בפסוק טעון ברגש אומר המשורר: "ה' אהבתי מעון ביתך ומקום משכן כבודך" (ח). פסוק זה חולל באמורא אביי תמורה שהשפיעה עמוקות על התנהלותו ועל השקפת עולמו.
Después de que Rajel dio a luz a Biniamín en el camino, al regresar a la Tierra de Israel, ella murió. El versículo dice allí: "Murió Rajel, y fue enterrada en el camino a Efrat"[1]. ¿Por qué nuestro Patriarca Yaacov enterró a Rajel en el camino a Efrat? Porque él divisó que sus descendientes serían llevados al exilio por ese camino, y la enterró allí para que ella pidiera misericordia por ellos[2] (Bereshit Rabá, capítulo 82).
Abraham envió a Eliézer a su tierra natal para buscar una mujer para Itzjak. Después de que Eliézer retornó con Rivká, el versículo dice: "E Itzjak la trajo (a Rivká) a la tienda de su madre Sará"[1]. Todos los años que Sará, vivió había una nube en la entrada de su tienda, y cuando ella falleció esa nube dejó de estar. Pero cuando llegó Rivká, volvió aquel bienestar. Todos los años que Sará vivió, había una bendición especial en la masa que preparaba, y cuando ella falleció esa bendición cesó.
Fuente en español: libro “Ushpizim”, Rabino Iona Blickstein z”l
Fuente en español: libro “Ushpizim”, Rabino Iona Blickstein z”l
Debido a su integridad[1], Abraham ameritó casarse con Sará (ShojerTov, Mishlé, capítulo 18).
En profecía, Abraham Avinu era secundario respecto de Sará (ShemotRabá, capítulo 1).
Fuente en español: libro “Ushpizim”, Rabino Iona Blickstein z”l
7. Dice el versículo en el libro de Shir Hashirim: "Tenemos una hermana pequeña..."[1] Esto se refiere a Abraham, que hermanó a todos los habitantes del mundo[2] (Bereshit Rabá, capítulo 39).
Fuente en español: libro “Ushpizim”, Rabino Iona Blickstein z"l
Cuando se desató la guerra de "los cuatro reyes contra los cinco reyes" y fue capturado Lot, el sobrino de Abraham, la Torá dice que alguien se escapó de la guerra y fue a contarle todo lo ocurrido a "Abraham el hebreo [ibrí]"[1]. ¿Por qué se lo llamó "el hebreo"? Porque todo el mundo estaba de un lado y él estaba del otro lado[2] (Bereshit Rabá, capítulo 42).