"He aquí, Yo envío a Mi mensajero, y él preparará el camino delante de Mí. Y vendrá de repente a Su Templo el Señor a quien vosotros buscáis; y el ángel del pacto en quien vosotros os complacéis, he aquí, viene dice el Señor de los Ejércitos."
Versículo 1:
He aquí, Yo envío a Mi mensajero, y él preparará el camino delante de Mí. Y
vendrá de repente a Su Templo el Señor a quien vosotros buscáis; y el ángel del
pacto en quien vosotros os complacéis, he aquí, viene dice el Señor de los
Ejércitos.
Este versículo es la respuesta a lo que habían dicho en el capítulo anterior 2:17 Y decís: ¿En qué le hemos
cansado? Cuando decís: Todo el que hace mal es bueno a los ojos del Señor, y en
ellos Él se complace; o: ¿Dónde está el Dios de la justicia? Dios les dice que ante el reclamo de ¿dónde está el Dios de la justicia? Él les enviará Su mensajero. Pero lo primero que les especifica es que comenzará a hacer justicia con ellos mismos,
en especial con los cohanim que habían profanado el altar.
Con respecto a la naturaleza de este mensajero, los comentaristas opinan de diversas maneras. Rashí y Radak sostienen que este mensajero es el ángel de Dios que velará por la falta de cumplimiento del pacto y vendrá a vengar y castigar a los que lo han
profanado, tal como sucedió en Shofetim 2:1.
El comentarista Metzudat David y aparentemente también Don Isaac Abarbanel, sostienen que este mensajero Divino, es el Mashiaj.
Él
preparará el camino delante de Mí Otros opinan que la función de este mensajero es allanar el camino y quitar a los malvados de ante la presencia Divina, tal como se hace ante un rey de carne y hueso cuya escolta va delante abriendo camino
ante el rey y apartando a las personas.
Don Isaac Abarbanel recalca el hecho que el versículo comienza hablando en presente: Yo envío a Mi mensajero y luego habla en futuro: vendrá
de repente por lo tanto sugiere que el mensajero que Dios les envía para explicarles eso que no entendían, es el mismo profeta Malají (cuyo nombre significa: Mensajero, como dijimos al principio del libro) su función es explicarles que
el hecho que no vean que Dios castigue a los malvados, eso no quiere decir que no recibirán su merecido, llegará el día del juicio, y allí verán cómo Dios los castiga.
Otros comentaristas dicen que se refiere al ángel que enviará antes del final de los días y que será mencionado más adelante en el versículo 23.
Y vendrá de repente a Su Templo
el Señor Radak dice que cuando dice de repente se refiere a que la época mesiánica, no es algo que podrán calcular cuándo ocurrirá, o hacer especulaciones, sino que ocurrirá cuando deba ser.
Dios vendrá al Templo de Jerusalem, de donde se había apartado a causa de la transgresión de los cohanim
a
quien vosotros buscáisy el ángel del
pacto Daat Mikrá sostiene que les está diciendo que ese Dios de justicia que ellos reclamaban cuando dijeron: ¿Dónde está el
Dios de la justicia? Ese mismo Dios de justicia y equidad, es el que vendrá a juzgar junto con el ángel encargado de velar por el cumplimiento del pacto y castigar a los que lo profanan.
Acorde a la opinión de Radak, este ángel del pacto, es el profeta Eliahu que fue el que veló por el pacto del Brit Mila que el pueblo había dejado de cumplir.
Dios les está diciendo que el mundo que ellos están viendo, en que no hay nadie que vele por la justicia, y que la Providencia Divina no es visible, eso es así, porque ellos no están en el nivel espiritual necesario para que Dios more entre ellos e imparta
justicia, y los cuide bajo Su tutela especial. A causa de sus pecados, ellos están en un nivel muy inferior, en que son gobernados por las leyes de la naturaleza, sin ningún cuidado individual o miramiento especial. No obstante, cuando Dios envíe
al Mashiaj y todos vuelvan a la senda correcta, entonces, ahí, van a poder observar cómo Dios los guía y los conduce por el buen camino, protegiéndolos con Su Providencia Divina, tal como lo hizo cuando salieron de Egipto, y los malvados serán castigados
en el acto, tal como hizo con el faraón en Egipto.
Malají 3
Versículo 2
"¿Pero quién podrá soportar el día de su venida? ¿Y quién podrá mantenerse en pie cuando él aparezca? Porque él es como fuego de fundidor y como el blanqueador de lavanderos."
Versículo 2: ¿Pero
quién podrá soportar el día de su venida? ¿Y quién podrá mantenerse en pie
cuando él aparezca? Porque él es como fuego de fundidor y como el blanqueador
de lavanderos.
Este versículo se refiere tanto a los malvados como a los justos, es por eso que suena reiterativo: ¿Pero quién podrá soportar el
día de su venida? Se refiere a los malvados, que, a causa de sus perversidades, no podrán permanecer ante Dios. Cuando dice: ¿Y quién podrá mantenerse en pie cuando él aparezca? se refiere a los justos, pues no existe persona que
no haya cometido alguna falta alguna vez, y a pesar que se trata de personas buenas, eso no quiere decir que están del todo limpios.
Porque
él es como fuego de fundidor esto es con respecto a los malvados, ese fuego los destruirá completamente, cuando dice: y como el
blanqueador de lavanderos se refiere a los justos, que a ellos Dios los limpiará de aquellas manchas que han tenido y quedarán completamente limpios.
Malají 3
Versículo 3
"Y él se sentará como fundidor y purificador de plata, y purificará a los hijos de Leví y los acrisolará como a oro y como a plata, y serán para el Señor los que presenten ofrendas vegetales en justicia."
Versículo 3:
Y él se sentará como fundidor y purificador de plata, y purificará a los hijos
de Leví y los acrisolará como a oro y como a plata, y serán para el Señor
los que presenten ofrendas vegetales en justicia.
Se sentará, tal como un juez que se sienta a juzgar y separa a los buenos de los malos. Los purificará como se suele hacer con la plata y el oro, que se les quitan todas las impurezas, no solo el pueblo de Israel, que se los comparó con la plata, sino
también los más elevados entre ellos, los que fueron comparados con el oro: los Leviim y los Cohanim.
los
que presenten ofrendas vegetales en justicia Serán ofrendas aceptadas por Dios, pues cumplirán todos los requisitos que la Tora había estipulado, no como ocurría en aquella época, que traían ofrendas en mal estado.
Malvim, dice que se refiere, que aun aquellos justos que permanezcan luego que Dios aniquile a los malvados, también ellos serán juzgados nuevamente y purificados uno por uno.
Hay quienes quisieron ver en este versículo, que, en el futuro, en el Templo de Jerusalem solamente habla de ofrendas vegetales, y que no se ofrecerán más ofrendas animales. No obstante, no podemos argüir que este versículo es una prueba irrefutable de
que así será.
Malají 3
Versículo 4
"Entonces será grata al Señor la ofrenda de Yehudá y de Jerusalem, como en los días de antaño y como en los años de antes."
Versículo 4:
Entonces será grata al Señor
la ofrenda de Yehudá y de Jerusalem, como en los días de antaño y como en los
años de antes.
Don Isaac Abarbanel explica que, cuando dice: Yehudá, se refiere al pueblo judío, y cuando dice Jerusalem, hace alusión a la ofrenda que se hace en el Templo de Jerusalem. Se complacerá Dios con Su pueblo y con Su ciudad
como
en los días de antaño y como en los años de antes Los comentaristas (Ibn Ezra, Radak, Don Isaac Abarbanel y Malvim) sostienen que se refiere a que tal como en los días de Moshé, cuando se inauguró el Mishcán, santuario, en el desierto,
descendió del cielo un fuego Divino y consumió la ofrenda, demostrando con ello que Dios había aceptado lo que han hecho. De igual manera ocurrió en la época del rey Shelomó, cuando se inauguró el primer Templo, que la Gloria de Dios llenó el recinto.
Pues en aquella generación, a causa de los pecados de ellos, no se hizo visible la Presencia Divina en el Templo.
Malvim trae en nombre de los sabios del Talmud otra opción, y dice que se refiere a los días de Noaj y de Evel en que en el mundo nadie servía a la idolatría, y, por lo tanto, solo se ofrecían a Dios las ofrendas y eran aceptadas por Él.
Don Isaac Abarbanel afirma, que de este versículo podremos deducir que en el tercer Templo de Jerusalem la presencia Divina será manifiesta.
Malají 3
Versículo 5
"Y me acercaré a vosotros para el juicio, y seré un testigo veloz contra los hechiceros, contra los adúlteros, contra los que juran en falso y contra los que oprimen al jornalero en su salario, a la viuda y al huérfano, contra los que niegan el derecho del converso y los que no Me temen, dice el Señor de los Ejércitos."
Versículo 5: Y
me acercaré a vosotros para el juicio, y seré un testigo veloz contra los
hechiceros, contra los adúlteros, contra los que juran en falso y contra los
que oprimen al jornalero en su salario, a la viuda y al huérfano, contra los
que niegan el derecho del converso y los que no Me temen, dice el Señor
de los Ejércitos.
Daat Mikrá dice que se refiere a que Dios volverá a estar cerca de los cohanim, que son los que traen las ofrendas, y los que juzgan e instruyen al pueblo y Él mismo hará caer ante ellos a todos los malvados.
Radak dice, que Dios mismo, que es el que sabe los pensamientos del corazón de cada uno y quien todo lo ve, Él atestiguará contra aquellos malvados, de modo tal, que ninguna artimaña ni coartada podrán salvarlos de recibir el castigo debido.
Don Isaac Abarbanel dice que se trata del día de la muerte, en que cada individuo recibirá su justa recompensa y no podrá escapar a su castigo pues, Dios mismo será el que los juzgue.
los
que no Me temen, dice el Señor
de los Ejércitos pues a pesar que en la Tora está escrito que no deben cometer adulterio, que no deben jurar en Nombre de Dios en falso, no negarle el pago al asalariado en su tiempo, no oprimir a la viuda y a los huérfanos, ni oprimir al
converso; a pesar de todas las veces que advirtió contra estos pecados y haber amenazado con graves castigos para los que los violen, igualmente esa gente, no temió de Dios que todo lo ve, e igualmente decidieron transgredir.
De esta forma, el profeta les está insinuando que, esa falta de justicia de la que ellos clamaban, en realidad no es una queja que debe dirigirse a Dios, sino más bien a ellos, que ven las injusticias que se comenten y no hacen nada. Son ellos, los primeros
que deben comenzar por impartir justicia, y entonces Dios estará con ellos y los ayudará, pues Dios se complace con el que obra justicia y corrección, tal como dice en el profeta Irmiahu: No se engrandezca el rico con su riqueza, ni el fuerte
con su fortaleza, no se ensoberbezca el sabio con su sabiduría, sino que con
esto debe enorgullecerse el que se enorgullece, el que Me conoce y medita en Mi
Nombre. Porque Yo, el Eterno, obro bondad, justicia y equidad en la tierra;
pues en ello Me complazco, palabra del Señor.
El comentarista Malvim, sostiene que el motivo por el cual Dios no actúa directamente y castiga a los culpables fulminándolos en el acto, es porque esto quitaría al ser humano su libre albedrío, y ya nadie se atrevería a actuar mal, pues el castigo sería
inmediato y evidente. Y por ser que Dios quiere un ser que posee libre albedrío para actuar acorde a su voluntad y de esa manera hacerse acreedor de recompensa o de castigo según las decisiones y actos que haya hecho, es por eso que Dios no los castiga
de forma manifiesta en este mundo, sino que recibirán lo que cada uno merece, luego.
Malají 3
Versículo 6
"Porque Yo, el Señor, no cambio; y vosotros, hijos de Yaacob, no habéis sido consumidos."
Versículo 6: Porque Yo, el Señor,
no cambio; y vosotros, hijos de Yaacob, no habéis sido consumidos.
Rashí, dice que, se refiere a que Dios no cambia de parecer, que desde siempre ha amado la bondad, la justicia y lo correcto, no es como ellos habían dicho en el versículo 2:17 Y decís: ¿En qué le hemos cansado? Cuando
decís: Todo el que hace mal es bueno a los ojos del Señor, y en ellos Él se
complace. Continua Rashí explicando que cuando dice: vosotros, hijos de Yaacob, no
habéis sido consumidos se refiere a que a pesar de actuar ustedes en forma torcida y no recta (en hebreo el término Yaacob, quiere decir también torcido) a pesar de todo ello y de merecer castigo, no fueron exterminados a causa de vuestros pecados
y del deseo de vuestros enemigos.
El comentarista Malvim dice que tal como ya había afirmado al principio del libro, Dios dijo que amó a Yaacob y así continuará siendo, y no los destruirá. Es por eso que a veces Dios les manda un castigo a todo el pueblo, para que de esa forma no se acumulen
sus pecados y se hagan acreedores de un castigo más grande que les pueda ocasionar la destrucción total como ha ocurrido con los demás pueblos.
