La educación en el hogar de Iosef

“Y a losef le nacieron dos hijos — antes que sobreviniera el año del hambre — que dió a luz para él Asenat hija de Potifera — sacerdote de On” (Versículo 50)

Asenat era integrante de una prestigiosa familia de sacerdotes: desde los albores de su infancia fue educada en las concepciones egipcias y comprendía todos los “secretos” de Egipto, mientras que Iosef-a pesar de todo- era tan sólo un siervo y un mozo hebreo que ascendió en sus posiciones por gracia del rey.

Una persona puede ser superior y jefe para una nación a tal punto que todos le teman, y a pesar de ello en su hogar es un siervo que se arrastra ante su esposa soberbia.

¿Dónde residía la dificultad de que Asenat fuera realmente la esposa de Iosef y la madre de sus hijos? Si no fuera que se identificó profundamente con la forma de vida de Iosef, si no fuera que contrajo matrimonio con un hombre de valores como Iosef, pues era inminente el peligro de que a pesar que diera a luz a los hijos, aún así los hijos no fueran de Iosef.

El vocablo “Iulad” es particular, y nos enseña que el nacimiento estaba bajo una particular influencia, bajo el cuidado y la bendición Divina. Y efectivamente, Iosef requería de todo esto. En Egipto, había un judío, y su esposa era hija de un cura pagano; pero a pesar de ello él tuvo el mérito de tener hijos y los educó de tal forma que las últimas generaciones fueron bendecidas por ellos: “Que te haga Elohim como Efraim y como Menashé”.

(Editado por el equipo del sitio del Tanaj del comentario de Rabí Shimshon Rafael Hirsch alusivo al libro Bereshit, capítulo 41, versículo 50)

Rabí Shimshon Rafael Hirsch- vivió en Alemania entre los años 1808-1888. Encabezó la lucha contra los reformistas, y junto a ello enarboló la bandera de la modernización, desde su concepción “Torá im Derej Eretz”, “Torá con cultura universal”. Escribió muchos libros y entre ellos un comentario sobre la Torá.


 

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¿Cómo se desempeña un gobierno en una crisis?

La política de recolección de granos de Iosef en los años de saciedad protegió al pueblo del despilfarro y le permitió sobrevivir en los años de la hambruna.

“Sufrió hambre toda la tierra de Egipto y clamó el pueblo ante Paró por pan…”(Versículo 55)

Los siete años de saciedad concluyeron, y la hambruna comenzó a dar sus señales en la tierra. En lugar de decirle al pueblo “si no hay pan, pues coman tortas”, Paró deriva al pueblo a Iosef, quien abre los espacios de almacenamiento acumulados por el gobierno durante los años de saciedad.

Durante todos los años de abundancia Iosef llevó adelante una política preparatoria para la crisis económica que se aproximaba. ¿Acaso Iosef contempla el bienestar de Paró, quien aprovecha el momento propicio para incrementar su poder, o tal vez se involucra Iosef en las medidas económicas a fin de rescatar al pueblo de los difíciles años de crisis?

El Rambán (Rabí Moshé ben Najmán, Najmánides) opta por la segunda opción. Así, por ejemplo, escribe el Rambán en la sección de Miketz:“Y acopió todo el producto” (Versículo 48)-“acopió todo bajo su mando  y les entregaba del mismo cada año para su sustento y no lo desperdiciaran…y visto y considerando que dijo y acopiaron todo producto…nos enseña que acopiaron todo alimento para el hombre, cereales, pan y alimentos, incluso higos y pasas de uva y similares…y todo esealimento será preservado para serutilizado durante los años de hambruna, para que tomen del mismo según la necesidad y el resto de los cereales quedarán almacenados”.
Según la explicación del Rambán, Iosef actuó con el objeto de proteger al pueblo del desperdicio, y recolectó todos los tipos de comida a fin de que el pueblo tenga para su subsistencia.

Este enfoque se ajusta a la visión keinesiana que sustenta la idea del estado de bienestar. Keines, un economista británico, ilustró en su libro la infraestructura conceptual para la intervención del gobierno en la actividad económica en tiempos de crisis. Según esas ideas, el Estado es responsable en forma directa del bienestar de sus ciudadanos. Los mismos tienen derecho a recibir una educación gratuita, un seguro nacional de salud, y de poder disfrutar de una política que garantice posibilidades de empleo y mucho más.

