“Esa es la razón que el hombre fue creado en forma unipersonal para enseñarnos que quien destruye a una sola persona, la Torá lo considera como si destruyese un mundo entero. Y que aquél que salva una sola persona, la Torá lo considera salvador de todo un mundo. Y para enseñarnos la grandeza del Señor. En efecto, cuando el hombre funde muchas piezas con un sólo molde, todas se asemejan; D-os, en cambio, ha modelado al hombre a la efigie del primer hombre, empero, ninguno se parece a su prójimo”
(Sanedrín 4:5)