Este versículo se ha convertido en piedra angular para uno de los principios del judaísmo: Dios no tiene cambios. Y con frecuencia ha sido utilizado como responsa a los cristianos quienes sostienen que, si bien el pueblo de Israel fue escogido por Dios,
no obstante, a causa de las transgresiones del pueblo, Dios “ha cambiado” Su elección y ha escogido a los cristianos como pueblo de Él. Pero de este versículo, Dios deja en claro, que semejante delirio no es posible.
El hecho de no tolerar cambios en Dios es una cuestión filosófica muy profunda, pues para que haya un cambio debe existir antes Acto y Potencia, por ejemplo: un huevo de gallina, es un pollito en potencia y para que pase de Potencia a Acto, precisa algo
externo a él que lo haga pasar de Potencia a Acto, pues si no era algo externo a él, la causa que lo que lo haga pasar de potencia a acto, sino que era algo interno de él, cabría preguntarse: ¿Qué es lo que le impedía pasar de Potencia a Acto
antes? Y por ser que no existe nada que Lo influencie a Dios, pues sólo Él es la causa primera y no precisa de nada ni nada lo influencia, por lo tanto, deducimos lógicamente que Dios no puede tener cambios, pues en Él no existe acto y potencia, y
aceptar la posibilidad de cambios en Él, ello implicaría pasar de potencia a acto y por ende renunciar a que Él es la causa primera de todo lo existente.
Malají 3
Versículo 7
"Desde los días de vuestros padres os habéis apartado de Mis estatutos y no los habéis guardado. Volved a Mí y Yo volveré a vosotros dice el Señor de los Ejércitos. Pero decís: "¿de qué hemos de volver?""
Versículo 7: Desde los días de vuestros
padres os habéis apartado de Mis estatutos y no los habéis guardado. Volved a
Mí y Yo volveré a vosotros dice el Señor
de los Ejércitos. Pero decís: "¿de qué hemos de volver?"
Dios les dice por medio del profeta que desde hace tiempo han dejado de cumplir Sus estatutos, esto hace referencia a aquellos mandamientos que implican una actitud activa, es decir hacer algo, como ser el precepto de ayunar en el día de Kipur, o colocar
la Mezuzá en la puerta de sus casas, etc. y cuando dice no los habéis guardado se refiere a que han transgredido prohibiciones como no mentir, no profanar el Shabat, no jurar en falso, etc. Es por eso que dice: Volved a Mí se refiere, a que vuelvan al camino de Dios y respeten los preceptos y se aparten de aquellas cosas que la Tora prohíbe.
Pero decís: "¿de qué
hemos de volver?" El pueblo en su desfachatez, se hacen los ingenuos y preguntan como si fuera que no saben de qué deben arrepentirse.
No obstante, acorde a la opinión de Daat Mikrá, el profeta les responde a esta pregunta con lo que dice en el versículo 22: ¿Cómo volver a Dios? Acordaos de la Ley de Mi siervo
Moshé, que Yo le ordené en Horeb para todo Israel, los estatutos y las
ordenanzas.
Malají 3
Versículo 8
"¿Acaso puede robar el hombre a Dios? Pues vosotros Me estáis robando. Pero decís: "¿En qué Te hemos robado?" En los diezmos y en las ofrendas."
Versículo 8: ¿Acaso puede robar el hombre
a Dios? Pues vosotros Me estáis robando. Pero decís: "¿En qué Te hemos
robado?" En los diezmos y en las ofrendas.
Ahora comienza a ser más específico y les da un ejemplo concreto.
Por ser que los diezmos y las ofrendas deben ser traídas a Dios y entregadas a los Cohanim, a los Leviim y a los pobres, al no entregarlas están robándole a Dios, a pesar que ellos no prestan atención a esto, pero esa es la consecuencia de lo que están
haciendo, pretenden disfrazarlo con todo tipo de escusas, con las cuales ellos pretenden justificar el hecho de que no entregan los diezmos al Templo, pues ellos decían que los Leviim y los Cohanim no eran honrados y no ejercían bien su servicio en
el Templo, tal como dijo al principio del capítulo anterior, por lo tanto no querían traer los diezmos y entregarlos en manos de esos individuos.
Al no entregar los diezmos a los Leviim y los Cohanim, éstos no tenían de qué alimentarse, por lo tanto, abandonaban las labores en el Templo para ir a trabajar de cualquier cosa y así tener sustento. Por lo tanto, no es a los Cohanim o a los Leviim a
quien les roban, sino a Dios, que estipuló que eso debe ser traído a Dios en el Templo, y Él se los otorga a los Cohanim y a los Leviim.
Malají 3
Versículo 9
"Sufrís todo tipo de maldiciones, y a Mi vosotros robáis, el pueblo entero."
Versículo 9: Sufrís todo tipo de
maldiciones, y a Mi vosotros robáis, el pueblo entero.
A causa de vuestras acciones, Dios no les envía bendición en el fruto del campo, y al ser que cosechan poco, entonces ellos no quieren darle a Dios el diezmo, para que no les quede menos aún. Este tipo de actitud la tiene todo el pueblo.
Don Isaac Abarbanel dice que ellos no se daban cuenta que el motivo por el cual no eran bendecidos, era justamente por el hecho que no cumplían los mandamientos de Dios.
Malají 3
Versículo 10
"Traed todo el diezmo al tesoro, para que haya alimento en Mi casa; y ponedme ahora a prueba en esto dice el Señor de los Ejércitos, si no os abriré las ventanas del cielo, y derramaré para vosotros bendición sin límite."
Versículo 10:
Traed todo el diezmo al tesoro, para que haya alimento en Mi casa; y ponedme
ahora a prueba en esto dice el Señor
de los Ejércitos, si no os abriré las ventanas del cielo, y derramaré para
vosotros bendición sin límite.
Daat Mikrá dice que el profeta les especifica que deben traer “todo
el diezmo” y no solo una pequeña parte, como aparentemente hacían.
Debían traerlo al Templo, tal como lo había estipulado Nejemiá, que sea traído todo al Templo y allí sería repartido a los Cohanim y a los Leviim, pues ese era el alimento que Dios les otorgaba, para ellos.
ponedme ahora a prueba en
esto Dios les otorga una prueba para que vean que no es tal como ellos habían dicho al final del capítulo anterior: Todo el que hace mal es bueno a los ojos del
Señor, y en ellos Él se complace o lo que dice mas adelante en el versículo 14: En vano es servir a Dios. ¿Qué provecho hay en que
guardemos Sus ordenanzas y en que andemos privándonos a causa del Señor
de los Ejércitos? Con esto podrán ver que sí tiene sentido cumplir los preceptos y que Dios sí distingue entre los malvados y los justos y que tendrán recompensa por las cosas buenas que hacen.
Don Isaac Abarbanel dice que se trata de una excepción, (en hebreo Oraat
Shaa), es una licencia que Dios le otorga al profeta para que haga algo por única vez, a pesar que la Tora lo prohíbe, como había sido el caso del profeta Eliahu cuando ofreció un sacrificio a Dios fuera del Templo, en el monte Carmel, a pesar que
ello está estrictamente prohibido por la Tora, no obstante, a aquel profeta Dios lo autorizó para que haga esa excepción a causa del estado de degradación en que se encontraba el pueblo de Israel sirviendo a dioses paganos.
bendición sin límite Radak dice que se refiere a que la bendición y abundancia serán tales, que no les alcanzarán los graneros ni las herramientas para poder cosechar y guardar todo lo que la tierra les dará ese año.
Abarbanel dice que se refiere a que será una abundancia fuera de lo normal, de esa manera sabrán que Dios los está recompensando por haber cumplido el precepto de los diezmos y entonces saquen ellos mismos sus conclusiones, que realmente es muy provechoso
hacer la voluntad de Dios y apartarse del mal camino.
Malvim, dice que las leyes físicas, tiene un límite, pero los milagros que obra Dios no tienen límite.
Dijo el sabio Resh Lakish: Da el diezmo, para que así te enriquezcas le preguntaron sus colegas: ¿Cómo puedes afirmar algo así con tanta
seguridad? Les respondió: pues
así está escrito: ponedme
ahora a prueba en esto dice el Señor de los Ejércitos, si no os abriré las ventanas del
cielo, y derramaré para vosotros bendición sin límite.
Malají 3
Versículo 11
"Por vosotros reprenderé al devorador, para que no os destruya los frutos del suelo; ni vuestra vid en el campo será estéril, dice el Señor de los Ejércitos."
Versículo 11:
Por vosotros reprenderé al devorador, para que no os destruya los frutos del
suelo; ni vuestra vid en el campo será estéril, dice el Señor
de los Ejércitos.
Dios les asegura que, al actuar así, ellos se beneficiarán y Dios no permitirá que todo tipo de insectos destruyan la cosecha.
Pues cuando ellos no traían los diezmos, entonces Dios se los quitaba mediante todo tipo de plagas que iban diezmando sus campos.
En el Talmud, los sabios cuentan una historia acerca de una comarca en que repentinamente los ratones se habían convertido en una plaga que comían todos los frutos del campo. Los campesinos recurrieron a todo tipo de trampas, artimañas y métodos para
deshacerse de los roedores, pero no lograban hacerlo. Entonces recurrieron a uno de los más destacados sabios, conocido por sus méritos y santidad y le pidieron que intercediera para que los ratones abandonen sus campos. El sabio hizo como que habló
con los ratones y luego se acercó a los campesinos, y les dijo: “Estos roedores dicen que ustedes no dan los diezmos, por lo tanto, ellos los toman, volved a separar los diezmos y ellos se irán solos” Así lo hicieron, y no pasaron muchos días hasta
que la plaga de ratones desapareció de esa comarca.
Malají 3
Versículo 12
"Y todas las naciones os enaltecerán, porque seréis una tierra preciosa, dice el Señor de los Ejércitos."
Versículo 12:
Y todas las naciones os enaltecerán, porque seréis una tierra preciosa, dice el
Señor de los Ejércitos.
Radak, Daat Mikrá y Don Isaac Abarbanel dicen que será tanta la abundancia y bendición que tendrán en su tierra que los demás pueblos los envidiarán.
Si bien antes había dicho que serían un desprecio entre los pueblos, en el momento que comiencen a ir por el camino de Dios y los preceptos será al contrario, se transformaran en una bendición.
Malají 3
Versículo 13
"Habéis hablado duro contra Mí dice el Señor. Pero decís: "¿Qué hemos hablado contra Ti?""
Versículo 13: Habéis hablado duro contra Mí dice el Señor. Pero decís: "¿Qué hemos hablado contra
Ti?"
La actitud del pueblo y esos cuestionamientos a Dios, eran muy duros e injustos. Aseverar que Dios no hace justicia o que se complace con los malvados, es una tremenda falacia que también ellos son conscientes de que no es así, no obstante, tienen el
tupé de imputar a Dios los castigos que ellos mismos se acarrearon a causa de sus malos actos.
La opinión de los comentaristas acerca de quiénes fueron los que hablaron duro contra Dios, está dividida, hay quienes, como Daat Mikrá sostienen que se trata justamente de las personas más allegadas a Dios, los temerosos de Dios, es por eso que, sus
palabras, al provenir de personas tan especiales como ellos, son peores que las de los demás individuos comunes. No obstante, se sorprenden ante la acusación del profeta, y se justifican diciendo que eso que habían hablado acerca de que no se ve la
justicia Divina y que los malvados prosperan, fue una conversación íntima entre ellos y no un reclamo a Dios.
Otros comentaristas como Malvim, sostienen que en realidad el profeta reclama a todo el pueblo en general, pues a pesar que Dios les había respondido ya a su cuestionamiento acerca de lo que habían dicho: ¿En qué le hemos
cansado? Cuando decís: Todo el que hace mal es bueno a los ojos del Señor, y en
ellos Él se complace; o: ¿Dónde está el Dios de la justicia? No obstante, no habían aceptado esa respuesta, sino que continuaban quejándose como veremos en el próximo versículo.
Don Isaac Abarbanel en cambio, sostiene que, lo que dijo hasta aquí fue para responder la primera pregunta: ¿Dónde está el Dios de la justicia? Y a partir de ahora va a responder la segunda parte de lo que ellos habían cuestionado: Todo el que
hace mal es bueno a los ojos del Señor, y en ellos Él se complace es por eso que en el próximo versículo va a repetir ese argumento de ellos para responderlo.
Malají 3
Versículo 14
"Habéis dicho: "En vano es servir a Dios. ¿Qué provecho hay en que guardemos Sus ordenanzas y que nos privemos de cosas a causa del Señor de los Ejércitos?”"
