Infografía y síntesis del capítulo, Éxodo 31

Los artesanos (Versículos 1-11)

Después que Dios transmitió la orden de construir los utensilios del Tabernáculo y todo lo relacionado con él ahora es momento de poner manos a la obra y designar a los artesanos que tendrán a su cargo la tarea. Los artesanos son Betzalel hijo de Uri hijo de Jur y Aholiav hijo de Ajisamaj. Ambos serán responsables de construir los utensilios y las vestimentas del modo que Dios lo ha ordenado.

El precepto del Shabat (Versículos 12-18)

El mandamiento del Tabernáculo finaliza con el precepto del Shabat “Seis días habrá de hacerse trabajo, empero en el día séptimo, Shabat, día de descanso, consagrado ante Adonai”. El sentido del Shabat que es aquí mencionado es que es un día consagrado a Dios “día de descanso, consagrado ante Adonai” (Versículo 15). Al final del capítulo figura una advertencia adicional para la observancia del Shabat “Ya que en seis días hizo Adonai los cielos y la tierra, mas en el día séptimo cesó Y reposó” (Versículo 17).

El capítulo concluye con la entrega de las Tablas del Testimonio por parte de Dios a Moshé, que representa la apertura del episodio del becerro de oro que figurará en los próximos capítulos.

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Recibir la Torá de regalo

¿Cómo logró Moshé estudiar toda la Torá en cuarenta días? ¿Cómo recordó todo  lo estudiado?  El Midrash señala que al final de cada día Moshé olvidaba todo, y aún así fue perseverante  con el estudio. Finalmente, lo internalizó y recibió de regalo toda la Torá. Un regalo que se logra en mérito  a la perseverancia.

Al final de nuestro capítulo figura que Dios le dio a Moshé las dos Tablas del Testimonio “al concluir El, de hablar con él” (Versículo 18) y explica Rashi en el lugar: “al concluir está escrito en forma incompleta-ya que la Torá le fue entregada como un regalo cual una novia al novio, porque no hubiera sido posible que la estudiara íntegramente en tan poco tiempo”.

Según los conceptos de Rashi, ninguna persona, aunque sea el más grande de los profetas, no puede estudiar la Torá completa en cuarenta días. Por ello, al final Dios le entrega la Torá como regalo a Moshé antes de descender para reencontrarse con el pueblo. Los conceptos de Rashi están basados en el Midrash, no obstante, en el Midrash los conceptos toman otro cariz:

 “Y le dio a Moshé- los cuarenta días que estuvo Moshé arriba estudiaba la Torá y la olvidaba. Le dijo: “Soberano del mundo, tengo cuarenta días y no sé nada” ¿Qué hizo Dios? Al completar los cuarenta días Dios le entregó la Torá de regalo.”.

Moshé asciende a la montaña para traer la Torá y enseñársela a los hijos de Israel, no obstante él no recuerda lo que estudia. Cada día él despierta a un nuevo día de estudios, y cada noche se topa  con el sentimiento de frustración que provoca el olvido de las cosas.

El mensaje del Midrash es que a pesar de la sensación de frustración que seguramente sintió Moshé cada día nuevamente, aún en esa situación él retorna cada día al “Beit Midrash” (Casa de estudio) de Dios; no renuncia ni deja de intentar, sino que una y otra vez permanece sentado de la mañana a la noche sin comer y sin beber e involucra todo su ser en el estudio. Y finalmente el Midrash nos dice que efectivamente él logró internalizar la Torá a modo de regalo.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj

Gentileza del sitio VBM de la Academia Rabínica "Har Etzion"

Rab Aharón Lichtenstein Z”l (1933-2015): nació en París, Francia, y escapó de la ocupación Nazi con su familia, llegando a los Estados Unidos en 1941. Después de estudiar en la Yeshivá Rab Jaim de Berlín, recibió su ordenación rabínica en la Yeshiva University y su Doctorado en Literatura inglesa en la Universidad de Harvard. Mientras estaba en la Yeshiva University, se convirtió en un discípulo del rab Joseph B. Soloveitchik, que más tarde se convertiría en su suegro. Después de desempeñarse varios años como Director de la  Yeshiva y Rosh Kolel en la Yeshiva University, el Rab Lichtenstein hizo Aliá a Israel en 1971 y se unió al Rab Iehuda Amital en el liderazgo de la Yeshivá Har Etzion en Alon Shevut. Bajo su liderazgo conjunto durante cuatro décadas, Yeshivat Har Etzion se convirtió en un importante centro de estudios avanzados de la Tora, graduando a miles de alumnos-incluyendo a cientos de educadores y rabinos de la comunidad-y ejerciendo una fuerte influencia en Israel, Estados Unidos y otros centros de la vida judía. Comprometido con el estudio intensivo y original de la Torá, Rabí Lichtenstein también articuló una audaz visión del mundo judía que abrazó elementos de modernidad dentro del marco de una vida de la Torá. En reconocimiento a su destacado aporte, el Rab Lichtenstein fue galardonado en 2014 con la más importante distinción  del Estado de Israel, el Premio Israel, en la categoría de Literatura de la Torá.

 

 

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¿Por qué se menciona aquí la observancia del Shabat?

