Apertura (Versículos 1-3)
En la apertura del capítulo la sabiduría es descripta como algo de lo que no es posible prescindir: "En las más elevadas cimas, junto al camino, puesta de pie a la encrucijada de los senderos; a un lado de las puertas, a la entrada de la ciudad, a la entrada de las puertas levanta ella la voz" (Versículos 2-3).
Llamado a los oyentes (Versículos 4-11)
La sabiduría habla e invita a todos a escucharla: "¡A vosotros, oh varones, estoy clamando, y mi voz (se dirige) a los hijos de Adam!" (Versículo 4), y también elogia sus palabras, que son palabras de verdad y justicia: "Porque mi boca proferirá la verdad, y la maldad es abominación a mis labios. En la justicia (se apoyan) todos los dichos de mi boca; no hay en ellos cosa torcida ni perversa" (Versículos 7-8), y al final del párrafo hay también una instrucción según la cual la sabiduría vale más que la plata: "Porque la sabiduría vale más que las perlas; y todas las cosas más deseables no pueden compararse con ella" (Versículo 11).
Las virtudes de la sabiduría (Versículos 12-21)
En este párrafo la sabiduría fundamenta la última afirmación y detalla sus ventajas: "Yo, la sabiduría, habito con la cordura, y hallo el conocimiento de la prudencia" (Versículo 12) y continúa diciendo que la sabiduría aporta beneficios a los gobernantes: "Por mí reinan los reyes y los príncipes decretan la justicia" (Versículo 15), y el sabio que se apegue a la sabiduría merecerá riqueza: "La riqueza y la honra están conmigo, fortuna duradera y justicia" (Versículo 18). Todas las ventajas de la sabiduría emanan de su andar por el camino de la justicia: "Yo ando en el camino de la justicia, en medio de los senderos del derecho. Para hacer que los que me aman hereden posesiones verdaderas y para que yo hinche sus tesoros" (Versículos 20-21).
La creación de la sabiduría (Versículos 22-31)
En este párrafo la sabiduría describe su "nacimiento" y creación. Comienza sus palabras con la afirmación de que Hashem la creó como la primera de la creación: "Hashem me creó en el principio de Su carrera, antes de Sus obras de tiempo antiquísimo" (Versículo 22). Su creación tuvo lugar antes que la de las aguas: "Cuando no había aún abismos, fui dada a luz; cuando no había aún manantiales abundantes en aguas" (Versículo 24) y de las montañas: "antes que fuesen afirmadas las montañas, antes de haber collados (colinas), fui dada a luz" (Versículo 25). La sabiduría se enorgullece de su cercanía a Hashem: "entonces estaba yo a Su lado, como el arquitecto (de todo); y era (Su) delicia de día en día, regocijándome siempre delante de Él; regocijándome en Su orbe terrestre, y mis delicias están en los hijos de los hombres" (Versículos 30-31).
Conclusión (Versículos 32-36)
La sabiduría vuelve a dirigirse a los oyentes y les exige: "¡Oigan la instrucción, y sean sabios, y no la desechen!" (Versículo 33), y presenta la bendición que merece quien escucha a la sabiduría: "Bienaventurado el hombre que me escucha, velando diariamente a mis puertas, guardando a las jambas de mis entradas. Porque el que me halla, halla la vida, y alcanzará el favor por parte de Hashem" (Versículos 34-35).
Redacción: Netanel Shpigel
Síntesis del capítulo, Mishlei 8
Síntesis del capítulo, Mishlei 7
Apertura (Versículos 1-5)
Al comienzo de sus palabras el padre insta a su hijo a escucharle: "¡Hijo mío, guarda mis dichos, y atesora mis mandamientos dentro de ti! ¡Guarda mis mandamientos, y vivirás, y mi enseñanza como a la niña de tu ojo! ¡Átalos sobre tus dedos, escríbelos en la tabla de tu corazón!" (Versículos 1-3) y menciona el tema del que se habla: "a fin de que te cuiden de la mujer extranjera (no judía), de la ajena que habla zalamerías (halagos)" (Versículo 5).
