Labán-todo es mío

En el relato bíblico no son pocos los malvados, y no cabe duda de que Labán trabajó duro para ser incluido en esta lista. Pero es importante recordar que aún entre los malvados hay niveles. A diferencia de Hamán, por ejemplo, Labán no es un malvado villano impregnado de maldad sino un ladrón codicioso y mezquino.

Encontramos a Labán por primera vez, tras el encuentro del sirviente de Abraham y Rivká: “Y Rivká tenía un hermano llamado Labán…cuando vio el aro y los brazaletes en el brazo de su hermana…se acercó al hombre” (Capítulo 24, versículos 29-30). La Torá insinúa que Labán se apresuró para ir al encuentro del sirviente al ver las valiosas joyas que le había colocado a su hermana. También en el capítulo 29, Jaza”l (nuestros Sabios de Bendita Memoria) nos explican por qué corrió Labán hacia Iaacov: “Aparentemente es un hombre de recursos, ya que su sirviente llegó con diez camellos cargados” (Rashi, a partir del comentario de Jaza”l)

Pero las más intensas mezquindades de Labán las vemos en la continuidad del relato. Labán manipula a Iaacov ofreciéndole un salario de siete años a cambio de su hija Rajel. Al finalizar esos siete años, Labán engaña a Iaacov y reemplaza a Rajel por Leá. A lo largo de los dedicados años de trabajo de Iaacov, Labán trata de engañarlo, con una mezquindad despreciable. Esto es lo que escuchamos del frustrado Iaacov: “y cambiaste mi salario diez veces” (Versículo 41).

Acerca del móvil psicológico de Labán lo aprendemos de su propia boca. Al final de la sección, Labán discute con Iaacov, y en el fragor de la discusión de repente manifiesta: “Las hijas son mis hijas, los hijos son mis hijos, el rebaño es mi rebaño, y todo lo que estás viendo-es mío”(Versículo 43). Esta es la cosmovisión emocional de todo delincuente: todo es mío, todo me corresponde. Las personas que sostienen esta visión del mundo están seguras (convencidas) que todo les corresponde y que todos los demás viven a sus expensas. Y al final-después de que ya te han engañado-sigues siendo tú el que está en deuda con ellos.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj del libro "Perashot" publicado por "Maaliot"

 

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El programa de la desconexión

¿Cuál es el sentido personal e histórico del pacto acordado entre Labán y Iaacov?

Tras dos intentos de Labán de acordar un  pacto con Iaacov que posibilite la continuidad del vínculo entre ambos, finalmente es acordado un pacto de desconexión entre Labán y Iaacov. En el momento de concretar el pacto, era más lógico proponer que cada parte pasaría el montículo a fin de colaborar en forma recíproca. Labán no propone eso-por el contrario, se juramenta, y pretende que Iaacov también lo haga, que no cruzará la línea señalizada por las piedras. En efecto, éste es el pacto al que aspiraba Iaacov, pues no crea un vínculo entre ellos sino que disuelve la conexión existente y hace que la separación entre ellos sea definitiva. Iaacov “se divorcia” del yugo de Labán y dejó de ser adoptado por él. Como regalo de despedida, se le asegura que no lo atacarán. Según la versión final del pacto el montículo de piedras hizo las veces de frontera que no debería ser cruzado entre Labán y Iaacov. Ello simboliza la separación de la familia de Iaacov de la familia de Najor, Betuel y Labán.