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RASHI: Dios estaba diciendo: “Aunque estarán ávidos y entusiastas
con el trabajo del Tabernáculo, el Shabat no debe descartarse por su
causa” (ד"ה אך את שבתות תשמורו).
BARTENURA: ¿Por qué llegaría alguien a la conclusión de que la
construcción del Tabernáculo debería tener prioridad sobre el
Shabat? Después de todo, construir el Tabernáculo es apenas una
única mitzvá positiva, en tanto que la observancia del Shabat
constituye dos mitzvot — el precepto positivo de descansar y la
prohibición de hacer trabajos. Así que, ¿por qué una única
ordenanza tendría prioridad a dos?
Sin embargo, hay prohibiciones menores del Shabat —tales como
conducir un animal— que una persona podría pensar que pueden
dejarse de lado para la edificación del Tabernáculo. Por lo tanto,
esta advertencia era necesaria.
MIZRAJÍ: Alternativamente, el pueblo judío podría haber razonado
que dado que el Shabat es hecho a un lado para ofrendar los
sacrificios, así también podría dejarse de lado para la construcción del
Tabernáculo en el que se ofrendan sacrificios (Comentario a Kedoshím 19:30).
Torat Menajem
SHABAT Y EL TABERNÁCULO (V. 13)
A Bartenura y Mizrají les inquieta por qué otros interpretarían que la
construcción del Tabernáculo debería tener precedencia sobre el Shabat.
Podría argumentarse, sin embargo, que Rashi encaró esta pregunta con
las palabras “Aunque estarán ávidos y entusiastas con el trabajo del
Tabernáculo, el Shabat no debe descartarse por su causa”:
Como el Tabernáculo era una expiación por el Becerro de Oro (como
escribe Rashi al principio de Parshat Pekudéi) el pueblo judío estaría ávido
por completar su construcción lo antes posible. Como resultado de sus
celosos esfuerzos de construcción, podrían haber quebrado accidentalmente
el Shabat. Por lo tanto necesitaban ser advertidos: “Aunque estarán ávidos y
entusiastas con el trabajo del Tabernáculo, el Shabat no debe descartarse por
su causa”. Dios les advertía: “Por todos los medios sean entusiastas por la
construcción del Tabernáculo, pero cuídense de que su entusiasmo no lleve
a las profanación accidental del Shabat”.
Así, resulta que no había preocupación aquí de que el pueblo judío
profanara el Shabat debido a un debate halájico (como sugieren Bartenura
y Mizrají). Más bien, había un temor práctico de que la ansiedad
por completar el Tabernáculo lo antes posible llevara a perder de vista la
observancia del Shabat.
EL CAMBIO DE MOSHÉ
En base a este enfoque podemos resolver también un problema que
aparece luego, en Parshat Vaiakhél:
Cuando Moshé descendió del Monte Sinaí y reunió al pueblo judío
para instruirle acerca del Tabernáculo, primero le dijo que debe
observarse el Shabat (Vaiakhél 35:1-3). Rashi comenta: “Les adelantó la
advertencia de no violar el Shabat a la ordenanza de construir el
Tabernáculo para indicar que lo último no tiene preeminencia sobre las
prohibiciones del Shabat” (v. 2 ibíd.). Esto parecería significar que la Torá
ubicó la prohibición de Shabat antes de la mitzvá de construir el
Tabernáculo para indicar que tiene una prioridad más alta.
Sin embargo aquí, en nuestra Parshá, el orden se invierte. Las
instrucciones de construir el Tabernáculo (v. 1-11) vienen antes que la
mitzvá de observar el Shabat (v. 12-17). Entonces, ¿cómo puede derivar
Rashi cualquier significado del orden de estas dos mitzvot en Parshat
Vaiakhél, si es invertido aquí?
En base a la mencionada explicación, sin embargo, el cambio de orden
puede entenderse fácilmente: Se explicó antes que no había
preocupación de que el pueblo judío profanara el Shabat para construir
el Tabernáculo debido a un razonamiento halájico equivocado. Más bien,
se temía que su entusiasmo por una construcción veloz pudiera llevarlo a
pasar por alto algo en la observancia de Shabat.
Por lo tanto en Parshat Vaiakhél, cuando Rashi escribe “Les adelantó la
advertencia de no violar el Shabat a la ordenanza de construir el
Tabernáculo, etc.”, no habla de una cuestión legal (que puede derivarse
halájicamente de la secuencia de las mitzvot) sino, más bien, de una
consideración práctica: que el Shabat no llegue a ser profanado por una
omisión. A fin de que este mensaje tuviera un impacto mayor sobre la
muchedumbre congregada, Moshé lo dijo primero (cambiando el orden de
cómo él oyó las palabras de Dios aquí, en nuestra Parshá). Esto fue por una
razón lógica y simple: Si alguien quiere decir dos cosas a una persona, una
de las cuales interesa a la persona mucho, y la otra es una observación para
que no olvide algo, tiene más sentido decir la advertencia primero. La cosa
que interesa a la persona seguramente no será olvidada, mientras que la
advertencia puede descuidarse dado su interés en la otra cuestión.
Así, dado que encaramos un temor práctico, Moshé decidió que
mencionar primero la cautela acerca del Shabat era un enfoque más
práctico. Por lo tanto Rashi escribe “Les adelantó la advertencia de no
violar el Shabat a la ordenanza de construir el Tabernáculo”.
(Basado en Likutéi Sijot, Vol. 26, pág. 254 y ss.)

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La santidad del Shabat, el Tabernáculo e Israel

En el capítulo 31 figura el mandamiento del Shabat a continuación de las secciones del Tabernáculo. ¿Cuál es la relación entre el Shabat y el Tabernáculo? ¿Y qué es lo que viene a innovar este mandamiento a diferencia de los anteriores alusivos al Shabat?

En el mandato del Shabat que aparece en el capítulo 31, el énfasis recae sobre la santidad. El Shabat es también “sagrado para ustedes” (Versículo 14) y “consagrado ante Adonai” (Versículo 15), y así el pueblo de Israel se convierte en consagrado para Dios. En otras palabras, parece que Dios quien solicita consagrar a Israel, les entregó un buen regalo, que estaba oculto entre sus elementos ocultos, un regalo consagrado a Él. En el momento en que el pueblo de Israel consagre al Shabat de hecho ya estarán consagrados ante Aquel que consagra el Shabat-Dios. Por medio del Shabat, que es consagrado tanto para Dios como para el pueblo de Israel, el pueblo de Israel se consagra ante Dios!!

En el capítulo 35, en momentos en que Moshé cita textualmente este mandamiento  sobre el Shabat, incluye todos los conceptos juntos: “Seis días se habrá de hacer trabajo, pero el día séptimo será para ustedes consagrado, Shabat, día de descanso ante Adonai. Todo el que hiciere en él trabajo habrá de ser muerto” (Capítulo 35, versículo 2). El séptimo día “será consagrado para ustedes”, ya que es “un día de descanso ante Adonai”. Este elemento “romántico” del Shabat se mantuvo ausente hasta ahora en todas las citas alusivas al Shabat. Hasta aquí hemos leído que a través del Shabat el pueblo de Israel da testimonio de que Dios creó el mundo. No obstante, aquí, por medio del Shabat el pueblo de Israel está de pie ante Adonai y se consagran ante Él. En la continuidad del capítulo 31, el texto regresa al aspecto conocido del Shabat, y en esta parte la señal del Shabat no es a través de la consagración de Israel por Dios, sino que la señal informa acerca de la creación del mundo “Ya que en seis días hizo Adonai los cielos y la tierra, mas en el día séptimo cesó y reposó” (Versículo 17). Aquí el texto vuelve al sentido del Shabat que fuera dicho en Sinaí, y lo incluye junto al significado del Shabat íntimo, singular para el Tabernáculo, que aspira establecer un sistema de relaciones de santidad entre Dios y su pueblo.

