Síntesis del capítulo, Yejezkel 1

Apertura de la profecía (Versículos 1-3)

A diferencia de los otros libros proféticos, el libro de Yejezkel no se inicia con un título que aclare el lugar de la profecía y cuándo profetizó el profeta. Los primeros versículos del libro sí proporcionan un contexto histórico claro, pero están dirigidos a la profecía de este capítulo y no al libro en general. Yejezkel es el único profeta que profetizó solo en el exilio y no en la tierra. Fue exiliado como parte del exilio de Yehoiajín a Bavel, Babilonia, y allí profetizó.

“La obra del carro” (Versículos 4-28)

El núcleo del capítulo incluye lo que los Sabios llaman "la obra del carro" (Maasé HaMerkavá). Yejezkel describe un "viento tormentoso" (versículo 4) que viene del norte junto con una gran nube, fuego y jaspe (el significado de la palabra no está claro. La mayoría de los comentaristas considera que se refiere a un fuego resplandeciente o a una piedra preciosa con un brillo especial). El profeta describe la visión en detalle. De la descripción surge que había cuatro seres vivientes con alas especiales, y cada ser tenía un rostro diferente: "Y la semejanza de sus rostros era: cara de hombre; y cara de león a la derecha en los cuatro; y cara de toro a la izquierda de los cuatro; y cara de águila para los cuatro" (versículo 10). Junto con los seres vivientes había también ruedas. Los seres vivientes y las ruedas estaban sobre la tierra y sus rostros llegaban hasta el firmamento. En el firmamento, el profeta escuchó una voz y entonces vio: "Como la apariencia del arco que suele haber en la nube en un día de lluvia, así era la apariencia de la refulgencia alrededor de él. Tal era la apariencia de la semejanza de la gloria del Señor. Y cuando (la) vi, caí sobre mi rostro, y oí una voz que hablaba" (versículo 28). El contenido de la profecía vendrá en el próximo capítulo.

 

Volver al capítulo

La estructura del libro Yejezkel

La estructura del libro de Yejezkel está ordenada y es clara, a diferencia de los libros de los profetas anteriores - Yeshaiahu e Irmiahu.

1. Capítulos 1-24 reúnen diversas profecías que fueron pronunciadas antes de la destrucción del Grn Templo. Dentro de esta sección destaca 'la visión del viaje a Ierushalaim' en los capítulos 8-11, donde Yejezkel llega (en visión) a Ierushalaim y ve sus pecados y el viaje de la Shejiná (Presencia Divina) abandonando el Gran Templo y Ierushalaim. Aunque se trata de una sección unificada con orden cronológico (véase más adelante), elegimos destacar en la barra lateral la visión del viaje.

2. En los capítulos 25-32 aparece una colección de profecías sobre las naciones, los pueblos, similar a colecciones semejantes que aparecen en los libros de Yeshaiahu e Irmiahu.

3. En los capítulos 33-48 aparecen profecías de consolación que fueron pronunciadas después de la destrucción del Gran Templo, donde los capítulos 40-48 son una sub-unidad que trata sobre la visión del Gran Templo futuro y el retorno de la Shejiná, después de la descripción de su partida en los capítulos 8-11.

En la primera sección aparecen varias profecías con fechas que enseñan que las profecías están en orden cronológico: en el capítulo 1 la fecha es el quinto año del exilio de Yehoiajín, en el capítulo 8 la fecha es el sexto año del exilio de Yehoiajín, en el capítulo 20 la fecha es el séptimo año del exilio de Yehoiajín y en el capítulo 24 la fecha es el noveno año (aparentemente del reinado de Tzidkiahu, décimo año del exilio de Yehoiajín).

Por el contrario, precisamente en la segunda sección, la colección de profecías sobre las naciones, no siempre hay orden cronológico. Así, la profecía sobre Tzor, Tiro (26) fue pronunciada en el año de la destrucción, año 11 de Tzidkiahu o del exilio de Yehoiajín, mientras que la profecía sobre Egipto en el capítulo 29 la precede y fue pronunciada en el décimo año del exilio de Yehoiajín, un año antes de la destrucción. Más adelante en el libro (31) aparece una profecía sobre Egipto que fue pronunciada dos meses antes de la destrucción, mientras que la profecía sobre Egipto en el capítulo 32 fue pronunciada 16 años después de la destrucción.

