Nuestros ojos ven el fuerte contraste entre los montes de Edom y los montes de Israel que florecen, y ya son muchas las naciones que dicen "Grandes cosas ha hecho Hashem con estos".
Nuestro capítulo parece excepcional en su ubicación: un capítulo de destrucción sobre un reino de gentiles, no judíos, en medio de los capítulos de consuelo sobre Israel. Parecería que ya terminamos con las profecías de calamidad sobre las naciones, ¡y en general ya hablamos sobre Edom-Seir! ¿Cuál es el sentido de este retroceso repentino?
