Los principes (líderes) de Israel

 

El reino de Iehudá quebró tanto política como moralmente. De ahora en adelante no habrá más que príncipes/líderes. El único rey será el Rey del universo, el Santo Bendito Sea, en Su gloria y esencia.

" Y tú entona un canto fúnebre por los príncipes de Israel":

Yejezkel se distingue de otros profetas al denominar al rey de Israel con el título de 'Nasí' (príncipe/líder) decenas de veces. Lo hace tanto en los capítulos de castigo como principalmente en las visiones de redención, los capítulos del Templo y del reino de Israel. También llamará 'Nasí' al rey de Egipto (capítulo 30, versículo 13) y a Gog (capítulo 38, versículos 2-3). Incluso a David nuestro rey, Yejezkel lo llamará 'Nasí' (capítulo 34, versículo 24 y más). En nuestro capítulo denomina 'Nesiím' (príncipes) a Yehoajaz y Yehoiakim hijos de Yoshiahu, y utiliza este título muchas veces en relación a Tzidkiahu.

El estilo general de Yejezkel se basa principalmente en el libro Vaikrá, y de él extrae principalmente sus expresiones. Además el libro Vaikrá no habla del reino de Israel sino solo de 'Nasí' (capítulo 4, versículo 22). Pero parece haber una razón fundamental para esto: el reino de Iehudá, desde la perspectiva de Yejezkel, quebró tanto política como moralmente. Esto sucedió, según la afirmación de Yejezkel, entre otras razones, debido al palacio de los reyes de Iehudá que se encontraba en el Monte del Templo de Dios y cerca de Su santuario. La arrogancia de los reyes y su sentido de autoridad también respecto al Templo de Dios, y lo que se permitieron hacer en el Templo, sobrepasó todos los límites, y de ahora en adelante no habrá más que príncipes. El único rey será el Rey del universo, el Santo Bendito Sea, en Su gloria y esencia.

Quizás la diferencia importante entre rey y príncipe es lo que establecieron nuestros Sabios: un príncipe que renuncia a su honor, su honor es renunciable; pero un rey que renuncia a su honor, su honor no es renunciable, para que su temor esté sobre ti.

No pocos reyes cometieron abominaciones sociales y morales e incluso derramaron sangre bajo la pretensión de que un rey no puede renunciar a su honor. De ahora en adelante el rey desciende al nivel de 'príncipe', y si no renuncia a su honor cuando es necesario hacerlo, las graves consecuencias serán únicamente su responsabilidad.

 

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Parábola doble

]La parábola de este capítulo es especial entre las demás parábolas de Yejezkel, al ser una parábola doble. Junto con la crítica a Tzidkiahu por su rebelión contra Bavel, Babilonia, alude a una crítica general a Israel que rompe su pacto con Dios.

El libro Yejezkel está lleno de muchas parábolas, pero solo en nuestro capítulo Dios abre con la convocatoria: "Hijo del hombre, propone un enigma, el cual es una parábola, a la casa de Israel” (versículo 2).

Es posible que dicha introducción se encuentre precisamente aquí porque la parábola es una parábola doble: cuando el pueblo de Israel escucha por primera vez la parábola, no piensa en Nevujadnetzar y Bavel. La parábola del águila que toma la semilla de la vid parece apropiada para describir a Dios, que los redime de Egipto a la tierra de Quenahan, los planta "junto a muchas aguas " y con abundancia de bendición, y ellos se inclinan hacia otros dioses.

Después de que Yejezkel pide al pueblo que resuelva el enigma - "¿No Saben por ventura lo que significan estas cosas?" (versículo 12) - les presenta el significado renovado: el águila no es Dios sino Nevujadnetzar, y la traición no es la idolatría sino el apoyo en Egipto. La parábola doble cumple dos propósitos: el engaño intencional hace que la parábola quede grabada en la memoria y además hace que los exiliados comprendan que Nevujadnetzar sirve como el brazo extendido de Dios.