La mujer extranjera y seductora (Versículos 6-23)
En este párrafo se describe a una mujer extranjera que quiere seducir a un hombre. La descripción es transmitida en boca de quien vio los hechos: "Pues desde la ventana de mi casa estaba yo mirando por entre las persianas, cuando vi entre los simples, advertí entre los mancebos, a un joven falto de entendimiento" (Versículos 6-7). Ese joven pasa por el mercado y se dirige hacia la mujer extranjera: "cuando, he aquí, una mujer le sale al encuentro, con atavío de ramera, y astuta de corazón" (Versículo 10). La mujer extranjera no lo suelta e intenta seducirlo de toda manera para que entre a su casa. El joven la sigue sin dudarlo, como animales que van al matadero: "Al punto se marcha tras ella, como buey que va al matadero, o como el necio en grillos a la corrección" (Versículo 22).
Moraleja (Versículos 24-27)
En el último párrafo el padre vuelve al comienzo de sus palabras: "¡Ahora, oh hijos, escúchenme, y presten atención a los dichos de mi boca!" (Versículo 24) y advierte contra la mujer extranjera: "¡No se desvíe tu corazón hacia los caminos de ella, no te extravíes, andando en sus senderos! Porque muchos son las víctimas que ella ha echado por tierra; y numerosos son todos los que han sido muertos por ella. Caminos del sepulcro (tal es su casa), que conducen a las cámaras de la muerte" (Versículos 25-27).
Redacción: Netanel Shpigel
Síntesis del capítulo, Mishlei 6
Nuestro capítulo se divide en dos unidades. En la primera unidad (Versículos 1-19) hay tres advertencias distintas y breves, y en la segunda unidad (Versículos 20-35) una advertencia sobre la mujer casada, con la introducción habitual de las palabras del padre a su hijo.
Advertencia contra la garantía a un extraño (Versículos 1-5)
El padre advierte a su hijo sobre los peligros de otorgar una garantía: "Hijo mío, si has salido fiador de tu prójimo, si has dado tu mano a un extraño" (Versículo 1), y le recomienda liberarse del enredado negocio en el que cayó: "¡haz esto ahora mismo, hijo mío, y líbrate, ya que has caído en el poder de tu prójimo!, ¡anda, humíllate, e insta a tu prójimo (a que pague su deuda)!... líbrate, como corzo (ciervo), de (su) mano, y cual ave, de la mano del cazador!" (Versículos 3-5).
Reproche de la pereza (Versículos 6-11)
El padre llama a su hijo a aprender de la hormiga: "¡Ve a la hormiga, oh perezoso, considera sus caminos, y sé sabio!... prepara en el verano su alimento, recoge en la siega su comida" (Versículos 6-8) y luego lo llama a dejar de ser perezoso: "¿Hasta cuándo, oh perezoso, te estarás acostado? ¿Cuándo te levantarás de tu sueño?" (Versículo 9), y a dormir menos: "¡Un poco (más) de sueño, un poco (más) de adormecimiento, un poco más de cruzar las manos estando acostado" (Versículo 10).
El hombre malvado (Versículos 12-19)
En este párrafo hay una descripción del hombre malvado. Luego de que se describen sus malas acciones: "Hombre vil es el hombre inicuo que anda con boca perversa, que guiña sus ojos, que escarba con sus pies, que hace señas con sus dedos" (Versículos 12-13), se menciona su castigo: "Por tanto, en un abrir de ojos vendrá su calamidad; de repente será quebrado, y eso sin remedio" (Versículo 15) y luego se trae una sentencia de sabiduría sobre lo que aborrece Hashem: "Estas seis cosas aborrece Hashem, y la séptima es abominación para Su alma" (Versículo 16), cuya esencia es el carácter y los valores del hombre malvado, como por ejemplo: "los ojos altivos, la lengua mentirosa, y las manos que derraman la sangre inocente" (Versículo 17).
Advertencia sobre la mujer casada (Versículos 20-35)
En esta unidad hay dos partes. En la primera parte (Versículos 20-23) el padre comienza pidiendo que su hijo lo escuche: "¡Hijo mío, guarda el mandamiento de tu padre, y no abandones la enseñanza de tu madre! ¡Átalos de continuo sobre tu corazón, anúdalos a tu cuello!" (Versículos 20-21). En la segunda parte el padre pasa al núcleo de la advertencia que trata del adulterio en general y con la mujer casada en particular: "No codicies en tu corazón su hermosura, ni te prenda (atrape) con sus párpados" (Versículo 25). A continuación el padre fundamenta su argumento, por ejemplo: "porque a causa de la ramera, (uno se ve reducido) a un pedazo de pan, y la mujer casada caza la vida preciosa" (Versículo 26); "Pero el que comete adulterio con una mujer, es falto de buen sentido; destructor de su misma alma es aquel que tal hace" (Versículo 32).
