¿Cómo es posible entender la diferencia en el valor monetario entre el hombre y la mujer? ¿Y por qué justamente la Torá eligió a nuestro capítulo para concluir el libro Vaikrá?

La sección de valuaciones que cierra el libro Vaikrá, aborda los valores de la persona, de un animal impuro, de una vivienda, de un campo de su heredad y de uno comprado. En la mayoría de los elementos de la lista, la valuación es definida según datos específicos del elemento consagrado. No obstante, en la forma del cálculo del valor de la persona, no hay lugar para criterios subjetivos, sino solamente su edad y género, por ejemplo: todo varón entre veinte y sesenta años posee el mismo valor. ¿Por qué?

Gracias a la oportunidad que le fuera concedida a Moshé, para prepararse espiritualmente para la recepción detallada de los preceptos, él logró prestar atención, internalizar y transmitir lo ampliamente descripto en el libro Vaikrá-a todo el pueblo de Israel.

El Rabino Hirsch expresó múltiples mensajes en su comentario a la Torá, los cuales tenían relación con el hogar judío y sus funciones. Él salió con la proclama de convertir el hogar en un pequeño templo y Santuario.

De vez en cuando la Torá concluye un grupo de leyes con palabras enmendadoras y promesas de bendiciones que recibirán aquellos que cumplirán esas leyes, y de maldiciones que cabrán a aquellos que las transgredirán. Encontramos palabras admoni­toras a la conclusión del conjunto de preceptos establecidos en la parashá Mishpatim. Bendiciones y maldiciones encontramos al epilogar nuestro Libro, como también al concluir la enunciación de los estatutos y leyes dictados a los israelitas en el Libro De­varim (Cáp. 25).


Nuestro capítulo está compuesto por tres unidades: un número reducido de preceptos, un pasaje de bendiciones y un extenso fragmento de maldiciones, con un resumen al final:

Prohibiciones y preceptos (Versículos 1-2)

“Si anduviereis en Mis senderos y cuidareis Mis preceptos para cumplirlos, entonces Yo daré vuestra lluvia en su tiempo, la tierra dará su fruto en su tiempo y el árbol dará fruto en su tiempo. La trilla alcanzará a la vendimia… y comeréis vuestro pan hasta saciaros, y habitareis seguros en vuestra tierra. Y daré paz en la tierra y dormiréis y no habrá quién los espante. Y quitaré todo animal salvaje de vuestra comarca y por vuestra tierra no pasará espada. Y perseguiréis a vuestros enemigos y éstos caerán ante vosotros por la espada.

Preguntas:
• ¿Cuál es el orden de la Perasha? 
• ¿Para qué repite tantas veces que si no se van a enmendar y van a mantenerse rebeldes entonces va a pasar tal cosa...? ¿Por qué  no dice directamente todo de una sola vez?
• ¿Qué  quiere decir “Az hem irtzu et avonam” que van a querer sus pecados?
• ¿Se trata de que hacen Teshuvá?
• ¿Por qué  no nos dice que van a volver a la tierra de Israel?
Respuestas

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Nuestra parashá, la última del tercer libro del Pentateuco, comienza con promesas de abundancia ‘Si andan en Mis estatutos y guardan Mis mandamientos para ponerlos por obra, Yo les daré lluvias en su tiempo, de manera que la tierra dará sus productos y los árboles del campo darán su fruto. Ciertamente, su trilla les durará hasta la vendimia, y la vendimia hasta el tiempo de la siembra. Comerán, pues, su pan hasta que se sacien y habitarán seguros en su tierra. Daré también paz en la tierra, para que duerman sin que nadie los atemorice.

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