El desarrollo de Abraham se da en dos planos paralelos-en el plano de la acción y en el plano espiritual, y así logra introducir el nombre de Dios en el mundo material.
La sección de Lej-Lejá nos revela las dos caras de la figura de Abraham Avinu, nuestro patriarca. Por un lado, encontramos a Abraham, el profeta, quien se hace acreedor a revelaciones divinas y con ellas, una promesa y el establecimiento de un pacto. Y por otro lado, Abraham nos es revelado como el hombre de acción, dueño de una enorme fortuna, quien lucha en las batallas contra los reyes y los vence.