Posteriormente, Yejezkel incluso vuelve y explícitamente compara a Dios con un águila: "Yo también tomaré de la cima elevada del cedro..." (versículo 22). Esta vez, Dios no coloca a los hijos de Israel en la tierra de Quenahan, sino a Yehoiajín y a los demás exiliados en Bavel. Con esto, Yejezkel aclara a los exiliados que su exilio fue de parte de Dios, que todavía son parte del pueblo de Israel y aún más: de ellos brotará la salvación.

Los referentes que escriben en esta sección son miembros de la organización NAJAT-Jóvenes amantes del Tanaj, un Centro de Estudios del Tanaj para la juventud

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Un pequeño santuario y su terrible costo

Los exiliados de Bavel, Babilonia quieren construir una especie de templo en Bavel para la Presencia Divina que 'mora' allí junto con ellos, e incluso ofrecer sacrificios en él. El significado de tal templo es la reconciliación con el exilio, y Yejezkel se opone firmemente a esto.

"Mas en cuanto a vosotros, oh casa de Israel, así dice el Señor Dios: ¡Vayan, sirvan cada uno a sus ídolos, y en lo venidero también, si no quieren obedecerme a Mí, pero no contaminen más Mi santo Nombre con vuestros dones y con vuestros ídolos!. Porque en Mi santo monte, en el monte excelso de Israel, dice el Señor Dios, allí Me servirá toda la casa de Israel, todos ellos juntos en la tierra; allí los aceptaré, y allí demandaré vuestras ofrendas alzadas, y las más excelentes de vuestras oblaciones, con todas vuestras cosas santas"

En el capítulo 11, Yejezkel profetizó una dura profecía sobre los habitantes de Ierushalaim que consideran la ciudad, el Templo y el reino de Israel como pertenecientes solo a ellos. Ellos son el remanente de Israel que quedó en la tierra, y los exiliados de Bavel, aunque fueron separados contra su voluntad, ya no son parte del pueblo elegido y están destinados a asimilarse entre las naciones a las que llegaron. Yejzkel dice que ¡lo contrario es lo correcto! El carro de la Presencia Divina con la Shejiná sobre él descenderá a Bavel para estar con los exiliados de Yehoiajín, y los habitantes de Ierushalaim permanecerán en un templo vacío de la Presencia Divina y en la ciudad vacía de ella hasta la destrucción de la ciudad y su amargo final. La permanencia de la Shejiná en Bavel fue definida por el profeta:

"Yo les era pequeño santuario en medio de las tierras adonde ellos se han ido”

Allí escribimos sobre la Shejiná que mora en la sinagoga 'sentada y establecida' en Nehardea en Bavel, que fue construida con tierra del lugar del Templo (y en otro lugar). La expresión práctica conocida de esta línea de pensamiento se encuentra en la segunda generación de amoraítas de Bavel (Ketuvot 110):

Dijo Rav Iehudá: Todo el que asciende de Bavel a la Tierra de Israel transgrede un mandamiento positivo, como está dicho: "A Bavel serán llevados, y allí se quedarán hasta el día que Yo los visitare, dice el Señor;

El versículo se refiere a los utensilios del servicio del Templo, que serán exiliados a Bavel hasta el día en que Dios los visite. Pero Rav Yehudá compara con ellos también a los propios exiliados, que deben permanecer con los utensilios del servicio en Bavel, adonde la Shejiná fue exiliada con los utensilios.

El peligro que acecha a este enfoque se expresa en nuestro capítulo. Los exiliados de Bavel quieren construir una especie de templo en Bavel para la Shejiná que 'mora' allí junto con ellos, e incluso ofrecer sacrificios en él, algo similar al templo de Jonio que establecieron los judíos de Alejandría durante su exilio en Egipto en la época del Segundo Templo.

