Síntesis del capítulo, Yejezkel 16

En este capítulo, Yejezkel presenta la traición del pueblo de Israel hacia Dios con descripciones muy duras. Por esta razón, Rabí Eliezer opinó en la Mishná: "No se concluye [la lectura] con 'Haz conocer a Ierushalaim'" (Meguilá 4:10).

La beba recogida y su traición (Versículos 1-34)

La profecía comienza con el llamado de Dios al profeta: "Hijo de hombre, haz conocer a Ierushalaim sus abominaciones" (versículo 1). Ierushalaim es descrita como hija de padre emorita y madre jitita, y como una niña que no fue cuidada apropiadamente y fue abandonada por sus padres. Dios vio a Ierushalaim y la "adoptó": "Mas Yo pasé cerca de ti, y te vi revolcándote en tu sangre, y te dije: En tu sangre vive, sí, te dije: en tu sangre vive" (versículo 6). Dios crió a la niña y cuidó de ella: "Y salió tu renombre entre las naciones, en atención a tu hermosura, la cual era perfecta, a causa de Mis adornos que Yo había puesto sobre ti, dice el Señor Dios” (versículo 14), pero pronto la joven traicionó a Dios: "Mas pusiste tu confianza en tu hermosura, y te prostituiste a causas de tu renombre, y derramaste tus fornicaciones a cualquier transeúnte, del tal era (tu hermosura)" (versículo 15). A partir de aquí, la profecía describe con líneas gráficas y duras las acciones traicioneras de Ierushalaim, que incluyen principalmente la idolatría.

El castigo (Versículos 35-43)

La descripción del castigo comienza así: "Por tanto, oh ramera, oye la palabra del Señor" (versículo 35). Dios reunirá a todos los "amantes" de Ierushalaim y ellos lucharán contra ella: "Y te entregaré en poder de ellos, y ellos destruirán tus altos, y derribarán tus altares, y te despojarán de tus vestidos, y quitarán tus hermosas alhajas, y te dejarán desnuda y descubierta" (versículo 39).

Ierushalaim y sus hermanas, Shomrón y Sedom (Versículos 44-52)

En esta sección, la profecía compara a Ierushalaim con sus hermanas, Shomrón y Sedom: "Pero ni aun en los caminos de ellas has andado tú, ni conforme a sus abominaciones has hecho (¡demasiado poco te era esto!), sino que te has corrompido más que ellas en todos tus caminos" (versículo 47), es decir, Ierushalaim pecó incluso más que Shomrón y Sedom. Más adelante se menciona que Shomrón pecó solo la mitad de los pecados que cometió Ierushalaim.

La renovación de la alianza (Versículos 53-63)

Cuando Sedom y Shomrón vuelvan a su gloria, también Ierushalaim volverá: "Mas haré tornar el cautiverio de ellas, el cautiverio de Sedom y sus hijas, y el cautiverio de Shomrón y sus hijas, y también el cautiverio de tus cautivos en medio de ellas" (versículo 53), para enseñar sobre la inferioridad de Ierushalaim. Ciertamente Dios restaurará a Ierushalaim: "Y Yo estableceré Mi pacto contigo, y tú conocerás que Yo soy el Señor" (versículo 62), pero estas palabras de consuelo no borran la historia traicionera de Ierushalaim: "a fin de que te acuerdes, y te avergüences, y no vuelvas más a abrir tu boca a causa de tu confusión, cuando Yo te haya perdonado respecto de todo lo que has hecho, dice el Señor Dios" (versículo 63).

Volver al capítulo

Síntesis del capítulo, Yejezkel 15

La parabola de la vid (Versículos 1-8)

La parábola comienza con una pregunta: "¿qué será el árbol de la vid, más que cualquier otro árbol, el sarmiento que se halla entre los árboles del bosque?” (versículo 2). Dios describe una rama de vid que no puede dar frutos y, por lo tanto, es completamente inútil, excepto para ser quemada: "He aquí que se echa como cebo al fuego; sus dos cabos el fuego los consume" (versículo  4). En la segunda parte se describe la aplicación: "Como el árbol de la vid entre los árboles del bosque, el cual Yo he dado como cebo al fuego, asimismo daré a los habitantes de Ierushalaim" (versículo  6).

