La preservación del alma- la condición para la renovación

“El que derramare la sangre del hombre, por medio del hombre su sangre será derramada. ¡Pues a la Imagen de Elohim, hizo Él al hombre! “(Bereshit 9,6)

“Y no habréis de mancillar la tierra en la cual vosotros estáis, ya que la sangre mancillará la tierra; y para la tierra no habrá expiación, por causa de la sangre que ha sido derramada en ella; solamente con la sangre del que la ha derramado” (Bamidvar, 35,33)

Rabí Shimshon Rafael Hirsch, Bamidvar, capítulo 35

Cuando Dios le permitió a Noaj y a sus hijos volver a poner los pies sobre la tierra, les devolvió la tierra y les transfirió el dominio sobre el mundo vegetal y animal. Al mismo tiempo, proclamó:” Pero vuestra sangre — vuestra vida — demandaré…El que derramare la sangre del hombre, por medio del hombre su sangre será derramada. ¡Pues a la Imagen de Elohim, hizo Él al hombre!” (Bereshit 9, 5-6)

Y así ordenó en esa proclamación: el hombre posee una cualidad superior  al haber sido creado a imagen y semejanza de Dios y el reconocimiento de dicha cualidad es la condición fundamental para la entrega de la tierra  y el dominio del hombre en el mundo.

Y cuando Dios le entregó la tierra al pueblo de Israel, para que sean bendecidos y se desarrollen en ella y observen allí su Torá, Dios volvió a proclamar: “y para la tierra no habrá expiación, por causa de la sangre que ha sido derramada en ella; solamente con la sangre del que la ha derramado” (Bamidvar, 35,33)

A partir de esta declaración, Dios renovó la base de la cualidad del hombre y le endilgó la herencia de la tierra y su bendición; y amplió aún más dicho pilar al establecer la institución del perdón para los casos de asesinatos no intencionales.

Rabí Shimshon Rafael Hirsch vivió en Alemania entre los años 1800-1888. Estuvo al frente de la lucha contra los reformistas, y levantó la bandera de la modernización, con su propuesta “Torá im Derej Eretz”. Entre los muchos libros que escribió se encuentra su comentario sobre la Torá.

Volver al capítulo

El fracaso de Noaj

¿Por qué Jazal (nuestros Sabios de Bendita Memoria) minimizan la imagen de Noaj, quien es presentado en la Torá como “Tzadik tamim”-Justo íntegro? Aparentemente el relato de su embriaguez es la clave para comprender el fracaso de Noaj.

Noaj es descripto en la Torá como como un “Tzadik Tamim”- Justo íntegro, y a pesar de ello Jazal lo critican y minimizan su imagen.

Al parecer, fue el relato de la embriaguez de Noaj el que provocó que Jazal minimizaran la imagen de Noaj previa al diluvio. Jazal evaluaron, que si Noaj llegó a comportarse de esa manera, aparentemente no era un gran Tzadik-Justo, tampoco antes del diluvio.

Intentaremos analizar las causas de la caída de Noaj. Antes del diluvio Noaj vivió en un ámbito corrupto y malvado. El mundo entero estaba inmerso en la violencia y el incesto, y sin embargo Noaj logró mantenerse Tzadik- Justo y no ser influenciado por su entorno. Noaj discutió abiertamente con su congéneres, que no creían que el diluvio vendría, y continuó apegándose a sus ideas. Saber que tenía una opinión excepcional y particular sólo le permitió tomar conciencia de su misión y compromiso, y le ayudó a cuidarse de  las presiones del medio ambiente y distinguir  entre el bien y el mal.

Sin embargo, después del diluvio la situación era totalmente diferente. Noaj no era alguien excepcional, sino que era el único. Tenía ante sí la venerable misión de restaurar el mundo. No se requería elegir entre el bien y el mal, sino elegir entre el bien y el bien. Muchas cosas requerían de una reconstrucción y era necesario definir un orden de prioridades, y decidir qué hacer antes y qué después, y cuál es la forma adecuada para volver a poblar el mundo. Aquí, Noaj se enfrentó consigo mismo, y en ese enfrentamiento, perdió. En lugar de construir los elementos más básicos, plantó un viñedo y se emborrachó.

Es sumamente significativo que la caída de Noaj estuvo relacionada, precisamente (justamente) con el vino. El vino tiene dos caras: por un lado, alegra el corazón de la persona, y permite una elevación espiritual. No es casual que se vertía el vino justamente sobre el altar. Por otra parte, el vino puede provocar la pérdida del control e imagen humana, derivar en una conducta negligente que derive en el pecado. Todo depende de la dosis del consumo. Al beber vino, el hombre debe fijarse límites y saber cuándo dejar de beber, y en esa misión Noaj fracasó.

En la literatura medieval Noaj es descripto como una figura cómica, sin embargo, en realidad, el relato de Noaj es de lo más trágico: un hombre que enfrentó valientemente a sus congéneres y pudo con ellos, no logró triunfar en la lucha consigo mismo. Un hombre que se impuso a todo el mundo, se rindió ante la botella y la gota amarga.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj

Gentileza del sitio VBM de la Academia Rabínica "Har Etzion"

El Rab Aharon Lichtenstein Z”l-1933-2015. Fue un destacado referente de la Ortodoxia moderna y RoshYeshiva de La Yeshivat Hesder “Har Etzion”.

