Entre Sedom y Ierushalaim

¿Quién sale?¿Quién extrae?Y sobre las diferencias entre la cultura de Sedom y la cultura de Ierushalaim

 

La diferencia esencial entre las culturas de Sedom e Ierushalaim, ya puede verse en la primera alusión a los reyes de esas ciudades, cuando salieron al encuentro de Abraham, tras su victoria sobre los cuatro reyes. Mientras que en referencia al rey de Sedom, está escrito-“Salió el Rey de Sedom a su encuentro” (Versículo 17), con sus manos vacías, cuando se alude al rey de Shalem, está escrito-“Y Malkitzédek — Rey de Shalem — sacó pan y vino” (Versículo 18)

 

La diferencia cultural entre los que salen y los que sacan para entregar a otros, sobresale a la luz del hecho que aparentemente debía darse la situación opuesta: justamente el rey de Sedom debía estar sumamente agradecido a Abraham por haber salvado a la gente de su ciudad y traerle un presente como reconocimiento a su acción, mientras que el rey de Shalem ni siquiera tuvo parte en el asunto.

 

Pero en realidad, esa es la diferencia entre las dos ciudades, que también queda reflejada a partir de los nombres adecuados de sus reyes: en cuanto a Sedom ya escuchamos que su gente “eran sumamente malvados y perversos contra Dios” (Capítulo 13, versículo 13), y hasta resulta simbólico que el nombre de su rey sea “BERA” (el vocablo “RA” en hebreo, significa “mal”), mientras que el rey de Shalem es “MALKITZEDEK” (el vocablo “TZEDEK” en hebreo significa “justicia”), teniendo en cuenta que el ideal de Ierushalaim es el de ser “ la ciudad de la justicia, la ciudad fiel” (Ieshaiahu capítulo 1, versículo 26)

 

Por ello Abraham, en la continuidad del episodio, también rechaza la posibilidad de recibir algo del rey de Sedom- “para que no digas yo enriquecí a Abraham” (Versículo 23), como expresión de la desconexión requerida de esa cultura, pero al rey Malkitzedek le entrega el diezmo, como expresión de reconocimiento a la gente que se caracteriza por su entrega y se distingue por su servicio al “Dios Supremo, Poseedor del cielo y la tierra” (Versículo 19), en el que creían tanto Abraham como Malkitzedek.

 

Editado por el equipo del sitio del Tanaj, del libro "Nekudat Ptijá", publicado por el Instituto "Tzomet"

El Rab Amnon Bazak cursó sus estudios en las Yeshivot “Netiv Meir” y “Har Etzion”. Dicta clases de Tanaj en el Instituto Herzog y en el Beit Midrash para mujeres en Migdal Oz.

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Infografía y síntesis del capítulo, Génesis 13


El regreso a la tierra (Versículos 1-2)

Nuestro capítulo comienza con el final de la escena del capítulo anterior. Como recordarán, Paróh expulsó a Abram y a su comitiva de Egipto, y nuestro capítulo se inicia nuevamente con el regreso por parte de Abram a la tierra que le fue asignada: “Ascendió Abram desde Egipto” (versículo 1). Resulta que la bendición de Dios ya se manifiesta: “Abram era muy rico: en ganado, en plata y en oro” (versículo 2).

Los viajes en la tierra (de Israel) (Versículos 3-4)

Como en el capítulo anterior, tras el ascenso a la tierra, Abram la recorre y proclama el nombre de Dios, una vez más, en el mismo sitio donde lo hiciera en el capítulo anterior: “Al lugar del altar que había erigido allí al principio y había proclamado allí Abram el nombre de Adonai”(Versículo 4).  

Lot se aleja  (versículos 5-13)

En el inicio del capítulo figura que Lot ascendió junto a Abram y Sarai desde Egipto, y ahora se infiere que él también era muy rico en ganado y resulta que “Mas la tierra no pudo sustentarlos para habitar en conjunto” (versículo 6). Después de que Abram evitara una disputa entre sus pastores y los de Lot, Abram le propone a Lot que se separen. Lot elige irse a Sdom (Sodoma) a pesar de que la Torá enfatiza:” Mas los hombres de Sdom eran malos y pecadores para Adonai — en demasía” (versículo 13).Es así que Abram se queda en la tierra mientras que Lot opta por otra tierra y abandona la tierra bendecida.

La bendición a Abram (versículos 14-17).