Redacción: Netanel Shpigel
Síntesis del capítulo, Mishlei 5
Apertura (Versículos 1-6)
En la apertura el padre alienta a su hijo a escuchar sus palabras: "Hijo mío, atiende a mi sabiduría, inclina tu oído a mi inteligencia" (Capítulo 5, Versículo 2) y describe los caminos de la mujer extranjera (no judía): "Porque los labios de la extranjera destilan miel, y más suave que el aceite es su paladar. No obstante su fin es amargo como el ajenjo (una planta medicinal amarga), agudo como una espada de dos filos" (Capítulo 5, Versículos 3-4).
El alejamiento de la mujer extranjera (Versículos 7-14)
El padre aconseja a su hijo que se aleje de la mujer extranjera: "¡Aleja de aquella tu camino!, ¡no te acerques a la entrada de su casa!" (Capítulo 5, Versículo 8). Tras la advertencia del padre, vienen las palabras de arrepentimiento del joven: "y digas: ¡Cómo aborrecí la instrucción, y mi corazón despreció la corrección! y no escuché la voz de mis maestros, ni a quienes me instruían incliné mi oído!" (Capítulo 5, Versículos 12-13).
El consejo de ser fiel a la mujer de la juventud (Versículos 15-19)
Tras la instrucción de alejarse de la mujer extranjera, el padre aconseja a su hijo que se apegue a la mujer de su juventud: "¡Bebe el agua de tu cisterna, y la que sale de tu pozo!... ¡Será tu fuente bendita, y te regocijarás con la mujer de tu juventud! ¡Te será ella como la amable cierva y la graciosa gacela; sus encantos te embriagarán en todo tiempo, y te recrearás siempre en su amor!" (Capítulo 5, Versículos 15-19).
El peligro que entraña la cercanía con la mujer extranjera (Versículos 20-23)
El padre concluye sus palabras con una advertencia adicional contra el acercamiento a la mujer extranjera: "Pues ¿por qué, hijo mío, has de entregarte (al amor) por la extranjera, y abrazas el seno de una ajena? Porque los caminos del hombre están delante de los ojos de Hashem y Él considera atentamente todos sus senderos" (Capítulo 5, Versículos 20-21), e incluso señala que quien se acerque a la mujer extranjera será castigado: "Al hombre malo le prenderán sus mismas iniquidades, y será tenido en los lazos de sus pecados. El tal morirá por falta de instrucción, y por el exceso de su locura andará perdido" (Capítulo 5, Versículos 22-23).
Redacción: Netanel Shpigel
Síntesis del capítulo, Mishlei 4
Las ventajas de la sabiduría (Versículos 1-9)
En este párrafo el padre se dirige a sus hijos. Algo adicional que es especial en este párrafo, en relación con otras enseñanzas del padre a su hijo, es que aquí el padre menciona las palabras de su propio padre (es decir, el abuelo de los hijos). Las palabras del abuelo el padre las cita de manera directa y se ocupan de las ventajas de la sabiduría: la primera — la vida: "él me enseñaba, y me decía: Retenga mis palabras tu corazón; guarda mis mandamientos y vivirás" (Capítulo 4, Versículo 4); la segunda — la seguridad: "No la abandones, y ella te cuidará; ámala, y ella te preservará" (Capítulo 4, Versículo 6); la tercera — el honor: "Ensálzala, y ella a ti te elevará; te honrará, cuando la abrazares. Dará a tu cabeza una guirnalda de gracia; diadema de hermosura te entregará" (Capítulo 4, Versículos 8-9).
Hay que andar por el camino de la sabiduría y la justicia (Versículos 10-19)
En este párrafo el padre vuelve a hablar con un solo hijo. El núcleo del párrafo se ocupa del caminar y del apego al camino de la sabiduría y la justicia: "¡Oye, hijo mío, y recibe mis dichos, y se te multiplicarán los años de vida! Te enseño el camino de la sabiduría, te conduzco por veredas de rectitud" (Capítulo 4, Versículos 10-11). El padre advierte a su hijo que no ande por el camino de los malvados: "No entres en el sendero de los inicuos, ni andes por el camino de los hombres malos" (Capítulo 4, Versículo 14), y compara a los malvados con los justos: "Pero la senda de los justos es como la luz de la aurora, que se va aumentando en resplandor hasta que el día es perfecto. El camino de los inicuos es como tinieblas; no saben en qué tropezarán" (Capítulo 4, Versículos 18-19).