 

Volver al capítulo

Por qué tuvo que decir Dios a Nóaj que saliera del arca

*Estos materiales fueron publicados en el Jumash producido por la Editorial Ner, www.kehot.com.ar
Reproducido con autorización de Editorial Ner, [email protected]  
Copyright, derechos reservados y reproducción prohibida de los mismos

¿Por qué tuvo que decir Dios a Nóaj que saliera del arca? (v. 16)
MIDRASH: Como él sólo entró al arca por instrucción de Dios, esperó Su orden para 
salir (Tanjumá 8).
TIFERET IEHONATÁN: Nóaj no quería salir del arca, pues el mundo estaba desolado y 
contaminado con los restos de la vida humana y animal en descomposición. Además, 
como todas las construcciones fueron destruidas, Nóaj razonó que sería preferible 
quedarse en el arca que vivir en una carpa. Sin embargo, Dios le dijo que saliera 
del arca pues estaba enojado con él por no rezar para que la generación fuera
salvada

Torat Menajem

SALIENDO DEL ARCA (V. 16)
La explicación del Midrash resulta difícil de aceptar en el plano literal,
pues: a) Rashi no la cita. b) Rashi escribe antes que “También Nóaj era de
aquellos que tenían poca fe, creía y no creía que llegaría el diluvio, y no
entró al arca hasta que las aguas lo obligaran a hacerlo” (7:7). Es decir, no
entró al arca por causa de la orden de Dios sino, más bien, porque se vio
obligado a hacerlo. Así, es improbable que sólo hubiera salido con la
orden de Dios.
Esto, sin embargo, nos deja con la pregunta: ¿por qué tuvo que decir
Dios a Nóaj que saliera del arca?
LA EXPLICACIÓN
Para responder esta pregunta abordemos primero otra cuestión importante
en el plano de interpretación literal de la Torá que Rashi no parece
encarar.
Considérese por un momento que el arca contenía toda especie animal
conocida por el hombre, incluidas muchas bestias feroces. ¿Cómo es posible
que tantas criaturas coexistan en un espacio tan reducido durante un
año entero, sin que se desatara un caos total? Es cierto que el arca estaba
divida en una serie de compartimentos (véase arriba 6:14), pero: a) Este
encierro sólo habría servido para exacerbar la naturaleza agresiva de los
animales. b) A diferencia de un zoológico con personal apropiado, Nóaj y
su familia eran los responsables de cuidar a todos los animales sin ayuda.
Parecería no haber otra explicación posible salvo que ocurrió un milagro
que permitió que tantos animales coexistieran por tanto tiempo bajo
semejantes condiciones. Pero esto genera la pregunta: ¿por qué Rashi no
menciona este milagro, si en el plano de interpretación literal de la Torá,
nos vemos obligados a concluir que ocurrió?
Sin embargo, podría argumentarse que Rashi sí indica explícitamente
que la conducta de los animales en el arca fue sobrenatural:
Más arriba, en el capítulo 6, versículo 20, cuando la Torá describe qué
animales entrarían al arca, Rashi escribe: “Ellos vinieron por sí solos, y
todo lo que el arca aceptó, él lo introdujo”.
De esto vemos que la entrada de los animales al arca fue milagrosa en el
sentido de que: a) La cantidad apropiada de animales vino automáticamente
por propia voluntad. b) No se mataron entre sí en el camino. c) El
arca rechazó milagrosamente a aquellos animales que eran inapropiados.
Con apenas esta información, Rashi deja que el lector deduzca que
toda la organización de los animales dentro del arca continuó de la misma
forma milagrosa con que había comenzado, lo que explica por qué los
animales no atacaron unos a otros.
Por lo tanto, en efecto, Nóaj y su familia disfrutaron en el arca un saboreo
de la Era Mesiánica, cuando los animales coexistirán en paz (véase
Isaías 11:6-9).
Y esto explica por qué Nóaj no quería salir del arca, pues estaba expuesto
a un nivel sublime de conducta sobrenatural parecido al de la Era
Mesiánica.
Sin embargo, Dios dijo a Nóaj “sal del arca”, pues su misión en la vida
no era aislarse en una atmósfera de santidad sino, en cambio, “ser fructífero
y multiplicarse, y llenar la tierra” (9:2).
(Basado en Likutéi Sijot, vol. 25, pág. 28 y ss.)

*Estos materiales fueron publicados en el Jumash producido por la Editorial Ner, www.kehot.com.ar 
Reproducido con autorización de Editorial Ner, [email protected]  
Copyright, Derechos Reservados y Reproducción Prohibida de los mismos

Volver al capítulo

El envío de la paloma

¿Qué podemos aprender de la descripción del acercamiento entre Noaj y la paloma y del distanciamiento paulatino entre ellos?

Al revisar los contextos en los cuales aparece la paloma en el Tanaj se infiere que  su regreso al nido, a su hogar organizado y a su familia, es una de sus cualidades salientes. Dicha cualidad se refleja también en el relato del diluvio, en el cual la paloma regresa a Noaj y al arca. Esta cualidad está sin duda relacionada también con la antigua costumbre de enviar correo justamente a través de palomas.

 

Las cualidades asociadas con la aparición del cuervo en el Tanaj son diametralmente opuestas a las cualidades características de la paloma. El cuervo es considerado como aquel que no tiene un lugar fijo de residencia, cual si fuera un ave desértica que se halla en sitios destruidos y abandonados.
 

