Herencia contra herencia

“A los hijos del oriente se lo he dado por posesión suya, juntamente con los hijos de Amón, para que de los hijos de Amón no haya más memoria entre las naciones” (Capítulo 25, versículo 10)

"A los hijos del oriente sobre los hijos de Amón": Que por el camino de la apertura que se abrieron las ciudades de Moav, entraron los hijos del oriente a establecerse en las ciudades de Amón. Y lo que dice "la daré en posesión" será para que no sean recordados los hijos de Amón entre las naciones, ya que su tierra se ha convertido en herencia [de otros]. Y esto fue medida por medida, pues ya se había dicho "no te daré de su tierra en posesión, porque a los hijos de Lot la di en herencia", y la herencia es algo que no tiene interrupción. Pero por haber tomado la herencia de Israel, fueron castigados de modo que su herencia les fue quitada y dada a los hijos del oriente. Y es sabido que para cada pueblo Dios delimitó su heredad, y después de que para los hijos de Amón se delimitó su herencia y les fue quitada y dada a otro, necesariamente cesarán de ser nación y no serán recordados entre las naciones.

Malbim - Rabí Meir Leibush ben Iejiel Mijael (1809-1879), nació en Polonia y falleció en Rusia. La mayoría de sus años estuvo recorriendo Europa Oriental y se desempeñó como rabino en varias ciudades. En su comentario a la Torá, "HaTorá VeHaMitzvá", trae los Midrashim halájicos y debate sobre ellos en comparación con el sentido literal de los versículos, con precisiones en la gramática bíblica.

 

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Las relaciones entre Tiro e Israel

En el momento en que el Templo fue destruido, Tiro logró resistir el sitio babilonio sobre ella. Yejezkel intenta lidiar con la dificultad de fe que se creó como resultado de esto.

Tiro constituyó una potencia económica y cultural a lo largo de todos los años de existencia del reino de Israel, e incluso representó un obstáculo en diferentes aspectos: comenzando desde los días de Shlomó, que fue tras los dioses de los sidonios (Melajim I 11); pasando por Ajav, que se casó con Izevel, por quien la idolatría penetró en todo el reino de Israel (Melajim I 16); y terminando en los días de Nejemiá, después del retorno a Tzión, cuando la cooperación comercial entre Israel y Tiro representó un desafío para la observancia del Shabat (Nejemiá 13). Quizás por eso se le dedica una profecía tan larga, esto además de la profecía de otros profetas: Yeshaiahu (23), Ioel (4) e incluso Amós (1).

Ciertamente, junto con ser un obstáculo, hubo períodos en los que existió una relación positiva entre Israel y Tiro; así, en la construcción de la casa de David por los emisarios de Tiro (Shmuel II, capítulo 5, versículos 11-12), y así también en la ayuda de Jiram en la construcción del Templo (Divrei Haiamim II, capítulo 2, versículos 2-7). Parece que la relación israelí-tiria estuvo conectada a lo largo de los años con la casa real y especialmente con el Templo. Los temas de la profecía sobre Tiro en Yejezkel reflejan el conjunto de esta relación de muchos años (y no se refieren solo a los eventos que ocurrieron en sus días).

En el período de las profecías de Yejezkel, Tiro era un reino gobernado por Etbaal III (591-573 a.e.c), y se unió a los pueblos de la región que eran socios de la política anti-babilónica. Un eco de su participación en esta política existe en Irmiahu (cpítulo 27, versículo 3), de donde surge que Tiro, junto con Tzidkiahu rey de Iehudá y otros estados, conspiraron juntos contra Bavel, Babilonia. Como resultado de la amenaza a Nevujadnetzar, él organizó una campaña a la región, que terminó con un prolongado asedio sobre Tiro durante 13 años (585-572 a.C.). De aquí que, en el momento en que Ierushalaim fue conquistada por los babilonios, Tiro resistió desde el frente y se mantuvo firme, a lo largo de todo el período del imperio babilónico. La resistencia de Tiro en el momento en que el Templo fue destruido aumentó la dificultad psicológica de los habitantes de Ierushalaim: ahora, a los ojos de las naciones, la posición del Señor era aún más inferior, ya que no solo el dios babilonio prevalecía sobre el Dios de Israel, sino que había otro dios que podía incluso contra el dios babilonio. La conquista de Ierushalaim por Nevujadnetzar demostró a las naciones lo que querían demostrar - la debilidad del Dios de Israel. Esta dificultad de fe, y la profanación del nombre del Señor entre las naciones son probablemente la razón de la extensión y el vigor de la profecía sobre Tiro.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj

Cortesía sitio VBM de la Academia Rabínica “Har Etzion”

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Oprobio en las naciones

 

La conexión entre un pueblo y su Dios es honor para el pueblo; la ruptura de esa conexión es deshonra. El honor del pueblo de Israel es también el honor de Dios, y por lo tanto, evitar la deshonra de Israel es la razón de su redención.

La relación entre Dios y el hombre se expresa en la conexión entre Israel y su Dios. El pueblo de Israel, que sirve a su Dios, también sirve de ejemplo para el mundo entero y da testimonio de la providencia con que Dios dirige el mundo.

El fracaso del pueblo de Israel es como si fuera el fracaso de Dios. Si así hizo el Señor con su pueblo elegido, significa que no puede hacer algo mejor; no puede cumplir lo que prometió. Y de hecho, tal argumento aparece en la plegaria por el pueblo de Israel. Cuando Moshé escucha las palabras de ira "déjame y se encenderá mi ira contra ellos y los consumiré", responde inmediatamente: "¿Por qué habrán de expresarse los egipcios diciendo: Para el mal los ha sacado, para matarlos en las montañas y para exterminarlos de sobre la faz de la tierra. Desiste de Tu furor y arrepiéntete del mal para con Tu pueblo" (Shemot, capítulo 32, versículo 12).

La manera en que las naciones ven el castigo de Israel constituye un peso considerable en la descripción de todo castigo que Israel recibe. El término que los profetas de la generación de la destrucción usan frecuentemente es "deshonra". La deshonra es la gran vergüenza que siente el pueblo de Israel cuando las naciones ven su fracaso, y ven cómo Israel traiciona su misión y cómo Dios castiga a su pueblo.

Y así es en las profecías de Yejezkel. En el capítulo 5 el profeta describe la singularidad de Ierushalaim: "...¡Esta es Ierushalaim! En medio de los paganos la puse Yo, y alrededor de ella están los (demás) países..." La descripción del castigo es insoportable: peste, hambre y espada. Y el aspecto del terrible relato: "te reduciré a ruinas, y te pondré por oprobio de las naciones que están en tus alrededores, a los ojos de todo transeúnte... Y tú serás un escarnio y un vituperio, un escarmiento y un asombro a las naciones que están en derredor de ti..." (capítulo 5, versículo 15). El punto culminante del castigo - ser una deshonra, ser objeto de burla y escarnio, llegar a la situación en que todos saben que el Señor ha abandonado a su pueblo.

Y así en nuestro capítulo. El profeta proclama sobre Ierushalaim y enumera sus abominaciones. "Ciudad que derrama sangre en medio de sí para que venga su hora". Y el castigo: "por tanto te he hecho el vituperio de las naciones, y el escarnio de todas las tierras... Las que están cerca de ti y las que están lejos, harán escarnio de ti, (diciendo): ¡ah amancillada de nombre, y llena de confusión!" (capítulo 22, versículos 4-5).

Y así es en las profecías de consuelo. Exactamente como en la profecía de Moshé: "¿Por qué han de decir los egipcios?", así aparece la razón de la redención en Ezequiel. " ni dejaré oír contra ti en adelante el oprobio de las naciones, ni llevarás más el vituperio de los pueblos..." (capítulo 36, versículo 15). Y más adelante: "Y los libraré de todas vuestras inmundicias... a fin de que no los alcance más el vituperio del hambre entre las naciones” (capítulo 36, versículos 29-31). El hambre es malo en sí mismo; la deshonra del hambre - es peor aún. El argumento para la redención - evitar la deshonra.

La conexión entre un pueblo y su Dios es honor para el pueblo; la ruptura de esa conexión es la deshonra. El honor del pueblo de Israel es también el honor de Dios, y por lo tanto, evitar la deshonra de Israel es la razón de su redención.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj.

