בזכות יהושבעת

Volver al capítulo

Los hijos de los Rejavitas-los buscadores de Dios

Los hijos de los rejavitas, aparentemente, fueron una especie de secta monástica de buscadores de Dios, un remanente de aquella fe que buscaba a Dios en el desierto deshabitado.

El capítulo 35 relata sobre Irmiahu que llamó a los hijos de los rejavitas y les propuso beber vino. Los hijos de los rejavitas se negaron a la invitación de beber - "Mas ellos contestaron: "No beberemos vino, porque Yonadav, hijo de Rejav, nuestro antepasado, nos impuso mandamiento, diciendo... No beberán vino, ni ustedes ni vuestros hijos, para siempre;ni tampoco edificarán casa, ni sembrarán granos, ni plantarán viñas, ni poseerán estas cosas; sino antes habitarán en tiendas todos vuestros días” (versículos 6-7) ...

Los hijos de los rejavitas explican al profeta que entraron a la Ierushalaim habitada por temor a los babilonios (pues se les había ordenado no vivir en residencias permanentes), pero también en Ierushalaim continuaron observando el resto de los mandamientos. De aquí continúa Irmiahu con la profecía al pueblo de Israel - ¡los hijos de los rejavitas guardan los mandamientos de su padre, y ustedes hijos de Israel no escuchan los mandamientos de nuestro Padre celestial!

¿Quiénes son los hijos de los rejavitas, son de los hijos de Israel o de otro pueblo, cuál es su mundo espiritual? En el libro Melajim II capítulo 10 se relata sobre el padre de la tribu - Yonadav hijo de Rejav - que fue socio de la revolución de Yehú, y deducimos que la fe monoteísta estaba en el fundamento de su mundo. Del relato en el capítulo de Irmiahu podemos completar un poco el rompecabezas. Los hijos de los rejavitas fueron una tribu nómada que no construía casas y tampoco plantaba árboles, para no estar atados a un lugar. Tampoco bebían vino - una conducta que recuerda a los votos del Nazareno (“Nazir”, en hebreo). Podemos deducir que la tribu de los hijos de los rejavitas fue una secta monástica de buscadores de Dios. Ellos creían que la casa y la permanencia desconectan al hombre de su Dios, como advierte el texto bblico en el libro Devarim - "Cuídate, no sea que olvides a Dios... No sea que comas y te sacies, y casas buenas edifiques y las habites...  y plata y oro se te incremente... Y que se enaltezca tu corazón y que olvides a Hashem tu Dios... El que te ha conducido por el desierto grande y temible: culebras, serpientes abrasadoras y escorpiones, tierra de sed: donde no hay agua... para afligirte... Y digas en tu corazón: mi fuerza y el poder de mi mano me hizo esta riqueza"... (Devarim, captulo  8, versículos 11-17).

Los hijos de los rejavitas son mencionados en una de las listas genealógicas de la tribu de Iehudá en el libro Divrei Haiamim, Crónicas - "Y las familias de los escribas que habitaban en Yabes, fueron los tiratitas, los shimatitas, y los sujatitas. Éstos son los Quinitas (Keinim), que descendieron de Jamat, padre de la casa de Rejav " (Divrei Haiamim I, capítulo 2, versículo 55). En el libro de Shoftim (capítulo 1, versículo 16) se relata sobre los Keinim, hijos del suegro de Moshé que se unieron a la tribu de Iehudá, y de aquí se entiende que los hijos de Rejav son del linaje de los Keinim, suegro de Moshé. Estos asuntos se mencionan en versículos breves y la información no está completa, y a nosotros no nos queda más que completar el rompecabezas con conjeturas.