Debemos recordar que hasta el momento, los patriarcas seguían manteniendo un vínculo familiar con su familia en Aram. Esto es cierto no solo para los vínculos matrimoniales y la búsqueda de novias, sino también en el sentido de amplio apoyo (es por eso que Rivká envía a Iaacov a recibir protección en casa de su familia). Ahora, todo esto llega a su fin. Nunca más escucharemos acerca de la familia de Najor-y por supuesto, las mujeres de los hijos de Iaacov no serán originarias de Aram. Esta es una etapa importante. El imperativo original que dio inicio al relato de los patriarcas fue “Vete para ti de tu tierra, de tu patria y de la casa de tu padre” (Capítulo 12, versículo 1). A pesar de que efectivamente Abraham partió de esos lugares, aún tenía vínculo con ellos, y así también Itzjak. El pleno cumplimiento del mandato se realiza sólo ahora, y queda rubricado en el acuerdo entre Labán y Iaacov.  A partir de ahora ya no estarán cerca uno del otro, y el montículo de piedras es testimonio de dicha separación. Hay entre ellos un límite físico.

A mi criterio, ésta es la causa de la mención recurrente de “la montaña”. Ambos se encuentran en la cima de la montaña, y de allí descenderá cada uno hacia un rumbo diferente, como los arroyos de la cuenca. En otras palabras, desde ahora, una montaña los separa.

Además el hecho de denominar al montículo de piedras con dos nombres-arameo y hebreo, simboliza que no se trata de un pacto verdadero, que une a ambas partes en una sola tribu sino que se trata de la disolución de la tribu y el comienzo de dos tribus separadas.

En este punto fue completada la desconexión de los vínculos familiares entre la familia de Israel y las familias de la tierra, y de este modo, Iaacov empieza a gestar la casa de Iaacov e Israel.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj

Gentileza del sitio VBM de la Academia Rabínica "Har Etzion"

 

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La reina Ilil I

¿Por qué, Leá, que sintió que Dios contempló su sufrimiento, llamó a su hijo “Reuvén” y no “Elraá” (Dios vio)? ¿Por qué Moshé no se llamó “Mashui” (extraído)? Nuestros antepasados adoptaron nombres que conocían de su entorno, y volcaron en ellos sus sentimientos y su fe.

En la sección de “Vaietze” nacieron la mayoría de los hijos de Iaacov Avinu. La porción nos detalla los motivos de sus nombres. Pero debe reconocerse que no siempre podemos comprender cómo el motivo condujo al nombre. Si Leá declara con alegría: “Pues ha visto el Señor mi aflicción” (Capítulo 29, versículo 32), ¿Por qué llamó a su hijo “Reuven” y no “Elraá” o “Raáia”? un problema similar surge en lo concerniente (en relación) a otros nombres en la Biblia. El padre de Noaj proclamó: “Este nos traerá consuelo de nuestro trabajo y del esfuerzo de nuestras manos” (Capítulo 5, versículo 29). Entonces, ¿por qué el niño se llamó “Noaj” y no “Menajem”?

Nuestros Sabios contemporáneos respondieron, que nuestros antepasados no inventaron nombres nuevos, sino que tomaron nombres vigentes, y les introdujeron un significado nuevo. Mi primo se llama “Lior” por haber nacido cerca de Janucá. Sus padres no inventaron el nombre, sino que tomaron uno ya vigente, relacionado con la luz. Aparentemente, así acostumbraban nuestros antepasados. Ellos tomaron nombres que conocían de su entorno y volcaban en ellos sus sentimientos y su fe.

En nuestros tiempos, los padres jóvenes sienten que descuidaron su deber si es que no inventaron un nombre nuevo para su hijo, uno que nunca haya sido pronunciado por labios humanos. Tchernijovsky, en sus poemas llamó a su amada “ILIL” porque quería denominarla de una manera en la que nunca un hombre llamó a su mujer, pero nuestros antepasados, aparentemente, no dudaron en adoptar nombres vigentes, y cargarlos con un nuevo significado valorativo y sentimental.

