Infografía y síntesis del capítulo, Éxodo 5

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Nuestro capítulo se compone de numerosas conversaciones entre diferentes personajes, y en cada ocasión, dos interlocutores. El capítulo comienza con la presentación de Moshé y Aharón ante Paró y concluye con la desesperación  de Moshé por la misión.

Moshé y Aharón ante Paró (Versículos 1-5)

Moshé y Aharón se dirigen a Paró y le dicen: “Así ha dicho Adonai, Dios de Israel libera a Mi pueblo para que ofrezcan sacrificios ante Mí en el desierto”(Versículo 1). Paró se muestra despectivo al escuchar a Moshé y Aharón: “¡No conozco a Adonai, ni tampoco a Israel voy a liberar!” (Versículo 2). Después de que Moshé y Aharón intentan explicarle el sentido del pedido y quién es Dios (“El Dios de los Hebreos”), Paró continúa con su postura despreciativa “¡¿Por qué, Moshé y Aharón, habrán de perturbar al pueblo en sus labores? ¡Vayan a vuestros trabajos!” (Versículo 4).

Paró ante los opresores y los capataces (Versículos 6-8)

Tras el encuentro de los líderes del pueblo de Israel  con Paró, el rey de Egipto decide agravar las condiciones “No habrán de dar más paja al pueblo para hacer los ladrillos como ayer y anteayer. Ellos habrán de ir y que recojan para ellos paja” (Versículo 7). Paró explica la relación entre el empeoramiento de las condiciones laborales y la solicitud de Moshé y Aharón porque “flojos son ellos; por eso ellos claman diciendo: Vayamos, sacrifiquemos para nuestro Dios” (Versículo 8).

Los opresores y los capataces frente al pueblo (Versículos 10-14)

En esta instancia, los opresores y capataces cumplen la orden recibida de Paró. El nuevo decreto trae aparejada una crueldad adicional “y los opresores urgían diciendo: Concluyan vuestra obra, el trabajo de cada día en su día, como cuando había paja” (Versículo 14) y los capataces de los hijos de Israel los golpean y les dicen “¿Por qué no han concluido vuestra cantidad asignada de ladrillos como ayer y anteayer? Ni ayer, ni tampoco hoy” (Versículo 14). Como verdaderos esclavos-la voz del pueblo no es escuchada.

Los capataces de los hijos de Israel frente a Paró (Versículos 15-18)

Los capataces de los hijos de Israel se dirigen a Paró y se preguntan sobre el nuevo decreto “¿Por qué has de hacer así a tus servidores?” (Versículo 15) y Paró explica nuevamente el problema “¡Flojos son ustedes, flojos! Por eso ustedes dicen: Vayamos, sacrifiquemos para Adonai” (Versículo 17).

Los capataces de los hijos de Israel ante Moshé y Aharón (Versículos 19-21)

Los capataces de los hijos de Israel se topan con Moshé y Aharón y los regañan duramente: “Se manifieste Adonai ante ustedes y los juzgue, ya que nos han deteriorado a nosotros a ojos de Paró y a ojos de sus servidores poniendo espada en su mano para matarnos” (Versículo 21). Moshé y Aharón no les responden a los capataces.

Moshé frente a Dios (Versículos 22-23)

La reacción de Moshé es hacia Dios. Él le pregunta a Dios “¿Para qué es que me has enviado?” (Versículo 22). Ya que desde que él llegó la situación sólo ha empeorado. La respuesta de Dios se encuentra en el capítulo siguiente: “Dijo Adonai a Moshé: Ahora habrás de ver lo que voy a hacer a Paró, ya que con poder fuerte él los liberará y con poder fuerte él los expulsará de su tierra” (Capítulo 6, versículo 1)

Editado por el equipo del sitio del Tanaj

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Por favor, un poquito más rápido!!

 

 

¿Qué significa el desafío de Moshé a Dios al decirle “Pero, librar Tú no has librado a Tu pueblo” (Capítulo 5, versículo 23). ¿Acaso él no sabía que la redención es un proceso largo? Rabí Akiva nos enseña que Moshé se sintió atormentado por el pesar del pueblo de Israel y solicitó que el proceso fuera acortado.

En el capítulo que tenemos por delante, somos testigos aparentemente de la dura debacle espiritual de Moshé, desde el mismo inicio de su carrera como líder. En esta instancia, Moshé y Aharón se presentaron ante Paró y le dijeron: “Así ha dicho Adonai, Dios de Israel libera a Mi pueblo…” (Capítulo 5, versículo 1) ¿Acaso esperaban que Paró, inmediatamente,  les extendiera una alfombra roja y les dijera: sólo a ustedes estaba esperando y estoy a vuestra total disposición? Era totalmente previsible que su respuesta fuera: “¡No conozco a Adonai, ni tampoco a Israel voy a liberar!” (Capítulo 5, versículo 2). Más aún: en ocasión del episodio de la zarza  Dios le comunicó a Moshé: “Yo sé que no les permitirá, a ustedes, el rey de Egipto ir, y ni siquiera con poder fuerte” (Capítulo 3, versículo 19).