¿Por qué el texto elige hacernos oír acerca de la santidad del Shabat que consagra al pueblo de Israel ante Su Padre Celestial, precisamente a continuación del Tabernáculo?

Después de escuchar el pueblo de Israel acerca de la casa de Dios, sobre el Tabernáculo que le indica a Israel que existe una santidad del lugar desde lo ontológico, he aquí que el pueblo de Israel, puede escuchar sobre la santidad del tiempo desde lo ontológico. Si es que existe un determinado sitio más consagrado que otro, pues también puede haber un tiempo más consagrado que otro. Por ello, precisamente aquí, a continuación del mandamiento del Tabernáculo, el pueblo de Israel escucha el mandamiento de la santidad del Shabat, una santidad que arrastra la posibilidad de la profanación, cuyo castigo es la marginación.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj

Gentileza del sitio VBM de la Academia Rabínica "Har Etzion"

Rab Dr. Jonathan Grossman: es profesor adjunto en el Departamento de Biblia de la Universidad Bar-Ilan, y del Departamento de Biblia en el Instituto Herzog en Alon Shevut. Obtuvo su Master en Filosofía Judía de la Universidad Hebrea de Jerusalén y su Doctorado en Biblia de la Universidad Bar-Ilan, y ha enseñado en el “Centro de Estudios de Migdal Oz”.

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El arte de Betzalel

Betzalel, el artista elegido para construir el Tabernáculo, poseía dos capacidades singulares: una-la capacidad de absorber el significado espiritual profundo, a partir del particular vínculo con Dios, y la segunda-la capacidad de expresar la idea espiritual con elementos materiales.

“Y lo he colmado con espíritu de Elohim: con sabiduría, con inteligencia y con conocimiento en toda labor” (Versículo 3) ¿Cuáles son la sabiduría del corazón, la inteligencia, el conocimiento y el pensamiento particulares que se requieren para la labor en el Tabernáculo? El comentarista Rabí Shimshón Rafael Hirsch explica (en su comentario al versículo 3) que “la obra del Tabernáculo no fue solamente una construcción exterior de un hecho artístico exterior, sino el emprendimiento de una construcción, cuyas partes tenían un significado simbólico. Las ideas que se reflejan en el Tabernáculo y en todas sus partes estarán sobre el corazón de aquellos que realizan la tarea en el momento de la acción. Estas ideas los guiarán y hacia ellos estará dirigido su corazón.”.

Es decir: la tarea en el Tabernáculo no es solamente un acto externo de construcción de objetos según un plan preciso, sino que hay aquí una construcción de objetos con un significado simbólico. El significado interno que se encuentra detrás de los utensilios del Tabernáculo, quedará reflejado a través de la expresión de los utensilios, y para ello se requiere de una habilidad particular compuesta por dos capacidades: primero-la capacidad de absorber el sentido interno espiritual profundo, y segundo- la capacidad de expresar la idea espiritual a través de los utensilios materiales. En el comentario del Rambá”n (alusivo al versículo 2) se puede hallar una comprensión adicional de la esencia de la singular sabiduría de Betzalel: …” y además dijeron que Betzalel sabía unir las letras con las que el mundo fue creado y el asunto es que el Tabernáculo las insinuará y él es el que conoce y comprende su secreto”.

Es decir, la tarea del Tabernáculo no era una habilidad artesanal, sino una acción espiritual, tal como la creación del mundo. No se trata de una sabiduría exterior que puede ser estudiada de modo intelectual, ni se trata de un talento artístico común, sino que se trata de sabiduría interior del corazón, que emana de un singular vínculo con Dios: por un lado la persona trata de comprender el sentido interno espiritual de las cosas, y por otra parte Dios influye sobre ella un espíritu particular que le permite dicha comprensión. El Midrash lo expresó de la siguiente manera: …” Betzalel-a la sombra de Dios estabas parado cuando Dios me mostró su obra…” (Bamidbar Raba, Vilna, sección 15).

Editado por el equipo del sitio del Tanaj

Gentileza del sitio VBM de la Academia Rabínica "Har Etzion"

 


Sharón Rimon: la Rabanit Sharon Rimon es docente de Tana”j y Editora de Contenidos de Tana”j  en el Instituto Académico Herzog.

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La tefilá, Moshé


El pueblo de Israel hace el becerro de oro. Como consecuencia, Dios le dice a Moshé que va a aniquilar  a todo el pueblo. Moshé intercede y suplica a Dios para que no destruya al pueblo. Dios acepta el pedido de Moshé y no los destruye. Dios le comunica que a partir de ahora, serán conducidos por un ángel, que no será Dios el que irá con ellos, pues si Él va con ellos, en un momento de ira, los puede destruir. Luego Moshé sube al monte y vuelve a pedir a Dios que perdone al pueblo y que no sean conducidos por medio de un ángel, sino que sea Dios mismo el que los conduzca.
 
