La Torá aborda extensamente la prohibición de maltratar  al huérfano y la viuda y advierte sobre un severo castigo, para el individuo y la sociedad, en un caso como éste. La responsabilidad por el bienestar y el ánimo de los indefensos no recae sólo en el individuo sino también en toda la sociedad.

   Si prestares a (el pobre de entre) Mi pueblo que habita contigo,

            no serás con él como usurero, no le impondréis usura.                          22, 24

 

    Este versículo, aparentemente, está constituído por una oración condicional que enuncia el caso y por una oración principal que enuncia la ley. Malbim explicó in-extenso las oraciones condicionales bíblicas en su comentario a Sifrá (Vayikrá 1, 12):

 

                Las oraciones condicionales en el hebreo se construyen del siguiente modo:

 

La fe en la providencia Divina y en el acompañamiento permanente por parte de Dios al mundo, no representa una excusa para que el hombre se desentienda de su responsabilidad. El hombre debe asumir la responsabilidad por su vida, sus acciones y sus bienes.

El converso es considerado como judío para todo y la Torá nos ordena en diversos lugares y también en nuestro capítulo, ser sumamente cuidadosos con el respeto al converso, no causarle dolor, e incluso exteriorizar nuestro amor hacia él.

Los capítulos siguiente tratan acerca de numerosas leyes que refieren a daños ocasionados. Queda claro que la Torá no tiene interés en castigar al individuo que provoca el daño, sino que lo más importante es que dicho individuo debe reparar el daño ocasionado, indemnizar al damnificado, y de ese modo mejorar  el mundo.

La sección no está dividida entre las leyes del individuo que provoca el daño y el dinero del mismo, sino entre las leyes del damnificado y su patrimonio.

• Acaso la legislación judía concuerda con la legislación actual (greco-romana). Si es similar a las demás, me refiero a que es la ley natural (lo que nace naturalmente de cada persona), entonces, ¿Qué necesidad hay de que la Torá lo ordene? Esto debería salir de cada uno.
• Si no concuerda, entonces ¿Por qué tienen tantos puntos en común? 
• ¿Cuáles son las diferencias y por qué?
• ¿Por qué se debe obedecer a la ley? 
• ¿Por qué es tan grave legislar acorde a la ley no judía? 

• ¿Qué necesidad de todas estas leyes?
• ¿Por qué primero los diez mandamientos y luego los “Mishpatim”? ¿Por qué no al revés?
• ¿Que diferencia hay entre los diez mandamientos y estos Mishpatim?
• Dice el versículo: "Y enviaré a la Tzirá delante vuestro y expulsará a los pueblos Jiví, al cnaaní y al Jití" ¿Qué es la “Tzirá” que Dios manda delante de nuestros enemigos? ¿esto ocurrió alguna vez? ¿Cuándo?
• ¿Por qué una vez dicen “Naase” y la otra dice “Naase venishma”?
Respuestas

 

La sección de daños y perjuicios es como una especie de “Declaración de Derechos Humanos” que le otorga la Torá a la persona, en la cual se preservan su vida y su libertad, la integridad de su cuerpo y sus posesiones.

La sección de daños y perjuicios en la Torá no está ordenada acorde a los que han provocado el daño sino de acuerdo al orden de los perjudicados:

En primer término es abordado el daño provocado a la vida de la persona o a la integridad física de la misma.

 El pacto de Sinaí fue acordado en base a la salida a la libertad, y por ello el primer precepto básico es la liberación de los esclavos.

La base de toda la Torá es la fe en Dios: “Yo soy tu Dios” (Capítulo 20, versículo 2). Es el primer mandamiento, el que inicia los diez mandamientos. Pero para nuestra gran sorpresa, no está citado: “Yo soy Dios que creé el mundo” sino “el que te he sacado de la tierra de Egipto” (Capítulo 20, versículo 2)

El evento en el monte Sinaí produjo una revolución en los principios del vínculo entre el hombre y Dios-Dios habló con el hombre en forma directa, y el hombre puede dirigirse en forma directa a Dios, sin intermediarios.

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