Incluso en lugares donde se necesita una nueva actitud, uno no debe apresurarse a abandonar las antiguas instituciones, tradiciones y ceremonias. Todas ellas tienen un valor en sí mismo, tanto por el contenido que poseen, también por la forma en que se reflejan, y hasta como consecuencia del valor de la continuidad. Pero a veces, es posible actualizar el contenido de esas tradiciones y otorgarles un significado (sentido) personal renovado.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj del libro "Perashot" publicado por "Maaliot"

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La esterilidad de Rajel-un mensaje para las generaciones

La vivencia de la esterilidad es una de las más angustiantes. ¿Cómo podemos lidiar con ella? ¿Cómo debería reaccionar la sociedad frente a ella? ¿Y qué es lo que puede o no hacer cuando se enfrenta a ella?

Una pareja que no puede dar a luz atraviesa una de las experiencias más angustiantes. Los conceptos de nuestra matriarca Rajel dejan en evidencia de ello de una manera contundente: “Dame hijos, que si no, soy (como una mujer) muerta“ (Versículo 1). Nuestro patriarca Iaacov no expresa el dolor por el hecho de que él ha tenido hijos con Leá, y del mismo modo, tampoco Elkaná comprendió el dolor de Janá y le dijo: “¿No soy yo mejor para ti que diez hijos? “ (Shmuel Alef, capítulo 1, versículo 8). En la medida en que la esterilidad afecta a los dos integrantes de la pareja, tanto el esposo como su mujer perciben intensamente esta pesada angustia.

La confrontación con esta realidad se lleva a cabo en dos planos:

Un plano es el intento de modificar la realidad, y no aceptarla como tal. En los últimos años se han desarrollado diversas tecnologías de fertilización, las cuales le permiten a muchas parejas, que en el pasado se veían impedidas de dar a luz, poder alcanzar la posibilidad de dar a luz. Esto forma parte de la idea de imagen Divina en el hombre, a quien Dios le confirió la tarea de mejorar el mundo, y no recibirlo tal como se presenta. El Estado de Israel se destaca a nivel mundial en el ámbito de las tecnologías médicas, con subsidio gubernamental para las fertilizaciones in vitro y con una legislación de avanzada que posibilita el uso de herramientas que se renuevan a diario.

El segundo plano es el de la confrontación con aquello que no puede ser modificado, y principalmente con aquello que demanda mucho tiempo. La confrontación es de la pareja como también del entorno de la misma. Nuestro capítulo y los comentarios de Jaza”l (Nuestros Sabios de Bendita Memoria) sobre el mismo también hacen referencia a la reacción de Iaacov Avinu frente a la angustia de Rajel. Los conceptos que refleja el versículo son muy duros: “Iaacov se enojó con Rajel y le dijo: “¿Acaso estoy yo en lugar de Elokim? Él te ha negado el fruto de tu vientre” (Versículo 2). Estas palabras de Iaacov  son analizadas por Jaza”l  y al respecto  ellos manifiestan “Le dijo Dios: ¿acaso de este modo se le responde a quien está pasando un momento angustiante?”. Para aquel que lo contempla desde afuera es muy difícil comprender la intensidad del dolor. Más aún, diferentes parejas esperan reacciones diversas del entorno social: están aquellos que desean hablar sobre el tema, y otros que prefieren sobrellevar el dolor solos; están quienes se alegran con la alegría de otros que han dado a luz, y están aquellos que lo sienten como una bofetada que se dan a sí mismos; están los que tienen la expectativa de que quienes los rodean les den algún tipo de idea acerca de cómo confrontar con el problema y están aquellos otros que solicitan que nadie se entrometa. Más aún, a veces la misma pareja puede ir modificando su propia reacción a lo largo del tiempo.