En el libro Shemot se relata sobre Moshé que huyó de los palacios de Egipto y encontró a Itró que era Cohen, sacerdote de Midián y también a su Dios en el monte Joreb. También se relata sobre el pueblo de Israel que huyó de Egipto y antes del encuentro del monte Sinai encontró a Itró. Egipto era el esplendor de la cultura humana y las obras de construcción egipcias existen hasta la actualidad. Moshé tenía que encontrar a Itró para aprender e interiorizar que Dios no se encuentra en el esplendor y en el oro, sino en el silencio del desierto, y solo después de encontrar a Itró pudo encontrar a Dios en el monte Joreb en el corazón del desierto.

Como se relata en el libro Bamidbar (capítulo 10, versículos 29-32), Moshé le propone a su suegro Itró unirse al viaje del desierto para mostrarles su camino, y a cambio recibiría herencia en la tierra buena. Itró,  aparentemente se negó y continuó viviendo en el desierto. Entre sus hijos había quienes pasaron por un proceso de conversión y se unieron a la tribu de Iehudá que vivía en la frontera del desierto, y había quienes continuaron con las migraciones del desierto.

Los hijos de los rejavitas fueron aparentemente un remanente de aquella fe que buscaba a Dios en el desierto deshabitado. Es posible continuar y hacer conjeturas, y también lo que hemos escrito aquí no es más que una conjetura, pero así es el camino del estudio. A veces la información completa se encuentra en el texto bíblico, y en otras ocasiones, no tenemos más que conjeturar y completar el rompecabezas.

Y nosotros, hijos de la cultura que habitamos en casas donde no se escuchan las voces del viento, escuchamos de repente una voz lejana de Yonadav hijo de Rejav que nos insta a liberarnos de las cadenas de la cultura milenaria y salir a la desnudez del desierto y escuchar las voces de Dios que ya por muchas generaciones el hombre ha cerrado sus oídos para no escuchar.


Cortesía sitio 929

 

Volver al capítulo

Sometimiento total

 

¿Qué siente una persona que fue liberada de la esclavitud e inmediatamente después fue esclavizada de nuevo? ¿Y cuál es el proceso mental de una persona que se atreve a esclavizar así a otras personas?

La descripción del acto del pueblo que volvió a someter a esclavitud a los esclavos ya liberados es difícil. Es fácil imaginar lo que sintió aquel esclavo que, después de años de sometimiento y esclavitud obtuvo la libertad, pero la libertad le fue arrebatada brutalmente tras unos pocos meses. ¿Acaso necesitamos mucha imaginación para entender el abatimiento que atraviesa aquel pobre esclavo? ¿Acaso no percibimos de la manera más tangible la amarga decepción, la angustia severa y la profunda depresión de una persona que vio el sueño que se había realizado hacerse pedazos ante sus ojos? ¿Acaso no sentimos el cinismo terrible de los ministros que liberan a los esclavos en tiempo de asedio cuando el futuro parece sin esperanza de todas formas, y vuelven a someterlos cuando la nube del asedio se levanta un poco? Sin duda, se trata de una injusticia moral y de una realidad social sumamente corrupta.

Sin embargo, las principales alegaciones de Irmiahu no son sobre el daño a los débiles en sí mismo sino sobre la ruptura del pacto que resulta de ello. Israel fue sacado de la casa de esclavitud para ser esclavos del Lugar (Dios), y en ello se expresa el orden apropiado y correcto en la creación. La única esclavitud apropiada es ser esclavo del Rey de reyes solamente - el señorío no es apropiado para carne y hueso.

Cuando el pueblo liberó a sus esclavos y les dio libertad, se dio con ello expresión y cumplimiento al principio oculto en el pacto del Sinai. Por un momento parecía que había una oportunidad para el renovado cumplimiento del pacto. Sin embargo, no solo que no aprovecharon esta oportunidad como palanca para la renovación del pacto con el Dios, sino que además añadieron pecado sobre delito mediante su reconquista de los débiles para ser esclavos. La reconquista demuestra más que nada la actitud de dominio sobre el prójimo que adoptaron los poderosos y ricos de la generación; el acto de tomar control nuevamente debe estar justificado en que la liberación previa no era válida, algo que surge de una concepción de que los conquistados son esclavos en su esencia misma y no personas libres que cayeron en problemas. Pues si no son esclavos en la raíz de su alma sino personas cuya mano decayó, ¿por qué no continuaría la liberación previa estando en vigor? Por lo tanto, la conquista renovada no es solo tomar la libertad ocupacional y robar el trabajo de sus manos de los oprimidos, sino que es convertirlos de personas libres siervos del Lugar en esclavos de carne y hueso en su esencia.

Editado por el sitio del Tanaj

Cortesía sitio VBM de la Academia Rabínica Har Etzion

 

Volver al capítulo

La negación de la libertad de la persona-es la profanación de Dios

La renovación de la alianza con Dios en el lugar sobre el cual es invocado Su nombre, mediante la liberación de esclavos - constituye una declaración clara de que además de los muchos nombres de Dios, Su nombre aquí es "la libertad del ser humano". La incapacidad de renunciar a la esclavización del prójimo se convierte entonces en profanación de Dios.

El concepto "profanación del nombre de Dios" aparece en el Tanaj en contextos de juramento en nombre de Dios para mentir o en relación con la idolatría, como hacer pasar a su hijo y su hija por el fuego para Molej, por lo que resulta sorprendente que el profeta en nuestro capítulo use esta expresión en su alegato contra los hijos de Israel por devolver a sus esclavos liberados - "y profanaron Mi nombre" (versículo 16).

Un examen más detallado revelará que la profanación del nombre mencionada aquí surge del hecho de que la liberación de los esclavos está incluida en la alianza establecida entre el pueblo y Dios en "la casa que es llamada en Mi nombre" (versículo 15). Entonces el punto innovador es precisamente la decisión de establecer una alianza entre el pueblo y Dios, hacerlo específicamente en la casa sobre la cual es invocado Su nombre, y que el contenido de la alianza sea la liberación de los esclavos.

Este es exactamente el punto que enfatiza el profeta en nuestro capítulo. Según sus palabras, la esencia del éxodo de Egipto fue salir de la casa de esclavitud. Una declaración de que la guerra de Dios es contra la existencia misma de un lugar que en su totalidad es explotación del débil y su esclavización. En Egipto la esclavitud llegó a tal extremo, cuando esta era política oficial y la esclavización era al estado mismo.

La salida hacia la libertad es la innovación del éxodo de Egipto. El fundamento es que el ser humano es libre, y a veces, debido a su angustia, se ve obligado a esclavizarse a un factor externo. Pero ¡ay de nosotros si la esclavización fuera absoluta! El equilibrio que estableció la Torá es la liberación después de seis años. Hasta entonces estás en la categoría de ayudar a una persona que se encuentra en dificultades económicas. A partir del séptimo año en adelante, te conviertes en un explotador que priva al prójimo de su libertad.

La renovación de la alianza con Dios en el lugar sobre el cual es invocado Su nombre, mediante la liberación de esclavos - constituye una declaración clara de que además de los muchos nombres de Dios, que incluyen también "paz" y "verdad", Su nombre aquí es "la libertad del ser humano". La incapacidad de renunciar a la esclavización del prójimo se convierte entonces en profanación de Dios.

También en los últimos días de Tzidkiahu, los últimos años de la Ierushalaim judía, en medio del duro y aplastante asedio, el profeta encuentra tiempo para reprender al pueblo por asuntos morales. El hambre es insoportable, niños mueren a diario, y aun así hay fuertes y hay débiles. Hay quienes tienen capacidad y hay desposeídos. Sí, estos son días de prueba. ¿Se mantendrá en el pueblo la solidaridad del apoyo mutuo, o acaso en estos momentos de prueba comprenderemos por qué nos sobrevino una destrucción tan dura?

Y en este momento viene el profeta y dice las cosas de manera honesta, exactamente como son.