De hecho, después de la destrucción del Segundo Templo, los emisarios de Rabí Iehudá HaNasí 'propusieron' a los exiliados de Bavel de su tiempo, que habían comenzado a santificar los meses y a intercalar años, es decir, a intentar establecer el calendario hebreo en Bavel - que establecieran en Bavel un templo y un altar similar al templo de Jonio y que negaran por su medio al Dios de Israel que eligió la Tierra de Israel como Su tierra deseada.

En la construcción de tal 'templo' hay también una reconciliación para siempre con el exilio de la tierra deseada de Dios, y el entendimiento de que es posible servirle en cualquier lugar.

Yejezkel en nuestro capítulo sale contra esta posición con palabras sumamente duras. Él prefiere que sirvan a la idolatría antes que profanen Su santo nombre estableciendo un templo del Señor en vel. Solo en Su monte santo en las alturas de Israel lo servirá toda la casa de Israel, y solo allí los aceptará y aceptará las ofrendas de sus consagrados.

 

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¿Turbante o corona?

”Así dice el Señor Dios, quita la tiara y depone la diadema real, esto no será más así, elevaré al bajo y al alto humillaré” (Capítulo 21, versículo 31)

He aquí que cuando los reyes de Israel eran justos, elevaban el honor del Templo y el honor del Cohen Gadol, el Sumo Sacerdote, que servía en la Casa de Dios, y entregaban el sacerdocio en manos de un hombre justo, digno de ello, y su honor era tan grande como el del rey. Pero cuando eran malvados, rebajaban el honor del sacerdocio y el honor del Templo y el servicio a Dios en él.

Y en verdad, el honor de la realeza dependía del honor del sacerdocio, pues si elevaban el honor del sacerdocio y el honor de la Casa de Dios, Dios también cuidaba del honor de la realeza para que se elevara y alzara muy alto. Y cuando despreciaban el honor del sacerdocio, los que desprecian a Dios serían menospreciados, y Dios rebajaba el honor de la corona que portaba el rey.

He aquí que el turbante estaba colocado sobre la cabeza del Cohen Gadol e indica la corona del sumo sacerdocio, y la corona estaba colocada sobre la cabeza del rey. Y cuando el turbante era valorado sobre la cabeza del Cohen Gadol, la corona era valorada sobre la cabeza del rey (como dijeron nuestros sabios de bendita memoria en Guitín 7a): "¿Te dice: quita el turbante y eleva la corona?" ¿Piensas en tu mente quitar el turbante del Cohen Gadol y rebajar el honor del sacerdocio y del Templo, y elevar la corona del rey, para engrandecer el honor de la realeza y rebajar el honor del sacerdocio? ¿Esto no es aquello? Es decir, ¿quieres que esto exista y aquello no exista? Es decir, ¿que se mantenga la corona y no se mantenga el turbante? (¿Y cómo es posible esto, que exista lo uno sin lo otro, si el honor de la realeza se deriva del honor del sacerdocio?)

Malbim - Rabí Meir Leibush ben Yejiel Mijael (1809-1879), nació en Polonia y falleció en Rusia. La mayor parte de sus años recorrió Europa Oriental y sirvió como rabino en varias ciudades. En su comentario a la Torá, "HaTorá VeHaMitzvá", presenta los Midrashim halájicos y los analiza en comparación con el sentido literal de los versículos mediante precisiones en la gramática bíblica.

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¿Quién es el segundo cachorro?