“La paloma es considerada en el Tanaj como la mejor amiga del hombre-a tal punto que uno de los calificativos de la novia en Shir Hashirim (Cantar de los Cantares) es “mi paloma”, aparentemente, se trataría de una delicada insinuación de la Torá acerca de las dificultades de la separación inevitable que vivencia todo padre con su hijo cuando va creciendo y desarrollándose como una personalidad independiente. El distanciamiento  paulatino entre la paloma y el arca  es el quiebre progresivo que vivencia toda persona al construir  su mundo interno y lenta y progresivamente se convierte en una personalidad autónoma. Al principio, la paloma no halló “dónde posar la planta de su pie”    (9) en la realidad exterior y retorna al seno del arca, donde es sostenida por la mano de Noaj; en la continuidad, la paloma toma contacto concreto con la realidad más allá del arca (un ramo de olivo, 11) hasta que finalmente se desprende  de la matriz que la protegió durante los 40 días del diluvio, se recrea e irrumpe en la realidad acompañada por la bendición de Dios (Pulularán en la tierra y fructificarán y se multiplicarán sobre la tierra, 17).

 

Editado por el equipo del sitio del Tanaj

Gentileza del sitio VBM de la Academia Rabínica "Har Etzion"

El Profesor Yonatan Grosman enseña en el Departamento de Tanaj de la Universidad de Bar-Ilan y en el Instituto Herzog. Es uno de los notables profesores de Tanaj en el Estado de Israel.

Volver al capítulo

¿Un "tzadik in peltz"?

"Entra tú y toda tu familia en el arca, porque a ti he visto justo delante de mí en tu generación" (7:1)

Una de las preguntas más difíciles que nos presenta la Torá es la referida al Diluvio Universal y a su actor más visible, Noaj. Si Noaj es un justo, es una cuestión que en su momento, Rashí con proverbial maestría intentó contestar con la discusión entre Rabí Iojanán y Reish Lakish en Sanedrín, dejándonos de alguna manera, la elección en nuestras manos. Pero, aún seguimos preguntándonos si además del castigo a una generación que se había pervertido, el diluvio sirvió para que el ser humano sea mejor.

El diluvio universal fue un parteaguas en la Creación, provocando el nacimiento de una nueva, apenas bajaron las aguas. Uno de los más discutidos filósofos de las últimas décadas, Yeshayahu Leibowitz, veía que el mundo anterior al diluvio que fue creado por la Misericordia Divina, fue conducido sin seguir las reglas de la naturaleza. Según nuestra visión de normalidad todo en él era milagroso, en él no había orden definido, los cambios eran imprevisibles e ilógicos, las temperaturas pasaban de un extremo a otro sin que se sucedieran las estaciones, podía cambiar y ser destruido en cualquier instante. Pero, en el nuevo mundo nacido después del diluvio, hay normas universales que rigen la naturaleza y otras que rigen las conductas de los seres humanos, como los siete preceptos de los hijos de Noaj decididos aún antes de la entrega de la Torá en Sinaí. El diluvio no cambió la naturaleza humana ni modificó las conductas de los seres humanos. La única diferencia es que, al establecerse la normatividad, aparece la posibilidad del castigo por el crimen cometido, lo que hace que hasta el mismo Noaj pueda ser juzgado retroactivamente según esas pautas. Una vez que existe la norma se puede saber cuál será la consecuencia de su violación. D-os reconoce que el instinto del hombre es perverso desde su juventud, pese a lo cual promete no volver a maldecir la tierra por culpa suya, ni  destruir a todos los seres vivientes, y mientras la tierra exista, habrá siembra y cosecha, frío y calor, verano e invierno, y días y noches. (Ver Bereshit 8:21-22). Si aceptáramos ese razonamiento, concluiríamos que el nuevo mundo es menos bueno que el anterior. El nuevo necesita de normas más claras, de regularidad, y ya no hay confianza en las capacidades humanas de elegir entre el bien y el mal si esos valores no son normados.

El Rabino Dr. Yechezkel Lichtenstein, nos dice que Noaj y su familia fueron los primeros habitantes del nuevo mundo, sólo que se encontraban vestidos en el momento del nacimiento del nuevo universo. Pero en las personas nada cambió. Noaj se emborrachó, Jam fue maldecido, y el instinto de los seres humanos continúa siendo perverso desde la juventud. Pese a que el mundo ha cambiado, los seres humanos regresaron a ser lo que fueron antes. No escarmentaron con el terrible castigo. El rav de la yeshivá donde estudié, planteaba que también en otras oportunidades, D-os había reducido el "standard de excelencia" de sus criaturas, incapaces de elegir una vida más elevada. Enumeraba a las segundas tablas escritas por la mano de Moshé a diferencia de las primeras que, con el mismo texto, había escrito D-os mismo, a la discusión que los jajamim traen acerca de las críticas de Iosef a sus hermanos a quienes le exigía una conducta de mayor pureza, e incluso a la orden de regresar a la cueva que una Voz le diera a Shimón bar Iojai y a su hijo después que habían "quemado" a quienes se ocupaban de trabajos mundanos. El diluvio sólo logra corroborar que los seres humanos no pueden aceptar el nivel que se les exigía en la primera Creación.

En cuanto a Noaj, tratado con superlativos difícilmente aplicados a ningún otro en toda la Torá, desde que escuché por primera vez el concepto de "tzadik in peltz", -un pío envuelto en abrigo de piel- (que sólo está preocupado por calentarse a sí mismo en días de frío), no pude sino unirme a quienes interpretan muy relativamente su tzadikismo.  La discusión de Sanedrín 108 a, aparece en Bereshit Raba entre rabí Iehudá y rabí Nejemiá, casi en los mismos términos: que fue tzadik, ambos coinciden, la pregunta es cuál fue el grado de su piedad.  El versículo (7:1) en el que H' le dice a Noaj: "Entra tú y toda tu familia en el arca, porque  a ti he visto justo delante de mí en tu generación", limita de alguna manera el primero de nuestra parashá "Noaj, hombre justo, era tamim –perfecto [¿?]- entre los hombres de su generación" (6:9).

