Luego de muchos días murió el rey de Egipto y el pueblo tuvo un respiro de su servidumbre y clamaron y su gemido subió a Dios.
Y oyó Dios el clamor de la gente y se acordó de Su pacto con Abraham con Itzjak y con Yaacob.
Y vio Dios a los hijos de Israel y supo Dios.
Preguntas
• ¿Qué quiere decir: “Luego de muchos días”?
• ¿Qué tiene que ver que murió el faraón con el envío de Moshé?
• Si el clamor del pueblo llegó hasta Dios ¿Qué quiere decir que los escuchó?
• ¿Qué fue lo que Dios escuchó?
• ¿Qué fue lo que Dios vio?
• ¿Qué fue lo que Dios supo?
• ¿Cómo se explica que a Abraham le dijo que serán esclavos 400 años y sabemos que solo estuvieron 210?
• Si el pacto entre Dios y los patriarcas siempre existió ¿Por qué recién ahora Dios se acuerda de cumplirlo y rescatarlos?
Los egipcios temían porque los judíos se estaban reproduciendo mucho, ante esto decretaron tres cosas para poder frenar esta tendencia:
Lo primero fue ponerles impuestos agobiantes como construir ciudades, etc. para así amargar sus vidas.
Como vieron que esto no funcionó, pues dice el texto que cuanto más los presionaban más se reproducían. Entonces, el segundo decreto fue el trabajo duro, la esclavitud. Aquí ya no dice que cuanto más los presionaban más se reproducían.
Por último salió el decreto más directo: Matar a todos los niños.
Todo esto era para que no se reproduzcan. Cada cosa que dijo Dios con respecto a Israel viene por cada uno de estos decretos de los egipcios.
• “Vaishmá” lo que escuchó fue la “Tzaaká”-Clamor por la esclavitud, pues esto fue lo más cruel. Siempre es recordado Egipto como la tierra de esclavitud.
• “Vaiera” se refiere al trabajo duro, pues es algo que se ve.
• “Vaieda” se refiere a la muerte de los hijos ya que el dolor es algo que no se ve, es algo interior que se sabe, se comprende. Además dice “El sufrimiento de Mi pueblo, los hijos de Israel”
A simple vista “muchos días” se refiere al tiempo que estuvo Moshé en Midián. ¿Por qué esperó tanto tiempo en enviarlo? Por el lado de Moshé, debía prepararse y crecer hasta llegar al grado de la profecía. Por el lado del pueblo, también debía madurar, cuando murió el faraón el pueblo tenía la esperanza que serian abolidos todos los decretos contra ellos y que el próximo rey sería mejor, pero no fue así y entonces se dan cuenta que están desesperanzados.
¿Cómo se explica que a Abraham le dijo que serán esclavos 400 años y sabemos que solo estuvieron 210?
En realidad el versículo acepta varias lecturas: “Saber sabrás que tu descendencia será extranjera y los esclavizaran 400 años y volverán a la tierra de Israel…” Todo depende de cómo lo leemos, se puede leer así: “Saber sabrás que -durante 210 años - tu descendencia será extranjera y los esclavizaran, - desde hoy pasarán - 400 años y volverán a la tierra de Israel…”
Si el pacto entre Dios y los patriarcas siempre existió ¿Por qué recién ahora Dios se acuerda de cumplirlo y rescatarlos? Esto fue así, porque hasta ahora el pueblo no se lo había pedido; Dios actúa como un reflejo de nuestros actos, si nos acercamos, también Él se acerca.
Vemos más adelante cuando la Tora habla acerca del pobre que pide prestado, Dios dice: “Si clamar clamare a Mi, Yo lo salvaré…” ¿Por qué no antes? Sino se dirige a Dios, Él no interviene. Dios siempre está del lado de los perseguidos, es por eso que si en esa situación se dirige a Dios, entonces Él va a acudir en su ayuda.
Tal vez podamos aprender de aquí una lección para el presente: hoy en día, que el pueblo de Israel está sufriendo ataques terroristas, deberíamos hacer una tefilá y clamar a Dios. En total en Israel hay casi 6 millones de judíos, las veces que se reunieron en el Kotel para rezar y pedir, no llegaron ni a 300.000, apenas un 5%. Por un lado debemos hacer todo lo que está a nuestro alcance pero también, debemos clamar y pedir a Dios que salve y proteja a Israel.
Escuchó Dios, Recordó, Vio y Entendió
Hashgaja - Nación judía
Un nuevo libro de la Torá comienza el segundo libro del éxodo Sefer Shemot (Nombres). Bereshit es universalista, el Universo todo es por él abarcado y la visión del mundo es total. La visión, sin embargo, se va estrechando cada vez más. Sólo nos preocupan aquellos que en medio del paganismo total que domina a la civilización toda, conservan el ideal divino que el hombre posee. En Bereshit sólo hallamos individuos. En Shemot se convierten los individuos en una Nación, y el éxodo no es llamado por la mesorá (tradición bíblica hebrea) Éxodo: su nombre es Shemot (Nombres).