"Y él andaba de aquí para allá entre los leones, vino a ser leoncillo, aprendió él también a arrebatar la presa, devoró hombres.Y demolió sus palacios y asoló sus ciudades, y quedó desolada la tierra y cuanto había en ella, a causa del estruendo de su rugido. Entonces se echaron sobre él las gentes de ls provincias,  por todos lados, y extendieron sobre él su red, en su hoyo fue cogido (capturado)  (Capítulo 19, versículos 6-9)

 Este fue Yehoyakim, a quien Paró Nejó nombró rey y caminó entre leones, es decir, entre reyes, que fueron Paró Nejó y Nevujadnetzar, porque a veces estuvo con uno y a veces con el otro, ya que el rey de Bavel, Babilonia lo conquistó y lo llevó a Bavel, y después regresó a Ierushalaim y se rebeló contra el rey de Bavel, y fue ayudado por el rey de Egipto. "Y aprendió él también a desbaratar presa, devoró hombres" - es posible que luchara contra Edom, Moav y los hijos de Amón, porque ellos vinieron contra él con las tropas de los Kasditas, caldeos cuando se rebeló contra el rey de Bavel, y también en Israel derramó sangre inocente.

(Versículo 7) "Y conoció a sus viudas" - ...dice que mataba a los hombres y se acostaba con sus viudas... "Y sus ciudades destruyó" - por sus malas acciones hubo destrucción de las ciudades en la tierra de Israel, porque él no destruyó con sus propias manos sino que causó la destrucción... "Y quedó desolada la tierra y cuanto había en ella, a causa del estruendo de su rugido" - la tierra de Iehudá quedó desolada por el sonido de su rugido, pues infundía temor en las personas, y como lo compararon con un león joven, dice "el estruendo de su rugido".

(Versículo 8) "Entonces se echaron sobre él las gentes de las provincias por todos lados" - se pusieron contra él con su voz, es decir, que se reunieron muchas naciones, como dice "las tropas de los caldeos, las tropas de Aram, las tropas de Moav y las tropas de los hijos de Amón".

(Versículo 9) "Y le pusieron en una jaula" - ...y la base de la destrucción comenzó con Yehoyakim, pues el rey de Bavel llevó con él a Bavel algunos de los utensilios de la casa de Dios y de los príncipes de la tierra. "Le metieron en las fortalezas" - y después de que lo trajera a Bavel, lo trajeron en fortalezas, es decir, torres fuertes para estar allí encarcelado...

Radak - David ben Yosef Kimji, vivió en el sur de Francia entre los años 1160-1235. Se destacó como gramático por su libro "Mijlol", estudió mucho filosofía y ciencias. Escribió comentarios bíblicos sobre los libros de Bereshit, Neviim Rishonim, Neviim Ajaronim, Tehilim y Divrei Haiamim. Su comentario se ocupa mucho de asuntos de lengua, vocalización, tradición textual e interpretación de palabras. También trata la cuestión de la composición de los libros y la época de los profetas, cuestiones históricas y geográficas, y debates con la interpretación cristiana del texto.

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¿Quién sostiene la varita mágica?

El capítulo 21 está escrito como en dos planos. En un plano, el terrenal, se describe al rey de Bavel, Babilonia practicando adivinaciones con hechicerías; el segundo plano, el divino, describe por qué los resultados de la hechicería fueron como fueron. Y la conclusión es absolutamente clara: el rey de Bavel presenta un espectáculo interesante de actos de magia. La historia de la humanidad la dirige Dios.

En el capítulo 21 leemos sobre el proceso de toma de decisiones en el ejército del rey de Bavel. La descripción que presenta el profeta Yejezkel es doble: por un lado vemos al rey de Bavel practicando sus hechicerías, y las hechicerías le ayudan a decidir subir a la guerra contra Ierushalaim; y por otro lado el profeta describe lo que está detrás de estas hechicerías: la manera en que Dios dirige el estado mayor del rey de Bavel y lo conduce a la guerra contra Ierushalaim.

En un acto profético simbólico, el profeta Yejezkel se identifica con el rey de Bavel. El profeta crea dos caminos que salen de Bavel: uno a la derecha, hacia Ierushalaim; y el otro gira a la izquierda, hacia Rabat Amón. Y el rey de Bavel está en la encrucijada, y debe decidir contra qué pueblo salir a la guerra: contra Ierushalaim o contra Rabat Amón, al otro lado del Iardén,Jordán. La descripción es tan cínica: el rey de Bavel sale a la guerra sin haber decidido contra quién está realmente luchando. Necesita conquistas. Solo al llegar a la encrucijada se detiene a decidir: ¿conquistará Ierushalaim o a los hijos de Amón?

