Hay que consultar a Dios y no a los ídolos (Versículos 1-2)
En esta breve profecía hay una reprimenda por el hecho de que el pueblo consulta a los terafines y a los ídolos en lugar de consultar al Señor: "Pidan lluvia al Señor en el tiempo de la lluvia tardía; el Señor hace los nubarrones; Él les dará aguaceros, y hierba en el campo a cada hombre. Porque los ídolos paganos hablan iniquidad, y los adivinos ven visiones mentirosas, y cuentan sueños falsos; en vano dan consuelo" (versículos 1-2).
Profecía de salvación para Iehudá y los hijos de Iosef (Versículos 3-12)
