¿Por qué no comió Moshé durante 40 días y 40 noches?

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TALMUD: La persona nunca debe deshonrar una costumbre local,
pues Moshé subió a lo alto y no comió ni bebió. Y cuando los
ángeles descendieron (para visitar a Avraham — véase Bereishit 18:2 y
ss.), ¿crees que comieron o bebieron? Más bien, parecieron comer
(Bavá Metziá 86b).
SHEMOT RABÁ: Una analogía para esto es que cuando llegas a una
ciudad debes seguir sus costumbres (47:5).
BERESHIT RABÁ: Cuando llegas a una ciudad debes seguir sus
costumbres. Como no hay comer o beber en el cielo, cuando Moshé
ascendió a lo alto no comió ni bebió (48:14).

Torat Menajem
Moshé llegara a ser como un ángel. Todo lo que se precisaba era evitar
cualquier actividad que no fuera apropiada en el cielo. Por lo tanto, el cuerpo
de Moshé no precisó cambiar milagrosamente; simplemente tenía que
abstenerse de comer. Esto se corresponde con el enfoque ‘a’ (el enfoque
natural), que Moshé simplemente dejó de comer pues estaba ocupado.
3) Bereshit Rabá acentúa ambos aspectos, negativo y positivo, de la
conducta de Moshé. Por un lado declara que “Moshé no comió”, en la
negativa, sugiriendo una adherencia pasiva a la costumbre local. Por otra
parte, leemos que “cuando llegas a una ciudad debes seguir sus
costumbres”, indicando una observancia activa. Esto se corresponde con
el enfoque sobrenatural (‘b’), que Dios hizo milagros todo el tiempo para
mantener vivo a Moshé. El esfuerzo sobrenatural para mantener vivo a
Moshé era, así, un intento activo de seguir la costumbre local; pero, por
otra parte, dado que su cuerpo no cambió para ser como el de un ángel,
su observancia de la costumbre local podría describirse como pasiva. Por
lo tanto, Bereshit Rabá acentúa ambos puntos.
Quizás podría argumentarse que, de hecho, durante las tres diferentes
visitas que Moshé hizo al Monte Sinaí tuvieron lugar todos los tres
enfoques:
La primera vez que Moshé ascendió a la montaña era para recibir el
primer juego de Tablas. Estas Tablas eran “obra del Señor”, o sea,
totalmente sobrenaturales. Como Moshé fue a recibir algo milagroso, se
desprende que su propia capacidad para comer y beber también habría
sido milagrosa (o sea, el enfoque ‘b’, el sobrenatural).
La segunda vez que Moshé subió fue para procurar perdón por el
pecado del Becerro de Oro. En ese momento Dios estaba enojado (véase
Rashi a 33:11 arriba), por lo que podemos suponer que El refrenó el uso
de toda conducta sobrenatural. Por lo tanto, en el segundo viaje, la
capacidad de Moshé para no comer habría sido natural (enfoque ‘a’).
La última vez que Moshé fue a la montaña era para recibir las segundas
Tablas. Estas eran una fusión de lo natural y lo sobrenatural, pues fueron
dadas por Dios y hechas por Moshé (véase 34:1). Por lo tanto, podemos
suponer que la capacidad de Moshé para no comer o beber también fue
una fusión de lo natural y lo sobrenatural (‘c’), y él realmente llegó a ser
como un ángel.
¿POR QUÉ IRRADIABA LUZ EL ROSTRO DE MOSHÉ? (V. 29)
Lo explicado también aclara por qué el rostro de Moshé sólo irradió luz
cuando descendió de la montaña por tercera vez, con las segundas
Tablas. Pues, en esta ocasión, su funcionamiento físico natural se había
elevado al de un ángel, y por lo tanto la luz de su alma no era obstruida
por su cuerpo.
(Basado en Likutéi Sijot, Vol. 36, pág. 172 y ss.)

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Moshé, el hombre de Dios

En ocasión del segundo descenso de Moshé del Monte Sinaí, la imagen de Moshé dio un giro. Desde ahora su rostro brillaba como la imagen de Dios. Tal vez ahora se encuentre la respuesta a aquello que provocó que el pueblo de Israel realizara el becerro de oro al buscar un dios y no sólo una persona.

Para comprender la necesidad de este fenómeno de irradiación del rostro de Moshé, debemos volver a la raíz del pecado del becerro de oro: “pero habiendo visto el pueblo que tardaba Moshé en descender de la montaña, se congregó el pueblo contra Aharón y le dijeron: Levántate, haznos dioses  que vayan delante de nosotros, porque a éste, Moshé, el hombre que nos hizo ascender desde la tierra de Egipto, no sabemos qué le ha ocurrido”(Capítulo 32, versículo 1).

El pueblo está expresando su angustia por la oposición entre “Moshé, el hombre que nos hizo ascender desde la tierra de Egipto” y la demanda  de ellos  de “dioses  que vayan delante de nosotros”. No están reclamando otro hombre, que ocupe el lugar de Moshé. El pueblo pide un cambio esencial en el liderazgo: nunca más un liderazgo a cargo de un hombre, de carne y hueso, que cada tanto puede desaparecer, sino un liderazgo a cargo de “dioses”. El becerro tiene como objetivo representar a la conducción divina, no humana, y satisfacer la necesidad del pueblo de un liderazgo de esta clase.