¿Cuál fue el propósito del éxodo de Egipto? ¿Cuál fue el contenido de la alianza establecida entre el pueblo y Dios, en el éxodo de Egipto? El Santo, bendito sea, nos sacó de Egipto, que es la casa de esclavos gigante del mundo antiguo, y cuando salimos de Egipto se estableció la alianza, dice Irmiahu, y toda su esencia es que ustedes establezcan otra tierra. No exploten la angustia del individuo. Los poderosos no busquen a los rezagados, cansados y quebrantados para su esclavización. Los equilibrios tan importantes están contenidos en la ley de liberación de esclavos después de siete años.

Y el profeta nos transmite este mensaje mediante un uso maravilloso de varias palabras guía y juegos de palabras que provienen del mundo de la liberación y la restitución. Dos ejemplos que me son especialmente queridos son: El primero - el retorno, la restitución y el asentamiento. ¿Eligieron el camino de volver a hacer lo recto ante los ojos de Dios, o están volviendo a profanar a Dios y devolviendo a los esclavos? (versículos 15-16). Desde el momento que devolvieron a los esclavos, entonces yo devolveré a sus enemigos a esta ciudad, y lucharán contra ella y las ciudades de Iehudá quedarán desoladas sin habitante (versículos 21-22).

El segundo - la libertad (en hebreo, “Dror”). Les recomiendo hacer lo recto ante los ojos de Dios y proclamar libertad cada uno a su prójimo (versículo 15), pero como no me escucharon para proclamar libertad a sus prójimos, yo proclamaré libertad para la espada, la peste y el hambre (versículo 17).

Cortesía sitio 929.

Volver al capítulo

Voz de novio y voz de novia

Uno de los puntos culminantes de la profecía de la redención es el retorno de la alegría y las bodas. Pero más allá de las voces de alegría y gozo abundantes, el novio y la novia tienen una voz única adicional.

Si no hay bodas, no hay alegría; cuando hay destrucción, no hay bodas; y ya le dijo Dios a Irmiahu: "No tomes para ti mujer, ni tengas hijos ni hijas en este lugar " (capítulo 16, versículo 2), "porque... He aquí que voy a hacer cesar en este lugar, delante de vuestros mismos ojos, y en vuestros días, la voz de gozo y la voz de alegría, la voz del novio y la voz de la novia " (capítulo 16, versículo  9).

Uno de los puntos culminantes de la profecía de la redención es el retorno de la alegría y las bodas (capítulo 33, versículos 10-11):

" Así dice el Señor: "Todavía se oirá en este lugar, que decís que está desolado, sin hombres y sin bestias, en las ciudades de Iehudá y en las calles de Ierushalaim, que están desoladas, sin hombres y sin habitantes y sin bestias,(se oirá) la voz de gozo y la voz de alegría, la voz del novio y la voz de la novia, la voz de los que dicen: Alaben al Señor de los ejércitos, porque el Señor es bueno; porque para siempre es Su misericordia!... porque Yo haré tornar el cautiverio de la tierra, (para restablecerlo) como al principio", dice el Señor”.

Pero el novio y la novia tienen una voz única más allá de las voces de alegría y gozo abundantes, porque hay en ellos una 'construcción eterna', que es la continuación de la creación del mundo y del hombre. La misma unión entre novio y novia contiene en sí una serie única de descendientes potenciales, que pueden nacer solo de este hombre con esta mujer, y ellos son la continuación de la creación de la 'imagen de Dios' en el hombre.

Sobre esto se dice en las 'siete bendiciones': "Que formó al hombre a su imagen, y en la imagen de su semejanza le preparó de él una construcción eterna, bendito eres Tú, Señor, creador del hombre";

Por eso las 'siete bendiciones' están llenas y repletas de la conexión entre cada boda y la creación del mundo y del hombre.

La redención misma es una boda renovada entre el Creador del mundo y el hombre con "la descendencia de Abraham, Itzjak y Iaacov", y por eso sella el profeta las profecías de la redención (también en el capítulo 31) con el compromiso de que Dios no romperá su pacto con Israel (a pesar de la destrucción), como permanecerán para siempre "los estatutos del cielo y la tierra... porque haré volver a sus cautivos y tendré misericordia de ellos" (capítulo 33, versículos 25-26).