Versículo 14:
Habéis dicho: "En vano es servir a Dios. ¿Qué provecho hay en que
guardemos Sus ordenanzas y que nos privemos de cosas a causa del Señor
de los Ejércitos?”
Ellos decían que en realidad no veían ningún provecho en servir a Dios, no veían la recompensa del cumplimiento de los preceptos, ni tampoco valía la pena privarse de placeres mundanos o aplacar sus pasiones para mantenerse en el buen camino, pues ningún
castigo le sobreviene a quien no actúa así.
De este versículo se ve claramente la concepción egoísta e infantil de servir a Dios por el temor al castigo o para recibir una recompensa. Cuando en realidad deberían darse cuenta de que cumplir los preceptos los eleva más y los hace ser buenas personas,
correctas y morales, independientemente de si por ellos van a recibir una recompensa o castigo.
Este tema es abordado por Maimónides en su introducción al Perek Jelek de la Mishná, allí dice que el objetivo máximo debe ser alcanzar la realización de la esencia humana, pues el ser humano se diferencia de las demás criaturas por el hecho que en él
la realización no se encuentra en forma innata, sino que está en él desde su nacimiento, pero en potencia, y de él depende pasarla a acto.
Por lo tanto, su perfección consiste en dejar de ser un ser humano en potencia –es decir un animal con potencial humano- para ser un humano en acto. La realización de la esencia humana la describe Maimónides en varios lugares de sus obras, entre ellas
en la introducción al Perek Jelek, en donde declara que la sabiduría y la práctica del bien son los objetivos últimos, en sus palabras: “No hay otro objetivo de la verdad que la verdad
misma y saber que es verdad” y luego dice: “Los preceptos son la verdad,
por lo tanto, su objetivo, es realizarlos” Conocer la verdad y obrar acorde con ella.
En hebreo el término verdad se dice EMET, y EMUNÁ deriva del vocablo EMET, es decir verdad. EMUNÁ, no quiere decir fe, como normalmente se lo traduce, sino que –como diría el Rabino Iosef Bittón- EMUNÁ, es a EMET, como TZEDAKA –la acción de hacer justicia
es a TZEDEK –justicia-, es decir, EMUNÁ, es la manera coherente de actuar con base en un EMET –una verdad concebida.
Esto que planteamos, acerca de conocer la verdad y actuar acorde a ella, no constituye un medio para alcanzar otro objetivo, sino que, por medio de esto, el hombre se consagra como tal, alcanzando la realización de la esencia humana.
No debe entenderse erróneamente, que la verdad es el medio para alcanzar la perfección humana, sino que la captación de la verdad, en sí, constituye la perfección.
No obstante, debido a la pequeñez intelectual del hombre, es necesario poner como objetivo de la sabiduría, otra meta fuera de la sabiduría en sí, hasta llegar a afirmar: “¿para qué cumplir
los preceptos o estudiar la Tora? Debes hacerlo para llegar a ser más
honorable, etc.” Empero todo esto en realidad es una falta a la verdad.
Sobre este tipo de estudio expresaron los sabios que es un estudio “interesado” es decir, hacer un precepto o estudiar y profundizar en la Torá, no por su propio valor, sino por otro interés externo a ella, es por eso que recomendaron los sabios diciendo:
“No la conviertas (la Torá) en
corona para vanagloriarte, ni en herramienta para cavar con ella” (Pirke Avot 4:7); de esta manera insinuaron esto que dijimos, es decir, no tener como objetivo del estudio de la Torá el recibir honores ni acaudalar dinero, como tampoco dedicarse
al estudio de la Torá del Dios altísimo, como medio de manutención; en resumen, que no tenga otro propósito al estudiar la sabiduría, que la sabiduría misma, es decir, saberla, aprehenderla; así, la realización de los preceptos en forma íntegra y
por el valor mismo de los preceptos -en hebreo: LISHMÁ- y no por otro interés ajeno a ellos.
Maimónides establece que el cumplimiento de la Torá y sus mandamientos con el objetivo de alcanzar un placer, se trata de una concepción inmadura e infantil que ese individuo tiene de la Torá y sus mandamientos, que deja al descubierto que quien así actúa
ignora el valor verdadero del acto que está llevando a cabo al cumplir ese mandamiento.
Es como un médico que atiende a un accidentado en la vía pública, no pensando en el hecho de que por medio de su acto acaba de salvar una vida, sino que lo hace pensando en la recompensa monetaria que recibirá por haber realizado tal acto. La Torá es
la verdad, y el objetivo de saberla es ponerla en práctica; por lo tanto, no es digno que el hombre íntegro se cuestione: -“Al cumplir con los preceptos, que constituyen
las buenas cualidades y la rectitud, y al alejarme de las transgresiones que
conforman las malas cualidades, tal como nos ordenó Dios, exaltado sea, ¿cuál
será la recompensa que recibiré por ello?”- ya que al pensar de esta manera, se asemeja a un joven que dice: “¿Qué me darán si estudio Torá?” Respondiéndole que recibirá tal o cual cosa si estudia, pues con su actitud nos percatamos de la falta
de madurez intelectual que le imposibilita comprender el valor del estudio de la Torá por sí mismo, por lo tanto. reclama del objetivo, un objetivo. En este caso recibe como respuesta algo conforme a su ignorancia, tal como dice en Proverbios 26:5:
“Responde al insensato acorde a su insensatez”.
Más aún dijeron nuestros sabios: “Está escrito en Salmos 112:1 En Sus preceptos me regocijo, dijo Rabí Eleazar:
En Sus preceptos está escrito y no En la recompensa de Sus preceptos”, (Es decir, que no persigue la recompensa, no es que realiza los preceptos por la recompensa que alcanzará, sino que, los hace porque ellos son correctos, son verdaderos,
por más que no logre ninguna recompensa los realizará) Percátate de lo sublime y la profundidad de esta afirmación y cuánta luz irradia sobre nuestro tema.
Pero más contundente aún es lo que expresaron en el Sifré (sección Ekev): “Tal vez digas: estudiaré Torá para ser
rico, o para que me llamen rabino, o para recibir la recompensa en el mundo
venidero. Sobre todo esto fue dicho: Por amor a Dios (Deuteronomio 19:9) es
decir, todo lo que hagas, no lo hagas sino por amor a Dios”, de esta manera queda elucidado el tema y es patente que este es el objetivo de la Torá y la base de los dichos de los sabios, por lo tanto no apartes tu vista de esto, pues sólo los necios
e ignorantes, que fantasean y anulan su raciocinio, pueden apartarse de este pensamiento.
Esta forma de razonar constituye el nivel sublime que alcanzó Abraham, nuestro padre, pues él servía a Dios por amor.
En este camino es apropiado encaminarse y esforzarse. la inmadurez intelectual del hombre es la que le impide concebir la idea de cumplir la Torá y sus mandamientos por sí mismos, pues el hombre que se encuentra sumergido y enlodado en su ignorancia espiritual,
se convierte en un ente que sólo valora las cosas que le provocan algún provecho o beneficio material inmediato. Por lo tanto, para poder elevarlo y sacarlo del pozo de oscurantismo en el cual se encuentra sumergido, el proceso debe ser lento y paciente,
para así poder alcanzar los resultados deseados, es por eso que Maimónides, apoyado por los sabios, de bendita memoria, tolera que se estimule al individuo a realizar los actos correctos, a pesar que todavía su intención no sea la correcta, es decir,
a pesar que lo hace por intereses mezquinos, todo esto con el objetivo de que se entrene y vaya madurando intelectualmente en forma paulatina hasta alcanzar el grado de la perfección.
Malají 3
Versículo 15
"Como consecuencia de eso, consideramos dichosos a los malvados. Viendo prosperar a los que hacen el mal, que desafían a Dios y escapan impunes."
Versículo 15: Como consecuencia de eso, consideramos dichosos a los malvados. Viendo
prosperar a los que hacen el mal, que desafían a Dios y escapan
impunes."
También esto es parte de lo que habían dicho y la manera en que aquellos individuos veían la realidad.
Para ellos no existía justicia y por lo tanto los malvados que corrían tras sus impulsos sin obrar justicia y bondad, eran envidiados por los demás, eran considerados exitosos y gente lista, pues lograban hacer lo que querían, sin importarles lo que Dios
había dispuesto, sino que disfrutaban de todo aquello que Dios había prohibido y aquello que Él detesta, no se privaban de nada y lograban escabullirse del castigo de Dios que aparentemente, nunca los alcanzaba.
Don Isaac Abarbanel dice que este es un grado peor que el descrito en el versículo anterior, pues no solo que consideran no conveniente ni con sentido transitar por el camino bueno y correcto que Dios les estipuló, sino que ahora agregan desfachatadamente,
que el camino de los malvados es más provechoso y plausible.
Daat Mikrá agrega, que a pesar de ser un grave error este razonamiento por parte de ellos y atribuirle a Dios obrar con injusticia, a pesar de ello, recalca que, los que proclaman estos argumentos, ellos mismos, no se habían unido al mal camino que envidiaban
de los malvados.
No obstante, debemos aclarar, que los que opinan esto, no solo que no ven lo malo que es el camino del malvado, sino que además lo alaban y lo anhelan.
Malají 3
Versículo 16
"Entonces los que temían al Señor, hablaron unos a otros, y el Señor prestó atención y escuchó, y fue escrito en el Libro Memorial delante de Él, para los que temen al Señor y para los que meditan en Su Nombre."
Versículo 16:
Entonces los que temían al Señor,
hablaron unos a otros, y el Señor
prestó atención y escuchó, y fue escrito en el Libro Memorial delante de Él,
para los que temen al Señor
y para los que meditan en Su Nombre.
Este versículo es parte de la respuesta de Dios a sus argumentos. Pues les demuestra que no es como ellos piensan, que Dios no ve o no le importa lo que hacen los hombres, sino que, por el contrario, aun lo que dicen o piensan en su intimidad, es tenido
en cuenta por Dios y “guardado en un libro” para que quede como testimonio para el día que sean recompensados o castigados.
Radak dice que debemos prestar atención que está escrito: los que temían al Señor y no dice: “Los que temían al castigo” estamos hablando aquí de gente íntegra, que a pesar de que veían y escuchaba lo que la gente común
decía, no se dejaba influenciar por ellos ni compartían los infames argumentos que ellos planteaban, antes bien, les refutaban sus pruebas y razonamientos, sosteniendo que Dios es justo y piadoso, y que no se encuentra iniquidad en lo que hace; y
eso es lo que el Señor prestó atención y escuchó y
fue escrito en el Libro Memorial delante de Él
Este libro se refiere en un sentido figurativo, metafóricamente hablando, que es algo que no se borrará, pues Dios no precisa de un libro para recordar. La alegoría aquí es para decirles que serán recompensados en el futuro, tal como dice en Daniel
12:1 En aquel tiempo se levantará Mijael, el gran príncipe
que vela sobre los hijos de tu pueblo. Será un tiempo de angustia como el que
nunca hubo desde que existen las naciones hasta entonces; y en ese tiempo tu
pueblo será librado, todos los que se encuentren inscritos en el libro.
También los sabios nos previenen sobre esto, al decir que, con respecto al servicio a Dios o al cumplimiento de Sus preceptos, no anteponga ningún otro objetivo, esto es lo que expresó aquel hombre íntegro quien percibió la verdadera noción del tema,
me refiero a Antignos Ish Sojos, al decir: “No seáis
como los servidores que sirven a su patrón para recibir una recompensa, sed
como los que sirven a su patrón sin importarles la recompensa” (Pirke Avot 1:3) En algunas ediciones figura: “No con la intención de recibir un premio”. No obstante, ésta no es la versión que poseía Maimónides. Pues diciendo: “No
con la intención de recibir un premio” da lugar a que puede ser que lo sirvan, pero con otra intención, en cambio si se dice: “sin importarles la recompensa”, no da lugar a dudas que el servicio es en forma totalmente desinteresada
Lo que se ve claramente es que los sabios quisieron decir allí con estas palabras: “Creed en la verdad por la verdad
misma”. “sirve a Dios por amor”. (No es que se esté refiriendo a que no hay recompensa, sino a que no debe hacerlo por ello, tal como un médico salva la vida de un paciente en el hospital, a pesar de percibir por ello honorarios a fin de mes,
mas no es por el dinero que lo salvó)
Don Isaac Abarbanel cita lo que los sabios dijeron en el Midrash (Ruth 5:6) Dijo Rabi Itzjak: cuando el hombre lleve a
cabo un precepto debe hacerlo con todo su corazón y de la mejor manera posible.