¿Cómo puede ser que Moshé ya se quebró en esta primera instancia y manifestó su protesta “¿por qué has acarreado el mal a este pueblo? ¿Para qué es que me has enviado? (Capítulo 5, versículo 22). En un magnífico Midrash de Shemot Rabá (5,22) es mencionada una divergencia entre Rabí Ishmael y Rabí Akiva, en el intento de explicar el significado de los conceptos de Moshé. Rabí Ishmael, tal como se infiere del texto literal, eleva una crítica sobre Moshé, no obstante Rabí Akiva lo explica de un modo diferente:

Así dijo Moshé: Sé que en el futuro Tú los salvarás, pero ¿Acaso no te interesan aquellos que están siendo utilizados para la construcción (explotados en estos momentos)?                                              

Las palabras punzantes de Rabí Akiva apuntan a la profundidad del texto literal. Dios libre y guarde-dice Rabí Akiva- plantear la duda  de  que Moshé no creía en la futura redención, pero su clamor es el clamor del aquí y ahora, en nombre del pueblo que está sufriendo los tormentos. Moshé llora ante el Soberano del mundo y le expresa: no tengo ninguna duda de que la redención habrá de llegar. Pero mira lo que sucede mientras tanto: todos los días mueren niños pequeños, cada día crece la lista de viudas y huérfanos, ¿acaso no te importan esos niños que se convierten en ladrillos para la construcción? Y como observación adicional agregaremos y diremos: el sonido del llanto de “los que son utilizados para la construcción”, desde siempre y hasta la actualidad, no nos puede llevar a un estado de “conformarnos con poco” y comprometer los objetivos de la redención. Pero nosotros tenemos el derecho de aferrarnos a los dobleces de la túnica de Moshé Rabeinu y Rabí Akiva y decirle al Soberano del mundo: Juez de las viudas, Padre de los huérfanos, por favor no te desentiendas del llanto de los que están expuestos a ser utilizados para la construcción. Apura la salvación y acelera la redención y retorna a Tzion con misericordia

Editado por el equipo del sitio del Tanaj de la serie "Meat min Haor", publicada por la Biblioteca Beit El con la colaboración de la organización "Orot"

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La recompensa de los capataces

 

Rashi

Shemot capítulo 5

“Pero fueron golpeados los capataces de los hijos de Israel -los que habían asignado sobre ellos los opresores de Paró-diciendo: ¿Por qué no han concluido vuestra cantidad asignada de ladrillos como ayer y anteayer? Ni ayer, ni tampoco hoy” (Capítulo 5, versículo 14).
Y fueron golpeados los capataces de los hijos de Israel-

Los capataces eran judíos y no presionaban a sus compañeros porque se apiadaban,

Y cuando le entregaban los ladrillos a los opresores que eran egipcios, y la cuota no estaba complete, Los golpeaban a ellos por no haber presionado a los que hacían la tarea Es por ello que los capataces tuvieron el mérito de conformar el Sanhedrín, Y parte del espíritu sagrado de Moshé fue trasladado a ellos, Como está citado (Bamidbar, capítulo 11, versículo 16): “Reúneme setenta hombres -de los ancianos de Israel- que tú conoces-” De aquellos que conociste por sus buenas acciones en Egipto, ellos son los que tienen el mérito de ser los Ancianos y los capataces.

Rashi: Rabí Shlomo Itzjaki, el más grande de los comentaristas de la Torá y el Talmud. Vivió en Francia entre los añs 1040-1105. Fundó una Ieshivá, una Academia Rabínica en Troyes, en la cual se dedicaban al estudio del Talmud y de la Torá. Entre sus descendientes se encuentran: Rashba”m, Rabeinu Tam, Rabí Itzjak el anciano, miembro de “Baalei Tosafot” (Comentaristas medievales del Talmud)

 

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Camino a la fe

¿Por qué fracasó el primer intento de sacar al pueblo de Israel de Egipto? ¿Qué es lo que ocasionó la complicación de la trama? Al observar el episodio, aprendemos que Moshé y Aharón intentaron acercar al pueblo a la fe a través de una vía corta y demasiado accesible (fácil).

La sección de Shemot concluye con un relato sorprendente: a pesar de que Dios ya le advirtió a Moshé en el episodio de la zarza, que la salida de los hijos de Israel de Egipto no será breve ni simple (Capítulo 3, versículos 19-20) sin embargo en ningún momento se ha expresado, que la situación tenderá a agravarse en el futuro. La primera misión de Moshé al pueblo también produjo resultados positivos: “ Y creyó el pueblo. Oyeron que recordó Adonai a los hijos de Israel y que El había visto su aflicción. Ellos se inclinaron y se prosternaron” (Capítulo 4, versículo 31)

No obstante, luego de esto, en nuestro capítulo, llega la desilusión. No sólo que Paró rechaza de plano la solicitud de Moshé y Aharón, sino que además endurece más la esclavitud. (Capítulo 5, versículos 7-8). Como consecuencia de ello, los capataces de Israel elevan sus críticas a Moshé, e incluso Moshé se manifiesta enojado con Dios: “¿por qué has acarreado el mal a este pueblo? ¿Para qué es que me has enviado?” (Capítulo 5, versículo 22). ¿Por qué, entonces, tuvo lugar este giro inesperado?

