Apertura (Versículos 1-6)

En la apertura el padre alienta a su hijo a escuchar sus palabras: "Hijo mío, atiende a mi sabiduría, inclina tu oído a mi inteligencia" (Capítulo 5, Versículo 2) y describe los caminos de la mujer extranjera (no judía): "Porque los labios de la extranjera destilan miel, y más suave que el aceite es su paladar. No obstante su fin es amargo como el ajenjo (una planta medicinal amarga), agudo como una espada de dos filos" (Capítulo 5, Versículos 3-4).

Las ventajas de la sabiduría (Versículos 1-9)

El justo sabio y su recompensa (Versículos 1-12)

Apertura: Escucha de la sabiduría y temor de Hashem (Versículos 1-9)

¿Quién es el que se describe a sí mismo como el que observa desde la ventana? ¿Y cuál es el significado de esta expresión que aparece como motivo también en otros lugares del Tanaj?

¿Qué precedió a qué — la Sabiduría o la Creación? ¿Es posible una contradicción entre la fe en el Creador del mundo y la ciencia?

A continuación, un fragmento de la hoja de estudio de "Matan Al HaPerek" en el que encontrarán explicaciones y ampliaciones para el análisis y la profundización en el capítulo:

"Es árbol de vida para los que echan mano de ella, y dichoso es todo aquel que la tiene asida" (Capítulo 3, Versículo 18)

La expresión "árbol de vida" nos conecta con el relato del Gan Eden, el Jardín del Eden. Como señala A. Horwitz, la semejanza no se encuentra solo en esta expresión sino en todo el párrafo:

¿Cómo enfrentar las preocupaciones y las inquietudes que no dan tregua? El libro de Mishlei nos da un consejo: "Si hay congoja en el corazón del hombre, se la debe combatir; pues con una palabra buena se la alegrará" (Versículo 25).

¿Cómo puede una persona salvarse de una caída económica? El libro de Mishlei da un consejo que si bien no puede prevenir una caída económica, sin duda puede ayudar a hacerle frente.

"El que confía en sus riquezas caerá; pero los justos serán lozanos como la hoja (verde)" (Versículo 28)

Una persona rica que está segura de que su riqueza permanecerá siempre con ella, y segura de que su riqueza siempre la protegerá de toda desgracia, puede caer en la desesperación si pierde su riqueza; y en cambio —

No hace falta un largo discurso, ni siquiera 140 caracteres. Unas pocas palabras bastan para expresar un mundo entero de sabiduría, valores, creencias e ideas. Eso es el libro de los Proverbios.

Cuando éramos niños pequeños, la maestra nos pedía que escribiéramos refranes con letras grandes sobre cartulina gruesa, para poder decorar con ellos las paredes de la escuela.

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