Gentileza de la asociación "Iesodot"-Centro para el esclarecimiento de temáticas de Torá y Estado, del Instituto Académico Herzog

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La salvación de Iosef

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LA SALVACIÓN DE IOSEF (VS. 1, 23)
En su comentario sobre el versículo 1, Rashi escribe que el copero y el panadero del faraón fueron encarcelados “para que el alivio llegue por su
intermedio a [Iosef,] el justo” (véase Preguntas Clásicas, pág. 287).
Esto, sin embargo, parece contradecir un comentario posterior de Rashi, al final de la Parshá:
Sobre las palabras: “el jefe de los coperos no recordó a Iosef” (v. 23), Rashi comenta: “Por cuanto que Iosef confió en aquel, [el copero,] para que lo recuerde, se vio obligado a estar encerrado por dos años, en el espíritu del versículo: ‘Feliz el hombre que confía en Dios y no se dirigió al arrogante’ (Salmos 40:5), [es decir,] no confió en los egipcios, que son llamados ‘arrogantes’”.
Esto genera una pregunta: si la intención de Dios al enviar al copero y al panadero a estar en prisión con Iosef era “para que el alivio llegue por su intermedio a él”, ¿por qué estuvo mal Iosef al “confiar en [el copero] para que lo recuerde”?
¿Y por qué fue el castigo de Iosef dos años adicionales en prisión?
LA EXPLICACIÓN
Si bien es cierto que Dios envió al copero y al panadero a prisión como un medio para salvar a Iosef, éste, sin embargo, cometió un sutil desacierto respecto del significado de su llegada.
Obviamente, Iosef habría estado muy entusiasmado por haber sido elegido para compartir una celda con dos de los más altos ministros del faraón, y sin duda lo habrá visto como una posible vía para salir de prisión.
El error de Iosef fue que vio su nueva relación con el copero y el panadero como el camino de salida de prisión, en vez de como un medio posible por el cual Dios enviaría la salvación. Por eso Rashi recalca: “Por cuanto que Iosef confió en aquel, [el copero,] para que lo recuerde, se vio obligado a estar encerrado por dos años”. Iosef debería haber confiado directamente en Dios, Quien puede enviar ayuda de cualquier forma posible que pueda imaginarse, en lugar de confiar en lo que él pensó que era la vía de salvación elegida por Dios.
Por supuesto, Iosef no estaba equivocado al intentar encontrar una vía natural, lógica, por la cual Dios podría salvarlo. Él meramente se equivocó en la importancia que le atribuyó a dicha vía, al intentar “escribir el guion” en lugar de Dios. En vez de confiar en Dios para que lo salve por intermedio del copero, Iosef debería haber confiado en que Dios lo salvaría de cualquier forma que Él considerara apta, dándose cuenta al mismo tiempo que había una posibilidad clara de que ello fuera mediante el copero.
DOS AÑOS
En función de lo anterior podemos explicar también por qué Iosef estuvo encarcelado dos años más por su “pecado” de confiar en el copero.
Para aclarar este punto, dirijamos primero la atención a un detalle peculiar en el análisis del sueño del copero por parte de Iosef.
En respuesta a la afirmación del copero que “En la vid había tres zarcillos” (v. 10), Iosef explicó: “los tres zarcillos son tres días” (v. 10). Esto genera una pregunta: ¿cómo supo Iosef que los tres zarcillos representaban tres días, y no tres semanas, o tres meses?
Puede suponerse que Iosef razonó que Dios había enviado al copero para salvarlo inmediatamente. Por eso, interpretó que los tres zarcillos significaban el menor intervalo de tiempo, de tres días.
Este habría sido el caso si Iosef hubiera confiado lo suficiente en Dios.
Pero como se equivocó al atribuir demasiada importancia a la llegada del copero (como se explicó antes), Dios decidió castigarlo siguiendo una interpretación alternativa del sueño: ¡que Iosef sería salvado solo luego de tres años!
Este caso se compara al comentario anterior de Rashi en Parshat Nóaj, que “cuando Dios hizo caer las lluvias, las hizo caer con misericordia, para que si la gente se arrepiente, fueran lluvias de bendición. Como no se arrepintieron, se volvieron diluvio” (Rashi sobre 7:12).
Del mismo modo, en nuestro caso, Dios inicialmente envió al copero para salvar a Iosef, e indicó que la salvación llegaría pronto, en tres días.
Pero como Iosef respondió de forma incorrecta, los tres días se volvieron tres años.
Sin embargo, como no es necesario que un castigo se aplique en forma
completa, Dios redujo la sentencia a dos años y parte de un tercero. Por eso escribe Rashi que Iosef permaneció en prisión dos años más, pues,
de hecho, permaneció allí dos años y unos días que, por la misericordia de Dios, se consideraron como un año entero.
(Basado en Sijat Shabat Parshat Vaiéshev 5743)

