"El día veintiuno del mes séptimo, vino la palabra del Señor por medio del profeta Jagai, diciendo:"
Versículo 1:
El mes séptimo corresponde al mes de Tishrei, y el día 21 es el último día de la fiesta de sucot, lo que se conoce en el calendario hebreo como el día de Hoshaná Rabba, era un día de suma alegría en el Templo.
Acorde a la opinión de Don Isaac Abarbanel, esta es la tercera profecía de Jagai.
Jagai 2 Versículo 2
"Habla ahora a Zerubabel, hijo de Shealtiel, gobernador de Yehudá, y al sumo sacerdote Ieshúa, hijo de Iotzadac, y al remanente del pueblo, diciendo:"
Versículo 2:
Tal como dijimos en versículo 1 del capítulo anterior, Zerubabel y Ieshúa, son los líderes que deben mover al pueblo y por ser que sobre ellos recaía la difícil tarea de soportar la presión de los demás pueblos, las amenazas y las calumnias
que se le decían al rey, (como explicaremos más adelante en el comentario del versículo 4) es por ello que se dirige a ellos en particular, además del resto de pueblo.
Jagai 2 Versículo 3
"¿Quién ha quedado entre vosotros que haya visto este templo en su gloria primera? ¿Y cómo lo veis ahora? Tal como está, ¿no es como nada a vuestros ojos?"
Versículo 3:
En el libro de Ezra capítulo 3, versículo 12 dice: Pero
muchos de los sacerdotes y de los Leviim y de los jefes de las casas paternas,
ancianos que habían visto el primer Templo, viendo fundar esta casa, lloraban
en voz alta, mientras muchos otros daban grandes gritos de alegría. Todos aquellos que no habían tenido la posibilidad de ver nunca en su vida el Santuario de Dios, estaban contentos y felices de poder haber llegado a ese momento y tener el
mérito de ver que el Templo de Dios se ha levantado nuevamente y el servicio Divino continuaba, en el lugar y la forma en que lo prescribió la Tora. Pero por otro lado los sabios dicen que el motivo por el que la generación mayor lloraba, era
porque ellos pudieron contemplar la grandeza del Templo anterior, y al observar la construcción de este segundo Templo, pudieron percatarse que era mucho menos esplendoroso que el anterior y por ello se entristecían, se lamentaban y consideraban
que era mejor no haberlo construido…
Jagai 2 Versículo 4
"Pero ahora, esfuérzate, Zerubabel palabra del Señor, esfuérzate tú también, Ieshúa, hijo de Iotzadac, sumo sacerdote, y esforzaos todos vosotros, pueblo de la tierra palabra del Señor y haced, porque Yo estoy con vosotros palabra del Señor de los Ejércitos."
Versículo 4:
En el libro de Ezra 5:3 nos cuenta un poco mas de los detalles que ocurrieron en aquella época y las presiones a las que fueron sometidos Zerubabel e Ieshúa: En aquel tiempo vino a ellos Tatenay,
gobernador del otro lado del río, y Shetar Boznai y sus compañeros, y así les
dijeron así: ¿Quién os ha dado orden para edificar esta casa, y concluirla?
Más aun, en el capítulo 4:12-15 nos cuenta más acerca de las difamaciones contra los judíos y cómo trataban de despertar la ira del rey hacia los judíos: Sea notorio al rey, que los judíos que subieron de tí a nosotros, han
venido a nosotros a Jerusalem; la ciudad mala y rebelde, y la están
reconstruyendo y han erigido murallas; y están colocando los
cimientos. Sepa ahora el rey, que, si aquella ciudad fuere reedificada, y
los muros fueren erigidos, no han de pagar tributo, impuesto o renta alguna, y
los ingresos del rey se perjudicarán. Por ser que somos súbditos del palacio
del rey, nos disgusta ver que el rey sea menospreciado;
es por eso que hemos enviado y lo hemos hecho saber al rey. Como es de imaginar este tipo de mensajes exasperaban al rey y todo el pueblo de Israel que habitaba en Jerusalem bajo la autoridad de Zerubabel estaban en peligro, y tal vez el mismo gobernador
Zerubabel corría el riesgo de ser desplazado de su puesto pues podría considerarse que no era idóneo para ese cargo, pues no podía contener a los judíos que estaban buscando revelarse al rey.
Por todo esto constantemente precisaban Zerubabel y los lideres que Dios les brinde apoyo y los aliente a seguir adelante con la obra, sin temer; tal como dice en Ezra: 5:2 Entonces se levantaron Zerubabel hijo
de Shealtiel, y Ieshua hijo de Iotzadac; y comenzaron a edificar la casa de
Dios que estaba en Jerusalem; y con ellos los profetas de Dios ayudándoles
El comentarista Daat Mikra, sostiene que repite tres veces la frase: palabra del Señor porque cada uno era importante por sí mismo, independientemente del otro y precisaba un fortalecimiento individual y personalizado por parte de Dios.
Pero la orden para todos era básicamente la misma, debían esforzarse y continuar la obra sin temer de los pueblos hostiles que los rodeaban y trataban de impedir la construcción, por un lado, Zerubabel debería tener la valentía de no escucharlos y
ser perseverante, por eso para él le dice el profeta Jagai que esa es la palabra del Señor, es decir Su voluntad.
Por otro lado, el pueblo y el sumo sacerdote, aun viendo la perversidad y los malignos planes de los enemigos, deberían confiar en su líder y seguirlo en la tarea de la reconstrucción, es por eso que Jagai también les debe informar que esa es la voluntad
de Dios. Por último y no menos importante, es que se esperaba en general de todos ellos, que se esfuercen y hagan la obra con fuerza y entusiasmo, es por eso que vuelve a repetir: palabra
del Señor de los Ejércitos
porque Yo estoy con vosotros El comentarista Metzudat David, agrega, que se refiere a que, mediante la construcción del Templo, y a pesar que no se asemeje a la grandeza y gloria del primer Templo, de todas formas Dios estará con ellos
brindándoles Su protección y Su bendición haciendo que prosperen, pues eso es lo principal y no el esplendor material del Templo, pues esa construcción es solo un medio para apegarse a Dios y aquellos que se apegan a Él gozan de Su bendición y
ésta última es lo importante, no la gloria y el honor de la edificación.
Jagai 2 Versículo 5
"Conforme a la promesa que os hice cuando salisteis de Egipto, Mi Espíritu permanece en medio de vosotros; no temáis."
Versículo 5:
El comentarista Daat Mikra, dice que se refiere a lo que está escrito en Shemot 25:8 Me haréis un santuario y habitaré en medio
de ustedes de ese versículo se puede ver claramente que para que Dios habite entre el pueblo, es condición que se construya un santuario para Él.
Otros, como Rashí, sostienen que se refiere al cumplimiento de la Tora, que es el pacto que Dios hizo con el pueblo cuando salieron de Egipto, que si el pueblo iría en Sus caminos, ellos serían una nación consagrada y pueblo de Dios y Él estaría con
ellos, cuidándolos con una providencia especial.
Conforme a la promesa que os
hice cuando salisteis de Egipto Radak dice que se refiere a lo que dice Moshé en la Tora Debarim 29:10 Todos vosotros estáis hoy en
presencia del Eterno, vuestro Dios: vuestros jefes, vuestras tribus, vuestros
ancianos y vuestros oficiales, todos los hombres de Israel, vuestros pequeños, vuestras
mujeres, y el forastero que está dentro de tus campamentos, desde tu leñador
hasta el aguatero, para que entres en el pacto con el Eterno, tu Dios, y en Su juramento
que el Eterno,
tu
Dios hace hoy contigo, a fin de establecerte hoy como Su pueblo
y que Él sea tu Dios, tal como te lo ha dicho y como lo juró a tus padres
Abraham, Itzjak y Yaacob. Y no hago sólo con vosotros este pacto
y este juramento, sino también con los que están hoy aquí
con nosotros en la presencia del Eterno, nuestro Dios, como así
también con los que no están hoy aquí con nosotros,
Mi Espíritu permanece en medio de vosotros se refiere que aun el espíritu de profecía seguirá estando en el pueblo.
no temáis Y no deben temer de los demás pueblos que los hostigan, calumnian y amenazan, pues Dios los protegerá, tal como no dejó que los egipcios o demás pueblos del desierto puedan dañarlos.
Don Isaac Abarbanel, dice que lo que Dios les quiere transmitir al pueblo es que no es la ostentación, la grandeza o la belleza de la construcción del Templo lo importante, sino la fidelidad del pueblo hacia Dios, a Sus caminos y Sus mandamientos
pues ese es el objetivo principal del santuario, y de esa forma Dios morará entre ellos y se comunicará con Su pueblo, instruyéndolos en el camino correcto por medio del espíritu de profecía que él infundirá en Sus profetas. De esta forma todos
aquellos que se apenaban por la pequeñez de este Templo en comparación con el anterior, sabrán que no es eso lo importante, sino sus actos son los que dictaminarán la cercanía a Dios.
Jagai 2 Versículo 6
"Porque así dice el Señor de los Ejércitos: un poco más, Yo haré temblar los cielos y la tierra, el mar y la tierra firme."