Tamim es interpretado como humilde y paciente (Rashí), y como Tzadik en sus acciones y entero en su corazón (Ibn Ezra). Pero H' no usa ni el término tamim y habla únicamente de la generación de Noaj sin dar lugar a las especulaciones de otros tiempos. Rashí nuevamente magistral intenta solucionar el interrogante diciendo que "en presencia de la persona no se la elogia sino parcialmente", por lo que no hay contradicción. También para H', siguiendo ese criterio Noaj es casi perfecto.

Sin embargo, regreso al modelo de tzadikismo pasivo de Noaj. Con su accionar se salvó junto a su familia, porque no era malvado. Pero, no ejerció el liderato que se podía esperar de él para salvar a los demás. En ello no puede compararse ni con Abraham ni con Moshé. El profeta Iejezkel, sigue esta línea de considerar tzadik a quien está en condiciones de salvarse de la destrucción (14 12): "Vino a mí palabra de H', diciendo:  «Hijo de hombre, cuando la tierra peque contra mí rebelándose pérfidamente, y extienda yo mi mano sobre ella, le corte el sustento de pan, envíe sobre ella hambre y extermine de ella a hombres y bestias,  si estuvieran en medio de ella estos tres hombres: Noaj, Daniel y Job, solo ellos, por su justicia, librarían sus propias vidas, dice H', el Señor".  Noj caminó con D-os, porque si no, no hubiera podido ser justo. Se hubiera caído. Necesitaba del apoyo. Y si él no podía sostenerse no tenía la fuerza para apoyar al otro. Abraham no necesitaba de ese apoyo. Caminaba solo. "Abraham tenía noventa y nueve años de edad cuando se le apareció H' y le dijo: --Yo soy el D-os Todopoderoso. Anda delante de mí y sé perfecto" (Bereshit 17).

Noaj se encerraba y temía mezclarse con la gente para no absorber de ellos lo negativo. Abraham salía a estar con todos sin temor alguno. Su fe era completa. Su fortaleza interior integral. De esa manera no sólo acercaba a las personas al judaísmo sino que los podía salvar de la destrucción. El conocía al otro. Se unía a él para tomar lo mejor y multiplicarlo.

Por último el midrash también compara a Noaj con Moshé. Acerca de Noaj sabemos que "comenzó a ser un hombre de la tierra". Inició como justo y finalizó uniéndose a las partes más bajas de sí mismo. Moshé, fue llamado "el egipcio" en Shemot 2:19, llega a la categoría de ser  "varón de H'", en Devarim 33:1.

Las personas pueden iniciar abajo y elevarse si cumplen su misión particularmente si son líderes o maestros, y pueden iniciar alto y derrumbarse porque olvidan que uno no puede elevarse solo apartado de los demás.

Nuestra época, es en muchas actitudes prediluviana y de nuestros conductores esperamos que sepan involucrarse en el compromiso de salvar a los demás, enseñarles, unirse a ellos para lograr que mejoren y construyan una sociedad más justa y formen un pueblo que responda a los mandamientos y a los llamados de la ética y la moral.

Pero, diluvio ya no vamos a tener. D-os aceptó ya que no somos mejores que los de épocas pretéritas, ni que el diluvio nos mejorará aún más. Por eso, nuestro compromiso social debe ser aún mayor.

 

 

Volver al capítulo

Tzadik Yesod Olam El Justo es la base del mundo

Noaj, la única persona a la que Dios definió como “Tzadik”, superó diversas pruebas: construye un arca de grandes dimensiones, se ocupa de los animales que estaban con él en el arca durante un año, y se aleja de las relaciones íntimas. En mérito al hecho de haber estado a la altura de las diversas pruebas se convirtió en “Tzadik Yesod Olam”, “El Justo es la base  del mundo”
 
En el contexto de generaciones que se han corrompido  y  pervertido, se destaca  la condición de Tzadik de Noaj, un hombre único y particular en sus generaciones. En sus generaciones-tal como lo indica el texto: se refiere a las muchas generaciones en las que vivió en la previa del diluvio y las diez generaciones que transcurrieron entre Noaj y Abraham.

Noaj es tan particular en el texto bíblico que no sólo el texto lo denomina “Hombre justo, íntegro” sino que Dios mismo le expresa en su segunda revelación: “pues a ti te he visto justo ante Mí en esta generación” (11). Noaj es el primero al que alude el texto bíblico con el vocablo de “halló gracia ante los ojos del Señor”. Y lo importante de este concepto “hallar gracia” reside en el secreto de la profecía a la que pudo acceder.

De hecho, la construcción del arca, cuyas medidas exactas le explicó Dios, y en los preparativos que le fueron ordenados para recibir a todos los animales para ocuparse de su hábitat y alimentación, fue como una gran prueba para Noaj, ya que de hecho le fue ordenado construir una estructura de grandes dimensiones, en momentos en que en el horizonte no se veía señal alguna que anuncie  la llegada de la destrucción ni tampoco sabía cuánto tiempo la misma duraría y Noaj estuvo a la altura de esa prueba. Y en tres ocasiones enfatiza el texto bíblico que Noaj hizo todo, exactamente, tal como Dios se lo ordenara. Y aquí el estilo del texto bíblico es similar al del relato de la tarea de Moshé en el Mishkán (Tabernáculo).