 Entonces, ¿qué es lo que hemos aprendido? Aprendemos la melodía general del Midrash sobre las palabras de Iaacov. Esta melodía es una melodía de sensibilidad y delicadeza, precaución y de puntillas, compartiendo y asimilando el gran dolor de lo que aún no ha ocurrido. Dicha melodíacompromete a todos los allegados a la pareja a realizar una buena lectura de aquello que requiere la pareja que se encuentra próxima a ellos y el dolor que sienten por no haber podido aún dar a luz, e internalizar el hecho de que cada pareja puede requerir algo diferente, y cada una recibe un abrazo y un apoyo diferente. El hecho mismo de que los allegados están sensibles y doloridos, el hecho de que son partícipes de la esperanza y de la fe, y el hecho de que son parte de la plegaria y del tratamiento-eso mismo ya significa un enorme apoyo, y todo con cautela, delicadeza y sensibilidad.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj
Gentileza del sitio de la Academia Rabínica "Orot Shaul"

 

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Un encuentro simbólico en el pozo

El relato del encuentro de Iaacov y Rajel en el pozo no es un mero dato técnico marginal en la trama, sino que se trata de un relato que simboliza el futuro de las relaciones entre Iaacov y Rajel en la continuidad de sus vidas.

El relato de Iaacov en las cercanías del pozo refleja el vínculo futuro entre Iaacov y Rajel. Este pozo es muy singular, a diferencia de otros pozos descriptos en el Tanaj, por el hecho de que Iaacov lo encuentra obturado por una piedra que impide la extracción del agua, y ese es el dato decisivo en nuestro relato. El significado simbólico de este hecho es que el vínculo con Rajel, próxima a aparecer en las cercanías del pozo, no será un vínculo natural y simple sino que requerirá de un enorme esfuerzo para descubrir el pozo y extraer de él el agua-convertir a Rajel en la esposa de Iaacov y la madre de sus hijos.

Incluso la escena de  los rebaños que están pastando en las cercanías del pozo, sin que sus pastores puedan quitar la piedra que lo obtura, tiene un valor simbólico-tres contratiempos perturbarán la plena concreción del vínculo entre Iaacov y Rajel: los siete años trabajados para obtener a Rajel como esposa, el cambio de Rajel por Leá al finalizar esos siete años, la esterilidad prolongada de Rajel, que tensó su relación con Iaacov (Capítulo 30, versículos 1-2). Cuando Rajel se presentó ante Iaacov en momentos en que éste se desempeñaba como pastor del ganado de su padre, Iaacov sintió que se encontraba frente a la mujer con la cual se casará y por ello realizó este largo viaje desde BeerSheva hasta Jarán. Y desde ese momento, sintió que ella será su amada esposa y con la cual conformará su familia, y que ningún contratiempo se interpondría para concretarlo- incluso si para ello debía trabajar duro a fin de superar los difíciles obstáculos.

“CuandoIaacov vio a Rajel, hija de Labán - hermano de su madre…se acercó Iaacove hizo rodar la piedra de la boca del pozo” (Versículo 10)

El sentido simbólico de este relato es que en un futuro Iaacovconcentrará fuerzas inexistentes, y al final logrará superar todos los obstáculos y convertir a Rajel en su mujer y en la madre de sus hijos. En la proximidad del pozo desapareció el peso de la piedra que la convirtió en obstáculo , y con el trabajo de siete años desaparecieron los largos años y a sus ojos fueron apenas como unos días- y estos dos hechos acontecieron “por su amor hacia ella” (Versículo 20). La percepción del evento descripto en nuestro sitio como un preludio simbólico de la historia de la vida de Iaacov y Rajel puede explicar el llanto de Iaacov. Iaacov percibe intuitivamente el significado simbólico general que reflejan sus acciones. Su llanto estalló ya que su corazón le expresó cuán amargas serán sus próximas experiencias de vida con respecto a su relación con Rajel.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj

Gentileza del sitio VBM de la Academia Rabínica "Har Etzion"

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Preguntas de Abarbanel, Génesis 29

1   “Y Jacob se enamoró de Raquel y dijo: ´serviré (trabajaré) para tí  (Labán) siete años por Raquel tu hija menor ´... y Jacob sirvió siete años por Raquel, pero para él fueron como pocos días, dado el amor que sentía por ella.”

(Génesis 29, 18-20)

Pregunta: Normalmente cuando uno ansía algo con tanto fervor, la espera se hace eterna, ¿Cómo entonces, en el caso de Jacob, se le pasó tan rápido el tiempo para obtener a Raquel?

