El amor es una realidad emocional en la cual una persona se identifica con su prójimo, hasta que lo ama como se ama a sí mismo. Y así se quiebra su marco egoísta y mezquino, y comienza a contemplar el mundo como realmente es, y a través de ello la fe se revela.

Dijo Rabí Akiva: “Y amarás a tu prójimo-es un gran principio en la Torá” (Vaikrá 19, 18, Sifra, Talmud Ierushalmi, Tratado de Nedarim 9,4) ¿Cuál es el gran principio incorporado al precepto “y amarás a tu prójimo como a ti mismo”?

1   "No te mofarás del sordo ni pondrás obstáculo en el camino del ciego, sino que temerás a tu D-s, Yo el Eterno.  No harás acepción de personas en el juicio, ni favoreciendo al pobre ni complaciendo al poderoso; procederás según estricta justicia.  No propalarás difamaciones entre tu pueblo ni depondrás contra la sangre de tu prójimo. Yo, el Eterno."

(Levítico 19, 14-16)

Introducción a las prohibiciones de relaciones sexuales ilícitas (Versículos 1-5)

El texto comienza con la expresión “Yo soy el Señor vuestro Dios” y continúa diciendo que hay que cumplir los preceptos de Dios y no seguir las prácticas de Egipto y Kenaan “Observarán Mis leyes y Mis mandamientos, los cuales habrá de cumplir la persona, para que viva con ellos. Yo soy el Señor” (Versículo 5).

La nómina de prohibiciones de relaciones sexuales ilícitas (Versículos 6-23)

Hay una frase en la Parashá, que pasa inadvertida, pero que es la base de todo lo escrito hasta aquí: "Y cuidareis Mis leyes (Mishpatim) y Mis caminos (Jukot), que hará el hombre para vivir con ellas, Yo soy el Señor"
Preguntas
• ¿A qué leyes y a qué caminos se refiere?
• ¿A qué se refiere cuando dice que va a vivir con ellas?
• ¿Qué quiere decir: "cuidareis"?
Respuestas 

En las Parashiot de Ajare Mot y Kedoshim, es abordado este tema. En Ajare Mot nos habla de la prohibición y en Kedoshim de los castigos para quienes las infringen.
Lo primero que tenemos que tener en cuenta es lo dificultoso  que es dominarse y no caer en la tentación sexual, hasta el punto tal, que los sabios afirmaron: "Ein apotropus laaraiot" (nadie está exento de caer en las tentaciones sexuales)
Rambam explica en Isure Bia Capítulo 22:18 "Para la mayoría de las personas no hay nada más difícil en la Torá, que las relaciones sexuales prohibidas"

Parashat Ajarey-Mot concluye con la sección de arayot, que enumera los diversos tipos de relaciones sexuales que la Torá prohíbe. En la introducción a esta sección, la Torá amonesta: “Debes observar Mis mandamientos y Mis estatutos, los cuales una persona debe cumplir y vivir de acuerdo con ellos” (18: 5). La guemará (Sanedrín 74a) comprende la famosa frase “va-jai bahem” (“y vive de acuerdo con ellos”) en este versículo como una indicación de que Dios no desea que muramos como resultado de observar Sus mandamientos.

En AJAREI MOT se halla resumida la Avodá del Iom Hakipurim, del día más sacro del año.

Los Jasidim mostraban cómo en ese sacro día se juntan las distintas Kedushot, en "Kedushat Hamakom", la santidad del lugar, y Kedushat Hazman, la santidad del tiempo.

El significado de Iom Hakipurim trasciende los límites del lugar y del tiempo, y en él se hallan condensados los diversos principios del judaísmo.

La Torá relaciona el cumplimiento de los preceptos con la vida. Por un lado, el cumplimiento de los preceptos debería llevarnos a una vida espiritual con sentido, pero por el otro lado, Dios no está interesado en que los preceptos nos desconecten del acontecer en este mundo.

Nuestro capítulo relaciona a la vida con la observancia de los preceptos de Dios: “Observarán Mis leyes y Mis mandamientos, los cuales habrá de cumplir la persona, para que viva con ellos” (Versículo 5). ¿En qué sentido la observancia de las leyes de Dios promueve la vida?

La definición de la Torá en relación a los preceptos “los cuales habrá de cumplirla persona, para que viva con ellos” (Versículo 5) nos enseña que no solo Pikuaj Nefesh (en casos de peligro inminente de vida) posterga todos los preceptos sino que también y principalmente que por medio de los preceptos, y entre ellos las leyes de intimidad que le dan forma a la santitdad de la vida familiar, la persona “vive de verdad”.

La prohibición de casarse con dos hermanas no se debe a que sea considerada una abominación sexual, sino que surge a partir de la consideración de los sentimientos de ellas, tal como puede inferirse del relato de Rajel y Leá.

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