Infografía y síntesis del capítulo, Génesis 6

El problema-los Bené Elohim y las hijas del hombre (1-4)

Los humanos empiezan a reproducirse en la tierra. Los Bené Elohim (cuya identidad no es lo suficientemente clara. Hay dos concepciones centrales entre los comentaristas al respecto: una de ellas sostiene que se refiere a los jueces y ministros, es decir personal de alta jerarquía, la segunda idea señala que se refiere a los ángeles) toman para sí a las hijas del hombre “que eran bellas” (2). Dios ve eso y expresa: “! No contenderá eternamente Mi Espíritu por causa del hombre porque es carne! Será su vida, ciento veinte años” (3)

La conclusión-“Borraré al hombre que he creado…desde hombre hasta bestia” (5-8)

Dios ve que el hombre hace el mal en la tierra “y que todo impulso del pensamiento de su corazón era únicamente el mal todo el tiempo” (5) y Dios se lamenta de haber creado al hombre “y se entristeció” (6). Dios decide destruir todo lo creado y borrar al hombre, y al animal y a la bestia de la faz de la tierra. Pero este fragmento culmina con una esperanza optimista: “Empero Noaj halló gracia ante los ojos de Adonai” (8)

La esperanza-“Noah era hombre justo, íntegro había sido en sus generaciones” (9-22)

Tal como concluyó el pasaje anterior, Noah halló gracia ante los ojos de Dios. En el capítulo anterior oímos que el destino de Noah era el de salvar a la humanidad de la maldición que Dios impuso sobre la tierra: “Le puso el nombre de Noah, diciendo: Este nos traerá consuelo de nuestro trabajo y del esfuerzo de nuestras manos, por la causa de la tierra que Adonai ha maldecido” (5,29). Así Dios se revela ante Noah y le ordena construir el arca que salvará a la humanidad de la aniquilación total. Mientras Dios traerá un intenso diluvio sobre la tierra que destruirá a todo ser viviente en el mundo, al arca ingresarán la familia de Noah, animales y bestias-y así se salvarán. Noah escucha a Dios y hace “conforme a todo lo que Elohim le había ordenado, así hizo” (22)

Equipo del sitio del Tanaj

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Infografía y síntesis del capítulo, Génesis 4

El capítulo 4 relata la historia de los dos primeros hijos de la humanidad: Cain y Hevel

Nacimiento (1-2)

El capítulo comienza con el primer nacimiento a nivel mundial: “El hombre amó a Haváh, su esposa” (1) y ella dio a luz a dos niños: Cain y Hevel. Sin embargo, Hevel no tiene explicación para su nombre, pero Cain sí lo tiene: ”Y dijo: He creado un varón con la ayuda de Adonai”  (1). El texto bíblico también hace referencia a la ocupación de cada uno de los hijos: Hevel era pastor de ovejas  y Cain labrador de la tierra.

La ofrenda- hacia el asesinato (3-5)

 “Al cabo de un período de tiempo” (3) Hevel y Cain traen una ofrenda a Dios. Cain trae del fruto de la tierra, mientras que Hevel trae de las primeras y mejores crías de su rebaño. Dios no recibió la ofrenda de Cain, y el motivo de ello no es muy claro. Cain obviamente siente ira y tristeza: ” Enojóse Cain mucho y decayó su semblante (5).

Revelación (6-7)

Dios intenta alentar a Cain y le dice: “Ciertamente, si has de hacer el bien, te erguirás. Mas si no hicieres el bien, el pecado yace a la puerta, hacia tí dirige su deseo, mas tú lo habrás de dominar” (7). Este versículo es considerado como uno de los más difíciles para comprender en todo el Tanaj, pero aparentemente Dios intenta manifestarle a Cain que haga el bien y no el mal. ¿A qué bien y a qué mal se refiere, y cuál será el beneficio de Cain en ambos casos? Los comentaristas proponen diversas y variadas respuestas

El asesinato (8)

Cain se desentiende de la recomendación de Dios y mata a Hevel: “Y ocurrió, que al estar ellos en el campo, se erigió Cain contra Hevel su hermano y le mató” (8). Tampoco aquí el texto bíblico no explicita por qué Cain mató a su hermano y qué es lo que pensó en su fuero interno cuando lo hizo, sino que relata que ellos estaban al mismo tiempo en el campo. Ni siquiera se mencionan las palabras que Cain le expresó a su hermano antes del asesinato, tan sólo señala: “Dijo Cain a Hevel su hermano...” (8) sin continuidad en el relato.

Revelación (9-16)

Dios vuelve a revelarse a Cain, y en esta ocasión lo reprende por su pecado: “Dijo: ¿Qué has hecho? ¡El clamor de la sangre de tu hermano clama hacia Mí desde la tierra!” (10). El castigo de Cain no tardó en llegar y es muy similar al castigo que recibiera su padre, Adam: “Y ahora serás maldecido por medio de la tierra que abrió su boca para englutir la sangre de tu hermano, de tu mano. Cuando cultivares la tierra, no dará más todo su vigor para tí. Errante serás y recorrerás la tierra ” (11-12). Tras un diálogo que lleva a cabo Cain con Dios, se arriba a la siguiente síntesis: “Le dijo Adonai: Por lo tanto, todo el que matare a Cain, siete veces será catigado.” (15). Cain se aleja de Dios y se estableció “y se asentó en la tierra de Nod, al este de Heden” (16).