El profeta Yejezkel dibujó los caminos que conducen desde Bavel. La profecía pasa ahora a describir al rey de Bavel en la encrucijada. ¿Cómo decide hacia dónde ir? "Para practicar adivinación: sacudió las flechas, consultó los ídolos, examinó el hígado". La decisión de hacia dónde dirigirse es una decisión determinada por los hechiceros.

El rey de Bavel activa tres sistemas de hechicería: flechas, ídolos, hígado. Y he aquí la maravilla: todas las hechicerías apuntan a la derecha, apuntan a Ierushalaim. Las hechicerías todas conducen a la misma conclusión: hay que subir a la guerra contra Ierushalaim. Hay que asesinar; derramar terraplenes para destruir las murallas; construir arietes y establecer un asedio.

Y ahora el profeta llega a la solución de la profecía. ¿Por qué todas las hechicerías del rey de Bavel apuntaron hacia Ierushalaim? ¿Por qué todas las flechas volaron directamente hacia Ierushalaim? La gente de Ierushalaim no cree en hechicerías, no toma en serio los actos del rey de Bavel. Y el profeta proclama en sus oídos: "Y será para ellos como adivinación falsa ante sus ojos..." Los actos del rey de Bavel son como actos de hechicería, actos vanos. Pero no saben que "pero él trae a la memoria la iniquidad para ser capturados". No es la hechicería la que decide hacia dónde irá el rey de Bavel, sino la culpa de los habitantes de Ierushalaim.

El rey de Bavel presenta un espectáculo interesante de actos de magia. La historia de la humanidad la dirige Dios.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj

Cortesía Sitio Daat

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Ser como todos

¿Dónde escuchamos que Dios ordenó en Egipto alejarse de los ídolos, y los hijos de Israel desobedecieron su mandato y se aferraron a ellos? ¿Acaso tenía Yejezkel tradiciones que no están escritas en la Torá sobre el pueblo de Israel que no quiso escuchar?

En el año 5 (del exilio de Yehoiajín), "se abrieron los cielos" (capítulo 1), y comenzaron las visiones del alejamiento;

En el año 6, los ancianos de Iehudá se sentaron ante Yejezkel en su casa, y él recorrió Ierushalaim para ver transgresiones y el alejamiento de la Shejiná "en visiones divinas" (capítulos 8 al 11);

En el año 7 ya vinieron "hombres de los ancianos de Israel a consultar a Dios", y aún así la ira de Dios estalla, revelando sus verdaderas intenciones de corazón. "No sucederá, no obstante, de ninguna manera el pensamiento que surge en vuestra mente, cuando dicen: Nosotros seremos como las (otras) naciones, como las (demás) familias de las tierras, sirviendo a palo y a piedra " (capítulo 20, versículo 32);

La desesperación neutraliza la elección, y el deseo de sacudirse el yugo y asimilarse entre las naciones es antiguo (idolatrizarse - helenizarse - cristianizarse - casarse con extranjeros). Quizás ya desde el pecado del becerro de oro (según las palabras de Moshé, Devarim, capítulo 9, versículos 4-24), justo con la elección de Dios de un "reino de nobles y nación consagrada" (Shemot, capítulo 19, versículo 6), nació el deseo opuesto, de ser 'como todos', de no ser 'especiales' - 'Torá del Sinaí', y también liberación del yugo 'del Sinai'.