La Torá se refiere a los nombres de los hijos de Israel, a su conservación en medio del asimilador Egipto. Shemot nos indica que ya no vemos al universo, ni vemos una familia, vemos un pueblo que habría de convertirse en el portador y en estandarte del judaísmo.
Nos hemos detenido ya sobre la cita Talmúdica: "Por tres causas fueron los judíos redimidos de Egipto: por no haber cambiado su nombre, no haber cambiado su idioma y haber permanecido moralmente puros. Diversos comentadores se detienen sobre la situación de los judíos en Egipto y su posición cultural y espiritual, y en general llegan a una conclusión unitaria. Debemos ver, siguiendo a ellos, dos periodos en la vida de los judíos en Egipto.
Iaacov, Iosef y sus hermanos imprimieron a su época un carácter netamente judío, más "y murió Iosef y todos sus hermanos y toda aquella generación" (1,6), y junto con la muerte de “Aquella generación", fue también gradualmente abandonada la cultura judía, las tradiciones morales y espirituales que les habrían sido transmitidos de los patriarcas. Esta es la causa de la "esclavitud" en Egipto.
Los judíos debían estar en el Galut, más la esclavitud fue motivada por sus propios actos, y es así cómo podemos comparar el Galut de Itzjak y Iaacov, con el Galut de los hijos de Israel en Egipto
Lo que aquí debemos entender, es que a pesar de todo los principios de la Providencia, del Sajar Vaonesh quedan incólumes e inamovibles. Al salir los judíos de Egipto oímos en el Talmud preguntar: "Estos son idólatras y aquellos son idólatras", la idolatría había penetrado en el pueblo de Israel y diversas costumbres egipcias debieron de ser asimiladas por los judíos. La asimilación trae como inmediata consecuencia antisemitismo y las persecuciones y nuevamente aparece ante nosotros la Historia con su eterno devenir y sus eternos principios, “culpa, crimen y castigo”. En los Pirkei Abot, los proverbios de los sabios del Talmud oímos a Hilel decir:
“אף הוא ראה גלגלת אחת שצפה על פני המים. אמר לה דאטפת אטפוך. וסוף מטיפיך יטופון"
"También había visto un cráneo que flotaba en el agua. Le dijo: “porque ahogaste te ahogaron. Y el fin de los que te ahogaron será que se ahogaran” (Abot II). Las persecuciones fueron la consecuencia de la vida judía, pero ello no justifica la conducta de los egipcios y las penurias que causaron a los hijos de Israel.
La causalidad se halla en un plano más elevado, pero el judaísmo no cree en el “fatalismo”. De cualquier manera que obre el hombre, la voluntad de Dios se cumplirá siempre, pero no no ello deja el hombre de ser libre. Existe un destino general, pero particularmente existe la libertad moral total. Los judíos debían ir a Egipto, pero los hermanos eran libres al vender a Josef a Egipto.Un pensador moderno compara la providencia en general, a una inmensa partida de ajedrez, en la cual uno de lue contendientes conoce todas las combinaciones posibles. El otro jugador posee libertad total en sus movimientos, pero cualquiera sea su jugada, la combinación del otro jugador resultará, si esta se halla bien calculada. Groseramente esto nos daría una representación de las ideas que hemos desarrollado. Existe una providencia pero que no quita al hombre su libertad de acción, su libre albedrío. Existe la libertad y con ella la providencia.
Ya nos habíamos detenido sobre la situación espiritual del pueblo de Israel. Sin embargo nunca se asimilaron totalmente. Vemos como se practicaba la circuncisión (los hijos de Moshé).
La Torá comienza con la relación de los hijos de Israel, con sus nombres y la Hagadá del Talmud nos relata que los judíos conservaban Meguilot (rollos) con las palabras y las ideas de sus antepasados y aun antes de la salida de Egipto observaban en cierto modo la institución del Shabat.
El idioma fue uno de los principales factores en su conservación y también como ya lo hemos hecho notar, la "conservación de los nombres". Rabi Levi ltzjak de Barditchev nos indica el versículo: "Y Iosef estaba en Egipto" (I,5). En hebreo los verbos “ser” y “Estar” son idénticos: haiu. Este versículo puede pues, traducirse por: "Y Josef era en Egipto”. Es decir, Josef a pesar que poseía un nombre Egipcio "Tzofnat Paneaj” siguió siendo aun en el mismo Egipto, Josef. Es decir a pesar de todo Josef no se asimilo.
Es así como el judaísmo conservó su individualidad. Más nuevamente vemos que no todo era así. Las dos judías Shifre y Priak no cumplen el mandato del Faraón, pues temen a Dios vemos aquí la continuación de los principios de Israel y de la misma manera se pone Moshé de parte de los oprimidos. Moshé ve al egipcio castigar al judío y lo venga. Va a un pueblo extraño, lejos de su pueblo y sus hermanos, ve nuevamente perseguidos y perseguidores, y se pone del lado de los primeros, salvando a las hijas de Itro; es la continuación de Iaacov que busca la justicia aun allí donde a él no le interesa directamente (Iaacov y los pastores). Por último ve Moshé a dos judíos luchando entre sí. Y es interesante ver la primera reacción del máximo profeta judío. Para él es secundario casi averiguar quién es aquí el culpable y quién es el inocente.