La descendencia de Cain- de cara al asesinato.

Al principio de la historia, oímos que Adam y Havah se convirtieron en padres y ahora se convierten en abuelos: “Amó Cain a su mujer, la cual concibió y parió a Hanoj” (17). De aquí en adelante aparecerá una lista de los descendientes de Caín que se dedican a tareas diversas como la música, la producción de instrumentos de hierro y otras. Uno de los descendientes de Cain, Lémej, describe en una poesía que suena como una oda (a sí mismo) cómo asesinó a Cain: “Hadáh y Tsiláh ¡escuchad mi voz! Esposas de Lémej ¡oíd mi dicho! Pues hombre maté por mi herida, y niño por mi golpe. Pues si siete veces Cain será vengado Lémej lo será setenta y siete” (23-24).

Tal como puede verse y comprenderse, aquí el asesinato es aún más borroso: en lugar de la descripción del hecho, surge (aparece) la canción de alabaza de Lémej por la muerte de su  bisabuelo …

Nacimiento (25-26)

Ahora, tras la muerte de los dos hijos de Adam y Hava, se requiere de una nueva generación. Una vez más “Amó Adam a su mujer otra vez” (25) y en esta ocasión nació Shet “ya que me concedió Elohim otra descendencia” (25). Shet tuvo un hijo llamado Enosh, y el capítulo finaliza con la expresión que “ Entonces se empezó a invocar el Nombre de Adonai”. (26)

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שתי קריאות בנבואת זכריה

 

זכריה רואה בחזיון מנורת זהב. חכמים ראו במנורה זו דימוי לכנסת ישראל. וכך אומר המדרש:

"ויאמר אלי מה אתה רואה? ואומר ראיתי והנה מנורת זהב כולה וגולה על ראשה" (זכריה ד', ב).
מהו "וגולה על ראשה"?
תרין אמוריין (= שני אמוראים): חד אמר 'גולה' וחד אמר 'גואלה'.
מאן דאמר (=מי שאמר) 'גולה', גלו ישראל לבבל וגלתה שכינה עימהם,
כמה דאת אמר "למענכם שלחתי בבלה" (ישעיה מ"ג, יד).
מאן דאמר 'גואלה', פרוקא (=משחרר), "גואלנו ה' צבאות שמו" וגו' (ישעיהו מ"ז, ד).
(ויקרא רבה פרשה לב ח)

שני החכמים חלוקים בשאלה מה המשמעות של הגוּלה שעומדת בראש המנורה המסמלת את עם ישראל. שתי הפרשנויות מנוגדות מאוד: האחת מדברת על הגוֹלה ועל ירידתו של האל עם העם לגולה והשנייה מדברת על הגואל שעומד בראש כנסת ישראל.

שתי האפשרויות שמציבים החכמים מאפשרות שתי קריאות בנבואת זכריה - האם זכריה מדבר כבר אל העולים שנמצאים בארץ ולכן הגואל הוא העומד בראש או שזוהי נבואה למי שנמצא עוד בגולה וצריך שיזרזו אותו לעלות. כך גם לגבי דברי הנבואה: "... לֹא בְחַיִל וְלֹא בְכֹחַ כִּי אִם בְּרוּחִי אָמַר ה' צְבָאוֹת" (ו) - האם הביקורת של הנביא על הפעולות הנעשות היא כלפי מי שבגולה שמנסה לשנות עולמות בשביל לעלות או להפך כלפי אלו שכבר עלו ומנסים לשנות את הקיים בארץ.

לכל פירוש הקושי והחוזק שלו ובעיקר המסר לימינו.


נערך ע"י צוות אתר התנ"ך

באדיבות אתר 929

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לא לבוז ליום קטנות

 

"כִּי מִי בַז לְיוֹם קְטַנּוֹת וְשָׂמְחוּ וְרָאוּ אֶת הָאֶבֶן הַבְּדִיל בְּיַד זְרֻבָּבֶל" (י)

כמה קשה הוא התהליך הארוך, הממושך, שכל מטרתו היא משהו לא מושלם, שאולי כלל לא יצלח. נביאי הבית השני ומנהיגיו היו צריכים להתמודד עם קשיים גדולים ביותר.

רוב העם נשאר בגלות, וכנראה שההצלחה החומרית שם הייתה משמעותית. כאן בארץ היו דלת העם. הם ידעו שהם דלת העם, הם ידעו שקשה להם ושאולי בבבל קל יותר. הם היו צריכים להתמודד עם קשיי היומיום – פרנסה, אויבים מבית, אויבים מחוץ. לא היה קל פה בארץ הזאת.

הם גם ידעו שהיה פה בעבר משהו מפואר, שהם כנראה לעולם לא יצליחו להגיע לרמתו. אמרו להם שהיה פה שמח לפני שהם נולדו, ושהכל היה פשוט נפלא לפני כמה עשרות שנים. אבל זכריה לא מתרשם מכל אלו.

זכריה דורש מהעם להתייחס ברצינות "לְיוֹם קְטַנּוֹת". ליום שבו זרובבל מתחיל את המדידות עם אבן הבדיל. מדידות שבסופן יעמוד בית מקדש בלב ירושלים. מקדש פחות מפואר, כנראה, מזה שהיה כאן פעם. גם הפולחן בו לא יגיע לרמת הבית הראשון, וצפויים עוד הרבה קשיים, ובכל זאת.

