Dios le dijo que Él no los va a acompañar, entonces Moshé pide saber más acerca de Dios, que le enseñe Sus caminos y Su esencia, así puede hallar gracia a Sus ojos
El capítulo 33 versículo 13 dice: “Si he hallado gracia ante Ti, por favor hazme conocer Tus caminos para que te conozca y así poder hallar gracia ante Ti”

Moshé le pide a Dios conocer Sus caminos (la manera en que conduce al mundo) y luego le pide también que le enseñe Su esencia. Dios le responde que Su esencia no puede ser captada por ningún ser vivo, ni siquiera los ángeles, y acerca del pedido de conocer Sus caminos, es lo que le va a conceder cuando suba los 40 días por segunda vez. 
Preguntas
• Cuando dice los trece atributos ¿Quién es el que esta hablando, Dios o Moshé?

El liderazgo no es algo fácil. El peso de la responsabilidad y la necesidad de tomar decisiones difíciles y no siempre populares le imponen al líder una especie de soledad. Y a pesar de ello “el hombre ha nacido para asumir responsabilidades” y la sensación de responsabilidad le da sentido a la vida de los líderes y convierte sus vidas en mucho más significativas.

Los hijos de Israel se asustaron mucho al escuchar la propuesta de Dios a Moshé-ingresar sin Él a la tierra, ya que comprendieron que la presencia de Dios en su seno es la que les asegura  su “eternidad”.

En nuestro capítulo Moshé solicita ver la Gloria de Dios. Dios le promete que “podrás ver en pos de Mí, mas por delante de Mí, no se podrá ver” (Versículo 23). ¿Qué significa eso? La visión de la parte posterior es una visión que requiere esfuerzo y explicación, y no está expuesta a todos.

En dos ocasiones es mencionada en nuestra Parshá (sección) la lista de pueblos de Kenaan en un formato incompleto de seis pueblos, sin la presencia del Guirgashí. ¿Por qué? ¿Dónde desapareció? ¿Y por qué es mencionado más adelante en los libros Devarim y Iehoshúa?

 

¿Cuál es el argumento de Moshé en su plegaria por el pueblo tras el pecado del becerro de oro? Moshé afirma que el pueblo aún no ha madurado, y por eso el pecado no tiene sentido ni valor alguno, y no merece un castigo tan severo.

Cuando Moshé escucha de Dios que el  pueblo ha pecado, y Dios está a punto de exterminarlos, Moshé le reza a Dios y le manifiesta: “¿Por qué, Adonai, habrá de encenderse Tu furor contra Tu pueblo?” (Versículo 11).  Esta plegaria es desconcertante. De hecho, está claro que el pueblo pecó y el enojo con ellos está justificado!!

El pecado

Y vio el pueblo que Moshé se demoraba mucho en descender de la montaña, se acercó el pueblo a Aarón y le dijo: Levántate y haznos un elohim  para que vaya delante nuestro (y nos guie), pues no sabemos que fue de Moshé que nos sacó de la tierra de Egipto. Entonces, Aarón les contestó, quitaos los anillos de oro que tienen vuestras mujeres, hijos e hijas  en sus orejas y traédmelos, y se quitó todo el pueblo los aros de sus orejas y se los llevaron a Aarón, que los tomó en sus manos y fabricó con ellos un becerro de fundición.

“Y volvió Moshé y descendió del monte, trayendo en su mano las dos tablas del testimonio, las tablas escritas por ambos lados; de uno y otro lado estaban escritas… Y aconteció que cuando él llegó al campamento, y vio el becerro y las danzas, ardió la ira de Moshé, y arrojó las tablas de sus manos, y las quebró al pie del monte” (Shemot 32:15, 19)

La ruptura de las tablas se menciona de nuevo en parashatEkev, como parte del resumen de las peregrinaciones en el desierto:

עמודים

x