Jazal, nuestros Sabios de Bendita Memoria comparan a la asamblea de Israel que cruza el Iardén con nuestro patriarca Iaacov. Al cruzar el Iardén, el pueblo de Israel concreta lo que tenía destinado desde hace tiempo-desde la época de nuestro patriarca Iaacov-el exilio en el extranjero y el retorno a la tierra.
“He aquí que eres hermosa amada mía, eres hermosa, ojos de paloma detrás de tu velo. Tus cabellos son como un rebaño de cabras que bajan del monte Guilad” (Shir Hashirim, Cantar de los Cantares, capítulo 4, versículo 1)