Es probable, que la causa se halle en una diferencia básica que se refleja entre la orden dada a Moshé en la zarza y entre su ejecución propiamente dicha. A Moshé se le encomendó dirigirse al pueblo de Israel  con la noticia - “Recordar he recordado a ustedes” (Capítulo 3, versículo 16), y Dios le aseguró que-  “Ellos entenderán tu mensaje” (Capítulo 3, versículo 18). Aún así, Moshé dudó de que los hijos de Israel no le creerían (Capítulo 4, versículo 1), y por ello Dios le dio, para mayor seguridad, tres señales, enfatizando que tal vez no todas sean necesarias: “y será, que si no te creyeren y no prestaren atención al mensaje del primer signo, entonces creerán al mensaje del signo postrero… Y será, si no creyeren aún ante los dos signos… habrás de tomar de las aguas del Río (Nilo)” (Capítulo 4, versículo 8). A la luz de ello, Moshé debía dirigirse al pueblo de Israel y examinar su fe, y en caso que no se convencieran, ejecutar cada señal en forma separada y examinar  si es que los hijos de Israel han alcanzado la fe.

No obstante, en la práctica concreta, el cuadro se ve diferente: “Habló Aharón todas las palabras que había hablado Adonai a Moshé e hizo los signos a ojos del pueblo” (Capítulo 4, versículo 30). Aparentemente, Moshé y Aharón no esperaron para examinar la reacción del pueblo en las distintas fases, sino que utilizaron inmediatamente todos los medios a su disposición, incluidas todas las señales. Se requiere que el pueblo de Israel alcance la fe, incluso cuando no ve una serie de milagros que se realizan ante él. La prueba de la fe desde aquí, a través de la salida de Egipto y hasta el final de todas las generaciones, se da justamente en los momentos más difíciles, creyendo incluso en los caminos de Dios ocultos del ojo humano.
Editado por el equipo del sitio del Tanaj del libro "Nekudat Ptijá" publicado por el Instituto "Tzomet"

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Infografía y síntesis del capítulo, Éxodo 4

Las señales (Versículos 1-9)

El debate entre Dios y Moshé se prolonga también en nuestro capítulo. Moshé argumenta que los Ancianos no le habrán de creer y no lo escucharán “ya que ellos dirán: ¡No se te ha manifestado a ti Adonai! (Versículo 1) (Comparen con:” Ve y reúne a los ancianos de Israel y diles: Adonai, Dios de vuestros padres -se me ha manifestado a mí-“(Capítulo 3, versículo 16). En esta instancia, Dios le da a Moshé tres señales a fin de que los Ancianos le crean: la primera, la señal de la vara-serpiente; la segunda, la señal de la mano leprosa; y la tercera, la conversión del agua del río en sangre.

Continuidad de la discusión entre Moshé y Dios (Versículos 10-17)

Moshé continua debatiendo con Dios y sostiene que “ lento de palabra y lento de locución soy yo” ,“soy lento de palabra, es decir: mi estilo es el de hablar lento y mi voz no es agradable y las personas no querrán escuchar mi mensaje” (Daat Hamikrá). “Y soy lento de locución-en el idioma egipcio; ya que pasaron muchos años sin que lo utilizara” (Comentario abreviado de Rabí Abraham Ibn Ezra). Una vez que Dios ya se enoja con Moshé, le propone a Aharón como solución “Yo sé que hablar habrá de hablar él” (Versículo 14), Aharón se desempeña como la boca de Moshé “ él habrá de ser para ti por boca y tú serás para él como Enviado (de Elohim)” (Versículo 16).

Moshé retorna a Egipto (Versículos 18-23)

Moshé vuelve al encuentro de su suegro Ieter y le solicita dirigirse a Egipto. Simultáneamente Dios le ordena a Moshé “Ve, regresa a Egipto, pues ya han muerto todos los hombres, los que buscan tu vida” (Versículo 19). Moshé toma a su familia y parte rumbo a Egipto. En el camino Dios le ordena ejecutar las señales y exhibirlas ante Paró a pesar de que Dios le dice que “Yo fortaleceré su corazón y él no expulsará al pueblo” (Versículo 21).

La escena de Moshé en la posada (Versículos 24-26)

NO SE ENTIENDE BIEN ESTE PARRAFO Ocurrió en el camino, en la posada. Lo encontró Adonai y quiso hacerlo perecer.

Pero prendió Tzipora un sílex, cortó el prepucio de su hijo y lo hizo llegar a sus pies. Dijo ella:' Pues consorte de sangre eres tú para mí. Mas cuando hubo aflojado de él, entonces dijo ella: Consorte de sangre ... por circuncisiones.

.El encuentro de Moshé con Aharón, los Ancianos y el pueblo (Versículos 27-31) Moshé y Aharón se encuentran en el desierto “en la montaña de Elohim” (Versículo 27) y Moshé le cuenta a su hermano todo lo dicho por Dios. Los dos juntos van y reúnen a “a todos los ancianos de los hijos de Israel” (Versículo 29) y luego de ello “Habló Aharón todas las palabras que había hablado Adonai a Moshé e hizo los signos a ojos del pueblo.

Y creyó el pueblo” (Versículos 30-31).

Editado por el equipo del sitio del Tanaj

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Señales e ideas futuras

 

Las señales que recibe Moshé en el inicio de su misión aluden a acontecimientos futuros, y al modo en que deben ser considerados los mismos.

La primera señal: Moshé arroja la vara y ésta se convierte en serpiente. Moshé se aleja de ella. En la mano de Moshé, se vuelve a convertir en vara. La señal es muy clara: ¿Cómo es que huyes de algo que te parece una serpiente, cuando ya sabes que en realidad, no es más que una vara? Está en tu mano, tú la has transformado en serpiente  y tú la harás vara. Así debería ser la referencia a Egipto:“Pues los egipcios son hombres, no dioses, y sus caballos son carne y no espíritu “ (Ieshaiahu capítulo 31, versículo 3). Cuando Aharón realiza esta señal, está escrito: “Empero tragó la vara de Aharón a las varas de ellos” (Shemot, capítulo 7, versículo 12). No obstante, según el texto literal su vara tragó a las varas de los egipcios cuando aún era una serpiente, sin embargo nosotros sabemos que es una vara, y por ello la Torá la denomina vara. La realidad en el terreno está determinada por nuestra actitud hacia ella. Paró es “el gran dragón que yace en medio de sus ríos “ (Iejezkel, capítulo 29, versículo 3), aparentemente, él es un gobernante omnipotente, pero eso es solamente porque su pueblo, y también nuestro pueblo, aprendieron a verlo de esa forma. No escapes de él, “pondré garfios en tus quijadas” (Ezequiel, capítulo 29, versículo 4). Finalmente dirá “He de huir de ante Israel” (Shemot, capítulo 14, versículo 25).

La segunda señal: en el regazo de Moshé su mano se torna leprosa y en su regazo recupera su aspecto normal. El mensaje es que en su seno Moshé tiene la capacidad de modificar las cosas. En el futuro Moshé habrá de decir: “Acaso ¿yo he concebido a todo este pueblo o yo lo he parido, para que Me digas a mí: Alzalo en tu seno, como alza el ayo al lactante? (Bamidbar, capítulo 11, versículo 12) Moshé siente que no tiene la capacidad de llevar al pueblo en su seno. En la segunda señal Dios le insinúa acerca del futuro, y le manifiesta que sí tiene la capacidad en su seno.