"Ierushalaim es como una vid que no produce frutos debido a sus pecados, y por lo tanto está destinada a la quema, solamente a la destrucción. 'Y convertiré la tierra en una desolación, por cuanto ellos se han portado muy deslealmente (contra Mí), dice el Señor Dios" (versículo 8).

Volver al capítulo

Síntesis del capítulo, Irmiahu 11

Las palabras del pacto deben ser escuchadas (Versículos 1-8)

Irmiahu llama al pueblo: "Escuchen (todos los profetas) las palabras de este pacto" (versículo 2). El profeta aclara que quien escuche las palabras del pacto merecerá bien "a fin de que Yo cumpla el juramento que hice a vuestros padres, de darles una tierra que mana leche y miel, como hoy se ve (versículo 5), pero el pueblo se niega a escuchar  y "no escucharon ni prestaron oído; sino que anduvieron cada cual en la dureza de su depravado corazón" (versículo 8) y por eso Dios traerá sobre ellos la maldición contenida en las palabras del pacto: "por tanto traje sobre ellos todas las palabras de este pacto, que (les) mandé observar, y no las han observado" (versículo 8). Es posible que el pacto mencionado aquí se refiera al hallazgo del libro de la Torá en los días de Yoshiahu.

A raíz de la violación del pacto-llegará el castigo (Versículos 9-17)

Dios acusa al pueblo de romper el pacto: "La casa de Israel y la casa de Iehudá han quebrantado Mi pacto, que Yo hice con sus padres" (versículo 10) y por eso la calamidad, el castigo les golpeará: "He aquí que traigo sobre ellos un mal, del cual no podrán evadirse; y clamarán a Mí, pero no les escucharé" (versículo 11). Dios ordena al profeta que no ore por el pueblo "porque no les escucharé al tiempo que clamen a Mí a causa de su calamidad" (versículo 14). Al final del párrafo, Dios se pregunta por qué el pueblo sigue viniendo al templo y trayendo sacrificios, ya que el pueblo hace todo con engaño: "¿Qué tiene Mi amado (Israel) que hacer en Mi casa? ¿Acaso para cometer sus muchas maldades? ¿Acaso con la carne santa se apartarán de ti (tus pecados)y la alegría del pueblo solo llega cuando hacen el mal: "que te regocijas (tanto) en hacer mal" (versículo 15).

El enfrentamiento del profeta con su entorno inmediato (Versículos 18-22)

En los próximos capítulos se revela la confrontación del profeta con su entorno, especialmente los habitantes de Anatot, la ciudad donde vivía Irmiahu. Como veremos, las personas cercanas a Irmiahu buscaron hacerle daño y matarlo.

Este párrafo comienza con Dios revelando a Irmiahu los planes de la gente de Anatot: "Destruyamos el árbol con su fruto, y cortémosle de la tierra de los vivientes, para que su nombre no venga más a la memoria" (versículo 19). El profeta agradece a Dios por revelarle los planes de los habitantes de Anatot, y Dios anuncia que los castigará: "He aquí que Yo los castigaré: los mancebos morirán a espada; sus hijos y sus hijas morirán de hambre, de modo que no queden reliquias de ellos: porque traeré el mal sobre los hombres de Anatot, el año de su castigo" (versículos 22-23).

Volver al capítulo

Un enviado para difundir las palabras del pacto

Yoshiahu dirigió la ceremonia del pacto en la casa de Dios con los Cohanim, los sacerdotes y los príncipes, mientras que Yoshiahu, el profeta rural, el Cohen de Anatot, fue enviado a difundir las palabras del pacto entre el pueblo común, que no estaba involucrado en las grandes decisiones de la casa real.

La segunda parte de las profecías de Irmiahu (capítulos 11 al 20) comienza nuevamente al inicio de su profecía, en los días de Yoshiahu, y esta vez en la ceremonia del pacto, en el año 18 de Yoshiahu (Melajim II, capítulo 23, versículos 1-3).