זכריה מלמד את העם משהו שבעתיד יהיה מפתח לקיומו של העם היהודי בגלות ובשובו אל הארץ: אסור לבוז ליום קטנות, כי מהרבה ימים קטנים כאלו צומח משהו גדול – לאומיות עברית בארץ ישראל.


באדיבות אתר 929

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אוד מוצל מאש

 

שלוש המילים: "אוד מוצל מאש" (ב) שכתובות בפרק ג' של זכריה הציתו בי זיכרונות ילדות מתקופת האופל – השואה. כבר בהיותי ילד בן חמש וחצי התמודדתי מול סבל יום יומי - רעב, מחלות, קור, אימה ומה לא.

עכשיו אני ניצול שואה מבוגר בן שמונים, מסתכל לאחור לעבר שנות הילדות ורואה את האוד - הגחל הבוער לאיטו, מסרב להיכבות. בקרבתו להבת אש שאינה מציתה את שכנה הגחל. ולמרות הזיקים היוצאים מהאש והחום הצורב, סכנת הצתת המדורה לא מתממשת, אך ממשיכה להיות שרירה וקיימת.

לכן אני, וכך רבים משורדי השואה, רואה עצמי כאוד מוצל מאש, ועושה כמיטב יכולתי להעביר לדור הצעיר מסר על מה שעבר עלינו בחיים. אני עושה זאת כשליחות לעורר את המודעות לבל יִישָּׁכַח זכר מליוני הקרבנות שעונו ואחר כך נרצחו באשמתם היחידה: שהיו יהודים.
זו גם סיבת כתיבת שורות אלו, למען השגת המטרה: "אל תשכחו!".

אני, האוד ששרדתי, מוצל מאש, הגעתי לארץ ישראל, מולדתי, ב-1951, ובה הצלחתי להשתקם ולממש את תקוותי ומשאלותי לעתיד. חונכתי בקיבוץ ניצנים, עבדתי ולמדתי כנער במסגרת "עליית הנוער" והשלמתי לימודים אקסטרניים בעיר תל אביב. בגיל שבע עשרה וחצי התגייסתי לצה"ל ושירתתי בסיירת חטיבת גבעתי 3 שנים. השתתפתי במלחמות ישראל, ממבצע סיני ועד מלחמת לבנון הראשונה.

בורכתי במשפחה נפלאה: רעיה, שלושה ילדים ותשעה נכדים. אני חבר במועדון "עמך" חולון המעניק לנו פעילות ענפה, יום יומית, מגוונת ומעניינת.
אני מודה לאל שזכיתי לחיות ולתעד את קורותי למען הדורות הבאים.

אני פונה לבני עמי במדינת ישראל – אתם נמצאים בארץ מובטחת ומאובטחת. יש לכם עתיד ללא מורא וללא פחד מכל שונא. המורשת והביטחון יהיו מנת חלקינו גם לדורות הבאים ולעולמים, היו ברוכים!


נערך ע"י צוות אתר התנ"ך

באדיבות אתר 929

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להביט קדימה ולא להתייאש

 

בתודעתו של חובב תנ"ך ממוצע, נקשר השם יהושע עם יהושע בן נון. אבל לצדו בולטת במקרא דמותו של יהושע בן יהוצדק, הכהן הגדול שחי בימי הנביא זכריה, בראשית ימי הבית השני. יהושע הוא ניצול, "אוד מוצל מאש" (ב), בן "הדור השני" לשואת חורבן הבית הראשון. אפשר שאביו, יהוצדק, היה בין הגולים שראו וחוו בעיניהם ממש את החורבן הראשון (דברי הימים א ה', מא).

דמותו עשויה לשמש דגם, אות ומופת לכל הניצולים. במקום להתחפר ולשקוע בתהומות של כאב, ייאוש ואובדן על "העולם שהיה", לבַכּוֹת עד אין קץ את כל הנספים בחורבן הגדול ולאבד כל תקווה, בוחר יהושע הכהן הגדול להביט קדימה, אל עבר העתיד.

השטן – שטן הייאוש ואובדן האמונה - עדיין "עומד על ימינו לשטנו" (א), סונט בו ש"הכל אבוד", ש"אין עוד טעם", משדלו לנטוש את מורשתו שנתגלתה כחסרת תוחלת, מובילה אלֵי אבדון.

אבל יהושע אינו נכנע. הוא מסיר מעליו את "הבגדים הצואים" (ד) (שלפי מסורת חז"ל והתרגומים התבטאה בהתבוללות ילדיו), מסיט את העבר הנורא לצד, ולובש מחלצות חדשות, נקיות, טהורות. בעזרת שותפיו, "אנשי מופת" (ח), מבקש הוא לבנות בית חדש, שיתנהל על אדני הצדק והיושר ("אם בדרכי תלך, ואם את משמרתי תשמור, וגם אתה תדין את ביתי וגם תשמור את חצרי"; ז), ויהיה אור לגויים.