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¿Qué significa un esfuerzo adecuado?

¿Por qué Jaza”l (nuestros Sabios deBendita Memoria) critican a Iosef por solicitarle ayuda al Maestro de Coperos? ¿Cuál sería el esfuerzo humano adecuado y cuándo resulta invalidado?

Después que Iosef le interpreta favorablemente el sueño al Maestro de Coperos y le informa que él retornará a su cargo en el palacio del Faraón, en forma inmediata le formula un emotivo pedido: “Si sólo habrás de recordarme, contigo, cuando se te haga el bien y habrás de hacer conmigo por favor, bondad, mencióname ante Paró” (Versículo 14). Mas todo este esfuerzo de Iosef fue en vano, tal como lo testimonia el versículo: “Mas no recordó el Maestro de Coperos a Iosef y le olvidó” (Versículo 23).

En referencia a este versículo, Rashi escribe a partir del MidrashRabá (Fragmento 9, 1)“Debido a que Iosef depositó en él la misión de recordarlo, debió permanecer preso por dos años”. El Midrash prosigue y cita el versículo 5 del capítulo 40 del libro Tehilim, Salmos: “Digno de alabanza es el hombre que ha puesto a Dios como su refugio y no recurre a la ayuda de los soberbios” y explican “ y no confía en los egipcios quienes son denominados soberbios”.

No obstante, estos conceptos generan una gran sorpresa: ¿Acaso Iosef el Tzadik está exento de realizar todo esfuerzo en pos de su salvación, y sólo debe confiar en la Misericordia Celestial sin mover ni un dedo de su parte?

Quizás la respuesta a este interrogante se encuentra en el paralelismo entre Iosef y Iaacov. Iaacov- se prepara a sí mismo para “entregar presentes” y para “la guerra”, pero sabe muy bien que sin la plegaria desde lo profundo del corazón, sus actos no tienen valor alguno, y por ello en forma simultánea con todo el esfuerzo se dirige también a Dios, y clama: “Sálvame de la mano de mi hermano, de Esav” (Capítulo 32, versículo 12). Mientras que por su parte Iosef- en su pedido al Maestro de los Coperos, supedita todo a su dependencia, hasta tal punto que concluye sus palabras diciendo: “Y sácame de esta casa” (Versículo 14)-como si el Maestro de los Coperos fuera Todopoderoso y todo está en sus manos.

“El punto de equilibrio” entre el esfuerzo y la confianza en Dios, se refleja de un modo muy claro en las palabras de Yoav ben Tzruia, oficial de guerra de Israel,al encontrarse en guerra contra Bnei Amón: “Fortalezcámonos por nuestro pueblo y por la ciudades de nuestro Dios y Dios hará lo bueno a sus ojos (a su parecer)”(Shmuel II, versículos 10-12)

Editado por el equipo del sitio del Tanaj de la serie "Meat min Haor", publicada por la Biblioteca Beit El con la colaboración de la organización "Orot".

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¿Por qué el Maestro de Coperos no se acordó de Iosef?

“Y el Maestro de Coperos no se acordó de Iosef y lo olvidó” (Bereshit capítulo 40, versículo 23)                

Bereshit Rabá (Vilna) Sección Vaieshev, fragmento 85, artículo 7

Todo el día estaba poniendo condiciones y vino un ángel y las invirtió, y hacía nudos y el ángel vino y los desató,

Le dijo Dios: tú lo olvidas, yo no lo olvidaré,

A eso se refiere el texto: “Y el Maestro de Coperos no se acordó”.