Y agrega: Si Rubén hubiera sabido que Dios escribiría en la Tora (Bereshit
37:21) “y escuchó Rubén y lo salvó (a Yosef) de sus manos” si hubiera tenido en
cuenta el hecho de que lo que hizo sería escrito en la Tora, de seguro lo
hubiera llevado en sus brazos y entregado ante su padre Yaacob. Por lo tanto, nosotros mismos debemos cumplir los preceptos de la manera más adecuada y esmerada, pues debemos tener la certeza que será recordada por Dios e inscrita en Su libro ante
Él.
los que temen al Señor y para los que meditan en Su
Nombre Acorde a la opinión de Radak, cuando dice:
los que temen al Señorse refiere a los que cumplen meticulosamente todo lo que prescribe la Tora, cuando dice: los que meditan en Su Nombre hace alusión a aquellos que no solo cumplen los preceptos,
sino que también tratan de estudiar los caminos de Dios y Sus cualidades con las que se conduce y tratan de imitarlo y llevar a la práctica en su vida diaria estas cualidades.
Malají 3
Versículo 17
"Y ellos serán Míos dice el Señor de los Ejércitos, para el día especial que Yo tengo preparado, y los perdonaré como un hombre perdona al hijo que le respeta."
Versículo 17:
Y ellos serán Míos dice el Señor
de los Ejércitos, para el día especial que Yo tengo preparado, y los perdonaré
como un hombre perdona al hijo que le respeta.
Daat Mikrá sostiene que cuando dice: serán Míos se refiere a que volverán a ser un pueblo preciado para Dios.
Malvim sostiene, que al ser que ellos servirán a Dios con sinceridad, en forma desinteresada, entonces serán un pueblo especial para Dios.
para el día especial que Yo tengo
preparado con respecto a la naturaleza de este día que menciona aquí, hay entre los comentaristas quienes sostienen que hace referencia al día de la redención final, otros dicen que se refiere a la resurrección de los muertos y otros dicen que
hace alusión a la época mesiánica.
como un hombre perdona al
hijo que le respeta A pesar de que sus palabras han sido duras, Dios los tratará como un padre a sus hijos, que es misericordioso y los perdona.
Malvim explica que, aquel que sirve a Dios, tal como lo hace un siervo que sirve a su amo para recibir una paga, entonces Dios le paga inmediatamente y “se lo quita de encima”, con un pago en este mundo, que es material y por ende limitado. En cambio,
con un hijo que respeta a su padre y hace su voluntad por amor, entonces, a él Dios le tiene reservado una paga eterna, en el mundo que es para siempre.
Si bien Dios es descripto a veces como Rey, otras como Juez Supremo, también fue llamado: Padre Celestial. Cuando un hijo comete un error, lo más importante para su padre es asegurarse que él haya aprendido la lección a partir de su mala experiencia.
Y una vez que el hijo haya aprendido la lección, probablemente no volverá a cometer el mismo error. Por lo tanto, cuando un hijo se acerca a su padre, espontáneamente y admite su error con sinceridad y demuestra que comprende que cometió un error,
¿por qué querría su padre castigarlo? ¡Todo lo contrario! Va a abrazarlo, alentarlo y demostrarle que confía en él y que está feliz de que finalmente haya aprendido su lección.
De manera similar, cuando admitimos y confesamos nuestros errores y transgresiones, mostrándole que hemos aprendido la lección, seguramente nos perdonará y nos evitará el castigo que merecemos. Porque aparte de ser nuestro Rey, Él es nuestro Padre: somos
sus hijos.
Malají 3
Versículo 18
"Entonces os volveréis y distinguiréis entre el justo y el impío, entre el que sirve a Dios y el que no Le sirve."
Versículo 18:
Entonces os volveréis y distinguiréis entre el justo y el impío, entre el que
sirve a Dios y el que no Le sirve.
Daat Mikrá dice que este versículo les responde a que, si bien ellos no veían la diferencia entre el justo y el malvado, llegará el día en que podrán ver con sus propios ojos la diferencia en el final del camino de uno y de otro. Y tal como dice Radak,
en ese día ya no dirán más: Todo el que hace
mal es bueno a los ojos del Señor, y en ellos Él se complace.
entre el que sirve a Dios y
el que no Le sirve Malvim dice que todo esto será en el día de la resurrección de los muertos en que verán que solo los justos revivirán mientras que los malvados para siempre perecerán. Aun entre los justos habrá diferencia, pues cuando dice:
entre el que sirve
a Dios se refiere a aquel que lo sirve con amor, en forma desinteresada, y el que no Le sirve con amor, sino que lo hacía para recibir una recompensa, su nivel será inferior.
Malají 3
Versículo 19
"Porque he aquí, viene el día, ardiente como un horno, y todos los malvados y todos los que obran mal serán como heno; y el día que va a venir les prenderá fuego, dice el Señor de los Ejércitos, quien no les dejará ni raíz, ni rama en pie."
Versículo 19: Porque he aquí, viene el
día, ardiente como un horno, y todos los malvados y todos los que obran mal
serán como heno; y el día que va a venir les prenderá fuego, dice el Señor de los
Ejércitos, quien no les dejará ni raíz, ni rama en pie.
La analogía de que será un día ardiente como un horno hace referencia a lo que dijo antes en el versículo 2 ¿Pero quién podrá soportar el día de su venida? ¿Y quién
podrá mantenerse en pie cuando él aparezca? Porque él es como fuego de fundidor
y como el blanqueador de lavanderos. En donde los malvados serán destruidos y consumidos tal como el fuego quema el heno.
Don Isaac Abarbanel cita lo que dice Rambam en la introducción al Perek Jelek en donde dice: El Gueinóm, es un apelativo con el que se designa a todo tipo de sufrimientos y castigos que se hacen pasibles los malvados.
Es un estado y no un lugar físico. El judaísmo no sostiene la creencia cristiana de la existencia de un “infierno” que representa un reino del mal que lucha contra el Reino del Bien (Dios). En el judaísmo este concepto, tal como lo concibe el cristianismo,
no existe.
No fueron explicados en el Talmud los detalles y pormenores de esta penalidad.
Hay quienes opinan que aquellos malvados se aproximarán al sol hasta ser quemados por el astro, valiéndose de lo dicho: “He aquí que se aproxima el
día ardiente como un horno” (Malají 3:19).
Otros consideran que es un ardor que provendrá del interior de sus cuerpos hasta quemarlos. Tal como el sentimiento de vergüenza, por ejemplo, que es algo que nos quema, pero no producto de algo externo sino de algo interno. Aportando como prueba lo dicho:
“Vuestro espíritu es un fuego que os
consumirá” (Ieshaiahu 33:11).
No obstante, su verdadera naturaleza no fue revelada por los sabios, como así tampoco si las afirmaciones al respecto, son literales o alegóricas.
Continúa Abarbanel citando a Rambam y dice: El máximo mal y la perdición suprema es la aniquilación del alma y su extinción, es decir, que no sobreviva ni perdure y esto es a lo que se refiere en la Torá cuando dice: “Caret” (“exterminio”)
queriendo decir que esa alma será destruida.
Dijeron los sabios con respecto al versículo: “Exterminar
será exterminada ese alma” (Números 15:31), “exterminar”, en este mundo, (como ser una muerte prematura.) “será exterminada” del mundo por venir. (Que será exterminada y no vivirá en el más allá)
Y está escrito: “Y el alma de mi señor, está atada
a los lazos de la vida eterna” (Samuel-I 25:29) Es lo que Abigail le dice al Rey David, y esto es lo contrario de “exterminar será exterminada esa alma”.
Por lo tanto, todo aquel que prefiere y se encamina en todo tipo de placeres corporales, despreciando la verdad y apegándose a lo falso, es desarraigado de ese nivel celestial, quedando en estado de materia inerte.
El hombre con su libre albedrío es el que decide lo que quiere ser. Dios lo dotó potencialmente para llegar a un nivel superior, pero si el hombre elige y persigue solamente el bienestar y placer material y reniega de todo placer espiritual, entonces
eso es lo que obtendrá, y por cuanto que para poder disfrutar de los placeres físicos es menester poseer los sentidos del cuerpo para poder disfrutarlos, por ejemplo, el olfato, tacto, gusto, etc. una vez que el cuerpo material se desgasta, producto
de las leyes físicas que Dios dispuso al crear Su mundo, entonces el alma de este hombre ya no tiene razón de existir, y es así como al dejar de existir su cuerpo, también deja de existir su alma.
no les dejará ni raíz, ni rama en pie La raíz es la que sostiene al árbol, la rama es la que sostiene al fruto. La analogía sería: que el malvado será aniquilado en este mundo y no dejará ningún fruto o descendiente.
Como así también que será exterminado de este mundo, y del mundo venidero que es donde se ven los frutos de sus buenas obras.
Malají 3
Versículo 20
"Y brillará para vosotros que teméis Mi Nombre, un sol de justicia, rayos de curación; y saldréis y saltaréis como terneros del establo."
Versículo 20: Y brillará para vosotros que
teméis Mi Nombre, un sol de justicia, rayos de curación; y saldréis y saltaréis
como terneros del establo.
Así como en el versículo anterior dijo que para los malvados ese fuego será abrazador y los destruirá, por el otro lado, para los justos y piadosos, será como un sol, cuyo fuego, no es de destrucción sino de vida y curación. Y entonces saldrán y
brincarán de alegría como los terneros que son liberados de sus establos para correr en el campo.
De esta forma podrán ver la diferencia que Dios hará entre los malvados y los justos y entonces sabrán que sí vale la pena guardar los preceptos e ir en el camino de Dios, pues antes ellos habían dicho: ¿Qué provecho hay en que guardemos Sus ordenanzas y que
nos privemos de cosas a causa del Señor de los Ejércitos?
Don Isaac Abarbanel sostiene que, en aquel día, ya no serán más tinieblas, sino que las cosas se verán en forma clara, como ocurre bajo el sol.
Malají 3
Versículo 21
"Y quebrantaréis a los impíos, pues ellos serán ceniza bajo las plantas de vuestros pies, el día en que Yo tengo preparado, dice el Señor de los ejércitos."
Versículo 21: Y
quebrantaréis a los impíos, pues ellos serán ceniza bajo las plantas de
vuestros pies, el día en que Yo tengo preparado, dice el Señor
de los ejércitos.
Y entonces, verán que los malvados no podrán escapar del castigo de Dios, y que no es como ellos habían dicho: que desafían a Dios y escapan impunes
De este versículo podemos deducir que los justos jugarán un papel activo, no es que permanecerán a un costado pasivamente viendo como Dios hace todo, sino que ellos mismos serán parte de ello o tal vez serán los que deben llevar a cabo la destrucción
del malvado o causar que ello ocurra.
Antes ellos no veían diferencia entre el camino del justo y el del malvado, más aun, los anhelaban o envidiaban. En cambio, ahora verán que, no solo que no son lo mismo para Dios el camino de uno y de otro, sino que, además, la senda del justo es superior
que la del impío.
pues ellos serán ceniza bajo
las plantas de vuestros pies si bien, en sus días ellos veían que los malvados prosperaban y los gobernaban, en el futuro no será así, sino que serán como polvo bajo sus pies, que se deshace de nada y que no tienen ningún valor.
Don Isaac Abarbanel recalca, que no debemos pensar que lo relatado en este versículo se refiere al verdadero castigo o recompensa para los seres humanos, pues ello, como dijimos solo será posible en el mundo venidero. No obstante, el profeta aquí hace
alusión a la justicia que Dios hará visible en este mundo, en aquel día.
Malají 3
Versículo 22
"Acordaos de la Ley de Mi siervo Moshé, que Yo le ordené en Horeb para todo Israel, los estatutos y las ordenanzas."
Versículo 22: Acordaos de la Ley de Mi siervo Moshé, que Yo le ordené
en Horeb para todo Israel, los estatutos y las ordenanzas.
Daat Mikrá sostiene que esta es la respuesta a lo que ellos habían preguntado: ¿Cómo volver a Dios? El profeta les responde que la manera de regresar al camino de Dios es por medio del cumplimiento de todos los preceptos, tanto los
estatutos (aquellos que tienen que ver entre el hombre y Dios) y las ordenanzas (aquellas que tienen que ver entre el hombre y su prójimo) que Él les entregó en al Tora, por medio de Moshé.
Todos los comentaristas hacen hincapié en que estas son las últimas palabras que el pueblo de Israel recibirá por medio de la profecía, de aquí en adelante, hasta nuestros días, ya no dispondrán de profetas que les indiquen el camino, sino que deberán
aferrarse a la Tora y a sus sabios.
la Ley de Mi siervo Moshé el motivo por el cual recalca que se trata de la ley de Moshé, es porque en lo sucesivo, surgirán otras religiones, que si bien aceptan la ley de Moshé, luego la reemplazan por otra, (ya sea el Corán o el Nuevo
Testamento) es por eso que el profeta les dice claramente, que deben ser fieles a la Tora que entregó por medio de Su siervo Moshé y no a las otras que inventaron otros individuos.
Malají 3
Versículo 23
"He aquí, que Yo os envío al profeta Eliá antes que venga el día del Señor, el grande y tremendo."