Cortesía sitio DAAT.

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El clamor de la venganza

Los pueblos de la región empujaron a Tzidkiahu a rebelarse contra Bavel, Babilonia, y al final no lo respaldaron, e incluso se beneficiaron de la destrucción de Ierushalaim. Por esto clama el profeta y pide venganza:

"Por cuanto dijiste: "¡Ea!", respecto de Mi santuario cuando fue profanado, y de la tierra de Israel cuando fue desolada, y de la casa de Iehudá, cuando ellos fueron en cautiverio" (versículo 3)

"A causa de lo que hizo Edom, en vengarse cruelmente de la casa de Iehudá (pues gravemente ofendieron cuando se vengaron de ellos)" (versículo 12)

"Por cuanto los plishtim obraron con venganza, y se vengaron cruelmente con el desdén del alma, destruyendo a causa del odio perpetuo" (versículo 15)

Hay cuatro profetas que recopilan profecías sobre las naciones: Amós, Yeshaiahu, Irmiahu y Yejezkel. Pero cada uno de ellos tiene una razón diferente para sus profecías sobre las naciones, un contexto diferente y un contenido diferente. Yejezkel clama por la venganza de Dios sobre los pueblos de la región. Estos pueblos fueron la causa de la rebelión fallida de Tzidkiahu, rey de Iehudá, contra el rey de Bavel. Ellos le aconsejaron rebelarse contra el rey de Bavel bajo la protección de Egipto, y le prometieron, cuando vinieron a Ierushalaim en el cuarto año de Tzidkiahu (Irmiahu, capítulo 27), respaldarlo. Cuando Nevujadnetzar vino a sofocar la rebelión de Tzidkiahu, todos los reyes de la región dieron la espalda a Ierushalaim y a Tzidkiahu y dejaron que Nevujadnetzar ejecutara juicios en Ierushalaim. Sobre esto dijo Irmiahu en sus “Kinot”, Lamentaciones: "¡Cómo está sentada sola la ciudad populosa!".

No solo no cumplieron con su deber de ayudar a los habitantes de Ierushalaim, sino que además se burlaron de la desgracia de los habitantes de Ierushalaim, se alegraron de la venganza que Nevujadnetzar ejecutaba contra ellos, y vinieron tras su ejército para comerciar con los cautivos de Ierushalaim como esclavos.

En nuestra profecía, Yejezkel clama contra Amón, Moav, Seir, Edom y los pelishtim que se alegran de la desgracia de los habitantes de Ierushalaim. Yejezkel les promete la venganza de Dios contra ellos por su alegría. En efecto, así sucedió pocos años después en las campañas adicionales de Nevujadnetzar en nuestra región.

 

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La muerte pequeña y la gran destrucción

La esposa de Yejezkel murió y él anda con sus ropas habituales, absteniéndose de expresar duelo. Porque ¿cuál es el significado de tu duelo personal frente a la destrucción de Ierushalaim?

Este capítulo (en el año 9 del exilio) cierra el conjunto de profecías del profeta con la boca cerrada, con las representaciones y las parábolas. Dios le informó sobre el inicio del sitio babilónico sobre "Ierushalaim, en este mismo día" (=¡el diez de Tevet! Capítulo 24, versículo 2) - y nuevamente le describió la ciudad - como una olla "cuya herrumbre está en ella" (capítulo 24, versículos 3-6) - la carne y los huesos, con la sangre y los excrementos, se quemarán completamente en el gran fuego, y también el bronce de la olla se fundirá, y no quedará nada "de tu impureza" (capítulo 24, versículos 9-13).

Yejezkel ya había yacido sobre su lado izquierdo 390 días, y sobre su lado derecho 40 días, y describió la comida de los sitiados 4 años antes (al comienzo de su profecía, en el año 5).

Cuando esto comenzó a ocurrir en la práctica, terminó su primera misión. La continuación del sitio y su final Dios no se los mostrará, y sobre la destrucción misma él ya escuchará del "fugitivo" (en 3 años más, "en el año doce"; capítulo 33, versículos 21-22), y entonces se abrirá su boca para hablar libremente (capítulo 24, versículo 27).