En la tercera sección encontramos dos fechas: la sección se abre (capítulo 33, versículo 21) con la noticia sobre la destrucción en el año doce del exilio de Yehoiajín, y la sub-unidad en los capítulos 40-48 que trata sobre el Beit HaMikdash, el Gran Templo futuro se abre con la indicación del tiempo del año 25 del exilio de Yehoiajín.

 

Volver al capítulo

Síntesis del capítulo, Yejezkel 5

 

El afeitado del cabello de la cabeza y la barba (versículos 1-4)

Dios ordena al profeta tomar una espada afilada y pasarla sobre su cabeza y su barba. Los cabellos deben dividirse en tres grupos: "Una tercera parte consumirás a fuego en medio de la ciudad, cuando hayan cumplido los días del sitio; y tomarás (otra) tercera parte y la herirás en derredor con espada; y esparcirás (otra) tercera parte al viento; y Yo sacaré espada en pos de ellos" (versículo 2). Del tercer grupo debe tomar parte de los cabellos "y los atarás en tus faldas (de la capa)" y después tomar otra parte de ellos "y los echarás en medio del fuego, y los quemarás a fuego; y de allí saldrá fuego contra toda la casa de Israel" (versículo 4).

Explicación del acto simbólico (Versículos 5-17)

Después de los actos simbólicos, viene la profecía de calamidad: "¡Esta es Ierushalaim! En medio de los paganos la puse Yo, y alrededor de ella están los (demás) países” (versículo 5). A causa de los pecados del pueblo de Israel "has contaminado con todas tus cosas detestables y con todas tus abominaciones" (versículo 11), el pueblo de Israel será castigado: "Una tercera parte de ti morirá de peste, y será consumida de hambre en medio de ti; y (otra) tercera parte caerá a espada en derredor de ti; y (otra) tercera parte la esparciré a todos los vientos, y desenvainaré la espada en pos de ellos" (versículo 12). El profeta describe cómo la calamidad golpeará con fuerza poderosa: "Pues enviaré sobre vosotros hambre, y bestias feroces, las cuales te dejarán sin hijos, y la peste y la sangre pasarán por en medio de ti; y enviaré la espada contra ti. ¡Yo, el Señor, he dicho!" (versículo 17).

 

Volver al capítulo

Las reglas de los otros pueblos ​

"Por tanto, así dice el Señor Dios, por cuanto han sido más turbulentos que las naciones que están alrededor de ustedes, y en Mis estatutos no han andado y Mis leyes no han cumplido y ni siquiera han hecho conforme a las leyes de las naciones que están alrededor de ustedes " (Yejezkel, capítulo 5, versículo 7 )

Talmud Bavlí, Tratado Sanhedrín, página 39b

Rabí Yehoshúa ben Leví planteó una contradicción [literalmente: "se dificultó"]:

Está escrito: "Y ni siquiera han hecho conforme a las leyes de las naciones que están alrededor de ustedes" (Yejezkel, capítulo 5, versículo 7)

Y está escrito: "han obrado de acuerdo con las costumbres de las naciones que están en vuestros alrededores" (Yejezkel, capítulo 11, versículo 12)

Como los correctos entre ellos no han hecho, como los corruptos entre ellos han hecho.

 

Volver al capítulo

De la profanación del nombre de Dios a su santificación

Yejezkel profetiza sobre una destrucción extremadamente severa, aunque la destrucción del Templo causará una profanación del Nombre Divino a los ojos de las naciones. Pero al final, precisamente esta situación llevará a los pueblos a una comprensión más profunda de la grandeza de Dios.

Inmediatamente después de los actos simbólicos, se escucha la primera profecía verbal del profeta al pueblo, explicando las acciones:

"Así dice el Señor Dios: ¡Esta es Ierushalaim! En medio de los paganos la puse Yo, y alrededor de ella están los (demás) países. Y ella se ha rebelado contra Mis leyes, haciendo más maldad que los paganos, y contra Mis estatutos (se ha rebelado) más que los países que están alrededor de ella; porque han rechazado Mis leyes con desprecio, y no han andado en Mis estatutos" (Capítulo 5, versículos 5-6).