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Brit Milá


Y le dijo el Eterno a Moshé en Midián: Ve retorna a Egipto, porque han muerto ya quienes buscaban tu vida. Tomó Moshé a su mujer y a sus hijos y los montó en un asno y volvió con ellos a Egipto llevando en su mano la vara de Dios. Y en el camino le recordó el Eterno: “cuando llegues a Egipto, ten en cuenta los milagros que harás frente al faraón con la vara que he puesto en tu mano. Yo endureceré su corazón para que no deje salir al pueblo, mas tú le dirás al faraón: Así dice el Eterno: Mi hijo primogénito es Israel, envía a mi hijo para que me sirva, si tú impides que salgan he aquí que yo mataré a tu hijo primogénito”. Y en el lugar en donde pasaba la noche en el camino, un ángel del Eterno, quiso matarlo (a Moshé) entonces, Tzipora, tomo un cuchillo y circuncidó a su hijo (Guershon), arrojando el prepucio a sus pies, diciendo: Eres novio de sangre para mí. Y el ángel liberó a Moshé. Entonces dijo ella: Novio de sangre por la circuncisión., 
Preguntas:
• ¿Para qué  Dios le dice nuevamente que vaya cuando Moshé ya está saliendo?
• ¿Para qué me cuenta que tomó a la mujer y a los hijos?
• ¿Para qué le dice que se fije las señales que le dio y cuáles eran? 
• ¿Por qué no se lo dijo antes? 
• ¿Para qué le dice a Moshé lo que va a pasar con el Faraón?
• ¿Qué le quiere decir Dios a Moshé cuando le dice que Israel es el primogénito de Dios? ¿Por qué no se lo dijo antes en Jorev?
• ¿Por qué Dios lo quiere matar a Moshé?
• ¿Para qué lo mandó si ahora lo quiere matar?  ¿Esperamos 210 años que surja alguien y ahora lo va a matar?
• ¿Qué nos viene a enseñar? ¿Tan grave fue lo del Brit o hay algo más profundo?
Respuestas:
Dios le dice a Moshé  que ya murieron todos los que buscaban matarlo, por lo tanto ya puede encaminarse hacia Egipto. De aquí aprendemos que si Dios no le hubiera dicho esto, todavía no tendría que haber salido, aunque sea que se trate de salvar a todo el pueblo de Israel, aun en este caso se aplica la regla: “Tu vida está antes”.
Antes de salir hacia Egipto, Moshé  tiene un gran dilema; ¿llevar a la familia con él o no? Todos los comentaristas analizan la intención de Moshé, (que quería que presencien la entrega de la Torá,  o que quería convencer más al pueblo de Israel) pero con respecto al acto en sí, todos concuerdan que no estuvo bien. El hecho de llevar a la familia, implicaría ir más lento, vemos que se tiene que ocupar de ellos, dónde dormir, cargar más cosas, etc. si hubiera ido solo podría haber dormido en cualquier lado, al aire libre, bajo las estrellas con una piedra de almohada (como Yaacob) y no perder tanto tiempo y esto es lo que Dios le insinúa en la profecía, cuando le dijo que mire las señales, se refiere a las diez plagas, es decir que le está insinuando que la salida d Egipto no va a ser rápida, va a llevar tiempo, hay que realizar las diez plagas y tú Moshé  ¿encima vas lento? Además le dice que el faraón no los va a enviar fácilmente y tú todavía te retrasas. Más todavía, le dice que Israel es el primogénito de Dios, varias cosas vemos de este concepto: 1) no dice que el único hijo de Dios es Israel, todos los pueblos son hijos de Dios, todos son criaturas de Dios, la diferencia es que Israel es el primero que va a proclamar a Dios en este mundo, así como el primogénito es el que proclama padre a tal individuo. Entonces está por surgir un pueblo de esta magnitud y ¿tú te demoras en liberarlos?
Con respecto al tema del Brit y que Dios quiso matarlo, merece una explicación aparte. Nuevamente Moshé  está en la disyuntiva, nació su hijo y no sabe si hacerle el Brit con el retraso que esto implicaría (retrasar su viaje a Egipto, ya que el viaje es peligroso para el bebe) o no realizarle el Brit y seguir camino. De las profecías anteriores él dedujo que ahora hay que apurarse y no perder tiempo, es por eso que decide no hacerle el Brit ahora y ahí es donde Dios se enoja. Es factible que Moshé  se haya enfermado bastante grave (y esto es a lo que se refiere que un ángel quiso matarlo) 
Si analizamos el tema del Brit Milá cuando Dios le dice a Abraham, vemos que el  Brit consta de dos cosas: 1) que Dios es lo más importante para nosotros (Elokenu) es decir el tema de Emuná y 2) el mérito por el cual adquirirán la tierra prometida. Moshé  ahora esta yendo hacia  Egipto a sus hermanos justamente para alcanzar  estos dos objetivos, es decir transmitirles la fe en Dios y llevarlos hacia la tierra de Israel, precisamente las dos cosas por las cuales se estableció el Brit. Justamente él, el líder ¿no le hace el Brit a su hijo? Es por eso que Dios no se lo deja pasar. 
Por eso Tzipora le tira la sangre del Brit y de esa manera se salva Moshé, tal como en la plaga de los primogénitos, cuando el Ángel de la muerte veía la sangre en la puerta, en esa casa no mataba y tal como dice “Dios pasó y los vio sumergidos en sus sangres, Dios dijo: en (por) tus sangres vivirás” Dice Sangres en plural porque se refiere a la sangre del Brit y la del sacrificio de Pésaj (El Midrash dice que Moshé les hizo el Brit a todo el pueblo antes de salir) Tal como lo dice en el libro de Yehoshúa que todos los que salieron de Egipto tenían hecho el Brit.
El objetivo de la misión de Moshé, no es solo liberar físicamente al pueblo, sino que se trata de formar un pueblo basado en los principios de la fe en Dios y otorgarles la tierra que les prometió a los patriarcas, que es justamente lo que el Brit Milá insinúa.
 
 