Bereshit Rabá (Vilna) Sección Miketz fragmento 89

“Digno de alabanza es el hombre que ha puesto a Dios como su refugio” (Tehilim, Salmos capítulo 40, versículo 5)- ese es Iosef

“Y no se dirige a los soberbios” (Tehilim, Salmos Capítulo 40, versículo 5) a través de lo que le dijo al Maestro de Coperos “recuérdame” y “mencionarme” (Bereshit capítulo 40, versículo 14) se le agregaron dos años.

Bereshit Rabá-El MidrashBereshitRabá es un MidrashAgadá del libro de Bereshit. El Midrash fue editado en Israel a comienzos del siglo V de la Era Común. Teniendo en consideración su amplio alcance y su antigüedad, es considerado el MidrashAgadá más importante de la época de los Amoraim (Estudiosos de la Guemará)

 

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¿Cómo Iosef interpretó los sueños?

¿Cómo Iosef interpretó los sueños? ¿A qué se refirió al decir “De Dios son las interpretaciones”, acaso tuvo intención de referirse a la profecía o que Dios revela su palabra a las personas también a través de la mente?

A raíz de la queja de la señora de Potifar, Iosef se encuentra a sí mismo, por segunda vez en su vida, en un pozo. Los sueños relacionan entre los dos “pozos”: en la primera ocasión fue arrojado al pozo a raíz de los sueños mientras que esta vez se encuentra con los sueños en el pozo.

El Maestro de Panaderos y el Maestro de Coperos que se hallan junto a Iosef en la cárcel sueñan un sueño y Iosef les ofrece ayuda diciéndoles: “Sólo de Dios son las interpretaciones” (Versículo 8). ¿Cómo interpretó Iosef el sueño? ¿Acaso utilizó su sabiduría o lo interpretó a partir del Espíritu Sagrado? Los comentaristas esgrimieron sus divergencias al respecto.

Rada”k explica que Iosef interpretó el sueño en base a señales que halló en él, teniendo en consideración que en la expresión “Sólo de Dios son las interpretaciones” Iosef se refirió a que es Dios el que le “concede la inteligencia a las personas”, y no se trata de una revelación profética.De acuerdo a esta tendencia, Rada”k explicó que los tres días, un tiempo corto, “los halló” Iosef en el desarrollo rápido de los tres sarmientos de vid sobre los que soñó el Maestro de coperos (Versículo 10). Al salir las hojas, inmediatamente ya había frutos preparados para ser exprimidos. Por cierto, el hecho que en el sueño aparezca el Maestro de coperos exprimiendo en la copa del faraón, indica que él regresará a su tarea.

En lo concerniente al Maestro de panaderos, explica Rada”k, Iosef comprendió que la figura de las aves comiendo el alimento colocado en su cabeza, hace referencia a la horca ya que el hábito de las aves es comer aquello que está colgado y no enterrado.

No obstante Abarbanel difiere en su pensamiento y sostiene que la expresión “De Dios son las interpretaciones” alude a una revelación y al Espíritu Sagrado y no a una “profesión o sabiduría”. Según su comentario, Iosef no podía conocer la interpretación a partir de su sabiduría porque una fábula puede aludir a múltiples moralejas y únicamente a través del “Espíritu Divino que él tenía” podía llegar a la interpretación “sin una mezcla de elementos falsos”.

 

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Una imagen del padre en la ventana

¿De dónde sacó Iosef las fuerzas para estar a la altura de la prueba ante la mujer de Potifar? Tenía todas las razones para asimilarse a la cultura egipcia, pero la imagen de su padre en la ventana le recordaba que no estaba solo.

Cuando la esposa de Potifar intentó seducir a Iosef, ya habían transcurrido diez años desde su desconexión de su tierra natal y de la casa de su padre, y se encontraba solo, sin conocidos ni amigos en la casa de la esclavitud, entre egipcios lascivos. No le debe nada a nadie. Por el contrario, la vergüenza del pozo y todo lo que sus hermanos le hicieron le puede dar la “aprobación” para darle la espalda a todo su pasado, e integrarse en la cultura egipcia que le exhibe  todos sus placeres. Y efectivamente, tiene asidero sostener que Iosef, en cierta medida, se sintió atraído por esta vil cultura: sobre el versículo: “Y losef era de bella prestancia y de hermoso semblante” (Versículo 6) el Midrash señala: “ que comenzó a arreglarse para embellecerse y utilizar zapatos con tacos altos” (BereshitRabá, 84,3)

