi espíritu. Y manifestaré maravillas en los cielos y en la tierra; sangre, y fuego, y columnas de humo: el sol volverá en tinieblas y la luna en sangre, antes que venga aquel grande y espantoso día del Señor" (Yoel, capítulo 3, versículos 2,3,4)

Hay muchos ejemplos de esto. Pero el Día de Hashem en nuestro capítulo es sobre Egipto mismo, y es un verdadero eco del Día del Señor que fue en el día del éxodo de Egipto.

El faraón Jofra fue efectivamente golpeado duramente por Nevujdnetzar. Pero Egipto perdió su independencia solo décadas después, ante el nuevo imperio persa.

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¿Y qué hay acerca del fin de Bavel?

Irmiahu y Yeshaiahu profetizaron sobre el fin de Bavel, Babilonia. Yejezkel no dice sobre ello ni una palabra. ¿Por qué?

Yeshaiahu (capítulo 13, versículos 19-22) ya profetizó sobre el fin esperado para Bavel la caldea - e Irmiahu (50-51) hizo más aún, y escribió las profecías sobre la destrucción de Bavel "en un libro separado", y ordenó atar a él una piedra y arrojarlo "en medio del Éufrates" (capítulo 51, versículos 59-64).

En Yejezkel no hay ninguna profecía sobre Bavel y sobre el día en que Dios también la visitará. La descripción: "el día del Señor, día de nubes, tiempo (de castigo) de las naciones será" (capítulo 30, versículo 3) es una descripción del día de la espada de Bavel en Egipto "desde Migdol hasta Svené* es decir hasta los confines de Etiopía" (capítulo 29, versículo 10) - porque esa es la voluntad de Dios, pero no hay ni una palabra sobre el fin de Bavel por voluntad de Dios, ¡ni sobre el ascenso de Persia!

Tampoco la explicación de la omisión de Yejezkel respecto a Bavel se encuentra en el libro de Yejezkel, sino en Irmiahu (capítulo 29, versículo 7), y obliga a los judíos del exilio (desde entonces hasta hoy) - "Y procuren la paz de la ciudad, adonde los he hecho llevar cautivos, y rueguen por ella al Señor; porque en la paz de ella tendrán ustedes paz".

Según esta descripción, los judíos de Egipto rezaron por la paz de Paró, del Faraón, y los judíos de Bavel rezaron por la victoria de Nevujadretzar, así como los judíos de Alemania y Austria en la Guerra Mundial (Primera) rezaron contra sus hermanos judíos de Rusia, Gran Bretaña y Francia, y también multitudes de soldados judíos lucharon entre sí desde ambos bandos.

Mientras escribía estas palabras comprendí de repente por qué Irmiahu ordenó hundir el rollo de las profecías contra Bavel en las aguas del Éufrates - ningún hombre en Bavel podría leer ni una palabra de él, y ningún hombre sería ejecutado por involucrarse en un acto simbólico anti-babilónico tan radical.

Irmiahu fue un profeta libre e independiente hasta el final, Yejezkel ya era un profeta en el exilio, y su boca estaba cerrada. Esta es la razón por la que describe la reunión de los exiliados y el regreso a la tierra, sin decir una palabra sobre el fin de Bavel.

Desde la fortaleza de "Sin" (capítulo 30, versículo 16; =Pelusio, en la frontera del Delta, en el Sinaí), hasta la fortaleza en la isla de Asuán, que está en la frontera de Etiopía (=Sudán)

Cortesía sitio 929

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El estallido del globo egipcio

El orgullo es como un globo. Cuanto más lleno de aire está, un pequeño pinchazo lo hará explotar y no quedará nada de él.

"Por cuanto fueron báculo de caña para la casa de Israel"

En el capítulo 29 el profeta se dirige al reino de Egipto, un reino seguro de sí mismo y de su poder, que cree que reinos vecinos pueden apoyarse en él como protector frente a las potencias que se están desarrollando en la región. En la práctica, cuando se hace un pacto con él, solo constituye un "báculo de caña quebrada" como dice Ravshaké el asirio. Yejezkel repite las palabras de Ravshaké: Egipto se jacta de su grandeza, pero no se puede confiar en él en tiempos de angustia.

A Paró, el Faraón, que se ve a sí mismo como un dios que se creó a sí mismo, y al Nilo, que es considerado un dios y también sirve como fuente de vida para todo Egipto - a ambos, Dios les promete una enorme humillación y añade que herirá a los peces del Nilo como metáfora de la gente de Egipto que se refugia bajo la sombra de Paró, del Faraón. Así todo Egipto el grande y glorioso se desmoronará y será exiliado de su lugar.

Como Israel en el desierto, o quizás similar a la promesa de los setenta años que recibió la gente de Iehudá, los egipcios reciben cuarenta años para permanecer en el exilio y en el desierto hasta que regresen a su lugar. Solo que a diferencia del pueblo de Israel que se apoyó en Dios - ellos no tienen sostén. Porque después de todo, ellos siempre fueron los que se veían a sí mismos como el báculo de apoyo para otros... En esencia, así Dios convierte a Egipto en objeto de burla. Ese reino que dijo con orgullo que solo él podía dictar el orden del día simplemente será borrado de la faz de la tierra.

A lo largo de todo el Tanaj, el orgullo es un pecado peligroso. Como un globo - cuanto más lleno de aire está, un pequeño pinchazo lo hará explotar y no quedará nada de él. El castigo que Dios describe a través de Yejezkel en esencia viene a presentar un espejo a Egipto y mostrarles lo que realmente son debajo de todo el poder que estaban seguros de tener.

Pero este castigo también tiene un lado disuasorio para el pueblo de Israel. Después de que ve lo que le sucedió a su 'sostén', no le queda más que apoyarse en nuestro Padre que está en los cielos.

Los referentes que escriben en esta sección son miembros de la organización NAJAT-Jóvenes Amantes del Tanaj, un Centro de Estudios del Tanaj para la Juventud.

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