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Motivos de la esclavitud


Preguntas
• ¿Por qué el pueblo fue esclavizado?
• ¿Por qué Dios permitió que esto les suceda a los hijos de Yaacob?
• ¿Cuál fue el motivo por el cual  fueron liberados? ¿Cuál fue su mérito?
Respuestas
Cuando los hijos de Israel fueron a Egipto, dicen que fueron para habitar en forma momentánea, no para quedarse. (Gen 47:4) luego la Torá describe (47:27) que se asentaron. Es decir, fueron para quedarse por poco tiempo pero se instalaron en forma definitiva. 
El exilio no es un beneficio, es un castigo y ellos se acostumbran y les gusta. El primer punto negativo es que se asentaron en una tierra que no es la que Dios les había dado.
En Ezequiel 20:1 al 8 nos relata que el pueblo de Israel estaba haciendo idolatría. Es decir, hacían idolatría y no quisieron abandonarla. La Torá no dice que el pueblo hizo idolatría porque quiere ser más positiva y no mostrar los puntos débiles del pueblo, pero el profeta Ezequiel lo dice y el hecho de que 40 días después de que salieron de Egipto hicieran un becerro de oro nos demuestra que algunas de  esas ideas no fueron extirpadas por completo.
Aunque en ningún versículo lo dice literalmente, el hecho que les diga que los incircuncisos  no podían  comer del sacrificio de Pésaj, nos insinúa que algunos del pueblo habían dejado de hacer el Brit Milá.
En resumen, el pueblo había bajado a un nivel muy grave, idolatría, abandonaron del Brit Milá y se asentaron en forma definitiva en Egipto. Estos puntos van  a hacer que se decrete sobre ellos la esclavitud, y que Dios no haga nada para impedir que sean esclavizados por otros pueblos.
Una vez que el pueblo está tan alejado de Dios: ¿Por qué Dios decide acudir en su ayuda y liberarlos?
El Midrash Shemot Rabba nos da varios motivos:
Uno de los motivos que trae el Midrash, es por el mérito de los patriarcas, (nos dice que Dios recordó el pacto). ¿Cómo funciona el tema de que por el mérito de los patriarcas Dios hace cosas por sus descendientes? Imaginemos el siguiente caso: “Un joven entra a un negocio a comprar un artículo. El  vendedor, un hombre mayor, al observar el apellido del joven en la tarjeta de crédito, le pregunta si es familiar de un amigo suyo de la infancia, el joven asombrado le dice que él es el hijo de esa persona que el vendedor mencionó. El vendedor se emociona y le cuenta que eran grandes amigos con su padre y cómo su padre lo había ayudado en varias oportunidades y el cariño especial que le guardaba. Luego de describirle la amistad con su padre, el vendedor se niega a cobrarle el artículo y quiere obsequiárselo como un regalo. ¿Por qué lo hace, si él no conoce a este joven? En realidad no lo conoce, pero por cuanto que es el hijo de aquel gran amigo suyo que tanto quería, en honor a su padre, él quiere hacer algo bueno por el hijo de su amigo. Así funciona el “Zejut Avot” "el mérito de nuestros padres" que hace que Dios actúe con nosotros en forma más bondadosa que lo que merecemos.
El segundo punto es la promesa, el pacto,  que Dios había hecho a los patriarcas. Es decir que le iba a dar la tierra a sus descendientes. Dios no es un hombre para no cumplir Sus promesas. Si Él hizo un pacto, entonces lo va a cumplir. ¿Por qué hizo este pacto? Porque los patriarcas se habían encaminado en la senda de Dios y se habían apegado a Él proclamando públicamente Su nombre, entonces Dios los recompensa con esa promesa.
El tercer motivo es para evitar que el Nombre de Dios sea profanado. Que los egipcios digan: ¿Este es el pueblo de Dios? ¿Así ocurre con los descendientes de hombres tan íntegros como los patriarcas? Eso es lo que dice Ezequiel 20:9 “Pero Yo obré por Mi Nombre que no quise que fuera profanado a la vista de todas las naciones entre las cuales estaban ellos… de modo que los saqué de la tierra de Egipto”
El cuarto motivo es que el pueblo de Israel clamó a Dios. Luego  de que muere el faraón, el pueblo ruega a Dios. Y en seguida dice que Dios recordó el pacto. Si bien Dios no olvida, Dios estaba esperando un mérito propio del pueblo para liberarlos. Seguramente que los descendientes de los patriarcas serían liberados en algún momento, pero esto sería posible solo cuando surja una generación que tenga el mérito de ello.
Lo que Dios le dice a Abraham de que serán esclavizados y la cuarta generación regresará, no debe entenderse como algo fatalista, es decir, así tenía que pasar, ya estaba destinado. El judaísmo no es fatalista. Existe el libre albedrio, y lo que Dios le está diciendo a Abraham, es lo que va a acontecer en el futuro, no es que estaba destinado, sino que Dios conoce todo y entonces le dice lo que cada individuo o generación van a decidir hacer, y por lo tanto Dios ve-sabe que los hijos de Israel se establecerán en Egipto y recién la cuarta generación tendrán suficiente mérito para ser liberados.
Maimónides en la introducción al Pirké Avot escribe acerca del destino y el libre albedrio: 
“No obstante, tú sabes que es algo aceptado dentro de la Torá, que los actos del ser humano dependen únicamente de él. No hay determinismo con respecto a ellos ni tampoco hay una influencia exógena que lo incline hacia las buenas cualidades o hacia las malas; si bien existe la disposición (inclinación) natural en su temperamento, como ya aclaramos, que le hace más fácil o más difícil una conducta; no obstante, (la idea) de que ya está condenado a actuar de tal manera o abstenerse de algo, no existe en absoluto 
Si el ser humano hubiese estado determinado en sus conductas, 
a) No Tendrían sentido  los preceptos de la Torá y sus advertencias, sería toda una gran falacia, ya que no habría libre albedrío en el actuar del ser humano. 
b) Del mismo modo, la postura del determinismo, quita sentido al estudio y la educación, además del aprendizaje de los oficios, ya que todo esto sería vano, pues de todas formas, según esta teoría, el ser humano estaría determinado de modo exógeno según los que sostienen así, a ser atraído a realizar determinado hecho, a adquirir cierto conocimiento e incluso a adquirir conducta ética establecida. 
