Una persona que se pone a sí misma en peligro puede causarse una muerte que no es según el juicio de Hashem.
"Aun los pobres (tendrán) mucho alimento del barbecho (tierra que deja de sembrarse temporalmente para que descanse) (bien labrado), pero hay quien perece por falta de labranza bien realizada" (Versículo 23)
Este versículo del libro de Mishlei nos abre una puerta a una interesante discusión sobre la cuestión de la Providencia Divina y el libre albedrío del hombre.