A partir de la entrega de Noaj al ocuparse de la atención de los animales en el arca durante un año entero, se percibía una suerte de apego a las cualidades de Dios: “y sus misericordias se extienden sobre todas sus obras” (Tehilim, Salmos, 145, 9) Y así se convirtió Noaj en socio del creador del mundo tanto en el momento de la salvación como en la etapa de reconstrucción: “para hacer vivir simiente sobre la faz de toda la tierra” (3)

También, al apartarse de las relaciones íntimas durante toda la etapa del diluvio y la post-diluviana, tal como fuera insinuado, era una especie de prueba en la que también supo estar a la altura de la misma. Y así se transformó Noaj en un “pilar del mundo”, como el ejemplo del Sabio: “Cuando pase el torbellino, ya no existirá el inicuo, mas el justo es el cimiento del mundo”. (Mishlei, Proverbios, 10,25)-un cimiento fuerte  que él y su descendencia vivirán por mucho tiempo. 

Editado por el equipo del sitio del Tanaj, del Tanaj con el comentario "Daat Mikrá", Editorial "Mosad HaRav Kuk", Ierushalaim, libro Bereshit, páginas 240-241

Volver al capítulo

Ingresar al arca

El arca de Noaj nos enseña que a veces es necesario recluirse del mundo exterior, e incluso destruirlo, a fin de construir un mundo nuevo y mejor.

“Vino Noaj — y sus hijos, su esposa y las esposas de sus hijos con él — al arca a causa de las aguas del diluvio”. (7)

Según el comentario del Rab Kuk (Musar Avija, capítulo 2, párrafo 1) el relato del ingreso de Noaj al arca no es tan solo un relato histórico, sino un hecho esencial.

A veces es necesario ingresar al arca de Noaj, y destruir todo lo que hay alrededor. A veces no hay posibilidad de “reparar desde el interior”, y entonces se requiere de una política de convergencia de fuerzas, y la decisión de que no hay otra alternativa que la de borrar todo el sistema vigente.

Una realidad como esta existe también en el mundo particular del hombre y también en el sistema general. En el mundo privado del hombre, ésta puede ser una de las sendas de la moral.Cuando el hombre siente que no tiene fuerza para continuar en el mundo tal como es, y se deteriora y cae en un ámbito de corrupción, debe ingresar al arca.

Un arca de este estilo puede ser Yom Hakipurim, día en el cual abandonamos el mundo tal cual es, e ingresamos a un arca compuesto por el ayuno, la privación de las relaciones íntimas, la no utilización de calzados de cuero, la prohibición de trabajar y otras;

Un arca de este estilo puede ser un arca particular, en la cual el hombre deja el sistema en el cual crece y vive, y se refugia un poco en sí mismo, para rehabilitarse; un arca así puede ser la definición de que en estos momentos, no está en condiciones de seguir actuando en los sistemas en los cuales vive, por el desgaste y la caída, y opta por evadirse en su propio refugio.  En todas estas situaciones, él ingresa a un símil del arca de Noaj, y se encierra en su propio mundo.

También en los ámbitos generales se puede dar la situación de que un determinado sistema haya fracasado, por lo cual se impone eliminarlo, y preservar dentro del arca las raíces espirituales e internas que lo harán resurgir en el futuro;

El común denominador en todos los hechos particulares y generales es que le damos continuidad al arca de Noaj y a la política de destrucción de los elementos de alrededor y la preservación del bien esencial.

Sin embargo, todas estas acciones son temporales. El relato del arca de Noaj no nos enseña solamente sobre el ingreso al arca de Noaj; nos enseña también acerca de la salida de la misma y sus caminos.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj

Gentileza del sitio de la Academia Rabínica "Orot Shaúl"

El Rab Yuval Cherlow nació en el año 1957. Es Rosh Yeshivá de la Yeshivat Hesder Amit Orot Shaúl, en la ciudad de Raanana y fue uno de los fundadores de la organización sionista-religiosa Tzohar.

Volver al capítulo

El descenso del nivel humano

En el relato del diluvio, hay una proximidad entre el hombre y el animal, que sobreviven al diluvio y emergen juntos hacia un nuevo mundo. Después del diluvio cambia el estatus humano, y no domina a otras criaturas, sino que es parte del mundo natural.

A lo largo del relato del diluvio se refleja una particular proximidad entre Noaj y los animales. El ser humano y los animales son mencionados juntos en reiteradas ocasiones. Ya sea en la descripción del pecado:” Vió Elohim la tierra y he aquí que estaba pervertida, pues pervirtió toda creatura su senda sobre la tierra”. (6,12); ya sea en el ingreso al arca: “Vino Noaj — y sus hijos, su esposa y las esposas de sus hijos con él — al arca a causa de las aguas del diluvio.  De los animales puros y de los animales que no son puros y de las aves y todo lo que repta sobre la tierra.  De dos en dos, vinieron hasta Noaj — al arca — macho y hembra; conforme había ordenado Elohim a Noaj”. (7, 7-9). Y así también al salir del arca: “Sal del arca, tú y tu esposa y tus hijos y las esposas de tus hijos, junto a tí. 17. Todos los animales que están contigo, de toda creatura: aves y animales y todo reptil que repta sobre la tierra, harás salir contigo. Pulularán en la tierra y fructificarán y se multiplicarán sobre la tierra”. (8, 16-17).