Preguntas
• ¿Por qué Dios dice que los va a destruir y luego no los destruye?
• ¿Qué efecto tiene la tefilá –súplica- de Moshé? 
• ¿Cuántos y cuáles argumentos plantea Moshé en su Tefila?
• ¿Qué quiere decir lo que Dios le dice luego de la Tefilá de Moshé: “Y se arrepintió Dios de su intención de aniquilar al pueblo”?
• ¿Acaso Dios no sabía los argumentos que Moshé le planteó?
• ¿Por qué Moshé rompe las tablas?
• ¿Por qué las rompe al llegar abajo? Las hubiera roto arriba y se evitaba de cargarlas hasta abajo.
• ¿Por qué pulveriza el becerro y se los hace beber?
• ¿Qué quiere decir que ahora  los va a conducir por medio de un ángel y no Dios mismo?
• ¿Qué quiere decir que si Dios va con ellos, los puede destruir en un momento?
• ¿Por qué Moshé espera tanto tiempo para pedir perdón por ellos y que los perdone completamente?, ¿por qué no lo hizo cuando pidió que no los destruya?
• ¿Por qué el pueblo se quita los adornos? ¿Qué significa esto?
• ¿Qué quiere decir: “Yedatija Veshem” (Te conocí por tu nombre)?
• ¿Qué quiere decir: “Matzata jen veenai” (Hallaste gracia a Mis ojos)?
• ¿Qué quiere decir Dios cuando dice: “Panai eleju” (Mi rostro irá)? 
• ¿Qué es “Derajav” (Sus caminos)?
• ¿Para qué Moshé vuelve a subir por otros 40 días?
Respuestas
Los tres pilares de la Tefila de Moshé son:
1. Los actos de Dios no pueden ser en vano. Esto es, Dios obró todas  las maravillas en Egipto para liberar a este pueblo, y si ahora los destruye a los pocos días de haber salido, resultaría que todo eso fue en vano (Vers. 11)
2. Crearía la falsa creencia de que Dios es malo. Destruir al pueblo elegido a los ojos de los demás pueblos, sería Jilul Hashem (profanar el nombre de Dios) pues los demás pueblos no saben qué es lo que ellos hicieron para merecer eso y llegarían a la conclusión de que Dios fue malo con ellos. (Vers. 12)
3. Algunos podrían argüir que Dios no cumple sus promesas, pues al matarlos a todos, esto sería una falta a la promesa hecha a los patriarcas, de que su descendencia sería muy numerosa y si ahora los destruye, entonces resultaría que Dios no cumplió Su palabra y esto también sería Jilul Hashem.   (Vers. 13)
Luego de esto, Moshé desciende y rompe las tablas,  precisamente en el mismo lugar en que el pueblo hizo el pacto con Dios, al pie del monte Sinaí, como para mostrarles que ellos hicieron añicos el pacto. 
Otro motivo es que Moshé lo hizo para salvar al pueblo, él no quería un documento escrito que testifique contra el pueblo, en las tablas que él bajó, estaba escrito por mano de Dios que no deben hacer idolatría, y es por eso que lo rompe, para que no sea algo en contra del pueblo. (Si bien el mensaje es bueno, no obstante esta explicación no responde por qué esperó hasta bajar para romperlas.)
Otro motivo más profundo, es el que trae el libro Meshej Jojmá, que dice que Moshé al ver que el pueblo tenía la necesidad de adorar algo material que represente a Dios, entonces temió que no hayan aprendido la lección del becerro y trasladen la adoración del becerro a las tablas, postrándose y adorándolas, pues fueron hechas por Dios. Entonces las rompe, para demostrarle al pueblo, que en este mundo, no hay nada material digno de alabar fuera de Dios, ni siquiera las tablas que fueron dadas por Dios. Es por eso que las destruye a los ojos de todo el pueblo y no las destruye arriba.
El motivo por el cual pulveriza al becerro de oro y se los hace beber, es para demostrarles que eso no es nada sagrado, que se lo beben y luego se hace excrementos.
Otro motivo es que esto se asemeja al episodio de las aguas amargas que se le hacía beber a la mujer que era sospechosa de adulterio. En el caso de la mujer sospechosa de adulterio, también se borraba el escrito que contenía el nombre de Dios y luego se le daba de beber a la mujer. Moshé rompe las tablas, funde el becerro y lo esparce en el agua que se la hace beber al pueblo, para que ellos se compenetren que le fueron infieles a Dios, tal como una mujer adúltera.
Dios acepta la plegaria de Moshé, es decir, no es que Moshé logra “convencer a Dios y hacerlo cambiar de idea”, sino que Dios le dice que en realidad merecen morir pero, ¿Cuál es le motivo por lo cual no los destruyó? No los destruyo debido a los argumentos que planteó Moshé (como dice en el episodio de los espías: “Salajti Kidbareja” –“Los perdoné conforme dijiste”) Es decir, Moshé no hace cambiar a Dios de idea, Dios ya lo sabe. Sino que acorde a la gravedad del acto que cometieron merecerían morir, no obstante, por ser que esto implicaría otras cosas, como los tres argumentos que planteó Moshé, por eso no los destruye. 
Es como que Moshé va percibiendo cada vez más profundamente el mensaje Divino, en un principio, captó que la gravedad del becerro implicaría la pena máxima para todo el pueblo. Luego capta y logra entender que a pesar que merecen la muerte, Dios no los va a destruir por los motivos que dijo en su plegaria.
Después de la Tefila para que Dios no destruya al pueblo, Moshé trata de pedir para el pueblo  Kapará (expiación – borrar el pecado, como si fuera que no existió). Él pretende Kapará, no solo que los perdone, no obstante esto lo pide después de haber escarmentado al pueblo. El judaísmo no es de la idea de un perdón gratuito sin ningún cambio o pago por el error.
Moshé es consiente que no puede pedir perdón directamente sin que el pueblo haga nada. Es por eso que primero baja y rompe las tablas; esto ya fue algo bastante traumático para el pueblo, me refiero al hecho de haber perdido las tablas que Dios les había escrito para ellos. Luego les hace beber el becerro de oro, reprende a Aarón, matan a las tres mil personas que estuvieron más involucrados en el hecho del becerro. Es decir no podía pedir perdón sin que antes no haya una limpieza, reprimenda y que el pueblo haga actos que demuestren su arrepentimiento. 
No obstante Dios no acepta darles Capará. Es por eso que les dice que a partir de ahora, si bien no los va a destruir,  los va a conducir por medio de un ángel y no Él mismo. Es decir un nivel menor de Hashgajá (providencia), no va a estar el Mishkan (tabernáculo), que era el sitio que debían construir para que Dios este entre ellos.
Moshé, trata de concientizar  al pueblo de este “alejamiento” por parte de Dios. En base a estos actos (romper las tablas, matar a los tres mil, beber el becerro de oro y amonestar a Aarón) alcanza para que Dios le diga que pueden seguir el viaje, versículo 32:34: “Ve ahora y guía al pueblo hacia donde te dije, Mi ángel irá delante de ti” Lo positivo es que les permite continuar viaje hacia la tierra prometida, esto es un gran cambio teniendo en cuenta que los quería destruir. Pero no se refiere a ellos como Mi pueblo, ni que Él los conducirá y tampoco se refiere a la tierra de Israel, ahora dice: guía al pueblo (no Mi pueblo), hacia donde te dije (no dice a la tierra de Israel) y los va a guiar un ángel (no Dios).
Luego de esto Dios envía una peste que castiga al pueblo.
Enseguida después de esta peste, aparentemente vuelve a repetir lo mismo que antes: “Anda, asciende de aquí con el pueblo que hiciste subir de la tierra de Egipto a la tierra que juré a Abraham Itzjak y Yaacob.” Ahora es un diálogo más amistoso, le dice no solo anda, sino que le dice asciende, elévate,   le dice que le va a dar la tierra que mana leche y miel y que lo va a ayudar a expulsar a los Cnaanim. Es una cercanía mayor, lo que todavía sigue en pie es que Dios no irá con ellos.
¿Qué significa que si Dios va con ellos, los puede destruir en un momento?