יהושע הכהן הגדול מקים מחדש – עם זרובבל – את בית המקדש השני, ופועל עמו בהרמוניה ליישוב הארץ, לקימום מוסדותיה, ליצירת עולם חדש, טוב יותר. בעקבותיו, יעלה לימים לארץ ישראל גם דודו, עזרא הסופר, ויחדש את מורשתו הרוחנית של העַם, שגם בהיותו בגולה לא איבד מעולם את התקווה לשוב לארץ ציון וירושלים, ולכונן בה חברת מופת שתהיה אור לגויים.


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El desafió de descubrir la “Tierra que te mostraré”

En buena parte, nuestra personalidad está determinada genéticamente. El ambiente y las experiencias de la vida (padres, compañeros de escuela, sociedad, amistades, cultura, etc.) se ocupan de moldearnos en una dirección u otra. El margen de cambio de la forma de ser, es por lo tanto reducido. Tenemos tendencias de repetir conductas. Errores y aciertos. Y la ley del menor esfuerzo nos abraza, esclavizándonos a sus reglas. Una persona sana tiene una buena dosis de variabilidad y flexibilidad que le permite adaptarse a distintas situaciones. La salud se comprueba en la medida en la que se puede salir de los límites de los territorios que si bien pueden sentirse propios, nos paralizan.

Debemos aprender salir de nuestra tierra, de nuestra parentela, de la casa de nuestros padres, y de sus trabas, para poder elevarnos a la búsqueda de “la tierra que te mostraré”. Esa tierra que si bien no tiene fronteras, no es de fácil acceso, porque en su entrada exigen el certificado de haber tomado la decisión correcta, contar con una mente nueva y llevar el corazón dispuesto a luchar para poder descubrirla y conquistarla. Resistiendo la tentación de abandonar los esfuerzos y regresar desandando el camino en búsqueda de la fantasía mítica de la seguridad de lo conocido. Que según el dicho popular, uno de los tantos, tan equivocados, reza que es mejor malo conocido por bueno por conocer. Terrible mentira que nos hace involucionar y retroceder en nuestro crecimiento.

No es fácil descubrir por uno mismo los cambios que se deben realizar para adquirir las nuevas cualidades. Para ello se necesita inspiración. Revelación. Voluntad. Atención. Oído. No es simple subir por empinadas cuestas, cuando uno carga el lastre de la tierra, de la parentela, de la casa que ya no es de uno. Para llegar a la “tierra que te mostraré”, previamente hay que salir del territorio ajeno, que hasta el alumbramiento se pensaba y se sentía propio. Destapar las cobijas, quitarse los pañales, despojarse de las seguridades aparentes, y respirar. Así de simple. Así de difícil. No se puede subir un escalón si los zapatos están adheridos con pegamento al inferior. Hay que hacer fuerza y despegarlos.

Cualquiera puede quedarse en la casa de su padre. Aún cuando se asfixie. Aún cuando es mantenido y pierde la independencia. Para LejLejá, para salir para ti y para tus intereses, sin embargo hace falta ser un Avram. Para ser un gran pueblo, para llegar a la Heredad.

Avram no se conformó con la intención. Al oír el llamado se puso en marcha. Fue la acción lo que lo convirtió en Abraham. Así pudo también recibir la bendición de “Y haré de ti una gran nación y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás una bendición.” Abraham es una bendición para el Otro, porque pudo serlo para él mismo.

Avram hizo algo muy simple en compañía de su gente: “salieron para ir a la tierra de Canaán; y llegaron a la tierra de Canaán”. Nada los desvió. No hicieron experimentos intermedios. Analicemos por favor, unos fragmentos de las Escrituras que nos pasan desapercibidos: “Y tomó Teraj a Avram, su hijo, y a Lot, hijo de Harán, hijo de su hijo, y a Saray, su nuera, mujer de Avram, su hijo; y salió con ellos de Ur de los caldeos, para ir a la tierra de Canaán; y llegaron hasta Jarán y allí se establecieron (11:31). Teraj el politeísta, también intentó llegar a la tierra de Canaán, pero, se quedó en la mitad del camino. Si Avram no se hubiera despegado, hubiera muerto en Jarán, y junto con él se hubiera enterrado en su Jarán, el embrión del pueblo que de él salió, porque él salió. Teraj no había oído el LejLejá. Salió por su cuenta. En una aventura o una fuga. Quería llegar a Canaán, pero, no a “la Tierra que te mostraré”. Terrible diferencia, que en nuestro lenguaje podríamos traducir así: Teraj sabía que el ideal consistía en llegar a Canaán, e hizo mucho más que muchos líderes e ideólogos sionistas en la última centuria. Enfiló a Canaán. Pero, se quedó en el camino, quizás diciendo discursos, quizás enviando a otros, a lo mejor haciendo turismo institucional. Desde Jarán deseaba que otros lleguen a Canaán. Reconoció la centralidad de su Canaán, pero quería que otros vayan allí. Avram no dijo discursos. No escribió artículos. No buscó pasajes rebajados y subsidiados que lo acerquen por unos días a Canaán para seguir a Paris y a Madrid, y volver a Jarán. Decidió unirse a la “Tierra que te mostraré” para hacerla suya. Para construirla y construirse en ella. Pese a los peligros. A la incertidumbre. A la presión de Teraj. Del Teraj, el padre pagano, servidor de Nimrod, que no pudo sacudirse la esclavitud de la comodidad supuesta.