Respuesta:

Cuando alguien desea intensamente algo, el tiempo hasta conseguirlo pasa muy lentamente para él. Sin embargo, explica Abarbanel en este caso que era tan grande el amor que sentía Jacob por Raquel que se le hizo barato el precio de 7 años de trabajo por ella.  Y quien  compra algo en una “ganga” especial, lo paga con todo gusto y placer.

1   “Y reunió Labán a toda la gente del lugar e hizo una gran fiesta. Pero ocurrió al oscurecer que tomó a su hija Lea y se la trajo a Jacob...  Y al llegar la mañana vio que era Lea, y le dijo a Labán: ´ ¿Qué me has hecho, acaso no te serví por Raquel?, ¿Por qué me engañaste?´,  Y le respondió Labán: ´ Es que no se acostumbra en nuestro lugar dar por mujer a una hija menor antes que a la mayor ´.”

(Génesis 29, 22-27)

Preguntas: ¿Cómo es que Jacob no se dio cuenta que le cambiaron a su prometida? ¿Por qué Jacob no pidió inmediatamente el divorcio esa mañana?

Respuesta:

Las costumbres del casamiento en ese entonces difieren de lo que hoy en día conocemos.  Por ejemplo: La mujer entraba totalmente cubierta a la Jupá y no descubría su cara (en símbolo de recato).  De hecho a raíz de este suceso, la ´Halajá ´ determina que hoy en día debemos descubrir el velo de la novia para comprobar su identidad.

Los detalles del recato no se limitaban a eso, sino que también en la misma noche de bodas, todo se llevaba a cabo en completa oscuridad y silencio.  Jacob, conocido especialmente por su “Temimut”  (simpleza), no esperaba tal revés de su suegro y procedió con  toda concentración e intención en el cumplimiento de esta Mitzvá tan especial.

Ya en la mañana, cuando el engaño salió a la luz, Jacob en vez de alterarse y salir de sus casillas, trató de entender este suceso como un designio Divino con el fin de convertirse en un pueblo numeroso.  Solamente casándose con más de una mujer podría engendrar las 12 tribus que formarían la base del  pueblo de Israel.

Con respecto a la opción del divorcio, Labán con su perversa astucia, organizó una boda reuniendo a toda la gente del lugar con el fin de hacer esta celebración lo más pública  posible; de esta forma el anunciar un divorcio tan prematuro resultaría en gran vergüenza.

A final de cuentas sabemos que Lea llega a convertirse en una de las matriarcas de nuestro pueblo formando 6 de las 12 tribus de Israel; y de seguro, esta gran mujer no fue integrada por accidente a la casa de Jacob.

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El amor de Iaacov por Rajel

La Torá describe la intensidad del amor de Iaacov por Rajel de una manera que causa asombro. ¿Acaso esta descripción romántica se adapta a la figura de Iaacov, el más querido de los Patriarcas, quien siempre está dispuesto al servicio a Dios?

La descripción del amor de Iaacov por Rajel, quien a través de su intenso amor sintió como si los siete largos y agotadores años de trabajo hubieran sido apenas unos pocos días, es una de las más bellas descripciones del amor reflejadas por la literatura general. No obstante, esta belleza- es desconcertante: ¿Acaso la intensidad de este amor encaja con la figura de Iaacov? ¿Acaso condice con la rectitud y el temor a Dios del más querido de los Patriarcas, quien recorre los mundos superiores y los ángeles divinos se le revelan al salir de la tierra de Israel  en el inicio del episodio y al retornar a la misma al final?

Parece ser que la conducta de Iaacov contiene un mensaje importante. Sobre el versículo “Y hombres consagrados serán para mí” (Shemot capítulo 22, versículo 30) solía comentar el Rabí de Kotzk: “Angeles ya tengo suficientes-dijo Dios- a ustedes no les pido que sean ángeles sino que sean justamentehombres consagrados. La Torá no exige la represión de los instintos humanos, por el contrario: nos exige vivir como hombres, con todas las cualidades que implica- pero en un ámbito de santidad. No hay ninguna contradicción entre la revelación de los ángeles a Iaacov y su intenso amor por Rajel.