La causa central de la destrucción según la profecía de Yejezkel es la situación de la ciudad de Ierushalaim en comparación con la de las ciudades que la rodean. Pero parece que esta comparación encierra no solo el estatus de la ciudad, sino el estatus de Dios, a los ojos de las naciones creyentes en concepciones idólatras. Para las naciones circundantes, Ierushalaim y el Templo en su interior eran hasta la destrucción otra ciudad-templo más, entre el conjunto de ciudades-templo de Mesopotamia. El pueblo sabía que la destrucción del Beit HaMikdash, el Gran Templo era percibida por las naciones como una debilidad de Dios, porque un templo destruido expresaba la incapacidad del dios para proteger su 'santuario' y prevenir su destrucción. Por tanto, la destrucción del Templo conllevaba naturalmente una profanación del nombre de Dios entre las naciones. La posibilidad de que Dios causara intencionalmente la destrucción del Templo era extraña y ajena a las naciones, y el pueblo se sintió tentado a pensar que al menos por esta razón - a pesar de sus graves pecados - el Templo nunca sería destruido.

A pesar de esto, Dios decide destruir Su templo, y Yejezkel profetiza sobre un castigo extremadamente severo, explicando el acto simbólico, cuyo significado es la aniquilación del pueblo:

"Una tercera parte de ti morirá de peste, y será consumida de hambre en medio de ti; y (otra) tercera parte caerá a espada en derredor de ti; y (otra) tercera parte la esparciré a todos los vientos, y desenvainaré la espada en pos de ellos. De esta suerte desahogaré Mi ira y saciaré Mi indignación en ellos, y quedaré satisfecho; y ellos conocerán que Yo, el Señor, lo he dicho en Mis celos, cuando haya desahogado Mi ardiente indignación en ellos" (Capítulo 5, versículos 12-13).

El lenguaje de esta profecía es particularmente duro, las palabras: ‘y Mi ojo no perdonará’, ‘ni tampoco tendré piedad de ti’ y ‘quedaré satisfecho’ (versículos 11, 13) se dicen en un contexto negativo. Y también en el resto del libro no hay uso de estas palabras como palabras de consolación. La ausencia de profecías en las que Dios se compadece de su pueblo, tiene misericordia de ellos o los consuela en el libro de Yejezkel agudiza la realidad irreversible y única de la destrucción del Templo.

Sin embargo, parece que desde ahora Dios santifica Su nombre que fue profanado a los ojos de las naciones, y establece Su posición como 'Dios' exaltado por encima de los demás dioses. El Santo, bendito sea, es el Dios de todo el mundo, cuyos deseos son los que 'activan' también a los otros pueblos y a sus dioses.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj.

Cortesía sitio VBM de la Academia Rabínica “Har Etzion”.

Volver al capítulo

¿Por qué hay terremotos?

 

¿Cuál es el origen de los terremotos? Rabí Natán nos enseña que dentro de la gran dificultad, el severo castigo que recae sobre el pueblo pecador, hay también un suspiro de Dios, un suspiro que crea un terremoto.

Yejezkel describe a Dios destruyendo y actuando contra su pueblo Israel sin límites. Uno de los versículos más duros dice: "De esta suerte desahogaré Mi ira y saciaré Mi indignación en ellos, y quedaré satisfecho; y ellos conocerán que Yo, el Señor, lo he dicho en Mis celos, cuando haya desahogado Mi ardiente indignación en ellos” (versículo 13). Dios como airado y consumidor, actuando desde sus celos y su ira.

El Midrash logra encontrar incluso dentro de esta dura realidad un momento de alivio y quizás más correctamente, un momento de identificación.

En la discusión sobre la bendición después de los terremotos, la temática trae diferentes posibilidades para el origen de este fenómeno natural: Dios golpea sus manos, Dios patea el firmamento o empuja sus pies bajo el trono de gloria.