Como es sabido, el castigo por el pecado fue muy duro. Además de la muerte de tres mil hombres a manos de los hijos de Leví y la mortandad enviada al pueblo por Dios, Dios les comunicó que no permanecerá más en el seno del pueblo. El pueblo solicitó dioses que vayan delante de ellos, y a partir de ahora-ojo por ojo-Dios no volverá a ir con ellos, sino que lo hará solamente su Emisario.

Y no obstante, parece ser que a la par del castigo, había también un grado de comprensión de la realidad que derivó en el pecado. A modo de reparar dicha realidad, había necesidad de “actualizar” el estatus de Moshé a los ojos del pueblo. De aquí en más se registra un cambio en la descripción humana de todo lo ocurrido con Moshé, y él asume un estatus superior del estatus de un ser humano normal.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj

Gentileza del sitio VBM de la Academia Rabínica "Har Etzion"

Rab Amnon Bazak: Cursó sus estudios en las Yeshivot “Netiv Meir” y “Har Etzion”. Prestó servicio en las Fuerzas de Defensa de Israel, en el marco del Rabinato del Ejército. Docente de Tana”j en el Instituto Herzog.

 

 

 

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La renovación del pacto tras el becerro

El pecado del becerro de oro representa una flagrante violación del pacto entre las partes, acordado entre Dios y Abraham. El evento de los 13 atributos divinos tiene lugar a fin de renovar dicho pacto y continuarlo, con misericordia.


 

¿Para qué es necesario acordar ahora un pacto con Dios, un pacto adicional al pacto acordado con Abraham? El pacto de los 13 atributos divinos está relacionado con la cuestión del ingreso a la tierra de Israel, y sobre ese asunto ya fue acordado un pacto!! A fin de clarificar la pregunta me gustaría enfatizar que Itzjak y Iaacov, por ejemplo, quienes por supuesto están incluidos en el pacto con Dios, tienen el mérito de escuchar las promesas sobre la tierra que les será entregada, pero no acuerdan un pacto adicional con Dios, ya que el pacto acordado por Abraham, su padre, los compromete también a ellos. ¿Por qué, de repente, esto se modifica y Moshé y Dios acuerdan un pacto alusivo al ingreso a la tierra y al derecho del pueblo de Israel de residir en ella?

 

El pacto fue acordado después del pecado del becerro de oro, realizado por el pueblo, la reacción de Dios y el pedido de perdón por parte de Moshé. Inmediatamente después del terrible pecado Dios se dirige a Moshé con duros conceptos: “Y ahora déjame, y que se encienda Mi furor contra ellos y los exterminaré. Mas haré de ti un pueblo grande” (Capítulo 32, versículo 10).Este duro concepto de Dios-exterminar al pueblo de Israel-refleja un cambio de las hipótesis básicas concebidas hasta el momento. Dios realizó un pacto con Abraham indicándole que su descendencia retornará a la tierra, y he aquí que ahora surge como interpretación una posibilidad del exterminio del pueblo, y de la apertura de un “pueblo nuevo” cuyo padre y fundador será Moshé. ¿Cómo puede ser que Dios abandone el pacto acordado con Abraham? ¿Acaso, Dios libre y guarde, nuestro Dios no respeta los pactos?

 

La respuesta es clara y simple: el pacto es un compromiso recíproco. Mientras que una parte es leal al pacto pues la otra parte también está comprometida con el mismo, pero en el momento en que una parte viola el pacto, esto marca que la otra parte queda eximida de su compromiso-tanto legal como éticamente.

 

Pues entonces, desde el instante en que el pueblo violó el pacto histórico acordado por Dios y Abraham, Dios ya no está comprometido con el mismo. Así en el nivel legal a secas, y del mismo modo en el plano ético-valorativo. Dios no está interesado en la continuidad de la existencia del pueblo, quien violó la infraestructura más básica en función de un sistema de relaciones con él.

En este contexto se impone el evento de los 13 atributos divinos a fin de crear nuevamente el pacto entre las partes y de continuarlo a pesar de la flagrante violación por parte del pueblo. El pacto de los 13 atributos divinos está basado sobre los atributos de piedad de Dios, y esto está destinado a otorgar singulares garantías para la continuidad de la existencia del pueblo, aún en los momentos de futuras caídas, en caso que ocurran, como por ejemplo la caída en el becerro de oro.

 

Editado por el equipo del sitio del Tanaj

Gentileza del sitio VBM de la Academia Rabínica "Har Etzion"

 

Rab Dr. Yonathan Grossman: es profesor adjunto en el Departamento de Biblia de la Universidad Bar-Ilan, y del Departamento de Biblia en el Instituto Herzog en Alon Shevut. Obtuvo su Master en Filosofía Judía de la Universidad Hebrea de Jerusalén y su Doctorado en Biblia de la Universidad Bar-Ilan, y ha enseñado en el “Centro de Estudios de Migdal Oz”.

