La Meguilá de Ester, el libro de Ester está colmado de leyes reales, con el fin de regular y ocultar toda conducta inmoral.
“Todos los siervos del rey y la gente de las provincias del rey, saben que cualquiera hombre o mujer que entrare adonde está el rey, en el atrio anterior, sin que fuese llamado, una sola es la ley respecto de él, a saber: que sea muerto, salvo aquel a quien el rey le extendiere el cetro de oro para que viva”.