Dios le dice que si va con ellos, en un momento los puede destruir (Vers. 33:5) ya que es más grave cuando se comente algo malo sabiendo que se está delante del Rey, que cuando no esta frente al Rey. En realidad si bien parece un castigo, es también un acto misericordioso, pues le dice que si Él va a ir con ellos, Su presencia en realidad, puede causarles un daño.
El pueblo sigue tomando actitudes que demuestran arrepentimiento.
Primero, dice que la noticia de que Dios no irá con ellos, les resulta una mala noticia y se entristecen. Con esto demuestran que sí quieren a Dios, antes aparentemente habían abandonado a Dios en pos del becerro.
Segundo, dice que hacen duelo.
Tercero, se quitan los adornos.
Cuarto, Moshé mueve el Ohel Moed (La tienda de la reunión) fuera del campamento, como diciendo que Dios está fuera del campamento y no entre ellos como antes (“Veshajantí Vetojam” –“...residiré entre ellos”)
Yehoshua se quedaba en la puerta de la tienda para cuidar que nadie entre o interrumpa en momentos en que Moshé tenía profecía.
No obstante dice que todos los que buscaban al Eterno, iban hacia la tienda de la reunión, es decir por más que la tienda está afuera, el pueblo lo sigue buscando a Dios.
Quinto, vemos un gran respeto hacia Moshé, ahora cada vez que Moshé pasa, se paran delante de él. Antes habían dicho: “Porque ese Moshé que nos sacó de Egipto no sabemos qué fue de él”
Sexto, se prosternan ante Dios cuando veían que la nube bajaba  a hablar con Moshé, antes se prosternaron ante el becerro, ahora ante Dios.
Ante estos cambios del pueblo, Dios se acerca un poco más y les dice que Dios irá con ellos. Viendo este momento de misericordia por parte de Dios, Moshé se atreve a pedir a Dios que lo agracie a él con un grado superior de conocimiento y percepción de la Divinidad.
Moshé llega al grado superior al que un ser  humano puede alcanzar, la cima misma de la profecía. Este nivel máximo de profecía se expresa en cuatro diferencias entre Moshé y cualquier otro profeta, anterior o posterior:
• “Lo al iede Malaj” – No por medio de un ángel recibe la profecía, mientras que con todos los profetas, la profecía les llega por medio de un ángel.
• “Panim el panim” – Cara a cara, habla Dios con él, con todos los profetas Dios habla con ellos en sueños o visiones, en cambio con Moshé no es en sueños, sino aún estando despierto.
• “Ish el reehu” – Como un hombre con su prójimo, que no pierde sus fuerzas. Los demás profetas, luego que tenían profecía, todo su cuerpo se debilitaba y quedaban desvanecidos, en cambio con Moshé no era así. 
• Cuando Moshé lo desea puede entrar en profecía. Los demás profetas, solo recibían profecía en el momento en que Dios quería, no cuando ellos querían. 
“Yedatija Veshem” (Te conocí por tu nombre) quiere decir que Moshé conoce a Dios, Veshem Hashem (con el Nombre de Dios) es decir en su captación superior. Los  patriarcas Lo conocían con el Nombre de El Shadday, es decir, como “Manhig shel Olam” (Conductor del mundo), pero Moshé Lo conoce más, tal como lo define RAMABAM: “Mamtzi kol Hanimtza” (El que todo depende de Él), es decir, no solo conoce a Dios a través de Sus actos, sino que lo percibe por Él mismo sin hacerLo depender de nada más que de sí mismo.
“Matzata jen veenai” (Hallaste gracia a Mis ojos), tiene que ver  con los actos de Moshé, la manera de actuar, ser correcto, etc. Esto no solo incluye las buenas cualidades, sino que su actuar es así porque él imita a Dios, o “Irat Hashem” (temor a Dios), es decir que sus actos son una consecuencia de que tiene a Dios en su mente.
Luego Moshé (33:3) propone que en vez de que sea un Malaj (ángel) el que los conduzca, pueda conducirlos él mismo y que Dios le enseñe a él para poder  conducirlos. ¿Por qué Moshé no quiere que sea por medio de un Malaj y prefiere él mismo conducirlos? Porque el Malaj es “Iver” (“ciego”) tal como dice “Mikevan shenatan reshut lamalaj lo mavdil vein rasha letzadik” (Por cuanto que se le otorgó poder al Malaj, no distingue entre el malvado y el justo) es decir, el Malaj actúa estrictamente de acuerdo a la verdad fría. ¿Qué tiene esto de malo? que a veces hay que hacer “Mishpat Tzedek” es decir, no solo aplicar ciegamente la ley, sino observar más a los individuos y aplicar la misericordia correspondiente.
Cuando Dios le dice “Panai Eleju” (Mi rostro irá) se refiere a que será Él el que los conduzca, ni el Malaj ni Moshé, en otras palabras los perdona y les otorga Kapará (expiación – borrar el pecado, como si fuera que no existió). Entonces Moshé dice: “Im ein paneja holjim...” (Si Tu rostro no nos acompaña...), es decir que si Dios no los conduce entonces que no los lleve de ahí por medio de un Malaj. (“Alitalenu mize – al ide malaj"). Si Dios no los conduce, el pueblo prefiere quedarse en el desierto.
Hay tres posibilidades:
• Dios los conduce por medio de un Malaj
• Moshé los conduce y Dios le enseña cómo (Así se ve que Moshé halló gracia a los ojos de Dios) (Vers. 13)
• Dios los conduce (y así se ve que todo el pueblo halló gracia a los ojos de Dios) (Vers. 14 – 15)
Cuando Dios le dice “Gam et hadabar haze asher dibarta” (También esto que dijiste lo haré), se refiere a lo que Moshé pidió de que Dios le enseñe Sus caminos, así él podía conducir al pueblo.
¿Qué es “Derajav” (Sus caminos)? Se refiere a conocer cómo Dios conduce al mundo. Cómo, cuándo y con quién se aplica  Rajamim – misericordia-, Tzedaka –justicia, etc.
Moshé pide ahora “Hareni naet kevodeja (hazme ver Tu gloria) ¿Por qué pidió esto ahora?  Moshé ve que está en un momento óptimo de profecía, con su mayor potencial, al grado tal que Dios le va a enseñar cómo Él conduce al mundo, entonces, aprovecha para saber más con respecto a Dios.
Ahora Moshé va a saber que el “Tajlit” (Objetivo) de la “Emuná” (Fe) es mediante el “Derej Shelili” (Vía negativa) hasta ahora sabía que no podemos saber nada acerca de Dios, que es algo completamente distinto a todo lo que la mente humana puede alcanzar o imaginar “Lo iraeni Adam vajai” (No me contemplará el hombre ni ningún ser viviente), y ahora aprende que por este camino (la vía negativa), puede saber qué cosas no es Dios, entonces puede acerarse más al verdadero concepto de Dios. 
Luego de esto, es que Dios le dice que haga otras dos tablas, ahora está en un nivel de preparación tal, que puede volver a estar en el nivel que iban a estar antes de haber hecho el becerro. No olvidemos que, la idea de que Dios esté entre el pueblo, es que el arca que contiene las tablas de la ley estará entre ellos, es decir el tabernáculo.
Ante este nuevo acercamiento, Moshé pide que a pesar que es un pueblo de dura cerviz, que Dios vaya entre ellos 34:9, y Dios le responde en el versículo 10: que establecerá un pacto con él, ahora se renueva el pacto, deducimos, que antes de esto Dios todavía no iba a ir entre ellos.
Maimónides en Hiljot Teshuvá explica que la mejor prueba de que alguien se ha arrepentido completamente, es cuando vuelve a estar en la misma situación, se controla y no comete ese error nuevamente. Es por eso que ahora subirá otra vez 40 días, tal como la vez anterior y al bajar, el pueblo se mantuvo fiel, lo esperó y recibieron las tablas. Eso es con respecto al pueblo; con respecto a Moshé, al subir nuevamente es donde llegará a ese nivel superior en el que Dios le va a responder lo que Moshé pidió, acerca de conocer Sus caminos y donde alcanzará el nivel superior al que cualquier ser humano puede llegar. Luego de ello el rostro de Moshé irradia luz.
 