Tras la separación entre Lot y Abraham, Dios vuelve a bendecir a Abraham. Dios lo bendice a Abraham con la bendición de la tierra, y le expresa que él la heredará. El carácter innovador de la bendición es la combinación entre la bendición de la descendencia y la tierra: “Pues toda la tierra que tú ves a tí te la daré y a tu descendencia, hasta la eternidad” (Versículo 15).

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El intelectual y el hombre de acción

El desarrollo de Abraham se da  en dos planos paralelos-en el plano de la acción y en el plano espiritual, y así logra introducir  el nombre de Dios en el mundo material.

La sección de Lej-Lejá nos revela las dos caras de la figura de Abraham Avinu, nuestro patriarca. Por un lado, encontramos a Abraham, el profeta, quien se hace acreedor a revelaciones divinas y con ellas, una promesa y el establecimiento de un pacto. Y por otro lado, Abraham nos es revelado como el hombre de acción, dueño de una enorme fortuna, quien lucha en las batallas contra los reyes y los vence.

El mismo plano de la vida activa, sobre el cual se refleja la figura de Abraham, nos refleja un proceso de progreso y desarrollo. Abraham llega a la tierra de Kenaan como un extranjero, atendido por una mujer y parientes, y deambulando por toda su extensión. Shejem, Elon Moré, Beit El, el Néguev. Pero llega el hambre a la tierra de Kenaan y Abraham se ve forzado a empacar sus pertenencias y descender a Egipto. Más tarde, lo descubrimos ya como dueño de un patrimonio: “ovejas y vacas, asnos, siervos y siervas, asnas y camellos “(capítulo 12, versículo 16). Se enfrenta a Paró- y logra vencerlo. De aquí en adelante, se registra un ascenso en su estatus (condición): “Abram era muy rico: en ganado, en plata y en oro”(Capítulo 13, versículo 2). En el enfrentamiento con su sobrino Lot, él aparece como un par, “¡pues hombres hermanos somos!“ (Capítulo 13, versículo 8). Transcurrida otra fase, Abraham se ve reflejado como dominador y victorioso, controlando a los cuatro reyes. (Capítulo14, versículo 19)

En efecto, su solidez material, reflejada en dinero y estatus social, no opacó su nivel espiritual. En cada una de las fases de su progreso en el mundo de la acción la Torá nos describe su actividad espiritual paralela. Abraham construye un altar para Dios, revelado a él (Capítulo 12, versículo 7), retorna a él y proclama el nombre de Dios (Capítulo 12, versículo 4), construye otro altar (Capítulo 13, versículo 18) y eleva el nombre de Dios a los sabios de los sacerdotes de las naciones (Capítulo 14, versículo 19)

El grado de bondad de Abraham se expande y se explica en los dos planos. En el plano de la acción, en el mundo material, y a su lado- en el mundo espiritual, del Servicio y Temor a Dios. Abraham introduce el nombre de Dios en el mundo material, y a todo aquel que llega-proclama el nombre de Dios a viva voz. Y todo ello, a través de la influencia de la humildad y el recato, sin ninguna expectativa de rédito personal. “Alzo mi mano ante el Señor, Dios Altísimo, Creador de los cielos y de la tierra.  No tomaré ni un hilo, ni una correa de sandalia, ni nada de lo que te pertenece y no digas: Yo enriquecí a Abram” (Capítulo 14, versículos 22-23). Esta es una actitud de los padres- pero es adecuado que sea una señal para sus hijos.

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Gentileza del sitio VBM de la Academia Rabínica "Har Etzion"

El Rab Aharon Lichtenstein Z”l nació en Paris, Francia en el año 1933 y falleció en Alon Shvut, Israel, en el año 2015. Cursó sus estudios en la “Yeshiva University” y en la Universidad de Harvard. Fue el Director de la Yeshivá “HarEtzion” (junto al Rabino Yehuda Amital Z”l). En el año 2014 fue galardonado con el Premio Israel, por su valioso aporte a la Literatura Judía.

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El argumento de los pastores

“Hubo querella entre los pastores del ganado de Abram y los pastores del ganado de Lot. Y a la sazón los Quenahanim (tal vez sea mejor escribir “kenaanim”…¿te parece?) y los Perizim habitaban la tierra (Bereshit capítulo 13, versículo 7)

Visto y considerando que los pastores de Lot eran malvados y llevaban a su ganado a pastar en otros campos,

Y los pastores de Abram los advierten diciendo que se trata de hurto,

 Y ellos (los pastores de Lot) dicen: la tierra le fue dada a Abram y él no tiene herederos, entonces Lot lo heredó y no se trata de hurto, y el escrito señala “Y a la sazón los Quenahanim y los Perizim habitaban la tierra” y Abram aún no ha tenido el mérito de habitarla.