Y a pesar de ello Iosef estuvo a la altura de la prueba decisiva: “él abandonó su ropa en su mano y huyó y salió afuera” (Versículo 12). Ciertamente, la señora de Potifar no comprende el sentido de la fuga, y para ella todos los dilemas morales de Iosef son el “lenguaje  de brujos”. Pero en el corazón de Iosef resuena su grito, que está dirigido más a sí mismo que a ella: “¿cómo habré de hacer esta gran maldad y habré de pecar ante Elohim? (Capítulo 39,Versículo 9).

¿De dónde extrajo Iosef las fuerzas para salir airoso de la prueba? Nuestros Sabios, en el Tratado de Sotá (36, carilla 2) revelaron parte de las profundidades de su alma y dijeron: “en ese momento asomó el retrato de su padre y se le apareció en la ventana. Las figuras de padre y madre, visibles en la ventana, encierran  todo lo bello y noble asimilado en Iosef.

Nuestros Sabios nos enseñan que debe construirse en el interior del alma “un modelo de identificación”- una especie de “imagen del retrato del padre”, en el que nos podemos apoyar como si fuera un sólido acantilado de roca, rompiendo olas y mares. Puede ser una figura paterna o materna, un rabino o un amigo, con la condición que avive lo bueno y lo noble. Una figura que en tiempos de crisis murmura: tienes un referente y tienes un nombre.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj de la serie "Meat min Haor", publicada por la Biblioteca Beit El con la colaboración de la organización "Orot"

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Preguntas de Abarbanel, Génesis 39

·  “Y José fue pues bajado a Egipto, donde lo compró Potifar, oficial del faraón, jefe de la guardia, de manos de los Ismaelitas que lo llevaron allí.  Y el Eterno fue con José, por lo que prosperó estando en la casa de su propio amo.  Y vio su amo que el Eterno era con él en todo lo que él hacía...   Y José era de bella figura y simpático semblante, y aconteció después de tales cosas que la mujer de su amo fijó sus ojos en José y le dijo: Acuéstate conmigo; pero él se negó y le respondió a la mujer de su amo: He aquí que mi señor no me pide cuentas de nada de la casa y puso en mi mano cuanto tiene y no hay en esta casa nadie superior a mi...  ¿He de hacer entonces cosa tan mala y pecar contra D-s?  Y como ella insistiese en sus propósitos día con día,  José no solo se negaba a acostarse con ella sino a estar con ella.  Un día que entró José en la casa para cumplir los deberes de su cargo, y no había ningún otro hombre en la casa, ella lo asió por su manto y le exigió una vez más: Acuéstate conmigo, y le quitó el manto y huyó fuera.  Y ella, al ver el manto de José que lo dejó en su mano y huyó, llamó con gritos a los hombres de la casa, diciéndoles: Ved, nos trajo un hebreo para burlarse de nosotros, vino a mí para acostarse conmigo pero yo grité y  cuando vio que alzaba mi voz, dejó su manto a mi lado y huyó...   cuando oyó el amo las palabras de su esposa... se enfureció, y tomó a José y lo hizo encarcelar donde estaban encerrados los demás presos del rey.

 (Génesis 39)

Pregunta: ¿Por qué la mujer de Potifar publicó este suceso?, ¿No dañó acaso su propio honor al hacerlo? ¿Acaso no habría sido mejor para ella ocultar el suceso y aguardar a una nueva oportunidad para lograr su cometido?

Respuesta:

Abarbanel explica esta historia de la siguiente manera:

Al parecer la primera vez que la mujer de Potifar le propone a José sus intenciones, éste la escucha y le responde como aparece en el texto, de una manera amable y respetuosa.  Sin embargo en las futuras ocasiones (aparentemente, el proceso duró como 12 meses), José  se negó a escucharla para no caer en la tentación .

En ese entonces, se usaba que las señoras influyentes como ella se recostaran en sillones con mantos de seda y telas preciosas.  La gente que venia a visitarlas se acostaban a su lado para hablar con ellas; ésto es lo que ella intentaba inicialmente; pero José no quería ni acercarse a platicar.

