
Nuestro capítulo aborda la impureza luego de un parto y el sacrificio que se debe traer a fin de purificarse.
La vía de la impureza (Versículos 1-3)
Como consecuencia del parto, la mujer permanece impura durante siete días al dar a luz a un varón. En el caso de dar a luz una niña permanece impura por dos semanas. Si se trata de un varón, se lo debe circuncidar en el octavo día, como le fuera ordenado a Abraham. (Bereshit capítulo 17)