Rashi: Rabí ShlomóItzjaki. El más grande de los exégetas de la Torá y el Talmud. Vivió en Francia entre 1040-1105. Fundó una Yeshivá en Troyes, en la cual se ocupaban no solamente del estudio del Talmud sino también del estudio de la Torá. Entre sus descendientes: Rashbam, RabeinuTam, Rabí Itzjak el anciano de los BaaleiHatosafot.

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Infografía y síntesis del capítulo, Génesis 12

El ascenso a la tierra de Quenahan (Versículos 1-5)

 

En el capítulo anterior, nos encontramos por primera vez con Abraham nuestro patriarca ( aquí  él figura como Abram y nuestra matriarca como Sarai, antes de que Dios les cambie sus nombres), ahora repentinamente Dios se reveló ante él, cuando lo llamó por primera vez y le dijo: “Vete para ti de tu tierra, de tu patria y de la casa de tu padre” (versículo 1). Como parte de la orden Divina, Abram recibe una bendición de Dios, a tal punto que él mismo se convierte en la propia fuente de la bendición: “Serán bendecidas a través de ti todas las familias de la tierra” (versículo 3). Abram escucha la orden Divina y sale de Jarán rumbo a Quenahan (como recordarán, en el capítulo anterior viajó desde Ur Kasdim a Jarán).

La travesía en la tierra de Quenahan  (versículos 6-9)

Abraham llega a Quenahan  junto a Sara y a Lot, y nuevamente recibe una bendición: “Dios se apareció a Abram y le dijo: “A tu descendencia le daré esta tierra y allí construyó un altar a Dios, que se le había presentado” (versículo 7). El párrafo concluye con la descripción del interminable viaje de Abraham en la tierra de Kenaan: “Abraham fue yendo y viniendo hacia el sur” (versículo 9).

El descenso desde la tierra de Quenahan  (versículos 10-20)

A pesar de la promesa Divina sobre la bendición de la tierra, el hambre acecha a la tierra de Quenahan, y Abram debe descender a Egipto para poder subsistir. Abram, Sarai y Lot descienden a Egipto. Para que nada les suceda a Abram y a Sarai, Abram le indica a Sarai que declare que ella es su hermana.

Los siervos del Faraón conducen a Sarai hasta el Faraón. Dios castiga al Faraón por haber tomado a Sarai. El faraón reacciona enojándose con Abram y le pregunta: “¿Qué es esto que has hecho conmigo?” (versículo 18). Abram no reacciona a los dichos del faraón y es expulsado de Egipto junto a su esposa Sarai.

 

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Infografía y síntesis del capítulo, Génesis 11


El capítulo está dividido en dos temáticas. En la primera parte, figura el relato de la Torre de Bavel (Versículos 1-9) y en la segunda parte, aparece una extensa lista de los descendientes de Shem, hasta el primer contacto con la familia de Abraham (Versículos 10-32)

El relato de la Torre de Bavel (Versículos 1-9)

En el capítulo anterior leímos acerca de la composición de los pueblos y cómo es que de los hijos de Noaj “se ramificaron las naciones en la tierra, después del diluvio” (Capítulo 10, versículo 32). En nuestro capítulo aparece el relato de lo que surge a partir de la ramificación de los pueblos. El relato propiamente dicho se inicia precisamente con el enfoque opuesto: “Érase toda la tierra un solo idioma y pocas palabras” (Versículo 1). Esas mismas personas unidas deseaban construir “una ciudad y una torre con su cúspide en los cielos” (Versículo 4) para “hacerse de un nombre”-a fin de perpetuar la vida humana en el mundo y reflejar un recuerdo concreto de la humanidad (como alternativa de mención de recordación, ver por ejemplo: “éste es Mi Nombre para la eternidad y ésta es Mi Mención para generación y generación” (Shemot, Exodo, capítulo 3, y muchos otros)

Dios “desciende” y ve la ciudad y la torre construidas por las personas y resuelve separarlas, “Y Dios los dispersó de allí sobre la superficie de la tierra y cesaron de construir la ciudad” (Versículo 8). Y la ciudad fue denominada Bavel debido a la confusión de idiomas surgida a raíz de la construcción de la ciudad y la torre.