Sin embargo, Yejezkel fue más lejos, y dijo que todo esto comenzó en Egipto, en el "crisol de hierro" (Devarim, capítulo 4, versículo 20). "El día en que escogí a Israel... alcé mi mano hacia ellos para sacarlos de la tierra de Egipto... Y les dije: cada uno arroje las abominaciones de sus ojos y no se contaminen con los ídolos de Egipto... Pero se rebelaron contra mí, y no quisieron escucharme, cada uno no arrojó las abominaciones de sus ojos, y los ídolos de Egipto no abandonaron..." (capítulo 20, versículos 5-8);

¡Esto es sorprendente! ¿Dónde escuchamos que Dios ordenó en Egipto alejarse de los ídolos egipcios, y los hijos de Israel desobedecieron su mandato y se aferraron a los cultos egipcios? ¿Acaso tenía Yejezkel tradiciones que no están escritas en la Torá sobre el pueblo de Israel que no quiso escuchar? ¿O acaso él 'interpretó' el versículo sobre el mar (Shemot, capítulo 14, versículo 12) - "¿ Ciertamente ésta es la cosa que te habíamos hablado a ti en Egipto... ¡Déjanos! ¡Vamos a servir a los egipcios!..."?

La respuesta de la profecía a la desesperación, y la historia la confirma, los judíos sobrevivirán también en el exilio con “mano fuerte y brazo extendido”.

Cortesía sitio 929

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Una leona y cachorros miserables

 

 El reino de David a través de sus generaciones-De una vid lujosa y alta, a las basuras

 Ierushalaim bajo Yoshiahu comenzó a ocupar una posición independiente entre Ashur, Asiria y Bavel, Babilonia por un lado, y Egipto por otro – "Entre los leones se acostó"; tres de los hijos de Yoshiahu y su nieto 'se sentaron' en el trono de David - "en medio de los leoncillos crío sus cachorros” (capítulo 19, versículo 2).

En verdad, Yoshiahu fue el último gran rey de la casa de David (como Yarovam hijo de Yoash en Shomrón), y después de su caída es necesario entonar "un canto fúnebre por los príncipes* de Israel" (capítulo 19, versículo 1). Dos de sus hijos 'reinaron' solo tres meses, y fueron llevados "con ganchos" (=cadenas de alambre, como espinas de zarza) – Yehoajaz a Egipto, y Yehoiajín a Bavel, Babilonia. Yehoajaz ni siquiera tuvo tiempo de 'rugir'** como rey, "Y se congregaron contra él las gentes; en su hoyo fue cogido (capturado)" (capítulo 19, versículo 4).

Yehoiakim levantó su voz como rey (11 años), y empleó el ejército de Iehudá contra ciudades y palacios*** durante la rebelión contra Bavel. Dios envió contra él "tropas de los kasditas, y tropas de los de Aram, y tropas de los moavitas, y tropas de los hijos de Amón..." (Melajim II, capítulo 24, versículo 2), y en palabras de Yejezkel – "Entonces se echaron sobre él las gentes de las provincias por todos lados, y extendieron sobre él su red... Y le pusieron en una jaula, con argollas de nariz, y le llevaron al rey de Bavel... para que no fuese oída más su voz sobre las montañas de Israel " (capítulo 19, versículos 8-9).

Hay diferentes testimonios en el texto bíblico sobre el final de Yehoiakim (Irmiahu, capítulo 22, versículo 19; Melajim II, capítulo 24, versículo 6; Divrei Haiamim, capítulo 36, versículo 6), pero es posible que el segundo cachorro en la lamentación de Yejezkel sea Yehoiakim y su hijo Yehoiajín, como una sola figura, porque el exilio de Yehoiajín fue el resultado de la rebelión de Yehoiakim.

El reino de David a través de las generaciones – "tu madre... en tu sangre" – una vid gloriosa y alta como un árbol frondoso, que produjo de su interior grandes reyes – "cetros de soberanos... varas de gobernantes", fue arrojada "a tierra", quemada por el fuego, se convirtió en un desierto "árido y sediento", "y se convirtió en lamentación" (capítulo 19, versículos 10-14).