Versículo 23: He aquí, que Yo os envío al profeta Eliá antes que venga
el día del Señor, el grande y tremendo.
Antes que todo esto ocurra, Dios enviará a un profeta, tal vez el mismo Eliahu o alguien como él, pues él fue el que celó por Dios y el único de los profetas que pudo hacer regresar al pueblo de Israel a Dios, tal como sucedió en el monte Carmel.
Hay quienes afirman que este es el ángel que había dicho que enviaría en el versículo 1.
Radak dice que Dios no castiga antes de haber advertido, y a pesar que las prohibiciones de la Tora no precisan advertencia, no obstante, merced a Su bondad, él enviará a su emisario para que prevenga al pueblo, así no son castigados en el día del juicio.
Entre los comentaristas opinan que cuando dice: el grande y tremendo se refiere a ese gran día, que será grande para los justos y terrible para los malvados.
Otros opinan que cuando dice: el grande y tremendo se refiere a Dios, quien fue denominado así por Moshé.
Por último, hay quien dice que se refiere a los dos.
Malají 3
Versículo 24
"Y hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que Yo venga y hiera la tierra con maldición."
Versículo 24: Y hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y
el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que Yo venga y hiera la tierra
con maldición.
La función de este emisario que Dios enviará será hacer volver al pueblo de Israel al camino de la Tora, ya sea de los jóvenes como de los adultos.
Rashí dice que este proceso de reconciliación del pueblo con Dios comenzará desde los jóvenes, quienes se instruirán en el camino de la Tora y ellos serán los que de poco hagan volver a sus padres a ese camino.
También serán los padres los que se preocupen de que sus hijos y las futuras generaciones continúen por ese camino.
no sea que Yo venga y hiera
la tierra con maldición No obstante, deben saber que en caso que no corrijan su mal proceder, Dios no los perdonará, pues Él obra justicia y no dejará pasar la maldad de los inicuos, es por eso que enviará a Su emisario para darles una última
chance antes del día del juicio final.
De esta manera finaliza el libro de Malají y con él la profecía en el pueblo de Israel. Con un mensaje de esperanza y a la vez un llamado a la conciencia del pueblo para que se mantenga en el camino correcto, una senda de bondad, de ayuda a los necesitados,
de justicia entre los seres humanos y responsabilidad social y fidelidad a Dios, quien obra justicia, recompensa a los justos y castiga a los malvados.
Malají 3
Versículo 1
Versículo 1: He aquí, Yo envío a Mi mensajero, y él preparará el camino delante de Mí. Y vendrá de repente a Su Templo el Señor a quien vosotros buscáis; y el ángel del pacto en quien vosotros os complacéis, he aquí, viene dice el Señor de los Ejércitos.
Este versículo es la respuesta a lo que habían dicho en el capítulo anterior 2:17 Y decís: ¿En qué le hemos cansado? Cuando decís: Todo el que hace mal es bueno a los ojos del Señor, y en ellos Él se complace; o: ¿Dónde está el Dios de la justicia? Dios les dice que ante el reclamo de ¿dónde está el Dios de la justicia? Él les enviará Su mensajero. Pero lo primero que les especifica es que comenzará a hacer justicia con ellos mismos, en especial con los cohanim que habían profanado el altar.
Con respecto a la naturaleza de este mensajero, los comentaristas opinan de diversas maneras. Rashí y Radak sostienen que este mensajero es el ángel de Dios que velará por la falta de cumplimiento del pacto y vendrá a vengar y castigar a los que lo han profanado, tal como sucedió en Shofetim 2:1.
El comentarista Metzudat David y aparentemente también Don Isaac Abarbanel, sostienen que este mensajero Divino, es el Mashiaj.
Él preparará el camino delante de Mí Otros opinan que la función de este mensajero es allanar el camino y quitar a los malvados de ante la presencia Divina, tal como se hace ante un rey de carne y hueso cuya escolta va delante abriendo camino ante el rey y apartando a las personas.
Don Isaac Abarbanel recalca el hecho que el versículo comienza hablando en presente: Yo envío a Mi mensajero y luego habla en futuro: vendrá de repente por lo tanto sugiere que el mensajero que Dios les envía para explicarles eso que no entendían, es el mismo profeta Malají (cuyo nombre significa: Mensajero, como dijimos al principio del libro) su función es explicarles que el hecho que no vean que Dios castigue a los malvados, eso no quiere decir que no recibirán su merecido, llegará el día del juicio, y allí verán cómo Dios los castiga.
Otros comentaristas dicen que se refiere al ángel que enviará antes del final de los días y que será mencionado más adelante en el versículo 23.
Y vendrá de repente a Su Templo el Señor Radak dice que cuando dice de repente se refiere a que la época mesiánica, no es algo que podrán calcular cuándo ocurrirá, o hacer especulaciones, sino que ocurrirá cuando deba ser.
Dios vendrá al Templo de Jerusalem, de donde se había apartado a causa de la transgresión de los cohanim
a quien vosotros buscáis y el ángel del pacto Daat Mikrá sostiene que les está diciendo que ese Dios de justicia que ellos reclamaban cuando dijeron: ¿Dónde está el Dios de la justicia? Ese mismo Dios de justicia y equidad, es el que vendrá a juzgar junto con el ángel encargado de velar por el cumplimiento del pacto y castigar a los que lo profanan.
Acorde a la opinión de Radak, este ángel del pacto, es el profeta Eliahu que fue el que veló por el pacto del Brit Mila que el pueblo había dejado de cumplir.
Dios les está diciendo que el mundo que ellos están viendo, en que no hay nadie que vele por la justicia, y que la Providencia Divina no es visible, eso es así, porque ellos no están en el nivel espiritual necesario para que Dios more entre ellos e imparta justicia, y los cuide bajo Su tutela especial. A causa de sus pecados, ellos están en un nivel muy inferior, en que son gobernados por las leyes de la naturaleza, sin ningún cuidado individual o miramiento especial. No obstante, cuando Dios envíe al Mashiaj y todos vuelvan a la senda correcta, entonces, ahí, van a poder observar cómo Dios los guía y los conduce por el buen camino, protegiéndolos con Su Providencia Divina, tal como lo hizo cuando salieron de Egipto, y los malvados serán castigados en el acto, tal como hizo con el faraón en Egipto.
Malají 3
Versículo 2
Versículo 2: ¿Pero quién podrá soportar el día de su venida? ¿Y quién podrá mantenerse en pie cuando él aparezca? Porque él es como fuego de fundidor y como el blanqueador de lavanderos.
Este versículo se refiere tanto a los malvados como a los justos, es por eso que suena reiterativo: ¿Pero quién podrá soportar el día de su venida? Se refiere a los malvados, que, a causa de sus perversidades, no podrán permanecer ante Dios. Cuando dice: ¿Y quién podrá mantenerse en pie cuando él aparezca? se refiere a los justos, pues no existe persona que no haya cometido alguna falta alguna vez, y a pesar que se trata de personas buenas, eso no quiere decir que están del todo limpios.
Porque él es como fuego de fundidor esto es con respecto a los malvados, ese fuego los destruirá completamente, cuando dice: y como el blanqueador de lavanderos se refiere a los justos, que a ellos Dios los limpiará de aquellas manchas que han tenido y quedarán completamente limpios.
Malají 3
Versículo 3
Versículo 3: Y él se sentará como fundidor y purificador de plata, y purificará a los hijos de Leví y los acrisolará como a oro y como a plata, y serán para el Señor los que presenten ofrendas vegetales en justicia.
Se sentará, tal como un juez que se sienta a juzgar y separa a los buenos de los malos. Los purificará como se suele hacer con la plata y el oro, que se les quitan todas las impurezas, no solo el pueblo de Israel, que se los comparó con la plata, sino también los más elevados entre ellos, los que fueron comparados con el oro: los Leviim y los Cohanim.
los que presenten ofrendas vegetales en justicia Serán ofrendas aceptadas por Dios, pues cumplirán todos los requisitos que la Tora había estipulado, no como ocurría en aquella época, que traían ofrendas en mal estado.
Malvim, dice que se refiere, que aun aquellos justos que permanezcan luego que Dios aniquile a los malvados, también ellos serán juzgados nuevamente y purificados uno por uno.
Hay quienes quisieron ver en este versículo, que, en el futuro, en el Templo de Jerusalem solamente habla de ofrendas vegetales, y que no se ofrecerán más ofrendas animales. No obstante, no podemos argüir que este versículo es una prueba irrefutable de que así será.
Malají 3
Versículo 4
Versículo 4: Entonces será grata al Señor la ofrenda de Yehudá y de Jerusalem, como en los días de antaño y como en los años de antes.
Don Isaac Abarbanel explica que, cuando dice: Yehudá, se refiere al pueblo judío, y cuando dice Jerusalem, hace alusión a la ofrenda que se hace en el Templo de Jerusalem. Se complacerá Dios con Su pueblo y con Su ciudad
como en los días de antaño y como en los años de antes Los comentaristas (Ibn Ezra, Radak, Don Isaac Abarbanel y Malvim) sostienen que se refiere a que tal como en los días de Moshé, cuando se inauguró el Mishcán, santuario, en el desierto, descendió del cielo un fuego Divino y consumió la ofrenda, demostrando con ello que Dios había aceptado lo que han hecho. De igual manera ocurrió en la época del rey Shelomó, cuando se inauguró el primer Templo, que la Gloria de Dios llenó el recinto.
Pues en aquella generación, a causa de los pecados de ellos, no se hizo visible la Presencia Divina en el Templo.
Malvim trae en nombre de los sabios del Talmud otra opción, y dice que se refiere a los días de Noaj y de Evel en que en el mundo nadie servía a la idolatría, y, por lo tanto, solo se ofrecían a Dios las ofrendas y eran aceptadas por Él.
Don Isaac Abarbanel afirma, que de este versículo podremos deducir que en el tercer Templo de Jerusalem la presencia Divina será manifiesta.
Malají 3
Versículo 5
Versículo 5: Y me acercaré a vosotros para el juicio, y seré un testigo veloz contra los hechiceros, contra los adúlteros, contra los que juran en falso y contra los que oprimen al jornalero en su salario, a la viuda y al huérfano, contra los que niegan el derecho del converso y los que no Me temen, dice el Señor de los Ejércitos.
Daat Mikrá dice que se refiere a que Dios volverá a estar cerca de los cohanim, que son los que traen las ofrendas, y los que juzgan e instruyen al pueblo y Él mismo hará caer ante ellos a todos los malvados.
Radak dice, que Dios mismo, que es el que sabe los pensamientos del corazón de cada uno y quien todo lo ve, Él atestiguará contra aquellos malvados, de modo tal, que ninguna artimaña ni coartada podrán salvarlos de recibir el castigo debido.
Don Isaac Abarbanel dice que se trata del día de la muerte, en que cada individuo recibirá su justa recompensa y no podrá escapar a su castigo pues, Dios mismo será el que los juzgue.
los que no Me temen, dice el Señor de los Ejércitos pues a pesar que en la Tora está escrito que no deben cometer adulterio, que no deben jurar en Nombre de Dios en falso, no negarle el pago al asalariado en su tiempo, no oprimir a la viuda y a los huérfanos, ni oprimir al converso; a pesar de todas las veces que advirtió contra estos pecados y haber amenazado con graves castigos para los que los violen, igualmente esa gente, no temió de Dios que todo lo ve, e igualmente decidieron transgredir.
De esta forma, el profeta les está insinuando que, esa falta de justicia de la que ellos clamaban, en realidad no es una queja que debe dirigirse a Dios, sino más bien a ellos, que ven las injusticias que se comenten y no hacen nada. Son ellos, los primeros que deben comenzar por impartir justicia, y entonces Dios estará con ellos y los ayudará, pues Dios se complace con el que obra justicia y corrección, tal como dice en el profeta Irmiahu: No se engrandezca el rico con su riqueza, ni el fuerte con su fortaleza, no se ensoberbezca el sabio con su sabiduría, sino que con esto debe enorgullecerse el que se enorgullece, el que Me conoce y medita en Mi Nombre. Porque Yo, el Eterno, obro bondad, justicia y equidad en la tierra; pues en ello Me complazco, palabra del Señor.
El comentarista Malvim, sostiene que el motivo por el cual Dios no actúa directamente y castiga a los culpables fulminándolos en el acto, es porque esto quitaría al ser humano su libre albedrío, y ya nadie se atrevería a actuar mal, pues el castigo sería inmediato y evidente. Y por ser que Dios quiere un ser que posee libre albedrío para actuar acorde a su voluntad y de esa manera hacerse acreedor de recompensa o de castigo según las decisiones y actos que haya hecho, es por eso que Dios no los castiga de forma manifiesta en este mundo, sino que recibirán lo que cada uno merece, luego.
Malají 3
Versículo 6
Versículo 6: Porque Yo, el Señor, no cambio; y vosotros, hijos de Yaacob, no habéis sido consumidos.