La última señal, "al atardecer" (capítulo 24, versículo 18; aparentemente, inmediatamente después del día del sitio) - la muerte de la esposa del profeta "el deleite de tus ojos, por plaga" (capítulo 24, versículo 16), y la orden al profeta de no observar ninguna costumbre de duelo.

Si murieron muchas personas en esa misma "plaga", el profeta destacará aún más, cuando vaya vestido con todo su "tocado" y sus sandalias entre todos los dolientes descalzos, vestidos de cilicio, cubiertos de labio (=cubiertos).

Cuando le pregunten con asombro cómo es que no guarda duelo por su esposa, vendrá la respuesta profética: precisamente ahora comienza la destrucción de Ierushalaim, Dios "He aquí que profanaré Mi santuario, el orgullo de vuestro poder, el deleite de vuestros ojos, y el anhelo de vuestra alma" (capítulo 24, versículo 21) y multitud de hijos e hijas caen por la espada. Por lo tanto, no hay significado en el duelo por muertos "ordinarios" en el exilio, y no hay lugar para las costumbres de duelo.

El día del comienzo del sitio sobre Ierushalaim se convertirá en día de ayuno, para las generaciones - el diez de Tevet.

Gentileza sitio 929,

 

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La traición de Tiro

Tiro debía ser el verdadero apoyo del reino de Iehudá en su rebelión, mediante respaldo financiero y económico. Su traición a Iehudá tuvo un significado más grave que las demás traiciones de los pueblos de la región.

"Hijo del hombre, por cuanto que Tzor (Tiro) ha dicho contra Ierushalaim: "¡Ea!" ¡Quebrantada está la que era puerta de los pueblos; se me ha vuelto a mí; yo estaré surtida, ahora que ella está asolada!. Por tanto, así dice el Señor Dios: Heme aquí contra ti, oh Tzor, y haré subir contra ti muchas naciones, a la manera que el mar hace subir sus olas” (capítulo 26, versículos 2-3).

La profecía sobre Tiro parece similar a las anteriores, a las profecías sobre Amón, Moav, Seir, Edom y los pelishtim, los filisteos. El rey de Tiro estaba entre los reyes que llegaron a Ierushalaim para convencer a Tzidkiahu de rebelarse contra el rey de Bavel, Babilonia, contra la posición firme de Irmiahu y Yejezkel en nombre de Dios. Él también prometió a Tzidkiahu respaldo en su rebelión. Él también se alegró de la caída de Israel y no les ayudó en su momento difícil, y su motivo era con él. Ierushalaim y sus dependencias eran ciudades centrales en el comercio entre las naciones, y cuando cayó Ierushalaim todo el comercio se concentraría en Tiro, enriqueciéndola aún más a expensas de la caída de Iehudá.

Pero la profecía difiere de las anteriores en su extensión. Las profecías anteriores sobre los pueblos incluían unos pocos versículos para cada pueblo. Las profecías sobre Tiro son una serie de tres largos capítulos. Yejezkel dedica la mayor parte de las profecías sobre las naciones a Tiro y a Egipto. Egipto, debido a su poder y su parte en la rebelión, ciertamente merece un lugar especial en las reprensiones del profeta. ¿Pero en qué pecó Tiro más que todos los pueblos a nuestro alrededor? No encuentro una respuesta clara a esto en la profecía que tenemos delante, y nos quedamos en el ámbito de las conjeturas.

Es posible que Tiro, que era un reino más rico que todos los reinos mencionados, debido al abundante comercio que mantenía con las naciones del mar, prometió más que las demás, y ella debía ser el verdadero apoyo del reino de Iehudá en su rebelión, mediante respaldo financiero y económico. Su traición a Iehudá tuvo un significado más grave que las demás traiciones de los pueblos de la región.

