El profeta Yoel llama a una guerra santa por Ierushalaim. Por mucho que al mundo occidental le resulte a veces difícil de aceptar, existen en la cultura humana a lo largo de las generaciones razones y circunstancias que santifican la guerra.

"¡Proclamen, pues, esto entre las naciones: ¡Declaren guerra, animen a los valientes!, ¡acérquense y suban todos los hombres de guerra! ¡Forjen vuestras rejas de arado en espadas, y vuestras podaderas en lanzas!, diga aun el débil: '¡Yo soy valiente!'" (versículos 9-10).

Los hallazgos arqueológicos encontrados en diversas ciudades de la Shfelá, la llanura de Iehudá, mencionadas en la profecía de Mijá, coinciden efectivamente con el período de actividad del profeta en el siglo VIII a.e.c.

“Lo que dejó la langosta gazam lo ha devorado el arbé, y lo que dejó el arbé lo ha devorado el yelek, y lo que dejó el yelek lo ha devorado el jasil” (Yoel, capítulo 1, versículo 4)  

 "...pues también la Torá atestigua que 'nunca ha habido (otro) como éste', etc., porque aquí hubo cuatro especies, pues 'lo que dejó la langosta gazam, lo ha devorado el arbé, y lo que dejó el arbé, lo ha devorado el yélek, y lo que dejó el yélek, lo ha devorado el jasil', es decir, a diferencia de lo que ocurrió en los días de vuestros padres, donde no hubo sino una sola especie.

"Ascenderán los libertadores al monte de Tzión  para juzgar al monte de Esav y será para Hashem el reinado " (Ovadiá, capítulo , versículo 21)  

 ¿Quiénes son estos salvadores?

Los comentaristas escribieron que son el Mashiaj y los grandes de su generación. El profeta dijo "siete pastores y ocho príncipes del pueblo", y Jazal, los Sabios de bendita memoria, los designaron con nombres específicos.

La identidad del enemigo descrito en nuestro capítulo puede entenderse de distintas maneras. Según los Sabios, el enemigo descrito no es externo sino interno, y la manera de vencerlo es un pequeño versículo: "y rasguen vuestros corazones y no vuestros vestidos" (versículo 13).

Yoel vuelve a mencionar en su profecía el grande y terrible día de Hashem, el día del Señor. ¿Qué es el anhelado día del Señor, cuáles son sus características y qué está destinado a ocurrir en él?

Yoel profetiza sobre la llegada de "aquel grande y espantoso día del Señor" (versículo 4). ¿Cuáles son las características del día del Señor según este capítulo?

El gran y terrible día del Señor se acerca a pasos agigantados, y el pueblo es llamado a tomar su destino en sus manos.

"porque viene el día del Señor" (versículo 1). Este día se acerca cada vez más. A pasos agigantados avanza hacia nosotros, "porque está cercano" (versículo 1) Va a ser grande y muy terrible: "porque grande es el día del Señor y muy terrible, ¿y quién será capaz de soportarlo?" (versículo 11). ¿Qué ocurrirá en ese día? "También el Señor hace resonar Su voz al frente de Su ejército, que muy grande es Su hueste" (versículo 11).

¿Por qué fue ubicado el libro de Yoel antes del libro de Amós en el ordenamiento del Tanaj?

"Palabra del Señor que fue a Yoel, hijo de Pethuel" — ¿cuándo? ¡No está escrito! Rashi cita tres opiniones: que era hijo de Shmuel / que fue en tiempos de Elishá / que fue en la época de Menashé.

Entre Edom e Israel reinaron relaciones de enemistad a lo largo de toda la época del Tanaj. A raíz de ello, numerosos profetas proclamaron profecías de calamidad sobre Edom.

La tensión entre Israel y Edom se entreteje a lo largo de toda la historia de Israel en el texto bíblico — su origen se hunde en la lucha entre Iaacov y Esav, y su continuación se manifiesta en el alejamiento de Edom y su negativa a permitir que Israel cruzara por su territorio al salir de Egipto (Bamidbar 20:20).

Según la visión de Yoel, lo esencial del día del Señor es el juicio sobre las naciones. La gran guerra es consecuencia de ese juicio.

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