El Talmud cita otra posibilidad (Talmud Bavlí, Berajot 59a): "Rabí Natán dice: suspira un suspiro, como está escrito ‘De esta suerte desahogaré Mi ira y saciaré Mi indignación en ellos, y quedaré satisfecho’ (Yejezkel, capítulo 5, versículo 13)". También Rabí Natán se une a las explicaciones sobre la acción de Dios que causa el temblor, pero aquí sale de su corazón - un suspiro. ¿Acaso Dios suspira por los actos que hizo? ¿Por el pueblo que fue castigado? - no se puede saber, Rabí Natán no explica ni justifica. Pero dentro de la gran dificultad, el severo castigo, hay también un suspiro de Dios que crea un terremoto.

Un terremoto es uno de los fenómenos naturales más duros - llega, sacude e inmediatamente se hace silencio después del cual solo hay llanto y dolor. El Midrash combina la dura acción de Dios al castigar al pueblo de Israel con algo que surge de las profundidades del corazón - un suspiro. Hay aquí una cosa y su opuesto - el gran y doloroso castigo llega junto con un suspiro que también trae destrucción y ruina.

Gentileza sitio 929.

Volver al capítulo

Su honor reside en su barba

¿Puede alguien imaginarse a un gran y famoso rabino que se afeite públicamente el cabello de su cabeza con una navaja y transgreda dos prohibiciones de la Torá?

La barba es considerada en todo el mundo como el ornamento del hombre. Los reyes de Ashur,Asiria y Bavel, Babilonia se enorgullecían de sus barbas cuidadas y sus turbantes puntiagudos. El rey de Amón que sospechó de David y rompió la paz, afeitó la mitad de la barba de los emisarios de David y dañó sus órganos genitales (Shmuel II, capítulo 10, versículos 4-5) - "muy avergonzados", David los envió a quedarse en Ierijó "hasta que crezca vuestra barba".

Y he aquí que Dios decretó al Cohen (sacerdote)-profeta que se afeitara su barba junto con el cabello de su cabeza con "navaja de barberos", y que apareciera con rostro avergonzado, como transgresor de las leyes del sacerdocio (Vaikrá, capítulo 19, versículos 27-28; capítulo 21, versículo 5). Y además continuar con la representación y pesar el cabello en balanzas, y dividirlo entre el fuego, la espada y el viento, como la división de los caídos en la guerra. ¿Puede alguien imaginarse a un gran y famoso rabino, que también es Cohen, y se afeita públicamente con navaja (en transgresión)? ¿Y todo esto para una representación profética?

En efecto, ya Maimónides se conmocionó por esta descripción, y escribió (Guía de los Perplejos II, capítulo 46) - "Y Dios no permita que haga de sus profetas objeto de burla y escarnio... y les ordene hacer actos de locura, además del mandato de transgresión, pues él (Yejezkel) era Cohen, y estaba sujeto a dos prohibiciones por cada lado de la barba, o lado de la cabeza - sino que todo esto fue en 'visión profética'...".

Por supuesto debemos preguntar por qué se escribieron tales humillaciones de profetas en el Tanaj, para las generaciones. ¿Acaso cualquier despreciador que lea el Tanaj podría burlarse de los profetas (como temía Maimónides), y cuál es la diferencia entre presentar la visión a los contemporáneos una vez, y escribirla en un libro para muchas generaciones, cuando la mayoría de los lectores no concebirán en absoluto la interpretación de Maimónides?

En efecto Maimónides, como el profeta mismo, temieron por la preservación de la pureza e integridad de los profetas, pero Dios dijo que la destrucción de Ierushalaim por fuego, espada y hambre, es mucho más grave y terrible que preservar la integridad y pureza de los profetas, pues los profetas fueron el reflejo de la ira de Dios en toda la generación.

Gentileza sitio 929.

Volver al capítulo

Desintegración general

Los profetas Irmiahu y Yejezkel trataron de suavizar en sus profecías la profecía "y comerás el fruto de tu vientre, la carne de tus hijos e hijas que te ha dado el Señor tu Dios" (Devarim 28). Pero el Midrash no abandona la imagen del horror y la describe con una descripción aterradora. Atribuye el cumplimiento de la terrible profecía a la desintegración y ruptura de toda autoridad en el Templo del Señor.