Además, de las descripciones del profeta Yoel (4), de Amós (1) y de Ovadiá de una época más temprana, surge que los comerciantes tirios también aprovecharon en el pasado, y quizás también ahora, su posición como comerciantes y como dueños de barcos, compraron a bajo precio a los hijos de Ierushalaim que cayeron en manos de los caldeos, y los vendieron como esclavos en tierras lejanas. El clamor de venganza por esto es especialmente grande:

"Y además, ¡qué Me hicieron, oh Tzor y Sidón, y todas las regiones de Pléshet! ¿Es ésta la recompensa que ustedes Me dan? Y si Me dais tal recompensa, ligera y prontamente volveré a traer vuestra recompensa sobre vuestra misma cabeza. Por lo mismo que han tomado Mi plata y Mi oro, y han llevado a vuestros templos Mis cosas más preciadas y hermosas; y también a los hijos de Iehudá y a los hijos de Ierushalaim, los han vendido a los griegos, a fin de alejarlos de su territorio " (Yoel 4).

Hay motivos adicionales para un clamor de venganza especialmente severo contra Tiro. Los dejaremos para las próximas profecías sobre Tiro.

 

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A raíz de Ashtoret y Anat

Las duras descripciones de la prostitución equiparan los actos de Israel con las diosas cananeas, y están destinadas a conmocionar y disuadir.

El Señor me dijo además: "Hijo del hombre, ¿quieres, acaso, juzgar a Oholá y a Oholivá, y hacerles conocer sus abominaciones?: Porque han cometido adulterio, y hay sangre en sus manos; y con sus ídolos han cometido adulterio, y aun a sus hijos que habían dado a luz para Mí, los han hecho pasar a ellos (por en medio del fuego) para ser consumidos.

Oholá (Shomrón - la mujer secundaria que vive en su propia tienda) y Oholivá (Ierushalaim - la mujer principal, en cuya casa se encuentra mi tienda) son descritas en este capítulo con las descripciones de desnudez más duras de todas. Recuerdan a las diosas cananeas, cuyas estatuas siempre representan a una mujer desnuda y a sus pies restos de cuerpos masacrados y devorados. Las diosas egipcias, por ejemplo, están siempre vestidas con modestia. En la cultura cananea, la adicción a los deseos carnales se convirtió en éxtasis, en culto religioso, en una necesidad imperiosa. No en vano se ordenó a los hijos de Israel, al pasar a la tierra de Quenahan, deshacerse a toda costa de la cultura idólatra cananea.

Cerca de Ashkelón se encontró hace años una fosa común de ciento veinte bebés recién nacidos junto al mercado de prostitutas de la antigua Ashkelón. Esta fosa común recuerda que los deseos carnales con la mujer tienen un precio: el embarazo esperado, el parto y la crianza del niño. La forma de librarse al menos del tercer elemento del precio es matar al niño en el momento de su nacimiento y enterrarlo en secreto, pues la prostituta no fue poseída para dar a luz un hijo. Así aparecen los niños en la dura descripción de Yejezkel, como se cita arriba, así se ven los alrededores de la cruel diosa cananea. Así describe Yejezkel la dura influencia de la cultura cananea sobre Ierushalaim.

Habrá quienes se deleiten con las descripciones eróticas del profeta, así escribirá el profeta más adelante (capítulo 33, versículos 30-32):

 “Los hijos de tu pueblo hablan entre sí de ti, junto a las paredes, y a las entradas de las casas; sí, habla uno con otro, y cada uno con su compañero, diciendo: "¡Ea, vamos, y oigamos cuál sea la palabra que procede del Señor!"...Pues he aquí que eres para ellos como una canción de amores, de quien tenga hermosa voz y que toque bien; porque escuchan tus palabras, mas no las ponen por obra.

Así también entendió Jaim Hefer en su poema sobre Yejezkel sus profecías, y se entusiasmó con él en consecuencia, y lo llamó "una bomba de profeta". Sin embargo, una persona con valores se estremece ante estas descripciones, y eso es lo que pretendía el profeta.

 

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En este mismo día

El diez de Tevet desde el punto de vista de Yejezkel es el día del sello, el día en que se decretó la sentencia. Es el comienzo del deslizamiento por la pendiente irreversible que conduce del sitio a la destrucción.

"Y en el año noveno, en el mes décimo, a diez del mes, se me dirigió la palabra del Señor, diciendo: Hijo del hombre, escribe para ti la fecha del día, de este mismo día; pues que el rey de Bavel empezó el asedio de Ierushalaim en este mismo día " (versículos 1-2)

La profecía fue pronunciada el diez de Tevet en el año noveno de Tzidkiahu, el día en que comenzó el sitio, exactamente un año y medio antes de la brecha de la muralla de Ierushalaim, que ocurrió un mes antes de la destrucción.