Moshé ve a un judío castigar a su compañero, y a él acusa. Quizá haya sido él el justo pero el judaísmo nos muestra aquí una de sus máximas concepciones: el odio a la violencia. Los Jajamim nos dicen en base al versículo del Eclesiastes: "Y Dios buscará al perseguido", que Dios ama al perseguido aun cuando él sea un malvado y el perseguidor sea el justo. Por otra parte vemos como con el egipcio debe Moshé emplear la fuerza. Corría aquí peligro todo su futuro y debía ser salvada una vida. En la misma ley Talmúdica notamos el precepto que se puede salvar la vida del perseguido aun a costa de la vida del perseguidor (Ley de Rodef).
Hay momentos que exigen aún la misma violencia, especialmente estando en juego la libertad o esclavitud de un pueblo. Empero entre hermanos, Moshé sólo levanta su voz, se dirige al perseguidor, con la ya clásica invocación: "Malvado: por qué castigas a tu compañero?" (11,13). Todo aquél que levanta la mano sobre su compañero, ya es un malvado y el espíritu del mal se ha apoderado de él, "Por qué castigas a tu compañero, a tu amigo?" (Reaja) es lo que luego habría de ser inmortalizado en la Torá: "Veahavta Lereaja Kamoja”
"Amarás a tu compañero (a tu prójimo) como a tí mismo". Los hombres dejan de ser extraños para convertirse en compañeros y hermanos. Cuál es la reacción de los litigantes? La respuesta es conocida por todos:
"Quién te ha puesto por príncipe y juez sobre nosotros? Piensas matarme como mataste al egipcio?"
Entonces temió Moshé y dijo: "Ciertamente el hecho ha sido descubierto" (II 14).
Su anterior acción había sido descubierta. Pero aquí oímos a Rashi descubriendo ante nosotros, como siempre, las ocultas intenciones e ideas:
“נודע לי הדבר שהייתי תמה עליו מה חטאו ישראל מכל שבעים אומות להיות נכדים בעבודת פרך. אבל רואה אני שהם ראויים לכך"
"Se han descubierto los hechos. Hasta hoy no pude concebir cuál ha sido el pecado de Israel entre las "setenta naciones para ser esclavizados. Mas veo ya que se lo merecían".
Aquí nos muestra Rashi siguiendo al Midrash lo que habíamos deducido en un principio. Aun dentro del mismo pueblo de Israel existían focos del mal de perversión. Focos que debían ser extirpados antes que el pueblo cumpliera su misión histórica y se convierta en el estandarte de la Torá.
La misión de Moshé habría de ser ardua y difícil. Pero todas aquellas chispas de bien diseminadas a lo largo de todo el Egipto habrían de ser reunidas bajo la dirección de Moshé y se habrían de convertir en la antorcha del judaísmo, que habría de iluminar al mundo entero con su luz, la luz del bien.
Moshé deberá huir a Midian. El pueblo puede creer que todo se halla ya perdido y de su Dios abandonado, pero El Señor se aparece en la zarza ardiente proclamando: «Seré el que seré". La eternidad del Señor es también la eternidad de su pacto con los hijos de Israel que no habrían de ser abandonados jamás. Y Dios será con ellos!
Las ruedas de la Historia comienzan a zirar. Comienza la Redención.