Los descendientes de Shem (Versículos 10-32)

Una vez más nos encontramos con una lista de descendientes y en esta ocasión, la misma es una lista ampliada de los descendientes de Shem, el hijo de Noaj. La lista reitera de algún modo la lista del capítulo anterior pero el ritmo de la lista nos indica su objetivo. Las generaciones son mencionadas una tras otra, hasta llegar a “las generaciones de Teraj” (Versículo 27). En esta instancia, la lista se amplía más aún, y hay detalles  familiares puntuales sobre la familia de Abraham Avinu, nuestro patriarca.

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Infografía y síntesis del capítulo, Génesis 10

La apertura del capítulo da testimonio de su contenido-el capítulo se ocupará de la lista de los descendientes de Noah: “Estas son las generaciones de los hijos de Noah: Shem, Ham y Iáfet, les nacieron a ellos hijos después del diluvio” (1)

El capítulo en sí se divide en tres partes, cada una de ellas con los nombres de los descendientes de Noah.

Primera parte: Los hijos de Iáfet (Versículos 1-5)

Segunda parte: los hijos de Ham (Versículos 6-20)

Última parte: los hijos de Shem (Versículos 21-32)

Cabe notar que parte de los nombres no aparecen como nombres propios sino como nombres de pueblos, por ejemplo: “Kittim y Dodanim” (4), “Y a los Ievusim, y a los Emorim y a los Guirgashim” (16) y además, los versículos reiteran una y otra vez que “De éstos se ramificaron los habitantes de las islas de las naciones, en sus países, cada cual según su lengua” (5) y de aquí comprendemos que ésta es la lista de los pueblos y no la lista de los descendientes de Noah.

El número de pueblos mencionados en nuestro capítulo llega a setenta, y ello no es casual. Como es sabido el número setenta tiene múltiples connotaciones en el texto bíblico y también a lo largo y ancho del Antiguo  Oriente.

Cabe notar que el capítulo se desvía de su estilo en varios casos, en los cuales añade detalles de la información más allá del nombre de la persona o el pueblo:

El texto relata extensamente sobre Nimrod que fue un héroe de caza y constituyó su reino en la región de Babilonia y Acadia (8-10)
Relata acerca de Asiria y la construcción de la ciudad de Nínive (11)
Son descriptos los límites de la tierra de Canaán, en términos generales, y son mencionadas las ciudades de Sodoma y Gomorra (19)
Es recordado el relato de la división de la tierra a partir de la explicación del nombre de Peleg (25)
Es mencionado el lugar de asentamiento de los hijos de Shem (30)

Todos los relatos ampliados insinúan las historias importantes que aparecerán en la continuidad en el Tanaj (Biblia). Además, cabe notar que la  lista de los hijos de Ham incluye a los pueblos que estuvieron en conflicto con Israel: los egipcios esclavizaron a Israel muchos años, los pueblos de Canaán son los pueblos con los cuales Israel se enfrentó en el proceso de ingreso a la tierra, los filisteos intimidaron a Israel e incluso los dominaron por muchos años, hasta el final de los días de David, Asiria exilió a las diez tribus, Babilonia destruyó el primer Gran Templo y exilió a Judea.

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Infografía y síntesis del capítulo, Génesis 9

Bendición y orden (1-7)

Dios bendice a Noah y a sus hijos ( o de hecho a toda la humanidad…) con la bendición de la procreación y la multiplicación: “ Fructificaos y multiplicaos y colmad la tierra” (1). En esta instancia el hombre puede comer “todo lo que se mueve, todo lo que vive” (3). como la hierba. Por supuesto que todo derecho conlleva un deber. Dios le da al hombre restricciones relacionadas con el asesinato de animales y personas, y a partir de ahora el asesinato se transforma en una prohibición concreta: “El que derramare la sangre del hombre, por medio del hombre su sangre será derramada. ¡Pues a la imagen de Elohim, hizo El al hombre!” (6). Y junto a eso, Dios recuerda el propósito del mundo: “Empero vosotros fructificaos y multiplicaos, pululad en la tierra e incrementaos en ella” (7).