 

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Infografía y síntesis del capítulo, Éxodo 33

El alejamiento de Dios del pueblo (Versículos 1-11)

Dios le habla a Moshé y le dice que el ingreso a la tierra será realizado sin el acompañamiento de Dios sino solamente con el acompañamiento de un Emisario “pues no voy a ascender en medio de ti, ya que pueblo duro de cerviz eres tú; no sea que te extermine en el camino” (Versículo 3). El pueblo escucha “esta palabra desagradable” (Versículo 4) y se sumieron en duelo. Como parte del duelo, y a raíz de la orden de Dios, el pueblo se despoja de sus joyas. También Moshé se aleja del campamento y coloca su tienda fuera del campamento. El texto procura unir entre Moshé y Dios, así Moshé denomina a su tienda “Tienda de Reunión”, que es el nombre habitual que el texto bíblico le concede al Tabernáculo. Además, la columna de nube estaba en el acceso a la tienda y finalmente el texto define que el diálogo entre Dios y Moshé se torna muy íntimo: “Y hablaba Adonai a Moshé, rostro a rostro, como habla un hombre con su prójimo” (Versículo 11)

Moshé solicita un acercamiento a Dios (versículos 12-16)

Moshé se dirige a Dios y le solicita “hazme conocer, Te ruego, Tus caminos y que yo Te conozca para que pueda yo hallar gracia ante Tus ojos” (Versículo 13). De hecho, Moshé apela la decisión anterior de Dios y le solicita no comprender el camino del Emisario (no “hazme conocer a quién enviarás conmigo”) sino su camino, el de Dios, que conducirá al pueblo de Israel a la tierra. Dios le responde a Moshé que “Mi presencia habrá de ir “(Versículo 14), es decir Dios acuerda y anula el decreto. Ahora Moshé también pide que haya una discriminación entre el pueblo de Israel y los otros pueblos, y que Dios no pose su divinidad sobre ellos, o sea, Moshé solicita que el singular pacto “pero ustedes serán para Mí un reino de nobles y nación consagrada” (Capítulo 19, versículo 6), no sea anulado.

Dios accede: el encuentro en Nikrat Hatzur (Versículos 17-23)

Dios accede al segundo pedido de Moshé “ya que has hallado gracia en Mis ojos y Yo te he distinguido por nombre” (Versículo 17). Ahora Moshé pide un tercer pedido, osado “Dijo él: Hazme ver, ahora, Tu Gloria” (Versículo 18). Dios le responde a Moshé que el hombre no puede ver el rostro de Dios debido a que “no puede verme el hombre y vivir” (Versículo 20). Dios acuerda con Moshé que ellos se encontrarán en la grieta de la roca y Dios se “cubrirá con sus manos” hasta que pase, y tras su paso, el mismo Dios quitará sus manos y Moshé podrá “ver la espalda de Dios” y no su rostro. 