La afinidad entre los animales y la persona en este relato se destaca en algunos aspectos. Prestemos atención a dos sorprendentes elecciones lingüísticas que describen a los animales. En las palabras de Dios a Noaj, Él describe a los animales como una pareja: “De todo animal puro tomarás siete parejas: macho y su hembra y de los animales que no son puros, dos: macho y su hembra”. (7,2). No es necesario expresar que el apodo “hombre y esposa” es adecuado para los seres humanos pero es sumamente sorprendente que aparezca en la descripción de las parejas de los animales, ya que para ellos resulta más adecuado el calificativo “macho y hembra”. Una elección sorprendente similar tuvo lugar en la descripción de la salida del arca: “Salió Noaj y sus hijos y su esposa y las esposas de sus hijos, junto a él.  Todo animal, todo reptil y todo ave y todo lo que se mueve sobre la tierra, según sus familias salieron del arca.” (8, 18-19).La utilización del vocablo “Lemishpejoteihem” (“según sus familias”) no es apropiado para los animales y es mucho más adecuado para el ser humano.

La sensación es que la semántica juega un papel en el diseño de la conciencia lectoraque acerca al mundo animal al mundo humano. Esta sensación emerge de la trama: así como los animales murieron junto alser humano, así también se regeneran juntos: “Acordóse Elohim de Noaj y de todas las fieras y de todos los animales que se hallaban con él en el arca” (8,1)

En un mundo que se renueva después del diluvio hay un común denominador entre el Hombre y los animales. No están a ambos lados de la trinchera, sino juntos en el mismo lugar. El hombre descendió al estatus de animal y se convirtieron en socios.

Así, de la bendición de Dios a Noaj desaparece el predominio sobre los animales (que apareció en la bendición de Dios al primer hombre), y en su lugar aparece el miedo: “Vuestro temor y vuestro predominio sea sobre todo animal de la tierra”. (9,2). El hombre post-diluviano no gobierna ni reina sobre las otras creaturas, más allá de que Dios lo dotó de una comprensión superior, de modo que todos los animales temen de su fortaleza y de su arco. Así como el ciervo sospecha de la leona y el ratón de la serpiente, del mismo modo todos los animales del mundo están destinados a temer del hombre, que en su superioridad puede imponerse sobre ellos.

A pesar de que el mundo se renueva después del diluvio en una forma similar a la de la creación del mundo, el estatus del hombre ya no es el mismo

La decadencia de la virtud humana también tiene un lado optimista: de ahora en adelante sus pecados no derivarán en la caída del mundo entero.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj, del libro "Bereshit-relatos de comienzos", Editorial "Tevunot" y "Yediot", páginas 187-194

El Profesor Yonatan Grosman enseño en el Departamento de Tanaj de la Universidad de Bar-Ilan y en el Instituto Herzog. Es uno de los notables profesores de Tanaj en el Estado de Israel.

Volver al capítulo

Por qué dice la Torá que Nóaj era justo

*Estos materiales fueron publicados en el Jumash producido por la Editorial Ner, www.kehot.com.ar
Reproducido con autorización de Editorial Ner, [email protected]  
Copyright, derechos reservados y reproducción prohibida de los mismos

¿Por qué dice la Torá que Nóaj era justo? (v. 9)
RASHI: Puesto que la Torá lo menciona, cuenta su alabanza, como
dice el versículo: “La mención de un hombre justo es para bendición”
(Prov. 10:7). Otra explicación: Para enseñarte que la “descendencia”
principal de los justos son sus buenas acciones.
GUR ARIÉ: Rashi escribe que de este versículo aprendemos que
cuando se menciona a un hombre justo, este debe ser elogiado. ¿Por
qué, entonces, encontramos que numerosos individuos justos –como
los Patriarcas– son mencionados sistemáticamente en la Torá sin
palabras de elogio?
La idea de Rashi aquí es que el hombre justo deber ser elogiado
cuando se lo menciona en el contexto de hombres malvados. Por
eso, en nuestro caso, donde Nóaj es mencionado en comparación
con su malvada generación, la Torá lo elogia. Similarmente, cuando
Avraham es mencionado en el contexto de la malvada gente de
Sedóm y Amorá, la Torá lo elogia (véase abajo, 18:18, y Rashi allí). En otros
casos, en cambio, el elogio no es necesario.
LEVÚSH HAORÁ: La solución de Gur Arié –que la Torá elogia al
hombre justo solo cuando se lo menciona en un contexto de maldad–
es insostenible. Pues, al final de Parshat Bereshit, Nóaj es
mencionado en el contexto de diez generaciones malvadas entre
Adam y Nóaj, y sin embargo no es elogiado.
Se pueden argumentar dos soluciones posibles:
a) De hecho, Nóaj es elogiado al final de Parshat Bereshit, con las
palabras: “Nóaj halló gracia en los ojos de Dios” (6:8).
b) Alternativamente, se puede argumentar que Nóaj no fue elogiado
en Parshat Bereshit porque el tema mencionado allí era primordialmente
el de los “descendientes de Adam”. Por eso, en Parshat
Bereshit, Nóaj no es mencionado en mérito propio, sino apenas
como un detalle en el árbol genealógico de Adam.
En nuestra Parshá, sin embargo, donde Nóaj es mencionado en
mérito propio, la Torá lo elogia, en base al principio citado por Rashi
que: “La mención de un hombre justo es para bendición”.

Volver al capítulo

Noaj, diluvio, justicia

La Torá nos enfrenta en sus primeras Parashiot ante dos de las principales ideas del judaísmo. Bereshit nos muestra la fé en la Briá, en la Creación del Universo, Noaj nos enfrenta con la Hashgaja, con la Providencia, la ley eterna que gobierna el Universo entero.

“Y se corrompió la tierra delante del Señor y se llenó la tierra con violencia, y miró el señor la tierra, y he aquí que estaba corrompida, porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra.” (Bereshit VI 11-12).

