Los ricos oprimen a los pobres y se construyen casas en lugares elevados donde puedan salvarse de la mano del mal. Pero vergonzosamente, pareciera que el enemigo del que quieren salvarse no es otro que los propios pobres.
Javakuk clama al cielo y protesta contra las grandes injusticias que los babilonios están a punto de cometer contra el pueblo de Israel y contra toda la región. Durante mucho tiempo clama, hasta que finalmente recibe una respuesta. Una respuesta compleja, difícil, no fácil de digerir.