Los días son los de la víspera de la destrucción. Yejezkel en Bavel, Babilonia e Irmiahu en Ierushalaim contemplan con horror el rostro del futuro. Ambos recuerdan las profecías de reprensión de la parashá Ki Tavó: "Levantará Adonai contra ti una nación desde la lejanía -desde el confín de la tierra- como se desliza el águila: una nación de la cual no entenderás su lengua. Nación de rostro insolente, que no favorecerá al anciano, y por el joven no tendrá compasión. Y te asediará en todas tus ciudades: hasta derrumbar tus murallas: las altas y las fortificadas... Y comerás el fruto de tu vientre: la carne de tus hijos y de tus hijas, que te ha dado a ti Hashem tu Dios..." (Devarim, capítulo 28, versículos 49-53)

La profecía comienza a cumplirse. El rey de Bavel llega a Ierushalaim y exilia a la aristocracia. Exactamente como dice el versículo: "no respetará al anciano ni tendrá compasión del joven", y ambos profetas temen lo que está por venir - ¿Se cumplirá también la continuación de la profecía? ¿Acaso lo que espera al pueblo es el cumplimiento de la profecía "y comerás el fruto de tu vientre, la carne de tus hijos e hijas que te ha dado el Señor tu Dios"?

Yejezkel cita la dura profecía del libro Devarim. Y así dice en nuestro capítulo: "Por tanto los padres comerán a los hijos en medio de ti, y los hijos comerán a sus padres; y así ejecutaré en medio de ti juicios, y esparciré todo el residuo tuyo a todos los vientos" (versículo 10).

E Irmiahu por el contrario, sentado en Ierushalaim, también piensa en el versículo. Pero no lo pronuncia con sus labios. Él modifica el versículo de reprensión y lo convierte en una palanca para la responsabilidad individual. Y así dice Irmiahu: "En aquellos días no dirán más: "Los padres comieron agraces, y los dientes de los hijos sufren la dentera. Antes bien, cada uno morirá por su propia iniquidad; todo aquel que coma el agraz, él mismo sufrirá la dentera" (Irmiahu, capítulo 31, versículos 28-29)

Y también Yejezkel repite estas palabras. También Yejezkel descompone este versículo amenazante, esta terrible descripción de los padres comiendo a sus hijos, y también en su boca el versículo se convierte en parábola (capítulo 18, versículos 1-4).

Y solo el Midrash no abandona la imagen del horror. Y le añade color y la describe con una descripción aterradora. Y también Irmiahu se une en este Midrash al luto por el cumplimiento de la profecía de reprensión - algo contra lo cual tanto Irmiahu como Yejezkel advirtieron abundantemente. Y así dice el Midrash:

"'Y comerán la carne de vuestros hijos, y comerán la carne de vuestras hijas' (Vaikrá, capítulo 26, versículo 29). Dijeron acerca de Doeg ben Yosef que murió y dejó un hijo pequeño a su madre. Y ella lo medía en palmos cada año, y daba su peso en oro al cielo. Y cuando sitiaron Ierushalaim, lo degolló con su mano y se lo comió, y sobre ella llora Irmiahu diciendo: 'Señor mío, ¿han de comer las mujeres su fruto, los pequeñitos objeto de sus cuidados?' (Eijá, Lamentaciones, capítulo  2, versículo 20). Responde el Espíritu Divino diciendo: '¿Ha de ser muerto en el santuario del Señor el Cohen-sacerdote y el profeta?' (ibíd.) - este es Zejariá hijo de Yehoyadá el Cohen. Otra interpretación: 'Y comerán la carne de vuestros hijos, y comerán la carne de vuestras hijas' (Vaikrá, capítulo 26, versículo 29), no tengo sino que los padres comen carne de hijos e hijas, ¿de dónde que los hijos comen carne de padres? Como está dicho: 'Por tanto, los padres comerán a los hijos en medio de ti, y los hijos comerán a sus padres'" (Sifra Bejukotai, parashá 2, capítulo 6)