El gran énfasis en la precisión del tiempo, el nombre del día, "este mismo día", llevó a un importante legislador como el Rabino David Abudraham (y el 'Beit Iosef' estuvo de acuerdo con él) a dictaminar que, en principio, el ayuno del diez de Tevet desplaza el Shabat, y si cayera en Shabat deberíamos ayunar en Shabat. Nosotros actuamos como él cuando el ayuno cae en viernes (en nuestro calendario no puede caer en Shabat), y entonces entramos al Shabat en ayuno.

El sitio fue realmente insoportable. La lamentación en el libro Eijá, capítulo 4 describe algo de sus experiencias:

"Más felices son los muertos a espada que los muertos de hambre... ¡Las manos de las mujeres misericordiosas cocieron a sus hijos!, ¡sirviéronles de comida en el quebranto de la hija de mi pueblo!" (Eijá, capítulo 4, versículos 9-10)

Pero dudamos si a esto apuntaba el profeta cuando mencionó sobre el inicio del asedio "este mismo día".

El diez de Tevet, día del inicio del sitio sobre Ierushalaim, es desde el punto de vista de Yejezkel el día del sello. En ese día el profeta dejó de hablar al pueblo hasta después de la destrucción. Desde el capítulo 25 en adelante, Yejezkel escribirá las profecías sobre las naciones que estaban en su boca, y en el capítulo 33, después de recibir la noticia de que la ciudad fue golpeada, comenzará las profecías de consuelo para el futuro. El diez de Tevet desde su punto de vista es el comienzo del deslizamiento por la pendiente irreversible que conduce del sitio a la destrucción. Como un objeto frágil arrojado desde lo alto del techo, que según una de las opiniones del Talmud se considera roto desde el momento en que está en el aire, porque ya no se puede salvar.

Ese mismo día también murió la esposa de Yejezkel, y él recibió la orden de no guardar duelo por ella. La muerte de la esposa del profeta expresa esa misma idea con intensidad. Una persona viva, incluso cuando está enferma, siempre existe esperanza de salvarla, y no debe desesperarse de la misericordia. Desde el momento en que muere, ya se ha decretado su sentencia, y no nos queda más que resignarnos a ello.

El punto de vista de Irmiahu en la Ierushalaim sitiada es completamente diferente. Irmiahu da una oportunidad a la ciudad a pesar de todas sus abominaciones y a pesar de su persecución hasta el día de la brecha de la muralla. Y estas y estas son palabras del Dios vivo.

 

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Con ojos resplandecientes

¿Cuál era la exportación de la tierra de Israel en el barco tirio? ¿Y qué llevó al pueblo de Israel a desviarse tras los ídolos de Tiro?

El conocimiento y experiencia de Yejezkel en los detalles del comercio internacional es asombroso; hay quienes opinan* que él escuchó un canto de alabanza de exiliados de Tiro, que también llegaron a Bavel, Babilonia, y lo convirtió en una elegía.

Tiro, "la que trafica con naciones de muchas islas" (capítulo 27, versículo 3), es descrita como un barco espléndido, donde cada parte fue creada en un lugar diferente, los expertos de todos los reinos sirven en él, y las mercancías de exportación de todas las tierras están en su cubierta.

Cientos de años antes de los conquistadores asirios, y especialmente desde los días de Jiram y David (quien debilitó a los pueblos del mar filisteos y pactó alianza con Toi rey de Jamat; Shmuel II 9-10), Tiro (junto con Sidón) se convirtió casi sin poder militar en una potencia económica, la capital del comercio en el Gran Mar (=el Mediterráneo), e incluso estableció colonias desde las costas de Chipre hasta España y el norte de África (Kart-Hadasht = Cartago).

