Jazal (nuestros Sabios de Bendita Memoria) aprendieron de las maderas del Tabernáculo que hay que tomar todos los elementos del precepto de acuerdo a su crecimiento. El profundo significado de este enunciado es que el cumplimiento de los preceptos debe realizarse con naturalidad, y no a partir de la resistencia a la naturaleza humana.
Dijo Jizkiá, dijo Rabí Irmiah en nombre de Rabí Shimon Bar Iojai: todos los preceptos, no son cumplidos sino a través de su crecimiento, como fuera dicho: “de madera de acacias, en recta (Tratado de Sucá 45, carilla 2).
