Una persona que robó, pero no tiene a quién restituirle el objeto robado, debe darle el dinero al Cohen. Esta Halajá (Ley religiosa judía) indica que el Cohen no está desconectado de lo que acontece en el pueblo, sino que debe estar involucrado en las cuestiones civiles.
Uno de los temas que aborda nuestro capítulo es “el hurto a un extranjero”-un caso en el que el deudor fallece sin dejar herederos, y por ende no hay nadie que reclame el objeto hurtado. La Torá establece que en un caso así el objeto hurtado le será entregado al Cohen.