Editado por el equipo del sitio del Tanaj

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Reiat Ajor – Ver Su espalda

Dios le dijo que Él no los va a acompañar, entonces Moshé pide saber más acerca de Dios, que le enseñe Sus caminos y Su esencia, así puede hallar gracia a Sus ojos
El capítulo 33 versículo 13 dice: “Si he hallado gracia ante Ti, por favor hazme conocer Tus caminos para que te conozca y así poder hallar gracia ante Ti”
En el versículo 18, dice Moshé: Muéstrame ahora Tu gloria. Y le contestó Dios, He aquí que haré pasar todo Mi bien ante  ti y pronunciaré Mi nombre ante Ti…  No podrás ver Mi rostro, No me verá el hombre con vida… Verás Mi espalda, pero no podrás ver Mi rostro.
Preguntas
• ¿Qué significa que halló gracia ante él?
• ¿A qué se refiere cuando dice: conocer Tus caminos? ¿Qué son los caminos de Dios?  
• ¿Cómo es posible que conociendo los caminos de Dios entonces conocemos a Dios? ¿Cuál es la lógica?
• ¿Aquí nos está enseñando como hallar gracia ante Dios?
• Ya dijo al principio que halló gracia ante Dios, ¿Para qué  dice luego nuevamente para así poder hallar gracia ante Ti?
• ¿Qué significa lo que dice Dios: No me verá el hombre con vida? ¿Acaso después de muerto lo podrá ver a Dios?
• ¿Qué significa conocer la Gloria de Dios?
• ¿Qué significa lo que dice Dios: voy a hacer pasar todo Mi bien ante ti?
• Si Dios no tiene espalda entonces ¿Qué significa ver las espaldas de Dios?
• Si Dios no tiene  rostro, entonces ¿Qué significa lo que dice: no podrás ver Mi rostro? 
Sin exagerar, estos versículos son de los más importantes de la Torá, hasta el punto tal que Rambam le dedica un tercio de su libro filosófico: Guía de los perplejos, a explicar este asunto.
En el capítulo 54 del primer tomo, nos dice lo siguiente:
Debes saber que Moshé, el príncipe de los sabios, pidió a Dios dos cosas: 1) Conocer Su esencia y 2) conocer Sus caminos. Y Dios le respondió a sus dos pedidos. Con respecto a este último punto, le enseñó cuales son Sus caminos, la manera en que Dios conduce al mundo.
En cuanto al primer punto, le dijo que es imposible captar la esencia de Dios. Sin embargo le señaló un punto de reflexión desde el cual se puede acceder al punto máximo de conocimiento de Dios que se puede alcanzar.
Lo que Moshé aprendió en esa ocasión, no fue  captado, ni será aprendido por ningún otro ser humano, ni antes ni después de Moshé.
Prestemos atención a lo grandioso del versículo que dice: muéstrame tus caminos, para poder conocerte y así poder hallar gracia ante Ti 
Lo primero que nos resalta es que la manera de conocer a Dios es por medio de conocer Sus caminos, Sus acciones.
Luego, lo que dice: para hallar gracia ante Ti nos afirma categóricamente que para hallar gracia ante Dios es por medio de conocer y estudiar Sus caminos, y no por medio de ayunos o todo tipo de rituales extremos. No por mucho que realice los preceptos logrará hallar gracia ante Dios si solo realiza los preceptos en forma automática sin meditar en la profundidad de la sabiduría y la intención de ese precepto.
Todo aquel que conoce a Dios y lo tiene presente es el que está más cercano a Él. Aquel que no lo conoce o imagina cosas erróneas con respecto a Dios, es el que está alejado de Él.
Cuantos más conocimientos verdaderos posea de Dios, más cercano estará de Él y mayor gracia hallará ante Dios. 
Cuando Moshé pide conocer Sus caminos, Dios le dice que va a mostrarle todo Su bien. 
¿Qué significa todo Su bien? Dios le mostró a Moshé toda la existencia, todo lo creado, es decir toda la existencia que está por debajo de Dios. Tal como vemos en Génesis, al final de cada día, dice: y vio Dios que era bueno, vemos claramente que cuando dice: todo Mi bien se refiere a todo lo que Dios creó.
Moshé, percibió toda la creación, cómo funciona, cómo se relacionan las cosas unas con las otras y cómo son conducidas en particular y general. En otras palabras, Moshé llega al nivel de captar y comprender cómo funciona todo el universo creado, y no solo el universo material, sino también el mundo de los ángeles, que también fue creado por Dios. Esto es lo que está insinuado en el versículo que Dios dice acerca de Moshé: en toda mi casa él es confiable es decir, en toda Mi creación, (ya sea material como espiritual) Moshé tiene un conocimiento completo y verdadero.
Cuando Moshé le pide conocer la esencia de Dios, ahí Dios le responde que eso es imposible, por eso le dice: no puede percibirme ningún hombre ni ningún ser vivo" pues si percibiéramos plenamente a Dios, entonces seríamos Dios. Nadie puede captar plenamente a Dios pues es algo que escapa a la mente de cualquier humano o cualquier ser angelical. Es por eso que Dios le dice que no podrá ver Su rostro, sino que le va a mostrar Su espalda. Por supuesto que no se trata de una descripción física, pues como bien sabemos, Dios no tiene espalda ni frente.
En Hiljot Isode HaTorá explica Rambam:
10.- ¿Qué es lo que Moshé pretendía captar cuando dijo: “permíteme ver Tu gloria” (Éxodo. 33:18)? lo que pretendía concebir era la verdadera esencia de Dios, hasta conocerlo plenamente en su mente, tal como el conocimiento de algún individuo que vio. Pretendiendo percibirlo en forma tan  clara como {por ejemplo} cuando divisamos el rostro de una persona cuya imagen queda claramente grabada en nuestra mente, hasta el punto tal, de poder diferenciar a dicha persona de todas las demás. De igual manera, ansiaba Moshé, que la noción de Dios fuera tan clara que quedase diferenciada de toda otra existencia; hasta poder concebir la verdadera esencia de Dios tal cual Es. Y Dios le respondió que el ser humano, compuesto por cuerpo y espíritu, no está capacitado para captar la verdadera naturaleza de este tema en forma clara. Y le hizo saber Dios {a Moshé}, lo que ningún otro hombre supo antes que él ni después de él, hasta el punto tal que captó algo de la verdadera esencia, de modo que con este nuevo conocimiento, pudo diferenciar al Santo Bendito  Él, de las demás existencias. Tal como cuando divisamos a una persona de espaldas con todas sus vestimentas, y con este conocimiento queda diferenciada de todas las demás personas, esto es lo que insinuó la escritura al decir: “Verás Mis espaldas, mas Mi rostro no verás” (Éxodo. 33:23).
 Cuando Rambam desarrolla los trece principios de fe del judaísmo, en la introducción al Perek Jelek de la mishná, ahí podemos deducir lo siguiente:
Cuando Moisés pide conocer a Dios, Dios le dice: “No podrá percibirme el hombre ni ningún ser vivo” esto no implica que después de muertos podremos percibir a Dios, sino que se debe entender como que nadie puede captar a Dios, ni el hombre ni ningún ser, es decir nada ni nadie, pues percibir a Dios es ser Él, pues Su conocimiento y Él son una sola cosa, una unidad absoluta, como dijimos no tiene partes que puedan dividirse, por lo tanto sólo Él puede concebirse.
Pero lo máximo que puede llegar el hombre es descubrir qué no es Dios, es decir lo que Dios no es, esto fue denominado Vía Negativa, de esta manera sin tener un conocimiento directo de Dios, igualmente estamos más cercanos pues nos vamos alejando de los conceptos erróneos, y esto es lo que Dios le dijo a Moisés: “Verás Mis espaldas más Mi rostro no percibirás”, así tal como el que ve a un individuo de espaldas, si bien no puede conocerlo plenamente, no obstante, si en un interrogatorio policial en el cual el testigo vio al ladrón de espaldas esa visión (de espaldas) le sirve para poder diferenciarlo de los demás, pues puede saber que no es aquel pues este es más alto o es más gordo, etc. y así ir eliminando a los demás no obstante no podrá afirmar cien por ciento que es aquel. 
Igualmente ocurre con la percepción de Dios, al saber qué cosas no se le pueden atribuir a Dios, qué cosas en realidad son fuerzas naturales, etc., entonces en realidad estamos más cercanos al conocimiento verdadero de Dios a pesar que todavía no sabemos nada de Él en forma positiva. Es decir puedo decir qué no es Dios, pero eso no implica que puedo decir qué sí es Dios. Esto es lo que Dios le dijo a Moisés:   “Haré pasar todo Mi bien delante de ti…” refiriéndose a toda la creación, pues en cada cosa que Dios creó, dijo: “Y vio Dios que era bueno” (bueno y bien en hebreo se escriben de la misma manera) es decir Dios hizo pasar ante Moisés todo lo creado (incluyendo a los ángeles que también fueron creados) para que de esa manera Moisés sepa que esas son creaciones y no Dios y así alejar de su concepción de Dios cosas ajenas a Él, pues al ver algo no se apresurará a suponer que eso es Dios o que fue hecho directamente por Él, sabrá que en realidad eso es un ángel (como le ocurrió a Manoaj en Jueces)  o si se trata de una fuerza natural.  
 