Abraham, el hombre de fe, vivió siempre bajo gran presión. De su padre, de sus esposas, de sus hijos, pero, pudo abandonar su futuro pagano asegurado, por el régimen y sus prebendas, su popularidad en el séquito de los cómplices de Teraj, pero se liberó encontrando el sentido a su vida. Ese Abraham libre, después de la Revelación personal, no teme enfrentarse con el Creador peleando con él por el futuro de Sodoma y Gomorra. Lejlejá, fue para él, ir hacia el mismo. Confrontándose en sus propias disyuntivas tuvo la fuerza de liberarse e ir hacia la tierra que te mostraré. Abraham aprobó diez pruebas a las que fue sometido. Y convirtió la tierra que te mostraré en la propia y la de sus hijos. Superó su ambiente y las experiencias de la vida. A su padre. A sus compañeros de la escuela. A su sociedad, amistades y cultura. Logró desmoldarse para que nosotros seamos libres en la Tierra que le fue prometida para él y para sus hijos. La tierra de Israel. Que es mía. Que es la de los hijos de Abraham, cuando decidan el Lej Leja.

 

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La elección de Abraham

Y dijo el Señor a Abram: “Vete de tu tierra y de tu patria y de la casa de tu padre, a la tierra que Yo te mostraré”.                                                          12, 1

“Y haré de ti una nación grande y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre y tu serás una bendición”.                                                         12, 2

“Y bendeciré a los que te bendijeren, y al que te maldijere, Yo lo maldeciré; y serán bendecidas en ti todas las familias de la tierra”.                                       12, 3

 Desde Adam hasta Noaj si sucedieron diez generaciones. Su historia es descrita en la sidrá Bereshit. Los capítulos relatan la vida de Adam y su pecado; la vida de Caín y su homicidio; la conducta de la generación de Enosh y la profanación del nombre de Dios; nos enteramos como Lemej se vanagloria de sus matanzas de hombres, mujeres y niños; leemos acerca de las inquietudes de los “hijos de Dios” que arrebataron y tomaron las mujeres que desearon y finalmente, la enormidad de “la maldad del hombre” (ibid. 6, 5).

               También desde Noaj hasta Abraham se sucedieron diez generaciones. Los hombres se multiplicaron después del diluvio; hizo su aparición Nimrod, el héroe cazador. Advino la generación de los constructores de la torre de Babel; la humanidad se dividió en naciones hasta que llegó el momento en que Dios eligió, de en medio de la humanidad desunida a aquél cuya descendencia tendría la misión de constituir un reino santo, un pueblo de sacerdotes. ¿No es el acto de elegir una discriminación? ¿Cómo puede Dios hacer distingos entre los hombres, pues todos son iguales y descendientes de un mismo antepasado?

La cuestión de la justicia de esta elección fue planteada en todas las épocas. Rabí Yehuda Haleví la esbozó claramente al ponerla en boca del rey Khazar (El Cúzari 1, 102)            :

 Es mejor entonces que Dios enmiende a toda la humanidad, lo cual sería más correcto y más sabio.

 La humanidad toda – la historia del hombre y sus fracasos – son el tema de Bereshit  y de Noaj. ¿Cuál fue el motivo, por el cual el Creador, en la tercera parashá de la Torá, dirigióse a hombres elegidos? La respuesta fué dada en un comentario a un versículo de Yirmeya. Leemos en Bereshit Rabá 39, 5:

“Vete”: Rabí Azaria comenzó a explicar este versículo con ayuda de este otro: “Hemos curado a Bavel, mas ella no sana”.

“¡Abandonadla, y vámonos cada cual a su tierra!” (Yirmeya, 51, 9).

“Hemos curado a Bavel”: en la época de la generación de Enosh; “mas ella no se sana”: en la época de la generación del diluvio; ”abandonadla”: en la época de la Dispersión; “y vámonos cada cual a su tierra”: esto es lo que está escrito: “Y dijo el Señor a Abram: Vete”.

 Este comentario pasa revista a los fracasos de la humanidad por primera, por segunda, y por tercera vez. El Médico de la humanidad intentó curar a Bavel, mas Bavel no se repuso. Adam y sus descendientes fracasaron; un segundo intento fracasó con Noaj y sus hijos. La humanidad dividida ya no encontraría remedio a sus males; no volvería a unirse; no recuperaría la fraternidad; sólo si se intentara una tercera vez con un pueblo que fuese símbolo de bendición … y hasta que todos los pueblos desvinculados entre sí, volviesen a formar una sola familia. El Midrash justificó el acto y la justicia de la elección, pero no explicó el motivo por el cual la elección recayó en Abram.

 No conocemos el pasado de Abraham ni su conducta durante su juventud en Babilonia. La Torá no nos relató sus actos de justicia. Aunque también en el episodio del diluvio vimos que uno solo fue elegido entre todos para salvarle la vida, pero allí, junto con el acto de elección fue revelado también su motivo:

Mas Noaj halló gracia a los ojos del Señor.                                                                 6, 8

            … Noaj era varón justo y perfecto entre sus contemporáneos: Noaj  andaba   con

Dios.                                                                                                                  6, 9

Mas no es así como comienza nuestro capítulo. Hemos visto también como fue elegido Moshé sin que se diera motivo de su elección y como Dios se le reveló de pronto en la zarza. No está explícita la causa porqué le fue encomendada a él la misión. ¿Cuál fue su mérito? Pero, en el capítulo que precede a la revelación, nos son relatados algunos actos que realizó: lo vemos del lado del perseguido exigiendo justicia y rebelándose contra la maldad.