"Maldito el hombre que no obedeciere las palabras de este pacto que ordené a vuestros padres, en el día que los saqué de la tierra de Egipto, del crisol de hierro... así serán Mi pueblo, y Yo seré vuestro Dios, a fin de que Yo cumpla el juramento que hice a vuestros padres, de darles una tierra que mana leche y miel, como hoy se ve" (versículos 3-5).

Este párrafo no contiene nada del estilo de Irmiahu, y fue pronunciado completamente en el estilo de Moshé, de la ceremonia del pacto en el libro de Devarim (capítulos 4, versículos 6-5; 26 al 29). La definición del exilio egipcio como la purificación del pueblo de Israel en el "crisol de hierro" es original y única de Moshé en el libro Devarim (capítulo 4, versículo 20):

"Pero a vosotros los ha tomado Hashem y los ha sacado del crisol de hierro, de Egipto, para ser para El como pueblo de heredad, como el día este".

Irmiahu respondió con la única respuesta esperada de quien entra en un pacto: "Y yo respondí y dije: "¡Todo esto es verdad, oh Señor! (versículo 5).

En el siguiente párrafo ya hay algunas expresiones típicas de Irmiahu, como "madrugar y testificar" (versículo 7), y explica la misión especial de Irmiahu en el año 18 de Yoshiahu – proclama las "palabras del pacto" "en las ciudades de Iehudá y en las calles de Ierushalaim" (6).

Yoshiahu dirigió la ceremonia en la casa de Dios con los Cohanim y los príncipes, mientras que Irmiahu, el profeta rural, el sacerdote de Anatot, fue enviado al pueblo común, que no estaba involucrado en las grandes decisiones de la casa real – para abandonar el camino de Menashé y Amón, y volver al pacto de Moshé. En el tercer y cuarto párrafo (versículos 9-13) ya escuchamos sobre la violación del pacto y el castigo, y por lo tanto ya se reflejan los días de Yehoiakim – "Se han vuelto a las iniquidades de sus primeros antepasados, los cuales se negaron a escuchar Mis palabras” (versículo 10).

_______________________

* En los días de Yoshiahu e Irmiahu se usaba mucho el estilo del libro de Devarim; no se puede aprender nada de esto respecto al tiempo de su composición; también en Yeshaiahu hay una fuerte presencia del libro Devarim.

Cortesía sitio 929.

Volver al capítulo

¿A qué pacto se refiere?

Los primeros versículos de nuestro capítulo tratan sobre el pacto que Dios hizo con Israel y el castigo por violar este pacto. Pero, ¿de qué pacto se trata?

En las palabras de Irmiahu hay una especie de cita: "Maldito el hombre que no obedeciere las palabras de este pacto (versículo 3). ¿Y cuál es el pacto? "Obedezcan Mi voz y hagan (los mandamientos Míos) conforme a todo lo que les prescribe” (versículo 4). Pero el hallazgo es muy interesante: la expresión "obedezcan Mi voz", que Irmihau menciona como una cita del pacto entre Dios e Israel, se encuentra únicamente en el propio libro de Irmiahu. ¡No es una cita, aunque lo parezca! También la expresión "así serán mi pueblo" (versículo 4) que aparece en la continuación de sus palabras no es una cita, aunque lo parezca. ¡Aparece solamente en boca de dos profetas: Irmiahu y Yejezkel!

Las dos expresiones centrales en la profecía de Irmiahu no nos ayudan a entender el pacto que él menciona. Sin embargo, la forma de la profecía nos resulta familiar. Así se desarrolla el pasaje de las maldiciones en la parashá (sección) de Ki Tavó, y la formulación allí es idéntica a la formulación en boca de Irmiahu: "Maldecido sea quien no afirmare las palabras de la Torá esta, para cumplirlas, y dirá -todo el pueblo-: Amén" (Devarim, capítulo 27, versículo 26). Pero aún hay dificultades en el pasaje. Irmiahu dice explícitamente: "Que ordené a vuestros padres, en el día que los saqué de la tierra de Egipto...” (versículo 4), mientras que el pacto en el monte Eibal se realizó cuarenta años después de la salida de Egipto...