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¿Qué es el medio Shekel?

¿Acaso existe una moneda denominada medio Shekel? ¿Cuál era la forma de pago más conocida en la antigüedad? ¿Acaso entonces, ya se utilizaban monedas? ¿Y  cuál es la relación con el concepto de “Betza Kesef” (una antigua costumbre que consistía en fragmentar un trozo de metal y entregarlo en forma de pago)?

La investigación arqueológica nos enseña que en la época bíblica el concepto “Shekel kesef” hacía referencia al peso del metal de plata. En esa época, las monedas aún no estaban en uso, y el medio de pago instituido era un bloque de metal (cobre, oro o plata) con un determinado peso.

En diversas excavaciones llevadas a cabo en Israel fueron halladas numerosas pesas de balanza del período del primer Beit Hamikdash (Gran Templo), hechas de piedra con forma de cúpula. Resulta que la pesa más conocida entonces, que aparentemente era la unidad central, era el Shekel, cuyo peso es de 11.4 gramos, aproximadamente. Por consiguiente, el medio Shekel  es un bloque de metal de 5.7 gramos aproximadamente. El medio Shekel fue creado a través de partir el Shekel en dos, y por ello la Torá, a veces, se refiere a él como “Un bekah por cabeza: medio shekel ' del shekel ' del Santuario” (Capítulo 38, versículo 26)

Si efectivamente la forma de pago más conocida era por medio de bloques de metal, pues podemos comprender los términos “Betza Kesef”, “Ganancia”(Shoftim, capítulo 5, versículo 19) y “Sonei Batza”, “Que aborrecen el lucro” (Shemot, capítulo 18, versículo 21). Cuando una persona quería adquirir algo tomaba un bloque de metal, por lo general de plata, y partía del mismo un trozo determinado para el pago. No obstante, también aquel que deseaba sobornar al juez, partía un trozo de metal y le entregaba al juez a fin de que dictamine a su favor. Por ello, uno de los calificativos del soborno es el vocablo hebreo “Betza”.

A diferencia del pasado, en la actualidad no hay relación entre el valor de la moneda, establecida por cada Estado, con el metal del cual fue elaborada o su tamaño. A pesar de ello, a través del nombre del Shekel actual resuena el nombre de las monedas antiguas.
Editado por el equipo del sitio del Tanaj del libro "Parashat Drajim: Mabat arjeologui vegueografi beparshiot hashavua" ("Encrucijada: una mirada arqueológica y geográfica de las secciones semanales de la Torá") publicado por "Maguid", 2014

 

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Aharon - Kohanim - Menora

Luego de las instrucciones generales acerca del Mishkan vienen las específicas relativas a los Kohanim los sacerdotes. Moshé es el símbolo del Profeta y Aarón del Sacerdote.

Moshé es el profeta, el símbolo de la austeridad y las exigencias severas, mientras que Aarón es el símbolo de la paz, más aún, de la concordia y "pacificación". El Maguid Midubna cita un Midrash por intermedio del cual nos acerca a la comprensión de estas dos instituciones judías.

El Midrash nos dice que cuando Ds´ ordenó a Moshé acercar a su hermano Aarón al sacerdocio, a aquel no le agradó. Ante cual dijo el Todopoderoso: "La Torá mía ha sido y sin    embargo te la he dado a tí".