Como la versión de los Gueonim, porque Dios no tiene forma, Dios no lo permita.

Cortesía sitio 929.

 

Volver al capítulo

Todavía se oirá en las ciudades de Iehudá

En varios lugares describe Irmiahu el cese de la alegría de Ierushalaim en el tiempo de la destrucción, mediante la descripción de la cancelación de la alegría nupcial: "Y haré cesar de ellos la voz del gozo y la voz de la alegría, la voz del novio y la voz de la novia" (capítulo 25, versículo 10).

Contra esto, la profecía de consuelo de Irmiahu en nuestro capítulo (versículos 10-11) utiliza exactamente las mismas palabras, que describen la alegría nupcial, para mostrar la transformación que tendrá lugar en el tiempo de la redención:

Así dice el Señor: "Todavía se oirá en este lugar,

que decís que está desolado, sin hombres y sin bestias,

en las ciudades de Iehudá y en las calles de Ierushalaim,

 que están desoladas, sin hombres y sin habitantes y sin bestias,

(se oirá) la voz de gozo y la voz de alegría,

la voz del novio y la voz de la novia, la voz de los que dicen: Alaben al Señor de los ejércitos,

 porque el Señor es bueno; porque para siempre es Su misericordia!

También de los que traen sacrificios en acción de gracias a la casa del Señor,

porque Yo haré tornar el cautiverio de la tierra, (para restablecerlo) como al principio", dice el Señor

La canción conocida, que se canta en toda boda, utiliza las palabras destacadas de estos versículos.

El matrimonio es lo que permite la continuidad de la existencia del pueblo de Israel, y por eso la alegría nupcial es la que caracteriza la redención de Israel.

Melodía: popular- Interpretación: conjunto Manguinot

https://www.youtube.com/watch?v=RiiakgIM270

 

 

 

Volver al capítulo

El secreto de la redención

Resulta que todo el asunto de la redención no es simple en absoluto, y aún más difícil es la comprensión de las relaciones entre Dios y el pueblo de Israel. Sobre esto es el gran asombro de Irmiahu en nuestro capítulo.

Cuando se escuchan los sonidos de la guerra en las puertas de Ierushalaim (los babilonios asedian Ierushalaim desde hace más de un año), Dios le cuenta a Irmiahu que su primo Janamel está a punto de llegar a él para proponerle comprar su parcela de campo, según las leyes de redención que tienen su origen en el libro Vaikrá. Irmiahu no se encuentra en su casa ni tampoco en Ierushalaim. Está preso por orden del rey Tzidkiahu, en el patio de la guardia (= la prisión real) debido a sus duras profecías sobre el amargo destino de la Ierushalaim sitiada, que se espera se cumpla pronto. A pesar de esto, aparentemente tras grandes esfuerzos, Janamel logra llegar hasta Irmiahu. Allí, Irmiahu realiza la ceremonia de compra de la tierra con todos sus detalles, como si no hubiera guerra en Ierushalaim y como si Irmiahu fuera a materializar la compra, a pesar de estar preso y nadie sabe qué deparará el día.

Y en verdad, el asunto constituye un enigma también a los ojos de Irmiahu. Él eleva una oración de perplejidad al Creador del mundo. Pues Tú conoces todo y ves todo, ora Irmiahu, tus caminos de gobierno en el mundo son medida por medida, y Tú actúas con el método de recompensa y castigo: "para dar a cada cual conforme a su proceder, y según el fruto de sus obras” (versículo 19). Hiciste grandes milagros para tu pueblo desde el día de su salida de Egipto hasta su llegada a esta buena tierra. Ellos te respondieron con grandes pecados y con negativa constante a escuchar tu voz. Y en efecto, tu medida de justicia los golpea en estos días, como se merecen: "he aquí que los terraplenes ya llegan a la ciudad para tomarla, y la ciudad está ya entregada en mano de los kasditas (caldeos) que pelean contra ella... y lo que has hablado está hecho ya..." (versículo 24). Si así todo está en orden desde la perspectiva de la justicia divina y la destrucción es un hecho. ¿Por qué entonces me ordenaste comprar un campo en estos días turbulentos? ¿Qué significado tiene la compra de una tierra que no podré materializar, pues: "y la ciudad está ya entregada en manos de los Kasditas (caldeos)" (versículo 24)?