El pacto (8-17)

Después de ello, Dios hace un pacto. ¿Con quién hace Dios el pacto? Con todos. Este pacto no se acuerda sólo con la humanidad: “con vosotros y con vuestra descendencia, que os sucederá” (10) E incluso con la misma tierra: “ Y será como señal del Pacto, entre Mí y la tierra” (13). Como parte del acuerdo, Dios no traerá más diluvios sobre la tierra. El arco iris será un recordatorio de ese pacto: “Recordaré mi Pacto, entre Mí y vosotros, y todo sr viviente y toda carne. Y no serán más las aguas por diluvio, para destruir toda creatura” (15)

El relato del viñedo y la maldición (18-29)

El Nuevo mundo comienza, y de los hijos de Noah “se dispersaron todos los habitantes de la tierra” (19).Como parte de la concepción de la productividad (fecundidad) de la tierra, Noah planta un viñedo, que al final de cuentas, deriva en problemas. Noah se emborracha, su desnudez queda expuesta y sus hijos la cubren. A pesar de no entender fehacientemente lo ocurrido en este episodio, cuando los efectos del vino desaparecieron, Noah comprende “lo que le hizo su hijo, el pequeño” (24) y así recibe este una maldición de su padre. El capítulo finaliza con una síntesis de la vida de Noah y su muerte.

 

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Infografía y síntesis del capítulo, Génesis 8

En nuestro capítulo es relatado el final del diluvio y la salida del arca, hasta la promesa de Dios de que nunca más habrá un diluvio. La descripción se da gradualmente.

Desde el diluvio y hasta el final de las precipitaciones (1-5)

 “ Acordóse Elohim de Noaj , y de todas las fieras y todos los animales que se hallaban con él en el arca” (1). Y Dios trae un viento sobre la tierra para que el nivel de agua se reduzca. La lluvia deja de caer, y lentamente el agua deja de colmar la tierra.

Desde el cese del diluvio hasta la tierra seca (4-14)

Después de ciento cincuenta días, el arca toca la tierra, pero incluso entonces lleva un tiempo hasta que realmente es posible salir del arca: Noaj envía al cuervo y a la paloma, para chequear si la tierra ya estaba totalmente seca. Luego de varios intentos, al regresar la paloma con la rama de olivo, Noaj comprende que la tierra se secó y abre su arca y descubre que “he aquí que se había secado la faz de la tierra” (13)

De la salida de Noaj a la promesa (15-22)

Noaj no sale del arca sin la orden Divina, y así Dios le dice que salga del arca. Noaj sale del arca y lo primero que hace es ofrendar un sacrificio a Dios. Dios olió el sacrificio: “Inhaló Adonai el grato aroma” y decide que no traerá otro diluvio sobre la tierra: “y no habré de destruir más a todo ser viviente, como hice” (21). En el próximo capítulo leeremos sobre el pacto originado como consecuencia de la promesa.

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Infografía y síntesis del capítulo, Génesis 7

La orden de ingresar al arca ante el inminente diluvio (1-5)

El texto bíblico refiere en forma general a la orden de Dios a Noah de ingresar al arca y la descripción del inminente diluvio: Dios se revela a Noah y le indica que ingrese al arca, él y su familia, los animales y las bestias. Dios anuncia que el diluvio durará 40 días y 40 noches y así Dios destruirá todo el mundo.

Descripción del ingreso al arca y el inicio del diluvio (6-16)

Tras aludir a los hechos de manera muy breve, el texto bíblico reitera los hechos y describe el ingreso de Noah al arca. Transcurridos siete días, comenzó el diluvio, en el año 600 de la vida de Noah, el día 17 del Segundo mes.

Descripción del diluvio extendido (17-24)

Tras hacer referencia el texto bíblico al detalle pormenorizado del ingreso de Noah y su familia al arca, ahora ofrece una ampliación de la descripción del diluvio. Como ya ha sido mencionado anteriormente, el diluvio se extendió por 40 días, pero el mismo continuó y se extendió más de lo previsto: “Arreciaron las aguas sobre la tierra ciento cincuenta días” (24). El escrito describe extensamente el incremento del agua: “Arreciaron las aguas y crecieron mucho sobre la tierra, y el arca fue a la deriva sobre la faz de las aguas” (18). El diluvio era tan intenso que las aguas cubrían  “todas las elevadas montañas que había bajo todo el cielo” (19). Y finalmente el objetivo fue alcanzado : “Todo lo que tenía soplo y hálito de vida en sus narices, todo lo que había en la tierra firme, todos perecieron…quedando solamente Noah y todos los que estaban con él en el arca” (22-23).

Editado por el equipo del sitio del Tanaj

 

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