Síntesis del capítulo, Irmiahu 28

 

Nuestro capítulo trata sobre la historia del enfrentamiento de Irmiahu con Jananiá hijo de Azur, el falso profeta.

La “profecía” de Jananiá hijo de Azur (Versículos 1-4)

En el cuarto año del reinado de Tzidkiahu, Jananiá hijo de  Azur se presentó ante todo el pueblo y profetizó en nombre de Dios: " Así habla el Señor de los ejércitos, el Dios de Israel, diciendo: "Yo rompo el yugo del rey de Bavel. Dentro de dos años cumplidos haré volver a este lugar todos los utensilios de la casa del Señor que Nevujadnetzar, rey de Bavel, quitó de este lugar, y los llevó a Bavel. También haré volver a este lugar a Yejoniá, hijo de Yehoiakim, rey de Iehudá, y a todos los cautivos de Iehudá que se han ido a Bavel, dice el Señor, porque Yo romperé el yugo del rey de Bavel" (Versículos 2-4).

La reacción de Irmiahu a la profecía de Jananiá (Versículos 5-11)

Irmiahu escuchó la profecía de Jananiá y le dijo: "Y dijo el profeta Irmiahu: "¡Amén! ¡Hágalo así el Señor! ¡Cumpla el Señor tus palabras que has profetizado, haciendo que los utensilios de la casa del Señor y todos los cautivos vuelvan de Bavel a este lugar!" (versículo 6), pero Irmiahu advierte que las palabras de un profeta solo se confirman después de que se cumplan. Así Irmiahu arroja la sospecha de que Jananiá hijo de  Azur es un falso profeta. Jananiá, en respuesta, rompe el yugo que llevaba Irmiahu y dice: "De esta manera, dentro de dos años cumplidos, romperé el yugo de Nevujadnetzar, rey de Bavel, de sobre el cuello de todas las naciones" (versículo 11).

La palabra de Dios a Irmiahu y el destino de Jananiá hijo de Azur (Versículos 12-17)

El Señor se reveló a Irmiahu y le dijo: "Yo he puesto un yugo de hierro sobre el cuello de todas estas naciones, para que sirvan a Nevujadnetzar, rey de Bavel, y ellas le habrán de servir: y le he dado también los animales del campo" (versículo 14). Es decir, la profecía de Jananiá  fue una profecía falsa. Irmiahu se acercó a Jananiá y le lanzó la acusación: "¡Te ruego escuches, oh Jananiá! El Señor no te ha enviado, sino que tú haces que este pueblo confíe en la mentira” (versículo 15), y decretó sobre él pena de muerte, y efectivamente en ese mismo año murió Jananiá: "En efecto, murió Jananiá, el profeta, en aquel mismo año, en el mes séptimo" (versículo 17).

 

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Síntesis del capítulo, Irmiahu 27

Profecía a los pueblos sobre la servidumbre a Bavel (Versículos 1-8)

Dios ordena al profeta que se ponga al cuello "coyundas (cadenas) y yugos", que representan la servidumbre a Bavel, Babilonia. Irmiahu debe enviar a los reyes de la región a través de mensajeros que vienen a Ierushalaim y decirles que Dios envía al rey de Bavel sobre todas estas tierras, y deben someterse a Bavel. El pueblo que no se someta a Bavel, Babilonia será castigado: "con espada y con hambre y con peste, hasta que la haya destruido por mano de él" (versículo 8).

Profecía para el pueblo de Israel sobre el ascenso de Bavel (Versículos 9-22)

El profeta se dirige al pueblo de Israel exigiendo que no escuchen a los falsos profetas que dicen no servir al rey de Bavel, Babilonia. El profeta aclara que quien se someta a Bavel "Yo haré que permanezca en su tierra, dice el Señor, y la cultivará y habitará en ella” (versículo 11). El profeta continúa instando a no escuchar a los falsos profetas que afirman que los utensilios de Dios (que fueron exiliados en el exilio de Yehoiajín) están a punto de regresar a Ierushalaim, y que la redención se acerca. Irmiahu proclama: "Porque así dice el Señor de los ejércitos, Dios de Israel, acerca de los utensilios que quedan aún en la casa del Señor, y en la casa del rey de Iehudá y en Ierushalaim: A Bavel serán llevados, y allí se quedarán hasta el día que Yo los visitare, dice el Señor; entonces los haré volver y los restituiré a este lugar" (versículos 21-22).