            Mas no es este el caso con Abraham. Hasta este momento no fue relatado nada de su vida. Con toda agudeza plantea Rambán esta cuestión en el comentario a la expresión “Y tu serás una bendición” (Bereshit, 12, 2):

Mas he aquí, que este capítulo no ha explicado el motivo por el cual Dios se dirigió a Abraham y le dijo: “Abandona a tu patria y te recompensaré de un modo como nadie lo ha sido aun”. No nos dio a conocer antes, si Abraham era idólatra u hombre justo, ni nos explicó el motivo por el que debió abandonar su tierra, ni porque en su peregrinar a otra tierra estaría más cerca de Dios. Es común en las escrituras leer lo siguiente: “Transita delante Mío, escucha Mi voz y te recompensaré”, - en el caso de David y Shlomó: o con respecto a la Torá esta escrito: “Si Mis leyes guardaréis, si atendieres a la voz del Señor tu Dios”. En el caso de Yitzjak leemos: “en mérito de Mi siervo Abraham”. Pero no tiene sentido el hacerle una promesa porque abandona su tierra.

La tradición oral es la que llena este vacío narrando con profusión de detalles la grandeza de sus actos cuando aún era niño. Abraham reconoció a su Creador en medio de un mundo oscuro y tenebroso; en un mundo que alcanzaba las alturas de la civilización Babilónica y que al mismo tiempo estaba sumergido en la idolatría: reconoció que “todo el mundo yerra”. Rambam nos relata el pasado y el desarrollo de Abraham en el Código de las Leyes de la Idolatría (Hiljot Avodá Zará 1, 3):

Una vez que este genio del espíritu fué destetado, comenzó a indagar con sus pensamientos – siendo aún pequeño – y a meditar día y noche, y se asombraba. “¿Cómo es posible que esta esfera (el sol) gire continuamente y no haya quien la haga girar? ¿Quién la hace girar? ¡Pues no es posible que se haga girar a sí misma!” Y no tenía maestro ni quien le informase, sino que estaba perdido en Ur Casdim entre los tontos idólatras; su padre y su madre y todo su pueblo eran paganos y él también. Y su corazón indagaba y observaba hasta que captó la verdad y comprendió lo justo por medio de su propia inteligencia y supo que hay un solo Dios, quien mueve la esfera, quien lo creó todo y no existe divinidad alguna fuera de El. Y comprendió que todo el mundo yerra y que la causa de este error fue la adoración de los astros y de las imágenes, hasta que la verdad perdióse de sus mentes. Tenía cuarenta años cuando reconoció a su Creador. Una vez que reconoció y supo esta verdad comenzó a plantear preguntas a los habitantes de Ur Casdim, y a discutir con ellos diciendo: “No es éste el camino de la verdad, por el que transitáis”; y destrozó los ídolos y comenzó a enseñar al pueblo que no es correcto adorar a nada, salvo a Dios del Universo – y sólo ante El es correcto prosternarse, sacrificar holocaustos y ofrendar vino, a fin que lo conozcan todas las criaturas venideras. Que es correcto exterminar y destrozar todas las imágenes para que no yerre el pueblo a causa de ellas, como aquellos que piensan que no hay otra divinidad sino estas imágenes.

Siendo que los vencía con sus argumentos, quiso el rey matarlo, mas aconteció un milagro y pudo irse a Jarán. Comenzó a pregonar ante todo el mundo y a informarles que hay un solo Dios para todo el mundo y sólo a El es correcto adorar. E iba de un lado a otro y reunía a gentes de todas las ciudades y de todos los reinos en torno suyo, hasta que llegó a la tierra de Kenaán donde siguió pregonando, como fue dicho: “Y proclamó el nombre del Señor, el Dios del mundo”.

 Rambam no relaciona este pasado, sus actos, sus sufrimientos, su heroísmo y su espíritu de sacrificio con su elección. Rambán, en cambio, ve en esto el motivo de su elección; responde así a la cuestión que planteamos en su nombre:

Mas el motivo por el que el pueblo de Ur Casdim lo maltrató por su creencia en Dios, porqué huyó de ellos para dirigirse a la Tierra de Kenaán, porqué se demoró en Jarán y porqué Dios le ordenó también abandonar este lugar y hacer como pensó en un principio, fue para que lo sirviese y llamase a los hombres a servirlo en la tierra elegida; allí habría de engrandecerse su nombre; allí se bendecirían los pueblos con él; allí no lo tratarían como en Ur Casdim, donde lo denigraron, lo maldijeron, lo aprisionaron y lo arrojaron al horno. Le dijo también que habría de bendecir a quien lo bendeciría y a quien lo maldeciría, sería maldito.

              Nuestros Sabios lo describieron no sólo como descubridor de su Creador y derribador de ídolos; no sólo como luchador y propagador de la fe por la cual estaba dispuesto ir a la muerte, por la verdad que encierra; sino también como observante de todos los preceptos de la Torá que aún no habían sido promulgados (Tratado Kidushin IV, Mishná 14).