*En Yejezkel (capítulo 45, y otros) no hay 'rey', solo "príncipe", como en Vaikrá (Capítulo 4, versículo 22) **La descripción de los cachorros como devoradores de hombres en lenguaje hiperbólico, contiene tanto burla como lamentación ***"sus viudas" = sus palacios (capítulo 19, versículo 7)

Cortesía sitio 929

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Las leyes del exilio

 

La profecía del "desierto de los pueblos" que se presenta en nuestro capítulo trata principalmente de las leyes que gobiernan el exilio. A cualquier grupo israelita en el exilio que piense "seremos como las naciones de la casa de Israel", es decir, que busque la asimilación, Yejezkel le profetiza que no logrará asimilarse y que será destruido antes, incluso antes de asimilarse.

Parece que el tema de la profecía del "desierto de los pueblos" puede interpretarse a partir de una profecía paralela. En Amós se dice:

"Pues he aquí que voy a mandar, y haré zarandear entre todas las naciones a la casa de Israel, como se zarandea (el trigo) en un harnero; mas no caerá a tierra ni un solo granillo" (Amós, capítulo 9, versículo 9).

Es fácil notar, en mi opinión, el hecho de que la idea de "separaré de vosotros a los rebeldes y transgresores contra mí" en Yejezkel, es decir, "selección", corresponde a lo que se dice aquí de forma figurativa. Esto significa que la interpretación de la palabra "guijarro" (tzror) aquí es como en la Mishná (Baba Kama 2:1 y otros lugares): grava. Se habla de una criba por la cual pasan los granos y caen sobre una estera o saco colocado en el suelo, mientras que la grava, los guijarros, permanecen en la criba arriba. Así como "entre todas las naciones" de Amós corresponde al "desierto de los pueblos" de Yejezkel, así "no caerá un guijarro en tierra" corresponde a "los rebeldes y transgresores contra mí". La grava y los desechos de Amós, que no pasarán por la criba, son una metáfora de los "rebeldes y transgresores" de Yejezkel, que "no entrarán en la tierra de Israel".

En Vaikrá, capítulo 26, versículo 33 leemos: "Mas a vosotros esparciré entre las naciones y desenvainaré en pos de vosotros la espada; será vuestra tierra desolación y vuestras ciudades serán destrucción", es decir, que Israel se reducirá y será consumido en el exilio. Sin embargo, la naturaleza de este "consumo" no se explica en el libro de Vaikrá. Viene el profeta Amós y repite esta antigua visión añadiendo un detalle. Él dice: "sacudiré entre todas las naciones a la casa de Israel como se sacude el grano en una criba, y no caerá un guijarro en tierra", es decir, el exilio "consume" al "granillo" que no es digno de pasar por la criba, es decir, aquellos que no son dignos de sobrevivir. Sin embargo, Amós no revela quiénes son los dignos de sobrevivir y quiénes no lo son. Viene Yejezkel y explica: "y recogeré entre vosotros a los rebeldes, los que se rebelan contra mí". Y estos son los mencionados en el versículo 32 de nuestro capítulo como los que dicen "seremos como las (otras) naciones, como las (demás) familias de las tierras, sirviendo a palo y a piedra". Todo grupo israelita que desee asimilarse entre las naciones, a largo plazo su destino es la destrucción y no subsistirá. ¿Quién subsistirá? Aquellas partes de Israel que no pensarán en decir "seremos como las naciones, como las familias de las tierras".

En resumen, los versículos en Yejezkel, capítulo 20, hablan de la visión histórico-general del exilio. Sobre la gran idea que atraviesa y recorre todas las generaciones acerca de las leyes que gobiernan el exilio. A cualquier grupo israelita en el exilio que piense "seremos como las naciones de la casa de Israel", es decir, que busque la asimilación, Yejezkel le profetiza que no logrará asimilarse y que será destruido antes de asimilarse. El comienzo de esta visión está en Vaikrá, capítulo 26: "y los consumirá a ustedes la tierra de vuestros enemigos ". Su continuación en la profecía de Amós "como se zarandea el harnero", que enseña que el "consumo" del exilio es selectivo. Y su culminación en la profecía de Yejezkel que revela la naturaleza de la selección: "y recogeré entre vosotros a los rebeldes, los que se rebelan contra mí ", mientras que los fieles al pacto de Dios sobrevivirán y serán redimidos.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj.