Las generaciones se sucedieron, empero el fin, la esencia, el móvil de la creación no había sido alcanzado, el bien había sido desvirtuado y por el contrario imperaba el más absoluto de los males, la opresión y la injusticia en sus tres manifestaciones, la idolatría, la inmoralidad y el crimen. A pesar de todo agregan nuestros Jajamim, la Torá al querer caracterizar el pecado de la generación del diluvio (Dor Hamabul), no lo hace sino por medio de su clásica expresión: " Y se llenó la tierra con violencia”, a lo que agrega Rashi citando el Talmud

ותמלא הארץ חמס, לא נחתם גזר דינם אלא על הגזל

"Y se llenó la tierra con violencia: No fue sellado su destino por el robo".

Posteriormente nos encontramos con la Dor Hapalaga, la generación que había de ser esparcida por todos los confines de la tierra, pero la Dor Hapalaga no sería tan cruelmente castigada, su pecado y su castigo se hallan notablemente disminuidos por la Torá. La Dor Hamabul fue esencialmente castigada por el robo, pues la sociedad que llega a la descomposición interna, al odio entre sus componentes, a la violencia y al robo, esa sociedad se halla condenada por las leyes eternas a desaparecer.

En Akedat Itzjak  nos muestra que estas dos Parashiot y Noaj y Bereshit, se hallan íntimamente unidas entre sí de acuerdo a los principios ya expuestos, y especialmente, pues Noaj completa la visión del mundo que Bereshit nos ofrece.

Es famosa ya la comparación filosófica entre el macro y el microcosmo, el gran y el pequeño Universo, el Universo moral y el físico. En Akedat Itzjak compara estos dos Universos con los instrumentos cuyas cuerdas se hallan construidas de acuerdo a relaciones determinadas, tal que cualquier sonido en una de ellas se comunica al otro instrumento por resonancia. Toda melodía ejecutada en un instrumento se transmite instantáneamente al otro, y este es también el sentido del Universo todo. Cada hombre es un artista que ejecuta en su instrumento una melodía, y esa melodía se transmite y se reparte por todos los espacios estelares:

“תהלת ד´ ידבר פי ויברך כל בשר שם קדשו לעולם ועד"
“La alabanza al Señor expresará mi boca, y todas las criaturas bendecirán su santo nombre por la eternidad”.

Este pequeño versículo perteneciente a "Ashrei”, uno de los salmos incorporados a las oraciones diarias, expresa la anterior idea, el hombre es cual director de una majestuosa sinfonía cuyos ejecutantes son las criaturas. Si los antiguos filósofos habían oído la música celestial de las esferas, la Torá que también ve que en todo está la obra del Señor, antepone a toda la acción moral del hombre, el ejecutante el que guía el Universo todo.
Y esto es lo que la Torá nos muestra y presenta en los cortos versículos analizados: 

"Y miró el Señor la tierra, y he aquí que estaba corrompida, porque toda carne (todo hombre) había corrompido su camino sobre la tierra" (VI, 12).
"La tierra estaba corrompida", toda la naturaleza entera había perdido su sentido “Porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra”. El Diluvio nos muestra pues ante todo la Hashgajá, la Providencia, y en el mismo hecho del Diluvio los podremos observar. 

El diluvio es la invasión de la tierra por las aguas, y en este mismo hecho observamos sobre todo la idea moral. Los profetas, las Escrituras nos muestran siempre un milagro divino que para ellos representa la naturaleza toda, el límite de la tierra y de las aguas que estas no se atreven a trasponer. Nosotros nos hallamos frente a hechos singulares día tras día y noche tras noche, se suceden las mareas, que inconscientemente causan los grandes astros celestes. 

Las fuerzas de la naturaleza se han juntado en multitud de fenómenos celestes, pero todos ellos no pueden trasponer la frontera de la tierra, el hombre ha dominado a la misma naturaleza por medio de ella misma. Aprendiendo a doblegarse, el hombre ha logrado conquistar totalmente a la naturaleza y terminó por dominarla. Las aguas que no se atreven a cubrir la tierra son el símbolo de la naturaleza toda que se doblega ante el hombre. El castigo de la generación del Diluvio, del Dor Hamabul, ha sido justamente la invasión de las tierras por las aguas. 

La regularidad de las aguas que los astros celestes elevaban y rebajaban continuamente, el límite de las tierras, todo cuando el hombre abandone su senda el camino del bien, todo se pone en contra suyo, y las aguas invaden la tierra.

La naturaleza no puede ser dominada sino sometiéndose a ella. La ciencia ha aprendido con su experiencia esta verdad, más ésta no se halla solamente reducida a su parte material y física, sino que se halla compenetrada en sus ideas morales:

“בטל רצונך מפני רצונו כדי שיבטל רצון אחרים מפני רצונך" (אבות פרק ב´)

“Obra de tal modo que la voluntad (de HaShem) sea la tuya, para que haga tu voluntad, como si fuera la suya "  (Abot II). En el bien se halla la esencia de la dominación de la Naturaleza pues el bien es el móvil y el fin de la Creación entera.

El Mabul y la enseñanza de la tristemente famosa generación nos muestran pues que nuestros ideales y la vida toda deben estar guiados por el superior principio del bien.

Entre todas las iniquidades, en medio de la injusticia, resalta una límpida y cristalina figura que salva a la humanidad toda, la de Noaj acompañado por sus hijos: Shem, Jam y Jafet, que habían de ser los padres de las futuras familias que poblarían el Universo todo.

Solo tres calificativos cita la Torá al referirse a Noaj, y estos tres adjetivos tienen una idea central:

     ”Noaj, varón justo perfecto fue en sus generaciones con el Señor camino Noaj":
"אלא תולדות נח - נח איש צדיק תמים היה בדורותיו את האלוקים התהלך"     
Tres habían sido los pecados de la generación del Diluvio, y contra estas tres antepone Noaj su grandeza: "Varón justo", "perfecto" y que "caminaba con el Señor" eran las cualidades que oponía al robo, a la amoralidad y a la idolatría que imperaban en sus tiempos.

