Shemot capítulo 36

Del episodio del Mishkán (Tabernáculo) aprendemos que incluso el creador del mundo tiene una brecha entre el  ideal celestial y la realidad terrenal. Leemos el episodio en dos ocasiones a pesar de su extensión, y no tiene desperdicio ni está demás. En una ocasión, abordamos el ideal y en la otra la realidad. Nos alegramos por los logros, y asimilamos las enseñanzas de las situaciones que reflejan brechas.

¿Cómo se entiende que una institución como el Mishkán (Tabernáculo) puede solicitar la interrupción de las donaciones? ¿Cuál es el concepto detrás de esta solicitud?

En los próximos capítulos, hasta el final del libro Shemot, leeremos acerca de la construcción del Mishkán (Tabernáculo) y sus utensilios, tal como fuera ordenado por Dios en los capítulos previos al pecado del becerro de oro.

El precepto del Shabat (Versículos 1-3)

En la Parasha VAIAKEL se relata la construcción del templo y la confección de las vestimentas del Sumo Sacerdote, tal como Moisés había sido ordenado por Ds' en la parashá anterior.

El pueblo respondió cálidamente al pedido de Moisés, y trajo sus ofrendas (Teruma) con las cuales los símbolos sacros habían de ser construidos, y Betzabel y Oliab, los dos principales artífices dirigen la construcción, que es finalizada bajo las órdenes de Moisés.

La tarea del encendido es uno de los trabajos singulares que la Torá menciona explícitamente como prohibido en Shabat. ¿Qué es lo que motivó que la Torá destacara esta tarea por sobre todos los 39 trabajos prohibidos en Shabat?

Moshé congrega al pueblo de Israel y les transmite el precepto del Shabat y la donación. Puede ser que la convocatoria del pueblo se haya producido solamente con fines pragmáticos o para transmitir el mensaje de que Dios flexibilizó su postura y los perdonó y es posible que había aquí un objetivo adicional-la recomposición de las relaciones y la resolución de las diferencias entre Moshé y el pueblo de Israel.

Nuestro capítulo vuelve a mencionar el mandamiento de observar el Shabat y no realizar tarea alguna en el transcurso del día. ¿Cuál era la situación reinante en la época del primer y segundo Beit Hamikdash (Gran Templo) en referencia al Shabat? ¿Acaso la situación del Shabat era similar a la de la prohibición de la idolatría y el incesto o su situación era mejor?

El mandamiento del Shabat es un precepto fundamental que figura varias veces en la Torá. ¿Acaso este precepto fue cumplido por los hijos de Israel acorde a la Halajá (Ley judía) a lo largo de las generaciones?

Las mismas tareas que son utilizadas para el establecimiento de lo sacro en el Mishkán (Tabernáculo), y para su construcción, son justamente las tareas cotidianas de las cuales deben apartarse los observantes del Shabat. Es la obra del hombre la que genera la santidad y es también la que profana la santidad.

Es difícil no maravillarse ante el apasionado espíritu de generosidad del pueblo judío hacia el Mishkán (Tabernáculo). No obstante nuestros Sabios leyeron los versículos y rehusaron entusiasmarse e incluso criticaron dicha generosidad. ¿Por qué Jaza”l (nuestros Sabios de Bendita Memoria) no vieron con buenos ojos esta generosidad y no se maravillaron ante ella? ¿Sobre qué querían advertirnos?

 

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