Debemos completar la explicación de las palabras de Irmiahu con un pacto adicional. En Shemot, capítulo 24, en la parashá de Mishpatim, aparece otra descripción de un pacto y así se describe: "Escribió Moshé todas las palabras de Hashem, madrugó por la mañana y erigió un altar a los pies de la montaña... Y ellos ofrecieron holocaustos y sacrificaron y ofrecieron Shelamim(sacrificios de paz... Tomó Moshé el libro del Pacto y lo leyó a oídos del pueblo. Ellos dijeron: Todo lo que ha dicho Hashem haremos y aceptaremos. Tomó Moshé la sangre y la roció sobre el pueblo y dijo: Esta es la sangre del Pacto que ha concertado Hashem con vosotros por todas las palabras, ¡éstas! " (Shemot, capítulo 24, versículos 4-8). La imagen presentada aquí es claramente una imagen de pacto. Moshé lee el libro del pacto a oídos del pueblo, y después de la declaración "haremos y obedeceremos", Moshé rocía la mitad de la sangre sobre el pueblo. El pacto fue sellado.

Hemos encontrado, entonces, el pacto al que Irmiahu alude: un pacto entre Dios e Israel sobre la observancia de los mandamientos. Y aún no hemos encontrado la referencia a la tierra de Israel que Irmiahu menciona en sus palabras (versículo 5). ¿Y dónde encontramos un juramento sobre la tierra de Israel en el pacto del monte Sinaí? Para eso debemos leer el pasaje anterior al pasaje del pacto. Allí se dice: "Ya que daré en vuestra mano a los habitantes de la tierra y los expulsarás de ante ti, No conciertes pacto ni con ellos ni con sus dioses..." (Shemot, capítulo 23, versículos 31-32). Encontramos ambos elementos en un solo pasaje: la tierra de Israel y la prohibición de hacer pacto con los habitantes de la tierra.

Ahora podemos entender las palabras de Irmiahu en su totalidad. Irmiahu combina en sus palabras dos pactos: el pacto en el monte Joreb, en la salida de Egipto, y el pacto en el monte Eibal, antes de la entrada a la tierra. A su profecía le da la forma del pacto del monte Eibal, y le infunde el contenido del pacto de Joreb. Y esta combinación da lugar a la profecía que Irmiahu proclama a oídos de los hombres de Iehudá y los habitantes de Ierushalaim.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj.

Extraído del sitio DAAT.

Volver al capítulo

¿Quién persigue a Irmiahu?

En los primeros días del rey Yehoiakim comenzaron los duros años de persecución y tormento. Y cuando Irmiahu suplicó protección, Dios le respondió que no buscara justicia rápida y aguda, y que aceptara su destino como perseguido. Aquí comenzó el paralelismo entre el destino personal del profeta perseguido y el destino de toda la herencia de la nación.

En el cuarto año de Yehoiakim, el rey quemó el rollo de reproches de las profecías de Irmiahu (capítulo 36), y para entonces Irmiahu ya estaba escondido. Así comenzaron los duros años de persecución y tormento.

En el primer tratado de profecías (capítulos 2 al 10), no hay descripciones de persecuciones, mientras que el segundo tratado (del capítulo 11 al 20) está lleno de ellas, y a partir de ello queda claro su tiempo - después del juicio y después de la quema del rollo (del año 5 de Yehoiakim; 36, 9);

De acuerdo con el deseo del rey y los Cohanim los sacerdotes de Ierushalaim, los hombres de Anatot comenzaron a perseguir a Irmiahu, para eliminar al “traidor” que anunciaba destrucción y desolación. "Mas era yo como un manso cordero que es llevado al matadero; y no sabía que contra mí tramaban enredos, (diciendo): "Destruyamos el árbol con su fruto, y cortémosle de la tierra de los vivientes, para que su nombre no venga más a la memoria... Por tanto, así dice el Señor respecto de los hombres de Anatot, los cuales procuran quitarte la vida, diciendo: "No profetices en el nombre del Señor, no sea que mueras a nuestras manos" (capítulo 11,  versículos 19-21).