El Midrash ve en las palabras de Yejezkel una complementación a las palabras de la Torá. En la reprensión se habla de padres que comen a sus hijos. Yejezkel duplica el horror: los hijos también comerán a sus padres. ¿Y por qué? "A causa de todas tus abominaciones" (versículo 9). Ezequiel no detalla. El Midrash detalla cuáles son todas las abominaciones: "¿Ha de ser muerto en el santuario del Señor el Coheny el profeta?" (Eijá, Lamentaciones, capítulo 2, versículo 20) - desintegración y ruptura de toda autoridad. Si el Cohen y el profeta son objeto del odio del pueblo - el paso siguiente es que la familia se desintegra desde adentro, y los padres comen la carne de sus hijos, y los hijos la carne de sus padres.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj.

Cortesía sitio DAAT.

Volver al capítulo

La traición

La traición de Tzidkiahu al rey de Bavel, Babilonia, fue peor que la traición de las otras naciones, y por esto Yejezkel lo acusa.

"Así dice el Señor Dios: ¡Esta es Ierushalaim! En medio de los paganos la puse Yo, y alrededor de ella están los (demás) países. Y ella se ha rebelado contra Mis leyes, haciendo más maldad que los paganos, y contra Mis estatutos (se ha rebelado) más que los países que están alrededor de ella; porque han rechazado Mis leyes con desprecio, y no han andado en Mis estatutos. Por tanto, así dice el Señor Dios: Por cuanto han sido más turbulentos que las naciones que están en alrededor de ustedes, y en Mis estatutos no han andado, y Mis leyes no han cumplido, y ni siquiera han hecho..." (versículos 5-7)

Una grave acusación hace Yejezkel contra Ierushalaim. Ella es peor que las naciones que la rodean. Irmiahu generalmente vio esto de manera opuesta:

"Porque así dice el Señor: "He aquí que los que no deberían beber la copa, la beben forzosamente; ¿y tú por ventura irás del todo sin castigo? ¡No irás sin castigo, ciertamente tú (la) beberás!" (Irmiahu, capítulo 49, versículo 12)

Irmiahu se dirige a Edom y le dice que Iehudá bebió de la copa de la ira a pesar de que su culpa era menor, y con mayor razón Edom no será absuelta. Así se refirió también a otras naciones. ¿En qué vio Yejezkel aquí y también en otras profecías a Ierushalaim como peor que las naciones que la rodeaban?

Tzidkiahu, hermano adoptivo menor de Yehoiakim, fue designado rey por Nevujadnetzar después de que Yehoiajín hijo de Yehoiakim fuera llevado al cautiverio babilónico. Nevujadnetzar hizo jurar a Tzidkiahu que le sería fiel, y solo a cambio de este juramento le concedió el reino en Ierushalaim. Tzidkiahu se dejó seducir por el consejo de otros reyes de la región para faltar a su juramento, hacer una alianza bajo la protección de Egipto, y clavar un puñal en la espalda del rey de Bavel (ver Irmiahu 27). Esta fue una traición al juramento y a la fidelidad que no tuvo igual entre las otras naciones, que aparentemente eran aliados de Tzidkiahu. La posición geopolítica del reino de Iehudá entre todas las naciones de la región: Edom, Amón, Moav, Tiro y Sidón frente a Egipto, la convirtió en un reino clave en la rebelión contra el rey de Bavel. Por esta traición Yejezkel otorga a Ierushalaim el título de ser peor que las naciones que la rodean. En los capítulos siguientes, y especialmente en los capítulos 16 y 23, él determinará su castigo en consecuencia.

 

Volver al capítulo

בזאת יבוא אהרון אל הקודש

 

בפתח תיאור סדר עבודת הכהן הגדול ביום הכיפורים נאמר: "בְּזֹאת יָבֹא אַהֲרֹן אֶל הַקֹּדֶשׁ" (ג). 

במבט ראשון דומה שהיא מצומצמת לקרבנות היום, כנאמר בפסוק זה עצמו: "בְּזֹאת יָבֹא אַהֲרֹן אֶל הַקֹּדֶשׁ בְּפַר בֶּן בָּקָר לְחַטָּאת וְאַיִל לְעֹלָה" (ג).