El camino recto abarca todo el cuerpo (Versículos 20-27)
En este párrafo el padre subraya a su hijo que el camino recto pertenece a todas las partes del cuerpo. Los labios y la boca: "Aparta de ti la boca engañosa, y la perversidad de los labios aléjala de ti" (Capítulo 4, Versículo 24); los ojos: "Miren tus ojos en derechura de sí, y diríjanse tus párpados hacia lo que tienes delante" (Capítulo 4, Versículo 25); y los pies: "Allana el sendero de tus pies, y háganse estables todos tus caminos. No te desvíes a la derecha ni a la izquierda; aparta tu pie del mal" (Capítulo 4, Versículos 26-27).
Redacción: Netanel Shpigel
Síntesis del capítulo, Mishlei 3
El justo sabio y su recompensa (Versículos 1-12)
Como apertura del párrafo el padre advierte a su hijo que lo escuche: "Hijo mío, no olvides mi enseñanza, y guarde tu corazón mis mandamientos" (Capítulo 3, Versículo 1), y que recuerde bien el camino de la bondad y la verdad: "No te abandonen la benevolencia y la verdad; átalas a tu cuello, escríbelas en la tabla de tu corazón" (Capítulo 3, Versículo 3). En el centro de sus palabras el padre detalla la conducta apropiada hacia Hashem y la recompensa que la acompaña: "Confía en Hashem con todo tu corazón, y no te apoyes en tu mismo entendimiento. Tenelo presente en todos tus caminos, y Él allanará tus senderos… Honra a Hashem con tu hacienda, y con lo mejor de todos tus productos. Así se henchirán tus graneros de abundancia, y tus lagares rebosarán de mosto" (Capítulo 3, Versículos 5-10).
Elogio de la sabiduría y del que se apega a su camino (Versículos 13-20)
En este párrafo no hay una apelación directa al hijo, y aparecen afirmaciones generales sobre la grandeza de la sabiduría: "Dichoso el hombre que halló la sabiduría, y el hombre que ha adquirido la inteligencia; porque su ganancia vale más que la ganancia de plata, y (mejor es) su rédito que el oro puro" (Capítulo 3, Versículos 13-14), y también: "Sus caminos son caminos de dulzura, y todos sus senderos paz. Es árbol de vida para los que echan mano de ella, y dichoso es todo aquel que la tiene asida" (Capítulo 3, Versículos 17-18).
Advertencias (Versículos 21-35)
En este párrafo vuelven a aparecer las palabras del padre a su hijo. En la apertura (Versículos 21-26) el padre señala que la sabiduría ayuda a la persona a desenvolverse, salvarse y sobrevivir en un mundo peligroso y amenazante: "Hijo mío, no se aparten (estas cosas) de tus ojos; guarda la sabiduría y la prudencia… Entonces andarás con seguridad en tu camino, y no tropezará tu pie" (Capítulo 3, Versículos 21-23). A continuación vienen cinco advertencias: no abstenerse de hacer el bien (Versículo 27); no postergar la realización del bien como si fuera un préstamo (Versículo 28); no planear el mal contra el prójimo (Versículo 29); no entrar en conflicto con quien no ha obrado mal (Versículo 30); no envidiar ni acercarse al hombre malvado (Versículo 31).
Redacción: Netanel Shpigel
Síntesis del capítulo, Mishlei 2
Apertura: Escucha de la sabiduría y temor de Hashem (Versículos 1-9)
Las palabras del padre comienzan con un llamado general a su hijo a escuchar la sabiduría: "Hijo mío, si aceptas mis palabras y guardas mis mandamientos dentro de ti, haciendo atento a la sabiduría tu oído, (e) inclinando tu corazón a la inteligencia" (Capítulo 2, Versículos 1-2). No basta con ser pasivo, sino que hay que buscar la sabiduría y pedirla como quien busca plata u objetos preciosos: "si la buscas como a la plata, y la escudriñas como a tesoros escondidos" (Capítulo 2, Versículo 4). El padre presenta el resultado si su hijo camina por el sendero de la sabiduría: "entonces entenderás el temor de Hashem, y hallarás el conocimiento de Dios. Porque Hashem da la sabiduría, de Su boca (proceden) la ciencia y la inteligencia… Entonces conocerás la justicia y el derecho, y la rectitud y el camino hacia el bien" (Capítulo 2, Versículos 5-9).