Al principio del reinado de Yehoiakim comenzaron las persecuciones. Esto empezó con el juicio de "los Cohanim y los profetas" (capítulo 26) en la casa de Dios, contra la comparación de la casa del Señor con el tabernáculo de "Shiló". Esta comparación ya aparece en el primer tratado (en el capítulo 7), pero no se menciona allí el juicio, ni la salvación de Irmiahu de la muerte por Ajikam hijo de Shafán (capítulo 26, versículo 24).

Cuando Irmiahu gritó por su amargo destino “¿Por qué es prosperado el camino de los inicuos?" (capítulo 12, versículo 1) y cuando suplicó que Dios se vengara de sus perseguidores, y que hiciera justicia con su profeta a la vista de todos, Dios le dijo que no buscara justicia rápida y aguda, y que aceptara su destino como perseguido, abandonando también su casa y su familia: "Porque hasta tus hermanos y la casa de tu padre, aun éstos te han traicionado... no te fías de ellos aun cuando te hablen palabras buenas- He abandonado Mi casa, he desechado MI herencia... Mi herencia se ha hecho conMigo como león en el bosque"... (capítulo 12, versículos 6-8)

Aquí comenzó el paralelismo entre el destino personal del profeta perseguido y el destino de toda la herencia de la nación.

Cortesía sitio 929.

Volver al capítulo

Sobre el significado de la secuencia de profecías

¿Cuál es el significado de la secuencia de profecías en los capítulos que tenemos ante nosotros? ¿Existe una conexión entre una profecía y otra? Parece que estas palabras no fueron escritas por casualidad en la forma en que están, sino que hay aquí una verdadera obra maestra que expresa cómo el profeta, en el tejido de su vida, es un reflejo de la historia del Dios de Israel.

Parece que no hay otro profeta como Irmiahu que comparta con nosotros los complejos acontecimientos de su vida - desesperanza, intentos de asesinato, plegarias por la salvación y de agradecimiento. Una de las secciones que proporciona una ventana a la turbulenta vida de Irmiahu aparece en los capítulos 11 y 12, e incluye varias profecías que relatan las plegarias de Irmiahu y las respuestas de Dios, a partir de las cuales podemos completar un rompecabezas de la historia de la vida de Irmiahu en sus comienzos. A pesar de las dificultades textuales, la imagen es clara - el joven profeta Irmiahu es perseguido en Anatot por su familia y vecinos.

"Mas era yo como un manso cordero que es llevado al matadero; y no sabía que contra mí tramaban enredos... Destruyamos el árbol con su fruto, y cortémosle de la tierra de los vivientes, para que su nombre no venga más a la memoria. Pero, ¡oh Señor de los ejércitos!, que juzgas con justicia, y que pruebas los íntimos pensamientos y el corazón, vea yo Tu venganza en ellos; porque a Ti Te he expuesto mi causa. Por tanto, así dice el Señor respecto de los hombres de Anatot, los cuales procuran quitarte la vida, diciendo: No profetices en el nombre del Señor, no sea que mueras a nuestras manos... He aquí que Yo los castigaré: los mancebos morirán a espada... (capítulo 11, versículos 19-23).

La respuesta de Dios (capítulo 12, versículos 6-7) completa más detalles de la historia. Su familia le habló palabras amables, y Dios lo salvó de sus manos y le reveló que no confiara en sus parientes y familia que tramaban hacerle daño. ¿Querían sus parientes despojarlo de su tierra, o tal vez matarlo? Nunca sabremos la respuesta exacta. El libro de Irmiahu continúa relatando la vida del profeta, y a medida que el profeta se convierte en una figura conocida y famosa, las historias se vuelven más claras y detalladas, y los intentos de matar a Irmiahu se repiten y reciben descripciones detalladas. ¿Por qué nos cuenta el libro sobre los difíciles acontecimientos en la vida del profeta? Se pueden dar varias respuestas, e intentaremos seguir la edición del libro de Irmiahu y su respuesta a esta pregunta.