Rashí, dice que, se refiere a que Dios no cambia de parecer, que desde siempre ha amado la bondad, la justicia y lo correcto, no es como ellos habían dicho en el versículo 2:17 Y decís: ¿En qué le hemos cansado? Cuando decís: Todo el que hace mal es bueno a los ojos del Señor, y en ellos Él se complace. Continua Rashí explicando que cuando dice: vosotros, hijos de Yaacob, no habéis sido consumidos se refiere a que a pesar de actuar ustedes en forma torcida y no recta (en hebreo el término Yaacob, quiere decir también torcido) a pesar de todo ello y de merecer castigo, no fueron exterminados a causa de vuestros pecados y del deseo de vuestros enemigos.
El comentarista Malvim dice que tal como ya había afirmado al principio del libro, Dios dijo que amó a Yaacob y así continuará siendo, y no los destruirá. Es por eso que a veces Dios les manda un castigo a todo el pueblo, para que de esa forma no se acumulen sus pecados y se hagan acreedores de un castigo más grande que les pueda ocasionar la destrucción total como ha ocurrido con los demás pueblos.
Este versículo se ha convertido en piedra angular para uno de los principios del judaísmo: Dios no tiene cambios. Y con frecuencia ha sido utilizado como responsa a los cristianos quienes sostienen que, si bien el pueblo de Israel fue escogido por Dios, no obstante, a causa de las transgresiones del pueblo, Dios “ha cambiado” Su elección y ha escogido a los cristianos como pueblo de Él. Pero de este versículo, Dios deja en claro, que semejante delirio no es posible.
El hecho de no tolerar cambios en Dios es una cuestión filosófica muy profunda, pues para que haya un cambio debe existir antes Acto y Potencia, por ejemplo: un huevo de gallina, es un pollito en potencia y para que pase de Potencia a Acto, precisa algo externo a él que lo haga pasar de Potencia a Acto, pues si no era algo externo a él, la causa que lo que lo haga pasar de potencia a acto, sino que era algo interno de él, cabría preguntarse: ¿Qué es lo que le impedía pasar de Potencia a Acto antes? Y por ser que no existe nada que Lo influencie a Dios, pues sólo Él es la causa primera y no precisa de nada ni nada lo influencia, por lo tanto, deducimos lógicamente que Dios no puede tener cambios, pues en Él no existe acto y potencia, y aceptar la posibilidad de cambios en Él, ello implicaría pasar de potencia a acto y por ende renunciar a que Él es la causa primera de todo lo existente.
Malají 3
Versículo 7
Versículo 7: Desde los días de vuestros padres os habéis apartado de Mis estatutos y no los habéis guardado. Volved a Mí y Yo volveré a vosotros dice el Señor de los Ejércitos. Pero decís: "¿de qué hemos de volver?"
Dios les dice por medio del profeta que desde hace tiempo han dejado de cumplir Sus estatutos, esto hace referencia a aquellos mandamientos que implican una actitud activa, es decir hacer algo, como ser el precepto de ayunar en el día de Kipur, o colocar la Mezuzá en la puerta de sus casas, etc. y cuando dice no los habéis guardado se refiere a que han transgredido prohibiciones como no mentir, no profanar el Shabat, no jurar en falso, etc. Es por eso que dice: Volved a Mí se refiere, a que vuelvan al camino de Dios y respeten los preceptos y se aparten de aquellas cosas que la Tora prohíbe.
Pero decís: "¿de qué hemos de volver?" El pueblo en su desfachatez, se hacen los ingenuos y preguntan como si fuera que no saben de qué deben arrepentirse.
No obstante, acorde a la opinión de Daat Mikrá, el profeta les responde a esta pregunta con lo que dice en el versículo 22: ¿Cómo volver a Dios? Acordaos de la Ley de Mi siervo Moshé, que Yo le ordené en Horeb para todo Israel, los estatutos y las ordenanzas.
Malají 3
Versículo 8
Versículo 8: ¿Acaso puede robar el hombre a Dios? Pues vosotros Me estáis robando. Pero decís: "¿En qué Te hemos robado?" En los diezmos y en las ofrendas.
Ahora comienza a ser más específico y les da un ejemplo concreto.
Por ser que los diezmos y las ofrendas deben ser traídas a Dios y entregadas a los Cohanim, a los Leviim y a los pobres, al no entregarlas están robándole a Dios, a pesar que ellos no prestan atención a esto, pero esa es la consecuencia de lo que están haciendo, pretenden disfrazarlo con todo tipo de escusas, con las cuales ellos pretenden justificar el hecho de que no entregan los diezmos al Templo, pues ellos decían que los Leviim y los Cohanim no eran honrados y no ejercían bien su servicio en el Templo, tal como dijo al principio del capítulo anterior, por lo tanto no querían traer los diezmos y entregarlos en manos de esos individuos.
Al no entregar los diezmos a los Leviim y los Cohanim, éstos no tenían de qué alimentarse, por lo tanto, abandonaban las labores en el Templo para ir a trabajar de cualquier cosa y así tener sustento. Por lo tanto, no es a los Cohanim o a los Leviim a quien les roban, sino a Dios, que estipuló que eso debe ser traído a Dios en el Templo, y Él se los otorga a los Cohanim y a los Leviim.
Malají 3
Versículo 9
Versículo 9: Sufrís todo tipo de maldiciones, y a Mi vosotros robáis, el pueblo entero.
A causa de vuestras acciones, Dios no les envía bendición en el fruto del campo, y al ser que cosechan poco, entonces ellos no quieren darle a Dios el diezmo, para que no les quede menos aún. Este tipo de actitud la tiene todo el pueblo.
Don Isaac Abarbanel dice que ellos no se daban cuenta que el motivo por el cual no eran bendecidos, era justamente por el hecho que no cumplían los mandamientos de Dios.
Malají 3
Versículo 10
Versículo 10: Traed todo el diezmo al tesoro, para que haya alimento en Mi casa; y ponedme ahora a prueba en esto dice el Señor de los Ejércitos, si no os abriré las ventanas del cielo, y derramaré para vosotros bendición sin límite.
Daat Mikrá dice que el profeta les especifica que deben traer “todo el diezmo” y no solo una pequeña parte, como aparentemente hacían.
Debían traerlo al Templo, tal como lo había estipulado Nejemiá, que sea traído todo al Templo y allí sería repartido a los Cohanim y a los Leviim, pues ese era el alimento que Dios les otorgaba, para ellos.
ponedme ahora a prueba en esto Dios les otorga una prueba para que vean que no es tal como ellos habían dicho al final del capítulo anterior: Todo el que hace mal es bueno a los ojos del Señor, y en ellos Él se complace o lo que dice mas adelante en el versículo 14: En vano es servir a Dios. ¿Qué provecho hay en que guardemos Sus ordenanzas y en que andemos privándonos a causa del Señor de los Ejércitos? Con esto podrán ver que sí tiene sentido cumplir los preceptos y que Dios sí distingue entre los malvados y los justos y que tendrán recompensa por las cosas buenas que hacen.
Don Isaac Abarbanel dice que se trata de una excepción, (en hebreo Oraat Shaa), es una licencia que Dios le otorga al profeta para que haga algo por única vez, a pesar que la Tora lo prohíbe, como había sido el caso del profeta Eliahu cuando ofreció un sacrificio a Dios fuera del Templo, en el monte Carmel, a pesar que ello está estrictamente prohibido por la Tora, no obstante, a aquel profeta Dios lo autorizó para que haga esa excepción a causa del estado de degradación en que se encontraba el pueblo de Israel sirviendo a dioses paganos.
bendición sin límite Radak dice que se refiere a que la bendición y abundancia serán tales, que no les alcanzarán los graneros ni las herramientas para poder cosechar y guardar todo lo que la tierra les dará ese año.
Abarbanel dice que se refiere a que será una abundancia fuera de lo normal, de esa manera sabrán que Dios los está recompensando por haber cumplido el precepto de los diezmos y entonces saquen ellos mismos sus conclusiones, que realmente es muy provechoso hacer la voluntad de Dios y apartarse del mal camino.
Malvim, dice que las leyes físicas, tiene un límite, pero los milagros que obra Dios no tienen límite.
Dijo el sabio Resh Lakish: Da el diezmo, para que así te enriquezcas le preguntaron sus colegas: ¿Cómo puedes afirmar algo así con tanta seguridad? Les respondió: pues así está escrito: ponedme ahora a prueba en esto dice el Señor de los Ejércitos, si no os abriré las ventanas del cielo, y derramaré para vosotros bendición sin límite.
Malají 3
Versículo 11
Versículo 11: Por vosotros reprenderé al devorador, para que no os destruya los frutos del suelo; ni vuestra vid en el campo será estéril, dice el Señor de los Ejércitos.
Dios les asegura que, al actuar así, ellos se beneficiarán y Dios no permitirá que todo tipo de insectos destruyan la cosecha.
Pues cuando ellos no traían los diezmos, entonces Dios se los quitaba mediante todo tipo de plagas que iban diezmando sus campos.
En el Talmud, los sabios cuentan una historia acerca de una comarca en que repentinamente los ratones se habían convertido en una plaga que comían todos los frutos del campo. Los campesinos recurrieron a todo tipo de trampas, artimañas y métodos para deshacerse de los roedores, pero no lograban hacerlo. Entonces recurrieron a uno de los más destacados sabios, conocido por sus méritos y santidad y le pidieron que intercediera para que los ratones abandonen sus campos. El sabio hizo como que habló con los ratones y luego se acercó a los campesinos, y les dijo: “Estos roedores dicen que ustedes no dan los diezmos, por lo tanto, ellos los toman, volved a separar los diezmos y ellos se irán solos” Así lo hicieron, y no pasaron muchos días hasta que la plaga de ratones desapareció de esa comarca.
Malají 3
Versículo 12
Versículo 12: Y todas las naciones os enaltecerán, porque seréis una tierra preciosa, dice el Señor de los Ejércitos.
Radak, Daat Mikrá y Don Isaac Abarbanel dicen que será tanta la abundancia y bendición que tendrán en su tierra que los demás pueblos los envidiarán.
Si bien antes había dicho que serían un desprecio entre los pueblos, en el momento que comiencen a ir por el camino de Dios y los preceptos será al contrario, se transformaran en una bendición.
Malají 3
Versículo 13
Versículo 13: Habéis hablado duro contra Mí dice el Señor. Pero decís: "¿Qué hemos hablado contra Ti?"
La actitud del pueblo y esos cuestionamientos a Dios, eran muy duros e injustos. Aseverar que Dios no hace justicia o que se complace con los malvados, es una tremenda falacia que también ellos son conscientes de que no es así, no obstante, tienen el tupé de imputar a Dios los castigos que ellos mismos se acarrearon a causa de sus malos actos.
La opinión de los comentaristas acerca de quiénes fueron los que hablaron duro contra Dios, está dividida, hay quienes, como Daat Mikrá sostienen que se trata justamente de las personas más allegadas a Dios, los temerosos de Dios, es por eso que, sus palabras, al provenir de personas tan especiales como ellos, son peores que las de los demás individuos comunes. No obstante, se sorprenden ante la acusación del profeta, y se justifican diciendo que eso que habían hablado acerca de que no se ve la justicia Divina y que los malvados prosperan, fue una conversación íntima entre ellos y no un reclamo a Dios.
Otros comentaristas como Malvim, sostienen que en realidad el profeta reclama a todo el pueblo en general, pues a pesar que Dios les había respondido ya a su cuestionamiento acerca de lo que habían dicho: ¿En qué le hemos cansado? Cuando decís: Todo el que hace mal es bueno a los ojos del Señor, y en ellos Él se complace; o: ¿Dónde está el Dios de la justicia? No obstante, no habían aceptado esa respuesta, sino que continuaban quejándose como veremos en el próximo versículo.
Don Isaac Abarbanel en cambio, sostiene que, lo que dijo hasta aquí fue para responder la primera pregunta: ¿Dónde está el Dios de la justicia? Y a partir de ahora va a responder la segunda parte de lo que ellos habían cuestionado: Todo el que hace mal es bueno a los ojos del Señor, y en ellos Él se complace es por eso que en el próximo versículo va a repetir ese argumento de ellos para responderlo.
Malají 3
Versículo 14
Versículo 14: Habéis dicho: "En vano es servir a Dios. ¿Qué provecho hay en que guardemos Sus ordenanzas y que nos privemos de cosas a causa del Señor de los Ejércitos?”
Ellos decían que en realidad no veían ningún provecho en servir a Dios, no veían la recompensa del cumplimiento de los preceptos, ni tampoco valía la pena privarse de placeres mundanos o aplacar sus pasiones para mantenerse en el buen camino, pues ningún castigo le sobreviene a quien no actúa así.