Porque a Moshe lo escondieron en el rio
Estos materiales fueron publicados en el Jumash producido por la Editorial Ner, www.kehot.com.ar
Reproducido con autorización de Editorial Ner [email protected] Copyright, derechos reservados y reproducción prohibida de los mismos ¿Por qué se eligió al río como lugar ocultación? (v. 3) MIDRASH: Los astrólogos egipcios habían visto que el salvador del pueblo judío hallaría su fin a través del agua. Es por eso que el Faraón decretó que: “Cada hijo que nazca lo arrojarán al río [Nilo]” (1:22). La madre de Moshé, Iojéved, era consciente de esto, lo que explica por qué eligió al río como lugar de ocultación. Después de que Moshé fue puesto allí, los astrólogos informaron al Faraón que el problema había pasado, y el Faraón anuló el decreto (Midrash Rabá 1:22, 24 y Maharzú ibíd.). ABARBANEL: 1) Porque, de haber sido mantenido en la casa, hubiera sufrido una muerte casi segura, y la presencia de un bebé arriesgaba a la familia entera. Poniéndolo en el río era posible que fuera encontrado y se le permitiera vivir. 2) La rivera del río era un lugar donde alguien probablemente lo encontraría. 3) Si él muriera, sus padres no estarían presentes. Torat Menajem
¿DÓNDE FUE COLOCADO MOSHÉ? ¿POR QUÉ? (V. 3) La mayoría de los comentaristas estudian que Moshé fue puesto al lado del río, y no en el río [véase Onkelós y Rashbám]. Esto es porque el río mismo era un lugar de peligro, por lo que es poco probable que la madre de Moshé lo hubiera puesto allí. Sin embargo, esta interpretación parece contradecir la declaración del Midrash, que Moshé fue puesto en el agua para confundir a los astrólogos egipcios (ya que ellos percibieron que el salvador del pueblo judío hallaría su fin por el agua). Según esta opinión, Moshé tendría que estar realmente en el agua, y no apenas cerca del agua. Pues, ¿cómo podrían haber informado al Faraón que el salvador del pueblo judío había encontrado su fin por el agua, si Moshé ni siquiera había estado en ella? Sin embargo, se podrían reconciliar estas dos fuentes con la siguiente sugerencia: Mediante profecía, Iojéved percibió la secuencia de eventos descripta por Tzofnát Paanéaj (a saber, que cuando la hija del Faraón se bañaría en el Nilo su naturaleza idólatra sería anulada. Entonces la cesta de Moshé entraría en el río). Por lo tanto, ella puso a Moshé al lado del río —un sitio tanto seguro como libre de idolatría— sabiendo que su cesta luego
entraría al río, haciendo que los astrólogos dieran fin al decreto del Faraón. (Basado en Likutéi Sijot, Vol. 16, pág. 13)
Moshé-fue salvado y salvó a otros
“Creció el niño y ella se lo trajo a la hija de Paró; y fue para ella, hijo. Ella llamó su nombre "Moshé" pues ella dijo: De las aguas yo lo he extraído”. (Shemot, capítulo 2, versículo 10)
ותקרא שמו משה - ממלט ומושה את אחרים מצרה.
Y llamó su nombre Moshé- se escapa y salva a otros de situaciones difíciles
ותאמר כי מן המים משיתיהו - הטעם שקראתיו משה להורות שימלט את אחרים הוא, כי אמנם משיתיהו מן המים אחר שהיה מוטל בתוכם, וזה לא היה כי אם בגזירת עירין [=מלאכים] כדי שימלט הוא את אחרים. ספורנו - רבי עובדיה בן ר' יעקב ספורנו חי באיטליה בשנים 1480-1550. נוסף לכל מקצועות התורה למד רפואה ומדעים אחרים. התיישב בבולוניה, שם עסק ברפואה, למד ולימד תורה ועסק בצורכי ציבור, וכן שימש כדיין ואף הקים ישיבה ועמד בראשה. בעיקר ידועים פירושיו לתורה ולחלק מספרי הנביאים. דרכו לפרש את המקרא על דרך הפשט, כשהוא מתבסס על דברי חז"ל, ומרחיב בענייני מוסר והנהגה
La familia anónima del líder
En nuestro capítulo la descripción de la familia de Moshé sigue siendo desconocida. ¿Por qué la Torá opta por dejar en el anonimato todos los nombres propios de los miembros de la misma? ¿Cuál es aquí la insinuación de la Torá sobre el proceso de la redención en general?
En nuestro capítulo es descripto el proceso del nacimiento de Moshé Rabeinu, salvador de Israel. Sorprendentemente, esta descripción es muy oscura. Allí no es citado el nombre de su padre, tampoco el de su madre, y tampoco el de su hermana. Ni siquiera el nombre de Moshé es muy mencionado en la Torá. Quien lo llama por su nombre es justamente la hija de Paró, cuyo nombre propio tampoco es mencionado.
¿Por qué la Torá oculta los nombres de todos los miembros de la familia y el del mismo Moshé en la descripción de su nacimiento? Más aún, si la Torá tenía la intención de ocultarlos, pues ¿por qué opta de todos modos, por volver a describir el episodio con los nombres completos en el capítulo 6, en el momento en que nos exhibe la dinastía de los hijos de Leví?.
El Rambá”n se interesó en este interrogante y explicó que la Torá quería acotar el tema de la prosapia para focalizarse en la trama del relato. No obstante, parece que hay aquí una causa principal y esencial por la cual la Torá optó por ocultar toda la descripción de la relación.
La descripción del nacimiento de Moshé no es meramente la descripción de un nacimiento particular. Se trata del nacimiento del salvador de Israel que habrá de liderar el proceso Divino que comenzó aún desde la época de nuestro patriarca Abraham. Un proceso a partir del cual se originó y se formó el pueblo de Israel en el crisol de Egipto hasta su salida por obra de Dios como es narrado a continuación.
La Torá optó por no caracterizar a este proceso de redención como un relato de una familia particular que se desarrolla a través de acciones humanas privadas casuales. Por ello, ocultó los nombres para enseñarnos que las personas participantes no son más que meros protagonistas de un juego ya previsto por Dios. Su personalidad privada no tiene lugar aquí.