Versículo 6:
Este versículo fue interpretado de distintas formas por los comentaristas, a pesar que son diametralmente opuestas, no se contradicen y es factible que el versículo haga referencia a todas ellas.
Acorde a la opinión de Daat Mikra, se trata de cambios estructurales en el orden mundial, lo que llevará al día del juicio final de las naciones.
Rashí, en cambio, sostiene que se trata que el imperio Persa está al borde de su fin, que pronto será derrotado por el imperio Griego quien impondrá un nuevo orden en el mundo. Y, aun así, el imperio griego caerá ante los Macabeos.
los cielos y la tierra, el mar y la tierra firme para que todos sepan que es Dios el que controla todo, los cielos, los mares y la tierra.
Otros comentaristas como Metzudat David, dice que se trata de que este segundo Templo, no se mantendrá para la eternidad, sino que también será destruido y que los enemigos que lo destruirán (los romanos), vendrán desde todos lados.
Radak dice que se refiere a que este segundo Templo será esplendoroso, ya sea por lo que sucederá en la época de los Macabeos o por la grandeza y fama que alcanzará en la época de Herodes.
Jagai 2 Versículo 7
"Y haré temblar a todas las naciones; vendrán entonces los tesoros de todas las naciones, y Yo llenaré de gloria esta casa dice el Señor de los Ejércitos."
Versículo 7:
Los comentaristas sostienen que este versículo hace alusión a la guerra de Gog y Magog, la guerra del final de los días, en donde todas las naciones lucharán unas contra las otras y sobrevendrá una gran calamidad, entonces surgirá el pueblo de Israel
y comenzará la época mesiánica y el Templo de Jerusalem surgirá con toda su Gloria.
El comentarista Maharí Kera, dice que se refiere a la época de Alejandro Magno que destruyó a los imperios anteriores y al llegar frente a Jerusalem para conquistarla, tuvo una visión en que se le apareció una figura similar a la del sumo sacerdote,
y que representaba al ángel que lo protegía. Cuando finalmente llega ante el Templo y se dispone a destruirlo, al ver al sumo sacerdote con sus ropajes, inmediatamente le vino a la mente la visión del ángel que tuvo y se negó a destruir la ciudad
y el Templo, en su lugar, quiso construir una estatua de oro puro, para que sea colocada en el altar del Templo; entonces los sacerdotes le explicaron que para el judaísmo eso sería una afrenta y no podían permitirlo en el Templo del Altísimo,
entonces ordenó que todo ese oro de la estatua se done al Templo para que se continúe con el rito judío y a cambio de eso, en reconocimiento el pueblo de Israel llamó a todos los varones nacidos en ese año con el nombre de Alejandro, en honor
a Alejandro Magno.
Yo
llenaré de gloria esta casa dice el Señor de los Ejércitos Los sabios del Talmud, aseveran que la presencia Divina no habitó en el segundo Templo como lo había hecho en el primero, en el cual la presencia de Dios se manifestaba mediante 10 milagros
que ocurrían a diario en el Templo, tal como dice en el Pirké Avot 5:5 Diez milagros les ocurrían a nuestros padres en el Templo [de Jerusalem]:
1)
Nunca una mujer abortó a causa del olor de la carne consagrada.
2)
Jamás la carne consagrada se pudrió.
3)
Nunca tuvo una polución nocturna el sumo sacerdote en Yom Kipur.
4)
Nunca se vio ni una mosca en la zona de las ofrendas.
5)
Jamás se encontró algo que pudiera descalificarlos ritualmente en el Omer o en los dos panes, o en el pan de la proposición (Lejem Hapanim).
6)
La lluvia nunca apagó el fuego del altar.
7)
El viento no inclinaba la columna de humo [que se alzaba del fuego] del altar. Como sabes, el altar, estaba ubicado en
el medio de la explanada del Templo y estaba completamente al descubierto hacia
el cielo, y a pesar de ello, las lluvias nunca apagaban el fuego del altar, ni
el viento inclinaba la columna de humo que ascendía de las ofrendas, ya que, en
el momento de la ofrenda, el viento cesaba.
8)
La gente [en el Templo] estaban apretujados cuando estaban de pie, pero se prosternaban espaciosamente. Si bien en la explanada del Templo,
cada uno estaba parado pegado a su compañero, en el omento de prosternarse no
se apretujaban unos a los otros, a causa del gran temor y respeto que imperaba
en aquel lugar.
9)
Las víboras o los escorpiones nunca dañaron a alguien en Jerusalem.
10)
Jamás un hombre le dijo a su prójimo: “No encuentro sitio para pernoctar en Jerusalem.”
Otro punto más que los sabios resaltan, es que luego de la destrucción del primer Templo ya no hubo más profetas ni profecías durante el segundo Templo, lo que denotaba un distanciamiento por parte de Dios.
Si bien estos diez milagros ya no ocurrían en el segundo Templo, por lo cual la presencia de Dios no era tan palpable, no obstante, en el segundo Templo también ocurrieron milagros, aunque no de la magnitud y perseverancia con las que se vieron
en el primero, y estos son que en el segundo Templo jamás se apagó la llama del brazo más oriental de la menorá. También en el segundo Templo es que ocurrió el milagro del aceite de Janucá en el cual el fuego de la Menorá ardió durante 8 días
con una cantidad de aceite que alcanzaba solo para un solo día.
Si bien en el segundo Templo ya no hubo profecía, lo que sí hubo fue Ruaj Hakodesh es decir, inspiración Divina; que si bien no es el mismo grado que el de la profecía, sino mucho menor, no obstante es algo.
De todo esto vemos, que si bien en el segundo Templo la presencia Divina no fue tan manifiesta como lo fue durante el primero, no obstante, algo pequeño aun continuaba allí.
Don Isaac Abarbanel aborda la explicación de este versículo haciendo una extensa crítica y mostrando los errores de los cristianos al tomar este versículo como una prueba de sus teorías sobre su falso mesías. De esta forma, Abarbanel plantea cuatro
puntos por los cuales es imposible la falacia de interpretar este versículo como lo hacen los no judíos.
a.
Ellos sostienen que al decir: un poco más, Yo haré temblar los cielos y la
tierra, el mar y la tierra firme se refiere al surgimiento inminente de su falso mesías. Sobre esto cuestiona Abarbanel, que desde que fue dicho este versículo hasta el surgimiento del creador del cristianismo pasaron mas de 400 años, eso no es
precisamente un poco más como dice el versículo, sino más bien dentro de mucho. Más aun, cuando los mismos cristianos al explicar el versículo de Mijá 4:1 cuando habla del final de los días, ellos dicen que se refiere a los
días de su falso mesías, y los llamó al final de
los días porque desde que fue dicho por el profeta Mijá hasta el surgimiento de su religión, pasarían más de 400 o 500 años, entonces, ¿Cómo es posible que ese mismo período de tiempo en un lugar sea considerado tan lejano hasta ser denominado el
final de los días mientras que en otro lado ese mismo período de tiempo es llamado un poco más?
b.
Otro problema que tienen los cristianos es que esto que está planteando aquí Jagai es lo mismo que dice más adelante en el versículo 21: Habla a Zerubabel,
gobernador de Yehudá, diciendo: Yo haré
temblar los cielos y la tierra, y volcaré el trono de los reinos y
destruiré el poder de los reinos de las naciones; y volcaré el carro y a los
que montan en él, y caerán los caballos y sus jinetes, cada uno por la espada
de su hermano. En aquel día declara el Señor de los Ejércitos te tomaré a
ti, Zerubabel, hijo de Shealtiel, siervo mío declara el Señor y te pondré como
anillo de sello, porque Yo te he escogido declara el Señor de los Ejército.Esto nos demuestra en forma clara e inequívoca, que
ese gran temblor que el profeta menciona 2 veces una en nuestro versículo y otra vez en el versículo 21, se está refiriendo a una misma cosa, y que ambos tienen a Zerubabel como protagonista y no a su falso mesías.
c.
Con respecto a lo que dice en el versículo 9, que continúa con esta misma profecía, allí dice: en este lugar daré paz declara el Señor de los Ejércitos (quedando claro que cuando dice: en este lugar,
se refiere a Jerusalem) esto es muy extraño, pues precisamente desde el momento en que nació su falso mesías no hubo paz en Jerusalem, más bien al contrario, hubo destrucción, desolación y guerras, por lo tanto ¿Cómo se cumplió lo que dice: en este
lugar daré paz declara el Señor de los Ejércitos?
d.
Otro punto importante que hay que destacar y que contradice la postra cristiana, es que acorde a todos los profetas hebreos, incluyendo a Jagai, la época mesiánica de paz, se debe a que en ese tiempo ya no habrá más guerras
porque todos los pueblos sabrán y conocerán a Dios, no a que habrá más divisiones y más religiones que se oponen unas a otras, como ocurrió desde que surgió su falso profeta.
Luego de descartar la descabellada interpretación que hacen los cristianos de este versículo, continúa Abarbanel diciendo, que necesariamente la interpretación de este versículo no debe situarse en los días del segundo Templo, sino al final de los
días. Y lo que dice: un poco más se refiere a que este segundo Templo, si bien durará un poco más que el primero (pues el primero estuvo en pie aproximadamente 410 años mientras que el segundo se mantuvo unos 420 años, es decir 10
años más que el anterior) también será destruido y habrá una gran desolación en Jerusalem, hasta el punto que los cielos y la tierra temblarán, pero luego de eso, con la avenida del tercer Templo, ahí todos los pueblos caerán ante el pueblo de
Dios, Y haré
temblar a todas las naciones y entonces ese tercer Templo estará lleno de gloria, tal como dice en este versículo el profeta.
Jagai 2 Versículo 8
"Mía es la plata y Mío es el oro declara el Señor de los Ejércitos."
Versículo 8:
Daat Mikra explica que los demás pueblos retornaran todo el oro y los materiales preciosos que robaron de los tesoros del Templo.
Los demás comentaristas aseveran que se refiere a que Dios hará que los demás pueblos hagan generosas contribuciones o de alguna u otra forma Dios hará que el oro y la plata abunden en el Templo.
Malvim dice, que en aquel día las demás naciones comprenderán que todo pertenece a Dios.
Jagai 2 Versículo 9
"La gloria postrera de esta casa será mayor que la primera dice el Señor de los Ejércitos y en este lugar daré paz declara el Señor de los Ejércitos."
Versículo 9:
Entre los comentaristas hay quienes dicen a que se refiere que este segundo Templo estará más tiempo en pie que el primero, que duró 410 años, mientras que el segundo se mantuvo 420 años.
La gloria postrera Otros sabios, como Abarbanel, sostienen que esto se refiere al tercer Templo y no al segundo, es por eso que dice: La gloria postrera y no dice: la gloria
segunda, pues no se refiere al segundo Templo, sino al que vendrá después, el último, y ahí sí la gloria de aquella construcción será mucho mayor que la de las anteriores.
El motivo por el cual repite dos veces el Nombre de Dios en el mismo versículo, es porque se trata de dos temas: por un lado, la afirmación de la primera parte del versículo, y por el otro el augurio de paz que reinará en Jerusalem. Ambos serán verdad,
pues así lo dice Dios.
Jagai 2 Versículo 10
"El día veinticuatro del mes noveno, en el año segundo de Darío, vino la palabra del Señor al profeta Jagai, diciendo:"
Versículo 10:
Esta es la cuarta profecía que le adviene al profeta Jagai.
Corresponde al día 24 del mes de Kislev, tal como dice en Ezra 3:10-13.
El comentarista Radak dice, que si bien comenzaron a preparar y juntar todos los materiales a partir del 24 del mes sexto (como dice en el versículo 15 del capítulo 1), que es el mes de Elul, no fue, sino hasta en el día 24 del noveno mes que comenzaron
a construir y ese mismo día fue la palabra de Dios a Jagai para que le pregunte a los cohanim.
A pesar que desde unos años atrás ya habían reedificado el altar, como vemos de Ezra capítulo 3; en este día se inauguró, y al otro día comenzaron a hacer las ofrendas diarias, que ocurrió el día 25 de Kislev. Aproximadamente unos 200 años después,
un 25 de Kislev, el emperador griego Antiokus profana ese mismo altar con el sacrificio de un cerdo sobre él. Pero finalmente, y también un 25 de Kislev, se vuelve a reinaugurar el santuario, en la fiesta de Janucá.
Cabe recalcar, que, en la tierra de Israel, aproximadamente el 25 de Kislev (que corresponde a fines del mes de diciembre) es a partir de esta fecha que los días comienzan a alargarse, y habrá más horas de luz. ¿Quién dispuso que esto fuera así? Fue
Dios, cuando estableció las estaciones del año, y lo hizo precisamente en esa fecha, pues es cuando se inaugurará el altar (o tal vez por eso lo inauguraron en esa fecha) También en la Tora, la palabra hebrea OR es la palabra número 25
desde el comienzo de Bereshit, y figura en el tercer versículo, tal como el 25 de Kislev que es el tercer mes desde Rosh Hashaná.
Jagai 2 Versículo 11
"Así dice el Señor de los Ejércitos: Pide ahora instrucción a los sacerdotes:"
Versículo 11:
Los sacerdotes eran los encargados de la transmisión y enseñanza de la Tora, tal como dice en Debarim 17:8-11 Si
un caso fuera demasiado difícil para que puedas juzgar, como entre una clase de
homicidio y otra, entre un de pleito otro, o entre una clase de asalto y otra,
siendo casos de litigio en tus puertas , te levantarás y subirás al lugar que
el Eterno, tu Dios, escoja, y vendrás al cohen, al Leví o al juez
que oficie en aquellos días, e inquirirás de ellos, y ellos te declararán la
sentencia del caso. Y harás conforme a los términos del
fallo que te declaren desde aquel lugar que el Eterno escoja; y cuidarás de
observar todo lo que ellos te enseñen. Según los términos de la ley
que ellos te enseñen, y según la sentencia que te declaren, así harás; no te
apartarás a la derecha ni a la izquierda de la palabra que ellos te
declaren.
Jagai 2 Versículo 12
"Si alguno lleva carne consagrada en la falda de su vestidura, y toca con su falda pan, alimento cocido, vino, aceite o cualquier otro alimento, ¿quedará éste consagrado? Y los sacerdotes respondieron, y dijeron: No."
Versículo 12:
Muchos de los comentaristas opinan que se trataba de una pregunta evaluativa, para corroborar si los cohanim eran expertos en las leyes de pureza e impureza concernientes al santuario o no.
Otros tratan de ver un sentido más profundo, pues ese detalle no era tan trascendente como para que sea escrito en el TANAJ.
En ese sentido, escriben Abarbanel y Malvim, que estas dos preguntas que el profeta les hace a los cohanim en este versículo y el próximo, en realidad, se trata de una metáfora, pues el pueblo estaba tranquilo y se conformaba con la idea de no tener
aun el Templo reconstruido, pues disponían del altar que ya habían inaugurado, tal como se relata en el libro de Ezra capítulo 3, y con eso ya les bastaba pues consideraban que las ofrendas que brindaban sobre el altar ya alcanzaba para que Dios
more entre ellos y la santidad del altar los alcance también a ellos.
Es por eso que el profeta en esta primer pregunta les trae una analogía de una carne que fue consagrada, es decir que tiene un grado de pureza alto, y que la transportaba envuelta en sus vestiduras, les pregunta si, por el solo hecho de que la ropa
contenga envuelta la carne consagrada entonces, ¿cualquier cosa que tocare con la punta de la tela de sus vestiduras automáticamente se volvería santo y consagrado pues se consideraría que la carne consagrada que estaba en sus ropas transmitía
la santidad por medio de la ropa a todo lo que esta tocare o no?
Lo que el profeta les está queriendo transmitir, es que no deberían engañarse y suponer que, por el solo hecho de poseer el altar, que estaba en la punta del Templo (tal como la punta de la ropa que trajo en el ejemplo), con eso ya todas sus necesidades
estaban cubiertas, pues podían brindar sobre él todas las ofrendas que la Tora exigía y con eso lograr que Dios habite entre medio de ellos y que su santidad los eleve. En realidad, eso no era así, pues el altar no podía transmitirles eso, tal
como un pedazo de carne consagrada y envuelta en tela, no podía traspasar su santidad a todo lo que tocara su envoltura.
Jagai 2 Versículo 13
"Y dijo Jagai: Si alguno, que estuviera impuro por el contacto con un cadáver, toca cualquiera de estas cosas, ¿quedará impura? Respondieron los sacerdotes, y dijeron: Quedará impura."
Versículo 13: Y dijo
Jagai: Si alguno, que estuviera impuro por el contacto con un cadáver, toca
cualquiera de estas cosas, ¿quedará impura? Respondieron los sacerdotes, y dijeron:
Quedará impura.
Ahora, el profeta aborda este mismo tema, pero desde el aspecto inverso. Lo que les quiere demostrar, es que estar en el lado opuesto, el de la impureza, la oscuridad, la lejanía de Dios, es algo relativamente más fácil, pues vemos que el solo contacto
ya lo deja en estado de impureza, no obstante, con la santidad no ocurre así, el mero contacto no hace que ya sea puro.
Análogamente, no deben conformarse y contentarse con disponer solamente del altar y prescindir del Templo, suponiendo que es lo mismo, sino que deben ser conscientes de que la carencia del Templo es lo que les ocasiona que Dios no esté entre ellos
y que Su bendición no los alcance, es por eso que, tal como dijo antes, lo que siembran no les alcanza ni los sacía.
Jagai 2 Versículo 14
"Entonces volvió a hablar Jagai y dijo: Así es este pueblo y así es esta nación delante de Mí declara el Señor y así es toda obra de sus manos; y lo que allí ofrecen, impuro es."
Versículo 14:
El comentarista Malvim, recalca que el profeta les está recriminando 3 cosas:
1)
Así es
este pueblo y así es esta nación, cuando dice: pueblo se refiere a los cohanim, y cuando dice: nación se refiere a todo el pueblo de Israel. Es decir, no solo el pueblo piensa así, sino también todos los cohanim, ningún de ellos
ve imperiosa la necesidad de construir el Templo ni los entusiasma tanto la idea; tal coma había dicho antes en el capítulo 1 versículo 2: “No ha llegado el tiempo, el tiempo de que la casa del Señor sea
reedificada"
2)
así es
toda obra de sus manos; continua Malvim diciendo, que para el pueblo y los cohanim, aparentemente es toda una cuestión técnica y automática, un mero acto, sin importar la intención o lo que piensan por dentro. Es todo superficial, de las manos
para afuera. Pues la santidad es algo mucho más espiritual, no basta con meras obras superficiales. No obstante, la impureza y la bajeza, sí se adquieren aun con actos superficiales. No deberían ser meros actos de sus manos, sino, más bien, obras
de sus corazones.
3)
y lo que
allí ofrecen, impuro es por ser que no lo ofrecen con todo su corazón, sino que se trata de un acto meramente exterior, lo que ofrecen allí, en forma técnica, eso no es aceptado por Dios, pues lo considera impuro.
Con esto Dios les está demostrando que aun no se han purificado para apegarse a la santidad de Dios y que deben construir un santuario y un altar espiritual en el corazón de la ciudad sagrada, en medio del pueblo, para que sea la corona de sus cabezas,
de sus pensamientos y sus sentimientos.
Jagai 2 Versículo 15
"Ahora pues, de hoy en adelante prestad atención bien en esto: antes que se pusieran piedra sobre piedra en el Templo del Señor,"
Versículo 15:
Continúa Malvim diciendo que, además de que Dios pretende que presten atención a la manera en que Dios los ha estado amonestando y castigando, deben percatarse de aquí en adelante, que, desde el momento en que han comenzado a construir el Templo,
Dios se ha tornado hacia ellos brindándoles Su bendición y bienestar.
Otro punto que les insinúa aquí, es que antes de que comiencen a construir, no lo hagan como si se tratase de un acto meramente exterior y material, sino que deben hacerlo poniendo todo su corazón, debía ser un acto del alma no meramente del cuerpo
Jagai 2 Versículo 16
"en aquel tiempo, venía alguno a un fardo de veinte medidas, y había solo diez; venía alguno al lagar para sacar cincuenta cántaros, y había solo veinte."
Versículo 16:
Pues anteriormente, antes que construyan el Templo Dios no estaba con ellos y no tenían bendición en las obras de sus manos, así en una cosecha en que cada montículo de cereal debería contener por lo menos 20 medidas, daba solo 10, menos de la mitad
de lo normal. Lo mismo sucedía con el vino en el lagar. Todo esto no era casualidad, sino porque Dios no estaba entre ellos.
Jagai 2 Versículo 17
"Os herí con viento abrasador, con sequedad y con granizo en toda obra de vuestras manos; pero ninguno de vosotros se volvió a Mí declara el Señor."
Versículo 17:
Daat Mikra dice que cada una de estas cosas iba dañando la cosecha en las distintas etapas. Así, el viento abrasador causaba que las semillas se vuelen y no se asienten en los surcos de la tierra arada.
La sequedad causaba que los tallos se marchiten y que no salgan los granos ni los frutos.
Y por último, el granizo quebraba los cereales, las ramas o dañaba los frutos.
pero ninguno de vosotros se volvió a Mí declara el
Señor A pesar de todo ello, dice Abarbanel, ninguno de ustedes prestó atención a que no era producto del azar o la casualidad, sino que era Dios el que los castigaba de esa forma, y que lo más lógico entonces hubiera sido volver a Dios y Sus caminos,
pero no lo hicieron.
No obstante, a partir de ahora, en que van a construir el Templo, ya no volverá a ser así.
Jagai 2 Versículo 18
"Pero considerad bien esto desde hoy en adelante, desde el día veinticuatro del mes noveno; desde el día en que se pusieron los cimientos del Templo del Señor, considerad bien:"
Versículo 18:
Dios les dice que presten atención a partir de la fecha del 25 de Kislev, pues a partir de ese día podrán apreciar un cambio drástico. Los frutos típicos de la tierra de Israel son: uva, granada, dátil, higo y olivo; los primeros 4 maduran en la época
de sucot (setiembre), mientras que el olivo es el que más tarde sale, aproximadamente en diciembre, es por eso que el Talmud dictamina que las primicias de los frutos se podían traer hasta el día 25 de Kislev, pues es cuando maduraban los últimos
frutos típicos de la tierra de Israel: el olivo. A partir de allí, ya terminaba la cosecha de ese año. Es por eso que Dios les dice que presten atención a ese día, pues a partir de allí, es decir, la cosecha del próximo año, será completamente
distinta.
El comentarista Metzudat David, dice que lo que Dios pretende de ellos es que a partir que el Templo está construido, o en construcción, su actitud debe ser otra. No es lo mismo actuar inapropiadamente delante del rey que hacerlo cuando el rey no
está.
Es interesante recalcar que el rabino Ben Ish Jai, aconsejaba que todos los 24 de Kislev se leyera este capítulo del profeta Jagai, pues en él se habla de la bendición que Dios enviará a Su pueblo y así, si el pueblo nota que no hay bendición en las
obras de sus manos, este capítulo del profeta Jagai, les recordará que ese se debe a sus actos y que deben volver a Dios.
Jagai 2 Versículo 19
"¿Acaso hay aun semilla en el granero? Todavía la vid, la higuera, la granada y el olivo no han dado fruto; pero desde hoy Yo os bendeciré."
Versículo 19:
Se refiere a que a casusa de lo poco que se cosechaba, no quedaba nada en el granero, pues todo se usaba para sembrar para la nueva cosecha.
No obstante, a partir de ese día, las cosas serán distintas, pues Dios ordenará Su bendición.
Jagai 2 Versículo 20
"Y la palabra del Señor vino por segunda vez a Jagai, el día veinticuatro del mes, diciendo:"
Versículo 20:
Esta es la quinta profecía de Jagai.
Acorde a la opinión de los comentaristas, el profeta Jagai tuvo estas dos profecías en el mismo día. El motivo por el cual lo separa en dos profecías y no lo dice todo en una, es porque esta segunda es específicamente para Zerubabel.
Jagai 2 Versículo 21
"Habla a Zerubabel, gobernador de Yehudá, diciendo: Yo haré temblar los cielos y la tierra,"
Versículo 21:
Radak dice que esto se refiere a las guerras que habrá entre los imperios de Grecia y de Persia. Pero todo eso no afectará a Zerubabel y a Yehudá.
Malvim, en cambio dice que en realidad esto hace referencia a lo que dijo antes en el versículo 6, y lo repite ahora, porque con respecto a Zerubabel, Dios le había vaticinado que será el rey de Israel, no obstante, por ser que aquella generación
no tuvo el mérito suficiente, pues la gran mayoría no regresó a Israel, sino que se quedó en Babilonia, entonces la profecía de que sería rey, no será en sus días.
Jagai 2 Versículo 22
"y volcaré el trono de los reinos y destruiré el poder de los reinos de las naciones; y volcaré el carro y a los que montan en él, y caerán los caballos y sus jinetes, cada uno por la espada de su hermano."
Versículo 22:
Daat Mikra sostiene que cuando dice: el poder de
los reinos se refiere al imperio persa, que gobernaba sobre varios tronos y naciones. Lo que el profeta está vislumbrando y vaticinando, es una época de rebeldía y traiciones dentro del imperio persa.
Jagai 2 Versículo 23
"En aquel día declara el Señor de los Ejércitos te tomaré a ti, Zerubabel, hijo de Shealtiel, siervo mío declara el Señor y te pondré como anillo de sello, porque Yo te he escogido declara el Señor de los Ejército."
Versículo 23:
Don Isaac Abarbanel, se extiende bastante en este versículo pues a pesar de haber profetizado que el imperio persa caerá, eso no afectará el rango de Zerubabel.
Y lo que el profeta Jagai le dice es que este segundo Templo no durará para siempre, que no ha llegado aun la redención final, y que el rey que finalmente reinará en Yehuda cuando llegue la redención final, será un descendiente de Zerubabel, de la
dinastía de David.
El motivo por el cual Dios le revela todo esto a Zerubabel, acorde a la opinión de Abarbanel, es para consolarlo y hablarle al corazón, que si bien la situación del pueblo y la geopolítica de la época hacen imposible que sea el rey de Yehuda, no obstante,
al final de los días, cuando sea el juicio final y las naciones luchen unas contra otras, entonces el pueblo de Israel será juntado desde los cuatro rincones de la tierra y llevados a Israel, entonces, reinará uno de los descendientes de
Zerubabel sobre el pueblo de Dios; a eso es lo que se refiere cuando dice: te pondré como
anillo de sello y a pesar que será un descendiente suyo y no él mismo, vemos que en las escrituras suele expresarse así, tal como dice en Yejeskel 37:25: y David, Mi siervo, reinará sobre ellos para siempre y es claro allí que se refiere
a la descendencia de David, pues él había fallecido hacía muchos años.
Los sabios del Talmud dijeron acerca de este versículo: Observa cuán grande es la fuerza del que se arrepiente sinceramente, que es capaz de anular una maldición y un juramento; pues está escrito: Por
Mi vida, dice el Eterno, si Keniahu hijo de Yoiakim, rey de Yehudá, por más que
esté como anillo en Mi mano, de allí lo arrojaré y lo destituiré (Irmiahu 22:24), y está escrito en nuestro versículo: En aquel día, declara el
Señor de los Ejércitos, te tomaré a ti, Zerubabel, vemos claramente que se ha anulado ese decreto, pues tal como se ve de Dibre Hayamim I 3:17 Zerubabel era nieto de Keniahu.
como anillo de sello Radak dice que, así como el anillo de los nobles era lo que se utilizaba para sellar los documentos importantes, y por ende nunca se desprendía el noble de su anillo ni de día ni de noche, así Dios le dice a Zerubabel
que no lo alejará de Él y lo protegerá en todo momento.
Si bien esta profecía no se cumplió, a pesar que era una profecía sobre cosas buenas que iban a acaecerle al pueblo y tal como dice Rambam en Hiljot Isode Hatora, las profecías sobre cosas buenas que Dios dice por intermedio de Sus profetas, nunca
se anulan, en este caso, señalan los sabios, era una profecía que tenía un punto como condición, y era que el pueblo de Israel regrese a la tierra prometida, o al menos la mayoría del pueblo, pues no podía ser rey de un reino en donde la mayoría
de ese pueblo no está allí. Tal vez ese es el motivo por el cual, una vez que se terminó de construir el Templo, Zerubabel vuelve a Babilonia, para convencer al resto de sus hermanos que vuelvan a la tierra de Israel, pues dentro de poco tiempo
el imperio persa caerá, y por eso no tienen para qué quedarse allí. Pero tal como ocurre hoy en día, los judíos prefieren quedarse en la diáspora (tal vez esperando una salvación milagrosa) y no regresan por sus propios medios cuando tienen la
posibilidad de hacerlo. Es lo que el libro Kusarí dice en nombre del Midrash Shir Hashirim: en el versículo que dice: la voz de mi amado llama a la
puerta… se refiere a Dios que por intermedio del rey Koresh (Ciro el grande) los llama para que regresen, pero tal como continua el versículo en Shir Hashirim, el pueblo no se levantó no se incorporó inmediatamente ante el llamado de Dios, sino que
se demoró y prefirió quedarse en sus aposentos, hasta que cuando por fin se decide a levantarse, ya era tarde… Dios se había marchado; asi les ocurrió a los judíos de la diáspora de Babel, se retrasaron y perdieron la oportunidad histórica de
ser redimidos completamente y se perdió la oportunidad. Hasta aquí el Kusarí. Quiera Dios, inspirarnos y darnos la valentía para que no perdamos la oportunidad cuando esta se nos presente.
Jagai 2 Versículo 1
El mes séptimo corresponde al mes de Tishrei, y el día 21 es el último día de la fiesta de sucot, lo que se conoce en el calendario hebreo como el día de Hoshaná Rabba, era un día de suma alegría en el Templo.
Acorde a la opinión de Don Isaac Abarbanel, esta es la tercera profecía de Jagai.
Jagai 2 Versículo 2
Tal como dijimos en versículo 1 del capítulo anterior, Zerubabel y Ieshúa, son los líderes que deben mover al pueblo y por ser que sobre ellos recaía la difícil tarea de soportar la presión de los demás pueblos, las amenazas y las calumnias que se le decían al rey, (como explicaremos más adelante en el comentario del versículo 4) es por ello que se dirige a ellos en particular, además del resto de pueblo.
Jagai 2 Versículo 3
En el libro de Ezra capítulo 3, versículo 12 dice: Pero muchos de los sacerdotes y de los Leviim y de los jefes de las casas paternas, ancianos que habían visto el primer Templo, viendo fundar esta casa, lloraban en voz alta, mientras muchos otros daban grandes gritos de alegría. Todos aquellos que no habían tenido la posibilidad de ver nunca en su vida el Santuario de Dios, estaban contentos y felices de poder haber llegado a ese momento y tener el mérito de ver que el Templo de Dios se ha levantado nuevamente y el servicio Divino continuaba, en el lugar y la forma en que lo prescribió la Tora. Pero por otro lado los sabios dicen que el motivo por el que la generación mayor lloraba, era porque ellos pudieron contemplar la grandeza del Templo anterior, y al observar la construcción de este segundo Templo, pudieron percatarse que era mucho menos esplendoroso que el anterior y por ello se entristecían, se lamentaban y consideraban que era mejor no haberlo construido…
Jagai 2 Versículo 4
En el libro de Ezra 5:3 nos cuenta un poco mas de los detalles que ocurrieron en aquella época y las presiones a las que fueron sometidos Zerubabel e Ieshúa: En aquel tiempo vino a ellos Tatenay, gobernador del otro lado del río, y Shetar Boznai y sus compañeros, y así les dijeron así: ¿Quién os ha dado orden para edificar esta casa, y concluirla?
Más aun, en el capítulo 4:12-15 nos cuenta más acerca de las difamaciones contra los judíos y cómo trataban de despertar la ira del rey hacia los judíos: Sea notorio al rey, que los judíos que subieron de tí a nosotros, han venido a nosotros a Jerusalem; la ciudad mala y rebelde, y la están reconstruyendo y han erigido murallas; y están colocando los cimientos. Sepa ahora el rey, que, si aquella ciudad fuere reedificada, y los muros fueren erigidos, no han de pagar tributo, impuesto o renta alguna, y los ingresos del rey se perjudicarán. Por ser que somos súbditos del palacio del rey, nos disgusta ver que el rey sea menospreciado; es por eso que hemos enviado y lo hemos hecho saber al rey. Como es de imaginar este tipo de mensajes exasperaban al rey y todo el pueblo de Israel que habitaba en Jerusalem bajo la autoridad de Zerubabel estaban en peligro, y tal vez el mismo gobernador Zerubabel corría el riesgo de ser desplazado de su puesto pues podría considerarse que no era idóneo para ese cargo, pues no podía contener a los judíos que estaban buscando revelarse al rey.
Por todo esto constantemente precisaban Zerubabel y los lideres que Dios les brinde apoyo y los aliente a seguir adelante con la obra, sin temer; tal como dice en Ezra: 5:2 Entonces se levantaron Zerubabel hijo de Shealtiel, y Ieshua hijo de Iotzadac; y comenzaron a edificar la casa de Dios que estaba en Jerusalem; y con ellos los profetas de Dios ayudándoles
El comentarista Daat Mikra, sostiene que repite tres veces la frase: palabra del Señor porque cada uno era importante por sí mismo, independientemente del otro y precisaba un fortalecimiento individual y personalizado por parte de Dios.
Pero la orden para todos era básicamente la misma, debían esforzarse y continuar la obra sin temer de los pueblos hostiles que los rodeaban y trataban de impedir la construcción, por un lado, Zerubabel debería tener la valentía de no escucharlos y ser perseverante, por eso para él le dice el profeta Jagai que esa es la palabra del Señor, es decir Su voluntad.
Por otro lado, el pueblo y el sumo sacerdote, aun viendo la perversidad y los malignos planes de los enemigos, deberían confiar en su líder y seguirlo en la tarea de la reconstrucción, es por eso que Jagai también les debe informar que esa es la voluntad de Dios. Por último y no menos importante, es que se esperaba en general de todos ellos, que se esfuercen y hagan la obra con fuerza y entusiasmo, es por eso que vuelve a repetir: palabra del Señor de los Ejércitos
porque Yo estoy con vosotros El comentarista Metzudat David, agrega, que se refiere a que, mediante la construcción del Templo, y a pesar que no se asemeje a la grandeza y gloria del primer Templo, de todas formas Dios estará con ellos brindándoles Su protección y Su bendición haciendo que prosperen, pues eso es lo principal y no el esplendor material del Templo, pues esa construcción es solo un medio para apegarse a Dios y aquellos que se apegan a Él gozan de Su bendición y ésta última es lo importante, no la gloria y el honor de la edificación.
Jagai 2 Versículo 5
El comentarista Daat Mikra, dice que se refiere a lo que está escrito en Shemot 25:8 Me haréis un santuario y habitaré en medio de ustedes de ese versículo se puede ver claramente que para que Dios habite entre el pueblo, es condición que se construya un santuario para Él.
Otros, como Rashí, sostienen que se refiere al cumplimiento de la Tora, que es el pacto que Dios hizo con el pueblo cuando salieron de Egipto, que si el pueblo iría en Sus caminos, ellos serían una nación consagrada y pueblo de Dios y Él estaría con ellos, cuidándolos con una providencia especial.
Conforme a la promesa que os hice cuando salisteis de Egipto Radak dice que se refiere a lo que dice Moshé en la Tora Debarim 29:10 Todos vosotros estáis hoy en presencia del Eterno, vuestro Dios: vuestros jefes, vuestras tribus, vuestros ancianos y vuestros oficiales, todos los hombres de Israel, vuestros pequeños, vuestras mujeres, y el forastero que está dentro de tus campamentos, desde tu leñador hasta el aguatero, para que entres en el pacto con el Eterno, tu Dios, y en Su juramento que el Eterno, tu Dios hace hoy contigo, a fin de establecerte hoy como Su pueblo y que Él sea tu Dios, tal como te lo ha dicho y como lo juró a tus padres Abraham, Itzjak y Yaacob. Y no hago sólo con vosotros este pacto y este juramento, sino también con los que están hoy aquí con nosotros en la presencia del Eterno, nuestro Dios, como así también con los que no están hoy aquí con nosotros,
Mi Espíritu permanece en medio de vosotros se refiere que aun el espíritu de profecía seguirá estando en el pueblo.
no temáis Y no deben temer de los demás pueblos que los hostigan, calumnian y amenazan, pues Dios los protegerá, tal como no dejó que los egipcios o demás pueblos del desierto puedan dañarlos.
Don Isaac Abarbanel, dice que lo que Dios les quiere transmitir al pueblo es que no es la ostentación, la grandeza o la belleza de la construcción del Templo lo importante, sino la fidelidad del pueblo hacia Dios, a Sus caminos y Sus mandamientos pues ese es el objetivo principal del santuario, y de esa forma Dios morará entre ellos y se comunicará con Su pueblo, instruyéndolos en el camino correcto por medio del espíritu de profecía que él infundirá en Sus profetas. De esta forma todos aquellos que se apenaban por la pequeñez de este Templo en comparación con el anterior, sabrán que no es eso lo importante, sino sus actos son los que dictaminarán la cercanía a Dios.
Jagai 2 Versículo 6
Este versículo fue interpretado de distintas formas por los comentaristas, a pesar que son diametralmente opuestas, no se contradicen y es factible que el versículo haga referencia a todas ellas.
Acorde a la opinión de Daat Mikra, se trata de cambios estructurales en el orden mundial, lo que llevará al día del juicio final de las naciones.
Rashí, en cambio, sostiene que se trata que el imperio Persa está al borde de su fin, que pronto será derrotado por el imperio Griego quien impondrá un nuevo orden en el mundo. Y, aun así, el imperio griego caerá ante los Macabeos.
los cielos y la tierra, el mar y la tierra firme para que todos sepan que es Dios el que controla todo, los cielos, los mares y la tierra.
Otros comentaristas como Metzudat David, dice que se trata de que este segundo Templo, no se mantendrá para la eternidad, sino que también será destruido y que los enemigos que lo destruirán (los romanos), vendrán desde todos lados.
Radak dice que se refiere a que este segundo Templo será esplendoroso, ya sea por lo que sucederá en la época de los Macabeos o por la grandeza y fama que alcanzará en la época de Herodes.
Jagai 2 Versículo 7
Los comentaristas sostienen que este versículo hace alusión a la guerra de Gog y Magog, la guerra del final de los días, en donde todas las naciones lucharán unas contra las otras y sobrevendrá una gran calamidad, entonces surgirá el pueblo de Israel y comenzará la época mesiánica y el Templo de Jerusalem surgirá con toda su Gloria.
El comentarista Maharí Kera, dice que se refiere a la época de Alejandro Magno que destruyó a los imperios anteriores y al llegar frente a Jerusalem para conquistarla, tuvo una visión en que se le apareció una figura similar a la del sumo sacerdote, y que representaba al ángel que lo protegía. Cuando finalmente llega ante el Templo y se dispone a destruirlo, al ver al sumo sacerdote con sus ropajes, inmediatamente le vino a la mente la visión del ángel que tuvo y se negó a destruir la ciudad y el Templo, en su lugar, quiso construir una estatua de oro puro, para que sea colocada en el altar del Templo; entonces los sacerdotes le explicaron que para el judaísmo eso sería una afrenta y no podían permitirlo en el Templo del Altísimo, entonces ordenó que todo ese oro de la estatua se done al Templo para que se continúe con el rito judío y a cambio de eso, en reconocimiento el pueblo de Israel llamó a todos los varones nacidos en ese año con el nombre de Alejandro, en honor a Alejandro Magno.
Yo llenaré de gloria esta casa dice el Señor de los Ejércitos Los sabios del Talmud, aseveran que la presencia Divina no habitó en el segundo Templo como lo había hecho en el primero, en el cual la presencia de Dios se manifestaba mediante 10 milagros que ocurrían a diario en el Templo, tal como dice en el Pirké Avot 5:5 Diez milagros les ocurrían a nuestros padres en el Templo [de Jerusalem]:
1) Nunca una mujer abortó a causa del olor de la carne consagrada.
2) Jamás la carne consagrada se pudrió.
3) Nunca tuvo una polución nocturna el sumo sacerdote en Yom Kipur.
4) Nunca se vio ni una mosca en la zona de las ofrendas.
5) Jamás se encontró algo que pudiera descalificarlos ritualmente en el Omer o en los dos panes, o en el pan de la proposición (Lejem Hapanim).
6) La lluvia nunca apagó el fuego del altar.
7) El viento no inclinaba la columna de humo [que se alzaba del fuego] del altar. Como sabes, el altar, estaba ubicado en el medio de la explanada del Templo y estaba completamente al descubierto hacia el cielo, y a pesar de ello, las lluvias nunca apagaban el fuego del altar, ni el viento inclinaba la columna de humo que ascendía de las ofrendas, ya que, en el momento de la ofrenda, el viento cesaba.
8) La gente [en el Templo] estaban apretujados cuando estaban de pie, pero se prosternaban espaciosamente. Si bien en la explanada del Templo, cada uno estaba parado pegado a su compañero, en el omento de prosternarse no se apretujaban unos a los otros, a causa del gran temor y respeto que imperaba en aquel lugar.
9) Las víboras o los escorpiones nunca dañaron a alguien en Jerusalem.
10) Jamás un hombre le dijo a su prójimo: “No encuentro sitio para pernoctar en Jerusalem.”
Otro punto más que los sabios resaltan, es que luego de la destrucción del primer Templo ya no hubo más profetas ni profecías durante el segundo Templo, lo que denotaba un distanciamiento por parte de Dios.
Si bien estos diez milagros ya no ocurrían en el segundo Templo, por lo cual la presencia de Dios no era tan palpable, no obstante, en el segundo Templo también ocurrieron milagros, aunque no de la magnitud y perseverancia con las que se vieron en el primero, y estos son que en el segundo Templo jamás se apagó la llama del brazo más oriental de la menorá. También en el segundo Templo es que ocurrió el milagro del aceite de Janucá en el cual el fuego de la Menorá ardió durante 8 días con una cantidad de aceite que alcanzaba solo para un solo día.
Si bien en el segundo Templo ya no hubo profecía, lo que sí hubo fue Ruaj Hakodesh es decir, inspiración Divina; que si bien no es el mismo grado que el de la profecía, sino mucho menor, no obstante es algo.
De todo esto vemos, que si bien en el segundo Templo la presencia Divina no fue tan manifiesta como lo fue durante el primero, no obstante, algo pequeño aun continuaba allí.
Don Isaac Abarbanel aborda la explicación de este versículo haciendo una extensa crítica y mostrando los errores de los cristianos al tomar este versículo como una prueba de sus teorías sobre su falso mesías. De esta forma, Abarbanel plantea cuatro puntos por los cuales es imposible la falacia de interpretar este versículo como lo hacen los no judíos.
a. Ellos sostienen que al decir: un poco más, Yo haré temblar los cielos y la tierra, el mar y la tierra firme se refiere al surgimiento inminente de su falso mesías. Sobre esto cuestiona Abarbanel, que desde que fue dicho este versículo hasta el surgimiento del creador del cristianismo pasaron mas de 400 años, eso no es precisamente un poco más como dice el versículo, sino más bien dentro de mucho. Más aun, cuando los mismos cristianos al explicar el versículo de Mijá 4:1 cuando habla del final de los días, ellos dicen que se refiere a los días de su falso mesías, y los llamó al final de los días porque desde que fue dicho por el profeta Mijá hasta el surgimiento de su religión, pasarían más de 400 o 500 años, entonces, ¿Cómo es posible que ese mismo período de tiempo en un lugar sea considerado tan lejano hasta ser denominado el final de los días mientras que en otro lado ese mismo período de tiempo es llamado un poco más?
b. Otro problema que tienen los cristianos es que esto que está planteando aquí Jagai es lo mismo que dice más adelante en el versículo 21: Habla a Zerubabel, gobernador de Yehudá, diciendo: Yo haré temblar los cielos y la tierra, y volcaré el trono de los reinos y destruiré el poder de los reinos de las naciones; y volcaré el carro y a los que montan en él, y caerán los caballos y sus jinetes, cada uno por la espada de su hermano. En aquel día declara el Señor de los Ejércitos te tomaré a ti, Zerubabel, hijo de Shealtiel, siervo mío declara el Señor y te pondré como anillo de sello, porque Yo te he escogido declara el Señor de los Ejército. Esto nos demuestra en forma clara e inequívoca, que ese gran temblor que el profeta menciona 2 veces una en nuestro versículo y otra vez en el versículo 21, se está refiriendo a una misma cosa, y que ambos tienen a Zerubabel como protagonista y no a su falso mesías.
c. Con respecto a lo que dice en el versículo 9, que continúa con esta misma profecía, allí dice: en este lugar daré paz declara el Señor de los Ejércitos (quedando claro que cuando dice: en este lugar, se refiere a Jerusalem) esto es muy extraño, pues precisamente desde el momento en que nació su falso mesías no hubo paz en Jerusalem, más bien al contrario, hubo destrucción, desolación y guerras, por lo tanto ¿Cómo se cumplió lo que dice: en este lugar daré paz declara el Señor de los Ejércitos?
d. Otro punto importante que hay que destacar y que contradice la postra cristiana, es que acorde a todos los profetas hebreos, incluyendo a Jagai, la época mesiánica de paz, se debe a que en ese tiempo ya no habrá más guerras porque todos los pueblos sabrán y conocerán a Dios, no a que habrá más divisiones y más religiones que se oponen unas a otras, como ocurrió desde que surgió su falso profeta.
Luego de descartar la descabellada interpretación que hacen los cristianos de este versículo, continúa Abarbanel diciendo, que necesariamente la interpretación de este versículo no debe situarse en los días del segundo Templo, sino al final de los días. Y lo que dice: un poco más se refiere a que este segundo Templo, si bien durará un poco más que el primero (pues el primero estuvo en pie aproximadamente 410 años mientras que el segundo se mantuvo unos 420 años, es decir 10 años más que el anterior) también será destruido y habrá una gran desolación en Jerusalem, hasta el punto que los cielos y la tierra temblarán, pero luego de eso, con la avenida del tercer Templo, ahí todos los pueblos caerán ante el pueblo de Dios, Y haré temblar a todas las naciones y entonces ese tercer Templo estará lleno de gloria, tal como dice en este versículo el profeta.
Jagai 2 Versículo 8
Daat Mikra explica que los demás pueblos retornaran todo el oro y los materiales preciosos que robaron de los tesoros del Templo.
Los demás comentaristas aseveran que se refiere a que Dios hará que los demás pueblos hagan generosas contribuciones o de alguna u otra forma Dios hará que el oro y la plata abunden en el Templo.
Malvim dice, que en aquel día las demás naciones comprenderán que todo pertenece a Dios.
Jagai 2 Versículo 9
Entre los comentaristas hay quienes dicen a que se refiere que este segundo Templo estará más tiempo en pie que el primero, que duró 410 años, mientras que el segundo se mantuvo 420 años.
La gloria postrera Otros sabios, como Abarbanel, sostienen que esto se refiere al tercer Templo y no al segundo, es por eso que dice: La gloria postrera y no dice: la gloria segunda, pues no se refiere al segundo Templo, sino al que vendrá después, el último, y ahí sí la gloria de aquella construcción será mucho mayor que la de las anteriores.
El motivo por el cual repite dos veces el Nombre de Dios en el mismo versículo, es porque se trata de dos temas: por un lado, la afirmación de la primera parte del versículo, y por el otro el augurio de paz que reinará en Jerusalem. Ambos serán verdad, pues así lo dice Dios.
Jagai 2 Versículo 10
Esta es la cuarta profecía que le adviene al profeta Jagai.
Corresponde al día 24 del mes de Kislev, tal como dice en Ezra 3:10-13.
El comentarista Radak dice, que si bien comenzaron a preparar y juntar todos los materiales a partir del 24 del mes sexto (como dice en el versículo 15 del capítulo 1), que es el mes de Elul, no fue, sino hasta en el día 24 del noveno mes que comenzaron a construir y ese mismo día fue la palabra de Dios a Jagai para que le pregunte a los cohanim.
A pesar que desde unos años atrás ya habían reedificado el altar, como vemos de Ezra capítulo 3; en este día se inauguró, y al otro día comenzaron a hacer las ofrendas diarias, que ocurrió el día 25 de Kislev. Aproximadamente unos 200 años después, un 25 de Kislev, el emperador griego Antiokus profana ese mismo altar con el sacrificio de un cerdo sobre él. Pero finalmente, y también un 25 de Kislev, se vuelve a reinaugurar el santuario, en la fiesta de Janucá.
Cabe recalcar, que, en la tierra de Israel, aproximadamente el 25 de Kislev (que corresponde a fines del mes de diciembre) es a partir de esta fecha que los días comienzan a alargarse, y habrá más horas de luz. ¿Quién dispuso que esto fuera así? Fue Dios, cuando estableció las estaciones del año, y lo hizo precisamente en esa fecha, pues es cuando se inaugurará el altar (o tal vez por eso lo inauguraron en esa fecha) También en la Tora, la palabra hebrea OR es la palabra número 25 desde el comienzo de Bereshit, y figura en el tercer versículo, tal como el 25 de Kislev que es el tercer mes desde Rosh Hashaná.
Jagai 2 Versículo 11
Los sacerdotes eran los encargados de la transmisión y enseñanza de la Tora, tal como dice en Debarim 17:8-11 Si un caso fuera demasiado difícil para que puedas juzgar, como entre una clase de homicidio y otra, entre un de pleito otro, o entre una clase de asalto y otra, siendo casos de litigio en tus puertas , te levantarás y subirás al lugar que el Eterno, tu Dios, escoja, y vendrás al cohen, al Leví o al juez que oficie en aquellos días, e inquirirás de ellos, y ellos te declararán la sentencia del caso. Y harás conforme a los términos del fallo que te declaren desde aquel lugar que el Eterno escoja; y cuidarás de observar todo lo que ellos te enseñen. Según los términos de la ley que ellos te enseñen, y según la sentencia que te declaren, así harás; no te apartarás a la derecha ni a la izquierda de la palabra que ellos te declaren.
Jagai 2 Versículo 12
Muchos de los comentaristas opinan que se trataba de una pregunta evaluativa, para corroborar si los cohanim eran expertos en las leyes de pureza e impureza concernientes al santuario o no.
Otros tratan de ver un sentido más profundo, pues ese detalle no era tan trascendente como para que sea escrito en el TANAJ.
En ese sentido, escriben Abarbanel y Malvim, que estas dos preguntas que el profeta les hace a los cohanim en este versículo y el próximo, en realidad, se trata de una metáfora, pues el pueblo estaba tranquilo y se conformaba con la idea de no tener aun el Templo reconstruido, pues disponían del altar que ya habían inaugurado, tal como se relata en el libro de Ezra capítulo 3, y con eso ya les bastaba pues consideraban que las ofrendas que brindaban sobre el altar ya alcanzaba para que Dios more entre ellos y la santidad del altar los alcance también a ellos.
Es por eso que el profeta en esta primer pregunta les trae una analogía de una carne que fue consagrada, es decir que tiene un grado de pureza alto, y que la transportaba envuelta en sus vestiduras, les pregunta si, por el solo hecho de que la ropa contenga envuelta la carne consagrada entonces, ¿cualquier cosa que tocare con la punta de la tela de sus vestiduras automáticamente se volvería santo y consagrado pues se consideraría que la carne consagrada que estaba en sus ropas transmitía la santidad por medio de la ropa a todo lo que esta tocare o no?
Lo que el profeta les está queriendo transmitir, es que no deberían engañarse y suponer que, por el solo hecho de poseer el altar, que estaba en la punta del Templo (tal como la punta de la ropa que trajo en el ejemplo), con eso ya todas sus necesidades estaban cubiertas, pues podían brindar sobre él todas las ofrendas que la Tora exigía y con eso lograr que Dios habite entre medio de ellos y que su santidad los eleve. En realidad, eso no era así, pues el altar no podía transmitirles eso, tal como un pedazo de carne consagrada y envuelta en tela, no podía traspasar su santidad a todo lo que tocara su envoltura.
Jagai 2 Versículo 13
Ahora, el profeta aborda este mismo tema, pero desde el aspecto inverso. Lo que les quiere demostrar, es que estar en el lado opuesto, el de la impureza, la oscuridad, la lejanía de Dios, es algo relativamente más fácil, pues vemos que el solo contacto ya lo deja en estado de impureza, no obstante, con la santidad no ocurre así, el mero contacto no hace que ya sea puro.
Análogamente, no deben conformarse y contentarse con disponer solamente del altar y prescindir del Templo, suponiendo que es lo mismo, sino que deben ser conscientes de que la carencia del Templo es lo que les ocasiona que Dios no esté entre ellos y que Su bendición no los alcance, es por eso que, tal como dijo antes, lo que siembran no les alcanza ni los sacía.
Jagai 2 Versículo 14
El comentarista Malvim, recalca que el profeta les está recriminando 3 cosas:
1) Así es este pueblo y así es esta nación, cuando dice: pueblo se refiere a los cohanim, y cuando dice: nación se refiere a todo el pueblo de Israel. Es decir, no solo el pueblo piensa así, sino también todos los cohanim, ningún de ellos ve imperiosa la necesidad de construir el Templo ni los entusiasma tanto la idea; tal coma había dicho antes en el capítulo 1 versículo 2: “No ha llegado el tiempo, el tiempo de que la casa del Señor sea reedificada"
2) así es toda obra de sus manos; continua Malvim diciendo, que para el pueblo y los cohanim, aparentemente es toda una cuestión técnica y automática, un mero acto, sin importar la intención o lo que piensan por dentro. Es todo superficial, de las manos para afuera. Pues la santidad es algo mucho más espiritual, no basta con meras obras superficiales. No obstante, la impureza y la bajeza, sí se adquieren aun con actos superficiales. No deberían ser meros actos de sus manos, sino, más bien, obras de sus corazones.
3) y lo que allí ofrecen, impuro es por ser que no lo ofrecen con todo su corazón, sino que se trata de un acto meramente exterior, lo que ofrecen allí, en forma técnica, eso no es aceptado por Dios, pues lo considera impuro.
Con esto Dios les está demostrando que aun no se han purificado para apegarse a la santidad de Dios y que deben construir un santuario y un altar espiritual en el corazón de la ciudad sagrada, en medio del pueblo, para que sea la corona de sus cabezas, de sus pensamientos y sus sentimientos.
Jagai 2 Versículo 15
Continúa Malvim diciendo que, además de que Dios pretende que presten atención a la manera en que Dios los ha estado amonestando y castigando, deben percatarse de aquí en adelante, que, desde el momento en que han comenzado a construir el Templo, Dios se ha tornado hacia ellos brindándoles Su bendición y bienestar.
Otro punto que les insinúa aquí, es que antes de que comiencen a construir, no lo hagan como si se tratase de un acto meramente exterior y material, sino que deben hacerlo poniendo todo su corazón, debía ser un acto del alma no meramente del cuerpo
Jagai 2 Versículo 16
Pues anteriormente, antes que construyan el Templo Dios no estaba con ellos y no tenían bendición en las obras de sus manos, así en una cosecha en que cada montículo de cereal debería contener por lo menos 20 medidas, daba solo 10, menos de la mitad de lo normal. Lo mismo sucedía con el vino en el lagar. Todo esto no era casualidad, sino porque Dios no estaba entre ellos.
Jagai 2 Versículo 17
Daat Mikra dice que cada una de estas cosas iba dañando la cosecha en las distintas etapas. Así, el viento abrasador causaba que las semillas se vuelen y no se asienten en los surcos de la tierra arada.
La sequedad causaba que los tallos se marchiten y que no salgan los granos ni los frutos.
Y por último, el granizo quebraba los cereales, las ramas o dañaba los frutos.
pero ninguno de vosotros se volvió a Mí declara el Señor A pesar de todo ello, dice Abarbanel, ninguno de ustedes prestó atención a que no era producto del azar o la casualidad, sino que era Dios el que los castigaba de esa forma, y que lo más lógico entonces hubiera sido volver a Dios y Sus caminos, pero no lo hicieron.
No obstante, a partir de ahora, en que van a construir el Templo, ya no volverá a ser así.
Jagai 2 Versículo 18
Dios les dice que presten atención a partir de la fecha del 25 de Kislev, pues a partir de ese día podrán apreciar un cambio drástico. Los frutos típicos de la tierra de Israel son: uva, granada, dátil, higo y olivo; los primeros 4 maduran en la época de sucot (setiembre), mientras que el olivo es el que más tarde sale, aproximadamente en diciembre, es por eso que el Talmud dictamina que las primicias de los frutos se podían traer hasta el día 25 de Kislev, pues es cuando maduraban los últimos frutos típicos de la tierra de Israel: el olivo. A partir de allí, ya terminaba la cosecha de ese año. Es por eso que Dios les dice que presten atención a ese día, pues a partir de allí, es decir, la cosecha del próximo año, será completamente distinta.
El comentarista Metzudat David, dice que lo que Dios pretende de ellos es que a partir que el Templo está construido, o en construcción, su actitud debe ser otra. No es lo mismo actuar inapropiadamente delante del rey que hacerlo cuando el rey no está.
Es interesante recalcar que el rabino Ben Ish Jai, aconsejaba que todos los 24 de Kislev se leyera este capítulo del profeta Jagai, pues en él se habla de la bendición que Dios enviará a Su pueblo y así, si el pueblo nota que no hay bendición en las obras de sus manos, este capítulo del profeta Jagai, les recordará que ese se debe a sus actos y que deben volver a Dios.
Jagai 2 Versículo 19
Se refiere a que a casusa de lo poco que se cosechaba, no quedaba nada en el granero, pues todo se usaba para sembrar para la nueva cosecha.
No obstante, a partir de ese día, las cosas serán distintas, pues Dios ordenará Su bendición.
Jagai 2 Versículo 20
Esta es la quinta profecía de Jagai.
Acorde a la opinión de los comentaristas, el profeta Jagai tuvo estas dos profecías en el mismo día. El motivo por el cual lo separa en dos profecías y no lo dice todo en una, es porque esta segunda es específicamente para Zerubabel.
Jagai 2 Versículo 21
Radak dice que esto se refiere a las guerras que habrá entre los imperios de Grecia y de Persia. Pero todo eso no afectará a Zerubabel y a Yehudá.
Malvim, en cambio dice que en realidad esto hace referencia a lo que dijo antes en el versículo 6, y lo repite ahora, porque con respecto a Zerubabel, Dios le había vaticinado que será el rey de Israel, no obstante, por ser que aquella generación no tuvo el mérito suficiente, pues la gran mayoría no regresó a Israel, sino que se quedó en Babilonia, entonces la profecía de que sería rey, no será en sus días.
Jagai 2 Versículo 22
Daat Mikra sostiene que cuando dice: el poder de los reinos se refiere al imperio persa, que gobernaba sobre varios tronos y naciones. Lo que el profeta está vislumbrando y vaticinando, es una época de rebeldía y traiciones dentro del imperio persa.
Jagai 2 Versículo 23
Don Isaac Abarbanel, se extiende bastante en este versículo pues a pesar de haber profetizado que el imperio persa caerá, eso no afectará el rango de Zerubabel.
Y lo que el profeta Jagai le dice es que este segundo Templo no durará para siempre, que no ha llegado aun la redención final, y que el rey que finalmente reinará en Yehuda cuando llegue la redención final, será un descendiente de Zerubabel, de la dinastía de David.
El motivo por el cual Dios le revela todo esto a Zerubabel, acorde a la opinión de Abarbanel, es para consolarlo y hablarle al corazón, que si bien la situación del pueblo y la geopolítica de la época hacen imposible que sea el rey de Yehuda, no obstante, al final de los días, cuando sea el juicio final y las naciones luchen unas contra otras, entonces el pueblo de Israel será juntado desde los cuatro rincones de la tierra y llevados a Israel, entonces, reinará uno de los descendientes de Zerubabel sobre el pueblo de Dios; a eso es lo que se refiere cuando dice: te pondré como anillo de sello y a pesar que será un descendiente suyo y no él mismo, vemos que en las escrituras suele expresarse así, tal como dice en Yejeskel 37:25: y David, Mi siervo, reinará sobre ellos para siempre y es claro allí que se refiere a la descendencia de David, pues él había fallecido hacía muchos años.
Los sabios del Talmud dijeron acerca de este versículo: Observa cuán grande es la fuerza del que se arrepiente sinceramente, que es capaz de anular una maldición y un juramento; pues está escrito: Por Mi vida, dice el Eterno, si Keniahu hijo de Yoiakim, rey de Yehudá, por más que esté como anillo en Mi mano, de allí lo arrojaré y lo destituiré (Irmiahu 22:24), y está escrito en nuestro versículo: En aquel día, declara el Señor de los Ejércitos, te tomaré a ti, Zerubabel, vemos claramente que se ha anulado ese decreto, pues tal como se ve de Dibre Hayamim I 3:17 Zerubabel era nieto de Keniahu.
como anillo de sello Radak dice que, así como el anillo de los nobles era lo que se utilizaba para sellar los documentos importantes, y por ende nunca se desprendía el noble de su anillo ni de día ni de noche, así Dios le dice a Zerubabel que no lo alejará de Él y lo protegerá en todo momento.
Si bien esta profecía no se cumplió, a pesar que era una profecía sobre cosas buenas que iban a acaecerle al pueblo y tal como dice Rambam en Hiljot Isode Hatora, las profecías sobre cosas buenas que Dios dice por intermedio de Sus profetas, nunca se anulan, en este caso, señalan los sabios, era una profecía que tenía un punto como condición, y era que el pueblo de Israel regrese a la tierra prometida, o al menos la mayoría del pueblo, pues no podía ser rey de un reino en donde la mayoría de ese pueblo no está allí. Tal vez ese es el motivo por el cual, una vez que se terminó de construir el Templo, Zerubabel vuelve a Babilonia, para convencer al resto de sus hermanos que vuelvan a la tierra de Israel, pues dentro de poco tiempo el imperio persa caerá, y por eso no tienen para qué quedarse allí. Pero tal como ocurre hoy en día, los judíos prefieren quedarse en la diáspora (tal vez esperando una salvación milagrosa) y no regresan por sus propios medios cuando tienen la posibilidad de hacerlo. Es lo que el libro Kusarí dice en nombre del Midrash Shir Hashirim: en el versículo que dice: la voz de mi amado llama a la puerta… se refiere a Dios que por intermedio del rey Koresh (Ciro el grande) los llama para que regresen, pero tal como continua el versículo en Shir Hashirim, el pueblo no se levantó no se incorporó inmediatamente ante el llamado de Dios, sino que se demoró y prefirió quedarse en sus aposentos, hasta que cuando por fin se decide a levantarse, ya era tarde… Dios se había marchado; asi les ocurrió a los judíos de la diáspora de Babel, se retrasaron y perdieron la oportunidad histórica de ser redimidos completamente y se perdió la oportunidad. Hasta aquí el Kusarí. Quiera Dios, inspirarnos y darnos la valentía para que no perdamos la oportunidad cuando esta se nos presente.