Detalle de la recompensa (Versículos 10-18)
Tras la afirmación general, en este párrafo el padre detalla la recompensa que recibirá su hijo: salvación de las personas malas: "para librarte del camino del inicuo, del hombre que habla cosas perversas" (Capítulo 2, Versículo 12), y salvación de la mujer extranjera: "para librarte de la mujer ajena, de la extraña que lisonjea con sus labios" (Capítulo 2, Versículo 16).
Conclusión (Versículos 20-22)
Al final de sus palabras el padre subraya que también existe el lado del castigo. El camino de la sabiduría otorga recompensa a quienes lo recorren, mientras que los malvados pagarán las consecuencias: "porque los rectos habitarán la tierra, y los perfectos permanecerán en ella. No obstante los inicuos serán destruidos de sobre la tierra, y los transgresores serán desarraigados de ella" (Capítulo 2, Versículos 21-22).
Redacción: Netanel Shpigel
Miraba por entre mis persianas
¿Quién es el que se describe a sí mismo como el que observa desde la ventana? ¿Y cuál es el significado de esta expresión que aparece como motivo también en otros lugares del Tanaj?
Nuestro capítulo trata la advertencia ante la mujer extranjera (no judía). Así, como parte de las palabras de apertura del maestro, este declara: "a fin de que te cuiden de la mujer extranjera, de la ajena que habla zalamerías (halagos)" (Capítulo 7, Versículo 5). E inmediatamente después: "Pues desde la ventana de mi casa estaba yo mirando por entre las persianas, cuando vi entre los simples, advertí entre los mancebos, a un joven falto de entendimiento" (Capítulo 7, Versículos 6-7). Merece entenderse aquí quién es el que habla y cuál es el significado de las palabras.
En sentido literal, el que habla es el maestro que observa desde la ventana y ve a jóvenes inexpertos y sin educación que van hacia la casa de la mujer extranjera. En la traducción de los Setenta (La Septuaginta) este versículo aparece en tercera persona y no en primera persona: "pues desde la ventana de su casa, por entre las persianas miró". Según esto es la mujer quien observa desde la ventana y no el maestro.
En realidad el motivo de la observación desde la ventana nos es conocido también de otros lugares del Tanaj. La madre de Siserá observa por entre la persiana y espera a su hijo que regrese de la guerra (Shoftim, Capítulo 5, Versículo 28): "Por la ventana observa la madre de Siserá, y por entre las persianas a voces dice: ¿Por qué se demora su carro en venir? ¿Por qué se retrasan las ruedas de sus carros?"; Mijal hija de Shaul miró desde la ventana cuando David traslada el arca de Hashem a Ierushalaim (Shmuel Bet, Capítulo 6, Versículo 16): "Sucedió que cuando el arca del Señor entraba a la ciudad de David, Mijal, hija de Shaul, miró desde la ventana y vio al rey David saltando y danzando delante de Hashem, y lo menospreció en su corazón"; y también Izevel observa desde la ventana antes de su sentencia de muerte (Melajim Bet, Capítulo 9, Versículo 30): "Y llegó Yehú a Izreel, e Izevel lo oyó, se pintó los ojos, y peinó su cabello y se asomó por la ventana". Estas tres observaciones se suman a un motivo común según el cual la observación desde la ventana anuncia un peligro que se acerca. Las tres mujeres que observaron desde la ventana recibieron castigo de destrucción y muerte: la madre de Siserá perdió a su hijo, Mijal perdió la continuidad de la realeza de Shaul — "y Mijal, hija de Shaul, no tuvo hijos hasta el día de su muerte" (Shmuel Bet, Capítulo 6, Versículo 23) — e Izevel encontró su muerte con la llegada de Yehú.
Tanto si el maestro observa desde la ventana como si es la mujer quien observa, el texto se vale aquí del motivo de la observación desde la ventana para anunciar el peligro que conlleva seguir a la mujer extranjera: muerte, destrucción y aniquilación, tal como también concluye el maestro sus palabras al final del capítulo: "Porque muchos son las víctimas que ella ha echado por tierra; y numerosos son todos los que han sido muertos por ella. Caminos del sepulcro (tal es su casa), que conducen a las cámaras de la muerte" (Capítulo 7, Versículos 26-27).