Cortesía sitio DAAT.

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La Teshuvá en el libro Yejezkel

¿Hasta qué punto está involucrado Dios en el proceso de arrepentimiento y retorno, y cuál es el papel del ser humano en este proceso?

En el texto bíblico aparecen diferentes modelos de arrepentimiento (Teshuvá). En el capítulo 18 de Yejezkel distinguiremos un modelo que se ocupa enteramente del arrepentimiento del ser humano, sin intervención divina.

Una de las preguntas centrales sobre la Teshuvá, que trata casi todo quien aborda este tema, es la cuestión de la relación entre el acto humano y la gracia divina: ¿Acaso el proceso de Teshuvá se centra principalmente en el esfuerzo humano y la persona obtiene el arrepentimiento por justicia, a la luz del cambio ocurrido en ella, o quizás el foco está en la gracia divina cuando el papel del ser humano es principalmente suplicar y pedir perdón y absolución?

Muchas veces descubrimos que las discusiones que ocupan a los pensadores de nuestra generación, también ocuparon a los sabios de la Edad Media, a los Amoraim y Tanaim (amoraítas y tanaítas, los Sabios de la Guemará y la Mishná), e incluso a los diferentes profetas. Parece que la pregunta que nos ocupa es un hermoso ejemplo de esto.

Yejezkel se ocupa abundantemente de cuestiones relacionadas con la doctrina de la retribución, la recompensa y el castigo. En este contexto también trata la cuestión de la viabilidad de la Teshuvá. En el capítulo 18, Yejezkel se enfrenta al reclamo del pueblo que se expresa en la parábola:

"¿Qué quieren decir, ustedes que usan de este proverbio en la tierra de Israel, diciendo: Los padres comen el agraz (las uvas agrias), y los dientes de los hijos sufren la dentera? (versículo  2)

El pueblo afirma y de hecho se queja, mediante la parábola, de que los hijos serán castigados por los pecados de los padres. En respuesta, Yejezkel establece categóricamente: "El alma que pecare, esa es la que morirá" (versículo 4). Yejezkel continúa con una larga descripción de un hombre justo que engendró un hijo malvado, y establece que el mérito de su padre no le ayudará, y con la descripción de un hombre malvado que engendró un hijo justo, estableciendo que también en este caso el hijo no será castigado por los pecados de su padre y "la justicia del justo estará sobre él" (versículo 20).

Después, Yejezkel pasa a la descripción de una persona que ella misma fue malvada y luego se arrepintió de todos sus pecados, y describe también la realidad opuesta. También en este caso establece Yejezkel: el pasado no importa, sino solo el presente.

La concepción que surge de las palabras de Yejezkel es que el cambio de la persona es lo que determina. Lo que fue no importa, sino solo lo que hay ahora. Parece que el supuesto implícito en las palabras de Yejezkel es que el arrepentimiento se centra en los actos de la persona. Si la persona cambió, entonces es una persona nueva, para bien o para mal, y sus actos en el pasado no son considerados.

Una concepción que enfatizara la gracia divina no renunciaría tan rápidamente al pasado de la persona y enfatizaría la necesidad de pedir perdón y absolución por lo que se hizo. Esta concepción se expresa de manera destacada en el libro de Ioná, que se apoya íntegramente en el supuesto de que la Teshuvá se basa en la gracia divina que permite el perdón y la absolución incluso cuando el arrepentimiento es rápido y dudoso.

Resumen de una clase dicatada en la Academia Rabínica “Har Etzion”

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