No obstante todos los apelativos de la Torá o los sabios acerca de Dios, no se refieren a lo que Dios es, sino a acciones de Dios. No es que Dios es bueno, sino que actúa con lo que  nosotros, los humanos, denominamos bondad, no es que la esencia de Dios sea ser misericordioso o justo sino que Él actúa con misericordia y con justicia y así con todo lo demás. 
En palabras de la cabalá:  
“Let majshabá tfisa ve clal ” – Ningún pensamiento puede captarlo para nada.
 

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Los 13 atributos de Dios

Moshé le pide a Dios conocer Sus caminos (la manera en que conduce al mundo) y luego le pide también que le enseñe Su esencia. Dios le responde que Su esencia no puede ser captada por ningún ser vivo, ni siquiera los ángeles, y acerca del pedido de conocer Sus caminos, es lo que le va a conceder cuando suba los 40 días por segunda vez. 
Preguntas
• Cuando dice los trece atributos ¿Quién es el que esta hablando, Dios o Moshé?
• ¿Con qué atributos se describe, son todos atributos de misericordia?, si es así, ¿Por qué dice que castiga el pecado de los padres en los hijos? Esto no parece misericordia.
• ¿Por qué aparecen en este orden?
• ¿Acaso son exactamente 13 atributos o pueden ser más?
• ¿Por qué no menciona otros atributos de Dios? ¿no existen otros?
• ¿Por qué después del pecado de los espías, Moshé apela solo a alguno de estos 13 atributos que aparecen aquí y no a todos?
• Está escrito que Dios perdona. ¿Por qué  Dios perdona? Si es así, entonces, la gente podría pensar que puede hacer lo que se le antoja total después Dios lo va a perdonar. 
• ¿Por qué Dios le enseña a Moshé los 13 atributos? ¿Esto es solo porque Moshé se lo pidió o esto es porque Dios quiere enseñarle algo a todo el pueblo?


Respuestas
En realidad podríamos clasificar estos trece atributos en dos grandes categorías: Rajum y Janún Todo el resto del versículo será un desglose de estos dos conceptos.
Prueba de esto es lo que Dios le dice a Moshé previo a decirle este versículo en Éxodo 33:19, donde le dice: Te voy a mostrar con quien soy Janún y con quien soy Rajum.
Rajum representa el amor, así se puede notar del contexto en que es utilizado este término en todo el Tanaj. Dar mucho. Los sabios del Talmud se refieren a Dios, con el apelativo de Rajmaná.
Janún hace alusión a dar en forma gratuita, a pesar que no lo merece, viene del término hebreo Jinám (gratuito)
La construcción del versículo será describiendo un atributo cercano al concepto de Rajum y luego otro cercano al concepto Janún, y luego continúa con el último que nombró y luego pasa al otro. Para ilustrarlo, imaginemos que Rajum = A y Janún = B, entonces el versículo tendrá la siguiente estructura: AB, BA, AB, BA
Entonces, lo que Dios le está transmitiendo a Moshé., es que Él maneja este mundo en base a estos atributos esenciales. Rajum, que significa, dar y beneficiar mucho a quien se lo merece y Janún, aun a aquel que no se lo merece, Dios lo favorece.
El concepto que viene luego de Janún, es: Erej Hapaim (que tarda en enojarse, paciente)  Que, tal como dijimos antes, tiene que estar relacionado con Janun, pues el ser paciente y no enojarse hace que no lo castigue inmediatamente, esto causa que el individuo pueda volverse de su mal actuar, se arrepienta y de esa manera se componga y no merezca el castigo. Esto es lo que Dios persigue, él no está interesado en castigar al impío, sino en que éste mejore.
El próximo concepto, será un atributo que tenga que ver con Rajum y es: Rab Jesed Veemet (muy bondadoso y justo) Esto significa que le otorga mucha recompensa a quien se lo merece. Lo más correcto es dar a aquel que más se lo merece, y estos son los que están más cercanos a Él. Esto no es solamente justicia, (es decir, si se merece entonces darle) sino que le otorga más de lo que realmente se merecen.
El atributo que le sigue tiene que ver con el concepto Rajum, que es el que acabamos de mencionar, y por eso dice: Notzer jesed laalafin (que obra bondad por miles de generaciones) Recompensa infinitamente a los hijos de los que actuaron correctamente y estuvieron cercanos a Dios. Es lo que comúnmente conocemos  con el nombre de zejut avot, el mérito de los patriarcas. ¿Cómo se explica esto? Los patriarcas han obrado en forma muy sobresaliente,  han hecho grandes actos de fe y devoción a Dios, es por eso que Dios les responde de la misma manera, muy abundante e infinitamente.
Ahora debemos volver al otro concepto, Janún. Y por eso el atributo que viene a continuación es: Nosé avón, vapesha vejataa. (Que borra los errores, las rebeldías y aun los pecados graves). Esto no es algo gratuito, Dios perdona y borra sus errores y pecados, si hace Teshuvá, si se arrepiente sinceramente y se corrige, de lo contrario no. Esto no es algo que se sobreentiende de por sí, pues por más que alguien se arrepienta y mejora, no por ello significa que será perdonado automáticamente. Por ejemplo alguien que roba a otro y lo lastima, por más que pida perdón y que diga que fue sin querer, eso no quiere decir que se lo perdona. 
Venaké, lo ienaké (destruir, no lo destruirá) esta es la cualidad que viene después, y acorde a la estructura, este atributo tiene que ver con el concepto de Janún. Y quiere decir, que por más que merezcamos castigo, de todas maneras, Dios no nos va a destruir totalmente, sino que siempre algún vestigio del pueblo de Israel, va a quedar. Es un pueblo que nunca va a desaparecer, tal como los hemos visto en todas las persecuciones, jamás nadie ha logrado hacer desaparecer a todos los miembros del pueblo de Israel.
Por último nos menciona:  poked Avon avot al vanim veal vene banim, al shelishim veal riveim. (Recuerda el pecado de los padres sobre sus hijos hasta la tercera o cuarta generación). Esto no significa que Dios castigará al hijo por los delitos que cometió su padre, tal como dice el profeta Ezequiel: cada uno morirá solamente por su pecado, y no por el pecado de los padres. Esta es la bondad de Dios: Si una persona hace algo mal, Dios no le manda el castigo inmediatamente, sino que lo espera para ver si se mejora. ¿Cuánto tiempo espera? Hasta la tercera o cuarta generación. Espera para ver si sus hijos y nietos siguen en ese mismo mal camino, en cuyo caso les envía el castigo a todos juntos, pero en el caso que no van en ese camino, entonces Dios no castiga. Podemos ver que claramente se trata  de una cualidad de bondad, pues merecía ser castigado en el preciso momento que hizo algo malo, pero sin embargo Dios lo hizo esperar, hizo que le nazcan hijos y nietos, para ver si vuelven de ese mal camino. 
Todo esto nos transmite la manera en que Dios maneja y conduce al mundo: con mucha bondad, tal como dicen los sabios: “Olam Jesed ibané” el mundo se sostiene gracias a la bondad. 
Esto además nos enseña  cómo debemos comportarnos nosotros, pues fuimos encomendados a transitar por Sus caminos, tal como Él es bondadoso, así nosotros debemos ser bondadosos, tal como Él perdona y se apiada, también nosotros debemos actuar de la misma forma.
 