Ellos no actúan de acuerdo a su voluntad y deseo sino a partir de la fuerza del decreto Divino. Como tal- ellos solamente son el hombre de Leví, la hija de Leví y la hermana del bebé. Incluso el propio Moshé no es una personalidad privada autónoma sino un emisario de Dios y por ende su nombre no es mencionado. También la hija de Paró que salvó a Moshé no actuó por propia elección sino de hecho como enviada de Dios que la convocó para estar allí en ese momento. La creación del líder de Israel es solo una parte del proceso Divino previamente direccionado por Dios.
Entre Hagar y la familia de Moshé
El relato de la salvación de Moshé nos recuerda mucho el episodio de la salvación de Ishmael después que su madre se extravió en el desierto. No obstante la comparación revela una diferencia: mientras que Hagar reaccionó con desesperación y no hizo nada para salvar a su hijo, la familia de Moshé actuó con bravura y sin pausa para mantenerlo con vida.
Hay muchas líneas similares entre el relato de la salvación de Moshé en nuestro capítulo, a raíz de los decretos de Paró,y la salvación de Ishmael frente al peligro de perecer sediento, relatado en la sección Vaierá (del libro Bereshit). En los dos casos hay un niño-joven en situación de peligro, cuando es arrojado entre los yuyos a la buena de Dios. En ambos relatos, el niño es acompañado por una mujer de su familia, que se ve obligada a alejarse de él y no tiene posibilidad de salvarlo. Aún así, en ambos casos el niño se salvó.
En el contexto de estas similitudes, se destacan las significativas diferencias entre ambos episodios. Hagar reacciona frente a la situación con total desesperación: arroja al niño a los yuyos, a distancia de un tiro de arco para no ver su muerte y estalla en llanto. A diferencia, la familia de Moshé, reacciona de una forma totalmente opuesta. Ya desde el inicio del relato sobresale el coraje de los miembros de la familia, quienes a pesar del trágico decreto de Paró consideran apropiado conformar una familia con hijos. Se niega a conciliar con el decreto, y envían a su hija para que se quede junto a Moshé que se encontraba en la cesta. A diferencia de Hagar, Miriam no arroja al niño sino que coloca la canasta en el río, y no es que se desentiende del niño, sino todo lo contrario-“ Y se apostó su hermana, a lo lejos, para saber qué le sería hecho, a él” (Versículo 4).
También en el episodio de Moshé se oye un sonido de llanto, no obstante se trata del llanto de Moshé, el pequeño bebé. Miriam y Iojeved, no estallan en un llanto desesperante, sino que están abocadas a la preparación de una estrategia para salvarle la vida a Moshé. Por ello, la salvación de los niños se da de manera diferente: la salvación de Ishmael proviene de un milagro sobrenatural mientras que Moshé fue salvado gracias al ingenio humano, sin una intervención Divina manifiesta.
Estas diferencias agudizan el mensaje de toda la historia. La Torá, no necesariamente describe las circunstancias del nacimiento de Moshé. A partir del relato se infiere que la personalidad de Moshé creció en el seno del hogar familiar, y su capacidad de liderar al pueblo en situaciones difíciles la mamó, a pesar de las dificultades, ya desde la etapa de su lactancia. Los familiares de Moshé mostraron coraje e ingenio en ese momento duro y trágico para el pueblo de Israel, y rehusaron doblegarse a la desesperación. Frente a la pálida imagen de Hagar, el hogar de Moshé se destaca como un hogar apto para la aparición del más grande de los líderes del pueblo de Israel.
Editado por el equipo del sitio del Tanaj del libro "Nekudat Ptijá" publicado por el Instituto "Tzomet"
Una victoria contundente
La segunda ronda de decretos de Paró es más grave que la primera, y esto es para tratar de quebrar a los hijos de Israel. Pero también en esta ronda, los decretos de Paró fracasan y los hijos de Israel continúan reproduciéndose.
Dos procesos opuestos se dan en nuestro relato: el proceso de empoderamiento interno del pueblo de Israel, y a diferencia del mismo, el proceso de opresión egipcia impuesta sobre los hijos de Israel, con el objetivo de neutralizar su cultura. El primer proceso, aún siendo dinámico en su esencia, es estático desde la concepción de su aparición en el relato: prácticamente no sufre modificaciones desde el comienzo del relato y hasta el final del mismo.
El contraste irónico de la frase de Paró “no sea que se acreciente” (Versículo 10) con la descripción del texto bíblico “así se acrecentaba y así se expandía” (Versículo 12) es traído en los conceptos de Jaza”l (Nuestros Sabios de Bendita Memoria) que cita Rashi:
“Su explicación es: el espíritu sagrado dice si: ustedes dicen “no sea que se acreciente” y yo digo “así se acrecentaba y así se expandía” (Comentario de Rashi al versículo 12)
No obstante, debemos prestar atención a una contradicción irónica adicional: en el comienzo del relato, Paró manifestó con preocupación: “¡He aquí que el pueblo, los hijos de Israel, es numeroso, y más fuerte que nosotros! “ (Versículo 9), y al final el texto nos anuncia “Se acrecentó el pueblo y se fortalecieron mucho” (Versículo 20). Vemos aquí que todos los esfuerzos de Paró a lo largo del relato, todo el proceso de opresión que se fue perfeccionando, que se agravó, no fueron para nada productivos: el proceso de multiplicación y empoderamiento es el que triunfó!! El proceso dinámico de la opresión se hizo trizas frente al proceso “estático” de la cultura.