 

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Síntesis del capítulo, Irmiahu 26

La profecía de Irmiahu sobre la destrucción del Templo (Versículos 1-6)

Dios le ordena a Irmiahu que se sitúe en el atrio de la casa de Dios y hable ante todo el pueblo. El profeta llama al pueblo a arrepentirse y corregir sus acciones, porque de lo contrario "Entonces Yo pondré esta casa como Shiló, y haré que sea esta ciudad una maldición para todas las naciones de la tierra" (versículo 6). Esta profecía fue pronunciada "en el principio del reinado de Yehoiakim, hijo de Yoshiau, rey de Iehudá" (versículo 1).

El juicio de Irmiahu: la reacción de los oyentes, la reacción de Irmiahu y la sentencia (Versículos 7-16)

Los Cohanim, sacerdotes, los profetas y el pueblo escuchan las palabras y se indignan: "¿Por qué has profetizado en el nombre del Señor, diciendo: Esta casa será hecha como Shiló, y esta ciudad quedará desolada, sin un morador? (versículo 9). Los príncipes de Iehudá, los jueces, escuchan las palabras y llevan a cabo un juicio. Los Cohanim, sacerdotes y profetas alegan que Irmiahu debe morir, ya que profetizó destrucción sobre Ierushalaim y el Templo. Irmiahu, en su defensa, argumenta que Dios lo envió a decir estas palabras. Los príncipes de Iehudá dictaminan que Irmiahu no merece pena de muerte, porque habló en nombre del Señor.

Dos precedentes: Mijá el Morashtita y Uriá hijo de Shmaia (versículos 17-24)

Después del veredicto se levantan algunos de los ancianos, de los sabios de la tierra y mencionan dos precedentes similares al caso de Irmiahu: Mijá, quien actuó en los días de Jizkiahu, profetizó sobre la destrucción del Templo. Como consecuencia de la profecía, Jizkiahu y el pueblo se arrepintieron, corrigieron sus acciones y Dios no cumplió la profecía de castigo. Del caso de Mijá se puede aprender que Irmaihu es inocente. Por el contrario, de otro precedente se puede aprender lo opuesto. Uriá hijo de Shmaiá, quien actuó en los días de Yehoiakim, también profetizó sobre la destrucción del Templo. Yehoiakim lo persiguió, por lo que huyó a Egipto. Yehoiakim envió emisarios a Egipto y mataron a Uriá. Del caso de Uriá se puede aprender que Irmiahu merece la pena de muerte.

Al final, Irmiahu no murió: "Pero la mano de Ajikam, hijo de Shafán, era con Irmiahu, para que no fuese entregado a mano del pueblo, para hacerle morir" (versículo 24).

 

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מדוע נענש אביה?

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Infografía y síntesis del capítulo, Éxodo 39

En nuestro capítulo es descripta la confección de la vestimenta de los cohanim y la ropa del Cohen Gadol.

Así lo leemos en el versículo 1 y de la púrpura violácea y de la púrpura escarlata y del carmesí hicieron los ropajes para el servicio, para servir en el santuario. E hicieron los ropajes sacros de Aharón como había prescripto Hashem a Mosheh. Y al final del capítulo hay una síntesis del servicio en el Mishkan (tabernáculo).

Del versículo 2 al 7 vemos la elaboración del EFOD. La descripción del EFOD no es totalmente clara. Aparentemente se trata de una especie de delantal que en su extremo superior tenía dos piedras de onyx sobre las cuales están grabados los nombres de las tribus del pueblo de Israel, seis en una piedra y seis en la otra.

Las piedras se hallan sobre las cintas del EFOD y son utilizadas como remembranza para los hijos de Israel. La elaboración del Joshen, el pectoral, la encontramos del versículo 8 al 21. El Joshen también fue elaborado de oro, de púrpura violácea, de púrpura escarlata, de carmesí y de lino fino de hilo torzal.