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La soledad del Comandante de División

El liderazgo no es algo fácil. El peso de la responsabilidad y la necesidad de tomar decisiones difíciles y no siempre populares le imponen al líder una especie de soledad. Y a pesar de ello “el hombre ha nacido para asumir responsabilidades” y la sensación de responsabilidad le da sentido a la vida de los líderes y convierte sus vidas en mucho más significativas.

No es fácil ser líder. Los ciudadanos comunes pueden permitirse sumirse en ilusiones. El líder debe lidiar con los hechos crudos tal como son, y no puede dejarse arrastrar hacia el lugar de una esperanza irreal. Él debe tomar decisiones difíciles, y a veces, no populares. Ésa es la soledad de los líderes. ¿Cuántos de nosotros podría dormir plácidamente por la noche, si tuviéramos la carga del pueblo judío?

La sección “Ki Tisá” describe el modo en que dos líderes de Israel debieron lidiar con el terrible pecado del becerro de oro. Aharón fracasó en esa confrontación, y colaboró con el pueblo de Israel en la elaboración del becerro. Su hermano Moshé se enoja con él por ello: “¿Qué te hizo a ti este pueblo, pues has acarreado sobre él una culpa grande?” (Capítulo 32, versículo 21). Aharón no tuvo intención, Dios libre y guarde, de adorar el becerro, o de alentar al pueblo a la idolatría. Al final de cuentas, su error se produjo debido a una evaluación equivocada: en lugar de hacer trucos engañosos, debería haberse opuesto al becerro en forma enérgica y directa. Y aún así, Dios es muy estricto en su juicio: “Y contra Aharón se había enojado Adonai, mucho, para destruirle” (Devarim, capítulo 9, versículo 20). El guardián de frontera que cometió un error recibirá su castigo; pero el comandante de división carga con la responsabilidad.

También el desempeño de Moshé en este episodio refleja su responsabilidad personal difícil de asumir por el que está al mando del volante. Él solo carga con el tremendo peso de estar ante Dios como representante del pueblo pecador. Es Moshé el que le da de beber al pueblo las aguas amargas, es el que convoca a los hijos de Leví para matar a los pecadores, y es él quien en forma recurrente le suplica a Dios que se apiade de su pueblo, de sus queridos hijos. Esta pesada carga sobre los hombros de Moshé genera soledad: “Y Moshé tomaba 'la tienda y la tendía fuera del campamento” (Capítulo 33, versículo 7). La tienda de Moshé está alejada del campamento de los hijos de Israel. Incluso Moshé también recibe en soledad las segundas tablas: “y que hombre alguno no ascienda contigo” (Capítulo 34, versículo 3). Los hijos de Israel también reconocen su soledad y su singular estatus como líder de ellos: “Vio Aharón -y todos los hijos de Israel- a Moshé y he aquí que irradiaba la piel de su rostro y temieron acercarse a él” (Capítulo 34, versículo 30). La soledad de Moshé Rabeinu es una soledad que brilla; pero aún así le impone a él una carga sumamente pesada.