c) Más aun, la recompensa y el castigo serían una injusticia absoluta, ya sea entre el hombre y su prójimo, como entre Dios con los humanos. Así, acorde con el determinismo, en el caso en que Shimón asesinó a Reubén; si Simón hubiera estado destinado a asesinar a Reubén, y este último destinado a ser asesinado por Simón: ¿por qué Shimón ha de ser castigado? Y ¿cómo es posible que  Dios, Justo y Ecuánime, le castigue por un hecho que estaba determinado a realizar, e incluso si hubiese intentado no hacerlo no hubiera podido? 
d) Asimismo, se anularían además todas las preparaciones: construir viviendas, ahorrar dinero, escaparse en momentos de miedo, y todo lo semejante, porque si se decretó que algo debe ocurrir es imposible que no ocurra. 
Todo esto es una completa mentira, que contradice a la lógica y lo que (en la vida diaria), se percibe además, destruye la teoría de la Torá y atribuye injusticia a Dios, fuera de Él semejante falta.
Con respecto a este tema, nos queda un punto por aclarar, y es la existencia de  algunos pasajes bíblicos en los cuales pareciera que Dios determina la conducta rebelde (de ciertos hombres), forzándolos (a actuar así), esto es absolutamente incorrecto, y es necesario que lo aclarare, pues muchos se han confundido en este punto. Ejemplo de esto es lo que se le dijo a Abraham: “Le dijo a Abram: has de saber que tu simiente será extranjera en una tierra que no les pertenece; los esclavizarán y los torturarán cuatrocientos años” (Gen. 15:13)                           
Han preguntado: ¿Acaso no se expresa aquí que se ha decretado sobre Egipto que esclavizarán a la simiente de Abraham? entonces, ¿por qué los castigó si ellos estaban destinados a esclavizarlos, tal como se había decretado? 
La respuesta, sin embargo, es la siguiente: Esto es similar a que Dios dijese que entre los que nacerán habrá rebeldes y disciplinados, justos y malvados. Esta aseveración no tiene nada de malo, aunque no por esta disposición se hace obligatorio que tal hombre malvado sea malvado, o aquel hombre justo sea justo. Si no que todo aquel que haya escogido ser malvado, lo hizo con su libre albedrío. Si hubiese querido ser justo, lo hubiera sido, sin que nada se lo  impidiese. Asimismo, con el justo, si hubiera querido ser malvado, nada se lo hubiera impedido, pues lo que el santo Bendito Él dijo, no se refiere a cada individuo particularmente, como para que pudiera decir: estoy condenado (a actuar de tal manera), si no que esta afirmación se refiere al conjunto en general, quedando cada hombre en particular con su libre albedrío en forma intacta. Así cada egipcio, que esclavizó y torturó (a los hebreos), si hubiese querido no esclavizarlos (hubiera podido pues) tenía elección para ello ya que Dios no decretó sobre un particular que los esclavizara”
El quinto motivo es que a pesar de que Dios sabe que, si bien ahora no están en el mejor nivel,  Él sabe que esta generación tiene un gran potencial. Comenzaron rezando a Dios todos juntos, como pueblo, algo  que nadie había hecha antes. Es la generación que tiene la capacidad y potencial de recibir la Torá. No nos olvidemos que esta generación es la que va a exclamar a orillas del mar: “Y creyeron en Dios y en Moshé su servidor” y “Este es mi Dios y lo alabaré”; en el monte Sinaí dijeron: “Haremos y obedeceremos” 
De todo esto, Dios ve que ellos se quieren acercar, entonces Él los ayuda y les da más preceptos; como ser sacrificar a los dioses egipcios, de esta manera estarán renegando de esa idolatría y demostrarían no temer a los idolatras y además de todo esto el pueblo cree a Moshé como enviado de Dios, entonces ahora sí ya están en el nivel de merecer ser liberados. 
Dios los ayuda y ellos aceptan y se esfuerzan. En  el futuro, cuando a pesar de tener la posibilidad y Dios ayudarlos (por medio de los preceptos y los milagros del desierto) ellos no aprovechan y decidan hacer algo malo, entonces en ese momento también serán juzgados y tendrán su castigo.
El sexto punto dice: “Vio Dios y supo” cuando dice que supo, se refiere a algo que no se ve a primera vista, el midrash dice que se refiere a que hicieron Teshuvá -se arrepintieron-, es decir, Dios vio que en sus corazones ellos estaban haciendo Teshuvá de la idolatría.
 Otro midrash nos cuenta 4 aspectos positivos que el pueblo de Israel conservó y gracias a ellos fueron liberados:
1. No cambiaron sus nombres, es decir mantuvieron los nombres en hebreo. Entró Yaacob y salió Yaacob, no Jack. Entró Shimón y salió Shimón no Juan.
2. No cambiaron el idioma, mantuvieron el hebreo, es por eso que dice: "el Dios de los Hebreos", "las parturientas hebreas", todos sabían que ellos eran hebreos.
3. No se asimilaron, no se casaron con egipcios, solo hubo un caso y la Torá lo recalca.
4. Sabían guardar los secretos, no eran delatores, ejemplo de esto es que desde el primer momento Moshé  les dice a los ancianos que van a salir de Egipto, y el faraón nunca se enteró de que se iban definitivamente.
El denominador común entre estos cuatro puntos, es que estos cuatro aspectos tienen que ver con la identidad de un pueblo. Son cosas que el pueblo se cuida de hacer para conservar su identificación, su tradición y predomina el bien del pueblo por sobre el bien personal de ir a delatar y beneficiarse como individuo mientras se perjudica a todo el pueblo.
El séptimo y  último punto, es que en Shemot 4:31 dice que el pueblo creyó en lo que dijo Moshé, escucharon que Dios recordó al pueblo de Israel (sabían de la tradición de que serían  redimidos) Vieron que Dios sabía de sus sufrimientos, se prosternaron y agradecieron a Dios. (Se sometieron a Dios en forma absoluta)
En resumen, por más que se habían inclinado a la idolatría no se habían olvidado de Dios.
Como dice el Shir Hashirim: “Ani ieshena velibi er” “Yo estaba dormida, mas mi corazón estaba despierto” se refiera a que por más desviada que se encuentre un alma alejada, siempre tiene una chispa que es la que se mantiene encendida y puede encender la llama de su judaísmo nuevamente.
 

