Iftaj, en el marco de su guerra contra los varones de Efraim cerró todos los pasos, él se vengó sin piedad y sin concesiones, y por ello tampoco a él le dieron concesiones y no se encontró posibilidad alguna de anular su promesa.

Nuestro capítulo, que nos relata con suma moderación acerca del comienzo de las acciones de Shimshón, nuestro particular héroe, revela algunos de los componentes más profundos de su carácter, que sorprendentemente, son totalmente opuestos a su difundida imagen.

 

¿Por qué fracasaron dos veces los que atacaron a Biniamín y fueron rechazados con duras pérdidas? ¿Acaso no salieron a la guerra para erradicar el mal e incluso consultaron a Dios, y entonces, por qué Dios no los detuvo si sabía que fracasarían?

 

En contraste con las derrotas que se apoderaron del pueblo, se destaca la grandeza de Shimshón

 quien no inició una guerra civil. El milagro de la quijada del asno fue explicado por Shimshón como una señal de que Dios está con él, no obstante, el carácter del milagro, que fue realizado a través de un animal impuro, precisamente da cuenta del descenso.

El régimen de los jueces llegó a su fin en una profunda decadencia. Shimshón reflejó una inserción cultural-religiosa en la cultura de los pueblos del mar (Los Pueblos del Mar son una supuesta confederación marinera que atacó el antiguo Egipto y otras regiones del Mediterráneo oriental antes y durante el colapso de la Edad del Bronce tardía (1200-900 AEC)  que llegaron del oeste, sin triunfar realmente.

 “En aquella época los Pelishtim dominaban sobre Israel” (Capítulo 14, versículo 4)

La humareda de la idolatría en la casa de Mijá se mezclaba con el humo del servicio a Dios en la aledaña Shiló. ¿Por qué Dios se apiadó del ídolo de Mijá?                                              

La mayoría de las personas, ante una revelación divina, reaccionan con gran temor. Así reaccionó Manoaj y anteriormente Guidón, Hagar y Iaacov. ¿Y cómo reaccionó la esposa de Manoaj cuando se le reveló el ángel?

El empleo de la palabra “Mereim”, “compañeros”, alude a que esos amigos no son amigos sino provocadores del mal. De ello aprendemos que la amistad debe ser simple y con buena voluntad y no por interés alguno.

 “Y la mujer de Shimshón fue para su compañero, con el cual él antes andaba” (Versículo 20)

Escuché a jóvenes de Yeshivot (Academias Rabínicas) entusiasmados bailando y cantando la última plegaria de Shimshón y no comprendí cómo es que están contentos con su caída. ¿Acaso no entienden la dimensión del fracaso?

Grande y mucha era la fuerza de Shimshón en cinco ámbitos:

En la corona de sus cabellos, hasta que fue rapado y su fuerza desapareció.

En su fuerza física y su valentía, hasta los portones de Gaza.

En las estrategias maravillosas que inventó, hasta los 300 zorros con el fuego ardiendo en sus rabos.

La similitud entre Shimshón y Shmuel agudiza las diferencias entre ellos, y como consecuencia de ello, la diferencia esencial existente entre el libro Shoftim (Jueces) y el libro Shmuel.

Pages

x