El liderazgo demanda la toma de decisiones difíciles, e impone una pesada carga. Pero se trata de una carga que viene acompañada de una recompensa. La sensación de responsabilidad le da sentido y propósito a la vida de los líderes. Una vida con sentido y valor es una mejor vida. El hombre ha nacido para asumir responsabilidades.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj del libro "Perashot" publicado por "Maaliot"

Rab Jaim Navón: es el Rabino de la Comunidad  Shimshoni (Modiin). Enseña Talmud  y Pensamiento Judío en el Centro de Estudios Lindenbaum y el Instituto Herzog. Escribe una columna semanal para el semanario “Mekor Rishon” y ha escrito seis libros sobre temas judíos y dos novelas. El Rab  Navon estudió en la Yeshivá  Har Etzion de 1992 a 2004 y recibió su ordenación rabínica del Gran Rabinato de Israel y del Rab Aharón Lichtenstein.

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La opción de un pueblo secular

Los hijos de Israel se asustaron mucho al escuchar la propuesta de Dios a Moshé-ingresar sin Él a la tierra, ya que comprendieron que la presencia de Dios en su seno es la que les asegura  su “eternidad”.

Dios se arrepintió “por el mal que había hablado para hacer a Su pueblo” (Capítulo 32, versículo 14) a partir de la primera plegaria de Moshé, la inmediata, cuyo principal contenido es lo que sospechaba Moshé desde el primer momento-los egipcios interpretarán “el mal que” recibe Israel como un gran triunfo de los dioses egipcios (“Rá” el egipcio es “Rá” (“malo”)/”Raá” en el hebreo de Moshé). Pero Dios no deseaba depositar su honorable santidad, para que la situación no se repitiera.

Según opiniones escuchadas en las últimas generaciones, muchos estaban contentos, incluso hasta entusiasmados, de la propuesta de Dios a Moshé-ingresar sin Él a la Tierra de los Patriarcas, en la cual se cumplirá la promesa. Los hijos de Israel heredarán la tierra y se convertirán en un pueblo soberano, pero Dios no morará en su seno- tradición y tierra de patriarcas para un pueblo “secular”, sin presencia de Dios en su interior, sin Torá y sin santidad, y sin enojo-¿para qué necesitan ustedes la santidad si es que la profanan?

Los hijos de Israel se asustaron mucho-“Cuando hubo escuchado el pueblo esta palabra desagradable, se sumieron en duelo…” (Versículo 4) ya han escuchado la palabra de Dios en el monte Sinaí, y ya lo vieron a Moshé (de quien habían pensado que “desapareció”), regresa y desciende de la montaña, y no querían renunciar al vínculo con Dios por medio de Moshé, a pesar de las dificultades y los peligros previstos ¿Por qué?

Los edomitas también provenían de la simiente de Abraham. De la familia de Abraham también descendían los amonitas y los moabitas. Como ocurre con la naturaleza de todos los pueblos, se extinguieron y desaparecieron. Los pueblos naturales nacen y mueren, al igual que las personas.

Los hijos de Israel que ya palparon la eternidad, no querían renunciar a ella. Eso tiene un costo-un sufrimiento histórico continuo, y épocas de distanciamiento y “ocultamiento”, cuando Moshé y la Tienda de Reunión se hallan  “fuera del campamento”, y el pueblo observa desde lejos. (Versículos 7-10).

Gentileza del sitio 929
Rab Dr. Yoel Bin Nun: es uno de los fundadores de la Yeshivá Har Etzion y el Instituto Herzog. Sus enseñanzas y escritos han contribuido enormemente a la revolución del estudio de Tanaj en Israel.

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Entre la Mirada del rostro y la Mirada de la parte posterior

En nuestro capítulo Moshé solicita ver la Gloria de Dios. Dios le promete que “podrás ver en pos de Mí, mas por delante de Mí, no se podrá ver” (Versículo 23). ¿Qué significa eso? La visión de la parte posterior es una visión que requiere esfuerzo y explicación, y no está expuesta a todos.

En nuestro capítulo hay dos versículos que se contradicen-¿por un lado está citado “Y hablaba Adonai a Moshé, rostro a rostro, como habla un hombre con su prójimo” (Versículo 11), y por el otro leemos “podrás ver en pos de Mí, mas por delante de Mí, no se podrá ver” (Versículo 23)? La respuesta a esta contradicción es que el primer versículo alude al momento en el que Moshé se encontraba en la Tienda de Reunión, en las afueras del campamento, y se apartó del pueblo, mientras que el segundo versículo hace referencia al momento en el cual Moshé volvió a reunirse con el pueblo. Tras el pecado del becerro de oro, descendió el nivel del pueblo, y cuando Moshé se hallaba en el seno del pueblo también se reducía su grado de profecía.

En la Parshá (sección) de “Behaalotjá” la descripción del nivel de Moshé es “Boca a boca hablo con él y Revelación mas no con parábolas” (Bamidbar, capítulo 12, versículo 8)-este es el nivel paralelo a “rostro a rostro”, y corresponde a la situación previa al pecado del becerro de oro. El nivel posterior al pecado es similar al del resto de los profetas, y su descripción es “en Visión (“Bamará”) me manifestaré a él” (Bamidbar, capítulo 12, versículo 6). Antes del pecado- “Maré” (con la puntuación Segol), después del pecado-“Mará” (con la puntuación Kamatz). “Mará” (con la puntuación kamatz) atrae parte de los rayos del sol, y por eso la visión es inferior. Jaza”l (Nuestros Sabios de Bendita Memoria) lo denominaron “Aspecto luminoso” y “Aspecto no luminoso”. Esa también es la diferencia entre la visión del rostro y la de la parte posterior. La visión de la parte posterior es más borrosa.