De este versículo se ve claramente la concepción egoísta e infantil de servir a Dios por el temor al castigo o para recibir una recompensa. Cuando en realidad deberían darse cuenta de que cumplir los preceptos los eleva más y los hace ser buenas personas, correctas y morales, independientemente de si por ellos van a recibir una recompensa o castigo.
Este tema es abordado por Maimónides en su introducción al Perek Jelek de la Mishná, allí dice que el objetivo máximo debe ser alcanzar la realización de la esencia humana, pues el ser humano se diferencia de las demás criaturas por el hecho que en él la realización no se encuentra en forma innata, sino que está en él desde su nacimiento, pero en potencia, y de él depende pasarla a acto.
Por lo tanto, su perfección consiste en dejar de ser un ser humano en potencia –es decir un animal con potencial humano- para ser un humano en acto. La realización de la esencia humana la describe Maimónides en varios lugares de sus obras, entre ellas en la introducción al Perek Jelek, en donde declara que la sabiduría y la práctica del bien son los objetivos últimos, en sus palabras: “No hay otro objetivo de la verdad que la verdad misma y saber que es verdad” y luego dice: “Los preceptos son la verdad, por lo tanto, su objetivo, es realizarlos” Conocer la verdad y obrar acorde con ella.
En hebreo el término verdad se dice EMET, y EMUNÁ deriva del vocablo EMET, es decir verdad. EMUNÁ, no quiere decir fe, como normalmente se lo traduce, sino que –como diría el Rabino Iosef Bittón- EMUNÁ, es a EMET, como TZEDAKA –la acción de hacer justicia es a TZEDEK –justicia-, es decir, EMUNÁ, es la manera coherente de actuar con base en un EMET –una verdad concebida.
Esto que planteamos, acerca de conocer la verdad y actuar acorde a ella, no constituye un medio para alcanzar otro objetivo, sino que, por medio de esto, el hombre se consagra como tal, alcanzando la realización de la esencia humana.
No debe entenderse erróneamente, que la verdad es el medio para alcanzar la perfección humana, sino que la captación de la verdad, en sí, constituye la perfección.
No obstante, debido a la pequeñez intelectual del hombre, es necesario poner como objetivo de la sabiduría, otra meta fuera de la sabiduría en sí, hasta llegar a afirmar: “¿para qué cumplir los preceptos o estudiar la Tora? Debes hacerlo para llegar a ser más honorable, etc.” Empero todo esto en realidad es una falta a la verdad.
Sobre este tipo de estudio expresaron los sabios que es un estudio “interesado” es decir, hacer un precepto o estudiar y profundizar en la Torá, no por su propio valor, sino por otro interés externo a ella, es por eso que recomendaron los sabios diciendo: “No la conviertas (la Torá) en corona para vanagloriarte, ni en herramienta para cavar con ella” (Pirke Avot 4:7); de esta manera insinuaron esto que dijimos, es decir, no tener como objetivo del estudio de la Torá el recibir honores ni acaudalar dinero, como tampoco dedicarse al estudio de la Torá del Dios altísimo, como medio de manutención; en resumen, que no tenga otro propósito al estudiar la sabiduría, que la sabiduría misma, es decir, saberla, aprehenderla; así, la realización de los preceptos en forma íntegra y por el valor mismo de los preceptos -en hebreo: LISHMÁ- y no por otro interés ajeno a ellos.
Maimónides establece que el cumplimiento de la Torá y sus mandamientos con el objetivo de alcanzar un placer, se trata de una concepción inmadura e infantil que ese individuo tiene de la Torá y sus mandamientos, que deja al descubierto que quien así actúa ignora el valor verdadero del acto que está llevando a cabo al cumplir ese mandamiento.
Es como un médico que atiende a un accidentado en la vía pública, no pensando en el hecho de que por medio de su acto acaba de salvar una vida, sino que lo hace pensando en la recompensa monetaria que recibirá por haber realizado tal acto. La Torá es la verdad, y el objetivo de saberla es ponerla en práctica; por lo tanto, no es digno que el hombre íntegro se cuestione: -“Al cumplir con los preceptos, que constituyen las buenas cualidades y la rectitud, y al alejarme de las transgresiones que conforman las malas cualidades, tal como nos ordenó Dios, exaltado sea, ¿cuál será la recompensa que recibiré por ello?”- ya que al pensar de esta manera, se asemeja a un joven que dice: “¿Qué me darán si estudio Torá?” Respondiéndole que recibirá tal o cual cosa si estudia, pues con su actitud nos percatamos de la falta de madurez intelectual que le imposibilita comprender el valor del estudio de la Torá por sí mismo, por lo tanto. reclama del objetivo, un objetivo. En este caso recibe como respuesta algo conforme a su ignorancia, tal como dice en Proverbios 26:5: “Responde al insensato acorde a su insensatez”.
Más aún dijeron nuestros sabios: “Está escrito en Salmos 112:1 En Sus preceptos me regocijo, dijo Rabí Eleazar: En Sus preceptos está escrito y no En la recompensa de Sus preceptos”, (Es decir, que no persigue la recompensa, no es que realiza los preceptos por la recompensa que alcanzará, sino que, los hace porque ellos son correctos, son verdaderos, por más que no logre ninguna recompensa los realizará) Percátate de lo sublime y la profundidad de esta afirmación y cuánta luz irradia sobre nuestro tema.
Pero más contundente aún es lo que expresaron en el Sifré (sección Ekev): “Tal vez digas: estudiaré Torá para ser rico, o para que me llamen rabino, o para recibir la recompensa en el mundo venidero. Sobre todo esto fue dicho: Por amor a Dios (Deuteronomio 19:9) es decir, todo lo que hagas, no lo hagas sino por amor a Dios”, de esta manera queda elucidado el tema y es patente que este es el objetivo de la Torá y la base de los dichos de los sabios, por lo tanto no apartes tu vista de esto, pues sólo los necios e ignorantes, que fantasean y anulan su raciocinio, pueden apartarse de este pensamiento.
Esta forma de razonar constituye el nivel sublime que alcanzó Abraham, nuestro padre, pues él servía a Dios por amor.
En este camino es apropiado encaminarse y esforzarse. la inmadurez intelectual del hombre es la que le impide concebir la idea de cumplir la Torá y sus mandamientos por sí mismos, pues el hombre que se encuentra sumergido y enlodado en su ignorancia espiritual, se convierte en un ente que sólo valora las cosas que le provocan algún provecho o beneficio material inmediato. Por lo tanto, para poder elevarlo y sacarlo del pozo de oscurantismo en el cual se encuentra sumergido, el proceso debe ser lento y paciente, para así poder alcanzar los resultados deseados, es por eso que Maimónides, apoyado por los sabios, de bendita memoria, tolera que se estimule al individuo a realizar los actos correctos, a pesar que todavía su intención no sea la correcta, es decir, a pesar que lo hace por intereses mezquinos, todo esto con el objetivo de que se entrene y vaya madurando intelectualmente en forma paulatina hasta alcanzar el grado de la perfección.
Malají 3
Versículo 15
Versículo 15: Como consecuencia de eso, consideramos dichosos a los malvados. Viendo prosperar a los que hacen el mal, que desafían a Dios y escapan impunes."
También esto es parte de lo que habían dicho y la manera en que aquellos individuos veían la realidad.
Para ellos no existía justicia y por lo tanto los malvados que corrían tras sus impulsos sin obrar justicia y bondad, eran envidiados por los demás, eran considerados exitosos y gente lista, pues lograban hacer lo que querían, sin importarles lo que Dios había dispuesto, sino que disfrutaban de todo aquello que Dios había prohibido y aquello que Él detesta, no se privaban de nada y lograban escabullirse del castigo de Dios que aparentemente, nunca los alcanzaba.
Don Isaac Abarbanel dice que este es un grado peor que el descrito en el versículo anterior, pues no solo que consideran no conveniente ni con sentido transitar por el camino bueno y correcto que Dios les estipuló, sino que ahora agregan desfachatadamente, que el camino de los malvados es más provechoso y plausible.
Daat Mikrá agrega, que a pesar de ser un grave error este razonamiento por parte de ellos y atribuirle a Dios obrar con injusticia, a pesar de ello, recalca que, los que proclaman estos argumentos, ellos mismos, no se habían unido al mal camino que envidiaban de los malvados.
No obstante, debemos aclarar, que los que opinan esto, no solo que no ven lo malo que es el camino del malvado, sino que además lo alaban y lo anhelan.
Malají 3
Versículo 16
Versículo 16: Entonces los que temían al Señor, hablaron unos a otros, y el Señor prestó atención y escuchó, y fue escrito en el Libro Memorial delante de Él, para los que temen al Señor y para los que meditan en Su Nombre.
Este versículo es parte de la respuesta de Dios a sus argumentos. Pues les demuestra que no es como ellos piensan, que Dios no ve o no le importa lo que hacen los hombres, sino que, por el contrario, aun lo que dicen o piensan en su intimidad, es tenido en cuenta por Dios y “guardado en un libro” para que quede como testimonio para el día que sean recompensados o castigados.
Radak dice que debemos prestar atención que está escrito: los que temían al Señor y no dice: “Los que temían al castigo” estamos hablando aquí de gente íntegra, que a pesar de que veían y escuchaba lo que la gente común decía, no se dejaba influenciar por ellos ni compartían los infames argumentos que ellos planteaban, antes bien, les refutaban sus pruebas y razonamientos, sosteniendo que Dios es justo y piadoso, y que no se encuentra iniquidad en lo que hace; y eso es lo que el Señor prestó atención y escuchó y fue escrito en el Libro Memorial delante de Él
Este libro se refiere en un sentido figurativo, metafóricamente hablando, que es algo que no se borrará, pues Dios no precisa de un libro para recordar. La alegoría aquí es para decirles que serán recompensados en el futuro, tal como dice en Daniel 12:1 En aquel tiempo se levantará Mijael, el gran príncipe que vela sobre los hijos de tu pueblo. Será un tiempo de angustia como el que nunca hubo desde que existen las naciones hasta entonces; y en ese tiempo tu pueblo será librado, todos los que se encuentren inscritos en el libro.
También los sabios nos previenen sobre esto, al decir que, con respecto al servicio a Dios o al cumplimiento de Sus preceptos, no anteponga ningún otro objetivo, esto es lo que expresó aquel hombre íntegro quien percibió la verdadera noción del tema, me refiero a Antignos Ish Sojos, al decir: “No seáis como los servidores que sirven a su patrón para recibir una recompensa, sed como los que sirven a su patrón sin importarles la recompensa” (Pirke Avot 1:3) En algunas ediciones figura: “No con la intención de recibir un premio”. No obstante, ésta no es la versión que poseía Maimónides. Pues diciendo: “No con la intención de recibir un premio” da lugar a que puede ser que lo sirvan, pero con otra intención, en cambio si se dice: “sin importarles la recompensa”, no da lugar a dudas que el servicio es en forma totalmente desinteresada
Lo que se ve claramente es que los sabios quisieron decir allí con estas palabras: “Creed en la verdad por la verdad misma”. “sirve a Dios por amor”. (No es que se esté refiriendo a que no hay recompensa, sino a que no debe hacerlo por ello, tal como un médico salva la vida de un paciente en el hospital, a pesar de percibir por ello honorarios a fin de mes, mas no es por el dinero que lo salvó)
Don Isaac Abarbanel cita lo que los sabios dijeron en el Midrash (Ruth 5:6) Dijo Rabi Itzjak: cuando el hombre lleve a cabo un precepto debe hacerlo con todo su corazón y de la mejor manera posible. Y agrega: Si Rubén hubiera sabido que Dios escribiría en la Tora (Bereshit 37:21) “y escuchó Rubén y lo salvó (a Yosef) de sus manos” si hubiera tenido en cuenta el hecho de que lo que hizo sería escrito en la Tora, de seguro lo hubiera llevado en sus brazos y entregado ante su padre Yaacob. Por lo tanto, nosotros mismos debemos cumplir los preceptos de la manera más adecuada y esmerada, pues debemos tener la certeza que será recordada por Dios e inscrita en Su libro ante Él.
los que temen al Señor y para los que meditan en Su Nombre Acorde a la opinión de Radak, cuando dice: los que temen al Señor se refiere a los que cumplen meticulosamente todo lo que prescribe la Tora, cuando dice: los que meditan en Su Nombre hace alusión a aquellos que no solo cumplen los preceptos, sino que también tratan de estudiar los caminos de Dios y Sus cualidades con las que se conduce y tratan de imitarlo y llevar a la práctica en su vida diaria estas cualidades.
Malají 3
Versículo 17
Versículo 17: Y ellos serán Míos dice el Señor de los Ejércitos, para el día especial que Yo tengo preparado, y los perdonaré como un hombre perdona al hijo que le respeta.
Daat Mikrá sostiene que cuando dice: serán Míos se refiere a que volverán a ser un pueblo preciado para Dios.
