Nuestro capítulo aborda la impureza luego de un parto y el sacrificio que se debe traer a fin de purificarse.

La vía de la impureza (Versículos 1-3)

Como consecuencia del parto, la mujer permanece impura durante siete días al dar a luz a un varón. En el caso de dar a luz una niña permanece impura por dos semanas. Si se trata de un varón, se lo debe circuncidar en el octavo día, como le fuera ordenado a Abraham. (Bereshit capítulo 17)

        “La mujer cuando conciba y dé a luz varón, será impura (ritualmente) siete días; conforme a los días de su menstruación será impura. Y al octavo día se circuncidará al niño (Vaikrá 12: 2-3).

A primera vista, parece que la mitzvá de Milá, la circuncisión, no encaja con tumát yoledet, -la impureza de una mujer que ha dado a luz-. Por otra parte, ¿cuál es la naturaleza de la tumát yoledet? Tumá aparece, en términos generales, en relación con la muerte (con la excepción de los ocho de reptiles mencionados en Vaikrá 11: 29-30.

La circuncisión se lleva a cabo en el octavo día y no inmediatamente después del nacimiento del bebé. ¿Por qué?

“Una mujer cuando engendrare y diere luz a un varón, habrá de permanecer impura siete días, como en los días de sus dolores menstruales habrá de permanecer impura, pero en el día octavo, habrá de ser circuncidada la carne de su prepucio” (Versículos 2-3).

Están quienes sostienen que la impureza de la mujer que dio a luz forma parte del mundo de los mitos negativos que se le adjudicaronal parto a lo largo de generaciones.

La mujer que da a luz se encuentra en el centro de unintensa choque entre la creación de una nueva vida a partir de una proximidad Divina, y una gran dificultad física e impureza.

La parturienta es definida como impura e impedida de ingresar al santuario e incluso debe traer un sacrificio expiatorio. ¿Cómo es posible comprender esto, teniendo en cuenta que el nacimiento es un proceso tan positivo que trae vida al mundo?

En los conceptos de los comentaristas pueden hallarse algunas vías para abordar este interrogante:

1   "Y le dijo el Eterno a Moisés: Diles a los hijos de Israel: Si una mujer ha dado a luz un varón, quedará impura siete días...  pero si diere a luz una niña será impura durante dos semanas... Y al cumplirse los días de su purificación, ya sea por hijo o por hija, traerá al sacerdote un cordero de un año por holocausto y un pichón de paloma o una tórtola por ofrenda expiatoria."

(Levítico 12, 1-6)

El capítulo 11 comienza con la unidad de impureza y pureza que es abordada en el libro Vaikrá. Nuestro capítulo hace referencia a los alimentos prohibidos.

Señales de pureza e impureza en los animales (Versículos 1-8)

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¿Por qué debemos comer Kasher? 
Estas leyes serían lógicas en aquella época, había muchas enfermedades, no existía control sanitario ni vacunas, etc., pero hoy en día, ¿de qué me sirven todas esas imposiciones?
Por supuesto que todos los preceptos que Dios nos otorga tienen motivo y sentido aun en nuestra época, ya que si no fuera así, entonces, Dios no lo hubiera prescrito para la eternidad, sino que lo hubiera establecido para aquella época, tal como ocurrió con muchas otras ordenanzas que no fueron establecidas para la eternidad. 

El cerdo es el animal más identificado con los animales que fueron prohibidos para su consumo. Hallazgos arqueológicos demuestran que a lo largo de la historia el pueblo de Israel respetó a rajatabla no consumir cerdo aún en las épocas en las cuales practicó la idolatría y profanó el Shabat.

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