Una de las grandes preguntas en el libro de Irmiahu es sobre la organización de las profecías. A veces el lector siente que el libro es una colección sin orden ni método. Así ocurre también en las profecías que estamos estudiando. La primera profecía relata la queja de Dios - "¿Qué tiene Mi amado (Israel) que hacer en Mi casa?” (capítulo 11, versículos 15-17). Esta profecía es similar en espíritu a la profecía de Yeshaiahu - "¿Quién demanda esto de vuestras manos, que pisoteen mis atrios?... Aunque multipliquen las plegarias, yo no escucharé; vuestras manos están llenas de sangre" (Yeshaiahu, capítulo 1, versículos 12-15). Después de esta profecía viene la serie de profecías sobre los eventos en Anatot, y luego viene una profecía en la que Dios lamenta la traición de Israel (capítulo 12, versículo 7 en adelante). ¿Hay alguna conexión entre una profecía y otra, o tenemos ante nosotros una colección sin ningún orden ni método?
 

Parece que aquí hay una verdadera obra maestra. Después de las profecías sobre la traición de la familia y vecinos de Irmiahu, viene una profecía que comienza con las palabras "He abandonado mi casa, he desechado mi herencia... Muchos pastores han destruido mi viña" (capítulo 12, versículos 7-11). El lector piensa que se trata de Irmiahu cuyos vecinos lo traicionaron y finalmente abandonó su casa. En la continuación de la profecía, el profeta dice "Así dice el Señor contra todos Mis malos vecinos que tocan la herencia" (versículo 14). El lector está seguro de que Irmiahu es quien habla, pero entonces viene la continuación del versículo - "que Yo hice heredar a Mi pueblo Israel: "He aquí que Yo los arrancaré de su tierra, y arrancaré la casa de Iehudá de en medio de ellos." (versículo 14).

El lector comprende que quien se lamenta no es Irmiahu sino Dios, que llora la traición de Israel. Así se conforma una estructura interesante - el profeta comienza con la queja de Dios contra los que vienen a su casa "¿Qué tiene Mi amado (Israel) que hacer en Mi casa?” (capítulo 11, versículo 15), continúa con las quejas de Irmiahu sobre los que le hacen daño a él y a su heredad, y termina con la queja de Dios sobre el abandono de su heredad.

El lector que se identifica con Irmiahu y su difícil vida, de repente comprende que el profeta no es solo un mensajero de las palabras de Dios, sino que toda su existencia es un mensaje para el pueblo de que la divinidad también sufre, y el profeta en el tejido de su vida es un reflejo de la historia del Dios de Israel. Y de repente la edición de las profecías que parece carecer de lógica en el libro de Irmiahu, se revela como una de las claves para entender la profecía de Irmiahu y su vida.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj

Cortesía sitio 929

Volver al capítulo

El destino de los hombres de Anatot

"Por tanto así dice el Señor respecto de los hombres de Anatot, los cuales procuran quitarte la vida...Por tanto, así dice el Señor de los ejércitos he aquí que yo los castigaré, los mancebos morirán a espada, sus hijos y sus hijas morirán de hambre...de modo que no queden reliquias de ellos, porque traeré el mal sobre los hombres de Anatot, el año de su castigoְ " (Irmiahu, capítulo 11, versículos 21-23)

 Y el remanente: Los hombres de Anatot sufrirán más que el resto de Israel porque debieron haber apoyado a Irmiahu, que era su pariente y compatriota, pero ellos querían matarlo si profetizaba en nombre de Dios.

El año de su castigo: El año de la destrucción, que fue el año diecinueve de Nevujadnetzar, cuando Dios los castigó por sus pecados y la tierra fue destruida, y los sobrevivientes de la espada y del hambre fueron exiliados.

Y dijo que los hombres de Anatot no tendrán remanente, y aunque se decretó contra ellos que no tendrían remanente, en el momento en que el decreto cayó sobre ellos y los enemigos capturaron la ciudad, ellos se arrepintieron y sí tuvieron un remanente, como dijeron nuestros Sabios, de Bendita Memoria, y así encontramos que al retorno del exilio babilónico había ciento veintiocho hombres de Anatot.

Radak: Rabí David ben Iosef Kimhi, vivió en el sur de Francia entre los años 1160-1235. Se hizo famoso como gramático por su libro "Mijlol", y estudió extensamente filosofía y ciencias. Escribió comentarios bíblicos sobre Bereshit, Neviim Rishonim, los Primeros Profetas,Neviim Ajaronim,  los Últimos Profetas, Tehilim, Salmos y Divrei Haiamim, Crónicas. Su comentario trata ampliamente temas de lenguaje, vocalización, tradición textual y explicación de palabras. También aborda cuestiones sobre la composición de los libros, la época de los profetas, preguntas históricas y geográficas, y debates con la interpretación cristiana de las Escrituras.