La respuesta de Dios a Irmiahu es: "He aquí que Yo, el Señor, soy el Dios de toda carne: ¿habrá acaso cosa alguna demasiado difícil para Mí? (versículo 27). Esta es en verdad una pregunta muy difícil. Es difícil porque la pregunta se dirige al profeta que conoce la respuesta a esta pregunta, y es difícil porque el asombro de Irmiahu no es aparentemente comprensible, ciertamente hoy es la destrucción, pero mañana vendrá la redención, ¿acaso hay algo imposible para Dios?

Pero resulta que todo el asunto de la redención no es simple en absoluto, y aún más difícil es la comprensión de las relaciones entre Dios y el pueblo de Israel. Según la comprensión simple, Dios trajo al pueblo de Israel a la tierra de Israel, el pueblo pecó contra Dios, durante la mayoría de los años de su residencia en la tierra, excepto períodos escasos. Los profetas verdaderos advirtieron al pueblo de Israel sin cesar, por lo tanto es claro que el castigo que está por venir sobre sus cabezas de manos de los babilonios está justificado según toda medida de verdad. Pero existe un componente adicional en las relaciones no simples entre Dios y su pueblo. El componente adicional es el pacto de los patriarcas.

Este pacto antiguo hace que Dios esté ligado a nosotros y nosotros a Él, con cuerdas de eternidad. Por eso siempre, después del período de sufrimiento que pasa sobre nuestro pueblo, y solo Dios conoce su fin, vendrá un período de restauración y construcción. El cambio físico será acompañado por un cambio espiritual profundo. El comportamiento moral bueno y correcto debe ser parte del proceso de redención. Este proceso espiritual vendrá de arriba hacia abajo, para asegurar que el pueblo de Israel sea digno de la redención.

Este secreto está oculto incluso a los ojos de Irmiahu y por eso se le requiere el acto simbólico de la compra de la tierra. Precisamente en el momento álgido de la desesperanza se debe plantar en los corazones una chispa de esperanza hacia la redención que ciertamente vendrá por manos del redentor del pueblo de Israel.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj.

Cortesía sitio 929.

Volver al capítulo

El reino de David y el sacerdocio son necesarios para la existencia del mundo

"Así dice el Señor: Si pudieran anular Mi pacto con el día, y Mi pacto con la noche, de modo que no haya día y noche a su debido tiempo,entonces también será anulado Mi pacto con Dacid, de modo que no tenga hijo que reine sobre su trono y con los levitas sacerdotes, ministros Míos...Así dice el Señor: si no ha de susbsistir Mi pacto con el día y con la noche, y si yo no he establecido las leyes de los cielos y de la tierra, entonces también desecharé Yo la simiente de Iaacov y de David, Mi primo, de modo que no tome de su simiente... (Irmiahu, capítulo 33, versículos 20-26)

Explicó que el pacto de la realeza y el sacerdocio es necesario para la existencia de toda la realidad, así como las leyes de la naturaleza son necesarias.

Y así como es imposible que anule Su pacto con toda la realidad, así es imposible que anule el pacto de la realeza y el sacerdocio.

 No que los anule completamente, así como no quebrantará mi pacto del día y la noche,

ni que no vengan en el tiempo determinado hacia la redención, así como es imposible que no haya día y noche en su tiempo.