La prueba de una verdadera victoria en el relato bíblico reside en la capacidad del vencedor de imponerse a sus oponentes en dos vueltas. Este hecho por sí mismo da cuenta de que el triunfo en la primera ronda no fue casual sino vital. No obstante la segunda ronda viene a enseñarnos más aún: siempre es más difícil, más desafiante, y por ello deja testimonio de una victoria más significativa.
Los dos ciclos de decretos en nuestro episodio (el primer ciclo: del versículo 8 al 14; el segundo: del 15 al 22) son claramente paralelos, en ambos hay un decreto de esclavitud y un decreto de muerte a los hijos, y los dos persiguen, en líneas generales, el mismo objetivo. Vemos que la segunda mitad es una repetición de la primera, pero lo hace en forma más grave desde el carácter de los decretos que incluye. ¿De dónde proviene dicho agravamiento? Del fracaso en el primer ciclo de decretos: el proceso de multiplicación de los hijos de Israel se mantiene su vigencia. El examen de esta victoria del proceso de la maravillosa cultura no será completado hasta una nueva ronda-desde la perspectiva de una segunda ronda de decretos, más grave que la anterior, que intentará reducir el número de los hijos de Israel de una forma activa. Sólo con el fracaso del proceso de los decretos en la segunda tanda quedará definitivamente en evidencia la victoria del vencedor oculto que está detrás del impactante proceso de multiplicación, que es imparable y no puede ser interrumpido.
Editado por el equipo del sitio del Tanaj
Gentileza del sitio VBM de la Academia Rabínica "Har Etzion"
Infografía y síntesis del capítulo, Éxodo 1

De los hijos de Iaacov a los hijos de Israel (Versículos 1-7)
El libro Bereshit concluyó con la escena del fallecimiento de Iosef. El libro Shemot recuerda los nombres de los hijos de Iaacov y relata acerca de la muerte de Iosef, pero en ese momento pasa a ocuparse de lo totalmente opuesto a la muerte, la fertilidad y el nacimiento: “Empero los hijos de Israel fructificaron y proliferaron, se multiplicaron Y se fortalecieron mucho, mucho. Y se llenó la tierra de ellos” (Versículo 7)
Un nuevo mundo (Versículos 8-14)
La realidad cambia: no sólo que Iosef ha fallecido, sino que además ha asumido un nuevo rey en Egipto. El nuevo rey (cuyo nombre es citado en forma indirecta) pide “actuar con astucia” a raíz de la sospecha de “no sea que se acreciente. Y sería que cuando sucediere guerra se sumaría, también él, a nuestros adversarios y combatiría contra nosotros y ascendería desde la tierra” (Versículo 12). El rey egipcio convierte al pueblo en esclavos (les impone “jefes de tributos”-impuesto al trabajador) y finalmente “E hicieron servir los egipcios a los hijos de Israel con dureza” (Versículo 13).
Las parteras hebreas (Versículos 15-21)
El rey de Egipto decide implementar una medida más y no solo tomar al pueblo de Israel como esclavos sino matar a los niños varones. El rey se dirige a las parteras hebreas y les solicita que permitan el nacimiento de niñas pero no el de los niños. “pero temieron las parteras a Elohim” (Versículo 17) y por ello las parteras no acatan la orden de Paró y le explican que las mujeres hebreas “no son como las mujeres egipcias las hebreas, ya que vigorosas son ellas. Antes que viniere a ellas la partera, ellas ya han dado a luz” (Versículo 19). Al ver Paró que esta modalidad no prospera, emite una orden general “Ordenó Paró a todo su pueblo diciendo: Todo niño nacido, al río habrán de arrojarlo; pero a toda niña habrán de dejar vivir” (Versículo 22).
Editado por el equipo del sitio del Tanaj
Características del pueblo de Israel antes de salir de Egipto
Características del pueblo de Israel antes de salir de Egipto
Lo primero que vemos es que el pueblo se reproduce mucho, esto nos habla del idealismo del pueblo, de hacer crecer la familia, un motivo nacional.
El nuevo Faraón ya los ve como un pueblo por sí mismo, a pesar de vivir en Egipto. Se distinguen como pueblo étnico distinto al egipcio.
Lo próximo que agrega el Faraón es que se van a sumar a sus enemigos, es decir este pueblo no se lo ve identificado con el pueblo egipcio. (A diferencia de los judíos Alemanes que primero eran alemanes y luego judíos)
El faraón les impone cosas muy duras, ellos se sometieron, a lo largo de la historia esta actitud pasó a ser una característica del pueblo judío, a pesar de las más tremendas persecuciones, siempre se sometió.
El pueblo judío responde a estas medidas reproduciéndose más, es decir, no es un pueblo que fácilmente se quiebra.
Este pueblo tiene un nombre especial, “Hibrim” que así se hacen llamar (“Las parturientas “Hibriot”) es decir no solo “Bene Yaacob”- ser los hijos de Yaacob es lo que los relaciona entre ellos. De las parteras podemos notar que en este pueblo teme a Dios y que están dispuestas a arriesgar sus vidas por ello, mientras que en Egipto no había “Temor a Dios” (No necesariamente quiere decir que eran creyentes, sino que “Temer a Dios aquí se refiere a tener: “una ética mínima”)
Del segundo capítulo vemos que las tribus estaban bien definidas, un hijo de la tribu de Leví toma como esposa a una mujer de la tribu de Leví. Además no solo las parteras eran valientes, sino todo el pueblo, pues siguen reproduciéndose en contra de la orden del Faraón.
La hija del Faraón lo reconoce como judío, es decir que había señales externas (El Brit Milá)
El hecho de que dos judíos se estaban peleando, no nos habla de que esa era la norma, más bien al contrario, ese relato nos marca algo inusual y por eso es recalcado, del contexto vemos que hay fraternidad y unión en el pueblo.
Luego de que muere el faraón el pueblo reza y se queja.
Dios los llama “Mi pueblo”, si bien esto no nos habla del pueblo en sí y cómo eran, lo que sí nos agrega es de la relación que tiene Dios con el pueblo.
Moshé pide a Dios que le otorgue pruebas para poder demostrarle al pueblo que él es un profeta verdadero, también le pregunta a Dios qué responderles en caso que pregunten ¿Cuál es Su Nombre?, eso nos demuestra que algo de tradición tenían al respecto (Saben qué es un profeta y en nombre de qué Dios viene) y cuando Dios le dice a Moshé con qué Nombre presentarse, se desprende que ellos conocían el Nombre de Dios (no solo el Nombre, sino lo que ello representa, si bien no todo el pueblo, los más sabios sí)
También agrega el Dios de Abraham, el Dios de Itzjak y el Dios de Yaacob, es decir que no olvidan a sus patriarcas y sus creencias.
Dios le dice que reúna a los ancianos, deducimos que tenían gente sabia, líderes espirituales.
Guardan la promesa transmitida por Yosef de que Dios los recordará y que Dios controla lo que sucede, hay un pacto y una tierra prometida. Dios le asegura que el pueblo va a escucharlo; está claro que estos conceptos no son nuevos para ellos.
Luego Moshé se presenta al faraón y le dice “el Eterno, Dios de los Hebreos, me ha enviado…” vemos que eso los identifica. Además le deja sentado al faraón que existe la profecía.
Luego invoca el tema de servir a Dios (ir tres días por el desierto para servirLo)
Ellos van a matar al dios egipcio (cordero), esto nos demuestra que el pueblo no creía en las divinidades egipcias.
Moshé le pide a Dios una prueba por si el pueblo no le cree. Por un lado, esto nos demuestra que no eran incrédulos, y no que creían en cualquiera que diga que es el enviado, sino que exigían pruebas, por el otro lado no son escépticos o testarudos que ni con cien pruebas se convencen, sino que una vez que Moshé les presenta las tres pruebas, les alcanza.
También notamos que había otros profetas en el pueblo de Israel, como Aarón y Miriam más los 70 ancianos, que de hecho son el Sanedrín o al menos tienen el potencial de serlo, y luego formarán parte del tribunal de Moshé.
Por otro lado el pueblo agradece a Dios que les envía la Salvación y que lo que dijo Yosef se hace realidad: Dios los recordó. Dice que se prosternaron ante Dios.
Otro detalle que podemos entrever es que no se trata de un pueblo salvaje ni violento, pues sus capataces reciben los latigazos a causa de que el pueblo no hace el trabajo, no obstante ellos no se desquitan con el pueblo o los obligan a hacer más de la cuenta.
Aun cuando el faraón se niega a aliviarles el yugo y presiona a los capataces haciendo que reciban muchos castigos por ello, aun así, no son violentos con Moshé, sino solo de palabra.
Luego cuando dice que no escuchan a Moshé que les habla en nombre de Dios, no es que dejaron de creer en Dios, sino que no escucharon a Moshé a causa de la pesadez del trabajo.
Vivían todos juntos en Goshen, esto lo vemos en las plagas de granizo y oscuridad, es decir están unidos.
El pueblo es activo, comienza a actuar de acuerdo a lo que Moshé les va indicando, piden a los egipcios todo tipo de utensilios, oro y plata, esto en sí mismo fue toda una revolución, que un esclavo le pida a su patrón oro y plata.
Este cambio drástico se acentúa más cuando van a hacer el sacrificio de Pésaj, donde tenían durante varios días el cordero y cuando los egipcios preguntaban qué es lo que iban a hacer con el cordero (una de las deidades egipcias), ellos le contestaban que lo iban a sacrificar y aun más, comérselo, esto demuestra mucha valentía y renuncia a la idolatría. Pasan a ser activos y luchan contra la idolatría.