Volver al capítulo

לשכנו תדרשו ובאת שמה

 

ספר דברים אינו מציין במפורש היכן עתיד להיות מקומו הקבוע של בית המקדש. מצוין רק שזהו "המקום אשר יבחר ה'". כיצד אפשר לדעת באיזה מקום בחר ה'? בפרשת ראה יש רמז מעורפל לכך - "לשכנו תדרשו ובאת שמה" (דברים י"ב, ה): ה' יראה לנו את המקום רק בתנאי שאנו נדרוש ונחפש אותו. זהו עיקרון מנחה בכל התגלות א-לוהית: "קרוב ה' לכל קוראיו" (תהילים קמ"ה, יח) - ה' מתגלה למי שמבקש אותו, הן ברמה האישית והן ברמה הלאומית. רק כאשר יתחיל עם ישראל לדרוש את ה' בכנות וברצינות יראה לו ה' את המקום אשר בחר.

דורו של יהושע לא הצליח לכונן מקדש של קבע. תחת זאת חנה המשכן בשילה, ושם נשאר במשך כל תקופת השופטים. בימי עלי ושמואל החריבו פלשתים את שילה, והמשכן נדד באתרים שונים. רק בימי דוד ושלמה התחילה השאיפה הרצינית לכינון בית המקדש.

אחת הפעולות הראשונות של דוד לאחר המלכתו הייתה לכנס את העם ולהעלות את ארון הברית לעיר המלוכה. שימו לב לדברי דוד בתארו את תכניתו:

"ויאמר דויד לכל קהל ישראל: אם עליכם טוב ומן ה' א-להינו נפרצה נשלחה על אחינו הנשארים... ועמהם הכהנים והלוים... ויקבצו אלינו. ונסבה את ארון א-להינו אלינו כי לא דרשנֻהו בימי שאול" (דברי הימים א י"ג, ב-ג).

דוד המלך הבחין שבתקופת שאול הוזנח הארון ברמה הלאומית. בעיני דוד, העלאת הארון לירושלים היא בעדיפות לאומית עליונה.

יוזמתו הבאה של דוד לאחר הבאת הארון לירושלים היא לבנות לו בניין קבע, כלומר: לבנות את בית המקדש: "ויהי כאשר ישב המלך בביתו וה' הניח לו מסביב מכל אֹיביו, ויאמר המלך אל נתן הנביא: ראה נא, אנכי יושב בבית ארזים וארון הא-להים יושב בתוך היריעה!" (שמואל ב ז', א-ב).

אף על פי ששלמה הוא שבנה בפועל את בית המקדש, המקום שעליו נבנה נתגלה כבר בימי דוד (דברי הימים א כ"ב, א). הר המוריה - מקום עקדת יצחק - נבחר להיות מקום המקדש לדורות (דברי הימים ב ג', א).


נערך ע"י צוות אתר התנ"ך

לקריאת המאמר המלא באדיבות אתר VBM של ישיבת הר עציון

Volver al capítulo

כולם הם בני ציון

 

מזמור פ"ז בספר תהילים עוסק באהבת ה' לירושלים.

המזמור פותח בהצהרה כי תכליתו לדבר על ירושלים, ואכן כבר תחילת המזמור מלמדת אותנו על ייחודהּ: הקב"ה אוהב את שערי ציון יותר מכל משכנות יעקב - כלומר, יותר מכל המקומות שגרים בהם יהודים. הקב"ה מזכיר את שמו בכל מקום שבניו נמצאים בו, אך הוא אוהב את שעריה של ירושלים יותר מכל שאר המקומות. כדברי בעל ה'מצודת דוד': "כי אף שכל ארץ ישראל אהובה היא למקום, מכל מקום שערי ציון אהוב לפניו יותר מהכֹּל". ראויה לקביעה זו קריאת הפליאה של המשורר: "נִכְבָּדוֹת מְדֻבָּר בָּךְ, עִיר הָאֱ~לוֹהִים סֶלָה" (ג).