El pectoral está hecho en forma de cuadrado, que tiene cuatro hileras de piedras y en cada hilera hay tres piedras. También en el pectoral se deben grabar los nombres de las tribus del pueblo de Israel. El pectoral está unido con anillas a las cintas del EFOD y así el Cohen Gadol porta todo el tiempo los nombres de las tribus de Israel.

Del versículo 22 al 26 vemos la confección del manto del EFOD. Sobre la vestimenta del Cohen Gadol se coloca el manto. El manto, como leemos en el versículo 22, es labor de tejedor, todo el de púrpura violácea y en sus ribetes hay granadas y campanas de oro.

La vestimenta simple aparece entre el versículo 27 y el versículo 29. En este párrafo son descriptas las vestimentas compartidas de los cohanim regulares y la del Cohen Gadol, la túnica, el cinturón, el turbante y los pantalones. En los capítulos dedicados a la orden de construcción del Mishkan, la ropa simple se encuentra al final de la lista después del mandamiento de la placa de oro.

Del versículo 30 al 31 vemos justamente la placa de oro. El último artículo de la indumentaria del Cohen Gadol es la placa de oro. Está hecha de oro puro y sobre la misma está escrito como un sello sagrado para Dios.

La placa de oro debe estar sobre el turbante que se encuentra en la frente del Cohen Gadol.

En los versículos 32 y 33 aparece una síntesis del servicio en el Mishkan. Así lo leemos en el versículo 32 y concluyó todo el trabajo del tabernáculo la tienda de reunión y lo hicieron los hijos de Israel de acuerdo con todo lo que había prescripto a Adonai y a Mosheh así lo hicieron.

En este pasaje están detallados todos los utensilios, la vestimenta y otros artículos que fueron preparados en la construcción del Mishkan. Mosheh ve la tarea y como leemos en el versículo 43, y aquí que la habían hecho como había prescripto a Adonai así lo hicieron y los bendijo a ellos, Mosheh.

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Infografía y síntesis del capítulo, Éxodo 21

En los próximos tres capítulos, leeremos acerca de diversas leyes y diferentes preceptos que le fueron entregados a Moshe en el Monte Sinai.

Versículos 1 al 11

Del versículo 1 al 11, vemos las leyes del esclavo y la esclava. La sección de Parashat Mishpatim comienza con las leyes del esclavo hebreo. El principio general con el cual comienzan y concluyen las leyes del esclavo es el tiempo de la esclavitud. Básicamente, el esclavo hebreo queda libre en el séptimo año.

Pero, si el esclavo desea quedarse más tiempo en esa condición, ya que, como lo indica el versículo 5, ama a su señor, a su mujer y a sus hijos y por ende no quiere salir libre. En ese caso, el amo lo acerca a la puerta y le perfora su oreja y así quedará para siempre como su esclavo. La siguiente ley trata acerca de la venta de una hija como esclava y la parte esencial de la ley es que el amo debe ocuparse de las necesidades de la esclava.

Versículos 12 al 27

Las leyes de daños y perjuicios entre personas las encontramos del versículo 12 al 27. En este pasaje, se encuentran numerosas leyes relacionadas con ese individuo que le provocó un daño a otro. Una muerte intencional, una muerte sin intención, un golpe al padre o a la madre, un secuestro, un daño provocado a una mujer embarazada y a su feto.

El texto reitera en dos ocasiones el principio de, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie.

Versículos 28 al 37

Del versículo 28 al 37 leemos acerca de las leyes de daños y perjuicios, en este caso, el daño de un toro a una persona o de un toro a otro toro. En este segmento figuran leyes concernientes a los daños del toro.

El texto divide básicamente entre un toro “tam” que no ha corneado previamente, en cuyo caso la ley es más leve y un toro “muad” que ya tiene antecedentes, como lo indica el versículo, ya ha corneado desde ayer y anteayer, en cuyo caso la ley es más severa. También divide entre las leyes del toro que corneó a una persona y aquellas concernientes al toro que corneó a otro toro. Además, el texto cita leyes relacionadas con los daños ocasionados por un pozo, sea la apertura de un pozo vigente o la creación de un pozo nuevo.

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