Entre la religión y la ciencia
¿Qué precedió a qué — la Sabiduría o la Creación? ¿Es posible una contradicción entre la fe en el Creador del mundo y la ciencia?
El Eterno creó la Sabiduría antes de crear el mundo, y según la Sabiduría creó el mundo — "El Señor me creó en el principio de Su carrera, antes de Sus obras de tiempo antiquísimo... Cuando no se había hecho todavía la tierra, ni los campos... Cuando Él estableció los cielos, allí estaba yo... cuando impuso al mar su límite..." (Capítulo 8, Versículos 22-29); por eso existe un estatuto especial, primordial, para la sabiduría de la Creación, aquella que precedió, que sirvió de plano para la creación, para el mundo y para el hombre; por eso también la moral que emana de la Sabiduría tiene un estatuto primordial y obliga a todo ser humano en cuanto tal — no se habla aquí de la Torá que fue dada al pueblo de Israel, sino de la sabiduría y la moral que dan forma a todo ser humano y obligan a todo ser humano.
Esta idea fundamental insinuada en Yeshaiahu (Capítulo 40, Versículos 12-14) recibió su expresión plena aquí en Mishlei, y sobre ella se construyó el pensamiento judío a través de las generaciones, desde los primeros filósofos hasta los últimos cabalistas.
El Creador del mundo no creó cada criatura por separado de la nada, [2] sino que creó la Sabiduría, y según el parámetro del plano de la Sabiduría fue creado todo — por eso, en todo lugar donde el hombre encuentra orden, lógica y leyes en la creación, descubre con ello las líneas del plano primordial con el que el Creador del mundo 'se deleitó' en la formación de Su mundo y Sus criaturas.
Por eso, no puede haber contradicción entre la religión (=fe en el Creador del mundo) y la ciencia, aunque la ciencia cambie y descubra nuevas maravillas constantemente, porque el hombre sólo desvela la sabiduría del Creador — todos esos descubrimientos son estaciones en el viaje de aventuras humano por los espacios de la Sabiduría Divina.
Durante muchas generaciones, gran parte de los filósofos y hombres de ciencia sostuvieron un axioma: que las leyes de la naturaleza deben producir siempre un resultado certero [como manifestación de la perfección de Dios en Su mundo]; cuando se demostró la existencia de la incertidumbre [3] en la física cuántica, en el comportamiento de partículas elementales como ondas o como partículas de materia, quedó claro que no es posible calcular a la vez la posición de una partícula y su movimiento, y que es necesario tomar en cuenta un componente estadístico.
Sobre esto dijo Albert Einstein, que creía en la certeza: "No creo que Dios juegue a los dados" — le respondió Niels Bohr: "Nadie le dirá a Dios con qué jugar".
"Y yo (=la Sabiduría) estaba a Su lado, como el arquitecto (de todo); y era (Su) delicia de día en día, regocijándome siempre delante de Él; regocijándome en Su orbe terrestre, y mis delicias están en los hijos de los hombres" (Capítulo 8, Versículos 30-31).
Y yo, el humilde, añado: la incertidumbre en la naturaleza del mundo permite a los seres conscientes el libre albedrío.
_____________________
[1] El significado original de 'קונה' ('koneh') es 'creador' — como cuando Java nombró al primer hijo nacido: "He creado un varón con la ayuda de Hashem" (Bereshit, Capítulo 4, Versículo 1), y según las palabras de Malki-Tzedek y Avram — "...Hashem, Dios Altísimo, Creador de los cielos y de la tierra" (Bereshit, Capítulo 14, Versículos 19 y 22).
[2] Véase Rambán a Bereshit, Capítulo 1, Versículo 1.
[3] De Broglie (1924), Schrödinger (1926) y Heisenberg (1927) formularon los principios y las ecuaciones del principio de incertidumbre en la física cuántica, conforme al modelo del átomo propuesto por Bohr (1913).
[4] El Eterno fue para la Sabiduría que creó como un omen (artesano/tutor) para una niña, y ella era "amón" junto a Él.