מה פשר המשכו של המזמור? הפרשנים התלבטו בשאלה זו והציעו פירושים מפירושים שונים. רובם הסבירו שהמשורר רואה בחזונו כיצד הקב"ה שולה את היהודים המאמינים בו מבין כל הגויים ומביא את כולם לירושלים: "המבשר יבשר את ציון, ויהיה נאמר לה - הנה הובא כל איש ואיש אשר ייוולד בה" (מצודת דוד). לפי פירוש זה, המזמור מכוון ליום קיבוץ הגלויות, כדברי רש"י שהזכיר עליו את הפסוק "וְאַתֶּם תְּלֻקְּטוּ לְאַחַד אֶחָד בְּנֵי יִשְׂרָאֵל" (ישעיהו כ"ז, יב).

אולם ייתכן שפשר המזמור אחר. לעתיד לבוא, כאשר יבוא הקב"ה לדון את כל יושבי הארץ, יעברו לפני בני האדם כבני מרון ועל כל אחד ואחד ייאמר היכן הוא מקום הולדתו: זה נולד בבבל, זה נולד בפלשת, זה בצור וזה בכוש. "ה' יִסְפֹּר בִּכְתוֹב עַמִּים - זֶה יֻלַּד שָׁם סֶלָה" (ו). והנה, מיוחדת האומה היהודית בכך שבניה אינם יושבים במקום אחד: ההגדרה הלאומית היהודית, בניגוד לכל לאום אחר בעולם, אינה מבוססת על קריטריון גיאוגרפי. לכן, כאשר יעברו לפניו יתברך יהודים - ייאמר עליהם שהם נולדו בציון. "וּלְצִיּוֹן יֵאָמַר - אִישׁ וְאִישׁ יֻלַּד בָּהּ" (ה).

ברגע אחד, ציון השוממה והעזובה תהפוך למקום מולדתם של מיליוני יהודים. תהא זו התגשמות של דברי הנביא: "וְאָמַרְתְּ בִּלְבָבֵךְ - מִי יָלַד לִי אֶת אֵלֶּה, וַאֲנִי שְׁכוּלָה וְגַלְמוּדָה, גֹּלָה וְסוּרָה, וְאֵלֶּה מִי גִדֵּל?! הֵן אֲנִי נִשְׁאַרְתִּי לְבַדִּי, אֵלֶּה אֵיפֹה הֵם?!" (ישעיהו מ"ט, כא).

רמז לפירוש זה ניתן למצוא בדרשת חז"ל על פרקנו (כתובות עה ע"א):

""וּלְצִיּוֹן יֵאָמַר - אִישׁ וְאִישׁ יֻלַּד בָּהּ, וְהוּא יְכוֹנְנֶהָ עֶלְיוֹן" (תהילים פ"ז, ה) - אמר רב מיישא בר בריה דרבי יהושע בן לוי: אחד הנולד בה ואחד המצפה לראותה".

כל יהודי למעשה נולד בירושלים, ורק בשל טרגדיה היסטורית שהגלה טיטוס את אבותינו - מקום הולדתו הוא לעיתים אחֵר. בין מי שנולד בירושלים ובין מי שנולד בעיר אחרת אך ציפה לראות בבניינה - כולם הם בני ציון.

אשרינו שזכינו בדורנו לראות בשני הניסים - בנס קיבוץ הגלויות ובנס בניינה של ירושלים. "וּלְצִיּוֹן יֵאָמַר - אִישׁ וְאִישׁ יֻלַּד בָּהּ" (ה), ובכך -  "וְהוּא יְכוֹנְנֶהָ עֶלְיוֹן" (שם).


באדיבות אתר VBM של ישיבת הר עציון

Volver al capítulo

Pages

x

Lee el Tanaj cómodamente. ¡Instala nuestra App en tu pantalla de inicio!

📲 Instala nuestra App

Toca el botón de Compartir (el icono de un cuadrado con una flecha hacia arriba) en la barra de Safari, desliza hacia abajo y selecciona 'Agregar a la pantalla de inicio'.