En otro lugar nos dice el Midrash (Kohelet Rabí)

“יפתח בדורו כשמואל בדורו"

"Iftaj en su generación es igual a Shmuel en su generación". Este Midrash nos indica que en todo existe cierto grado de "relativismo", el hombre no depende exclusivamente de sí, sino de su posición en el Universo y su generación.

La Torá "mide" a las personas no solo de acuerdo a la posición, a la altura espiritual en que se hallan, sino el esfuerzo espiritual que los debió llevar hasta allí. Y en la generación de Iftaj, el llegar a ser"Iftaj" es una magna revolución y elevación espiritual.

Es lo que expresa Rashi en su observación sobre Noaj "justo en sus generaciones”, relativamente a sus tiempos Iftaj era "perfectamente" justo.

Esta expresión encierra sin embargo, una profunda observación sobre los dirigentes de Israel. El dirigente debe corresponder a su generación y debe estar compenetrado con ella. El dirigente debe salir y elevarse con el pueblo, pero debe también saber descender hacia él.

 El Midrash agrega "Si Shmuel hubiese estado en la generación de Iftaj, no hubiese tenido ninguna significación. Y ciertamente agrega metafóricamente el Maguid Midubne, un traje apropiado no debe ser demasiado pequeño, pero tampoco debe ser demasiado grande. El dirigente no debe ser inferior al espíritu de su generación, pero tampoco debe ser demasiado superior a ella, hasta tal punto que el pueblo no pueda por él ser conducido. Así verbigracia cuando los judíos pecaron con el becerro de oro, fue el mandato divino. "Ve y desciende (de la montaña), ante lo cual el Midrash replica “desciende” de tu grandeza, como queriendo significar que el descender el pueblo, debe descender con él también el dirigente del pueblo, Moshé.

Y este es también el sentido del primer Midrash. Cuando le fue otorgado a Aarón el sacerdocio Moshé no pudo comprenderlo. Al parecer el sacerdocio negaba la profecía. Sin embargo oímos la respuesta divina. En el Maamad Har Sinaí el pueblo solicita a Moshé que hable él, pues el pueblo no puede escuchar la palabra del Todopoderoso, que es demasiada elevada para él. "Habla tú con nosotros....". Este es el sentido de las palabras divinas:

"La Torá también era mía y sin embargo te la he dado a ti", este es también el sentido del sacerdocio, que debe saber descender hacia el hombre, y para ello Moshé era demasiado elevado.

 

El profeta es el hombre que ve el destino, la meta. El sacerdote por el contrario es el hombre de los medios por los cuales se llega al fin.

El profeta enseña "adonde" ir, el sacerdote inculca "cómo" ir, es decir, es la unión de Jazón y Hagshama; Visión y Realización.

Una de las principales Mitzvot de los sacerdotes era la Menorá, el candelabro, que encarna y simboliza el judaísmo entero, la Menorá, la luz, es el símbolo de la Torá y del espíritu. El Midrash se detiene sobre un pequeño detalle:

“ואתה תצוה את בני ישראל ויקחו אליך שמן זיח זך כתית לאמור"

"בנוהג שבעולם, אדם אם יש לו שמן רע מדליקו בנר אבל היפה הוא נותנו בתבשילין אבל בבית - המקדש לא היו עושים רך, אלא שמן זית זך היו נוצנין למאוד ואת השני למנחות"

La Torá prescribe que el primer aceite, el más puro, es el que debe ser utilizado para la Menorá, y el Midrash comenta que generalmente, el mejor aceite es el que se utiliza para los alimentos, y el sobrante para la iluminación. Sin embargo aquí ocurre todo lo contrario. Las primeras y más puras gotas del aceite son las que fueron destinadas a la Menorá, y las demás a los sacrificios. Esta es la peculiaridad general del pueblo judío, las necesidades corporales son consideradas de segundo grado en relación a las espirituales. Mahoma y el Corán consideraban al pueblo judío como "El pueblo del libro", el Am-Hasefer y ciertamente el espíritu representado por el libro de los libros fue el que imprimió al pueblo judío su carácter peculiar, carácter que significa el imperio del espíritu por sobre la materia.

En la Mishná encontramos una discusión de Tanaítas (sabios de la Mishná), en la cual se trata un asunto al parecer sin mayor trascendencia. Se puede salir con armas en el día Shabat?. El llevar objetos de una propiedad a otra está prohibido, a menos que estas sean adornos personales. Uno de los Tanaítas dice que el portar armas está permitido pues en las consideraba un adorno, a los cual los Jajamim replicaron: "Oprobio son para él, pues está escrito y transformarán sus espadas en arados y en cuchillos sus lanzas, No levantará pueblo sobre pueblo la espada, y la guerra no se inculcará ya" (Isaías II).

En esta discusión al parecer sin trascendencia alguna, se halla sin embargo oculto un problema de sentido universal, el de la Ética y la Estética. Las armas fueron y lo son hasta determinado punto, consideradas como adorno. Estéticamente la humanidad posee determinados gustos, y en nombre de estas inclinaciones se exige que el hombre, por lo menos en lo que concierne al arte, se libere de sus prejuicios morales. La estética y la ética deben ser independientes y soberanas! Más he aquí las palabras de los Jajamim que prohíben terminantemente salir con ellos en Shabat, pues no pueden considerar estético aquello que se opone a los principios éticos, y no solamente a lo admitido, sino a las últimas exigencias de los profetas, a aquello que solo la era mesiánica verá la paz total y el fin de la destrucción.

Este es el segundo aspecto de la visión judía del Universo. Todo pueblo que construya su tierra o su Estado, todo hombre que se preocupa por su futuro, comienza con la materia, y a ella rinde primero pleitesía. Más adelante cuando su situación se torna desahogada, da lugar a sus instintos e inclinaciones estéticas, y sólo al final se preocupa por la ética, por aquello que debe ser el verdadero plan de su vida toda. Todo es por ello autónomo y la ética tiene una esfera de acción propia y aislada.