En el momento que ella lo tomó por su ropa, su intención era que él no la rechace y no se atreva a desairarla; sin embargo, José no quiso tomar el riesgo de ser tentado por su instinto y huyó corriendo.

Al ver ella que dejó su manto y huyó a la calle, por consiguiente, sin su ropa, dedujo que el asunto habría tomado ya estado público.  Entonces decidió armar esta historia, puesto que, de otro modo, se habría incriminado a si misma.

Es evidente que al llegar el amo, no le creyó el cuento a su esposa, ya que de ser así, el castigo no hubiera sido la cárcel sino pena de muerte.  Es importante detallar que cuando el texto dice que “el amo se enojó” no dice que se enojó con José; al parecer, se enojó por la situación general creada.

Por otro lado no podía dejar a José sin castigo ya que se vería como una vergüenza enorme para la familia de Potifar, generándole la reputación de que cualquiera podía meterse con su esposa.  Buscando una salida intermedia, lo puso en una cárcel con excelentes condiciones, especial para los “reos VIP”.  En algo ésto ayudó para que José no pasara tan mal en la cárcel, sino que gozara de algunos privilegios.

Algo para aprender de este gran personaje es su perseverancia y actitud positiva en cualquier situación, la habilidad de sacar el mejor provecho de cada circunstancia y llevar la cabeza siempre en alto; aún en la cárcel logró destacar y  ser nombrado el “encargado de los reos”, y D-s lo premia por esto “haciéndolo prosperar en todo lo que hacía” (Ibíd. 39,23)

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Los límites en tiempos de apertura

La Torá describe en forma detallada todo el relato de la situación que debió afrontar Iosef con la señora de Potifar. Parece ser que la intención de la Torá al ingresar en esos detalles es la de enseñarnos las vías de cómo confrontar con el instinto. Iosef el Tzadik representa un modelo a imitar y en base a él comportarnos en una era libertina a fin de preservar la santidad de la familia y la pureza del corazón y los ojos.

 

En algunos versículos, el texto repite cuatro veces la descripción de la fuga de Iosef –“Y huyó y salió hacia fuera” (Versículos 12,15) “Y huyó hacia fuera” (Versículos 13,18).

 

Se puede encontrar un énfasis adicional en el nexo interpretativo entre los signos de la lectura de la Torá (TaameiHamikrá) y los versículos. Sobre la palabra “Vaiemaen” (“Se negó”) del versículo 8: “Él se negó argumentando mi amo se desentendió por completo de mis actividades en la casa y todos sus asuntos los puso a mi cargo” (Versículo 8), aparece el signo Shalshelet. Es un signo excepcional que invita al oficiante que lee la Torá a realizar una modulación de su voz en tres ocasiones. De este modo, los creadores de los signos de la lectura de la Torá quisieron enfatizar el excepcional acto de Iosef, “Vaiemaen” (“Se negó”).

 

Entonces, en el focode la personalidad de Iosef reside la capacidad de sobreponerse a tendencias humanas simples.


 

Esta es la base para la comprensión del encuentro entre Iosef y sus hermanos. También allí aparece la expresión “Se lavó el rostro y salió y conteniendo sus emociones ordenó: sirvan el almuerzo” (Capítulo 43, versículo 31).

 

El reconocimiento de las debilidades humanas por parte de Iosef es la fuente de su poder, y a partir de ello su impactante confrontación con el sistema instintivo de las personas. Iosef nos enseña un elemento básico importante: precisamente, la figura “abierta” entre los patriarcas, justamente Iosef que vive en Egipto, que es consciente de sí mismo y por ello “juega con su pelo”, Iosef que toma contacto con miembros del gobierno y toma como esposa a Osnat, quien proviene de una familia con prosapia del reino egipcio, nos enseña que en la misma medida en la que una persona quiere exhibir apertura e involucrarse con el entorno, esa persona debe elevar los muros y definir líneas claras que no pueden ser violadas. La profundidad de la apertura y de la exposición al mundo global, debe ser una función de las limitaciones definidas previamente. Esta complejidad personal lo acompaña a Iosef el Tzadika lo largo de su liderazgo.

 

Editado por el equipo del sitio del Tanaj
Gentileza del sitio de la Academia Rabínica "Orot Shaul"

 

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Iosef el Tzadik, líder del libre albedrío

Iosef el Tzadik representa un guía para las generaciones, y nos enseña que estamos capacitados para afrontar todo desafío y salir airosos. Cada uno es puesto a prueba según su fortaleza, y cada uno está capacitado y debe hacerlo.