    Efraim Urbach explica esto en su artículo “Significado religioso de la Halajá” (Arjei Hayahadut, Editorial Majbarot Lesifrut, Tel Aviv 5723):

 Los Sabios quisieron, de tal manera, dar a entender que no es posible en el judaísmo una concepción correcta del Dios verdadero sin la observancia de los preceptos. Quien reconoció a su creador; quien sabe que existe un solo Dios, no es posible que no Le sirva, es decir, que no observe Sus mandamientos pues en esto consiste el cumplir con Su Voluntad.

     Pero, el lector seguramente se preguntará si por causa de todo esto fue elegido y encontrado apto para recibir la orden de “Vete de tu tierra” y el anuncio de que “se bendecirán contigo todas las familias de la tierra” - ¿porqué entonces, no nos relató la Torá todo esto?, aunque sea mediante una breve narración, tal como lo hizo con Moshé (Shemot 2) o mediante una frase que lo resumiera todo, como lo hiciera con Noaj. Rambán responde también a esta pregunta:

 La Torá no es el lugar apropiado para extenderse en detalles de la idolatría y para explicar las divergencias que hubo entre él y los caldeos en cuestiones de fe, tal como fue breve también en el asunto de la generación de Enosh y de las ideas paganas de aquel entonces.

     No es posible conformarse con esta respuesta. Es verdad que ni la Torá ni los profetas se extienden en la descripción de las creencias ni de las opiniones de los idólatras de su tiempo; que no mencionan sus mitologías ni para discutirlas, pero ¿no podía haberse encontrado un modo de mostrarnos la grandeza de Abraham antes de su elección, sin que por eso fuese necesario describir las tonterías del paganismo?

    Mas hay quienes ven el silenciamiento del pasado de Abraham en Babilonia desde otro punto de vista: Dios se dispone probar a Abraham con diez pruebas. Los hijos de Abraham que estudian sus actos deben acompañarlo en su trayecto, prueba tras prueba. Es parte intrínseca del exámen que no conozcan, ni el examinado, ni los testigos de la prueba (nosotros que estudiamos su vida) cual será el fin, si tendrá éxito o no. ¿Puede acaso la Torá comenzar el relato de sus pruebas revelándonos que Abraham ya afrontó pruebas difíciles, antes que Dios mismo comenzara a probarlo?

    La Torá no nos lo presenta como hijo de Teraj, ni como vasallo de Nimrod ni como héroe que ya ha pasado por pruebas difíciles sino como padre de su futura descendencia, y como teniendo un futuro ante sí. Como alguien, que tanto él como sus hijos tienen una misión que cumplir. Por tal motivo, no nos fue relatado nada de su pasado.

    El hecho mismo de ser candidato a la prueba, es garantía suficiente de su elección, así se expresa el Midrash Bereshit Rabá XXXII, 3:

 Dijo Rabí Yonatán: “El alfarero no examina cántaros defectuosos, a los que no alcanza a golpear más que una sola vez y se desmenuzan. ¿Qué es lo que prueba entonces? Cántaros buenos, que aún cuando los golpea varias veces no se desmenuzan. Así también, Dios no prueba a los malvados sino a los justos, como está escrito (Tehilim 11, 5): “El Señor prueba al justo”.

 Tomado de: “Reflexiones sobre la Parasha”, Prof. Nejama Leibovitz, publicado por el Departamento de Educación y Cultura Religiosa para la Diáspora de la  Organización Sionista Mundial, Jerusalén, 1986  págs. 18-23.

           

       

 

 

 

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Las preguntas de Abarbanel , Génesis 12

Preguntas: ¿Por qué Abram, justo después de cumplir la ordenanza de D-s de emigrar a la Tierra de Canaan, opta por irse de ahí a Egipto?  ¿No tendría que haber confiado en D-s y quedarse ahí a pesar del hambre?, ¿Por qué Abram hizo pasar a su esposa como su hermana?, ¿Cómo es que prefirió ofrecer a su esposa a otros con tal de salvar su vida y tener bienes materiales?, ¡Quién podría aguantar tal vergüenza!

Respuesta:

Ya el comentarista RAMBAN critica al patriarca por el hecho de no haber confiado en la palabra de D-s y en que lo salvaría del hambre en la Tierra Prometida.  De la misma forma no debió Abram poner en riesgo su vida ni la integridad de su esposa al emigrar a un lugar donde seguramente estaría en peligro.  A tal grado llega la gravedad del hecho que, según este comentarista, D-s castigó a su descendencia decretando su exilio futuro en la tierra de Egipto.

Abarbanel, sin embargo, se opone a esta postura alegando que Abram no hizo mal en buscar una alternativa temporal de vida en Egipto ya que ¿Quién es capaz de aguantar tales pruebas?, y todavía después de dejar a su familia y a su tierra anterior.  Además, si hubiera sido mal visto por D-s, no hubiera Abram hecho lo mismo años después en la tierra de Guerar (con Abimelej, cap. 20), ni tampoco Isaac su hijo (cap. 26).  El exilio de Egipto, por otro lado, está anunciado posteriormente en el pacto de D-s con Abram (cap. 15) y no tiene relación alguna con el presente hecho.