Malvim sostiene, que al ser que ellos servirán a Dios con sinceridad, en forma desinteresada, entonces serán un pueblo especial para Dios.
para el día especial que Yo tengo preparado con respecto a la naturaleza de este día que menciona aquí, hay entre los comentaristas quienes sostienen que hace referencia al día de la redención final, otros dicen que se refiere a la resurrección de los muertos y otros dicen que hace alusión a la época mesiánica.
como un hombre perdona al hijo que le respeta A pesar de que sus palabras han sido duras, Dios los tratará como un padre a sus hijos, que es misericordioso y los perdona.
Malvim explica que, aquel que sirve a Dios, tal como lo hace un siervo que sirve a su amo para recibir una paga, entonces Dios le paga inmediatamente y “se lo quita de encima”, con un pago en este mundo, que es material y por ende limitado. En cambio, con un hijo que respeta a su padre y hace su voluntad por amor, entonces, a él Dios le tiene reservado una paga eterna, en el mundo que es para siempre.
Si bien Dios es descripto a veces como Rey, otras como Juez Supremo, también fue llamado: Padre Celestial. Cuando un hijo comete un error, lo más importante para su padre es asegurarse que él haya aprendido la lección a partir de su mala experiencia. Y una vez que el hijo haya aprendido la lección, probablemente no volverá a cometer el mismo error. Por lo tanto, cuando un hijo se acerca a su padre, espontáneamente y admite su error con sinceridad y demuestra que comprende que cometió un error, ¿por qué querría su padre castigarlo? ¡Todo lo contrario! Va a abrazarlo, alentarlo y demostrarle que confía en él y que está feliz de que finalmente haya aprendido su lección.
De manera similar, cuando admitimos y confesamos nuestros errores y transgresiones, mostrándole que hemos aprendido la lección, seguramente nos perdonará y nos evitará el castigo que merecemos. Porque aparte de ser nuestro Rey, Él es nuestro Padre: somos sus hijos.
Malají 3
Versículo 18
Versículo 18: Entonces os volveréis y distinguiréis entre el justo y el impío, entre el que sirve a Dios y el que no Le sirve.
Daat Mikrá dice que este versículo les responde a que, si bien ellos no veían la diferencia entre el justo y el malvado, llegará el día en que podrán ver con sus propios ojos la diferencia en el final del camino de uno y de otro. Y tal como dice Radak, en ese día ya no dirán más: Todo el que hace mal es bueno a los ojos del Señor, y en ellos Él se complace.
entre el que sirve a Dios y el que no Le sirve Malvim dice que todo esto será en el día de la resurrección de los muertos en que verán que solo los justos revivirán mientras que los malvados para siempre perecerán. Aun entre los justos habrá diferencia, pues cuando dice: entre el que sirve a Dios se refiere a aquel que lo sirve con amor, en forma desinteresada, y el que no Le sirve con amor, sino que lo hacía para recibir una recompensa, su nivel será inferior.
Malají 3
Versículo 19
Versículo 19: Porque he aquí, viene el día, ardiente como un horno, y todos los malvados y todos los que obran mal serán como heno; y el día que va a venir les prenderá fuego, dice el Señor de los Ejércitos, quien no les dejará ni raíz, ni rama en pie.
La analogía de que será un día ardiente como un horno hace referencia a lo que dijo antes en el versículo 2 ¿Pero quién podrá soportar el día de su venida? ¿Y quién podrá mantenerse en pie cuando él aparezca? Porque él es como fuego de fundidor y como el blanqueador de lavanderos. En donde los malvados serán destruidos y consumidos tal como el fuego quema el heno.
Don Isaac Abarbanel cita lo que dice Rambam en la introducción al Perek Jelek en donde dice: El Gueinóm, es un apelativo con el que se designa a todo tipo de sufrimientos y castigos que se hacen pasibles los malvados.
Es un estado y no un lugar físico. El judaísmo no sostiene la creencia cristiana de la existencia de un “infierno” que representa un reino del mal que lucha contra el Reino del Bien (Dios). En el judaísmo este concepto, tal como lo concibe el cristianismo, no existe.
No fueron explicados en el Talmud los detalles y pormenores de esta penalidad.
Hay quienes opinan que aquellos malvados se aproximarán al sol hasta ser quemados por el astro, valiéndose de lo dicho: “He aquí que se aproxima el día ardiente como un horno” (Malají 3:19).
Otros consideran que es un ardor que provendrá del interior de sus cuerpos hasta quemarlos. Tal como el sentimiento de vergüenza, por ejemplo, que es algo que nos quema, pero no producto de algo externo sino de algo interno. Aportando como prueba lo dicho: “Vuestro espíritu es un fuego que os consumirá” (Ieshaiahu 33:11).
No obstante, su verdadera naturaleza no fue revelada por los sabios, como así tampoco si las afirmaciones al respecto, son literales o alegóricas.
Continúa Abarbanel citando a Rambam y dice: El máximo mal y la perdición suprema es la aniquilación del alma y su extinción, es decir, que no sobreviva ni perdure y esto es a lo que se refiere en la Torá cuando dice: “Caret” (“exterminio”) queriendo decir que esa alma será destruida.
Dijeron los sabios con respecto al versículo: “Exterminar será exterminada ese alma” (Números 15:31), “exterminar”, en este mundo, (como ser una muerte prematura.) “será exterminada” del mundo por venir. (Que será exterminada y no vivirá en el más allá)
Y está escrito: “Y el alma de mi señor, está atada a los lazos de la vida eterna” (Samuel-I 25:29) Es lo que Abigail le dice al Rey David, y esto es lo contrario de “exterminar será exterminada esa alma”.
Por lo tanto, todo aquel que prefiere y se encamina en todo tipo de placeres corporales, despreciando la verdad y apegándose a lo falso, es desarraigado de ese nivel celestial, quedando en estado de materia inerte.
El hombre con su libre albedrío es el que decide lo que quiere ser. Dios lo dotó potencialmente para llegar a un nivel superior, pero si el hombre elige y persigue solamente el bienestar y placer material y reniega de todo placer espiritual, entonces eso es lo que obtendrá, y por cuanto que para poder disfrutar de los placeres físicos es menester poseer los sentidos del cuerpo para poder disfrutarlos, por ejemplo, el olfato, tacto, gusto, etc. una vez que el cuerpo material se desgasta, producto de las leyes físicas que Dios dispuso al crear Su mundo, entonces el alma de este hombre ya no tiene razón de existir, y es así como al dejar de existir su cuerpo, también deja de existir su alma.
no les dejará ni raíz, ni rama en pie La raíz es la que sostiene al árbol, la rama es la que sostiene al fruto. La analogía sería: que el malvado será aniquilado en este mundo y no dejará ningún fruto o descendiente.
Como así también que será exterminado de este mundo, y del mundo venidero que es donde se ven los frutos de sus buenas obras.
Malají 3
Versículo 20
Versículo 20: Y brillará para vosotros que teméis Mi Nombre, un sol de justicia, rayos de curación; y saldréis y saltaréis como terneros del establo.
Así como en el versículo anterior dijo que para los malvados ese fuego será abrazador y los destruirá, por el otro lado, para los justos y piadosos, será como un sol, cuyo fuego, no es de destrucción sino de vida y curación. Y entonces saldrán y brincarán de alegría como los terneros que son liberados de sus establos para correr en el campo.
De esta forma podrán ver la diferencia que Dios hará entre los malvados y los justos y entonces sabrán que sí vale la pena guardar los preceptos e ir en el camino de Dios, pues antes ellos habían dicho: ¿Qué provecho hay en que guardemos Sus ordenanzas y que nos privemos de cosas a causa del Señor de los Ejércitos?
Don Isaac Abarbanel sostiene que, en aquel día, ya no serán más tinieblas, sino que las cosas se verán en forma clara, como ocurre bajo el sol.
Malají 3
Versículo 21
Versículo 21: Y quebrantaréis a los impíos, pues ellos serán ceniza bajo las plantas de vuestros pies, el día en que Yo tengo preparado, dice el Señor de los ejércitos.
Y entonces, verán que los malvados no podrán escapar del castigo de Dios, y que no es como ellos habían dicho: que desafían a Dios y escapan impunes
De este versículo podemos deducir que los justos jugarán un papel activo, no es que permanecerán a un costado pasivamente viendo como Dios hace todo, sino que ellos mismos serán parte de ello o tal vez serán los que deben llevar a cabo la destrucción del malvado o causar que ello ocurra.
Antes ellos no veían diferencia entre el camino del justo y el del malvado, más aun, los anhelaban o envidiaban. En cambio, ahora verán que, no solo que no son lo mismo para Dios el camino de uno y de otro, sino que, además, la senda del justo es superior que la del impío.
pues ellos serán ceniza bajo las plantas de vuestros pies si bien, en sus días ellos veían que los malvados prosperaban y los gobernaban, en el futuro no será así, sino que serán como polvo bajo sus pies, que se deshace de nada y que no tienen ningún valor.
Don Isaac Abarbanel recalca, que no debemos pensar que lo relatado en este versículo se refiere al verdadero castigo o recompensa para los seres humanos, pues ello, como dijimos solo será posible en el mundo venidero. No obstante, el profeta aquí hace alusión a la justicia que Dios hará visible en este mundo, en aquel día.
Malají 3
Versículo 22
Versículo 22: Acordaos de la Ley de Mi siervo Moshé, que Yo le ordené en Horeb para todo Israel, los estatutos y las ordenanzas.
Daat Mikrá sostiene que esta es la respuesta a lo que ellos habían preguntado: ¿Cómo volver a Dios? El profeta les responde que la manera de regresar al camino de Dios es por medio del cumplimiento de todos los preceptos, tanto los estatutos (aquellos que tienen que ver entre el hombre y Dios) y las ordenanzas (aquellas que tienen que ver entre el hombre y su prójimo) que Él les entregó en al Tora, por medio de Moshé.
Todos los comentaristas hacen hincapié en que estas son las últimas palabras que el pueblo de Israel recibirá por medio de la profecía, de aquí en adelante, hasta nuestros días, ya no dispondrán de profetas que les indiquen el camino, sino que deberán aferrarse a la Tora y a sus sabios.
la Ley de Mi siervo Moshé el motivo por el cual recalca que se trata de la ley de Moshé, es porque en lo sucesivo, surgirán otras religiones, que si bien aceptan la ley de Moshé, luego la reemplazan por otra, (ya sea el Corán o el Nuevo Testamento) es por eso que el profeta les dice claramente, que deben ser fieles a la Tora que entregó por medio de Su siervo Moshé y no a las otras que inventaron otros individuos.
Malají 3
Versículo 23
Versículo 23: He aquí, que Yo os envío al profeta Eliá antes que venga el día del Señor, el grande y tremendo.
Antes que todo esto ocurra, Dios enviará a un profeta, tal vez el mismo Eliahu o alguien como él, pues él fue el que celó por Dios y el único de los profetas que pudo hacer regresar al pueblo de Israel a Dios, tal como sucedió en el monte Carmel.
Hay quienes afirman que este es el ángel que había dicho que enviaría en el versículo 1.
Radak dice que Dios no castiga antes de haber advertido, y a pesar que las prohibiciones de la Tora no precisan advertencia, no obstante, merced a Su bondad, él enviará a su emisario para que prevenga al pueblo, así no son castigados en el día del juicio.
Entre los comentaristas opinan que cuando dice: el grande y tremendo se refiere a ese gran día, que será grande para los justos y terrible para los malvados.
Otros opinan que cuando dice: el grande y tremendo se refiere a Dios, quien fue denominado así por Moshé.
Por último, hay quien dice que se refiere a los dos.
Malají 3
Versículo 24
Versículo 24: Y hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que Yo venga y hiera la tierra con maldición.
La función de este emisario que Dios enviará será hacer volver al pueblo de Israel al camino de la Tora, ya sea de los jóvenes como de los adultos.
Rashí dice que este proceso de reconciliación del pueblo con Dios comenzará desde los jóvenes, quienes se instruirán en el camino de la Tora y ellos serán los que de poco hagan volver a sus padres a ese camino.
También serán los padres los que se preocupen de que sus hijos y las futuras generaciones continúen por ese camino.
no sea que Yo venga y hiera la tierra con maldición No obstante, deben saber que en caso que no corrijan su mal proceder, Dios no los perdonará, pues Él obra justicia y no dejará pasar la maldad de los inicuos, es por eso que enviará a Su emisario para darles una última chance antes del día del juicio final.
De esta manera finaliza el libro de Malají y con él la profecía en el pueblo de Israel. Con un mensaje de esperanza y a la vez un llamado a la conciencia del pueblo para que se mantenga en el camino correcto, una senda de bondad, de ayuda a los necesitados, de justicia entre los seres humanos y responsabilidad social y fidelidad a Dios, quien obra justicia, recompensa a los justos y castiga a los malvados.