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Síntesis del capítulo, Irmiahu 46
Desde este capítulo hasta el capítulo 51, se agrupan las profecías de Irmiahu sobre las naciones. Como se desprende de los títulos de las profecías, en este capítulo se presentan dos profecías sobre Egipto de diferentes épocas, que anuncian un mismo asunto: la caída de Egipto.
Profecía alusiva a Egipto en el cuarto año de Yehoiakim (Versículos 1-12)
La batalla de Karkemish, la batalla decisiva entre Ashur,Asiria y Bavel, Babilonia por el dominio de la región, se libró aproximadamente cuatro años. Como también se conoce de otros lugares en el texto bíblico y de fuentes externas, el faraón vino a ayudar a Ashur contra Bavel (que habían sido rivales declarados durante todos esos años) y en su camino hacia el norte, mató a Yoshiahu, quien trató de impedirle avanzar. La profecía describe cómo Egipto (y Ashur) fracasarían en la batalla y perderían.
El profeta describe cómo los soldados egipcios huyen: "¿Por qué los veo despavoridos, y retrocediendo?" (versículo 5), pero les anuncia que es inútil huir porque ninguno se salvará. El profeta se burla de Egipto que salió a la guerra "¿Quién es éste que se alza como el Nilo, y cuyas aguas se agitan como los ríos?" (versículo 7), pero al final perdió la guerra: "Las naciones ya tienen noticia de tu oprobio, y tus alaridos llenan la tierra; porque valiente tropieza con valiente, ambos caen juntos" (versículo 12).
La profecía a Egipto en el momento del ascenso de Bavel (Versículos 13-26)
Es difícil determinar con claridad el tiempo de la profecía. Nevujadnetzar sí atacó Egipto, pero según se sabe, no logró conquistar Egipto. Hubo varios intentos de atacar Egipto en la época de Irmiahu, cerca del período de la destrucción.
El profeta describe cómo el enemigo dañará a Egipto: "¡Ponte en pie, y prepárate, pues ya devora la espada alrededor de ti!. ¿Por qué ha sido arrebatado tu poderoso? No se mantuvo en pie, por cuanto el Señor le empujó " (versículos 14-15). El profeta llama a Egipto a prepararse para el exilio: "¡Prepárate trastos (tu equipaje) para el cautiverio, oh moradora de Egipto!, porque Nof será hecha una desolación, y será asolada, sin habitantes" (versículo 19) porque "el pueblo del norte" la conquistará: "La hija de Egipto será abochornada, será entregada en manos del pueblo del norte".
Consuelo para Israel (Versículos 27-28)
En varias de las profecías sobre las naciones también se incluyen palabras de consuelo para Israel: "¡No temas tú, siervo Mío Iaacov!, dice el Señor; porque contigo estoy Yo; pues que exterminaré todas las naciones, adonde te he arrojado, mas a ti no te exterminaré; sino que te corregiré con juicio, y sin embargo, no te dejaré impune en modo alguno" (versículo 28).
Síntesis del capítulo, Irmiahu 44
La reprimenda y la profecía de calamidad para el remanente que se halla en Egipto (Versículos 1-14)
Irmiahu se dirige a los judíos que habitan en Egipto "en Migdol, en Tajpanjes, en Nof y en la tierra de Patrós" (versículo 1), y los reprende por servir a la idolatría: "¿Por qué hacen ustedes tan gran mal contra vuestras mismas almas... provocándoMe la ira con las obras de vuestras manos, quemando incienso a otros dioses (aquí) en la tierra de Egipto, adonde han venido a habitar temporalmente, para que sean destruidos, y para que lleguen a ser una execración y un oprobio entre todas las naciones de la tierra? (versículos 7-8). Como consecuencia de esto, Irmiahu les profetiza calamidad: "Y tomaré el resto de Iehudá, los que fijaron su rostro para entrar en la tierra de Egipto a habitar temporalmente allí, y haré que sean todos consumidos; en la tierra de Egipto caerán; a espada y de hambre serán consumidos; desde el menor hasta el mayor morirán a espada y de hambre; y vendrán a ser una execración, y un asombro y una maldición, y un oprobio... de modo que del resto de Iehudá que ha venido a la tierra de Egipto para habitar temporalmente allí, no habrá quien escape" (versículos 12-14).
La respuesta del pueblo a Irmiahu (Versículos 15-19)
De manera bastante inusual, el pueblo responde a Irmiahu y le explica por qué no sirven al Señor: "Pero desde que hemos dejado de quemar incienso a la reina del cielo, y de derramar libaciones a ella, nos ha faltado todo, y hemos sido consumidos por la espada y por el hambre. ambién cuando nosotras (las mujeres) quemábamos incienso a la reina del cielo, y le derramábamos libaciones, ¿acaso le hacíamos tortas para tributarle culto y le derramábamos libaciones, sin nuestros maridos? (versículos 18-19). Es decir, el pueblo argumenta que cuando servían a la reina del cielo (que es Ashtar), les iba bien, y cuando dejaron de servirla, les fue mal, por lo tanto continúan sirviéndola.
La reacción de Irmiahu-castigo y destrucción para el remanente (Versículos 20-30)
Irmiahu argumenta que la realidad es la opuesta: ¡la destrucción vino porque quemaron incienso a la idolatría, no al contrario! Como resultado de esta disputa, Irmiahu se dirige a todos aquellos que sirven a la reina del cielo y profetiza sobre ellos palabras de calamidad: "He aquí, Yo he jurado por Mi gran Nombre, dice el Señor, que no será pronunciado más Mi Nombre por la boca de ningún hombre de Iehudá en toda la tierra de Egipto, diciendo: ¡Vive el Señor Dios! He aquí que Yo vigilo sobre ellos para mal y no para bien; y todos los hombres de Iehudá que están en la tierra de Egipto serán consumidos a espada y de hambre, hasta que sean aniquilados" (versículos 26-27). Como resultado de esta calamidad, los refugiados sabrán la palabra de quién prevalecerá - la palabra de Irmiahu o sus palabras. Además de esto, el profeta también profetiza calamidad sobre Paró, el Faraón: "He aquí que voy a entregar a Paró Jofrá, rey de Egipto, en mano de sus enemigos, y en mano de los que buscan su vida, a la manera que entregué a Tzidkiahu, rey de Iehudá, en mano de Nevujadretzar, rey de Bavel, enemigo suyo, y quien buscaba su vida" (versículo 30).
Síntesis del capítulo, Irmiahu 45
Una profecía para Baruj hijo de Neriá (Versículos 1-5)
Baruj hijo de Neriá es el escriba que escribió las profecías de Irmiahu en el cuarto año de Yehoiakim (capítulo 36). Mientras escribía las profecías, Irmiahu profetizó sobre él:
"Así, pues, le dirás a él: Así dice el Señor: He aquí que lo que he edificado, lo derribo; y lo que he plantado, lo arranco; y eso en toda la tierra (de Iehudá).. ¿Y por ventura tú buscas cosas grandes para ti mismo?, ¡No las busques!; pues he aquí que voy a traer el mal sobre toda carne, dice el Señor: pero a ti te daré tu vida como despojo, en todos los lugares adonde tú fueres" (versículos 4-5).
Es decir, Irmiahu profetiza la salvación de la muerte para Baruj, hijo de Neriá, y le aclara que esto es lo máximo que se puede pedir en una época de tribulación semejante.
Nuestro capítulo concluye la parte principal del libro de Irmiahu, y desde el capítulo 46 en adelante se encuentran las profecías alusivas a las naciones, y en el último capítulo el cierre del libro con la descripción de la destrucción.