Al principio daba la sensación que los Guivonim llegaron por admiración a Dios, pero finalmente resultó que vinieron por miedo. De todos modos, Yehoshua los deja con vida porque ellos manifiestan un gran temor a Dios y fe en su poder, y están dispuestos a aceptar su autoridad.
Los Guivonim exponen dos argumentos.
En un principio, cuando aún el pueblo de Israel no sabe quiénes son, sostienen en voz alta: “Tus siervos han venido de un país muy lejano a causa de la fama del Señor tu Dios; porque hemos oído hablar de Él, de todo lo que hizo en Egipto” (Versículo 9).