¿Cuál es el dignificado de dicha diferencia? Jaza”l (nuestros Sabios de Bendita Memoria) comparan la visión del rostro con los “Tefilín” (Filacterias), y la posterior con el nudo de los “Tefilín”, pero ello puede comprenderse a partir de otra comparación. Se lo puede asemejar al “Tzitz” (diadema) del Sumo Sacerdote. Quien miraba la cabeza del Sumo Sacerdote por delante veía una placa de oro con la inscripción “Consagrado para Dios”. Quien lo miraba desde atrás veía un “ptil tjelet” (Hilo de lana turquesa). La Guemará, en el Tratado de Menajot (43, carilla 2) explica que “Tjelet” (turquesa) es similar al mar, el mar se asemeja al cielo y el cielo se parece al trono de la Gloria. Quien miraba por delante veía el nombre de Dios explícito; quien lo miraba de atrás debía profundizar y activar asociaciones hasta poder verlo a Dios. Esta es la diferencia entre la situación previa al pecado y la posterior al mismo. Antes del pecado, el pueblo de Israel podía ver la revelación Divina en forma natural, luego del pecado el pueblo de Israel debía trabajar y esforzarse para llegar a ver la revelación de la Divinidad.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj

Gentileza del sitio VBM de la Academia Rabínica "Har Etzion"
Rab Iaacov Medan: es un Rabino israelí, Co-Director de la Yeshivá “Har Etzion” y profesor de Tana”j, Talmud y Filosofía Judía.

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¿Dónde desapareció el pueblo Guirgashí?

En dos ocasiones es mencionada en nuestra Parshá (sección) la lista de pueblos de Kenaan en un formato incompleto de seis pueblos, sin la presencia del Guirgashí. ¿Por qué? ¿Dónde desapareció? ¿Y por qué es mencionado más adelante en los libros Devarim y Iehoshúa?

Tras el pecado del becerro de oro, Dios le promete al pueblo de Israel que les enviará un Emisario que irá delante de ellos y expulsará a los pueblos de Kenaan a fin de que puedan ingresar a la tierra prometida. Las dos nóminas que figuran en nuestra sección (Capítulo 33, versículo 2; capítulo 34, versículo 11) están incompletas. El Guirgashí no figura en ellas. Tal vez está insinuado  en las palabras “Veguerashti” (“Y expulsé”), “Hineni goresh” ("He aquí que Yo voy a expulsar”). Los pueblos de Kenaan son nombrados en la Torá 23 veces. Sólo dos veces en el libro Iehoshúa (Capítulo 3, versículo 10; capítulo 24, versículo 11) y  una vez en la Torá (Devarim, capítulo 7, versículo 1) son nombrados los siete pueblos. No obstante en los sitios restantes vuelve a faltar el pueblo Guirgashí. ¿Adónde desapareció?  Y debemos destacar que no se trata de un pueblo que estaba en un segundo plano. En el libro Bereshit son nombrados los pueblos de Kenaan en dos ocasiones y allí el pueblo Guirgashí figura con otros pueblos adicionales. De manera que puede decirse que el pueblo Guirgashí ya existía en las épocas más antiguas y su poder era superior al de los pueblos Jiví y Prizí, pero a partir del período de Moshé prácticamente no se escucha acerca de ellos.

Una sorprendente tradición de Jaza”l (nuestros Sabios de Bendita Memoria, en el Talmud Ierushalmi, Tratdo de Shviit 1,6) propone que a raíz de la carta de Iehoshúa Bin Nun el pueblo Guirgashí decidió retirarse y por ello fue merecedor de recibir la zona de África (África del Norte, Túnez en la actualidad). Esta tradición de Jaza”l  es reforzada a partir del libro griego “La historia de las guerras” de Procopio de Cesarea, un autor bizantino miembro de la corte del emperador Justiniano I en el siglo VI AEC. En su libro (libro 4, capítulo 10) el autor menciona a los moros, los antiguos habitantes semitas de África del Norte, y relata que su ascendencia proviene del pueblo Guirgashí que se escapó de Iehoshúa Bin Nun.

Rashi adoptó la postura de Jaza”l, no obstante Even Ezra propuso que el Guirgashí no fue mencionado porque era un pueblo pequeño. Se puede proponer una tercera vía que combina las posturas de Jaza”l y Even Ezra. Como fuera dicho, el pueblo Guirgashí desapareció de la Torá ya en la época de Moshé y no tan sólo en tiempos de Iehoshúa. A la luz de ello debe expresarse que aparentemente este pueblo abandonó rumbo a África del Norte a raíz de rumores acerca de lo acontecido al pueblo de Israel (según lo confirman datos históricos y arqueológicos) aunque no del todo. O tal vez eran un pueblo pequeño  y por eso no fueron mencionados en el Tana”j, sin embargo debido a que parte de ese pueblo permaneció en la tierra de Israel tiene asidero que sea mencionado en las nóminas oficiales del libro Devarim y Iehoshúa.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj del libro "Makom baParashá", publicado por Yediot Ajaronot

Prof. Yoel Elitzur: Nació en Ierushalaim en 1949. Es investigador y disertante en las siguientes temáticas: geografía bíblica, Tana”j, lengua hebrea y lenguas semitas. Cursó sus estudios en las Yeshivot “Netiv Meir” y “Kerem beYavne”. Recibió su primer y segundo título en el Departamento de Hebreo de la Universidad Hebrea de Jerusalén.

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