La Guemará relata sobre RabíAkiva que había alcanzado un nivel muy elevado de amor a Dios (Tratado de Brajot, página 61, carilla 2) y he aquí que sobre el mismo Rabí Akiva, la Guemará relata cómo se enamoró de KalbaSabua y cómo quedó encantado con la belleza de la esposa de Tornosropus (Ver Rashi y Ran, Tratado de Nedarim, página 50, carilla 2)

Con el correr del tiempo, lamentablemente, esta percepción en relación a las cualidades humanas naturales sufrió cambios. El RabinoKuk señaló que antes de que fuera anulado el instinto de la idolatría, y en el corazón había una fuerte inclinación del amor a Dios, no había ningún inconveniente en concebir el intenso amor de un hombre por una mujer; pero tras esa anulación del instinto idólatra y la disminución en la intensidad del amor a Dios, se modificó también la relación con los instintos humanos naturales. Había sectas (por ejemplo, los esenios y los cristianos) que practicaban el celibato y el ascetismo, y lamentablemente, el judaísmo también fue influenciado por ello. El amor por una mujer no era considerado como algo humano sino que tomó la connotación de pecado. Esa es una situación antinatural- y el comportamiento de Iaacov en este episodio dará testimonio de ello.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj

Gentileza del sitio VBM de la Academia Rabínica "Har Etzion"

 

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El afrontamiento de Iaacov

Iaacov afronta una realidad compleja y difícil, pero a lo largo de todo el camino lo acompaña la gran visión que recibió.

Labán engaña a Iaacov y le entrega a su hija Leá en lugar de Rajel. El engaño de Labán no es tan sorprendente-lo que sorprende es su éxito. Si Labán complicó el curso normal del matrimonio de Iaacov ¿cómo es posible que al final se haya instalado el engaño de Labán? ¿Cómo es posible que el hogar de Iaacov, el punto de partida del pueblo de Israel, sea construido sobre la base del “error” y del engaño?

Cuando observamos la marcha de Iaacov a Jarán detectamos dos movimientos que se realizan en forma paralela:

El primer movimiento es el movimiento natural, el humano, en el cual Iaacov escapa de Esav, llega a la casa de Labán y se enamora de Rajel, Labán lo engaña y provoca que se case con Leá, y luego Iaacov se casa con su amada Rajel.

El segundo movimiento, de orden Divino, en el cual Iaacov sale para tomar como esposa a una de las hijas de Labán, encuentra a Rajel en el pozo y considera que es la mujer indicada para él, pero desde la esfera celestial fue definido que se casa con Leá y también con Rajel; según este movimiento, no fue entonces el engaño de Labán el que ocasionó el casamiento de Iaacov con Leá sino que fue la voluntad de Dios, y el engaño de Labán fue solamente una herramienta para acceder al matrimonio ideal a los ojos de Dios. La figura de Iaacov que surge de este relato es la de una persona que vive en la realidad existencial, humana, y afronta todas sus complejidades y dificultades en forma humana e independiente. Por otra parte, Iaacov recibió la bendición de Itzjak, que es la bendición de Abraham, y el mismo Dios se le reveló en el inicio de su senda y lo bendice nuevamente con esta significativa bendición; con esta visión sale Iaacov al exilio, hacia el afrontamiento con la realidad humana difícil y compleja.

