"El Señor, no obstante, en medio de ella es justo" — así dice Tsfaniá en nuestro capítulo. Irmiiahu sostenía que Dios jamás había estado en medio de ella sobre la faz de la tierra; Yejezkel sostenía que el Señor ya no estaba en medio de ella; mientras que Tsfaniá dice: "El Señor, no obstante, en medio de ella es justo", y precisamente por eso vendrá la destrucción.
Había varias corrientes en Ierushalaim en la generación anterior a la destrucción:
