Preguntas de Abarbanel, Éxodo 7

1   "...Y Yo he de endurecer el corazón del Faraón y he de multiplicar Mis señales y milagros en la tierra de Egipto.  Y no habrá de escucharlos el Faraón y extenderé mi mano sobre Egipto y sacaré a mis huestes, mi pueblo de Israel, de la tierra de Egipto con grandes milagros. " (Éxodo 7,3-4)

Pregunta: Si D-s endureció el corazón del Faraón, ¿cuál es su pecado?

(¿Qué culpa tiene él de no haber dejado salir al pueblo de Israel?, el faraón seguramente se puede lavar las manos diciendo: D-s no me puede castigar con plagas ya que El me endureció el corazón y por eso no dejé salir al pueblo.) 

Respuesta: Esta pregunta es ya tratada por la mayoría de los comentaristas de la Torá ya que apela a las bases filosóficas del libre albedrío y la justicia Divina.

Abarbanel trae primeramente la opinión del RAMBAM (Maimónides), quien  contesta esta pregunta diciendo que existen ocasiones en las cuales un pecado grande o la acumulación de pecados le impiden a uno el camino de la Teshuvá (o sea que parte del castigo mismo es el no permitir que el hombre se arrepienta).  Así, D-s advierte una vez, dos veces, tres veces y si no regresa, El mismo cierra las puertas para así castigarlo por lo malo que hizo (el faraón llegó a un punto tal de maldad que le fueron cerradas las puertas del arrepentimiento).

Abarbanel no se conforma con esta respuesta alegando que éste no es el camino de D-s, ya que todos los profetas han hablado de la gran misericordia del Todopoderoso  y  "no Quiere la muerte del malvado sino que regrese de su mal camino y viva".  Trae también como ejemplo al malvado rey Ajav el cual en el final de sus días se arrepiente y D-s lo recibe prometiéndole que no traerá el mal en sus días.

El autor expone pues tres respuestas posibles:

1.-  Existen efectivamente malas acciones que no tienen perdón divino, por ejemplo todas las faltas que uno hace contra su prójimo.  En este caso, uno debe perseguir el perdón humano y restituir al 100% lo perdido  (ya sea en cuestiones de dinero, honor o dignidad personal).   Además de éstos, hay otro que tampoco tiene restitución: "Jilul Hashem"  (Profanación del nombre divino).

El Faraón pues, no sólo rechazó a D-s y se burló de El sino que también pecó grandemente contra Israel torturándolos y aún llegando a matar a los varones recién nacidos echándolos al río.    Definitivamente a personas como éstas la justicia divina no le permite ningún tipo de arrepentimiento.

 

2.-  La justicia pura y recta funciona en base a causa y consecuencia.  A cada acción corresponde una reacción de la misma magnitud.  Cada pecado tiene su castigo y cada mérito su recompensa.  La medicina llamada "arrepentimiento" es un regalo especial de D-s al pueblo de Israel.  Así como lo testifica Moshé diciendo: "...qué gran pueblo que tiene a su D-s cerca de él como nuestro D-s cada vez que le clamamos"  o como el profeta Hoshea declara: "Shuva Israel ad Hashem Elokeja" (Regresa Israel hasta Hashem tu D-s). 

El idólatra Faraón no es entonces merecedor de tal privilegio.

3.-  La dureza de corazón del Faraón es consecuencia misma de las plagas.  Según esta idea, las "Makot" no eran parte del castigo sino eran el proceso de hacer más terco al Faraón.  El hecho de que aparecían las plagas y luego se esfumaban le hacían creer que era algo natural y no de D-s.   La manera en que el Todopoderoso mandó las plagas lo hacían casualmente endurecer más su corazón.

¿Cómo se puede entender esta lógica de Abarbanel?  Aparentemente nosotros pensaríamos lo contrario:  mientras más milagros más creeríamos en D-s....

Sin embargo, no debemos olvidar el entorno histórico y geográfico: Egipto era en ese entonces el centro mundial de la brujería y hechicería, hasta el más amateur podía convertir un palo en una serpiente.  Las plagas, aunque sí eran realmente duras y muy molestas, no dejaba de ser algo natural y común en esa tierra.  Seguramente Moisés se ganó un alto nombre al competir en las "grandes ligas" de la brujería Egipcia.

No fue sino hasta la última, donde el mismo primogénito del Faraón fue víctima, que el pueblo de Israel gana su libertad.  Ahora si, en retrospectiva, ve uno claramente la mano de D-s en todas las plagas anteriores y se da cuenta que todo era parte de un proyecto Divino para un fin específico.

¿Suficiente ahora para el Faraón?  Pues parece que todavía no, tiene que todavía perder todo su ejército dentro del mar para darse cuenta que sí hay un D-s que está por arriba de cualquier magia o brujería.

Y... ¿qué nos queda a nosotros por aprender? Mucha gente se pregunta por qué no hay milagros o eventos sobrenaturales hoy en día...  seguramente haría ésto creer en D-s a multitudes...

Sin embargo, a la luz de lo expuesto anteriormente, nos damos cuenta que no necesariamente un evento de este tipo es la solución.  Qué mejor ejemplo que el mismo pueblo de Israel, después de ver tantos milagros en Egipto y el desierto, llega a construir el Becerro de Oro...

A lo mejor debemos optar por encontrar a D-s en los "simples" eventos naturales como el nacimiento de un bebé o una bella puesta de sol.

 

 

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Síntesis del capítulo, Éxodo 6

La noticia de la redención (Versículos 2-9)

El primer versículo del capítulo es la continuación de la respuesta de Dios del capítulo anterior. El segundo versículo se inicia con un extenso discurso de Dios referido a la futura redención del pueblo de Israel. El discurso comienza citando a los padres de la nación y pasa a “los cuatro vocablos de redención”. Tras las grandes promesas, Moshé se dirige al pueblo de Israel “pero ellos no escucharon a Moshé por causa del agotamiento de espíritu y por causa de la servidumbre, dura” (Versículo 9).

La reanudación de la misión de Moshé (Versículos 10-30)

En nuestro capítulo se reanuda la misión de Moshé, tras no haber podido coronar con éxito la misión anterior. Dios le ordena a Moshé que se dirija nuevamente a Paró “para que libere a los hijos de Israel de su tierra” (Versículo 11). Tal como ocurriera en la ocasión anterior, Moshé se opone diciendo “He aquí que los hijos de Israel no me han escuchado a mí, y ¿cómo habrá de escucharme Paró? pues yo hablo con dificultad” (Versículo 12)

El linaje de Moshé y Aharón (Versículos 14-27)

Ahora, en nuestro capítulo, figura una lista para nada breve de los vínculos que comienza con los hijos de Reuvén y se detiene en la tribu de Leví. Parece ser que el objetivo de este pasaje es el de citar el linaje de Moshé y Aharón tal como se infiere del final de la lista “Éste es Aharón y Moshé a quienes dijo Adonai. ¡Saquen a los hijos de Israel de la tierra de Egipto, por sus ejércitos! Son ellos los que hablaban a Paró, rey de Egipto, para sacar a los hijos de Israel de Egipto. Este es Moshé y Aharón” (Versículos 26-27).

La reiteración (repetición) de la misión de Moshé (Versículos 28-30)

Visto y considerando que el texto queda inconcluso, a continuación el texto regresa sobre el tema y modifica el argumento de Moshé “He aquí que yo hablo con dificultad y ¿cómo habrá de escucharme a mí, Paró? (Versículo 30). La respuesta de Dios la encontraremos en el próximo capítulo.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj

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¿Cuál fue la respuesta de Dios a la queja de Moshe?

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¿Cuál fue la respuesta de Dios a la queja de Moshé? (v.
1)
RASHI: Dios respondió a Moshé: “¡Tú cuestionas Mis actitudes! No
eres como Avraham, a quien Yo prometí hacer de Itzjak su heredero,
y luego le dije que lo ofrendara como holocausto. El no cuestionó
Mis actitudes”.
Por lo tanto, el versículo dice “Ahora verás”, significando, “Ahora
verás la derrota del Faraón, pero no verás la derrota de las siete
naciones, cuando traigo al pueblo judío a la Tierra de Israel”.
KLI IAKÁR: Mientras Moshé no esperaba que las cosas mejoraran
de inmediato, ciertamente no imaginó que la situación empeoraría
como resultado de la misión que Dios le encomendó. Moshé se
preguntó si no fue su dificultad de palabra lo que hizo que el
Faraón se sintiera ridiculizado, haciéndole pensar: “¡El pueblo
judío se divierte a costa de mí, enviando una persona que apenas
puede hablar!” Por lo que preguntó a Dios: “¿Por qué me has
enviado?”
La respuesta a la pregunta de Moshé puede entenderse de los
fenómenos naturales. Por ejemplo: antes del amanecer se vuelve
muy oscuro, más que durante el resto de la noche; similarmente,
mucha gente tiene una súbita explosión de energía antes de fallecer.
La idea aquí es que cuando una fuerza toma conciencia de su
inminente extinción, da pelea con cada posible reserva de fortaleza.
Así también fue con el Faraón. Dado que la inminente redención
iba a eliminarlo, su reacción natural fue ampliar su ofensiva contra
el pueblo judío.
Dios indicó esta respuesta a Moshé con las palabras: “Ahora
verás...”. Es decir, es precisamente porque ahora es el momento de
la redención, que las cosas empeoran. El deterioro de la situación
es, así, señal de la inminente redención.

Torat Menajem
¿POR QUÉ CITA RASHI EL CASO DE LA AKEIDÁ? (V. 1)
Rashi escribe que Dios reprendió a Moshé por cuestionar Sus actitudes,
citando el ejemplo de Avraham en la Akeidá, que no cuestionó a Dios.
Sin embargo, hubo muchas oportunidades en las que los Patriarcas
demostraron su fe pura en Dios (comp. con Rashi a 6:9). ¿Por qué eligió
Rashi el caso de la Akeidá en particular?
La respuesta es que la dificultad de Moshé aquí y la Akeidá, comparten
un tema común que no es evidente en las otras pruebas Divinas. En
ambos casos encontramos que la promesa de Dios fue la causa misma
que llevó al subsiguiente sufrimiento:
En la Akeidá, Dios prometió primero un hijo a Avraham, nacido en la
vejez, que perpetuaría su familia. Y entonces, esa promesa misma fue la
causa de la dolorosa prueba de la Akeidá. Avraham podría haberse
quejado a Dios: “¡Mejor hubiera sido si nunca me dabas un hijo, si a esto
iba a llevar!”
Similarmente en nuestro caso, la misión de Moshé por parte de Dios
para redimir al pueblo judío fue de hecho la causa de un deterioro
adicional en la situación. Es, así, plenamente comparable a la Akeidá.
(Basado en Likutéi Sijot, Vol. 16, págs. 47-49)

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Yo soy el Señor


Preguntas
• Si El faraón  no les iba a hacer caso a Moshé y Aarón, ¿Para qué los mandó Dios la primera vez?
• ¿Cómo lo que le contestó Dios responde a lo que pidió o le molestó a Moshé?
• ¿Para qué le dice Dios a Moshé  que hable con Israel si veremos que el pueblo no lo escuchó?
• ¿Para qué quiere toda esta burocracia de diálogos y plagas? Que le diga directamente que si no los envía inmediatamente, va a matar a los primogénitos, que les de un ultimátum.
• ¿Cuál es el sentido de las plagas?
• ¿Qué diferencia hay entre lo que Dios le dijo en Sinaí y lo que le dice ahora en Egipto? 
• En la zarza le dice “Eloke Avija” y en Egipto le dice “Aní Hashem”, ¿Qué quiere decir esto?
• En la zarza Moshé  ya le dijo que él no sabe hablar y Dios ya le respondió a eso, ¿Para qué Moshé repite  que él no sabe hablar?
• En la zarza nos dijo de que sabe lo que le pasa a Israel, que va a cumplir el pacto y que los sacará de allí y los llevará a Israel, en Egipto le repite los mismos puntos ¿Qué necesidad hay de repetir todo nuevamente? 
• En la profecía de la zarza Dios ya le había dicho que iba a llevar tiempo la salida de Egipto y que habrán muchas plagas, entonces ¿Por qué Moshé  se desilusiona tan pronto? ¿Qué le contestó a esto Dios?
Respuestas
En la zarza el nombre de Dios que  le dice para que le diga a Israel es E-yhe Asher E-yhe y aquí dice Aní Hashem. En la zarza le dice que le diga al faraón que van a salir por tres días y ahora le dice que se van a ir.
Moshé   entonces ya sabía que Dios los iba a sacar, pero lo que no entiende es por qué Israel tiene que sufrir. Él pensó que si bien la salvación llevará tiempo, supuso que la situación de Israel iba a avanzar, mejorar un poco, etapa por etapa y vemos que no ocurre así, es entonces cuando se queja y Dios vuelve a enviarlo.
¿Por qué no lo hizo así desde el principio? En la primera vez vemos que Moshé  y Aarón le hablan al faraón bien y con respeto y no funcionó, en la segunda vez el diálogo será más crudo. ¿Por qué así? Para darle la posibilidad del libre albedrío, es decir, Dios le da la posibilidad al faraón de que los envíe por las buenas, pero sino, entonces vendrán las plagas.
Para responder la tercera pregunta, lo que agrega ahora es que Dios va ser para ellos Elokim.
¿Qué quiere decir que no lo escucharon? ¿Que no lo obedecieron? ¿No le creyeron? El tema fue que no quisieron esas cosas, es decir, todo esto de salir de Egipto, no quieren ser parte de ese plan. Entonces ¿Para qué Dios lo mandó a decirles eso? ¿Acaso fracasó Moshé  en su primer intento?
En realidad, Dios les transmite: “Yo no les estoy preguntando o proponiendo si quieren salir, sino que les digo que van a salir y sabrán que Yo soy el Señor”.
En Iejezkel 20: 7 dice: y Yo les dije: Arrojad cada uno de vosotros las cosas detestables y no os mancilles con los ídolos de Egipto. Yo soy el Eterno vuestro Dios. Pero se rebelaron contra Mí y no Me quisieron escuchar ni desecharon cada uno sus cosas detestables ni abandonaron sus ídolos de Egipto. Entonces dije: derramaría Mi ira contra ellos y Mi indignación volcaría sobre ellos en medio de la tierra de Egipto, pero obré por Mi Nombre que no quise que fuera profanado a la vista de las naciones entre las cuales estaban ellos. 
Vemos claramente que no quisieron abandonar los dioses de Egipto, es decir no quisieron aceptar el concepto de: “Yo soy el Señor”. 
En realidad esta sola actitud ya los hacia pasibles de morir ahí mismo, pero Dios no lo hizo porque eso hubiera sido “Jilul Hashem” –Profanar el Nombre de Dios, ya que Él juró a los patriarcas que los sacaría de allí. 
Más adelante en el capítulo de Iejezkel  20:35 Dios les dice: y os llevaré al desierto y allí oz juzgaré cara a cara como juzgue a vuestros padres en el desierto al salir de Egipto. Es decir: no quisieron aceptarMe por las buenas, ahora me escucharán por las malas, por eso los saqué al desierto en donde no será “Jilul Hashem” –Profanar el Nombre de Dios. 
Esto lo veremos claro cuando hicieron el becerro de oro. En Egipto vimos que el pueblo hizo idolatría y Dios no les hizo nada, pero con el becerro no se lo dejó pasar. Fue como un examen, Moshé  los dejó 40 días y enseguida hicieron el becerro.
Así también con el suceso de los espías; en Sinai, como castigo, murieron 3.000 para ver si aprendían la lección; pero con el episodio de los espías todos perecerán por no escuchar a Dios. Tal como dijeron “Acaso ya no le habíamos dicho: es mejor para nosotros en Egipto” Es decir preferían Egipto antes de ser un pueblo libre y tener al Eterno como Dios. (Prefieren ser el pueblo esclavo de Egipto, antes que ser el pueblo de Dios, hoy en día también muchos prefieren ser siervos de sus impulsos, de la sociedad de consumo y el materialismo, antes que ser siervo de Dios)
Dios le dice  a Moshé  y a Aarón, tanto con el faraón como con el pueblo de Israel, intentamos las cosas por las buenas, no aceptan, entonces será por las malas. 
La diferencia es que con Israel, lo aleccionó hasta que acepte la verdad.  Pero con el faraón no fue así, al principio fue por las buenas, después fue duro sin esperaron que acepte. Así, vemos que la primera vez que Moshé y Aarón van ante el Faraón  le hablan de salir por tres días, luego ya no le dice más por tres días, sino que dice directamente: “mándalos”. Eso es lo que le dice Dios a Moshé  en la segunda vez, no es para convencerlos o por diplomacia, no es que ellos tienen  que querer  escucharte, sino que irás y les dirás lo que va a pasar quieran o no, por eso le dice: “Y ordenarás (“Tzivui”) al faraón y a los hijos de Israel”, al principio fue para convencerlos, ahora ya es una orden, así que no hace falta que ellos quieran escuchar o estar de acuerdo.
Vemos que en las plagas, cada dos plagas son antecedidas por una advertencia de lo que vendrá y la tercera es sin advertencia previa. La cuarta y quinta es con advertencia previa y la sexta es sin advertencia, la séptima y octava  es con advertencia previa y la novena es sin advertencia y la muerte de los primogénitos ya se lo advirtió desde el principio.
Moshé  le dice que él no sabe hablar así de duro y firme ante el faraón  y Dios le dice: “Ya te he dicho que el que hablará será Aarón".
Las plagas son para contestar a lo que dijo el faraón de que no sabía quien es Dios, ahora con las plagas verán quién es Dios. ¿Por qué 10 plagas?
Si observamos responden al mismo orden de la creación que figuran en los primeros siete días de Génesis:  
Luz Oscuridad
Tierra Piojos
Cielo Granizo
Sol y luna Langostas  (que cubrieron los cielos)
Peces y aves Ranas – pájaros
Animales Fieras
Hombre Muerte de los primogénitos
El mensaje es: Dios es el que creó el mundo, Él es el Dueño y Señor de todo.
Esto lo hizo con dos intenciones:
1) Para que Egipto sepa quién es Dios y 
2) para  Israel, si bien ellos ya sabían quién era Dios, la enseñanza era que sólo a Dios es digno servir.
 También con mismo el faraón fueron dos lecciones: 
1) Que sepa quién es Dios
2) Envía a mi pueblo para que Me sirvan (a Mí) y no a ti.
 

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La estrategia de Dios

 

Luego de que Moshé se presenta ante el faraón y que la vara se convierta en serpiente, el faraón no le cree, y además ahora le hace el trabajo mas pesado a los hebreos y azota a los capataces del pueblo. Éstos le reclaman a Moshé y Aarón, que desde que ellos llegaron las cosas están peores.

Moshé, desahuciado se dirige a Dios y le dice que desde que llegó a Egipto las cosas están peor y que no salvó al pueblo. 

Luego en 6:2-9 Dios le responde: "Yo soy el Eterno" ¿Qué quiere decir? ¿Qué le agrega esto a Moshé? ¿Cómo contesta su pregunta?

Yo soy el Eterno también lo dice luego de cada una de las plagas, ¿cuál es la intención?

Dice que a los patriarcas se le presentó con el Nombre de "Shadday", ¿Qué tiene que ver esto con el reclamo que le hizo Moshé?

Dios dice que va a cumplir el pacto que había hecho con los patriarcas de darle la tierra de Israel. Esto aparentemente ya se lo había dicho antes en Horeb con la zarza ardiente, ¿Qué agrega ahora?

Luego dice los famosos cuatro verbos de la salvación (por los cuales en la noche del seder de Pésaj bebemos cuatro copas de vino: "Te sacaré… Te salvaré… Te redimiré…, Los tomaré como pueblo… y los traeré a la tierra de Israel"
¿Para qué hacen falta tantos verbos? ¿Por qué no dijo todo en uno?

Finaliza diciendo nuevamente "Yo soy el Eterno"   ¿Para qué repite esto? Ya lo dijo al principio…

En Debarim 4:35 dice que todo el objetivo de la salida de Egipto y las plagas, es aprender que el Eterno es el único Dios. ("Ata horeta ladaat ki Hashem hu haElo-him")

Existen muchas fuerzas naturales, ángeles, etc., pero Dios es aquel que está por sobre todas estas fuerzas. 

Con este aspecto Dios no se había revelado a los patriarcas, con ellos Dios se había revelado como "Shadday", no había obrado milagros en contra de las leyes naturales o modificando las fuerzas naturales. A partir de ahora, Dios va obrar en forma milagrosa, mostrando que Él es el que domina todo y es el Amo, Señor y Dios de todo lo que existe. Este es el sentido de la frase: "Yo soy el Eterno"

Cuando agrega el tema de que ahora va a cumplir el pacto que hizo con los patriarcas, en realidad esto es algo nuevo. Lo que Dios le había dicho a Moshé  en la zarza ardiente es que había escuchado el clamor de Egipto (responderles a esto sería obrar Tzedaká - justicia) y que había visto cómo los egipcios los oprimían injustamente (esto es Mishpat – equidad). Es por eso que dice: "Ahora te mando…" Por estos dos motivos.

 Si bien estos motivos justifican que Dios intervenga a su favor, la situación espiritual del pueblo hace que estos dos argumentos por sí solos no alcanzaran para que el faraón los deje salir, es decir, por el mérito propio de ellos, no alcanza, es por eso que ahora que Moshé le reclama a Dios de que no los salvó, entonces Dios agrega el tema del pacto con los patriarcas (esto es Jesed - Bondad) que sumado a los anteriores motivos sí alcanzará para liberarlos.

Ahora Dios va a liberarlos paso a paso de cada una de las cosas que los egipcios los habían sometido
 
Te sacaré…  se refiere a liberarlos del trabajo pesado de Egipto, esto es lo primero que habían hecho los egipcios para someter a los hijos de Israel, los obligaron a trabajar duro.

Te salvaré… esto se refiere a liberarlos de  la esclavitud, que es lo segundo que hicieron los Egipcios, los esclavizaron.

Te redimiré… Se refiere a sacarlos de Egipto para llevarlos a la tierra de Israel.

Los tomaré como pueblo… Esto es algo que está demás, en el pacto que Dios había hecho con los patriarcas aparentemente esto no figuraba (la entrega de la Torá y el pacto con el pueblo de Israel) Pero en realidad si observamos bien, veremos que esto está insinuado en el pacto del Milá que Dios hace con Abraham, donde dice: seré Dios para ti y para tus descendencia después de ti.

Y los traeré a la tierra de Israel"
Una vez que el pueblo entra en el pacto con Dios, entonces ahora ellos ya tienen el mérito propio para entrar a la tierra de Israel, ya no es solo por el pacto con los patriarcas, sino porque ellos también se lo merecen.

En otras palabras, el pacto en el monte Sinaí, en donde el pueblo recibe la Torá y se compromete con Dios, es la potencialización del pacto de los patriarcas.

Luego finaliza con las mismas palabras: Yo soy el Eterno para enfatizar este punto, que a partir de ahora, Dios va a actuar en forma explícita, con milagros a todas luces y que  definitivamente van a salir de Egipto

Otro punto más que agrega al decir Yo soy el Eterno es que aquí el hincapié se pone en “Ani Hashem” Yo soy el que les voy a sacar (“Ani velo Malaj” Yo y no un ángel). 

Más aun, Dios dice que va a juzgar a todos los dioses de Egipto, no se trata  solo de salvar al pueblo de Israel de la esclavitud, sino también, rescatarlos de la cultura idólatra y el pensamiento egipcio. 

¿Por qué hace tanto hincapié en que solo Dios y no un ángel? Porque a pesar de que el pueblo creía en Dios, eso no les impedía pensar que además de Él hay otras fuerzas o poderes que ayudan en este mundo. 

Con esto Dios les quiere decir: “Aní velo ajer”- Yo y no otro (No un hilo rojo, o una manito o un ojito)

Más adelante lo dirá en forma tajante: “Aní Hashem Elokeja – Yo soy el Señor tu Dios” “Lo ihe elohim ajerim al panai – No tendrás otros dioses delante mio”

Por eso luego dice: “Y sabrás que Yo soy el Señor” (Yo y no otro).

Cuando dice que le dará la tierra finaliza diciendo: “Aní Hashem” Tal como Dios, en cumplimiento del pacto que hizo con Abraham les dará la tierra de Israel, así también, ellos tienen que pasar por el pacto (en el monte Sinaí) Las cosas no son gratuitas.

 En Egipto les dice: Velakajti li laam – Los tomaré como Mi pueblo,  y es lo que en Sinaí se va a concretar cuando dice: “Y ustedes serán para Mi pueblo preciado”

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El Shadday


Y le dijo Dios a Moshé: Yo soy el Eterno, que me revelé a Abraham, a Itzjak y a Yaacob, con el Nombre de Shaday, mas con el Shem Hashem (Nombre Inefable), no me hice conocer ante ellos. 
Preguntas
• ¿Por qué le dice que a los patriarcas no le habló con el Shem Hashem?
• ¿Acaso a los patriarcas no le habló con el Shem Hashem?
• ¿Cómo responde esto a los cuestionamientos que hizo Moshé al final de la Parashá anterior?
• ¿Qué cambió a partir de ahora?
• ¿Dios le está diciendo algo nuevo o es lo mismo que le dijo en Sinai?
Respuestas
Moshé  al final de la Parashat Shemot cuestionó cuatro cosas
1. ¿Por qué dañas al pueblo? 
2. ¿Para qué me enviaste?
3. Desde que vine las cosas están peor 
4. Salvar no los salvaste
Dios le va a responder a cada una de estas cosas.
1. No pienses que lo que estas viendo es algo malo. También a Abraham Itzjak y a Yaacob le sucedieron cosas “malas” pero nunca dijeron “¿Por qué  nos perjudicaste?
2. Te envié para cumplir el pacto que establecí con los patriarcas.
3. Escuché las súplicas de Israel y los salvaré de la esclavitud.
4. Los salvaré y los tomaré como Mi pueblo.
Hasta ahora, Dios no le había mencionado nunca a Moshé lo del Brit. ¿Por qué lo hace ahora? Para dejarle claro a Moshé  que van a salir, no solo se trata de un deseo, sino que es un pacto.
En realidad vemos que los patriarcas conocían el Shem Hashem, lo que se está refiriendo aquí, es que Dios se manifestó y los condujo a los patriarcas con el nombre El Shadday, es decir, de un modo natural. A los demás pueblos Dios los conduce bajo las leyes naturales, a los patriarcas les hizo milagros ocultos (es decir por medio de la naturaleza) en cambio ahora con el pueblo de Israel, serán milagros manifiestos. Esto es lo que significa aquí cuando le dice “Ani Hashem- Yo soy el Señor”  es decir el dueño de todo y con un dominio completo.
Los nombres de Dios se refieren a la forma de conducirlos, la providencia (“Hashgajá”)
Hasta ahora, cuando Moshé  fue ante el faraón no hizo ningún milagro. ¿Por qué? En Sinai (Shemot 3:17) Dios le encomendó ir ante el faraón y hablarle para que envíe al pueblo, no le dijo nada acerca de hacer milagros, es por eso que no los hace. Ahora al decirle “Ani Hashem” le está insinuando que a partir de ahora las cosas serán distintas. Hasta ahora la política fue aplicar la diplomacia, hablar, pero no resultó, entonces ahora comenzarán los milagros, las plagas y los castigos.
Las tres primeras cosas que hace ante el faraón, son para insinuarle en forma resumida lo que está pasando y lo que pasará en el futuro. 
La serpiente representa al faraón, que se cree el dueño de Egipto. (El río Nilo tiene la forma de una serpiente) y al tomarla Moshé  (que representa a Dios) con la mano, le está trasmitiendo que él (el faraón) está en manos de Dios.
La lepra –“Nega” representan las plagas que vendrán, en hebreo Nega quiere decir llagas y también se utiliza esta palabra para referirse a las plagas (como dice más adelante: “Od nega ejad evi el Mitzraim…una plaga más traeré sobre Egipto)
La sangre, representa la muerte, si continua así, eso lo llevará a la muerte, de los primogénitos y luego de él mismo en le mar Rojo. Es decir, si continúan sin reconocer a Dios, y piensan que el Nilo es su dios, la fuente de vida que les otorga agua y riega las tierras, eso se convertirá en muerte para ustedes, en definitiva ese pensamiento los conducirá a su perdición.
 

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Faraón – Esclavitud y Galuth

Quizás sean las persecuciones del Faraón las primeras manifestaciones del antisemitismo. Sus decretos estaban destinados a aniquilar al pueblo judío y a destruir su espíritu moral. La lucha contra el pueblo judío, es también la lucha contra el espíritu judío, contra el Ds' de Israel, y esto es lo que nos quiere demostrar Rashi en sus comentarios sobre la Torá (I,10-12).

“הבה נתחכמה לו, פן ירבה"

"Ingeniémonos sobre él, por si se multiplicará". Esta fue la consigna del Faraón, y deteniéndose sobre ella comenta Rashi.

“לו, למושיען של ישראל"

"Sobre él, es decir el Redentor del pueblo judío, el Ds' de Israel. Al referirse la Torá sobre los hijos de Israel, no lo hace en plural, sino en singular (es decir al pueblo).Esta particularidad es aprovechada por el Midrash, para resumir en ella la idea de la Providencia y de la Hashgaja. La intuición de que Ds' no abandonará al pueblo judío, y de que toda lucha contra él, es una lucha contra El (el Señor). por otra parte la Torá, nos cuenta que el pueblo seguía creciendo y multiplicándose.

“כן ירבה וכן יפרוץ"

"Así aumentaba y se fortificaba". Sobre esto se detiene también Rashi, agregando

“רוח הקודש אומרת כך, אתם אומרים פן ירבה ואני אומר כן ירבה"

"Estas son palabras divinas: Vosotros decís por si se multiplicará. Yo digo Así se multiplicará. Aquí vemos nuevamente expresada la misma idea sobre el sentido de la lucha del Faraón, la lucha del mal. En la esclavización de los hijos de Israel, fueron profanados los máximos principios morales, fue pues una lucha contra las verdades eternas, lucha en la cual el Faraón, el mal, tuvo que ser derrotado.

El Beer Maim Jaim nos recuerda que la expresión IRBE, base de la idea desarrollada por el    Midrash, se halla repetida en el Sefer Debarim. Allí se encuentra entre los preceptos del rey     hebreo. A este le estaba prohibido acumular oro o plata, caballos o carros guerreros, ni poseer  muchas mujeres de acuerdo a las costumbres orientales. En estas tres disposiciones, utiliza la     Torá la misma expresión IRBE aumentará, acumulará.

El Talmud repetidas veces expresa su disconformidad con Salomón, el rey sabio pues él transgredió estos preceptos, trasgresión sobre la que se detiene expresamente el Sefer Melajim (Reyes).

Las causas de estos preceptos es según la Torá la de conservar el espíritu judío del rey. Las citadas costumbres orientales terminan por apartar al rey de sus funciones y sus deberes  y lo habrían de convertir en un gobernante a la manera de los tiranos orientales.

El Midrash analiza detenidamente las acciones de Shlomó (Salomón) Hamelej. No se trata de una simple trasgresión, en el fondo existe un problema más profundo. Shlomo consideraba, dice el Midrash que a él le sería posible transgredir estas disposiciones sin que por ello su corazón se aparte de la Torá (Velo Iasur Levavo).

Shlomo se consideraba poseedor de un suficiente poder espiritual que lo libraría de las influencias extrañas, y su alma no habría de   ser perturbada por ello. La realidad fue sin embargo otra. El mismo rey sabio por sus actos se fue asimilando hasta tal punto que sus últimos actos dejaron mucho que desear a los sabios judíos. El Beer Maim Jaim siguiendo al Midrash haya una cierta relación entre la actitud de Shlomo y la de Paroh.

El Midrash nos relata alegóricamente que la letra Iud (de Irbe) se presentó ante Ds' quejándose de que Shlomó la había abandonado y discutiendo su sentido, la había negado totalmente. A esto respondió el Señor: "Desaparecerán mil como Shlomó, y ni una pequeña Iud de la Torá desaparecerá". El Iud, o el Kotzo Shel Iud, la pequeña rayita de la letra iud, es el símbolo del precepto judío, y del espíritu judío. Precepto no se mide por su "cantidad", sino por  su "calidad", y si el hombre sigue determinada idea la debe seguir hasta en sus mínimas consecuencias.

Este es el idealismo máximo que subordina a las ideas, aun los más mínimos actos, pues en  ellos se demuestra hasta qué punto el hombre está compenetrado con su ideal. Existen ideales  que son capaces de influir sobre los actos del hombre, pero la Torá con su Kotzo Shel Iud nos significa que no solamente se trata de influir, sino encauzar y dirigir, mostrar una senda y un ideal. Es por ello que todas las formas de reforma, de negación de los "pequeños principios" del judaísmo estaban destinadas a fracasar, pues el problema no se basaba en detalles, sino en su integridad, en su sentido total. "Desaparecerán mil como Shlomó y no una Iud de la Torá".

Fue pues también un acto de "ingenio" el de Shlomó. También aquí en cierta manera, se repite  el "Haya Nitjakma", el "Ingeniémonos". Y también aquí está destinada al fracaso. Estos dos  hechos, unidos con el "Irbe", tienen pues una similitud íntima, fueron en cierta manera dos  actos de rebelión contra los principios espirituales de la Torá. Aquí contra los preceptos  prácticos, allí contra los principios espirituales. Más el entendimiento humano aplicado al mal habría de fracasar y fracasó.

Distintos medios trató de aplicar el Faraón contra Israel. En su orden oímos: "Todo varón nacido arrojadlo al río, a toda mujer en cambio, dejadla vivir".

El Faraón deseaba esclavizar el pueblo hebreo pero también temía su rebelión, los astrólogos le decían que pronto habría de nacer, el que redimirá al pueblo judío de su esclavitud.

En la Roma y Grecia antigua existían “regimientos especiales” que periódicamente se dedicaban a exterminar a los más fuertes y poderosos de los esclavos. Los hechos del Faraón son similares. El temor a una sublevación, el increíble aumento de la población judía, le impulsan a establecer un "control de la natalidad". Los hijos deberían ser arrojados al agua. He aquí su ingeniosa disposición, más, la Torá nos muestra lo que realmente sucedió. Moshé el Redentor del pueblo judío que habría de destruir la gloria de los faraones saldrá del mismo palacio real.

El Señor aparece ante Moshé y lo envía a realizar la magna misión, salvar al pueblo judío de la esclavitud, y llevarlo hacia la luz, hacia la Tierra Prometida, la tierra de Israel.

Con la palabra divina se dirige Moshé al Faraón, más éste no le escucha. Su corazón se halla petrificado y no puede ni quiere comprender, y sólo después de la décima catástrofe que habría de caer sobre Egipto, permite al pueblo judío salir a la libertad. Sin embargo la acción de Moshé no se redujo solamente a su misión oficial ante el Faraón. No se trataba únicamente de sacar al pueblo judío del Galuth, sino también de sacar al Galuth del pueblo judío. El pueblo judío no escucha inmediatamente a Moshé. “Y no escucharon a Moshé por la congoja de espíritu y la dura servidumbre” (VI, 9). En el fondo de sus espíritus nos dice el Ramban deteniéndose sobre éste versículo, ardía aún la fé de los patriarcas, más la esclavitud y la congoja impidieron a esta fé revelarse. Fue necesario sacar al pueblo judío de Egipto y entregarle primero la libertad para prepararlo a recibir la Torá, la palabra divina.

La esclavitud de Egipto no era pues solamente una sumisión material, sino una esclavitud espiritual y por ello ardua debería ser la tarea de Moshé.

Su misión no terminará con el Éxodo de Egipto o con los milagros del Mar Rojo. Su misión sólo concluirá cuando la nueva generación se halle espiritualmente lista para la conquista de Canaan, para una nueva vida, una vida libre material y espiritualmente.

מקוצר רוח ומעבודה קשה"

“Por la congoja de espíritu y por la dura servidumbre”. El Jojma Im Najala nos advierte que el orden debería ser invertido pues la congoja del espíritu es la consecuencia de la “dura servidumbre”. Y aquí una profunda observación psicológica:

Si no por la “congoja de espíritu" no existe “dura servidumbre” alguna. Aquel hombre que posee la convicción que su trabajo tiene algún fin, que trabaja para sí, para su familia, pueblo o nación, aquel hombre de ninguna manera sentirá la servidumbre.

El Midrash nos muestra que sobre los años de servidumbre de Jaacob la Torá se expresa: “Y fueron en sus ojos cómo contados días" (Bereshit XXIX 20). Sobre la esclavitud de los hijos de Israel dice sin embargo: Y fue en aquellos muchos días…!!” (Shmot II, 23). No es lo más trascendental la servidumbre en sí, la esclavitud material, lo más trágico es la sumisión espiritual, la falta de sentido, la conciencia de que somos esclavos es la mayor tragedia de nuestra vida. Es la tragedia del Galuth.

No sólo habría de salvar Moshé al pueblo judío de la “dura servidumbre", sino en especial de la “congoja de espíritu", e iba a llevarlo de la oscuridad a la luz, Mishiabud Ligeula, de la esclavitud a la Redención.  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Libertad espiritual y emocional

Después de muchos años de esclavitud y falta de identidad, los hijos de Israel salieron de Egipto con gloria. ¿Cómo se dará este proceso espiritual? 

Moshé tiene dos consignas: él fue enviado “para los hijos de Israel y para Paró, rey de Egipto” (versículo 13), y el objetivo de las dos misiones es “para sacar a los hijos de Israel de la tierra de Egipto” (Versículo 13). Moshé entendió que no alcanza con comunicarles a los hijos de Israel acerca de la redención sino que hay que sacarlos emocional y espiritualmente de la esclavitud, pero pensó que podía hacerlo a través de una explicación verbal. A diferencia de ello, Dios le comunica que el modus operandi (la vía de acción) será solo en torno a Paró, y ya le avisa Dios que no lo convencerá a Paró: “Mas Yo endureceré el corazón de Paró e incrementaré Mis señales y Mis portentos en la tierra de Egipto” (Capítulo 7, versículo 3).

Moshé no está a punto de convencer a Paró: dios lo aplastará lentamente y a la vista de todos.

A partir de este momento, Moshé no vuelve a presentarse ante los hijos de Israel y los alienta. La libertad de los hijos de Israel será lograda a partir de que serán testigos de la victoria aplastante de Dios sobre el poder de Paró, sus brujerías y sus ídolos. La aniquilación de la potencia egipcia y la humillación de su orgullo es la que liberará el espíritu de los esclavos.

En efecto, Moshé tiene dos misiones, pero sólo una de ellas tiene sentido práctico. En la práctica, Moshé sólo debe hablar con Paró, pero esta acción no habrá de tener solamente  derivaciones en el ámbito político-en el marco de la lucha entre Moshé y Paró- sino también en el campo psico-social: en el estatus de los hijos de Israel frente a sus amos.

El papel que se les encomienda a Moshé y a Aharón es: “¡Saquen a los hijos de Israel de la tierra de Egipto, por sus ejércitos!” (Versículo 26) y en efecto, al final del proceso: “Y fue que, en la plenitud de este día, hizo salir Adonai a los hijos de Israel de la tierra de Egipto, por sus ejércitos” (Capítulo 12, versículo 51)

Me parece que el término “por sus ejércitos” significa “con dignidad, con esplendor”: no como un rebaño que escapa, sino como una unidad organizada, conducida en forma coordinada y acorde a un plan de acción. No es suficiente sacar a los hijos de Israel de Egipto, ellos deben salir “por sus ejércitos”- como individuos libres amparados a la sombra de Dios.

Tras cuatrocientos treinta años de esclavitud-generaciones sin identidad ni responsabilidad personal- los hijos de Israel salieron de Egipto, como ejércitos de Dios. Ellos no se escaparon de Egipto-salieron de allí con gloria.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj

Gentileza del sitio VBM de la Academia Rabínica "Har Etzion"

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El peligro de los milagros

 

Dios no se les reveló a los patriarcas a través de grandes e impactantes milagros.  Basar la fe en milagros, incluso si entusiasma en el plazo inmediato, puede llegar a ser peligroso y superficial.
En el comienzo de nuestro capítulo, Dios le dice a Moshé: “Yo me aparecí a Abraham, a Itzjak y a Iaacov por El-Shaddai, pero por Mi Nombre Adonai  no Me he dado a conocer a ellos” (Versículo 3).Este versículo es de difícil comprensión: hete aquí que Dios se les reveló a los patriarcas muchas veces con el nombre de Dios!! Es así que todos los comentaristas explicaron, que aquí no se refiere al nombre utilizado por Dios, sino a alguna de sus cualidades que no son reflejadas en su relación con los patriarcas. El Rambá”n  propuso que Dios no le hizo a los patriarcas milagros manifiestos, sino solamente milagros ocultos, que no estaban fuera de la regla; pero en esta instancia, en la salida de Egipto, Dios está a punto de realizar milagros manifiestos.

 

 

Rabí Iehudá HaLeví explicó que los patriarcas no requerían de milagros manifiestos, ya que su fe en Dios era sólida y arraigada (Libro de Cuzari, Segundo artículo, 2). Es decir: hay aquí una crítica a los hijos de Israel que se encuentran  en Egipto, quienes necesitaban de milagros para creer. Parece ser que aquel que requiere de milagros manifiestos para creer, despierta la sospecha de que incluso después de que vea los milagros y comience a creer, su fe será mala y frágil.

En el caso de la fe basada en milagros siempre reviste una duda determinada, tal vez se trata de un engaño y una ilusión. Pero no sólo por ello, esta fe es problemática. Una fe basada en milagros se focaliza  en un aspecto muy definido  de Dios-su gran poder. La persona que empieza a creer a causa de milagros, refleja a Dios únicamente como un gobernante con un enorme poder, o como un súper-mago. Queda atrapado en un aspecto específico de Dios y lo contempla como un aspecto total.  Una verdadera fe se basa en el reconocimiento interno de la existencia verdadera, absoluta, completa y eterna de Dios.

Estos elementos implican una advertencia por generaciones. Aquel que intenta establecer la fe en Dios sobre la base de una propaganda superficial, los milagros y la magia, y otras similares- paga un alto precio: aún si logra convencer, ese tipo de fe es superficial e infantil, y no es seguro que se sostenga a lo largo del tiempo.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj del libro "Perashot" publicado por "Maaliot"

 

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Aún se oirá!!

 

Moshé le transmite al pueblo la noticia de la redención pero el pueblo no está en condiciones de prestar la debida atención ya que están abrumados por el duro trabajo. A pesar de ello Dios le enseña a Moshé que una palabra verdadera-incluso si se demora-aún se oirá!!

 

 

 
 

 

La sección de Shemot concluye con la descripción del fracaso del primer encuentro entre Moshé y Paró. Paró rechaza con desprecio la demanda de Moshé “libera a mi pueblo” (Capítulo 5, versículo 1), y no sólo eso, sino que él endurece el yugo sobre el pueblo de Israel, a tal punto que flaquea la capacidad de tolerancia al sufrimiento y el pueblo ya no puede soportar la agonía de su tormento.

 

En este período de depresión, Moshé es enviado a los hijos de Israel-y en su boca, el anuncio de la salvación regocijándose en los cinco vocablos de la redención: “…y los sacaré…y los libraré…y los redimiré…los tomaré…y los traeré” (Versículos 6-8). Pero parece ser que esta noticia no es registrada por el pueblo, y su respuesta es-“no hay respuesta”!! “ ellos no escucharon a Moshé por causa del agotamiento de espíritu y por causa de la dura servidumbre” (Versículo 9).

 

 

Comparen con sus ojos esta imagen surrealista que se desarrolla ante nosotros: los hijos de Israel corren y corren, gimen y exhalan, a fin de alcanzar a preparar la cantidad  de ladrillos que les fue impuesta   y Moshé aparece como dando cátedra al costado del camino pronunciando fuertes palabras sobre la futura redención y sobre la tierra prometida…¿Y qué puede esperarse del pueblo que internalice en esta situación? Hay un principio básico a tener en cuenta: así como es importante expresar aquello que es escuchado, también es un precepto no manifestar aquello que no es escuchado!!

Es deseable distinguir entre la amarga realidad en la superficie y lo que sucede debajo de la superficie. Paró está celebrando su victoria sobre Moshé. Su sabia propuesta “Hágase más pesado el trabajo sobre los hombres. Y que estén ocupados en él. Y que no se confíen en palabras engañosas“(Capítulo 5, versículo 9) logra un éxito mayor al previsto y el pueblo que se retuerce en la agonía no puede escuchar las palabras de Moshé.

Pero aún así, y a pesar de todo, el Soberano del mundo le enseña a Moshé que incluso en esta amarga realidad no debe desesperarse, y las cosas que parecen caer sobre las barreras rocosas finalmente se habrán  de infiltrar en las profundidades de la conciencia de la gente. En esta instancia, la noticia de Moshé ya está allanando un camino oculto que cautiva el corazón del pueblo en su momento difícil, aún cuando el mismo no es conciente de ello.

 

Que estos conceptos sean una “guía” para todos los docentes y educadores que en más de una ocasión se sienten frustrados por la falta de voluntad de sus alumnos para asimilar sus conceptos: incluso cuando a veces les parezca que le están hablando a la pared, y las palabras caen en saco roto-no se desesperen. Continúen transmitiendo y se dará. La palabra verdadera-incluso cuando se demore- aún será escuchada!!
 

Editado por el equipo del sitio del Tanaj de la serie "Meat min Haor", publicada por la Biblioteca Beit El con la colaboración de la organización "Orot"

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