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Encuentro con Dios

¿Cuál es el significado del encuentro registrado (llevado a cabo en la posada entre Moshé y Dios? ¿Por qué Dios desea matarlo? ¿Y cuál es la importancia de la circuncisión en este momento?

El episodio del “encuentro en la posada” comienza con palabras muy particulares: “Lo encontró Adonai” (Versículo 24). Esta es una descripción excepcional del vínculo con Dios. Aquí nos notificamos por primera vez que el vínculo entre Moshé y Dios se daba en un alto nivel, en el nivel de “encuentro”. Y en efecto, en la continuidad, la profecía de Moshé es descripta de la siguiente forma:

 “Boca a boca hablo con él y Revelación mas no con parábolas; y la apariencia literal…” (Bamidbar, capítulo 12, versículo 8).

Una profecía de tan alto nivel, requiere de la persona una preparación de muy alto nivel. Cuando se produce “un encuentro con Dios”, cualquier defecto pequeño es intolerable y puede matar.

De acuerdo a la continuidad del relato, la circuncisión lo salvó a Moshé, y por ello es probable suponer que el defecto por el cual Moshé podía morir era el hecho de que su hijo menor no estaba circuncidado.

Tal como lo explicaron la mayoría de los comentaristas, el bebé (Eliezer) nació antes de la partida y Moshé no podía circuncidarlo por los peligros que acechan en el camino, y a pesar de que había un justificativo “desde la jurisprudencia religiosa” para el hecho de que Moshé no circuncidara a su hijo, cuando Moshé se halla en el encuentro con Dios, requiere una mayor integridad. No es posible que su hijo no esté circuncidado, en momentos en que él se halla en un encuentro tan cercano con Dios.

Tzipora ve lo que acontece y comprende. Ella entiende que su esposo se halla ahora en “un encuentro” muy particular con Dios, y que su esposo compromete su vida por un defecto que le impide estar a la altura del “encuentro”. Al buscar el defecto, ella comprende que el defecto reside en que su hijo no fue circuncidado, y ella repara ese defecto y así salva a Moshé y posibilita la continuidad de su misión.

Parece no ser casual que precisamente  sea la circuncisión el acto requerido en ese momento, de cara a la salvación del pueblo de Israel de Egipto. La circuncisión expresa el pacto especial entre Dios e Israel. Este pacto es el que se ubica en la base de la relación entre Dios e Israel, y es la que sostiene al pueblo de Israel en el momento de pesar y le promete que habrá redención. Cuando Moshé se apresta a redimir a los hijos d Israel, que son apodados por Dios como “Mi hijo primogénito es Israel” (Versículo 22), es inconcebible que en el hogar de Moshé haya un defecto en la circuncisión, ese pacto que une a Dios con sus hijos, con Israel.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj

Gentileza del sitio VBM de la Academia Rabínica "Har Etzion"

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Infografía y síntesis del capítulo, Éxodo 3

El episodio de la zarza (Versículos 1-5)

Moshé deambula por Midian en el desierto y llega “hasta el Monte de Elohim: a Horeb” (Versículo 1). De repente, Moshé ve un espectáculo intrigante “y he aquí que la zarza ardía en fuego, mas la zarza no se consumía” (Versículo 2). Moshé se dirige a la zarza, y al ver Dios que Moshé se aproximó a la zarza le dice “No te acerques aquí. Quita tus calzados de sobre tus pies, ya que el lugar en que tú estás de pie, en él, tierra consagrada es” (Versículo 5).

El diálogo entre Dios y Moshé (Versículos 6-22)

Dios inicia el diálogo entre Él y Moshé diciendo “Yo soy el Dios de tu padre, Dios de Abraham, Dios de Itzjak y Dios de Iaacov” (Versículo 6) Moshé oculta su rostro “porque temió mirar hacia Elohim” (Versículo 6). Dios comienza un discurso a través del cual le explica a Moshé acerca de la inminente redención del pueblo de Israel y luego le explica a Moshé por qué se dirigió a él: “Y ahora ve y te enviaré a Paró y saca a Mi pueblo, los hijos de Israel, de Egipto” (Versículo 10). Moshé, a partir de su humildad, se niega a aceptar la designación. Tras una resistencia perseverante, Dios le ordena reunir a los Sabios de Israel para que se dirijan a Paró junto a él.

Dios le revela a Moshé que el proceso no será fácil pero que finalmente “Mas Yo enviaré Mi poder y golpearé a Egipto con todas Mis singulares acciones  que haré en su seno, Y después de esto él los expulsará a ustedes” (Versículo 20). En el próximo capítulo leeremos acerca de la resistencia de Moshé (nuevamente) y la reacción de Dios.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj

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