אך הקורא את הפרק כולו, יגלה במבט שני שהמילה "בזאת" מקפלת בתוכה את מכלול מצוות היום: הקרבנות האישיים והציבוריים, הקטרת הקטורת לפני ולפנים, הזאת הדם, בגדי הזהב, בגדי הלבן ועוד ועוד.

ברם חז"ל במדרש (ויקרא רבה כ"א, ו') לא הסתפקו אף בהרחבה זו, וראו במילה "בְּזֹאת" רמז לערכי יסוד, שאותם נטל עמו הכהן הגדול בבואו אל הקודש כנציג האומה:

"ר' יודן פתר קרייה (=דרש את המקרא) בכהן גדול בכניסתו לבית קדשי הקדשים. חבילות חבילות של מצוות יש בידו: בזכות התורה... בזכות מילה... בזכות שבת... בזכות ירושלם... בזכות שבטים... בזכות יהודה... בזכות ישראל... בזכות התרומה... בזכות המעשרות... בזכות הקרבנות".

למילה "בזאת", לאור מדרש זה, יש משמעות כפולה: מצד אחד מבטאת היא זכויות העומדות לכהן כשליח ציבור לכלל ישראל, כגון ישראל וירושלים, ומצד שני זכויות אלה אינן באות רק משמים, אלא מחייבות השתדלות מלמטה להגשמתן, כגון המילה והשבת, התרומה והמעשרות. אך בין כך ובין כך מתגלה הדרך אשר לאורה נלך, ו"בזאת יבוא אהרן אל הקודש".

ר' יודן מבקש אפוא ללמדנו כי בבוא אהרן אל הקודש אל לו לבוא "ביאה ריקנית" (יומא נג ע"א), ואף בקרבנות היום, בסדר העבודה – לא די. על אהרן ליטול עמו כשליח ציבור את ערכי היסוד של האומה שנרכשו בעמל דורות, במסירות ובהתמדה: ערכי תורה ומצוות כמילה וכשבת, ערכים לאומיים כגון ירושלים ושבטי יה, ישראל ויהודה, וערכי התנדבות דתית ומוסרית כתרומה, כמעשרות וכקרבנות.

רק כך יכול אהרן בבואו אל הקודש לשאת פניו ולומר כביכול לריבון העולמים, כדרך שנאמר בווידוי מעשרות (דברים כ"ו, יד-טו):

"שָׁמַעְתִּי בְּקוֹל ה' אֱלֹהָי, עָשִׂיתִי כְּכֹל אֲשֶׁר צִוִּיתָנִי.

הַשְׁקִיפָה מִמְּעוֹן קָדְשְׁךָ מִן הַשָּׁמַיִם

וּבָרֵךְ אֶת עַמְּךָ אֶת יִשְׂרָאֵל

וְאֵת הָאֲדָמָה אֲשֶׁר נָתַתָּה לָנוּ...".

ויפה אומרים על כך חכמים (משנה מעשר שני ה', י"ג): "עשינו מה שגזרת עלינו, אף אתה עשה עמנו מה שהבטחתנו".

אמנם בתפילת "אבינו מלכנו" בימי הרחמים והסליחות אנו אומרים: "אבינו מלכנו חננו ועננו כי אין בנו מעשים עשה עמנו צדקה וחסד והושיענו". אך תפילה זו עיקרה ברמה האישית, ואילו שליח הציבור הבא לבקש רחמים על האומה כולה, צריך להעלות על נס את זכויותיה, ולהבליט את אותן "חבילות חבילות" של מעשיה הטובים.


נערך ע"י צוות אתר התנך מתוך הסדרה 'מעט מן האור', בהוצאת ספריית בית אל בשיתוף תנועת אורות

Volver al capítulo

Pages

x

Lee el Tanaj cómodamente. ¡Instala nuestra App en tu pantalla de inicio!

📲 Instala nuestra App

Toca el botón de Compartir (el icono de un cuadrado con una flecha hacia arriba) en la barra de Safari, desliza hacia abajo y selecciona 'Agregar a la pantalla de inicio'.