Es fascinante descubrir la exportación agrícola de la tierra de Israel en el barco tirio - no cedros y cipreses de Senir y el Líbano, no "lino fino recamado (bordado) de Egipto" (capítulo 27, versículo 7), no "plata, hierro, estaño y plomo" de Tarshish (=Cerdeña, o sur de España; capítulo 27, versículo 12), no "caballos, corceles (junetes) y mulas" (capítulo 27, versículo 14) del norte, ni oro y especias y "piedra preciosa" (capítulo 27, versículos 21-22) de Saba y Arabia. "Iehudá y la tierra (reino) de Israel traficaban (comerciaban) contigo, con trigo de Minit (selecto) y perfumes (=grano tostado), y miel y aceite y bálsamo (=resina preciosa para medicina e incienso), pagaban por tus mercancías" (=mercancía a crédito; capítulo 27, versículo 17).

Imagínense jóvenes de Iehudá, que el rey Shlomó envió en barcos con 'los siervos de Jiram', en expediciones de oro a Ofir (Melajim I, capítulo 9, versículo 27), y los sabios de Tiro "eran tus remeros" (capítulo 27, versículo 8), porque ellos sabían navegar en el mar según las estrellas, a las que también adoraban - aquellos cuyos ojos brillaban por toda la riqueza y sabiduría que los rodeaba, también fueron tentados tras sus ídolos. Quien amaba la tierra que fluye leche y miel y las siete especies, permaneció fiel.

*Véase Moshé Elat, Relaciones económicas entre las tierras del Tanaj en los días del Primer Templo, págs. 197-196, 159-153, 100, 95-94

Gentileza sitio 929

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Seguridad e indiferencia

 

Tiro se ve a sí misma como neutral, y se relaciona con lo que sucede a su alrededor con los ojos indiferentes de los empresarios. Hace una explotación cínica de la destrucción que se cierne sobre Ierushalaim para sacar provecho de la oportunidad que se ha creado.

Yejezkel dedica a la ciudad de Tiro tres capítulos de elegías y profecías. ¿Quién es Tiro y cuál es la razón del trato especial que recibe?

Tiro era una ciudad portuaria, construida sobre una pequeña isla cercana a la costa. Su ubicación le dio tanto seguridad como accesibilidad - para un amplio comercio por mar y tierra. Y además: el significado de la palabra Tiro es piedra dura, y como su nombre así es ella - sentada segura de todo mal en medio del mar, rodeada de fortificaciones.

El pecado de Tiro, según Yejezkel, está en su confianza de que aunque Ierushalaim sea destruida por el enemigo, ella - Tiro - estará protegida en sus murallas y torres; y todo lo que le preocupa es solo que sus comerciantes puedan seguir comerciando, y que en el momento en que caiga Ierushalaim la competidora, sus acciones subirán: "yo estaré surtida, ahora que ella está asolada".

Tiro se ve a sí misma como neutral, y así también se relaciona con lo que sucede alrededor - con los ojos indiferentes de los empresarios. Hace una explotación cínica de la destrucción que se cierne sobre Ierushalaim para sacar provecho de la oportunidad que se ha creado, en lugar de mostrar la preocupación de una aliada. Quizás por eso tampoco teme la conquista de Nevujadnetzar - no tiene un lado político, y con ella siempre será posible hacer negocios.

Y además, Tiro se ve a sí misma como especial y superior - observa lo que ocurre desde afuera sin temor - ya que confía en su poder y en sus fortificaciones.

Yejezkel promete que ese mismo Nevujadnetzar que destruyó Ierushalaim ascenderá contra Tiro con un gran ejército y la destruirá sin piedad. Las torres y murallas serán destruidas, las mercancías y las vestiduras preciosas serán saqueadas. Y de un lugar rico y honorable de comerciantes, se convertirá en una roca miserable de pescadores.

El castigo será medida por medida: las murallas que dieron seguridad y tranquilidad - serán derribadas, y la gran riqueza que llevó a la indiferencia - se perderá.

Y entonces realmente se sacudirán los demás pueblos y las islas, y ya no serán indiferentes. La destrucción de Tiro perturbará la seguridad e indiferencia de las demás islas, y aunque sea indirectamente - despertará en todo el mundo el dolor y la conmoción que se espera después de la destrucción de Ierushalaim.

Los referentes que escriben en esta sección son miembros de la organización Najat-Jóvenes Amantes del Tanaj, un Centro de Estudios del Tanaj para la juventud

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