Iosef el Tzadik, es el guía para generaciones. Se puede afrontar, y confrontar con las tentaciones y salir airosos. Un muchacho joven de 17 años, bien parecido, es abandonado en el palacio de un rey extraño, separado de su familia y de la casa de su padre, dependiendo solamente de la gracia y bondad de su amo, en riesgo de muerte- se mantiene firme frente a la tentación de la señora de Potifar. La tentación de resistir es el resultado de muchos factores, como por ejemplo: el conocimiento de que el acto en sí es inmoral, (Versículo 9), la imagen de su padre que se apareció en la ventana y por cierto, hubo otros socios en esta gran prueba. De aquí en más, se terminaron las excusas. A pesar de que nosotros no somos Iosef el Tzadik, no obstante, las pruebas a las que somos expuestos, no se parecen a las de un Tzadik. Cada uno es expuesto a afrontar las pruebas de acuerdo a su fortaleza, y cada uno está capacitado para hacerlo.

La ideología de la autoaceptación en su uso exagerado  es un peligro que acecha al deber interno de afrontar la prueba.  Esta ideología psicológica hace que la persona fluya consigo misma, se acepte a sí misma tal como es, reconozca sus debilidades, no demande demasiado de sí misma e incluso señala los daños causados a raíz de una confrontación estresante y exigente. Cuando se la reconoce en su nivel adecuado, es en efecto esencial, por la particular calma que tiene y debido a la introducción de la vida en las proporciones;

Sin embargo, al igual que con cualquier concepción moral y espiritual, la radicalización creciente en esta esfera está destruyendo la capacidad humana de afrontamiento y sus obligaciones de enfrentar la verdad y la moralidad y vivir de acuerdo con ellas. Por otra parte, el Ramba”m (Rabí Moshében Maimón, Maimónides) fijó en las Leyes de Teshuvá como un gran principio y como un pilar de la Torá y los preceptos el fundamento básico del libre albedrío del hombre, que emana de la imagen Divina imbuida en él. A partir de esta capacidad nos damos cuenta de que todo está en manos de Dios, con excepción del Temor a Dios, y dentro de las realidades complejas tenemos la capacidad de activar nuestra voluntad y a partir de ello, elegir lo bueno y despreciar de lo malo.

A veces asoma el peligro para el principio del libre albedrío y el afrontamiento de la prueba desde la dirección opuesta. Muchas veces intentamos resolver problemas espirituales  construyendo murallas de encuadre más altas. La lucha contra la navegación prohibida en internet a través de programas de filtro; la lucha con la tensión sexual prohibida entre hombres y mujeres a partir de una separación creciente; el ataque a ideas inválidas a partir de evitar exponerse a ellas; la construcción de una vía educativa de prohibiciones y cercos; sin pensar en el hecho que finalmente los graduados del sistema educativo son aquellos que asumirán el desafío y tomarán sus decisiones.

Como fue mencionado anteriormente, todo camino espiritual tiene suma utilidad, y la ley judía nos ha enseñado que hay una importancia suprema en la construcción de un marco adecuado. Sin embargo, la posibilidad de sostener un mundo espiritual únicamente sobre encuadres y altos muros, muchas veces, lamentablemente, alcanza la meta opuesta: no sólo que un marco no puede garantizar nada sino tan solo posibilitar, sino que le transmite a la persona cada vez más la sensación de un clima de debilidad, la falta de confianza en sí misma, la dependencia constante en los defectos externos, y la necesidad permanente de encerrarse cada vez más. Así es como erramos dos veces: la vida se torna más oscurantista y más difícil y el mundo de la fe se ve más negro, y también nos acostumbramos a apoyarnos en esos andamios y cuando no están o no cumplen su cometido-nosotros colapsamos.

El estilo del diálogo religioso debe basarse en la potenciación interior, en una postura real ante Dios, la voluntad de estar a la altura de las pruebas de la vida y sobreponernos al instinto del mal, y concretar nuestra intensa vida con santidad y pureza, a partir de una profunda fe interior.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj
Gentileza del sitio de la Academia Rabínica "Orot Shaul"

 

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