El pueblo se somete a Moshé y obedece al profeta (esta es una Mitzvá muy importante y central en la Tora)
Los egipcios y el faraón se enteran que el pueblo se fugó recién a los tres días, esto nos demuestra que en el pueblo no había delatores y que guardaron el secreto, vemos también que no tenían grandes amigos entre los egipcios, ya que éstos no se enteraron que se fugaron.
Recuerdan el juramento de Yosef que les pidió que lleven sus huesos con ellos.
Aun a orillas del mar Rojo no pierden su fe en Dios, ya que a Él se dirigen y Le ruegan, aunque se revelan contra Moshé, pero debemos tomar en consideración la presión a la que estaban sometidos y al pánico reinante. Además ellos podían pensar que si bien Dios envió a Moshé, eso no quiere decir que todo lo que Moshé hace es por boca de Dios.
El pueblo llega a su punto más alto, cuando entonan la Shirá (el cántico del mar) y dicen que son Temerosos de Dios. Todas las cosas que dice en la Shirá, no solo los hombres las dijeron, sino también las mujeres, esto nos demuestra la Emuná y Akarat Hatob – Fe y agradecimiento.
En resumen:
• Conservaron su tradición.
• Se prosternan ante Dios.
• Están dispuestos a servir a Dios.
• Luchan en contra de la idolatría.
• Es un pueblo pacífico.
• Conservan su Emuná y recuerdan a sus patriarcas.
• Escuchan al profeta que habla en nombre de Dios.
• Son temerosos de Dios.
• Están dispuestos a seguir a Moshé por el desierto.
Todo esto nos demuestra qué clase de pueblo son los hijos de Israel y cuál fue su mérito para ser liberados y convertirse en el pueblo de Dios.
De familia a pueblo
El orden de la nómina de los nombres de los hijos de Israel que llegan a Egipto da cuenta de la transformación que refleja el libro Shemot: de familia a pueblo.
La lista de los hijos de Israel en el inicio del libro Shemot es la misma que aparece en la sección Vaigash (Bereshit, capítulo 46, versículos 8-27), pero el orden es diferente. En la sección Vaigash la lista está elaborada según las dos divisiones centrales que tienen el poder en la casa de Iaacov, Leá y su sirvienta a la cabeza, y luego Rajel y su sirvienta. Esta lista, pues, refleja la tensión básica reinante en el seno de la familia de Iaacov. Mientras que en el libro Shemot, la lista está ordenada acorde al estatus genealógico del hijo, es decir, los hijos de la madres, en primer lugar, y luego los hijos de las sirvientas. ¿Por qué el texto ha modificado el orden de los hijos? ¿Por qué motivo, por un lado el texto insinúa que se trata de la misma nómina, y por otro, modifica el orden de los hijos?
.Rambán, en su introducción al libro Shemot señala que la finalidad de la lista es la de mostrar que el libro Shemot marca la continuidad del libro Bereshit. En ese sentido el texto reitera el relato del descenso de los hijos de Iaacov a Egipto, y a partir de allí el texto prosigue con la continuidad del episodio. No obstante, en forma paralela a esta continuidad, el texto insinúa también sobre un cambio de perspectiva:
El libro Bereshit describe el descenso a Egipto como el descenso de Iaacov y su familia. Es por ello que el orden de los hijos se caracteriza por la tensión familiar que conforma la familia de Iaacov-la tensión entre Leá y Rajel, una tensión que se extiende también a la generación de los hijos.
A diferencia de ello, el libro Shemot nos permite el encuentro, por primera vez, con el pueblo de Israel, en su sentido nacional. Ahora, por primera vez, se escucha repentinamente la expresión del rey cruel: “¡He aquí que el pueblo, los hijos de Israel, es numeroso, y más fuerte que nosotros!” (Versículo 9). Involuntariamente, la familia de Iaacov se convirtió en el pueblo de Israel. Los doce hijos “personales” se transformaron en una nacionalidad a punto de ser esclavizada en Egipto, salir de allí con mano fuerte y ser el pueblo elegido de Dios.
La pista para esta mirada renovada se halla en el cambio del orden de los hijos en la lista que inicia el libro: nunca más una división acorde a la tensión familiar, sino en función de la jerarquía y el estatus nacionales-los hijos de las madres y tan solo después los hijos de las sirvientas. A pesar de que es cierto que Reuvén o Shimón-hijos de Leá, se identifican y se sienten sumamente cercanos a Gad o Asher- los hijos de las sirvientas de su madre (y por ello en el ámbito del abordaje en el libro Bereshit ellos aparecerán juntos), sin embargo desde una perspectiva nacional – general, las sensaciones personales de los hijos son irrelevantes y la nómina será ordenada según las clases que establecen la construcción social nacional.
Editado por el equipo del sitio del Tanaj
Gentileza del sitio VBM de la Academia Rabínica "Har Etzion"