Esto es sin embargo imposible de acuerdo con el espíritu unitario de la Torá, que es el principio que domina el pluralismo todo del Universo. La materia es necesaria para la construcción del Universo, más toda obra que no tome en cuenta los valores espirituales del hombre está destinada a sucumbir, y es por ello que los dos campos, el campo de la acción material, de la técnica y el de la Estética en el judaísmo en modo alguno se hallan libres de los dictados de la Moral.

El espíritu moderno se admira del arte griego, y de la belleza y armonía de sus ídolos y héroes, cuando más debería admirar al pueblo que en holocausto a los principios morales y espirituales ha sabido extirpar la idolatría y ha puesto la estética bajo el imperio de la Moral. Los griegos han elevado loas a la riqueza material y a la fuerza física, los hebreos también, más ellos interpretaron estos conceptos de una manera radicalmente distinta.       

“איזהו עשיר השמח בחלקו. איזהו גיבור הכובש את יצרו"

"Quien es rico, aquel que se conforma con lo que posee. Quien es valiente aquel que refrena sus instintos”.

El verdadero hombre no es aquel ser zoológico que todo lo tiene en común con las bestias, sino aquel que sabe elevarse y desarrollar por sobre todo lo que es en él específico, su espíritu y su conciencia moral.

Solo es hombre aquel que conquista el Universo, más no con mortíferas armas, sino que subyuga a la materia con el poder de su espíritu.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Medio Shekel

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¿Qué quiere decir que el medio shékel se da “para expiar por sus almas”? 
RASHI: Esta donación de 1/2 shékel formó un fondo del que se compraban los sacrificios comunales. Como estos sacrificios lograban
expiación para la comunidad, el versículo declara: “para expiar por sus almas”.

Torat Menajem

¿CÓMO EXPIÓ EL MEDIO SHÉKEL? (V. 15)
Rashi escribe que el medio shékel logró expiación para el pueblo judío
pues los fondos recaudados se usaron para comprar los sacrificios
comunales, que provocan expiación.
Rambám, sin embargo, en su Séfer Hamitzvot, escribe que
aprendemos la cualidad expiatoria de la donación del medio shékel de
dos versículos diferentes: “Cada hombre dé a Dios una expiación por su
alma” (v. 12), y “Esto es lo que darán” (v. 13) — (Véase “Libro de los
Preceptos”, Ed. Kehot Lubavitch Sudamericana, Precepto Positivo 171).
La distinción clave entre Rashi y Rambám, es que Rashi ve la expiación
como lograda por el efecto colectivo de todos los sacrificios comunales.
Rambám, por otra parte, ve la expiación como lograda por la donación del
medio shékel mismo. Por lo tanto, él cita un versículo que habla de la
cualidad expiatoria en singular (“Cada hombre dé a Dios una expiación por
su alma”), lo que sugiere que el donativo de la moneda misma (“Esto es lo
que darán”) logra la expiación, sin importar que contribuirá para los
sacrificios comunales. Rambám, así, ve el medio shékel como un
“mini-sacrificio” en sí mismo, con su propio poder de expiación.
(Basado en Likutéi Sijot, Vol. 16, págs. 383-384)

 

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La donación es la Expiación

¿Con qué finalidad era entregado el medio Shekel (Siclo)? ¿Cómo expiación por el censo del pueblo? ¿O como donación para el Santuario? Resulta que existe una relación esencial entre ambas: la donación convierte al censo de un censo que fortalece la percepción de “mi fuerza y el poder de mi mano”  en un censo que reconoce la centralidad de Dios. El ejército del pueblo pasa a ser el ejército de Dios, y el número propiamente dicho pasa a ser una donación.

El episodio del medio Shekel destaca dos cuestiones: 1. El medio Shekel es entregado como expiación por el censo del pueblo 2. El medio Shekel es entregado como donación para Dios, para el Tabernáculo.

En el inicio el relato enfatiza que el medio Shekel es entregado como expiación por el censo del pueblo: “Cuando hayas de establecer el número de los hijos de Israel, el de sus censados, habrá de ofrecer cada hombre, el rescate de su alma…” (Versículo 11) el conteo del pueblo da una sensación de potencia, y tal vez, hasta de orgullo. También cuando salen a la guerra y se cuenta al pueblo para ese objetivo, existe la sospecha  de esa sensación de apoyo y confianza en nuestra propia fuerza y en el número de soldados, en lugar del apoyarse y confiar en la confianza en Dios. No obstante, no hay alternativa, y se requiere la realización de censos, pero existe la sospecha de que el mismo genere en el pueblo sensaciones incorrectas de orgullo, que puede llegar a provocar mortandad. Por ello, precisamente en el momento de realizar el censo debemos recordar quién es el que nos concede la fuerza para realizar esta hazaña.

Pues entonces, ¿cómo haremos el censo en forma adecuada, para no llegar a sentir que es producto de  “mi fuerza y el poder de mi mano” …Dios nos indica cuál es la vía adecuada para la realización del censo: debemos realizar el censo en combinación con la donación para Dios, la que nos recuerda quién es el que nos permite realizar dicha donación. Quién nos concede la fuerza  para prosperar.

En el capítulo 30, entre otras órdenes relacionadas con el Tabernáculo, Dios nos ordena contar al pueblo por medio de la entrega de una donación para Dios, para recordarnos justamente en momentos de realizar el censo el sitio de la Divinidad en el pueblo de Israel, la dependencia de Dios, y la necesidad de dirigirnos a él. Moshé le ejemplificó al pueblo de Israel cómo se lleva a cabo un censo de estas características, y cómo se combina el conteo del pueblo con la construcción del Tabernáculo.

El hecho de dirigirnos a Dios a través del santuario demuestra que la persona comprende que en realidad lo cuantitativo no tiene sentido, sino que la fuerza para realizar la proeza está en manos de Dios. Cundo ése es el clima reinante, el censo no representa problema alguno. La entrega del medio Shekel, tal vez, no es solamente una expiación “exterior” por el problema causado a raíz del censo, sino que repara el problema esencial del censo. La donación transforma al censo de un censo que fortalece la “propia fuerza”  en un censo que reconoce la centralidad de Dios. De ese modo, no hay problema alguno con el conteo, y más aún-el ejército del pueblo se convierte en el ejército de Dios, y el conteo propiamente dicho se convierte en una donación para Dios.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj

Gentileza del sitio VBM de la Academia Rabínica "Har Etzion"

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