El relato de la vida de Iaacov es difícil y complejo. Se ve forzado a confrontar con Esav, a fin de recibir la bendición de su padre; sale al exilio y allí confronta con el engaño de Labán, y al final, escapa de la casa de Labán a raíz del miedo; afronta una vida familiar para nada simple, su hija Dina fue violada, y a raíz de este episodio surgieron las sospechas acerca de una guerra en su contra, el vínculo entre sus hijos es complejo y difícil,  hasta el punto extremo de la venta de Iosef. Iaacov desciende a profundos abismos, confronta y lucha, pero no es ésta la única dimensión de su vida; en cada paso significativo Dios se le revela y le da una visión significativa que lo acompaña hasta el final marcándole el rumbo y dándole fuerzas para la confrontación.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj

Gentileza del sitio VBM de la Academia Rabínica "Har Etzion"

 

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Un Nuevo comienzo

¿Por qué Iaacov abandona la tierra y parte hacia Jarán? ¿Y cuál es el significado del retorno de Iaacov a la tierra de Israel por la misma ruta utilizada por Abraham al llegar a la tierra?

En el capítulo 28 nos encontramos con una de las grandes sorpresas del libro Bereshit- Iaacov deja la tierra de Kenaan y se dirige a Jarán, a la casa de la familia de Rivká. Esta es una gran sorpresa, ya que la familia de Abraham siempre es muy cuidadosa de no abandonar la tierra.

¿Entonces, por qué, Dios le permite a Iaacov e incluso lo alienta (en el sueño de la escalera) a abandonar la tierra y escapar a Jarán?

Cuando analizamos las acciones de Iaacov, parece ser que Iaacov repite todas las acciones de su abuelo, y se refleja como un Abraham adicional. No obstante, hay significativas diferencias entre ellos (principalmente la actividad y la conciencia que caracterizan a Abraham, frente a la pasividad y al rendirse ante la realidad que caracterizan a Iaacov), pero la base de los acontecimientos existe en los dos patriarcas. El hecho más significativo es la partida de Iaacov a Jarán. De ese modo Iaacov retorna a la patria de Abraham, a AramNaharaim, y es como si reiniciara el proceso de la salida de los patriarcas hacia la tierra de Kenaan. Su partida de Jarán a la tierra de Israel que es descripta en los próximos capítulos,los puntos de escala en la tierra y la construcción de los altares en ella, repiten con precisión la llegada de Abraham a la tierra.

Parece ser, que Iaacov viene a representar un renovado inicio del proceso de establecimiento del pueblo de Israel. En comparación con Abraham, Iaacov se erige como quien inicia un nuevo camino, y no tan  sólo como un continuador del mismo.

¿Por qué es necesario un nuevo comienzo?

Un pacto eterno fue acordado entre Dios e Itzjak y su descendencia, y simplemente, la intención es para toda su descendencia. Teníamos la expectativa de que todos los hijos de Itzjak y Rivká fueran incluidos en la bendición de la tierra y la simiente que recibieron Abraham e Itzjak, para ellos y para sus descendientes.

Sin embargo, entre Iaacov y Esav surge una brecha significativa y sustancial.

Si la causa de la crisis se encuentra en las acciones de Esav y su carácter que lo distanciaron (y de todos modos la Divina Providencia optó por un continuador-Iaacov) o si precisamente las acciones de Iaacov – la compra de la primogenitura y el robo de las bendiciones, son las que complicaron el curso de acción normal, y una vez más es imposible mantener una verdadera asociación entre los dos hermanos, de una u otra manera- se trata de una crisis. La despedida entre Iaacov y Esav es una separación difícil y dolorosa. El movimiento normal colapsó, y a los “patriarcas” no les queda otra alternativa, que la de comenzar de nuevo!!

Esto le impone a Iaacov el regreso a Jarán e iniciar una nueva senda rumbo a la tierra de Kenaan. En el futuro, Iaacov retornará por la misma ruta de Abraham, y pasará en carne propia por los dolores de parto que atravesó su abuelo, ya que también Iaacov, al igual que Abraham, representa el primer padre de la futura nación israelí.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj

Gentileza del sitio VBM de la Academia Rabínica "Har Etzion"

 

 

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¿Quién acompaña a Yaakov y quién nos acompaña?