Malbim - Rabí Meir Leibush ben Yejiel Mijal (1809-1879), nació en Polonia y murió en Rusia. La mayor parte de sus años recorrió Europa Oriental y se desempeñó como rabino en varias ciudades. En su comentario a la Torá, "HaTorá VeHaMitzvá", presenta los Midrashim halájicos y los analiza comparándolos con el sentido literal de los versículos, con precisiones en la gramática bíblica.

El texto presenta una explicación teológica sobre la permanencia e inmutabilidad del pacto divino relacionado con la realeza y el sacerdocio, comparándolo con las leyes naturales inmutables como el ciclo del día y la noche.

 

Volver al capítulo

¿Quiénes son ustedes, hijos de Rejav?

 

¿Quiénes son los hijos de Rejav y cómo ocuparon un lugar tan importante en Iehudá? El descubrimiento de las raíces de los hijos de Rejav enseña sobre la posibilidad de una revolución en la concepción del mundo.

"La casa de los rejavitas" se menciona en el capítulo 35 como un grupo conocido en Iehudá, aunque el lector no conoce realmente ni ha oído hablar antes de la casa de los rejavitas. Sobre Yonadav hijo de Rejav se cuenta como parte de la revolución de Yehú (Melajim II, capítulo 10, versículos 15-16). Pero ¿quiénes son los hijos de Rejav y cómo ocuparon un lugar importante en Iehudá?

Sobre los hijos de Rejav también escuchamos en la lista de genealogías de Divrei Haiamim, Crónicas: "Y las familias de los escribas que habitaban en Yabes: los tiratitas, los shimeatitas... estos son los Quinitas que descendieron de Jamat, padre de la casa de Rejav" (Divrei Haiamim I, capítulo 2, versículo 55). Parece que hay cierta conexión entre los quinitas y la casa de Rejav, y la explicación más probable es que los quinitas son los antepasados de la casa de Rejav. Es decir, los quinitas fundaron la casa de los rejavitas, y ahora debemos recordar quiénes son los quinitas.

La tribu quinita se menciona por primera vez en la lista de pueblos que Israel heredaría, que fue dicha a Abraham (Bershit, capítulo 15, versículos 18-21), pero no se mencionan más en listas similares a esta en el resto de la Torá y en los profetas. Como recordaremos, Itró es quinita: "Y los hijos de Keiní, suegro de Moshé, subieron de la ciudad de las palmeras...” (Shoftim, capítulo 1, versículo 16). Además, Bilam, que maldice a varios pueblos, precisamente bendice a la tribu de los quinitas: "Vio al Kenita, profirió su parábola y dijo: “Recio es tu asentamiento. Y puesto en la roca está tu nido " (Bamidbar, capítulo 24, versículo 21). Añadiremos además que Shaúl, al atacar a Amalek, pide al quinita que se retire para no dañarlos (Shmuel I, capítulo 15, versículo 6).

Todo esto nos enseña sobre las transformaciones de la tribu quinita. Al principio fueron parte de los pueblos cuya herencia Dios prometió al pueblo de Israel, pero desde la adhesión de Itró el Keiní a Israel, se separó "Jever el Keiní" de la tribu quinita y se unió al pueblo de Israel. Esta adhesión llevó en los días del Templo a una verdadera revolución: de una tribu cananea que habitaba entre pueblos hostiles a Israel, la tribu quinita se convirtió en "padre de la casa de Rejav", que llegaron a ser escribas en el Templo, y más tarde, como surge en nuestro capítulo, símbolo y ejemplo para el pueblo de Israel de observancia devota de la tradición de los antepasados.

 

Volver al capítulo

La prueba de la fe en vísperas de la destrucción

En una hora de desesperación sin salida, Irmiahu propone al pueblo hacer un pacto ante Dios y cumplir un gran mandamiento que no habían cumplido hasta entonces: proclamar la libertad a sus siervos hebreos y Ierushalaim será salvada. El pacto se hace. El milagro ocurre. Pero entonces comienza la prueba de fe.