Es decir que la Torá quiso recalcar una idea central, Noaj se salvó esencialmente por una única causa, la de no haberse asimilado a su generación, que todo el mundo se hallaba sumido en las tinieblas, pero él no abandonaba la luz que lo guiaba por sobre todo y ante todo, la ley espiritual de sus principios.

Y eso es lo que vemos posteriormente cuando el Señor ordena a Noaj construir la Teba, el "arca" que habría de llevar a la futura generación, que se salvará de la destrucción del Universo del pasado. Noaj no titubea un instante, lo que Ds’ ordena ejecuta, y la Torá nos repite: “E hizo Noaj tal como el Señor le dispuso” (VI1,5). Esta expresión la hallamos también en la Torá cuando Aarón enciende las luminarias de la Menora, y nos indica la total fé y sumisión a las palabras divinas a pesar que todo se oponía a ellas.
Noaj se salvó pues por su disposición a salvarse, su esfuerzo redentor y su resistencia a la asimilación son las que lo salvaron de la destrucción y aniquilación.

"Estas son las generaciones de Noaj (Toldot Noaj). Noaj varón justo y perfecto fue en sus generaciones". De aquí deducen los Jajamim que:

“ ללמדך שעיקר תולדותיהם של צדיקים מעשים טובים"
los hijos de los justos son sus buenas obras, son sus verdaderos frutos interiores, son parte de su propio ser, y también aquí la descendencia de Noaj fueron sus buenos actos, tal como el versículo quiere indicarlo. Las buenas obras están unidas a lo que el hombre deja en este mundo.

 "Perfecto fue en sus generaciones. Rashi nos dice que éste versículo fue interpretado de diversas maneras por los sabios talmúdicos. El versículo en sí es bastante explícito, "en sus generaciones", indica que su perfección fue relativa, y continúa Rashi, hay Jajamim que lo estudian para alabanzas, otros por el contrario para oprobio."En sus generaciones” más si hubiese estado en la generación de Abraham no hubiese tenido trascendencia alguna. Hay por el contrario quienes dicen que “en su generación” nos indica que si hubiese estado en un período normal su perfección habría aumentado aún más. Hasta aquí la controversia como simple curiosidad. Sin embargo hay aquí encerrado un principio más profundo, una enseñanza para el hombre. El hombre juzga de acuerdo a lo que ve, a lo que él mismo siente, es decir proyecta sus impresiones sus sentimientos sobre su compañero.

Esta pequeña observación nos muestra Rashi que nos está prohibido juzgar a nuestros hermanos, pues no podemos conocer la profundidad de sus almas, de sus pensamientos, sentimientos y pasiones.

Cuál sería la actitud del hombre si hubiesen variado todos los factores exteriores a él, hubiese variado también su conducta?

Ante estos interrogantes la mente humana debe concluir por reconocer su propia ignorancia, y el alma nos debe enseñar el principio de los Jajamim 

“אל תדון את חברך עד שתגיע למקומו"

"No juzgues a tu hermano hasta que estés a su lugar”
En esta esta misma Parashá, como ya lo hemos hecho notar hallamos el relato de la Dor Hapalaga, la generación de la dispersión. Varias generaciones habían pasado ya del diluvio, y nos enfrentamos con un nuevo problema:  

"Era entonces toda la tierra de una lengua y unas mismas palabras. Y aconteció que Cuando partieron a Oriente hallaron un valle en la tierra de Shinar y se asentaron allí. Y dijeron los unos a los otros. Vamos, hagamos ladrillo y cozámoslo con fuego. Y el ladrillo les sirvió de piedra  y el asfalto en lugar de revoque. Y dijeron: Vamos edifiquemos una ciudad y una torre cuya cúspide llegue al cielo, y hagámonos un nombre por si fuéremos esparcidos sobre la faz de la tierra”.

Tales eran las intenciones de la Dor Hapalaga, y la Torá termina relatándonos que por ello fueron dispersados y sus lenguas confundidas: "Así los esparció Ds" desde allí sobre la faz de la tierra y dejaron de edificar la ciudad. Allí confundió Ds' el lenguaje de toda la tierra y desde allí los esparció sobre la faz de toda la tierra”.

Es interesante adentrarse en el sentido del pecado de la Dor Hapalaga y su castigo, y realmente sacaríamos conclusiones muy interesantes de tal análisis. La Torá nos relata que los hombres hallaron el valle de Shinar y cambiaron la piedra y la mezcla por el ladrillo y el asfalto. La significación de esto es muy sencilla, el hombre comienza a utilizar la técnica y las invenciones le abren nuevos caminos. Empero la técnica en sí mismo no tiene un sentido moral positivo, pues es una creación del hombre, la misma técnica puede a veces hacer nacer en el hombre sentimientos y pasiones que lo lleven al mal. El hombre creía que al dominar la técnica podía ya construir torres “cuyas cúspides lleguen al cielo”, y el sentimiento interior que los dominaba era el de “hagámonos un nombre”, el de la soberbia y superioridad.

Volver al capítulo

Pages

x

Lee el Tanaj cómodamente. ¡Instala nuestra App en tu pantalla de inicio!

📲 Instala nuestra App

Toca el botón de Compartir (el icono de un cuadrado con una flecha hacia arriba) en la barra de Safari, desliza hacia abajo y selecciona 'Agregar a la pantalla de inicio'.