Leemos en Parashat Vayetzé el sueño de Yaakov, que tuvo mientras hacía su camino desde Canaán hasta la casa de su tío en Jarán. Jarán se identifica casi universalmente con Harran, una ciudad cuyas ruinas se encuentran dentro de la actual Turquía. Harán aparece por primera vez en el Libro de Bereshit como el hogar de Teraj y los descendientes de éste, y como el hogar temporal de Abraham. 
El sueño que todos conocemos, mostraba una escalera que se extendía desde el suelo donde dormía hasta el cielo, con ángeles que ascendían y descendían por la escalera (“Y empezó a soñar, y, ¡mire!, allí estaba una escalera situada sobre la tierra, y su parte superior alcanzaba hasta los cielos; y, allí estaban los ángeles de Dios ascendiendo y descendiendo por ella” .28:12).
Rashí, citando el Midrash (Bereshit Rabá 68:12), explica que los ángeles que habían acompañado a Yaakov en Eretz Israel ahora regresaron a los cielos, y nuevos ángeles - que lo acompañarían al extranjero - descendieron para asumir su papel de proteger a Yaakov.
Simbólicamente, la descripción de Rashí expresa el hecho de que requerimos diferentes "ángeles" en diferentes lugares y circunstancias. Los "ángeles" que acompañaron a Yaakov en Canaán, con sus estrategias y técnicas que Yaakov necesitaba para superar sus desafíos y alcanzar sus metas, ahora tendrían que ceder el paso a un nuevo grupo de "ángeles". Su partida de Eretz Israel lo empujó a   diferentes circunstancias y problemas que necesitaría abordar, y por lo tanto necesitaría un grupo diferente de "ángeles" para tener éxito.
Así sucede con nosotros en cada paso de nuestras vidas. Las personas que nos acompañan en algunas misiones no pueden ni deben ser las que vengan en todas. Nosotros tenemos que tener cuidado para que nuestros ángeles sean realmente los que necesitamos.
 La Torá escribe que en el sueño de Yaakov, además de la visión de la escalera, Yaakov también vio a Dios "parado sobre él" ("Vehinei Hashem nitzav alav" - 28:13) “Y, allí estaba Hashem apostado por encima de ella”. Rashí comenta brevemente que Dios "se paró" allí cerca de Yaakov "leshomró" - para protegerlo.
Rav Heschel de Cracovia, en su Janukat Hatorá, ofrece una lectura inteligente de la observación de Rashí. En ese momento, cuando los ángeles de Eretz Israel ascendieron a los cielos y los nuevos ángeles bajaron la escalera, Yaakov se encontró en un estado de vulnerabilidad. Los ángeles de Eretz Israel ya estaban en camino hacia las alturas, y los ángeles de jutz laaretz- del extranjero- seguían descendiendo hacia la Tierra.
Durante estos pequeños pero fuertes momentos, Yaakov se quedó sin protección, y entonces Dios vino a apoyarlo y protegerlo.
  Hay momentos en la vida en que nos encontramos sin "ángeles", sin los recursos o el conocimiento que necesitamos para cuidarnos y tener éxito. Los "ángeles" en los que hemos confiado en el pasado ya no son relevantes, y todavía tenemos que recibir los medios o las habilidades que necesitamos para enfrentar nuestros nuevos desafíos. En tales momentos, debemos confiar en que "vehinei Hashem nitzav alav": Dios nos extiende Su ayuda y protección. Cuando nos sentimos desamparados y perdidos, indefensos y extraviados, sin nuestros familiares "ángeles" para que nos guíen y cuiden, podemos encontrar consuelo y seguridad en el conocimiento de que el Todopoderoso está a nuestro lado y nos ayuda en cada paso del camino. Si lo sabemos no temeremos ninguna amenaza.

Hashem Imajem. Dios está con vosotros!

Yevarejejá Hashem, y Dios te bendecirá. 

 

 

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