En ese momento amargo de quebranto y angustia se quebró la resistencia del pueblo de Ierushalaim y el pacto fue hecho. "puede ser que el Señor haga con nosotros según todos Sus prodigios" (capítulo 21, versículo 2). Y lo hizo. El milagro aconteció ante los ojos de los hijos de Ierushalaim sitiados. El ejército del rey de Bavel, Babilonia se retiró y se alejó de Ierushalaim (capítulo 34, versículo 21; capítulo 37, versículo 5).

Pero aquí comenzó la prueba de fe. Ebrios de salvación salieron los hijos de Ierushalaim de entre las murallas para ver cara a cara la salvación del Señor. Y entonces supieron qué causó la retirada de los caldeos: "También el ejército de Paró había salido de Egipto; y los kasditas (caldeos) que sitiaban a Ierushalaim, al oír esta noticia de ellos, se habían retirado de Ierushalaim" (capítulo 37, versículo 5). Los enemigos del profeta, los instigadores de la rebelión, abrieron sus bocas con palabras audaces: mentiste, no fue el pacto que hicimos en el templo lo que nos salvó, sino nuestra sabiduría y entendimiento político. ¿Acaso no fuimos nosotros quienes buscamos alianza con Egipto y nos rebelamos contra Bavel, Babilonia? Y tú y los demás profetas lucharon contra nosotros y proclamaron  mañana y tarde que no había provecho en la "caña quebrada" de Egipto y que seríamos entregados en manos del rey de Bavel. Y ahora, ¿qué habría sido de nosotros si no fuera por esa alianza que hicimos con Egipto a pesar de tu ira y tu furor? ¡Mentira en tu boca! Por nuestras manos vino la salvación y no por las tuyas ni por mérito de liberar a los esclavos. No hay aquí maravillas, sino resultado de una política correcta a la que te opusiste.

El profeta vuelve a sostener que todos los cambios y transformaciones en el destino de Israel son solo de la mano del Señor. Dije: les dije que proclamen libertad a los esclavos y serán salvados, y ciertamente fueron salvados. No dije cuál sería el instrumento que esta vez agitaría el que llama a las generaciones desde el principio. Es obra del Señor y hechura de sus manos, y si permanecen fieles al pacto hecho, no volverá más el ejército del rey de Bavel a Ierushalaim, pero si no creen en su salvación y traicionan su pacto, "He aquí que voy a mandar, dice el Señor, y los haré volver a esta ciudad, y pelearán contra ella, y la tomarán, y la quemarán a fuego" (versículo 22).

Pasó la hora propicia, se desvaneció la fe y la mano de los rivales del profeta 'los sobrios poseedores de la concepción política audaz' prevaleció. Es posible que hubieran estado dispuestos a perseverar en su fe si hubieran visto un milagro manifiesto sin ninguna conexión con la realidad política. Pero la mano del Señor que mueve los acontecimientos en secreto, se negaron a verla. En lugar de la fe vino la burla, la hostilidad y la ira. No te envió el Señor, sino que los esclavos rebeldes te incitaron contra nosotros para que les proclamara libertad entre su pueblo. El profeta conspiró contra nosotros con los esclavos.

"Pero volvieron, después de esto, e hicieron tornar a los siervos y a las siervas que habían dejado ir libres, y los redujeron (otra vez) a servidumbre como siervos y siervas" (versículo 11). Se acabaron los plazos, se desvaneció la fe en la visión de la casa del alfarero. Se agotó la esperanza para Ierushalaim.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj.

Gentileza sitio DAAT.

Volver al capítulo

Pages

x

Lee el Tanaj cómodamente. ¡Instala nuestra App en tu pantalla de inicio!

📲 Instala nuestra App

Toca el botón de Compartir (el icono de un cuadrado con una flecha hacia arriba) en la barra de Safari, desliza hacia abajo y selecciona 'Agregar a la pantalla de inicio'.