Con respecto al caso de Sarai, el autor explica el comportamiento de Abram de la siguiente manera: Realmente nuestro patriarca nunca había ido a Egipto ni sabía como es la gente ahí; solamente cuando está llegando a esta tierra se da cuenta que el aspecto de la población es más oscuro y de rasgos no necesariamente finos.   Ahí es cuando le hace ver a su esposa Sarai  “He aquí ahora conozco que eres mujer de hermoso aspecto”.  No es que antes no sabía que era bella, sino que ahora que compara con la gente local ella sobresale en gran manera.   De haber sabido este hecho, Abram nunca se hubiera aventurado a bajar a Egipto, habría seguramente preferido el hambre de la tierra de Canan.

Cuando Abram comienza a vislumbrar la complicada situación, previó que de anunciar que Sarai es su esposa, a él lo matarían y a ella la tomarían inmediatamente. Es por ésto que ideó el fingir su relación como hermanos, no como una situación ideal, sino como última alternativa.  Anunciar que ella era su hermana, de alguna manera implicaba que venía a Egipto a buscar un buen partido para ella y negociar el mejor trato posible;  de esta forma le daba un poco de tiempo a Abram de aceptar o rechazar propuestas.  La gente trataría pues de ofrecer mejor “dote” y se correría la voz en Egipto.

Como comprobamos en el texto, finalmente así pasa: “…y la alabaron delante de él y fue llevada la mujer a casa del Faraón”.  Observamos aquí que ni siquiera el Faraón la toma directamente sino aparentemente la llevan a su casa con el fin de preparar una “gran boda” y presumirla frente a su pueblo.  Así logra Abram ganar tiempo (tal como hizo Aharón con el asunto del becerro de oro: de haberse negado a hacerlo, lo hubieran matado e igualmente habrían hecho el ídolo), y finalmente le regresan a su esposa y le otorgan riquezas materiales; no porque él así lo hubiera planeado o esperado, sino que así se dieron los acontecimientos.

 

 

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La prueba de Abraham

 “Aconteció después de estos eventos, que Elohim sometió a prueba a Abraham; le dijo: Abraham y él dijo: aquí estoy” (Bereshit, capítulo 22, versículo 1)

“Y Dios puso a prueba a Abraham-“

La cuestión de la prueba, a mi modo de ver, siendo que el hombre (la persona) tiene plena libertad de acción, si es que desea, lo hará, y de lo contrario, no lo hará. Será considerada como una prueba para el que es puesto a prueba.

Pero aquel que lo pone a prueba, Bendito sea, le ordenará ejecutar la acción, a fin de que pueda obtener una recompensa por su acción y no sólo a partir de su buen corazón. Y debe entenderse que Dios examinará al Tzadik (justo), cuando sabe fehacientemente que éste hará su voluntad con una entrega total, entonces lo pondrá a prueba, y no pondrá a prueba a los malvados, que no lo escucharán.

De aquí se infiere que todas las pruebas descriptas en la Tora son en beneficio (favor) del que es puesto a prueba.

Rambán: Rabi Moshe ben Najmán, nació en Girona, España, en el año 1194 y falleció en la tierra de Israel en 1270. Dominaba todas las materias relacionadas con la Tora, y sus obras incluyen comentarios sobre la Guemará y al Tanaj, dictámenes de jurisprudencia religiosa (Halajá) y respuestas, e incluso trabajos sobre Kabalá y Pensamiento Judío. Escribió comentarios sobre el Libro de los Preceptos  (“Sefer HaMitzvot”) del Ramba”m (Rabí Moshé ben Maimón, Maimónides, Rabino, médico y teólogo judío en el Siglo de Oro español-1135-1204). A los 73 años emigró a la tierra de Israel, visitó las ciudades de Jerusalén y Hebrón y falleció en la ciudad de Ako.

 “Aconteció después de estos eventos, que Elohim sometió a prueba a Abraham; le dijo: Abraham y él dijo: aquí estoy” (Bereshit, capítulo 22, versículo 1)

“Y Dios puso a prueba a Abraham-“

La cuestión de la prueba, a mi modo de ver, siendo que el hombre (la persona) tiene plena libertad de acción, si es que desea, lo hará, y de lo contrario, no lo hará. Será considerada como una prueba para el que es puesto a prueba.

Pero aquel que lo pone a prueba, Bendito sea, le ordenará ejecutar la acción, a fin de que pueda obtener una recompensa por su acción y no sólo a partir de su buen corazón. Y debe entenderse que Dios examinará al Tzadik (justo), cuando sabe fehacientemente que éste hará su voluntad con una entrega total, entonces lo pondrá a prueba, y no pondrá a prueba a los malvados, que no lo escucharán.

De aquí se infiere que todas las pruebas descriptas en la Tora son en beneficio (favor) del que es puesto a prueba.

Rambán: Rabi Moshe ben Najmán, nació en Girona, España, en el año 1194 y falleció en la tierra de Israel en 1270. Dominaba todas las materias relacionadas con la Tora, y sus obras incluyen comentarios sobre la Guemará y al Tanaj, dictámenes de jurisprudencia religiosa (Halajá) y respuestas, e incluso trabajos sobre Kabalá y Pensamiento Judío. Escribió comentarios sobre el Libro de los Preceptos  (“Sefer HaMitzvot”) del Ramba”m (Rabí Moshé ben Maimón, Maimónides, Rabino, médico y teólogo judío en el Siglo de Oro español-1135-1204). A los 73 años emigró a la tierra de Israel, visitó las ciudades de Jerusalén y Hebrón y falleció en la ciudad de Ako.

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