Gentileza sitio 929
De regreso al Gan Eden
A continuación, un fragmento de la hoja de estudio de "Matan Al HaPerek" en el que encontrarán explicaciones y ampliaciones para el análisis y la profundización en el capítulo:
"Es árbol de vida para los que echan mano de ella, y dichoso es todo aquel que la tiene asida" (Capítulo 3, Versículo 18)
La expresión "árbol de vida" nos conecta con el relato del Gan Eden, el Jardín del Eden. Como señala A. Horwitz, la semejanza no se encuentra solo en esta expresión sino en todo el párrafo:
• El primer versículo del párrafo menciona dos veces la palabra "hombre": "Dichoso el hombre que halló la sabiduría, y el hombre que ha adquirido la inteligencia" (Capítulo 3, Versículo 13). Las palabras "dichoso" y "dichoso es" que aparecen al comienzo de la unidad aluden a otro motivo del relato del Gan Eden. Allí encontramos que Hashem maldijo a la serpiente y a la tierra: "Dijo Hashem Elokim a la serpiente: Porque has hecho esto, maldecida serás de entre todos los animales y entre todas las fieras del campo" (Bereshit, Capítulo 3, Versículo 14). Las expresiones de maldición y dolor son lo opuesto de las expresiones de bendición y alegría contenidas en las palabras "dichoso" y "dichoso es".
• El Gan Eden estaba bendecido con materiales preciosos: "Y el oro de aquella tierra es bueno, allí hay también bedelio (una especie de perla producida de la secreción de un árbol) y piedra ónix" (Bereshit, Capítulo 2, Versículo 12). Mientras que la sabiduría vale más que la plata y las perlas: "Porque más preciosa es que las perlas, y todo cuanto puedas desear no podrá compararse con ella. Larga vida hay en su diestra, en su izquierda riqueza y gloria" (Capítulo 3, Versículos 15-16). El Gan Eden era un lugar de paz. La sabiduría tiene caminos de dulzura y senderos de paz: "Sus caminos son caminos de dulzura, y todos sus senderos paz" (Capítulo 3, Versículo 17).
• Después del pecado en el Gan Eden se decretó la muerte sobre el hombre, pero quien se aferra a la sabiduría merece longevidad: "Larga vida hay en su diestra" (Capítulo 3, Versículo 16).
El análisis de los versículos enseña que el texto presenta una fórmula para renovar el acceso al árbol de la vida en particular y para regresar al Gan Eden en general. ¿Por qué es importante para el autor crear el vínculo entre la sabiduría y el Gan Eden? Véase la respuesta de A. Horwitz:
Según Bereshit, Capítulos 2-3, el hombre y su mujer fueron expulsados del Gan Eden porque comieron del árbol del conocimiento, pues este hizo que se les abrieran los ojos y se volvieron como Dios conociendo el bien y el mal. Al adquirir el conocimiento, el hombre perdió todo lo que tenía en el Gan Eden: vida, riqueza, paz y tranquilidad. El peligro del uso indebido de la sabiduría deja a los maestros de la sabiduría que compusieron el libro de Mishlei en una situación incómoda. Dado que la sabiduría y el conocimiento son los productos elaborados y comercializados por los círculos de escribas que crearon el libro de Mishlei, no cabe culpar a la sabiduría y al conocimiento por el comportamiento irresponsable del hombre y su amargo destino. Por ello, el libro de Mishlei enseña que el camino de regreso al Gan Eden es el mismo camino por el que salieron.
De manera irónica y paradójica, la puerta de salida es también la puerta de entrada: el conocimiento y la sabiduría que el hombre adquirió mediante la desobediencia a Hashem, y que lo condujeron a la ambición, la codicia e incluso a la expulsión de su entorno ideal, pueden también devolverle la bendición del Gan Eden, y esto si son hallados y adquiridos por medios legítimos como la educación, el escuchar a los padres y a los maestros, el aprendizaje de la experiencia de vida, y especialmente el temor de Hashem que es el principio de la sabiduría. A la luz de este papel del conocimiento en el relato del jardín, el libro de Mishlei polemiza con la idea de que la sabiduría (y el conocimiento como parte de la sabiduría) y la vida eterna son dos cosas contradictorias que no pueden coexistir.
...En el relato del Gan Eden fue la mujer quien trajo el conocimiento al hombre y lo llevó a perder su lugar junto al árbol de la vida. El libro de Mishlei presenta la sabiduría en forma de mujer ("Larga vida hay en su diestra, en su izquierda riqueza y gloria", Capítulo 3, Versículo 16) pero esta vez no hay defecto en su acción como portadora de sabiduría al hombre. El factor que llevó al alejamiento del hombre del árbol de la vida y de la vida ideal en el relato del Gan Eden es el mismo factor que lleva al acercamiento a ellos en el libro de Mishlei.
Extraído del programa "Matan Al HaPerek"